El ambiente de verano puede ser placentero y confuso a la vez, pasando de tardes calurosas imposibles de soportar a noches frías que hacen a uno dudar si debe sacar del armario el conjunto de invierno. Esta mañana es una de esas transiciones, a la sombra se puede sentir el frio, los árboles se mueven danzando con el viento casi congelante, entre sus hojas se asoma el sol, las primeras horas comienzan a calentar el ambiente aunque las sombras ocuparán todo lo visto por los estudiantes durante una hora más, a lo sumo. Caminar hasta el campamento central probó que ponerse ropa veraniega fue un error y el tener que sentarse en un ambiente similar a un salón de clases es aún más difícil pero, conforme amanece, los rayos de sol les alcanzan por la ventana y se hace más soportable.

Todo el mundo está dormido, lo estarán por un rato más, los presentes en el pequeño aula también podrían considerarse dormidos de la manera en que se apoyan en sus pupitres escuchando la monótona voz de su profesor. Los ojos se cierran en conjunto y, cuando comienzan a deslizarse al mundo de los sueños, la tiza trazando letras y diagramas en el pizarrón les da un fuerte sacudón de hombros para regresarlos, probablemente algo planeado por Eraser Head.

Sana tiene la mirada puesta en el exterior, habiéndose sentado junto a la ventana tan solo para tener más cerca ese placentero paisaje, no suele experimentar sueño tan seguido como sus compañeros dado su metabolismo pero la aburrida lección de Aizawa es un excelente sedante incluso para ella. Un haz de luz atraviesa el denso follaje y forma una línea sobre la superficie de su pupitre, no dudó en poner su mano allí para sentir en su piel la agradable sensación de calor, cerrar los ojos y suspirar oyendo el canto de los pájaros. Podría estar ahí afuera durmiendo bajo un árbol hasta que la despierte cualquiera sea el sonido que se le atraviese primero.

En vez de eso la ventana corrediza frente a ella se desliza hasta cerrarse con fuerza, empujón hecho por el profesor que repite su apellido una vez más, por su tono parece que no es la primera vez que le llama la atención.

- Arashi – Aunque, siendo Aizawa, no se puede considerar su tono de "Estoy cercano a asesinarte" como un tono de grito.

Ella reacciona, obviamente, volteando hacia él aprovechando para ver que, efectivamente todos sus compañeros reprobados le miran fijamente.

- Estaba escuchando – Dice con seguridad, una vil mentira.

- Explique, entonces, sobre el tema en el que estaba –

Por supuesto que Eraser Head no caería en algo tan simple como eso pero tenía que intentar.

La pizarra está adornada con demasiado texto rodeando un dibujo crudo, su mente va directo al dibujo para intentar comprender una media hora de lección en unos segundos. El dibujo en si es un circulo de letras "H", entrecierra los ojos comprendiendo, al menos, que estos representan héroes (Aunque bien podría ser uno mismo moviéndose de lado a lado ya que cada H está conectada con una flecha a la siguiente formando el circulo), la figura del medio es, en cambio, un simple cuadrado pintado con tiza de color rojo.

Tiene que decir algo, por más estúpido que sea.

- Claramente son… una manada de héroes en su estado salvaje – Ella levanta la mano y apunta con su dedo a la pizarra – Acechando a un búfalo para cazarlo –

Arquea una ceja mirando a Aizawa, ha logrado una sola cosa y es dejarlo sin palabras aunque su expresión asesina no ha cambiado, empeora conforme algunas risas contenidas de otros alumnos se escuchan a través del salón. Nadie llega a reírse por completo, claro, y todos los ruidos y movimientos se detienen tan pronto como el pelilargo voltea hacia su derecha, tras unos segundos se vuelve hacia Sana para concluir:

- Gracioso – Su tono falto de cualquier tipo de emoción, afectado por el sueño como todos los presentes – Por eso nos quedaremos hoy unos veinte minutos más para que nos cuente más de sus chistes, Arashi –

Y lo siguiente fue una más audible orquesta de gruñidos y maldiciones autocensuradas, Sana frunce el ceño y se hunde un poco entre sus hombros.

La lección rápidamente volvió a lo que estaba tras que Aizawa aclarara que este castigo se aplica, también, a los integrantes (el integrante) del curso B.

