Bruce pestañeo dos veces al leer el titular del diario. Al parecer Poison Ivy había sido liberada de Arkham y no mediante un plan de fuga como sería lo habitual sino mediante la vía legal, con abogado y burocracia de por medio.

Lo que más llamaba su atención era el patrocinador de la villana, al parecer la familia Hibari fue quién orquesto todo y actualmente proveía residencia para la meta.

Batman sabía que Kyo estaba furiosa con él por llevarse a Jason, cosa que no hizo ya que nunca le prohibió al joven dejar de ver a la japonésa, aunque no podía culpar lo por la falta de comunicación incluso el caballero de la noche evitaba en cierta medida al demonio de Gótica, pero volviendo al tema, no creía que por una mera disputa Kyo se aliara con una conocida villana sólo para vengarse de él ¿no?

— Oh por dios, estamos tan muertos. — Murmuró Jason al leer la noticia y si Bruce decidió ir en un entrenamiento fuera de la ciudad con su Robin mientras las cosas se calmaban era pura coincidencia.


Kyo miró a los reporteros cerca del límite de su propiedad esperando a que alguno hiciera el primer movimiento para poder morder lo hasta la muerte pero al parecer después de años de palizas aprendieron su lección.

—Tsk. —Chasqueo la lengua, decidiendo que su taza de té era mucho más interesante.

— Estuve hablando con Ivy. — Comentó Reborn a su lado y ella se preguntó porqué no podía echar al carnívoro de su casa, recordó cómo sacó a Pamela por ella y decidió que su estadía era soportable, por el momento al menos. — La mayoría de los presos con los que estaba admitieron que estaban más asustados de ti que de Batman, lo que es sinceramente hilarante dado que el tipo mide al menos un metro ochenta y está literalmente disfrazado de murciélago. — Rio divertido, viniendo de cualquiera otra persona Kyo lo habría tomado como un cumplido pero del Hitman... Era preocupante.

— Batman, ladra no muerde. — Contestó bajandose de hombros. A sus ojos el murciélago llevaba la teatralidad demasiado lejos, ella apuntaba a incapacitar de la forma más eficiente y rápida posible, bueno excepto cuando se sentía de humor como para jugar con su presa pero eso era en ocasiónes especiales.

— Y tu eres todo sobre morder ¿no? — Estaba segura que había un doble sentido en sus palabras pero no le daría la satisfacción de una reacción.

—Es natural para un carnívoro. — Respondió terminando su té para luego ver nuevamente a los reporteros aún con la distancia legal, nunca creyó que llegaría el día en que Vicky aprendiera su lección.

— Personalmente creo que eres mas blanda que el murciélago.

—¿oh? — Hizo un sonido de impresión y elevó una ceja.

— He estado investigando un poco durante mi tiempo libre, me gusta conocer a mis aliados. — Explicó, y Kyo estaba segura que no le gustaría lo que saldría de su boca. — Primero, nunca atacas primero o sales en busca de pelea, todos y cada uno de los que golpeaste se lo merecían de una forma u otra y sus heridas, todos los golpes y huesos rotos hechos en los lugares correctos para causar el mayor daño posible sin mayores secuelas, todos se recuperaron en un rango de 6 a 12 meses, siempre dependiendo del tipo de crimen.

— ¿y?

— Aunque vas prometiendo muerte, jamás has matado a alguien ¿o si?

—La vida es preciosa, un verdadero carnívoro solo mata para sobrevivir. — Dijo sin parecer muy afectada por sus palabras pero le molestaba que supiera tanto sobre ella, en especial por que sabía lo que tener su atención podría provocar.

— ¿Por eso ayudas a las víctimas? —Finalmente se ganó una reacción con eso, viendo una mueca en el rostro de muñeca de la asiática. — Cada que te topas con una les das la tarjeta de un gimnasio que imparte clases de defensa personal gratis con horarios flexibles, el gimnasio está a nombre de la familia Hibari.

— Los carnívoros deben proteger y guiar a los Herviboros, que sepan defenderse de depredadores es vital para eso.

— Por supuesto, así como también tus visitas semales al hospital, y donaciones.

— ¿A dónde quieres llegar? — Pregunto ya claramente enojada y queriendo romper algo, de preferencia la cara del Hitman.

