Erwin y sus soldados terminan de prepararse. Corren hasta Diana y Reiner, usan el equipo tridimensional. Se sorprenden al ver la cantidad de titanes que se acercan. Algunos de ellos están nerviosos.

—No puedo creerlo, todo está sucediendo de nuevo —Connie lo dice sorprendido—

—Tranquilos... Esperen aquí —Erwin se acerca al Titán de Diana—

Levi y Mike lo acompañan para darle protección. Diana está peleando, se detiene al ver su primo en su hombro. Ella sale de su Titán pero se mantiene conectada.

—Danos la orden de que hacer

—Dividanse en equipos, necesito que vayan a la ciudad y salven a todos los que puedan

Erwin asiente con su cabeza, pero antes de irse mira con tristeza a Diana.

—Lo lamento mucho —Se va—

Diana llora un poco y se enfurece, se mete de nuevo dentro de su Titán.

Erwin se acerca a los demás. Los divide en 3 grupos. Él, Hange y Levi son los líderes. Todos se van rápidamente. Levi, Mike y Mikasa van al frente matando titanes. Bertholdt, Annie, Erwin y Hange van atrás protegiendo a todos contra los titanes. Los demás se dispersan para ir a rescatar personas. En el camino Marco, Sasha, Armin e Historia rescatan personas pero se encuentran soldados enemigos. Moblit, Eren, Ymir, Jean, Connie pelean con los soldados para proteger a los que son rescatados. De pronto llegan Erika y Steve en equipos tridimensionales, se interponen entre ellos. Comienzan a pelear entre sí. Ymir logra herir levemente a Erika en el pecho, ella se gira, da una vuelta en el aire, está por atacar a Ymir de vuelta, pero Eren aparece por detrás y entierra su espada por la espalda, atravesando su corazón. Erika comienza a reírse.

—No me puedes matar tan fácilmente, yo también soy un titán-humano

Ymir aprovecha la distracción intercambia las espadas por pistolas y sin pensarlo le dispara en la cabeza a Erika. Cayendo muerta al suelo. Steve al ver lo sucedido se enoja, ataca a Connie con furia, hiriéndolo un poco en el rostro. Steve cambia las espadas por pistolas y cuando va a disparar, Jean le corta la cabeza, cayendo muerto al suelo. Ellos se van rápidamente para seguir ayudando a sus compañeros.

Diana está sin control matando titanes, les arranca o les aplasta la cabeza, los devora. Reiner le da apoyo y la protege. Al Diana ver al Fundador corre hacia él. Reiner se encarga de los Titanes que se le acercan a ella. Sin pensarlo Diana comienza a golpear al Fundador, una furia recorre su cuerpo. Trata de arrancar sus extremidades y morderlo pero Damon ruge llamando más titanes que la ataquen. Ella logra huir subiendo un edificio. Reiner intenta alcanzarla pero son demasiados. Diana logra ver por donde el Fundador va corriendo, da un salto, corre hasta él y cristaliza sus dedos, lo toma desprevenido cortando su nuca sacándolo del Titán y cayendo al suelo sin brazos. Él grita y decenas de titanes atacan a Diana, ella sólo tiene tiempo de girarse e intentar de huir mientras devoran sin piedad su cuerpo titánico. Diana escapa y camina hasta Damon que intenta levantarse. Ella lo patea y cae al suelo, comienza a golpearlo en el rostro.

Reiner sigue matando titanes, Levi le ayuda matando a varios a su alrededor. El Titán de Reiner está parcialmente destruído ya que los Titanes lo han devorado bastante. Bertholdt se acerca y lo ayuda a salir del Acorazado.

—Bert necesito que me bajes

—Pero hay demasiados, te van a matar

—Tienes que seguir ayudando a rescatar personas, no pierdas el tiempo conmigo

Bertholdt lo deja en el suelo. Ambos se miran y asienten con la cabeza. Reiner se va corriendo a buscar a Diana. Al acercase donde ella está, ve a los Titanes aún devorando su cuerpo titánico. A la distancia la ve arrastrando a Damon. Ella lo suelta en el piso y se transforma en titán-humano.

—Te juro que te mataré de la peor manera posible

—No lo creo cariño —Damon se transforma en titán-humano y regenera rápido sus brazos. Pelea con Diana—

Mutuamente se golpean fuerte. Diana está perdiendo el control de sí y domina la pelea. De pronto una lanza pasa por el frente del rostro de ella, al estallar la hace salir disparada por el aire y caer contra el suelo. Unos soldados enemigos rescatan a Damon, escapan en equipos tridimensionales. Diana se intenta levantar y trata de correr pero un fragmento le ha cortado el rostro, teniendo una herida en su ojo izquierdo, desde la frente hasta más abajo del pómulo. Casi no puede ver por la sangre. De pronto siente un golpe fuerte en su pecho que la hace caer en el suelo. Diana se queda sin aire, antes de perder el conocimiento ve a Reiner peleando con el soldado que la ha golpeado. Ella se queda inconsciente.

