Resumen: Papillon por fin obtuvo los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y utilizó su deseo para cambiar la realidad. Marinette despierta en un nuevo mundo que el villano creó en su lugar, y tiene que enfrentar las consecuencias de su derrota.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

CIEN DÍAS

CAPÍTULO 8

Aula de mademoiselle Bustier

Más tarde

Leo se asomó del pequeño bolso de Marinette mirando a su alrededor con atención, sacudiendo sus hombros y analizando la situación como buen cazador que era. Jamás había ido a la escuela antes y todo aquello meollo era muy extraño para él. ¿Qué tenía de fascinante un montón de cachorros humanos sentados inmóviles en un aula, escuchando a un humano mucho mayor hablar de cosas aburridas?¿Qué iban a poder aprender si no podían estirar las piernas?

El kwami volvió su mirada a Marinette, quien estaba llenando una evaluación con toda su atención. Al ver que no le estaba poniendo atención, Leo volvió su mirada a los alrededores. El chico pelirrojo que estaba sentado junto a su portadora había salido al baño.

La clase terminó y vio a todos los cachorros humanos entregar sus evaluaciones a la profesora. Cuando ésta salió del aula para que esperaran a su siguiente profesor, Lila se volvió hacia atrás y captó la mirada de Marinette, sonriendo maliciosamente. Leo sintió un inmediato una punzada de disgusto a esa chica incluso antes de que siquiera abriera la boca. ¿Cómo se atrevía a mirar así a su portadora?

Lila se levantó de su asiento y subió a la última fila del aula, inclinándose para abrazar a Alya.

-Oh Alya, realmente lo siento tanto- dijo Lila en un falso tono de preocupación- que por dejar que Adrien se quedara conmigo tenga que sentarte hasta el final de la fila. ¡Eres la mejor amiga que puedo tener!-

Leo sintió el cuerpo de Marinette tensándose al escuchar eso. No sabía exactamente qué dijo que la hizo sentir mal, pero su disgusto por la castaña aumentó aún más.

-No es nada, Lila- dijo Alya en un tono benévolo- no me molesta hacer esto por ti, y realmente no es tan malo estar aquí-

-¡Claro que sí!- dijo Lila, bajando un poco la voz como si no quiera que la escucharan, pero lo bastante alta para que fuera audible al menos para Marinette- sé que debe ser horrible estar tan cerca de un perdedor o la hija de un alcohólico-

Esta vez Leo supo exactamente lo que Lila acababa de decir. Estuvo a punto de salir de su escondite y lanzarse contra Lila, dientes por delante, pero la mano de Marinette lo detuvo, interponiendo su mano en el camino del kwami y sacudiendo la cabeza. El pequeño ser la miró con una expresión de incredulidad.

-Grrrrrr… ¿acaso vas a dejar que esa renard te hable así, lionne?- dijo Leo gruñendo en voz baja mientras que veía a Lila regresar a su sitio lanzándole una mirada astuta a Marinette- ¡si tú estás mucho más arriba que ella en la cadena alimenticia…!-

-Ni se te ocurra…- respondió ella. Leo hizo un puchero e infló las mejillas.

-Oooh, por favor, déjame morderla-

-No, Leo, no puedes dejar que te vean- dijo Marinette.

-¿Porqué no? ¡Te voy a arrancar esa ridícula cabellera y voy a…!-

-Shhh… ¡Leo! Recuerda que no te deben de ver-

El kwami gruñó en voz baja, lanzándole una mirada fiera hacia la chica que osó hacer sentir mal a su lionne, pero finamente se dejó caer en el fondo del pequeño bolso haciendo una mueca. Ya encontraría una manera de hacerla pagar por ello.

Ignorando el silencioso juramento de venganza por parte del kwami, Lila se sentó en su sitio y abrazó a Adrien, plantando sus labios en su mejilla. El rubio utilizó todo su autocontrol para no saltar para alejarse de ella y sonrió dulcemente como si no le molestara. Como Leo, Aries inmediatamente sintió bastante bien el malestar de su portador.

-¿Qué sucede, chérie?- dijo Adrien haciendo un esfuerzo para fingir que nada estaba mal- te ves un poco preocupada-

-Es solo que estoy un poco triste- dijo Lila, apoyándose en Adrien- esta mañana te vi mirando en dirección de la japonesa loca y la hija del panadero alcohólico-

Adrien reprimió un temblor de furia con toda su voluntad al escucharla hablar así, y se esforzó por sonreír de nuevo.

