8) La Conquista de Dorne.
Una vez pacificados los demás reinos, el rey partió al último de todos los reinos que faltaba por "asegurar su línea feudal".
Si ambos reyes eran honestos, Dorne era el reino que mas ansiaban "doblegar" bajo su dominio. La reina de hecho se quedo de mala gana, pero estaba llegando a su ultimo mes de su octavo embarazo, debía quedarse por su salud y la de los niños. No solo fue el mas desafiante, sino que tenia a las mujeres mas disolutas de todos los Siete Reinos.
La prueba de esto vino de la capitana del navío que los llevaba a Dorne. Sarella Arena, una de las llamadas Serpientes de Arena, no tardo en mostrar sus intenciones para con el rey, teniendo su momento al caer la noche del tercer dia de viaje, en plena cubierta.
Sarella tomo el timón con fuerza mientras el rey le quitaba los pantalones y la ropa pequeña, revelando su culo. El rey lo acarició amorosamente, no era tan bueno como Dany o Arya, pero maldita sea, tenía un buen culo gordo. Luego encontró su coño, que ya estaba mojado. Lo sondeó con dos dedos haciendo que Sarella gimiera.
- Solo mantén el timón firme y te haré sentir bien - dijo.
Sarella asintió y se agarró fuertemente el timón del Beso de Plumas . Luego sintió al rey entrar en ella y jadeó. Sintió que sus paredes se estiraban casi dolorosamente. Ella no era ni remotamente virgen, pero el rey parecía tocar cada parte de las paredes de su coño caliente, llenándola como nadie jamás lo hizo.
- Tan lleno, tan jodidamente lleno - gimió Sarella con los ojos nublados de placer.
- Solo espera, se pondrá mejor - prometió el monarca y comenzó a entrar y salir de Sarella.
La bastarda sintió que el placer la atravesaba como una lanza. Oh dioses, el rey era bueno. Jae la agarró de las caderas mientras entraba y salía de la serpiente de arena. La cogió usando toda la habilidad que tenía, y tenía muchas.
Sarella no estaba acostumbrado a este tipo de cogida. Ella siempre fue la que marcaba el ritmo, pero el rey estaba sacudiendo su mundo como ningún otro. Sintió que su coño se apretaba cuando su primer orgasmo la sacudió en tiempo record.
Jae sintió que Sarella venia, pero no se detuvo. La iba a arruinar, convirtiéndola en una puta adicta a su verga. La chica, abrumada por el placer, no tardó mucho en sentir otro orgasmo y quiso gritar, pero temía que alguien bajo la cubierta los escuchara y los interrumpiera. Así que agarró el volante con fuerza clavando sus uñas en la madera, clavándose algunas astillas, pero no le importaba, era un pequeño precio a pagar por ser montada por un dragon.
A Jae le gustaba el coño que estaba jodiendo. Ella todavía estaba apretada, lo cual era sorprendente siendo mitad dornish y mitad estiveña. Fue entonces cuando sintió que Sarella volvía a correrse, apretando su verga muy deliciosamente. Una vez más no esperó y solo la continuo jodiendo sin dejarla descansar.
Sarella estaba sudando a pesar del frio de la noche, además de tener los ojos llorosos y la lengua afuera de su boca. No sabía cuánto tiempo podría seguir, sus piernas se sentian débiles, sino fuera por el rey que la sujetaba de sus caderas habría caído al suelo. Pero ella sabía una cosa... ella no podía durar mucho más.
- Mi rey, por favor ¡AH! Quiero ¡No! ¡necesito tu semilla dentro de mí! - suplico Sarella - ¡Por favor críeme como lo hara con mi puta prima! - gimio completamente superada por el placer.
Jae decidió que ella habia tenido suficiente y aceleró sus empujes hasta que Sarella realmente tuvo problemas para mantener la nave recta. Sabía que se iba a correr y no tardo en disparar su semilla en el interior de la bastarda Martell.
Sarella dejó escapar un gemido de satisfacción, mientras sentia las calientes cuerdas de semen caliente pintando su interior. Sintió que Jae se retiraba y finalmente se cayó completamente agotada.