Al abrir los ojos se ve mirando el cielo, mientras está en el suelo. Se retuerce de dolor y se agarra el pecho. Ella ve a Roy, Arla y Jeff tratando de contener la situación, ya que hay Marleyanos un poco alterados. Reiner discute con un hombre que tiene un pedazo de madera en el pecho. El hombre logra empujar a Reiner y se abalanza sobre Diana para golpearla nuevamente. Una mano lo detiene y le agarra la muñeca con tanta firmeza que el hombre suelta el pedazo de madera. Diana ve que es el General Benton. Él empuja contra la pared al hombre mientras lo sigue sosteniendo de la muñeca. Reiner corre hasta Diana que aún está en el suelo quejándose de dolor y no puede casi respirar, está perdiendo un poco el conocimiento. Ella no para de mirar a Benton, él está discutiendo con el hombre.

—No deberían haber Eldianas dentro del ejército y menos en el Escuadrón. Son unas débiles mira que fácil la tiré al suelo

—Lo hiciste porque eres tan cobarde que viniste a golpearla desde sus espaldas... Esas Eldianas que ves ahí, han hecho por Mare más de que lo que tú harás en toda tu maldita vida —Benton lo empuja de nuevo—

Reiner le llama la atención a Diana.

—Diana mírame

Ella voltea a mirarlo, se vuelve a quejar de dolor. Reiner ve unas personas frente a una casa. Agarra a Diana al hombro. Ella vuelve su mirada a Benton.

—Es un delito grave golpear a un soldado de Mare —Benton hala al hombre de la muñeca y se lo lleva hasta otros soldados que han acabado de llegar—

Reiner le pide permiso a las personas para entrar a su casa. Ellos acceden. Él la acuesta sobre una mesa. Ella está semi inconsciente, pero puede escuchar todo.

—Lamentamos tanto que haya sucedido esto. Nosotros estamos muy agradecidos con el Escuadrón. Pero hay Marleyanos que no se toman bien el que hayan Eldianos que sean héroes, como lo son ustedes —Una mujer lo dice apenada—

—De todo corazón lo lamentamos —Un hombre se disculpa—

Reiner les agradece sus palabras y pide un momento a solas. Al ellos irse, él le abre la chaqueta y la camisa a Diana. Reiner se sorprende al ver el golpe en el pecho.

—Mi amor, fue demasiado fuerte el golpe —La intenta despertar—

Se escuchan unos pasos rápidos y fuertes venir hacia ellos. Abren la puerta repentinamente. Entra Benton preocupado por Diana. Reiner al verlo entrar le cubre el pecho a ella. El General se acerca y le remueve lentamente la chaqueta, exponiendo su pecho. Reiner se incómoda.

—No te preocupes Reiner, no vengo con otras intenciones —Benton toca el golpe en el pecho. Se percata que Diana tiene una respiración muy lenta, está sudorosa y fría— Algo le obstruye la respiración

Ambos la giran del lado derecho. Él toca de nuevo el golpe.

—No se supone que haga esto, pero es urgente en lo que llegan los médicos. Necesito despertarla y hacerla toser... Estoy seguro que tiene un coágulo de sangre

—Haga lo que sea, rápido —Reiner está ansioso—

Benton vuelve a tocar el golpe con mayor fuerza. Diana se despierta un poco y se queja de dolor. Comienza a toser. Le da pequeños golpes en la espalda mientras ella tose. Al darle un golpe un poco más fuerte y ella toser, expulsa el coágulo de sangre. Diana comienza a respirar mejor y abre los ojos. Reiner se emociona al verla mejorar. Benton la agarra en hombros y se va de prisa con ella. Ya han llegado más soldados con vehículos para transportarla al hospital. Ella no deja de mirar al General.

Diana está despertando de ese sueño y ve que alguien la sostiene en brazos mientras corre. Todo pasa tán lento y escucha todo tan distante. Quien la lleva al hombro le llama la atención varias veces para que despierte, pero ella ve el rostro de Thomas y escucha su voz.

—¡Diana! No dejes de pelear

Ella intenta tocar su rostro.

—Thomas... —Diana cae en razón y ve a Reiner desesperado, tratando de huir mientras unos titanes lo persiguen—

De pronto el Titán Mandíbula salta sobre ellos, mata varios titanes dándoles mordiscos y arrancando sus cabezas. La Titán Femenina se acerca y los agarra en las manos hasta llevarlos a una zona segura sobre el techo de un edificio. Ella se desconecta, corre hasta donde Reiner y Diana. Él se sorprende al ver quien es. El Titán Mandíbula sube y también se desconecta, sale corriendo.

—¿Areli? ¿Mikael?... Mis hijos —Reiner sonríe—

—¿Papá nos recuerdas? —Areli pregunta sorprendida—

—Diana nos devolvió la memoria a todos, además ya sabía desde antes que ustedes son mis hijos

Areli se emociona y abraza a Reiner, igual Mikael lo abraza. Luego Mikael corre hasta su mamá.

—¿Papá que le pasó?

Diana está en el suelo sin moverse. Mikael a la distancia ve un titán.

—¿No me digas que ese titán es un Fundador?

—¿Y Thomas? —Areli mira para todos lados—

Reiner no responde y está triste.

—¡Papá! ¡¿Dónde está Thomas?! —Areli pregunta desesperada—

Reiner llora y dice que no. Mikael y Areli se sorprenden.

—No puede ser —Mikael comienza a llorar—

Areli cae arrodillada al frente de Diana y llora sobre ella. De pronto llega Hange hasta ellos.

—Hemos sacado a la mayor cantidad de gente posible, pero aún quedan personas atrapadas en los edificios. Y los Titanes ya se están alejando de la ciudad... ¿Que haremos? —Le pregunta a Reiner—

—Lo mejor será atraerlos y cercar un radio enorme cristalizando nuestros cuerpos con los edificios

—Y así contenerlos en una misma zona para poder matarlos, perfecto

Reiner se levanta.

—Mikael, Areli, hay que irnos

Ellos se levantan tristes. Los tres se van y se transforman en titanes. Hange se queda junto a Diana. Ella aún sigue inmóvil en el suelo. Hange se acerca.

—Es una lástima que tengas que volver a sufrir. Recuerdo cuando me contaste de tus hijos... Entiendo si ya no quieras pelear, pero prometo que lo haremos por tí... Y si te levantas a luchar, tienes que vengarlo sin piedad —Hange se va para avisar del plan a los demás—

Mientras tanto un titán de 3 metros camina hasta el cadáver de Thomas y lo agarra del suelo. Otros titanes vienen corriendo hacia él para devorar lo que queda del cuerpo.

Diana se sienta, a la distancia ve a Reiner, Areli y Mikael usando sus cuerpos titánicos para cristalizar la zona. Luego ve a Erwin dando órdenes. Mientras otros atraen a los titanes a la zona cercada para luego matarlos. El ejército de Paradis ha llegado y usan sus helicópteros para rescatar a la gente en los techos. También lanzan bombas, pero estas no afectan mucho a los Titanes ya que luego se regeneran nuevamente.

La mente de Diana se conecta por un momento a la realidad y puede percibir cada cosa que sucede a su alrededor. Ve gente llorando; siente el odio en los corazones de algunos; hay gente con compasión ayudando a otros a huir; titanes devorando con crueldad a personas; gente sintiendo paz antes de perder sus vidas; un caos total dentro de la ciudad; gente con fé orando mientras se esconden; y gente traicionando a otros para salvar sus propias vidas. Diana reacciona, le tiemblan las manos mientras toca su herida en el ojo. Luego trata de levantarse, pero no puede. Ella se arrastra hasta el borde del edificio, ve que está bastante alto. Ella cierra los ojos y trata de calmarse.

Al abrirlos ve que está en un área desértica, donde estuvo cuando huyó la vez en que la capturaron cuando era soldado en Mare. Ella mira alrededor y no ve a nadie, pero de pronto alguien se acerca a ella caminando. Antes de ver quien es, ve a la distancia el dirigible de Mare y varios soldados alrededor. Ahí siente las manos de sus compañeros que la están apoyando. Al ella alzar su mirada ve a Thomas. Ella se emociona y sonríe.

—¡Diana! —Le sonríe. La ayuda a levantarse y la abraza— Regresemos a casa

Ella reacciona al caer del edificio.

Un estruendo fuerte se escucha en la ciudad.

\¿Creen que ese estruendo sea el Fundador?/ —Pregunta Mikael— \Hace rato no lo vemos/

\Ese maldito está escondido en alguna parte y eso me preocupa/ —Areli mira pars todos lados—

\Hay que tener los ojos bien abiertos... Sigamos cercando la zona/ —Reiner está cristalizando un área cuando se percata que los Titanes no se mueven— \¿Diana hizo esto?/

\No creo, si lo hace nos hubiera afectado a todos/ —Mikael se acerca a un titán y lo empuja—

Reiner camina cerca de un edificio parcialmente derrumbado cuando agarran su Titán y lo halan hacia un hoyo enorme. Él ve decenas de titanes de bajo tamaño salir de abajo de la tierra.

\¡Hay titanes debajo!/

El suelo de la ciudad comienza a romperse y salen cientos de titanes. Mikael y Areli también son atacados. Los Titanes que están inmóviles reaccionan y atacan sin control.

\Son demasiados, no vamos a poder con todos y aún nos falta una zona por cristalizar/ —Mikael forcejea con varios titanes—

\¡Mamá! ¡Necesitamos tu ayuda!/ —Areli grita pidiéndole auxilio—

Reiner logra escapar y va hasta sus hijos. Un rayo cae y vuelve a retumbar el lugar, al ellos mirar ven al Fundador y detrás de él su ejército de soldados usando equipos tridimensionales.

—Maldición —Reiner lo dice sorprendido—

Erwin da la orden de retirarse, pero Eren se opone.

—Comandante no podemos irnos y dejarlos solos

—Lo sé pero ya casi no tenemos municiones y son demasiados... Hay que tener otro plan

—Matemos a los soldados y usamos sus municiones —Hange da la idea—

—Los que aún tengan bastante vengan conmigo... Levi y Mikasa encarguensen de los Titanes

—Comandante, iremos todos aunque no tengamos nada —Armin se para firme—

Erwin los mira.

—Estamos dispuestos a sacrificarnos si es necesario —Historia también se para firme—

Todos asienten con sus cabezas.

—Entonces, hagámoslo —Erwin comienza a correr—

Todos se van gritando para llamar la atención de los soldados y los Titanes.

Los soldados sacan unas lanzas y están listos para disparar a Reiner, Areli y Mikael, mientras son atacados por los Titanes que ya han destruido parte de su cuerpo titánico.

De pronto el tiempo se ralentiza. Damon dentro de su Titán comienza a reírse. Mira para todos lados.

\Sal, da la cara cariño... ¿O es que aún estás llorando?/ —Ríe— \Tu Thomas sabía muy delicioso/ —Ríe— \Gracias a él logre lo que quería, fue tan fácil. Lo traiste de vuelta y en menos de dos días ya es cadáver... Lo hice chillar como niña chiquita... —Habla en tono de burla— ¡Diana! ¡Diana!... Ni eso sabes proteger, eres patética, eres la peor usuaria de titán. Maldita sea tu vida y me alegra tanto saber que estás sufriendo de nuevo. Te lo mereces/ —Él sigue buscando— \Ojalá y de una vez te.../ —Cuando mira hacia arriba Diana le salta encima y lo muerde. Damon grita—

Diana le arranca la nuca y Damon sale del Titán.

—No creas que será tan fácil

Cuando Diana como titán lo va a morder, él dispara una lanza en su boca y explota. El Titán de Diana pierde parte de la mandíbula. Ella tiene mucho coraje. Damon logra de nuevo conectarse a su Titán, se regenera rápido y endurece la nuca. Diana se le abalanza y comienza a golpearlo. Él esquiva algunos golpes y también la golpea de vuelta. Damon logra agarrar su cuello en intenta decapitar el Titán. Diana lo empuja hasta un edificio a punto de colapsar. Él sigue apretando, la tira contra el suelo y arranca su cabeza. Diana cae fuera de su Titán y huye. Damon al girarse le cae el edificio encima. Él sale entre los escombros. Tiene su cuerpo herido, camina cojo. Ella se le acerca, pero comienza a sangrar por la nariz.

—Tic toc Diana, ya tu cuerpo no puede sostener más el tiempo... Tus hijos y Reiner están por morir, igual los demás cuando se acerquen... ¿Que harás sin tiempo?

Diana se limpia la sangre y sonríe.

—Sólo observa —Diana se muerde y se transforma en titán—

Ella corre hasta Reiner y sus hijos. Usa el poder del Martillo de Guerra y con las púas creadas en el suelo, atraviesa los cuerpos de los titanes alrededor. Agarra a los soldados y los mata golpeándolos contra el suelo. Diana chasquea los dedos y el tiempo regresa a la normalidad. Ella tose mucha sangre y su titán cae al suelo, perdiendo el conocimiento. Damon sale huyendo. Erwin y los demás se sorprenden al ver que la situación a cambiado. Miran al suelo y ven los cuerpos de los soldados.

—¡Aprovechemos ahora!

Todos se dirigen a los soldados muertos. Los que aún tiene munición protegen de los titanes a los otros que no tienen, en lo que recargan sus equipos, luego se intercambian.

Mientras tanto Reiner arrastra el Titán de Diana mientras Mikael y Areli los protegen de los Titanes. Diana despierta y se levanta.

\Aún tengo que matarlo/ —Ella se va pero Reiner la detiene—

\¿Que haremos? Son demasiados titanes/

\Hay una forma, pero necesito dejar a ese maldito bastante inconsciente para poder hacerlo... Por ahora resistan todo lo que puedan. Haré algo que será señal para que huyan/ —Diana usa el polvo de la tierra para crear titanes y darles apoyo. Ella corre para buscar al Fundador—

Reiner ayuda a sus hijos a pelear. Erwin junto a sus soldados le ayudan, usando el equipo tridimensional y matando los titanes alrededor de ellos.

Damon al verla se transforma y la ataca pero ella lo esquiva. Diana lo agarra de espaldas.

\Te dije que te mataría de la peor manera posible/

\¿Que vas a hacer devorarme?/

\Mucho peor/ —Diana sonríe cínicamente. Al estar en contacto con el Titán Fundador ruge fuerte y llama a todos los Titanes para que se acerquen y alejarlos de los demás—

\¡Es hora de irnos!/ —Reiner junto a los demás comienzan a huir lo más rápido posible—

Diana endurece su Titán, creando más armadura alrededor de su cuerpo, en su cabeza sale una armadura en forma de cuernos. Damon la intenta a atacar, pero no puede hacerle daño. Ella lo embiste con los cuernos y los entierra en su cuerpo titánico. Él grita de dolor ya que un cuerno le atravesó y le desmembró sus piernas. En el desespero Damon ruge y hace que los Titanes ataquen a Diana. Los Titanes la atacan, pero no le hacen nada por su armadura. Ella trata de ganar tiempo para que todos puedan huir, devora varios titanes y los mata.

Mientras los demás huyen Reiner se detiene.