El tema en cuestión no fue tan distinto, "Tácticas de reducción y flanqueo", sobre las situaciones donde los héroes son más numerosos que los villanos, como el villano puede ser engañado a actuar solo, la psicología tras dicha actitud y las maneras de reducir la amenaza efectivamente usando tácticas de equipo para confundirle. Un tema interesante que Aizawa da sin ningún ánimo haciéndolo una tarea de escuchar y comprender, metiendo palabras extrañas, geometría y psicología en el asunto para perder el poco interés que tenían sus alumnos al escuchar sobre el tema de ese día.

Lo único en la mente de Sana ahora mismo es que llegará veinte minutos tarde al almuerzo…

Y que tendría que disculparse con todos cuando pueda.


Capítulo 26 – Tranquilidad


Durante los últimos cuatro días ha estado intentando sobreponerse a su debilidad, algo que le ha evitado tener un quirk "poderoso". Desde que tiene uso de razón Kaminari ha estado atado a un límite, si usa su quirk por demasiado tiempo sus neuronas se fríen y, por un determinado periodo de tiempo, es incapaz de hacer más que babearse y caminar como un zombi, ni si quiera pudiendo recordar que pasó luego. La sensación es terrible, como si cerrara los ojos y, al despertar, el suelo entero esté bamboleándose, su cabeza latiendo como un corazón gigante, su sensibilidad a la luz dejándole ciego por minutos enteros, un montón de síntomas que le recuerdan a su propia debilidad.

¿Cómo podía ser un héroe si ni siquiera puede vencer su propio límite? "Plus Ultra" es algo más que un slogan, debe ir más allá de sí mismo si piensa salvar a alguien.

- Por eso es que tengo que hacerlo bien, esta semana es mi límite, si no… renunciaré al curso –

Eso fue lo que dijo antes de comenzar, cara a cara con Arashi, ella no hizo más que preguntarle si estaba seguro, por supuesto que lo está, la determinación debió mostrarse en su cara claramente porque la misma muchacha sonrió al escucharle afirmar. No puede medirse con aquellos que son más fuerte si quedará fuera de combate, no solo es algo personal sino que se convertirá en una carga para todo el grupo como al escapar del bosque de las bestias.

Inhala y se prepara.

El quirk no es más que parte de uno, parte de su cuerpo, como lo han probado una y otra vez sus compañeros. Para controlar su propio quirk debe entonces poder controlar su propio cuerpo, la manera básica de hacerlo es controlando la función más básica de sí mismo: La respiración. De acuerdo a Sana Arashi eso es lo que le enseñaron en su familia ¿Quién estaría entonces más calificado para seguir el concejo que alguien con aspecto eléctrico como él? Él es el dueño de su propio cuerpo y, aunque vaya a costar, logrará conseguir dominar su propia habilidad.

Ella se mantiene parada en frente, mirándole fijo mientras comienza a brillar en amarillo, el sol de la tarde buscando refugio entre los arboles creando un ambiente oscuro aunque sobre ellos el cielo mismo siga con un aspecto brillante y anaranjado.

- Respira y concéntrate en eso – Ella lo hace sonar bastante fácil.

Exhala, un solo segundo y ya todo está en marcha.

Su corazón se acelera y todo a su alrededor se vuelve un brillo incontrolable, la propia Sana se convierte en una silueta detrás de todos los rayos que salen de su propio cuerpo.

Sana se prepara, estira un brazo hacia adelante y comienza a caminar hacia atrás, pasos medidos mientras mueve sus brazos en forma de círculos arriando la electricidad que emana su compañero. Su cuerpo propio está en llamas por dentro, su mano derecha temblorosa, pone tensión en su muñeca y trae su mano cerca del pecho, nota que la bola eléctrica de color amarillo se dobla en su mayoría y se dirige hacia ella a toda velocidad como una flecha salida de un cuento de fantasía.

Su mano ataja la completa fuerza del quirk de Kaminari y eso mismo le hace caer con una rodilla en el suelo, comienza a quejarse en voz alta sin darse cuenta por el esfuerzo.

Si no libera la energía terminará desangrándose o algo así.

Da una vuelta sobre su propio eje y, justo como lo ha hecho antes, apunta sus dedos hacia arriba liberando con un grito un potente rayo que se eleva hasta perderse entre las nubes de la tarde.

