CAPÍTULO 33: "¡Te amo!"
Teemo sintió como sus ojos se contrajeron, luego los apretó y finalmente los abrió. Sus ojos se abrieron lentamente a medida que pudo notar la bombilla que iluminaba la habitación en la que se encontraba. Estaba algo oscuro, pero no era nada a lo que el explorador no estuviese acostumbrado. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que no se encontraba en el hospital de la Ciudad de Bandle, ni mucho menos en esta, dado el aspecto de la habitación. Miró debajo de la sabana con la que estaba cubierto para notar que estaba desnudo, ya que alguien le había quitado la ropa. Estando ya despierto, Teemo se levantó de la cama, no sabía si aún estaba soñando o no, pero lo que él necesitaba eran respuestas, pero antes de que pudiese hacer algo sus piernas le fallaron y lo hicieron caerse de bruces al piso.
—Mierda... eso si dolió... —dijo el explorador quejándose mientras intentaba volver a levantarse, algo que finalmente consiguió apoyándose en la cama. Se sentó y notó que su ropa de explorador estaba en el mueble cercano, por lo que se vistió al instante, ya que salir desnudo no le parecía para nada una buena idea. Mientras Teemo se vestía pudo notar algo al mirarse en el espejo, y era que ahora tenía una barba. —¿Qué sucedió? ¿Cuánto tiempo estuve aquí? —pensó el explorador tocándose el mentón, ahora cubierto por otra capa de pelo. Se levantó y se apoyó en las paredes a medida que avanzaba dando pasos lentos pero torpes en su camino hacia la puerta, y Teemo casi volvió a caerse cuando llego a la puerta, apoyándose en el mango y abriendo la puerta con cautela para salir al pasillo.
No sabía donde estaba, tal vez alguno de los desconocidos que lo atacaron a Tristana y a él lo secuestró... y si ese era el caso lo mejor era hacer el menor ruido posible. Mientras deambulaba por los pasillos el explorador comenzó a notar cierto parecido con los pasillos del Instituto de la Guerra, aunque él no estaba del todo seguro de que se encontraba a salvo. Apenas alcanzó a dar unos cuantos pasos más desde su habitación cuando oyó otros pasos detrás de él. Teemo reaccionó por instinto, y se escondió entre las sombras mientras veía pasar a quien venía detrás. Para gran alivio del explorador, era uno de los médicos de la Liga, lo que hizo que el yordle saliese de su escondite antes de que este se alejase demasiado.
—¡Espere! —gritó el explorador, el cual cayó a causa de que sus piernas nuevamente le jugaron una mala pasada.
—Teemo —El médico corrió hacia él. —Permítame, le llevaré de vuelta a su habitación... —
—No... no... —Teemo se levantó con ayuda del médico. —Tengo... tengo que encontrar a Tristana... —
—¿Qué? ¿Porqué? —preguntó el galeno.
—¡Solo dime donde está! —exclamó Teemo.
—Claro... —dijo el médico y ayudó al explorador a recuperar la fuerza de las piernas antes de señalar hacia el pasillo de la izquierda. —Por allí podrás llegar a las habitaciones... —
Teemo sintió como la fuerza de sus piernas regresó al instante cuando comenzó a caminar en la dirección señalada por el trabajador. No pasó mucho para que la caminata se convirtiera en un trote y posteriormente en un sprint directo hacia la habitación de Tristana, ya que el explorador comenzó a recordar todos los lugares del Instituto, como la cafetería, el bar, o la sala de estar, pero él sabía exactamente cual era el único lugar en el que quería estar en este preciso momento. Cuando terminó de correr, estaba resoplando a causa del cansancio, había pasado un buen tiempo desde la ultima vez que había corrido con tal intensidad, pero finalmente había llegado a la habitación de Tristana, y sin perder tiempo se acercó y dio un suave golpeteo.
—¡Ya te lo dije Rumble! ¡No significa NO! —Teemo se sorprendió, ya que nunca en su vida había escuchado a Tristana tan molesta como ahora, pero a pesar de todo volvió a llamar a la puerta. —Uy... —Ella gruñó bastante enojada y miró por la puerta, que aún estaba con llave. —¡¿Qué?! —Tristana quedó incrédula cuando notó el pelaje de aquel yordle que yacía afuera de su habitación. —Teemo... —Ella rápidamente quitó el bloqueó y abrió la puerta al instante. —Teemo ¿Cómo carajos? —
—Yo también estoy feliz de volver a verte Tristana... —Él le sonrió y los ojos de la artillera parecieron brillar a causa de eso, estaba sin habla, pero Teemo no sabía porqué. —Eh... ¿Esta es la parte del fanfic donde te abrazo? —dijo ofreciéndole un abrazo inseguro de la circunstancias, al que Tristana se lanzó fugazmente, abrazándolo con más amor que nunca.
—Ni siquiera Shen sabía si despertarías algún día... —dijo ella susurrando y separándose para mirarlo. —Han pasado meses... —La artillera acarició su mejilla.
—¿Me he perdido de mucho? —preguntó Teemo cuando finalmente se separaron.
—Bueno... la temporada terminó —contestó Tristana sin interés y en ese momento ambos cayeron en un silencio con bastante tensión. Por un momento mirarían el suelo, luego se mirarían el uno al otro, y cuando se dieran cuenta volverían a mirar al suelo. Siguieron así un momento hasta que Tristana rompió el silencio. —Bueno... supongo que... te veré en algún combate que nos toque... —
—Claro, yo... —Teemo asintió pero comenzó a reflexionar sobre todo lo que lo trajo hasta aquí, todo por lo que pasaron tanto él como Tristana, todo lo que él quería para ambos. —No... no no no no no no no! No pienso volver a caer en esta rutina... —Sacudió la cabeza, y eso confundió a la artillera. —Tristana... ¿recuerdas ese día en el bar? —
—Difícil de olvidar... —
—Tu ibas a decirme algo, y-yo necesito saber que me ibas a decir... —dijo Teemo juntando sus manos haciendo una suplica.
—Oh... —La mirada de Tristana volvió a dirigirse al piso. —Solo eran... tonterías... podemos hablar de eso mas tar- —
—¡NO! —Teemo gritó, sorprendiendo a Tristana. —¡No maldita sea! ¡Ya basta! ¡Estoy cansado de echarme atrás! ¡Estoy cansado de temer lo que vayas a decir! ¡Estoy enfermo de esta... mierda de andar fingiendo que solo quiero ser tu amigo! Tristana... y-yo... yo te quiero... no... —Teemo suspiró un momento y la miró directamente a los ojos. —No te quiero...
Te amo Tristana...
Yo te necesito, te necesito a mi lado, te amo más que a nadie en el mundo, eres la única que me hace sentir estos sentimientos de felicidad pura, y-y-y yo necesito... necesito saber si es que tu sientes lo mismo. No me digas lo que quiero oír, no trates de romper mi corazón, porque si no soy lo que quieres lo entenderé y te dejaré en paz, pero si hay algo... tan solo algo entre nosotros, yo... necesito saberlo... —Teemo finalmente terminó, pero Tristana estaba sin habla...
Pero pronto esa expresión sorprendida se transformó lentamente en una sonrisa... una sonrisa cálida y dulce, ya que finalmente Tristana lo había comprendido todo...
—¿No se suponía que estabas en coma? —Tristana abrazó el cuello de Teemo y lo besó antes de que el explorador pudiese responder, haciendo que abriese los ojos por completo a causa de la sorpresa, pero rápidamente le correspondió. Los dos se sentían genial, se sentían intocables, como si nadie ni nada pudiese arruinar ese momento y esa sensación tan dulce, tan agradable y tan apasionante que estaban teniendo.
Luego del beso Tristana se separó lentamente, miró a Teemo a los ojos y se quitó las gafas, revelándole a Teemo su largo cabello blanco, el cual el explorador acarició con cariño, al mismo tiempo que Tristana acarició su barba.
—Teemo, yo también te amo...
N-no sé... no sé que habría hecho si te hubiese perdido... —Las lagrimas comenzaron a brotarle y Teemo la abrazó rápidamente, dejándola llorar en su hombro para desahogarse, aunque no pasó mucho cuando las lagrimas también salieron de los ojos del explorador. Eran lagrimas por varios motivos, por pena, por desquite, por sufrimiento, pero más que nada... de felicidad... ya que finalmente todo había terminado y ahora podían estar juntos para compartir su amor mutuo.
Teemo tomó las manos de la artillera y las acarició. —Nunca te dejaré... voy a abrazarte, voy a besarte, pero no creo que vaya a querer dejarte ir... —dijo Teemo sonriéndole nuevamente y secándole las lagrimas que le quedaban, y Tristana le sonrió antes de volver a besarlo en los labios.
—Vamos... —Ella comenzó a arrastrarlo hacia su habitación para que Teemo entrase junto con ella.
—¿Estas segura de que quieres hacer esto tan rápido? Digo... acabo de despertar... —preguntó Teemo dudoso.
—No Teemo, no quiero tener sexo todavía, solo... quiero que durmamos juntitos... —contestó Tristana mirándolo con ternura.
—Oh, por mi esta bien... —Teemo la abrazó y ambos se recostaron en la cama. La artillera se acurrucó en el pecho del explorador y en pocos minutos la pareja se quedó dormida, pero ambos estaban seguros, pues estaban envueltos por la cálida sensación del amor...
NOTA DE AUTOR: Ahora es cuando ponen "Mirthless" de los creditos del KOF 97' para acabar la escena
Un pasado trágico... una mente confundida... y dos corazones que se han fundido en uno, ¿Qué han obtenido con ello? Una sensación mas dulce que el chocolate, más dulce que una flor y mas agradable que una brisa de verano... esa sensación... se llama amor puro... un amor puro que dos yordles finalmente pueden compartir en paz...