\¡Papá hay que irnos!/ —Le grita Mikael—

\Sigan ustedes/

\No, ¿porqué?/

\Ya sé lo que Diana va a hacer... No lo va a lograr por su cuenta/ —Reiner sale de su Titán y le pide a Eren su equipo tridimensional. Reiner se lo coloca rápido— Necesito que huyan lo más rápido que puedan

—¿Que va a suceder? —Le pregunta Eren—

—¿Recuerdas Shiganshina?

Todos al escucharlo se sorprenden. Reiner se coloca el equipo tridimensional.

—Rescaten a quienes puedan y avisen al ejército para que huyan —Reiner se va—

Todos se anclan a los titanes de Mikael y Areli. Ambos se van corriendo.

Diana ha endurecido sus dedos y golpea sin control al Titán Fundador. Lo tira bocabajo contra el suelo y la hala los brazos hasta desprenderlos. Damon está desesperado. Ella lo muerde en la nuca y lo agarra firmemente. De la espalda del Titán de Diana salen dos protuberancias que van tomando forma de alas. Damon se sorprende.

—No puede ser real

Diana extiende sus alas y aletea fuertemente. Comienza a elevarse y se lleva varios titanes con ella ya que están mordiendo su cuerpo. Reiner intenta acercarse, pero no puede por el aire que levantan las alas. Se ancla en un edificio y se queda sorprendido al ver la forma verdadera del Titán de Diana.

Erwin está avisando al ejército para que huyan. Algunos están rescatando las últimas personas. A la distancia ven al Titán de Diana elevarse y todos se paralizan.

—¿Creen que lo hará ahora? —Pregunta Moblit—

—No tiene suficiente altura —Le contesta Bertholdt—

Diana se detiene. Se enfurece y se lanza contra el suelo velozmente. Coloca al Titán Fundador para amortiguar el golpe y que lo recibiera todo él. Al chocar contra el suelo se levantan escombros y humo. Reiner sale disparado por el aire, pero logra anclarse de nuevo. Al calmarse un poco, él rápido se acerca al Titán de Diana. Ella ha perdido bastante armadura por el golpe. Al ver que no se mueve decide sacarla del Titán antes que más titanes se acerquen. Corta la nuca y se la lleva al hombro. Diana está un poco aturdida. Reiner se ancla en una pared.

—¿Reiner? ¿Que haces aquí?

—Lo que vayas a hacer no lo vas a lograr, tu cuerpo no lo va a resistir. Haz gastado demasiada energía

—Yo puedo hacerlo, vete por favor

—¡Diana no lo hagas!... Vas a morir... Tu tienes hijos que te esperan... Sólo dámelo y yo lo hago

—Maldita sea Reiner —Llora—

—Prometo que estaré bien... Dámelo ahora

Diana coloca su mano sobre la de Reiner. Ambos se miran a los ojos y ella sopla. Una corriente recorre por el cuerpo de él, pero evita transformarse.

—Es hora de que te vayas —Reiner le da un beso en la mejilla y la suelta para que se transforme—

Diana se convierte en titán y comienza a huir lo más rápido posible. Reiner llama la atención a los titanes. Él ve que Damon está aún el suelo inconsciente, ya que su Titán no se está desintegrando. Diana sigue corriendo. Los demás ya están bastante lejos, pero por seguridad Mikael y Areli van a cristalizar sus cuerpos para protegerlos. Reiner sube por el edificio, hasta lo más alto.

—Esta vez quiero ser un héroe para la humanidad... Lo haré por todos y especialmente por ti, Diana

Cuando no tiene donde más anclarse toma un impulso fuerte hacia arriba usando todo el gas del equipo tridimensional. Al estar en bastante altura se muerde la mano. Damon abre los ojos y sólo ve un resplandor, intenta moverse, pero no tiene tiempo de reaccionar y está muy débil para cristalizarse. Diana mira hacia atrás y ve el destello, seguido de un rayo. Ocurre una explosión que comienza a desintegrar todo a su paso. Edificios colapsan. Los Titanes por la calor extrema se van desintegrando y muriendo. Diana logra salir de la zona que han cristalizado. La onda expansiva de la explosión está por alcanzarla. Logra correr hasta sus hijos y rápido cristaliza su cuerpo, protegiendo a todos en su interior.

Varios minutos después, ya que todo se ha calmado un poco, deciden salir del cristal. Todos al ver la destrucción se sorprenden. Diana aun sigue conectada al Titán y a la distancia ve el cuerpo del Colosal caer al suelo ya que se está desintegrando por el calor. Ella corre hacia Reiner.

\¡Mamá no! Aún la zona está muy caliente/ —Areli intenta detenerla—

Diana se adentra a lo que queda de la ciudad. Se acerca al cuerpo del Colosal y busca en la nuca hasta dar con Reiner. Él está dentro de un cristal. Ella lo lleva en manos hasta donde están los demás. Lo coloca en el suelo y se desconecta del Titán. Mikael y Areli se acercan a Reiner.

—¿Como sacaremos a papá? —Pregunta Areli—

Diana se acerca, toca el cristal y sopla. El cristal comienza a romperse hasta que Reiner cae fuera, Mikael lo sostiene, luego lo recuesta en el suelo. Todos se acercan a él.

—Lo lograste —Mikael le sonríe—

Reiner se sienta. Ve a Diana apartada y llorando. Todos lo abrazan dándole las gracias. Luego Reiner se acerca a Diana para tratar de consolarla. Ella se aparta de mala manera, se gira y mira a Eren.

—Tuviste razón, teniendo mi titán lo que hice fue condenarlos... Los condené a todos. Cientos hasta miles de personas han muerto por mi culpa. Todo por ser egoísta —Diana se enfurece, pero sigue llorando. Mira con tristeza a todos. Su respiración aumenta, se logra ver su aliento—

Todos saben lo que está por hacer y gritan para que no lo haga. Cuando Diana va a rugir, Reiner le tapa la boca y la detiene.

—No lo hagas otra vez... No vale la pena seguir huyendo de los problemas. Ya es muy tarde para solucionar esto, sólo nos queda afrontarlo

Diana empuja a Reiner y se va llorando. Camina hasta la escuela ya que ha quedado lejos de la zona de la explosión.

Todos comienzan a abrazarse entre sí al verse y recordar su pasado. Están muy felices de estar juntos de vuelta aunque a la vez se sienten tristes por la situación. Hange abraza con fuerzas a Levi.

—Enano... Mi fiel amigo

—Cuatro ojos... Al menos nuestras peleas siempre permanecen intactas sin importar el tiempo —Sonríe—

Luego Hange camina hasta Erwin. Ambos se miran a los ojos.

—Comandante Smith

—Comandante Zoë

Ambos sonríen y se abrazan fuerte. Levi se une al abrazo, igual Mike y Moblit. Luego Eren y todos los demás también se unen al abrazo.

Reiner, Areli y Mikael se van detrás de Diana. Ella camina hasta donde están los restos de Thomas, pero al llegar al lugar no encuentra su cuerpo. Diana se desespera.

—¡¿Dónde está su cuerpo?! ¡¿Donde?! —Ella mira a todos lados y no encuentra nada, sólo la sangre en el suelo. Cae arrodillada llorando—

Reiner se le acerca y la consuela.

—No está... No está su cuerpo... Un titán tuvo que haberlo devorado... ¡Maldita sea! —Diana llora desconsoladamente en los brazos de Reiner—

Mikael y Areli se acercan a ella para consolarla. Los tres le dan un abrazo a Diana. Ella se levanta y entra a la escuela. Busca el casillero de Thomas, saca su mochila y guarda dentro todas sus pertenencias. Diana se va.

En los días siguientes Mikael y Areli estuvieron ayudando a Paradis a recoger los escombros ocasionados por el ataque y a recuperar los cadáveres que quedaron atrapados. Mientras tanto Reiner está cuidando de Diana en la casa. Ella se encuentra sentada en la habitación cuando él entra luego de recibir una llamada.

—Mikael me acaba de llamar, me dijo que toda la familia llegará hoy en la tarde... Aún ellos no saben lo que pasó, especialmente tus hijos

Diana se queda callada. Reiner se le acerca.

—No haz comido nada, iré a buscar algo si quieres

Ella está molesta.

—Reiner no tienes que estar aquí cuidándome siempre... Quiero estar sola

—Entiendo que estés molesta, pero es mi deber cuidarte

—¿Tu deber?... No soy nadie para que me tengas que cuidar... Déjame sola por favor —Diana se levanta para abrir la puerta del cuarto y sacarlo—

Reiner le agarra la mano y la mira a los ojos.

—Estos días en que he recuperado la memoria no sabes lo mal que me he sentido contigo y por eso quiero cuidarte... Perdóname por haberte traicionado. Igual que Thomas estuve bajo un control sin darme cuenta. Se aprovecharon de mi debilidad mental para manipularme. Sabes que jamás hubiera sido capaz se hacerte todo aquello por mi cuenta. Me siento tan mal por haber sido instrumento de los Fritz para hacerte daño y mutilar a Thomas de aquella manera tan horrible... Soy un idiota, si tan solo me hubiera dado cuenta nada de esto hubiera pasado y todos estaríamos viviendo felices y en paz... Siempre directa o indirectamente soy el responsable de tus sufrimientos. Desde que destruí la puerta en Shiganshina, desde que no valoré todo lo que hacías por mi en Mare, desde que me elegiste a mi antes que a Thomas haciéndolo perder la mente, desde que te traicioné vendiéndote a los Fritz, desde que por mi culpa Thomas volvió a sentir celos y se separaron. Siempre soy yo el causante de todo. Siempre tengo la culpa... Soy un imbécil, un debilucho incapaz de tan siquiera poder protegerte. Desde que perdiste a nuestros hijos y a Roy, y por la distancia no pude hacer nada para evitarlo. Desde que Thomas cuando era General te secuestró y te torturó, y nunca dí con el lugar donde estabas para rescatarte... —Se recuesta en la pared— Yo no sirvo para nada. ¿Tanto amor que te tengo para que? Si sólo te hago sufrir y ni puedo cuidarte —Controla las ganas de llorar— Tienes razón Diana, te dejaré sola, sé que mi presencia no te ayudará ni consolará en nada... Estaré abajo por si necesitas algo —Reiner se va triste—

Diana cierra la puerta. Se va a duchar y a preparase para recibir a sus hijos. Dentro de la ducha no para de llorar. Estuvo casi una hora debajo del agua.

En la tarde, Mikael y Areli están en la casa. La familia acaba de llegar. Diana los espera afuera. Ella no para de temblar de nervios al ver sus hijos correr hacia ella. Están muy emocionados al verla.

—¡Mamá! —Zoé y Angelo gritan. La abrazan—

Mientras tanto Mikael y Areli se van aparte para hablar con la familia, se reunen con sus abuelos, tías y la mamá de Thomas. Reiner se mantiene con Diana.

—¿Donde está papá? —Le pregunta Zoé—

Ella se aparta un poco de ambos. Controla las ganas de llorar. Reiner coloca su mano sobre su hombro.

—¿Papá está bien? —Le pregunta Zoé—

—Papá... Él tuvo que irse de viaje

—¿Otra vez? —Ángelo se entristece—

—¿Pero vendrá pronto? —Le pregunta Zoé—

—No creo que él vuelva, cariño, él está en un lugar muy lejos

Ángelo está confuso. Zoé acaba de entender a lo que su mamá hace referencia.

—¿Papá... Papá está...? —Zoé comienza a llorar—

Ambas se abrazan.

—Lo siento mi amor —Diana llora—

Ángelo acaba de entender.

—¿Papá se fue al cielo? —Ángelo comienza a llorar—

Diana asiente con su cabeza. Los tres se abrazan llorando. Reiner no puede contener las lágrimas al verlos llorar. A lo lejos se escucha a la madre de Thomas gritar de dolor.

—¡Mi hijo!

Todos no dejan de llorar durante la tarde y noche.

Al día siguiente, al no haber encontrado su cuerpo, deciden hacer un altar en su honor en el jardín de flores que él le construyó a Diana. Todos se reúnen a dar sus palabras y dejar sus regalos en un pequeño altar que prepararon. Diana se percata que sólo las flores que eran símbolo de su amor han dejado de florecer y algunas se marchitan.

Diana lleva días en depresión. No quiere comer, ni beber, ni ducharse. Está siempre encerrada en su cuarto.

En las noches Zoé y Ángelo duermen con Diana, pero tuvieron que separarlos por que a ella le dan ataques de llanto mientras duerme. Mikael o Areli se quedan con ella para consolarla. En una de esas ocasiones Reiner entra y encuentra a Areli a su lado. Diana no para de gritar y llorar, ha perdido la razón.

—Esto mismo le sucedía después de que los hizo desaparecer a todos... Thomas venía a calmarla, él la pegaba a su pecho para que sintiera su calor y escuchara su corazón

Reiner se recuesta a su lado e intenta hacer lo mismo. Diana se sigue retorciendo dormida. Él le canta en voz baja y le acaricia el cabello. Poco a poco ella se fue calmando al reconocer la canción. Es el himno revolucionario Eldiano que fue prohibido en Mare. Diana se duerme. Reiner se va de la habitación. Areli permanece a su lado.

Al día siguiente Diana aún sigue dormida, está sola en la habitación. Reiner tiene una inquietud y se va a solas a hablar con Mikael.

—¿Thomas dejó armas en la casa?

—Si, él siempre las dejó escondidas... Están en el garaje. Sólo mamá, Areli y yo sabemos donde están

—Necesito que las saques de ahí y las guardes en otro lado

Ambos se van al garaje, Mikael saca una caja larga con dos rifles y otro cajón con dos armas cortas y municiones.

—¿Por que quieres que lo guarde?

—Diana está muy depresiva y tengo miedo de que cometa alguna locura

—¿Crees que sea capaz de hacerse daño?

—Ya lo hizo cuando pensó que los había perdido a ustedes... Lo ví en sus memorias. Ella sintió tanto dolor que se intentó suicidar disparándose en la cabeza y lo logró, pero el mismo ser que le dió el titán que tiene ahora, la resucitó en aquel momento

—Wow... Entonces, esconderé todo lo peligroso que pueda

Durante el día Diana sale de su cuarto y come con la familia. Su semblante sigue decaído. Todos a pesar de verla triste se alegran de al menos verla fuera de su cuarto. Diana le habla a Areli.

—¿Cómo sabían lo que iba a pasar?

—Sospechamos que algo sucedería al ver la tristeza en el rostro de Thomas en la última vídeo llamada que nos hizo

—Tomamos el primer vuelo hacia Paradis. Vinimos aquí pero no los encontramos. Decidimos ir a la escuela pero en el camino escuchamos las alarmas de la ciudad, sabíamos que algo malo sucedía

Diana se levanta un poco molesta y se va al sótano. Reiner la ve pensativa todo el tiempo. Ella sale al jardín a tomar un poco de sol, sus hijos la acompañan. Ella nota que en las flores hay capullos cerrados esperando por florecer, esto le da curiosidad y se acerca. Diana se queda pensativa y sonríe levemente. Durante todo el rato no emite ninguna palabra. A la noche regresa al cuarto y se encierra. Reiner se va a la sala a descansar.