El sonido es suficiente para dejarle aturdida por un pequeño momento, baja su brazo lentamente recuperándose del repentino golpe de adrenalina.

Eso se habría salido de las manos fácilmente, pero por suerte ella ha aprendido como liberar energía aún más fácil.

Aun así no está lista para tanta energía, puede sentir ese particular y desagradable olor, limpia con un dedo metálico debajo de su ojo derecho y el metal blanco se tiñe del particular rojo sanguíneo. Aunque ahora no siente más que una ligera molestia corporal sus ojos parecen arder, especialmente el derecho, un cosquilleo que no puede aliviar rascándose.

Todavía no es tan fuerte como para soportar esos niveles, al parecer, y su cuerpo sufre por ello.

Si fuera a mantenerse así por más que unos segundos…

- ¡Mi cabeza me está matando! –

Kaminari grita y le llama la atención, está allí arrodillado apareciendo poco a poco mientras el polvo levantado desaparece a su alrededor. Sus pupilas pequeñas y su palidez denotan que no está bien del todo, como suele pasarle después de usar su quirk, pero si hay una diferencia notable con otras veces.

- Oye… estás hablando – Sana le comenta.

- ¿Eh? – Él tarda en caer pero pronto se da cuenta de ello - ¡Oh! ¡Tienes razón! ¡No estoy tonto! ¡No estoy…! –

En su euforia intenta levantarse y acercarse a su compañera pero semejante movimiento repentino le envía al suelo con pocas fuerzas, sin embargo todavía mantiene la conciencia.

- Cuidado – Sana se acerca a él para socorrerlo pero Kaminari ya está en el suelo de espaldas, estira sus brazos hacia arriba mientras festeja y da gritos de alegría.

- ¡Lo hice! ¡Lo hice! – Clama por su victoria unas veces antes de dejar caer sus manos al césped y suspirar – Eres… un genio… -

Esto toma por sorpresa a Sana quien solo aparta la vista – Solo repetí lo que me dijo mi abuela, pensé que te ayudaría más que a otros –

- Entonces debo agradecerle a tu abuela –

El rubio ríe, su alegría es contagiosa y Sana pronto se encuentra sonriendo, puede entenderlo perfectamente, nada es mejor como superar tu propia frustración especialmente si esta es causada por ti mismo. Incluso si es un pequeño paso ya está más cerca de convertirse en un héroe hecho y derecho, puede retomar el curso con el resto y trabajar sobre sus debilidades para hacerse aún más fuerte.

- Eso que hiciste con el ojo también fue sorprendente – Dice Kaminari hacia su derecha donde Arashi reposa sentada.

- ¿Mi ojo? –

- Ya sabes, que se encendió por un momento, se vio muy cool –

Esta vez fue más fácil y rápido liberar su energía en forma de un rayo pero no notó nada en sus ojos ¿Podría ser una confusión? Entre tantos brillos blancos y amarillos de los dos fácilmente Kaminari habría visto algo que no pasó.

Se quedan en silencio un rato pero retomarían el ejercicio tan pronto como Kaminari sea capaz de pararse, tendrían que repetirlo si quieren saber exactamente como lo hizo y como puede repetirlo. Aunque queden exhaustos esa noche visitarían unas aguas termales que están dentro del territorio del campamento, él comentó que estaba emocionado porque nunca había ido a uno y coincidieron en eso.

Mientras tanto un poco más de sangre cae de su ojo y ella lo limpia.


Y horas después se encuentra mirándose al espejo, uno pequeño de bolsillo que le prestó una de sus compañeras y se llevó para hacerse una revisión cada tanto. Con su índice estira la piel alrededor de su ojo y busca algo distinto pero no encuentra nada, todo está en su lugar, al mismo tiempo es difícil ver ya que el calor que viene de las aguas termales afuera es suficiente para empañar el cristal.

Aleja el espejo de su cara e intenta verse a sí misma pero funciona aún menos así que cierra el espejo y lo avienta sobre su montón de ropa.

No necesita un espejo para mirarse, con solo apuntar su rostro hacia abajo puede hacerlo, independientemente de lo que haga termina por desviar la mirada a su hombro izquierdo. Si bien para la piscina solo es suficiente con que tenga cuidado al no mojarse por demasiado tiempo los entornos húmedos son otra cosa y es mejor mantener la prótesis lo más seca posible, ata una bolsa de plástico alrededor para protegerle de la humedad, además de que para un Onsen sería demasiado poco higiénico que esté expuesta.

Mueve su hombro arriba y abajo, agitando el pequeño metal que todavía responde a pesar de haber retirado el resto del brazo, la bolsa produce un ruido seseante bastante molesto.

- Te vez ridícula – Se dice a si misma – Debería haber dicho que estaba enferma –

Mira hacia la abertura cubierta, a solo unos pasos donde escucha a sus compañeras charlar.

Podría fácilmente darse la vuelta y correr para luego pensar en una excusa.

Sería demasiado evidente considerando que ayer le dijo a Uraraka que quería ser "una chica normal".

- Yo y mi gran bocota –

Y con ese suspiro final camina hacia el Onsen con una toalla alrededor de su torso para cubrirle.


Como mencionó a Kaminari antes nunca había estado en unas aguas termales, sabe de qué van pero no tiene la experiencia, al entrar a la zona donde están las mencionadas aguas inmediatamente apartó la mirada antes de notar a cualquiera. Emprendió su camino hasta uno de los bordes y allí se sienta ahora mismo, el agua caliente que envuelve sus piernas de manera agradable, el suelo se encuentra sorprendentemente frio al apoyarse allí, no hace otra cosa que no mirar el agua y sus propios pies balancearse dentro lentamente.

No puede meterse en el agua, eso ha quedado claro, la otra opción es mojarse en su mayoría y usar un pequeño recipiente para tirar agua sobre su único hombro y su espalda, para eso ha venido preparada y deja junto al borde una jarra pequeña de metal. Claro, tiene un problema y ese es que no puede hacer dos cosas a la vez, su única mano está ocupada teniendo la toalla que tapa su torso pero, si es que va a mojarse, no puede sostenerla por el frente para cubrirse. Con un suspiro finalmente se rinde y hace la toalla a un lado, se inclina hacia adelante para llenar la jarra con agua y levanta la mirada hacia sus compañeras, hay una extraña falta de ruido…

Momo y Jiro están juntas pero la primera en el agua y la segunda descansando en el borde con una toalla alrededor de sí, del otro lado un pedazo de agua faltante ovalado indica que, en ese espacio Hagakure descansa tranquila, Ashido está al fondo charlando con Tsuyu quien es solo un par de ojos y cabello, este atado por encima con cuidado para no sumergirlo.

Uraraka quien no está en la visión de Arashi, se le aparece por el costado, sosteniendo con su antebrazo una toalla, la morena levanta el brazo para echarse agua ella sola pero descubre que es algo difícil mojar el lado derecho de su espalda con el brazo derecho.

Lo único que logra es salpicar su cara y cerrar sus ojos por reflejo.

- Tendría que haber previsto esto… ¿No? – Dice, sin querer abrirlos como si eso fuera a ocultarla al menos un poquito.

- Probablemente –

Con ese pequeño comentario le entrega la jarra y se gira hacia la derecha, Uraraka se arrodilla detrás y, con lentitud algo exasperante, carga agua para luego echarla sobre su espalda. Sana puede alcanzar su toalla y ponerla a descansar sobre su regazo mientras tanto, cierra los ojos por un momento para poder relajarse, el calor sobre su piel y el agua corriendo por su espalda es suficiente para lograr que lo haga por primera vez desde hace dos o tres días.

Pero, quedarse allí solo le da más incomodidad conforme pasan los minutos, por tanto decide comentarle algo a Uraraka, la misma ha dejado la jarra de lado y solo se sienta en el suelo junto a ella sumergiendo solo sus piernas de la misma manera.

- Esto es más silencioso de lo que esperaba – Habla entre dientes dejando la charla entre ellas dos.

- Es verdad - La muchacha ríe en voz baja, tiñéndose de rojo – Supongo que eso pasa cuando nadie había ido nunca a algún lugar así, estamos todas algo… ya sabes… con vergüenza –

- Creí que era la única –

- No todo el mundo es tan normal, al parecer –

Con ese comentario queda claro que, otra vez, Sana se preocupaba por nada, nadie notaria lo extraña que se ve, eso es algo bueno pero al mismo tiempo siente que debería atraer un poco la atención para romper el hielo. Sería la manera de pagarles por todas esas situaciones donde ella fue quien lo hizo así de vergonzoso actuando de manera insegura.

- Deberíamos haber traído alcohol de contrabando, he escuchado que te afecta más en estos lugares – Y la única manera que tiene de romper el hielo es siendo ella misma, la irresponsable rebelde del salón - ¿Dónde creen que tienen todo el alcohol escondido los profesores? –

Su respuesta fue la esperada, una mirada seria y algo enojada de Momo quien se debe haber tomado el comentario en serio.

- ¡Eso es peligroso! Está estrictamente prohibido tomar alcohol en un Onsen -

- ¡Aun así! ¡Deberíamos buscarlo cuando tengamos una noche libre! - Hagakure interviene haciendo lo que podría interpretarse como alzar la mano para hablar.

- Suena como que has estado en un Onsen antes, Yaoyorozu – Sana dice, correctamente, la muchacha responde asintiendo.

- Está algo enfadada porque llevamos toallas, dice que también va contra las reglas – Jiro menciona desde atrás con una sonrisa – A pesar de que ella ha estado bajo el agua desde que llegamos para no andar por ahí sin toalla –

- No es en contra de las reglas, solo digo que, si hubiera un supervisor, estarían todas en problemas –

Jiro intercambia miradas con Sana y las dos se encojen de hombros, no hay otra forma de lidiar con Momo más que hacer su voluntad hasta que admita estar mal, eso lo han descubierto a través de los días juntas. Finalmente, después de otro momento de silencio, la muchacha de los auriculares se desprende de su toalla quedando en completa desnudez, deja la misma en el suelo y se ve a Momo reaccionar, sus ojos se abren como platos y lucha por no voltear para ver si es un simple truco.

- De todas formas no puedo sostenerla bien – Sana sigue el juego y hace un bollo con su toalla para dejarla a su lado.

- ¡Me gusta este juego! – Hagakure exclama agitándose en el agua, solo para ser frenada por una Tsuyu nada sorprendida.

- Para ti no hay diferencia, Tooru –

- ¡Que mala! –

Seguido a esto fue Mina Ashido quien, para no quedarse atrás y como ya había dejado su toalla de lado, emerge del agua y descansa sobre una roca, cruzando sus piernas para dejar salir un gran bufido que atrae la atención, si es que el agua salpicando por la brusquedad de su salida no lo hacía ya.

- El aire se siente bien ¿Saben? –

En unos segundos todas habían quedado en una desnudez conjunta, si hay alguna manera que el grupo no se sintiera tan avergonzado por la situación entonces es el estar en igualdad de condiciones. Sana mira hacia un lado y nota que Uraraka ya no está, despojada de su toalla también, se mete en el agua hasta tapar gran parte de su cuerpo, mira hacia atrás sobre su espalda riendo y, sin palabras, admitiendo que ha sido una buena idea.

Momo pregunta dónde está su propia toalla y esta vuela sobre las aguas aterrizando sobre una piedra del otro lado del lugar, Jiro recibe una reprimenda por hacer eso pero probablemente no porque haya roto alguna regla. El pequeño grupo de chicas se reúne en medio del Onsen para charlar, la intensa vergüenza autoinducida mezclándose con el ambiente caluroso relajante termina por darles el perfecto momento de calma para poder pasar el rato juntas, Sana cruza hasta reunirse con ellas tomando asiento junto a Mina sobre esa roca.

El tiempo pasó volando entre los comentarios sobre el campamento y los planes de Hagakure para espiar a los chicos que siguieron siendo rechazados hasta el último momento.

Incluso hubo una interferencia por parte de Kota que les salvó de un momento incómodo y le agradecieron.

Un Onsen no debería ser un lugar lleno de risas, planes locos y chapoteos pero, después de todo, son adolescentes.

Normales o no.

Disfrutando de una tranquilidad que terminaría muy pronto.

Al ocaso del siguiente día todas estarían luchando por sus vidas…


El ultimo capitulo antes de la catastrofe ¿Que clase de peligros se enfrentará Sana cuando llegue el asedio del campamento? Solo un capitulo para averiguarlo.

Gracias por leer, como siempre, y recuerden dejar sus opiniones debajo que siempre se aprecian mucho.

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