Desde febrero hasta abril, el papel que la agencia jugó dentro de la sociedad equestriana fue clave; a medida que informes se desclasificaban y sus copias eran enviadas a las tres grandes bibliotecas de Equestria de forma regular y sin la menor publicidad de este acto, la sensación de seguridad se afianzaba en el sentir de todos los ciudadanos.
Fue entonces que el informe del caso Filthy Rich – Sweetie Drops, como le llamó la prensa sin perder tiempo, fue el punto álgido de cada discusión, no solo por la traición en la que participaron los propios equestrianos, sino también por el resto de los implicados dentro de los sucesos a los que hacía referencia y explicaba.
Por ello, se generó un relato y se generó una respuesta ante él. Después de publicado, a ningún poni se le hacía extraña la idea de que esos mismos extranjeros que habían tratado con cordialidad y que habían tratado como amigos o a los que hubieran estado dispuestos a darles un trato fraternal, en realidad fueron enemigos que movieron todo bajo la mesa y decidieron clavar el cuchillo de la traición sobre Equestria.
Pero, de momento, esa conclusión solo dejaba anonadados a todos los ciudadanos.
"¿Cómo es posible?" señala el artículo famoso de Trenderhoof, que, por aquellos días, dejó por completo las tendencias de la moda al reconocer que vivía en carne y hueso un momento que era en verdad importante y que le implicaba en lo más profundo. No tardaron en sumársele la prensa y la opinión pública.
El mes de marzo se llenó de aquel desconcierto, hasta la llegada del día quince, donde finalmente se hizo patente una conclusión a dicha confusión. Pero para entender mejor el contexto de dicha respuesta, es preciso hablar ahora de Twilight Sparkle.
La historiografía no ha logrado rescatar un boceto completo de esta princesa. Incluso cuando contamos con diarios íntimos, correspondencia y relatos que hablan sobre su magnánima vida, sigue siendo una princesa difícil de poder atrapar bajo una etiqueta. Para darnos una idea de lo intrincado que resulta tratar de esbozar siquiera su vida, me atrevería a decir que incluso supera a la princesa Cadance en cuanto a su actuar y en cuanto a las motivaciones que expresó, así como la posición que le valió el título de una auténtica profeta, intelectual y eminencia moral para muchos seres hay muchas contradicciones aparentes y demasiados cabos que se deben atar.
Pero, hay que entenderla según su tiempo y su lugar, en primera instancia, tenemos a la población, en la que cada vez más se germina un rencor que deja atrás al estupor. El miedo comenzaba a desvanecerse y los gobernados comenzaban a generar un deseo que contravenía de forma absoluta tanto al pensamiento del principado como a la propia sociedad Equestriana.
También es importante es el hecho de que, todavía hoy, existen registros y pruebas de la autarquía con la cual SONRIE estaba actuando, no solo hacían los oídos sordos a la única princesa que quedaba, sino que también continuaban desclasificándose y dando a conocer su historia a quien fuera a alguna de las tres grandes bibliotecas de Equestria.
Pero, ¿Cómo se conecta este deseo de la población con la desclasificación de SONRIE? Es una pregunta que ni por asomo se han realizado la mayoría de los historiadores.
El volumen de informes que la agencia desclasificó fue tal que las imprentas, que habían tomado el contrato de copiar estos documentos, trabajaban sin descanso día y noche. El resultante, obviamente, era tal que los informes saturaron la capacidad de cada una de las tres bibliotecas para clasificarlos e incluso habían dejado de contar las unidades del material escrito para tantearlo por el peso que generaban los sacos repletos que llegaban a sus puertas cada doce horas.
Los historiadores, fascinados; los escritores, inspirados; los periodistas, anonadados. De alguna manera, entre todo el mar de datos, los más ávidos e intuitivos, pudieron formar los primeros hilos de historias que hubieran sido secretas.