—Es decir, ayudando a los inocentes, deteniendo a criminales, y buscando la cura para el cáncer... Todo eso suena bastante heroico para mí. — Kyo le vio tan ofendida que Reborn prácticamente pudo haber ofendido a su madre y su reacción no sería muy diferente.

— Okay, creo que eso es suficiente. — La mano de su tío sobre su hombro fue lo único que la detuvo de saltar a la carótida del italiano y asesinarlo ahí mismo. — No queremos ser irrespetuosos con nuestro invitado para que todo Gótica lo vea ¿o si? —Señaló disimuladamente las cámaras detrás de ellos y la joven apretó la dentadura parándose de su lugar para irse no sin antes asesinar con la mirada al Hitman que respondió con una sonrisa inocente, hijo de la fruta.

— Una lastima, pensé que las cosas finalmente se volverían interesantes. — Negó divertido Reborn tomando su taza de café.

— Preferiría no tener que sacar a mi sobrina de la cárcel por homicidio, en especial cuando el abogado defensor sería el cadáver. — Contestó sentándose en el lugar que antes ocupaba Kyo.

—Podría intentarlo, pero no creo que lo logre. — Dijo con una sonrisa Confiada. — De hecho le daría un descuento acorde a que tan lejos llegue.

—Por favor no, ya tengo suficiente con el villano ocasional que viene en busca de problemas como para tener que lidiar contigo también. — Negó masejando su sien en un Suspiro. — pero dejando de lado ¿porque estas aquí?

— ¿Que acaso no puedo disfrutar de unas vacaciones visitando a un buen amigo? — Pregunto de forma inocente y Fon elevó una ceja no creyendo ni media palabra. — Massimo murió.

— ¿Paso de nuevo? — Pregunto sorprendido el asiático, este era el segundo heredero vongola muerto en los últimos dos años, lo que era preocupante tomando en cuenta que Vongola en papel era intocable, perder un heredero era curioso pero dos... Y dentro de tan corto espacio de tiempo era preocupante.

— Lo mandaron a dormir con los peces, con pantuflas de cemento. — Contestó con más seriedad. — El noveno está tomando sus medidas con Federico... Pero

—¿sospechas trabajo interno? — Esa era la única explicación para el extraño fenómeno... Al menos a su parecer y la mirada de Reborn confirmó sus sospechas.

—No hay nada confirmado, aún así el noveno me contó del plan de contingencia en caso de que pase lo peor.

— ¿Xanxus? — Era la única opción, o quizás no... — ¿hay otro candidato?

— El idiota de Iemitsu tiene un hijo en Japón, hasta donde sé es un civil y en caso de que pase lo peor, tendría que ir a entrenarlo para ser el décimo.

—¿Acaso perdieron la cabeza? — Pestañeo, si tres adultos, nacidos y criados en el mundo de la mafia no pudieron con el puesto ¿como un niño civil podría? Era prácticamente echar un cordero a los lobos y esperar que se volviera el alfa.

— Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.

— Espera. — Finalmente Fon llegó al propósito de la visita de su amigo. — Dijiste Japón... ¿De casualidad no será Nanimori la ciudad donde esta el hijo de Iemitsu?

— Sabía que éramos amigos por una razón. — Sonrió haciendo al contrario rodar los ojos.

—Kyo vive en Gótica, no te servirá.

—Pero planea volver ¿no? — Ante Aquello Fon apretó los labios.

— Quiere ser doctora.

—Quiere salvar a la humanidad, ella mismo lo dijo, trabajando en Vongola tendrá todos los recursos que quiera para hacerlo, incluso más completos que los que la gran familia Hibari pueda darle. — A veces la tormenta realmente odiaba cuando su viejo amigo tenía la razón.

— Kyo no seguirá a cualquiera, Batman es uno de los hombres más admirables que conozco y aún así Kyo a rehusado su camino incontables veces y el de muchos otros.

— Quizás. — Contestó con una sonrisa que no le agrado para nada al azabache. — Pero tiene un corazón blando, como provee ¿realmente crees que sea capaz de dejar a un pobre herbívoro de su ciudad natal por su cuenta?

— Sea lo que sea que suceda, será decisión de Kyo y de nadie más. — Declaró con seriedad y Reborn volvió a verle con falsa inocencia.

— Jamás dije lo contrario. — Dijo volviendo a tomar de su café mientras Fon comenzaba a temer por el futuro de su sobrina tan solo esperando que el tercer heredero de Vongola tuviera más suerte que el resto.