Sería tan desastroso si todo aquello que vivía Chat Noir fuera tan sólo una maravillosa alucinación
¿No?
Pero por suerte, quizás para ambos héroes. Aquello que estaban experimentando era Real.
Un beso que al principio, como si fuese sacado de una película para adolescentes de comedia romántica, un roce en los labios que parecía simple cuándo en verdad era mucho más que eso.
Chat sentía los tibios labios del menor, mientras con sus manos rodeaba la cintura de esté para pegar más sus cuerpos.
Y decidió profundizar más el beso, convirtiéndolo en uno más apasionante y hasta cierto punto lujurioso, cargado de tantas emociones y deseos de ambos chicos quienes parecian disfrutar y deleitar el sabor brindado por los labios del otro.
El sabor de los labios del castaño, era una mezcla de un café amargo y cargado, acompañado de un sabor avellana con lo dulce de la vainilla. Un sabor exquisito y adicto para el rubio que ansiaba probarlos, si se podía, todos los días.
La forma en que sus labios se movían era un sincronizacion adecuada y apetecible donde casi el aire no podía filtrarse ya que no había alguna clase de espacio entre sus bocas.
Bill sin aviso había metido su lengua con esperanza de que su novio le siguiera el ritmo.
Para Dipper fue una sorpresa aunque no detuvo para nada el danzante y apasionante beso que se daban. Los labios del mayor era un sabor a chocolate con licor fuerte, algo de menta de fresa y quizás algo más familiar y acogedor.
Mientras mas disfrutaban el exquisito sabor del otro, era cuándo el oxígeno más hacia falta, y tuvieran que separarse.
Oh, y claro que lo hicieron. Un pensamiento rondó por la mente del rubio, deseando que fueran ambos una clase de vampiros para así no necesitar del oxígeno y continuar con aquel tacto tan íntimo y que para el felino, incluso lo consideraba un afrodisíaco mismo. Los labios de su bichito.
Al momento de separar sus labios dejaron un hilo de saliva que más que ser algo asqueroso era mas bien lujurioso.
Lordbug tenía sus mejillas más rojas de lo que Chat algún día pudo aver imaginado. Con la lengua fuera que desprendía el hilo de saliva conectado al suyo propio.
El oji miel sonrió pícaro mientras pensaba que decirle al castaño quien todavía trataba de procesar lo que había ocurrido.
-¿Te gusto?- se atrevió a decir, sonó más como una afirmación que una pregunta. Provocando una extraña sensación en el menor quien apenas podía contestarle sin trabarse por la adrenalina antes vivida.
Este desvío la mirada con suma timidez que parecía enternecedor para el rubio. Ampliando aún más su sonrisa.
-M-Me gusto... mucho. - logró formular sonando claro, mientras hundía su rostro en el acogedor pecho del mayor.
Aquella acción y esas palabras provocaron un sonrojo en el rubio y una agradable sensación.
Sin duda, el amor es el dolor más intenso y la inmensa felicidad. Por ello seriamos capaces de morir y matar.
No importa la distancia, tampoco tu apariencia, aquí no importa tu clase social, tampoco tus creencias. Es pura magia que intenta estudiar la ciencia.
La escuela fue diferente para ambos jóvenes que sonreían como nunca.
Wendy le preguntó a Dipper el por que de su humor tan alegre a pesar de lo que pasó el día anterior, este sólo se limitó a contestarle que simplemente se había levantado de un muy buen humor.
Mientras que Bill pues... estaba demasiado radiante y amable aquel día, y no perdió el tiempo y se disculpo con el castaño por a ver sido tan cruel el día anterior, éste acepto sus disculpas y ambos siguieron con su cotidiana vida de adolescentes.
Aunque sus compañeros ignoraron el hecho de que casualmente ambos chicos estaban muy felices; cierto pelirojo no paso este hecho por alto. Se le hacía demasiada casualidad que ambos jóvenes estuvieran de un excelente humor y quería averiguar el por qué, claro, seria de su chico castaño, por que del rubio ese no estaba interesado.
En el descanso, Phill se acercó con una sonrisa amable hacia el castaño que estaba como siempre acompañado de aquella peliroja.
- Hola Dipper. - saludo con una agradable sonrisa el pelirojo mientras rodeaba el cuello del menor con su brazo.
-Oh, Hola Phill. Que ocurre.- dijo Dipper con una sonrisa tan inocente y pura. Sin dar le importancia el tipo de acercamiento del mayor.
Wendy sólo se quedaba callada mientras miraba con un poco de molestia al otro pelirojo. Dipper sabía que a su mejor amiga no le caía nada bien Phill, y no sabia que hacer al respecto.
-¿Por qué hoy estas tan feliz de lo usual? Me refiero a que... no sé, te veo un poco diferente. Como si algo realmente grandioso te hubiera pasado. -
-¿Tanto se me nota?- se detuvo para reír de esa manera que a cualquiera le cautivará.- Supongo que fue por que... ya no tengo que andar detrás de una persona que no me nota. - iba a mencionar a Bill hasta que recordó que su amiga se encontraba ahí presente. - Me siento muy bien ahora. -
-Ya veo... - dijo convencido. Pensando que ya no tenía que preocuparse tanto por un posible rival en el amor de su castaño.
-Gracias por preocuparte. - dijo mientras le regalaba otra encantadora sonrisa. ¿Siempre tenía que ser tan lindo?
-Eres mi amigo Dipper, el único que tengo a decir verdad. ¿Por qué no lo haría? -
-Lamento interrumpir su charla pero... Dipper, ¿Por qué no me lo habías dicho antes?- dijo Wendy en un tono algo sobre protector.
-Oh, la verdad es que no lo veía tan necesario.- Prosiguió -Lamento si te hice sentir mal Wendy. Pero ahora que todo esta bien. ¿Y si continuamos almorzando los tres, antes del que el descanso termine?-
-Por mi no hay problema... no se que piense tu amigo Phill. - dijo la peliroja mientras mencionaba el nombre del chico con asco y alguna clase de odio.
-Oh, por desgracia no puedo quedarme. Tengo que arreglar un pequeño asunto. - contestó mientras se apartaba de ambos dispuesto a irse, pero antes dijo- Además sería una molestia para esa chica quien de igual modo, no me cae para nada bien. - hizo una mueca de desagrado total y sus ojos se tornaron por unos momentos fríos.
-Bueno... -
-Que desagradable. - escupió Wendy enfadada.
-Y tu odiosa.- añadió Phill para luego dirigirse al castaño en un tono más agradable y amistoso. - En fin, Bye Dipper. - hizo una seña de despedida.
Y se alejo de ellos.
-Dipper sigo pensando que él no es una buena compañía. - comentó la peliroja con una mal sabor en la boca.
-¿Pero que cosas dices Wendy? Él de cierto modo me a dado su apoyo, además no están malo como parece. Ojalá pudiera hacer que él y mi mejor amiga se llevarán bien. - el chico estaba realmente de un buen humor. Se notaba a lenguas. Y la chica sospechaba que todavía había algo más que el ocultaba. Pero no lo presionará, hasta que el deseé se lo contará con detalles.
-Pero no podrás... hehe, mejor continuemos con el almuerzo.-
-Por supuesto. -
-Oye, pero como es eso de "andar detrás de una persona que no me nota". ¿Te volvió a gustar alguien más?- preguntó interesada.
-Am... Es algo difícil de explicar. Pero juro que algún día te lo diré. -
-Eso espero amigo... -
La noche había caído con rapidez que apenas y podrías haberte dado cuenta.
Por decisión propia, ambos jóvenes decidieron ir a patrullar en las calles de París, en un principio tenían planeado hablar un poco más sobre su relación. Sin embargo, antes de que ellos pudieran cometer dicha acción...
Otro akuma había atacado lo cuál en un principio parecía no ser un problema para los grandes y famosos héroes de París.
Sin embargo, no se esperaban su último ataque.
-¡Cuidado Chat!