-Oh, ¿mi hermosa novia está celosa?- dijo el rubio. Si Adrien era algo, era un buen actor cuando se lo proponía- solamente es porque estoy preocupado por Luka. Tengo que hablar con él para que deje a Kagami, ¿recuerdas? Pero estoy tratando de pensar en una manera de hacerlo, porque me temo que eso lo va a destrozar-

-Lo sé, mon amour, pero sabes bien que es por su bien- dijo Lila moviendo sus pestañas en su dirección- sabes que de todos modos su familia jamás lo aceptará. ¿O prefieres que se lo diga a Juleka?-

-No te preocupes, chérie. Luka es mi amigo y debo hacerlo yo- dijo Adrien, pensando que él podía advertirle a Luka que tuviera cuidado con Lila.

De pronto, madame Mendeleiev entró al aula y miró a sus alumnos con el mismo disgusto de siempre.

-Bien, silencio todos y a sus lugares- siseó la profesora- mademoiselle Rossi, deje en paz a su compañero, parece que se lo quiere almorzar-

Lila sonrió con falsa dulzura y soltó a Adrien tras plantarle un nuevo y sonoro beso en la mejilla, no sin antes lanzarle una mirada astuta a Marinette.

x-x-x

Patio del colegio

Más tarde

Adrien sabía que no debía postergarlo más, y caminó hacia donde Luka se preparaba para su entrenamiento de esgrima. Tenía que decirle la verdad antes de que Lila le llenara la cabeza de mentiras. Sabía que con Kagami no podía hablar; la chica lo detestaba aún.

-¿Estás seguro de que esto es una buena idea?- dijo Aries.

-Sí. Si Lila llega a intervenir en este asunto, estoy seguro de que va a romperle el corazón a mis amigos, y eso no lo puedo permitir- dijo el chico.

El kwami asintió volviendo a esconderse bajo la camisa de Adrien mientras que el chico caminaba hacia donde se encontraba el otro chico terminando de acomodarse los protectores para el entrenamiento.

-Hey, Luka- dijo Adrien.

-Ah, salut Adrien- sonrió el aludido, mirando a su compañero de equipo de pies a cabeza e hizo una mueca extrañada- ¿estás listo para comenzar con esto? ¡Ni siquiera te has cambiado!-

-No, pero hay algo urgente que tengo que hablar contigo- dijo el chico rubio- ¿tienes un momento?-

Luka entrecerró los ojos. Parecía algo importante. Tras asentir, ambos chicos caminaron hacia los vestidores y se refugiaron en una de las esquinas del mismo. Los ojos turquesa del chico estaban sobre los de su amigo. Adrien tomó aire.

-Primero que nada, quiero pedirte que esto no salga de aquí- le comenzó a decir Adrien- es importante-

-Tienes mi palabra- dijo Luka.

-Bien. Tienes que cuidarte de Lila, cuando se trata de Kagami- dijo Adrien- ella insiste en que Kagami es peligrosa y quiere que te convenza de separarte de ella-

La sonrisa de Luka se borró.

-¡No!- dijo él- Adrien, tú eres mi amigo, pero no puedes pedirme que deje…-

-No te estoy pidiendo que lo dejes- dijo Adrien en voz baja, interrumpiendo lo que le estaba diciendo- te estoy advirtiendo que Lila hará todo lo posible para alejarte de ella. La odia por alguna razón, y no quiere que nadie asociado con ella se le acerque-

Luka lo miró confundido.

-Pero tú no estás de acuerdo con ella- comentó el chico mientras que Adrien sacudía la cabeza- es horrible lo que tu novia está haciendo-

-Lo sé- dijo Adrien en un tono derrotado.

-¿Y porqué sigues con ella?- dijo el chico, pero se llevó las manos a la boca, arrepentido y horrorizado de sí mismo por lo que acababa de decir- lo siento, ¡lo siento, Adrien! Es solo que… eres un chico bueno y ella…-

El rubio sonrió levemente y le puso una mano en el hombro.

-Está bien, Luka- dijo el chico en voz baja- estoy consciente de que Lila es de lo peor y que debería mantenerme alejado de ella pero… hay una situación que no te puedo contar, por la que aún no puedo terminar con ella. Es… complicado-

Luka no entendía mucho sobre el asunto, pero confiaba en su querido amigo.