Aquí apareció un fenómeno que no fue nuevo, pero que alcanzó un nivel como nunca antes había alcanzado; la influencia que los súbditos tenían sobre el devenir del reino y la influencia que los relatos de los medios, a la vez, tenían sobre los primeros.
No es un secreto que, en el ámbito del imaginario social, la vida e historia de la Princesa de la Amistad como de sus amigas, las campeonas de Equestria, se imbricaron íntimamente con la historia de Equestria, con sus valores y, posteriormente, con sus tradiciones y creencias.
Sin embargo, el grado de arraigo que poseyeron en la psique equestre por ese entonces fue muy inferior al de hoy, considerando que ahora incluso se han formado pensamientos intelectuales, novelas, poemas, estudios y una adoración hacia este grupo de "elegidas" como se las considera recientemente. Es más, si revisamos incluso los periódicos de ese entonces, podemos concluir que apenas si figuraban dentro de estos y no es coincidencia que a la Princesa de la Amistad se la conociera por lo siguiente:
Tener el título de Princesa de la Amistad (Que le daba un status en toda Equestria, pero que no se asoció, en la memoria de los Equestrianos, con ninguna prueba; en este sentido, la despreocupación por difundir su imagen por toda Equestria fue uno de los pocos errores que esta princesa cometió).
Haber derrotado al Rey Sombra (Fama que incluso pasa por debajo del dragón Spike).
La derrota de Tirek (Cuya imagen se ve asociada con el poder de los elementos de la armonía).
La victoria sobre el Rey Tormenta (El único de los presentes hechos que realmente dio a conocer su nombre por todo lo largo y ancho de Equestria).
Y finalmente, ser la directora de la Escuela de la Amistad (El hecho que pasó inadvertido fuera de las inmediaciones de Ponyville y ciudades aledañas.
Y así, el paso del asentamiento del nombre de Twilight Sparkle fue lento y conflictivo. Mientras que la difusión de SONRIE fue tan veloz que, como ya se ha repetido muchas veces, logró cautivar a un público que tenía un estado emocional preciso para aferrarse a todo lo que representase dicha agencia.
Así pues, bastaron dos meses para que cronistas, historiadores, periodistas y escritores echaran raíces sobre los informes desclasificados de la agencia y, en base a estos, edificaron relatos, novelas e historias que conmovieron, asombraron e influenciaron de forma directa en la mayor parte de los ciudadanos.
Esta primera desigualdad entre ambas narrativas se puede apreciar no solo de forma cuantitativa, sino cualitativa. Aunque era indiscutible que la Princesa de la Amistad, junto a sus amigas, eran las defensoras más fuertes de toda Equestria, también era cierto que dicha seguridad escondía una diferencia primordial entre los elegidos y los no elegidos; dicho de otra forma, un ciudadano común, ni siquiera un soldado, podría efectivamente decir que había defendido Equestria o, en el caso del primero, ni siquiera aseverar que podía defenderse por sí solo en casos extremos.
La diferencia era clara, había seis elegidas, el resto jamás podría tener ni por asomo algo del poder de los elementos de la armonía; estaban desprotegidos y dependían de las "elegidas".
Y encuentro allí la diferencia primordial en esta competencia por el imaginario social.
La princesa de la amistad: Twilight Sparkle, era la joya, el emblema y el escudo de Equestria, todo junto, tal como debía serlo cada princesa y tal como se concebía por la mayoría de los ponis; la agencia de SONRIE era anónima, incógnita y universal, en su superficialidad tan solo ya se diferenciaba por completo de lo que la princesa representaba. Aunque ambas se ligaban íntimamente al bienestar y seguridad de Equestria.
Pero, el gran detalle, es que, justamente, por ser anónima y universal, SONRIE se sentía mucho más próxima a todo ciudadano. Y no tardaba en despertar una incógnita fundamental, una pregunta que logró capturar al imaginario y esa es ¿También podría ser un agente? De allí que las novelas fueran sumamente exitosas, que las historias fueran seguidas meticulosamente, que todo lo relativo a la desclasificación acaparara páginas y páginas de los periódicos.
Querían experimentar la sensación de ser agentes, querían saber más del otro lado de la historia de Equestria o ya incluso, sentirse seguros, pues, a diferencia de la princesa Twilight, un agente de SONRIE podía ser cualquiera, podría ser tu vecino, incluso, podrías ser tú si averiguabas cómo formar parte de dicha agencia.
Y a este respecto debe entenderse que, a falta de encontrar la receta de cómo ingresar a la agencia o de siquiera saber su ubicación, los ponis se enlistaran en el ejército o conformaran unas incipientes milicias o incluso que comenzaran a plagar los gimnasios y centros de entrenamiento. Sí, lentamente se generaba una necesidad: Equestria necesitaba a SONRIE.
Y tampoco es de sorprenderse que en medio de este maravillarse, la princesa Twilight haya sido lo suficientemente cautelosa para dirigirse al director interino de ese entonces en el más absoluto secreto. Escribiendo una carta que, todavía hoy, causa debates:
"Respondiendo al interés de mis súbditos y de mi cargo como Princesa, exhorto a su dirección a fijar un encuentro con su princesa, a la que debe brindar explicaciones y reestructurar la cadena de mando; pues, según la propia Celestia ha dictaminado, al cofundar la agencia con la agente Ignite, el cargo de la dirección general y, por tanto, de toda la agencia, le corresponde legítimamente a una princesa.
No hace falta recordar que está instituido, desde la fundación de la agencia, que el cargo se sucede a las princesas por su antigüedad o elección, dependiendo de las circunstancias que obligan o permiten que dicho cargo se suceda. En este sentido, la desaparición de la princesas Celestia y Luna, así como el asesinato de mi cuñada: princesa Cadance, me deja a mí como única princesa y, lógicamente, también como única candidata para dicho cargo.
Sin otro particular, me despido y espero una pronta respuesta; no hacerlo equivale a alta traición, como lo señalan ambas fundadoras."
A primera vista, la carta no solo guarda una petición, sino que también la preocupación y la intuición que la princesa tenía con respecto a SONRIE. Por lo demás, la carta jamás se daría al público; lo mismo con la respuesta la cual se desconoce por completo.
No es anecdótico señalar que, durante los días después del atentado de Vanhoover, los escribas de la princesa Twilight Sparkle catalogaron toda la documentación del principado, para ponerla a disposición al público al cabo de tres meses – acompañado de un decreto real –. Otra es la historia de su documentación personal, la cual ella resguardó, clasificó y organizó para después almacenarla, esconderla, duplicarla y confiarla a los ponis en los que más confianza tenía. Es gracias a esto que hoy sabemos de las relaciones que la princesa estableció con la agencia y con Green Glass de forma indirecta.
Desde el principado, la agudeza de ingenio de la princesa ya había percibido que algo andaba mal. El resto de las "elegidas" no tardó en sumar esfuerzos y buscar más al respecto de la agencia, mientras que la princesa Twilight debía lidiar con todo un reino a la usanza de Celestia: Durmiendo el mínimo, dedicando cada hora de sus días a mantener la calma, procurar la paz y darle una dirección.
Mas, su agudeza nunca pudo advertir lo importante que era haber perdido la predilección del imaginario social. Aunque, si sirve de algo, fue una lucha que habría evitado incluso si se hubiera percatado de su importancia.
Es entonces que, una vez más, la historiografía no ha hecho justicia a una de sus figuras más importante, remitiéndose más a los resultados que a la causa de los mismos, y valorándolos en base a si facilitó o no lo que posteriormente vendría a llamarse Octubre de los Cascos.
Si, en lugar de situar y prejuzgar de esta forma sus acciones, analizamos su actuar bajo la noción de todo lo aprendido y mantenido por Equestria durante más de mil años, veremos que la princesa Twilight probablemente fue la cúspide de una edad de oro y que, de no haber sufrido infortunio tras infortunio, probablemente hoy viviríamos aun en el tiempo donde nuestro reino era el corazón y la luz del mundo.
Y, como se podrá apreciar, todo esto tiene coherencia con la posición del imaginario social de ese momento.
Con este sentimiento de seguridad y la creciente apreciación de SONRIE, la mayor parte de los equestrianos habían digerido el atentado; pero pasado todo este tiempo, ahora también se arraigaba la idea de responder a todo el daño infringido, llorar a sus princesas vendría después – aproximadamente veinte años después – y aquella generación enterró en lo más profundo de su corazón aquel trauma.
El deseo de venganza nació en distintas partes y casi al unísono. Conocían lo que SONRIE había hecho en más de cuatrocientos años de existencia, sabían no solo de sus logros, sino de la capacidad de sus agentes. Cabe resaltar, que confiaban mucho más en la agencia que en el propio ejército, esto se hace patente casi en cada medio escrito de aquel tiempo; no obstante, todavía no dudarían de la seguridad que su princesa les brindaba.
Este deseo se nutrió por la alta expectativa que despertaban los denominados "agentes legendarios" que poseía la agencia, que, para ser breves, podemos resumir en algunas obras populares y que todavía hoy tienen lectores:
"Ignite: el inicio de una leyenda" Que marcaría el inicio de una colección de veintiséis novelas. Cada una basada en informes desclasificados de la cofundadora de SONRIE, primera directora general y la mente maestra tras el posterior funcionamiento de la agencia.
"Código Uno bajo Cero" Que detallaría la vida de Crimson, un icónico capitán de escuadra y cuyo final es abierto, pues el informe original había sido destruido por los ataques terroristas de Sweetie Drops.
"La loba Alfa" Novela costumbrista escrita por el historiador Harsh Mellow que giró en torno a Ignite, y que, por su grado de detalle, imágenes y narración fue el premio de literatura (1050) y de historia (1053) y más importante aún, atrapó el imaginario de su público.
Basta con citar estas tres obras para percatarse del grado de influencia que comenzaba a ejercer la agencia con su historia y sus anécdotas. Pero, para entender su difusión masiva hay que detallar que en toda ciudad había al menos cinco imprentas vendiendo obras semejantes como pan caliente.
Ciertamente, la primera obra y la más vendida es Ignite: el inicio de una leyenda, que, plagada de errores históricos y con severas fallas en la locación de sus eventos e incluso argumentales, tuvo su primera edición pasado un mes del inicio de la desclasificación de SONRIE. Su número de ventas fue equivalente a una sexta parte de la población de Equestria, lo que quiere decir que era imposible no enterarse de esta legendaria agente.
Así que, basados en lecturas como esta, a la mayoría de los ciudadanos se les formó una idea a la que se aferrarían durante los próximos años:
…Si tenemos ponis que pueden pelear con un dragón y vencerle, si tenemos agentes que nos han cuidado y nos cuidan… por qué no se puede castigar a los culpables del incidente. Si tenemos agentes así ¿Por qué no podríamos ganar una guerra contra cualquiera?... (Extraído de un diario de un mesero joven de Appleloosa).
Esta idea se incubó en demasiadas mentes, lo suficiente para ser predominante todo lo que se necesitaba era una tan solo un motivo para que bullera por toda Equestria. Y aquí hay que situarse en el 30 de abril de 1049.
Ciertamente aquel día la historia de Equestria dio otro vuelco, uno que todavía hoy genera fuertes convulsiones por todo el continente. Me refiero a los sucesos que se vienen a denominar como el principio Armor.
Antes del atentado, el estado de la relación entre Shining Armor y la princesa Cadance era demasiado tensa y los debates que suscita ocupan más espacio del que debería en la historiografía dominante de nuestro tiempo.
Sin embargo, el atentado tuvo una víctima indirecta: el príncipe Shining Armor.
Él, más que ningún otro poni, vivía en carne propia y con una profundidad abismal el dolor, la pérdida y el trauma de aquellos sucesos. Es imposible no deducir la cantidad de empatía que los ciudadanos sintieron por él, pues, no solo habían asesinado a su poni especial; también se habían llevado a su hija.
Pero, si un poni tuvo entereza mental y emocional más que cualquier otro, fue él, al menos por los meses hasta la fecha indicada.
Y aquí hay que tratar todo con pinzas, pues ingenuamente se ha creído o se ha querido creer que la historia entre Twilight y este, su hermano, es un ejemplo de la acefalía del reino y de cómo la princesa Twilight demostraba cada vez más no estar a la altura de su cargo, por supuesto, atribuyendo todo a su falta de experiencia y a los retos que afrontaba – cosa que dicen con el amor que se le tiene al significado de princesa aun a riesgo de contradecirse –.
Lo que no observan es que, Shining Armor fue el lugar donde convergió los efectos más extremos del atentado y donde también se plasmó el pensamiento de los súbditos, junto con lo que estos harían después de esta fecha.
Este señor, envidiado por ser el único poni que desposó a una princesa y también tildado de ser el primer general verdadero de Equestria en más de tres siglos, soportó en silencio durante los meses subsiguientes al atentado, no inmiscuyéndose en las actividades de su hermana y cumpliendo sus funciones como General de las fuerzas armadas del imperio de Cristal y, príncipe del mismo.
Obviamente, el correó con su hermana fue constante e ininterrumpido. Es allí donde vemos que, si bien mantenía un temple y una figura fuerte y unificadora, en realidad estaba hundido en la desesperación.
Trataba de hallar a su hija a como diera lugar, no tardó en apuntar a los changeling como responsables o aliados de los enemigos del reino, de la misma forma, destacaba que un ataque oportuno podría limitar sus fuerzas de acción y evitar que el ataque se repitiera nuevamente y, más importante aún, estaba seguro que los changeling tenían de rehén a su hija.
En esta primera oportunidad, la princesa Twilight asintió y ordenó el despliegue de las fuerzas armadas bajo el mando del general Shining Armor. Estas marcharon, al cabo de tres días hasta la región gélida, internándose en Frozen North, la finalidad era recuperar a la hija de la princesa Cadance y el príncipe Shining Armor y, de ser posible, destruir el panal que los changeling de la facción de Cadance había creado para ahuyentarlos del reino.
Pero llegado el momento, cuando las tropas del imperio de cristal sitiaron el acceso a la guarida Changeling e ingresaron, se encontraron con el lugar completamente vacío, sin rastro alguno, sin señal de a dónde se habían marchado los insectos.
Pero quedaba fresca la memoria de que, inmediatamente después de que Cadance cayera y en plena agonía, los changeling se reunieron alrededor de ella e incluso entablaron batalla contra todo aquel que quisiera acercarse, eso incluyó a su esposo. No se sabe nada de lo ocurrido dentro, solo se recuerda el momento en que todos ellos se llevaron a la princesa Flurry Heart, que todavía no había llegado a siete años de edad.
Y, con la eventual preocupación de un padre, así como su desesperación, Shining Armor comenzó a utilizar los recursos a su disposición para buscar a su hija por todo lo largo y ancho del reino. A partir de principios de abril se dio inicio con una la intervención deliberada de exploradores del ejercito en reinos aledaños a Equestria. La princesa Twilight cubrió diplomáticamente esta acción con bastante eficiencia y logró que los reinos aliados hicieran la vista gorda ante este incidente.
Pero, ante esta desesperación, los equestrianos reaccionaron cada vez con más empatía, sintiéndose más y más identificados con el general y príncipe Shining Armor. A raíz de ello, sus acciones eran percibidas como justas y razonables. El apoyo moral no se hizo esperar y hasta hubo una mayor cantidad de ponis enlistados dentro del reino de cristal.
Esta situación no solo produjo más seguridad en el accionar del general, sino que también supuso un primer desencuentro entre este y la Princesa de la Amistad.
Como bien se sabe y se supo en ese entonces, los generales están bajo el mando de las princesas por la misma cadena de mando. La relación de mando siempre ha sido un problema a la hora de explicarlo, pero casi siempre ha resultado efectivo. Los generales tienen un grado de independencia de las princesas en las regiones donde comandan, este sistema fue demasiado útil durante el regalopamiento y tiempos posteriores, pues permitía reaccionar con alta velocidad a los constantes ataques e intentos de invasión contra el reino.
En ese entonces, Shining Armor había movido todos los hilos a su alcance, ya a finales de abril no le importaba nada el impacto diplomático de sus acciones y no dudó dos veces en señalar a la facción changeling "reformada" o bajo el mando de Thorax, hecho que causó que la princesa Twilight le quitara el cargo.
La destitución del general Armor fue un suceso que afectó a la psique del imperio de cristal. Cabe resaltar, que este había tenido un incremento que triplicaba los números de los últimos cinco años y se enlistaban ponis de todas las ciudades, de todas las regiones. Pero lo que este suceso daba a entender era el deseo que cada vez se hacía más tangible.
La princesa Twilight percibió a tiempo sobre este anhelo. Venganza, guerra… cada vez más ciudadanos deseaban una guerra para vengar a sus princesas y el daño causado. No es difícil concluir que los equestrianos nos considerábamos los buenos y al resto, los malos, ellos solo necesitaban un enemigo.
Y ese enemigo resultó ser uno que se había presentado una y otra vez a lo largo de su historia: los changeling. Pero, al no hallar a los más sospechosos, todos señalaron a los changeling de la facción de Thorax, hecho que la princesa Twilight tuvo que solucionar de inmediato. Según la siguiente carta a su hermano, se puede atisbar ya una forma distinta de sobrellevar la situación a la de la mayoría de sus súbditos:
"Mira, no tengo tiempo para escribirte con todo el tiempo que quisiera.
Sé que tienes miedo y que también sientes ira… recuerda que crecí junto a ti. No imagino el dolor y que debes estar sintiendo; pero te pido que no te dejes llevar por estos sentimientos. Ahora más que nunca tienes que pensar como un príncipe y eso significa que tienes que preocuparte por mantener el bienestar y la felicidad de todos tus súbditos. Y jamás olvidar que la armonía es la única que puede proveer dicha felicidad.
La guerra solo traerá infelicidad, pondrá a muchos padres y a muchas madres en tu misma situación y créeme que, si quieres pensar que todos estos aliados reformados tienen secuestrada a tu hija, actuar de forma agresiva y movilizar tropas a su panal solo va a exponer a mayor peligro a mi sobrina.
También quiero informarte que me van a nombrar como directora general de SONRIE dentro de cinco días. En lugar de usar tus fuerzas, déjame usar a gente que ha hecho tantas proezas que estoy segura que confiarás en que una escuadra de SONRIE podrá descubrir la verdad de tus sospechas.
Y si esto no te basta, yo te pido, hermanito, que por favor tengas paciencia y vengas conmigo en a una visita diplomática a Thorax. Esta es una mejor opción y si te pones a pensar en esto con cabeza fría, coincidirás conmigo en ello.
Una vez más te ruego guardar la calma y pensar en el bien de tus súbditos antes de tus impulsos.
Con amor Twilight."
La respuesta de esta carta no se hizo esperar y para inicios de Marzo ambos partirían en una comitiva para aclarar la situación. Pero todavía nos falta analizar en cuestión lo que se ha venido llamando el principio Armor, que básicamente es el inicio del periodo más hostil de nuestra historia reciente y el punto de inflexión con respecto a la época de oro o de armonía que reinó en Equestria por cientos de años. Todo por deseo de los súbditos y de Shining Armor.