Jae tomo el mando mientras ella se sentó en el suelo exhausta. De repente sintió algo húmedo y caliente en sus labios. Miró hacia arriba y encontró a la apetitosa verga real al frente suyo.
Sarella lo entendió y gustosa tomó el miembro flácido en su boca y comenzó a chupar todos sus jugos y restos de semillas que habían quedado. Al rey parecía gustarle esto mientras tomaba la cabeza de Sarella y le acariciaba el pelo.
- Muelles de Lanzas del Sol -
Las demás serpientes de arenas tardaron en reconocer el navío, era el mismo barco cisne pero la vela era distinta. Ahora parecía ser una "flor" llorando leche en fondo negro. Pero lejos de no entender lo que significado, Tyene y Nymeria lo entendieron y se relamieron los labios con anticipación, mientras que Obara veia esto con escepticismo.
Transportaron al rey en un carruaje conducido por Obara, mientras que Nymeria y Tyene estaban "resguardando" al rey desde el interior.
Ambas chicas tomaron un brazo de cada lado del rey y se acercaron a él. Nymeria a la derecha y Tyene a la izquierda. Jae se estremeció ante su toque erótico y luchó para ocultar un bulto enorme que realmente se destacaba ahora.
Nymeria sonrió cuando vio su problema. Extendió la mano y comenzó a pasar un dedo sobre la tela tensa. Jae dejó escapar un gemido y Tyene agarró su brazo aún más fuerte, apretándolo contra sus enormes tetas.
Luego Nymeria se puso de pie y le hizo un gesto a Tyene de cambiar de asiento. Tyene levantó una ceja y se levantó y lo hizo. Entonces Nymeria "accidentalmente" se resbaló y cayó sentada en las piernas del rey, con su falda volando hacia arriba.
Nymeria sonrió al escuchar a su rey jadear y comenzó a mover su cadera contra él. Él gimió y echó la cabeza hacia atrás con placer. Tyene los miró traviesamente.
- Oh, mi rey si necesitaba alivio solo tenía que pedirlo - se rió.
Luego tomo las caderas de su hermana y la levantó, luego bajó su ropa pequeña y ligeramente húmedas, dejando al descubierto su trasero canela. Luego, desabrochó el pantalón de Jae y sacó su miembro erecto de su confinamiento.
Nymeria se lamió los labios con avidez al ver a su enorme verga, procediendo a sentarse nuevamente. Como era de esperar, la verga de su majestad se deslizó directamente en su coño y este apretó su verga. Ella gimió y amasó sus tetas CC mientras saltaba arriba y abajo por su longitud. Su coño se apretó alrededor de su miembro y ella gimio, mientras aceleraba sus rebotes tratando de contener sus gemidos. Mientras tanto, Tyene buscó debajo de su falda y comenzó a frotar su clítoris.
El rey agarró las caderas de Nymeria y las sostuvo en su lugar mientras la empujaba a mayor velocidad. Ella dio un pequeño grito cuando su miembro se estrelló contra su cuello uterino. Ella seguía apretando su virilidad hasta que con un último apretón vino derramando sus jugos por todo su miembro, ocasionando que Jae llenara su vientre con varios chorros de su potente semilla.
- Mnnnnn tanto semen - gimio Nymeria con ojos nublados del placer palpando su vientre mientras sentía que el rey aun seguía llenándola.
Ella suspiró de placer cuando el rey termino de venirse y se deslizó fuera de él, dejándose caer en su asiento. Tyene se rio y se levantó.
- Los dioses sin duda te han bendecido - dijo ella mientras se inclinaba y lamia todos los jugos de su verga, limpiándola.
Luego se quitó su vestido, revelando su oscuro culo gordo. Jae extendió la mano y la apretó. Ella se estremeció de placer y se movió frente a él, sentándose en un movimiento rápido. Su verga se estrelló contra su coño y Tyene se tapó la boca para amortiguar su grito.
Jae no le dio tiempo para adaptarse. Él atrapó su trasero, hundiendo sus dedos en la carne suave y antes de que ella pudiera reaccionar, la obligo a subir y bajar sobre su verga. Los ojos de Tyene se abrieron cuando su gruesa verga se estrelló contra su coño, tocando cada rincón y grieta de sus profundidades.
Nymeria empezó a chupar las tetas DD de Tyene, luego de untar sus pezones con la semilla fresca vertida en su coño recién follado. Tyene se mordió el labio, tratando de contener todos sus gritos mientras las lágrimas de placer caían. Incapaz de creer cuán extasiada se sentía esta sensación, su coño se apretó a su alrededor, moldeándolo solo para él.
Jae también se estaba acercando a su límite. Aceleró hasta que con un último empujón alcanzó su clímax, vertiendo su semilla directamente en su útero. La sensación de su esperma caliente inundándola la llevó al borde y ella también vino, liberando sus jugos en su verga.
Tyene jadeó y casi se cayó de su regazo, pero el brazo del rey la rodeó de su cintura sosteniéndola. Ella se soltó el labio, estaba sangrando pero no le importaba. Una vez se recupero lo suficiente, se bajó de Jae, con los pies inestables ella cayó en su asiento con un gemido, masajeando su coño maltratado y sonrió.
- Mnnnn creo que se a que dioses seguir ahora - dijo mientras tiraba su collar de siete puntas en el charco de semillas formándose a sus pies.
- Patio de Entrenamiento -
Era la hora del almuerzo, pero había dos guerreros que no tenían hambre en absoluto. Esos dos eran Obara y Jae. Los dos estaban en medio de una feroz lucha de espada contra lanza, respectivamente. Estaban completamente solos.
Obara gruñó mientras balanceaba su lanza con fuerza. Jae retrocedió un poco y luego se defendió. Sus cuchillas chocaron y Jae sintió que Obara tomaba la delantera. Entonces dio un barrido de pies y tiro a la serpiente de arena al suelo, luego la sometió posicionándose encima de ella.
Los dos estaban en el suelo, uno encima del otro, cara a cara mirándose seriamente el uno al otro. Ambos respiraban pesadamente mientras la ira corría por sus venas. Obara quería estrangularlo tan mal, pero luego ocurrió un cambio. Sus labios se encontraron y comenzaron a besarse acaloradamente. La ropa se arrojó a continuación y se podía escuchar la tela rasgada entre los pantalones pesados y los gruñidos.
Jae empujó a Obara de rodillas antes de que ella pudiera hacer un movimiento y golpeó su verga en el coño goteando de Obara.
- ¡Malditos dioses! ¿¡Es eso lo mejor que puede hacer!? "Majestad" - gimió rebelde Obara mientras le mando una mirada desafiante sobre su hombro.
Jae aceptó el desafío y comenzó a envestir el coño de Obara con fuerza ya que ella no era una chica delicada en absoluto, ella lo quería duro y contra el muro. Agarró las caderas de Obara mientras empujaba brutalmente dentro y fuera de su coño mientras dejaba hematomas en sus caderas.
- ¡Más duro! ¡Maldita sea! ¡Rompe mi coño! - siseó la serpiente con los ojos ensanchados.
Nunca había tenido algo tan grande dentro de ella. Obara podía sentir el placer recorriéndola, pero estaba decidida y terca a demostrar que Jae era inferior a ella, pero esa idea la abandono cuando llego al orgasmo por primera vez.
Casi se derrumbó exhausta por su gran orgasmo. Jae sonrió y usó el momento de débilidad de Obara y comenzó su segundo asalto a su coño. Golpeó a la chica bruscamente, causando que gritara de dolor y placer.
- ¿Quién está mejor ahora, puta? - exigio Jae.
El cuerpo de Obara no la estaba escuchando pero cuando entendio la pregunta, la respuesta fue evidente para ella.
-... tu lo eres - murmuró Obara perdida de placer.
- ¿¡Quién!? - preguntó mientras pellizcaba con fuerza los pezones de Obara.
- ¡TU! ¡TU LO ERES! - gimio llegando a su segundo orgasmo.
- ¿Que estilo es mejor; dornish o norteño? - preguntó jalando su pelo.
- Norteño - respondió Obara mansamente.
- ¿Cual? - preguntó golpeaba su culo, dejando una fuerte marca roja en su piel morena.
- ¡OH DIOSES! ¡EL NORTEÑO! - gritó Obara volviéndose adicta a las nalgadas y amando como las enormes bolas del rey golpeaban su clítoris con cada empuje.
- ¿Quién es tu señor y rey? - exigió mientras la tomaba del cuello y empujaba su cara al suelo, dejando su culo al aire para seguir violándolo.
- ¡TU! ¡TU ERES MI JODIDO SEÑOR SUPREMO DE MI COÑO! ¡AMO DE MI CUERPO! ¡Y PUTO REY DE MI VIENTRE! ¡VIVO SOLO PARA TRAER A TUS HIJOS, LOS MAS GRANDES GUERREROS DE PONIENTE, AL MUNDO! - grito Obara en sumisión total cuando otro orgasmo sacudió su cuerpo cansado.
Jae empujó con fuerza una vez más y con un gruñido soltó su semilla en el vientre dispuesto de la dornish. Obara gimió de tal forma que parecía un ronroneo, como un gatito... o una leona cansada, se sentía tan bien al ser impregnada por un verdadero hombre.
Cuando Jae retiró vio su semilla gotear de su coño rojo y maltratado.
- Deberíamos "practicar" más a menudo - dijo Jae, mientras levantaban la cabeza de Obara y le dio un beso abrasador, que ella gustosamente regresó.
Antes de partir a los Jardines de Agua, Obara le presento a su rey la prueba de que su declaración de que su cuerpo le pertenecía no era falsa. Ella le mostro la marca hecha por un hierro ardiente contra la piel, tenia el sello de la casa Tatgaryen grabado a fuego en su nalga derecha.
-Jardines de Agua -
Una vez llegado a los Jardines de Agua, fui recibido por varias sirvientas escasamente vestidas (parecido al traje de Leia en Star Wars VI) y me guiaron hasta las famosas piscinas del lugar.
De espaldas a mí, estaba Arianne Martell, Princesa de Dorne. Se sentó en el agua poco profunda, permitiendo que las corrientes del agua fluyeran sobre su cuerpo broncíneo, la parte superior de sus senos se mostraba por encima de la superficie del agua. Vi como ella recostaba su cabeza, pequeños gemidos escapaban de sus labios.
Me detuve en seco, se estaba tocando en el estanque público. Siempre pensé que las dornienses era unas putas calientes, pero teniendo en cuenta el hecho de que ella era su gobernante esperaba que al menos algo de decoro. Consideré mis opciones por un momento antes de arrojar precaución al viento y deshacerme de mi ropa. Esperé un momento para que mi verga estuviera completamente erguida antes de caminar la distancia restante hasta el estanque y pisar las aguas poco profundas. Arianne saltó ante la repentina interrupción de su paz, pero no hizo nada para cubrir su coño o sus tetas.
- ¿Su majestad? ¿Cuánto tiempo has estado aquí? - preguntó sin una pizca de nerviosismo y sin estar avergonzada, sus ojos se movieron rápidamente entre mi cara y mi verga.
- El tiempo suficiente - respondí, sentándome en las aguas poco profundas del agua, ella continuó dividiendo su enfoque entre mí y mi verga, la mano en su coño se movió ligeramente.
- Mis disculpas, mi rey, pero tenia que atender ciertas "necesidades" - dijo de manera simple - He recibido cuervos de mis primas y no dejan de hablar de como uso esa gran verga suya para criarlas como las perras en celo que son - dijo Arianne quitando su mano de su coño, sujetando mi verga - Y lo deseo tanto -
- Bueno, ven aquí y te lo daré - respondí, ofreciéndole un lugar en mi regazo.
Casi inmediatamente se sento en mi regazo, sus labios capturaron los míos en un frenesí. Agarré su lindo culo con ambas manos y la acerqué más, mientras enterraba mi verga directamente en su coño. Su gemido hizo eco a través del lugar mientras empujaba mi miembro lo más que podía. Entonces ella se hizo cargo y comenzó a saltar sobre mi polla, ambos gemimos ante la sensación de follar bajo el agua.
- Mmmmm, mi rey, su verga es tan grande ¡Ah! Siento que me está destrozando tan deliciosamente - gimió Arianne, jugando con sus tetas, llegando incluso a levantar una y chupar su pezón oscuro.
Verla chupar una de sus propias tetas me dio sed, así que uní mis labios a su pezón restante y lo chupe como si quisiera extraer su leche. Sus gemidos no se hicieron esperar y ella rebotó aún más rápido.
- ¡Oooooh! ¡Mi rey! ¡Necesito su jodida semilla en mí! ¡si quiere conquistar Dorne primero debe conquistar coño! - gimió, tratando de ordeñar mi verga.
- ¿Quieres que conquiste Dorne? - le pregunte al oído y le golpeé el culo.
Ella se rió, mordisqueando el lóbulo de mi oreja antes de susurrarme al oído.
- Quiero que me des todo tu semen, quiero que rocíes mi útero fértil con tu semilla y me llenes hasta que se desborde de mi coño - dijo lamiendo mi oído - Hazlo y te dare mis vasallos y tierras, e incluso abandonare mi titulo de princesa - susurró en mi oído, riendo y gimiendo mientras mi verga continuaba penetrando en ella.
Su conversación me llevó al límite y termine en su caliente y apretado coño. Ella gimió ruidosamente cuando mi semilla la llenó.
- ¡Mierda! ¡tienes mucho más semen que todos de mis amantes juntos! - gimió Arianne en voz alta, moviéndose para mantener todo su semen dentro de ella.
Nos miramos a los ojos y nuestros labios se conectaron en un beso. Cuando la besé, sentí mi verga salir de su coño y senti como si alguien me la estuviera chupando. Separé mis labios de los de ella y miré hacia abajo para ver una chica dornish cerca de sus veinte dias. Estuve brevemente conmocionado por un momento y mi sorpresa solo aumentó cuando vi otras tres chicas parecidas entrando a la piscina. Todas jugaban con sus tetas y se metian los dedos en sus coños mientras me veian con hambre.
Mirando que por los alrededores vi a varias sirvientas mirándome desde detrás de las columnas o sentadas en los bancos. Algunas se estaban terminando de desnudar y otras ya lo estaban mientras se tocaban así mismas.
- Mnnnnn creo que estara adecuadamente entretenido - dijo Arianne antes de levantarse de mi regazo y nadar hacia el otro lado del estanque.
- ¿No te vas a quedar? - pregunté viendo su glorioso cuerpo escurriendo agua y mi semilla blanca bajando por sus muslos.
- Lo dejare en la "habiles manos" de mis primas menores; Obella, Dorea, Loreza y Elia - dijo señalando a cada una de las chicas en la piscina, terminando en la que me estaba dando una mamada - Yo tengo que firmar unos papeles para cierta transición de titulos - dijo mientras unas sirvientas la cubrían con una toalla para secarla. Arianne volteo una ultima vez para verme tomar a Elia y enterrarle mi verga, haciendola gritar de placer.
- Disfrute de ese coño, mi rey, lo veré en la cena - se despidió Arianne y se alejo balanceando las caderas.
Me iba a despedir, pero Obella y Dorea metieron mi cara entre sus tetas e inmediatamente fui silenciado, no es que tuviera un gran problema con eso. Menos aun cuando senti la lengua, de la que supuse era Loreza, lamiendo mis bolas.
Luego de la visita del rey Jaehaerys III, el principado de Dorne paso a ser un señorio, siendo Arianne Nymeros Martell su ultima princesa y su hijo Carlos Nymeros Martell el primer Señor Supremo de Dorne y Protector del Mar de Verano.
Por otro lado, se generó una curiosa leyenda respeto a los Jardines de Agua luego de la visita del rey. Se dice que el agua en ellos fue bendecida, pues todas las sirvientas del castillo que se bañaron en ese estanque, en ese tiempo', quedaron en cinta.