-Entonces, quieres que me cuide de Lila y que no le diga nada-

-Exacto-

-Gracias, Adrien- dijo el chico sonriendo- debe ser difícil para ti tomar esta decisión. Sabía que eras mi amigo. Y no temas, yo también te apoyaré en lo que necesites-

Antes de que alguno de los chicos pudiera decir algo más, monsieur D'Argencourt los interrumpió, urgiéndolos para que comenzaran su entrenamiento y reprendió a Adrien por no estar listo para el entrenamiento

x-x-x

Trocadéro

Esa tarde

Marinette había enviado un mensaje a Adrien, explicándole a detalle su plan para retar a Papillon y saber si había retenido acceso a alguno de los Miraculous. Después de todo, los dos chicos solamente tenían menos de los cien días que el maestro Li Jun les había dicho para recuperar a Tikki y Plagg y regresar todo a la normalidad.

Marinette respiró hondo mientras se escondía cruzando la calle frente a la entrada de Trocadéro. A pesar de que Leo parecía emocionado por la aparición que ambos iban a hacer por fin, Marinette aún tenía sus dudas de que eso fuera a funcionar.

-Es una apuesta- dijo Marinette pensativa- si Papillon aún tiene un Miraculous funcional, nos atacará y sabremos exactamente qué es lo que tiene. Si no nos ataca, se pondrá nervioso y cometerá un error. Aunque aún está la posibilidad de que no funcione y sea un error darle la información que tenemos un Miraculous y nuestros recuerdos…-

-Oh, vamos lionne, no seas aguafiestas- dijo el kwami flotando alrededor de ella- podremos hacerlo. Imagina cómo ese tal Papillon va a mojar sus pantalones cuando te vea vistiendo una armadura griega con una enorme piel de león en tu espalda…-

-¿Piel de león?-

-Como Heracles- dijo Leo en un tono sabiondo- ¿o acaso no te gusta la idea?-

-No, eso es viejísimo- dijo Marinette.

-Corrección, mademoiselle: es retro- dijo el kwami poniendo sus pequeñas garras en su cintura- ¿no eres diseñadora? Pareciera que no tienes sentido de la moda-

-¡No! No habrá piel de león en esta ocasión- dijo la chica en un tono bastante final.

-Bah… aguafiestas- dijo Leo un tanto decepcionado del gusto de su portadora- ¿y que te parece una armadura dorada? Desde el principio del tiempo hubo héroes que podían…-

-No armadura dorada, Leo- lo interrumpió Marinette sacudiendo la cabeza- solamente un traje normal de heroína-

Leo infló las mejillas, sabiendo que no había mucho que pudiera hacer al respecto. El traje de superhéroe dependía del portador de su Miraculous, y si Marinette no quería piel de león o armadura dorada, tendría que aceptar la decisión.

-Se acerca el momento- dijo Leo mirando la hora. En la fuente de Trocadéro el ayuntamiento de París había colocado un pequeño escenario para un concierto de Jagged Stone y este estaba apunto de empezar. La chica se apresuró a entrar a la estación de metro y se encerró en el baño de damas.

-¿Estás listo?- dijo la chica volviéndose a su kwami- Leo, transfórmame-

El pequeño león fue absorbido en el dije de girasol en el pecho de Marinette, convirtiéndolo en una cabeza de león. Tan pronto como terminó su transformación, la chica se miró al espejo. El traje de Marinette era de color negro con dorado, pareciéndose mucho a su traje de Lady Noire. A diferencia de éste último, el que Leo le había conferido era que su cabello parecía el de Multimouse. Su antifaz era de color dorado y, en vez de cinturón como cola, esta era un látigo.

-No está mal- dijo la chica mirándose al espejo- pero faltó la melena-

"Para nada, lionne", le dijo Leo en su mente "las leonas no tienen melena".

La chica sonrió ampliamente y asintió frente a su reflejo y respiró hondo.

-Vamos, es hora de pasar a la acción- dijo la heroína.

X-x-x

Al mismo tiempo

Adrien había llegado temprano a Trocadéro, y se había perdido la mayor parte de la discusión de Marinette con Leo. A diferencia del pequeño león, Aries tenía un carácter mucho más parecido al de Adrien. Alcanzó a ver una sombra saltando sobre él.

-Ahí va tu lady- dijo el kwami en voz baja.

-Vamos a alcanzarla- dijo el chico- Aries, transfórmame-

El traje de Adrien transformado era negro en su mayoría, excepto por los los guantes, botas y el pecho que eran blancos. Llevaba un cinturón color dorado. Su máscara era mitad blanca y mitad negra, y los cabellos del chico a los lados de su cabeza tomaron la forma de los cuernos de un carnero. En sus manos un boomerang de colores blanco, negro y dorado.

El chico se miró a sí mismo a través del reflejo de una ventana y sonrió antes de saltar a la parte alta de Trocadéro. Se sentía bien de haber vuelvo a tener esa sensación de tener superpoderes. Tuvo un golpe de tristeza al recordar a Plagg, pero se lo sacudió, pensando en que lo que estaban haciendo era para rescatar a sus kwamis.

-Salut, ma lady- sonrió el chico al acercarse a ella, tomando su mano y besando el dorso de la misma- o creo que ya no te podré llamar así, ¿verdad?-

-Claro que sí, chaton- dijo ella sonriendo levemente- puedes llamarme Lady Lionne. ¿Cómo te llamo a ti, carnerito?-

Las mejillas de Adrien se encendieron ante ese comentario.

-Bélier Noir- dijo el chico en voz baja.

-Me gusta tu nombre- dijo Lady Lionne, empeorando el color rojo en las mejillas del chico, que ahora se había esparcido a toda su cara. La heroína se apiadó de él y se puso de puntillas para besar su mejilla- sabes que no querría hacer esto con nadie que no fueras tú-

Bélier Noir sonrió.

-Yo tampoco, ma lady- dijo él- estoy feliz de que estemos juntos en esto. Tú y yo contra el mundo entero-

-Muy bien, hagamos esto…- dijo la chica, tomando su mano. Una vez que ambos se sonrieron, se dirigieron hacia el escenario.

x-x-x

Mansión Agreste

Más tarde

Lila Rossi entró a la mansión Agreste con una expresión sumamente alarmada. Acababa de recibir una terrible sorpresa cuando estaba en el concierto de Jagged Stone con sus amigas, y no era precisamente que Luka se había escapado de casa para ir al concierto con Kagami Tsurugi y sus dos ridículos amigos.

¡Tenía que hablar con Gabriel Agreste! Este era un asunto sumamente serio.

Tras verificar quien era, Nathalie la dejó entrar y la condujo a la oficina. Si Lila fuera otra clase de persona, habría sentido lástima por esa mujer. Había sacrificado su salud por Gabriel Agreste para ayudarlo a cumplir su objetivo, pero éste le había agradecido haciéndola olvidar sus sentimientos y todo lo que había hecho por él. Lo único que Gabriel hizo a cambio de todo su servicio fue devolverle la salud.

Justamente por eso había pedido a Gabriel no olvidar lo sucedido, no quería que rompiera su promesa hacia ella.

Gabriel bajó las escaleras de la mansión hacia la oficina. Seguramente había estado con madame Agreste en su habitación. No parecía estar muy contento por la interrupción, pero aún así camino hacia ella con las manos en la espalda.

-Espero que esta interrupción sea por algo importante- siseó Gabriel, visiblemente enfadado- y no estúpidos problemas de adolescente-

-Es algo grave, anciano- dijo Lila entrecerrando los ojos- ¿acaso olvidaste quién te ayudó a vencer a los dos adolescentes que por años evitaron que tomaras sus Miraculous?-

El ceño de Gabriel se frunció aún más.

-Bien, ¿de qué se trata todo esto?- dijo el hombre.

Como respuesta, Lila caminó hacia su computadora y la encendió en las noticias. Justamente estaban cubriendo el concierto de Jagged Stone, pero pronto Gabriel Agreste miró boquiabierto la causa de la alarma de Lila.

-Si quieren los hechos, yo tengo lo que necesito- dijo Nadja Chamack en la pantalla- ¡noticias increíbles! Esta tarde nos encontrábamos cubriendo el más reciente concierto de Jagged Stone cuando de pronto nuestro cantante favorito fue interrumpido por un par de adolescentes, quienes parecían caídos del cielo-

Gabriel y Lila entrecerraron los ojos al ver a los chicos en la pantalla. Ambos estaban vistiendo trajes de superhéroes y, a pesar de que jamás los habían visto antes, ambos tuvieron una horrible sensación de pavor, como si supieran exactamente lo siguiente que dirían.

-Estos dos chicos parecían ser parte del espectáculo de Jagged, pero pronto confirmamos que no era el caso- dijo Nadja Chamack- la chica, que estaba vestida con un traje de león, tomó el micrófono para dar un mensaje a la gente de París, acompañada del chico vestido con un traje de carnero. Para quienes nos escuchan por radio, asegúrense de buscar las fotografías por internet, pues ambos parecen superhéroes-

Gabriel tragó saliva al ver a la chica pedir el micrófono de manos de Jagged Stone, quien lo otorgó con gusto y, con cierto grado de asombro, y miró fijamente a la cámara, acompañada del otro chico.

"Ese rostro", pensó el hombre cada vez más aterrado por lo que estaba viendo "ese lenguaje corporal entre ambos…"

-Aquí los dejamos con la declaración de los muchachos que dicen ser superhéroes- dijo Nadja Chamack, apartándose de la cámara para que ésta los enfocara.

-Bonsoir, gente de París- dijo la chica mirando fijamente a la cámara- sé que no creerán nada de lo que estoy a punto de decir, pero hay una persona en esta ciudad que sabe que estoy diciendo la verdad. Y esa persona era un supervillano bajo el nombre de Papillon-

Lila se volvió hacia Gabriel, cuya piel se acababa de volver cada vez más pálida, aunque la suya no estaba mucho mejor.

-Papillon era un monstruo; jugaba con los sentimientos de los demás para crear supervillanos- continuó la chica mirando fijamente- pero había dos héroes que solían defender la ciudad: Ladybug y Chat Noir. Ambos detuvieron a Papillon por largo tiempo, pero al final fallaron. Esos héroes éramos nosotros dos- añadió tomando la mano del chico que estaba con ella.

Uno de los peores miedos de Gabriel se acababa de hacer realidad. Ladybug y Chat Noir estaban vivos, y tenían sus memorias intactas a pesar de que había deseado que todos se olvidaran del asunto de Papillon y de los dos héroes. Vio la sonrisa de la chica. No, la sonrisa de ambos: valiente y decidida. Y ese lenguaje corporal. Reconocería a sus enemigos en cualquier parte, incluso si no hubieran dicho nada. ¡Por supuesto que eran ellos!

En la pantalla, la chica pasó el micrófono a su compañero.

-Tenemos un mensaje para ustedes, Papillon y Mayura- dijo el héroe- es posible que no tengamos los poderes de Ladybug y Chat Noir, pero somos los mismos héroes que te vencimos una y otra vez durante tres años-

-¡Y los venceremos de nuevo!- dijo la chica- en esta ocasión serán Lady Lionne y Bélier Noir quienes pelearán contra ustedes y devolverán todo a la normalidad, antes de que usaran el deseo prohibido de los Miraculous-

Gabriel se llevó una mano al pecho, como si no pudiera respirar por la impresión. Ladybug y Chat Noir, con sus nuevos Miraculous, estaban de regreso para intentar arruinar todo lo que había deseado. Para devolver todo a la normalidad y quitarle a su amada esposa. ¡No lo permitiría! Le había costado mucho trabajo, dolor y lágrimas recuperar a su amada Emilie, no la iba a perder por culpa de dos adolescentes con aires de grandeza.

Oprimió el botón para apagar la pantalla y caminó hacia la caja fuerte detrás del retrato de Emilie, donde había escondido los Miraculous de la Mariposa y del Pavorreal antes de pedir su deseo.

-¿Qué vamos a hacer al respecto, anciano?- dijo Lila siguiéndolo con la mirada.

Gabriel la ignoró. La caja donde había puesto el Miraculous de la Mariposa estaba vacía como lo había comprobado previamente, pero el Miraculous del Pavorreal aún estaba en su sitio. Lo había reparado en la realidad anterior, y aún se podía servir de él.

-Te diré lo que haré- dijo Gabriel sonriendo maliciosamente- voy a deshacerme del par de ratas que quieren quitarme a mi esposa. Y si tú no quieres perder a Adrien y todo lo que has obtenido gracias a mí, tendrás que ayudarme a hacer esto-

Dicho eso, se puso el broche en el pecho, dejando salir a la kwami, quien estaba confundida de dónde se encontraba.

-Es hora de terminar el trabajo que dejamos pendiente en la otra realidad, y destruir a Ladybug y Chat Noir de una vez por todas- dijo el hombre, mirando hacia Lila- Duusu, transfórmame-

X-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Ladybug y Chat Noir están de regreso con nuevos kwamis. A Gabriel y Lila casi se les cae el pelo al verlos sanos, salvos y con sus memorias intactas. Ahora veremos como va a desarrollarse esto. Muchas gracias por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos.

Abby L.