A las mañana siguiente Areli se percata que su madre no está. Ella corre hasta donde está dormido Reiner.

—¡Papá!... ¡Mamá se fue!

—¡¿Que?! —Reiner lo dice sorprendido. Se levanta corriendo. Él junto a Mikael y Areli la comienzan a buscar en todos lados—

—¿Podemos entrar a la mente de mamá? —Mikael le pregunta a Reiner—

—Llevo rato tratando, pero no puedo... Maldición Diana, ¿a donde has ido?

Diana va corriendo como titán-humano, va bastante lejos, al norte de Paradis. Sin darse cuenta cae en un hoyo, que la lleva a una cueva subterránea. Se queja de dolor al caer contra el suelo. Al abrir los ojos ve todo iluminado, los cristales del lugar dan luz. Ella reconoce el lugar como la antigua cueva de los Reiss. Se levanta y se transforma en titán de tamaño medio y se conecta a su mundo.

Ella corre por cada lugar de su mundo, le pregunta a cada persona que vive ahí si ha visto a Thomas, pero nadie lo ha visto. Ella corre hasta donde era su casa, entra y no ve a nadie. Camina por el borde del precipicio, de un lado a otro. Diana mira y decide saltar hasta el lugar donde ella se había sacrificado. Al llegar el lugar está desértico, hace mucha calor. Luego comienza a llover y hacer mucho frío, pero esto no la detiene, en todo momento se mantuvo llamándolo.

—¡Thomas!... ¡Thomas!

Diana camina por todo el lugar sin encontrar nada. Ella se regresa a su mundo y piensa donde más puede estar. Al ver el árbol al lado del precipicio piensa en los Caminos de Ymir Fritz, así que Diana va hasta ese lugar.

Camina por la arena, esta en cada paso que ella da se aparta al sentir la presencia de Diana. Ella llega hasta la entrada que es un árbol enorme. Entra a los Caminos. Los guardias al verla se le acercan.

—Déjenla pasar, ya sabía que vendría —Ymir da la orden para que se retiren—

Diana camina hasta ella. La gente que la ha visto llegar está nerviosa al verla caminar con coraje.

—¿Andas buscando algo o... alguien?

—Si lo tienes, devuelvelo ahora mismo

—Tu querido Thomas no está aquí —Damon se acerca por detrás de Ymir—

Diana se enfurece.

—Maldito hijo de...

—Shh Diana, no hables así frente a nuestra creadora

—¡¿Donde está Thomas?! ¡¿A donde lo trajiste?! —Diana grita furiosa—

Se acerca Karl Fritz. Detrás de él ve a Erika y Steve.

—Él no está aquí —Habla Karl—

—Mientes...

—Puedes buscarlo si quieres para que compruebes que no está

Diana se gira y sigue caminando.

—Hey, pero no vas sola, no voy a permitir que hagas otra rebelión en este lugar

—¿Acaso tienes miedo de que me lleve otra cuarta parte de su gente?

—Mejor voy a prevenir... Guardias, vamos —Karl da la orden—

Ymir, Karl y Damon se van con sus guardias, custodiando a Diana. Ella contiene el coraje cada vez que ve a Damon. Llegan al lugar de tormento. Diana ve cada celda, pero todas están vacías. Ella se detiene frente a la que fue la celda de Thomas. Aprieta los barrotes con coraje. Ymir se le acerca y le susurra.

—Lo lamento... Ojalá pudiera ayudarte

Karl se interpone entre ambas.

—Ves que no te mentí, él no está aquí

Diana se va caminando. Tiene coraje y frustración. Se agarra la cabeza mientras camina de un lado a otro. Ymir Fritz se acerca y la ve temblando. Diana no controla las ganas de llorar y cae arrodillada frente a ella.

—Te suplico que me digas donde está Thomas... Lo necesito, por favor

Ymir se sorprende. Damon y Karl se ríen.

—Cada vez te humillas más, Diana... Que patética eres —Damon no para de reír—

—¡Cállate! —Le grita Ymir. Luego mira a Diana con tristeza— Yo no sé donde él está

Diana mira a Damon.

—Tu debes saber, devuelvelo por favor

—Yo no sé nada, cuando lo devoré simplemente desapareció

—¿Dónde está su cuerpo?

—Un titán devoró lo que quedaba —Damon sonríe—

Diana no para de llorar. Aún sigue arrodillada.

—Ya es hora de que te vayas de aquí... La gente ya se está inquietando de tan sólo verte —Karl se molesta—

Ymir hace que Diana regrese a su mundo.

—Es mejor que por ahora no sepa la verdad... Vamos Ymir, hay cosas más importantes que hacer —Karl se va—

Ymir se va caminando detrás de Karl y Damon.

Diana está cerca del precipicio, se arrastra de rodillas hasta el árbol y se acuesta a llorar en sus raíces. Ella siente mucho dolor en su corazón. