Por fin subí el nuevo capítulo, disculpen la tardanza, tuve un problema con el documento, lo tengo escrito en drive pero algo ocurrió y no me dejó copiarlo, así que tuve que copiarlo palabra por palabra en un word para poder subirlo. En este capítulo aparecerá un personaje misterioso ¿De quien creen que se tratará? Muchas gracias a todos los que han leído y comentado
Padme se encargaría de mantener ocupado al canciller, Satine regresaría a Mandalore con una escolta militar ahora que formaría parte de la república, Leia, Ahsoka, Luke y Anakin irían a Mustafar en busca de algunos secretos del emperador o alguna pista que les permitiera destruirlo, Obi- Wan y Han irían a Kamino, Obi- Wan ya conocía el lugar y estaba seguro de que podría tratar con los Kaminoanos de forma más pacífica de la que lo haría Anakin. Luego, en dos días, se reunirían nuevamente en Coruscant, buscarían a Padme e irían a Tatooine para hablar con Jabba.
La despedida fue agridulce, sabía que se volverían a ver en poco tiempo, pero para Anakin era demasiado difícil dejar a Padme, ella estaba embarazada, le había rogado que la dejará ir con él en esta oportunidad, pero no podía ponerla en riesgo.
- Prométeme que estarás bien- dijo Padme abrazada a su cuello mirándolo con lágrimas en los ojos- Promételo Ani- pidió
- Lo prometo- respondió Anakin tomando su rostro entre sus manos y besándola largamente, la extrañaría horriblemente.
- Te amo- dijo Padme
- También te amo ángel, eres todo para mí, lo son- sonrió acariciando el vientre de Padme que aún estaba plano.
- Es injusto- dijo Padme quejándose- Ellos van contigo
- Y también se quedan contigo- sonrió Anakin riendo ante el suspiro de Padme
- Promete que los cuidarás, si algo les pasara- dijo Padme y Anakin prometió mil y una vez que cuidaría a sus hijos, no estaba de acuerdo en que fueran, pero ellos insistieron.
Anakin caminó hacia la salida y Padme corrió hacia el colgándose una vez más de su cuello, se besaron apasionadamente hasta que Anakin se separó del beso. Tenía que ser capaz de abandonar sus brazos una vez más, luego, cuando esta guerra terminara nunca más se separarían. Padme ahogo un sollozo cuando lo vio subir a su nave, ya se había despedido de Luke y Leia que estaban emocionados en la nave junto a Ahsoka, pero para ella era horrible dejarlos partir.
- Estarán bien- dijo Satine acariciando el hombro de Padme
- ¿Tú también?- preguntó Padme refiriéndose a las lágrimas en el rostro de Satine
- Siempre ha sido difícil verlo marchar- dijo Satine viendo a Obi- Wan y Anakin subir a sus respectivas naves sin mirar atrás.
Lo que no sabían era que los dos hombres miraban hacia atrás en cada segundo, deseando abandonar todo y quedarse con ellas toda la vida.
- ¿Cómo es tan fácil para ti?- preguntó Obi- Wan subiendo de mala al halcón milenario, dado a que Han se había negado a usar otra nave.
- Mi camino nunca ha estado en un solo lugar- respondió Han aunque en el fondo sabía que cada vez era más difícil separarse de Leia.
- ¿Anakin no te permitió ir con ella verdad?- molestó Obi- Wan y Han rodó los ojos piloteando el Halcón a gran velocidad.
- Odio volar
- Pensé que todos los jedi amaban volar- dijo Han confundido
- Esos solos son los Skywalker y Ahsoka, te lo puedo asegurar- dijo Obi- Wan sintiéndose enfermo por la velocidad
- Lo tendré en cuenta- dijo Han
Anakin y Ahsoka piloteaban la nave con rumbo a Mustafar, todos estaban en silencio y Anakin miraba de reojo a sus hijos hablar.
- ¿Extrañas a Han?- preguntó Luke abrazando a Leia
- Lo veré pronto- mintió Leia sonriendo mientras Luke la abrazaba
- No tienes que fingir conmigo, papá está al borde de las lágrimas por abandonar a mamá- dijo Luke para animarla y Anakin ahogo una carcajada.
- Solo espero este bien- dijo Leia suspirando
- Lo estará- sonrió Luke- de alguna manera siempre lo está.
En 6 horas llegaron a Mustafar, el lugar era tan despreciable como Anakin lo recordaba, Ahsoka arrugo la nariz molesta por el olor a azufre. Bajaron de la nave en silencio, y de pronto Leia comenzó a tener un fuerte dolor de cabeza. Inmediatamente una imagen se le vino a la mente, Vader, desde aquel día que entro en la memoria de su padre, había tenido visiones sobre el pasado de Vader, ahora eran más claras que nunca.
- Leia ¿Qué ocurre?- dijo Luke sosteniéndola al ver que se le dificultaba caminar
- Leia- dijo Anakin corriendo a ayudar a su hija- Debemos volver a la nave- dijo cargándola
- No, necesito quedarme- dijo Leia sosteniéndose del cuello de su padre.
Y entonces los recuerdos fluyeron como el agua. Vio el momento en que Padme llegaba a Mustafar, como besaba a Anakin, vio cuando Obi- Wan apareció, como su padre dejaba inconsciente a su madre, y finalmente la aterradora batalla que Obi- Wan y Anakin tenían, finalmente el fatal desenlace en el que se explicaba porque Vader usaba ese traje, las piernas y brazo de su padre habían sido amputados, y había sido dejado abandonado para quemarse. Así fue como se creó Vader, incluso aunque en ese momento su padre era el villano, la manera en que lo abandonaron allí, mutilado y quemándose lentamente, era lo más cruel que había visto ¿Cómo pudo el hombre que lo amaba como su hermano hacerle eso?
- Papá- dijo Leia abrazándose a su cuello y Anakin la acogió preocupado
- ¿Qué ha ocurrido?- preguntó Anakin
- No es nada, ya ha pasado- dijo Leia guardando silencio y nadie pudo hacerla hablar, pero Luke era su gemelo, él sabía que algo había visto Leia, algo importante.
- Leia ¿Me dirás que ocurre?- preguntó Luke
- No puedo- dijo Leia y Luke pudo jurar que habían lágrimas en sus ojos.
Luego de intentar preguntarle a Leia que había ocurrido decidieron seguir, pero todos estaban inquietos, algo malo había ocurrido, y Leia no quería decir que era.
- Tal vez deberíamos ir por la zona del palacio- dijo Luke tranquilamente y Leia lo miro directamente.
- Todavía no hay un palacio Luke, y tampoco lo habrá- dijo y Luke recordó
- ¿Palacio?- preguntó Ahsoka- ¿Quién construye un palacio en este horno?- preguntó la troguta y tanto Leia como Luke miraron a Anakin- Oh, me ha quedado claro
- ¿Vader tenía un palacio en Mustafar?
- Una horrible fortaleza a la que incluso el emperador temía entrar- dijo Leia y las imágenes de su padre quemándose le revolvían el estómago.
- Se supone que muero acá- comentó Anakin- tiene sentido que hiciera un palacio aquí- bromeó todos rieron menos Leia, a la que la imagen aún le provocaba deseos de llorar.
De pronto, observaron que había movimientos inusuales en una fábrica que debería estar abandonada, debían investigar con mucho cuidado, porque de lo contrario serían descubiertos y Palpatine se enteraría de todo.
- Quédense acá- dijo Anakin observando a sus hijos- Nosotros y Ahsoka iremos a investigar
- Estamos juntos en esto padre- dijo Luke
- No los dejaré arriesgarse- dijo Anakin sin querer ceder
- Confía en nosotros papá, si no nos dejas ir contigo, iremos de todas formas, puedes protegernos mejor si estamos a tu lado- sonrió Leia desafiante
- Eres igual a Padme- dijo Anakin arqueando una ceja
- Nunca intentes discutir con ella- sugirió Luke
- Ni que lo digas- sonrió Anakin recordando a su amada esposa.
Cuando llegaron a la fábrica abandonada, Anakin pudo ver que cientos de droides de batalla trabajaban en la creación de enormes cruceros estelares. No podrían contra ellos, eran demasiados.
- Maestro ¿Qué haremos?- preguntó Ahsoka viendo que no había posibilidad de luchar contra todos ellos.
- No podremos quedarnos, debemos huir- maldijo Anakin odiando tener que decirlo
- Papá- gritó Leia cuando un droide de batalla le disparo y alcanzó a bloquear el ataque con un sable de luz.
- Maldición- dijo Anakin, habían sido descubiertos, Palpatine se enteraría de todo.
Fueron inmediatamente rodeados por cientos de droides de batalla, Anakin escondió a sus dos hijos tras él sin escuchar sus protestas. Eran muy pocas posibilidades de salir con vida de allí. Tampoco llegarían rápidamente a la nave para intentar desactivar alguna posible nave de control.
Los droides comenzaron a atacarlos y bloquearon cada ataque lo mejor que podían. Anakin y Ahsoka destruían todos los droides que podían y Luke y Leia usaban la fuerza para apartarlos. Hasta que llegaron droides destructores. Anakin rápidamente les enseño a sus hijos como debían destruirlos pero se vieron rodeados en pocos minutos.
- No lo lograremos- dijo Anakin demasiado preocupado por sus hijos como para preocuparse de él mismo.
Siguieron luchando hasta que ya no podían más, Anakin no podía dejar que dañaran a sus hijos, era una opción imposible. Pero de pronto todos los droides se desactivaron.
- ¿Qué ha ocurrido?- preguntó Leia confundida
- No hay tiempo, debemos salir de aquí- dijo Anakin corriendo rumbo a la nave.
- Maestro mire- dijo Ahsoka apuntando hacia una figura que portaba un sable de luz de color púrpura.- ¿Maestro Windu?- preguntó Ahsoka pero la figura comenzó a correr hacia otro lugar, más droides de batalla se acercaban a lo lejos, debían salir de allí
- No era Windu- dijo Anakin mientras subían a la nave
- ¿Está seguro?- preguntó Ahsoka- Es el único sable de ese color que he visto- comentó Ahsoka
- Su sable de luz es diferente- dijo Anakin que había entrenado algunas veces con el maestro Windu
- ¿Quién era entonces?- se preguntó Ahsoka
Leia observaba a Luke, había cambiado desde que vio al extraño sujeto, pero era imposible que Luke supiera de quien se trataba.
- ¿Qué ocurre Luke?- preguntó Leia en un susurro
- No es nada- dijo Luke más serio de lo que acostumbraba a estar- Déjame ver esa herida- dijo mirando una pequeña herida que tenía Leia en el hombro.
En el senado, Padme anunciaba el regreso de Mandalore a la república.
- Me temo senadora Amidala que no es su decisión- objetó un senador- Esa es la labor de la duquesa, y su muerte fue informada hace algún tiempo, aún no se ha escogido un reemplazo.
- No puede hacer esto senadora Amidala- dijo otro senador- La duquesa estaba totalmente en contra de unirse a la república.
- Será ella misma quien lo diga senadores- habló Padme con voz dura mirando con una sonrisa al canciller que la miraba visiblemente complacido- Con ustedes la duquesa de Mandalore- dijo en el momento que Satine avanzaba hacia el centro del senado, muchas voces sorprendidas y algunos aplausos se escucharon.
- Mandalore se unirá a la república- dijo la duquesa- Haré lo que sea necesario por mi pueblo- comenzó a decir y muchos aplaudieron.
El discurso tomó largos minutos, y cada una de las palabras complacía al canciller, Mandalore era uno de los principales puntos necesarios para llevar ejércitos a todos los sistemas, que dejara de ser un punto neutral, era una de las mejores cosas que podía pasar.
Padme se encontró con él luego del discurso y el la invitó a pasar a su oficina. Satine se despidió de ellos mientras partía rumbo al templo jedi, en donde la enviarían con una escolta militar hacia Mandalore. El canciller le agradeció a Padme todo lo que había logrado, y el mismo se encargó de enviar una nave que la llevara a su apartamento.
Obi- Wan y Han habían llegado a Kamino, mientras Obi-Wan distraía a los kaminoanos envió a Han en una misión que solo un contrabandista podía conseguir, necesitaba saber cómo era que los clones, incluso sus mejores aliados los traicionarían, los gemelos habían mencionado que los clones eran enemigos y que habían participado de la purga jedi, pero ¿Cómo podía ser eso posible si habían luchado batallas codo a codo? Se rehusaba a creer que los clones los traicionarían por voluntad propia. Cuando Han le envió la señal de que tenía la información regresaron a Coruscant.
Al final del día todos habían logrado su misión, pero eso no les dejaba felicidad, al contrario, solo los hacia darse cuenta que vencer al futuro imperio era más y más complejo de lo que creían.
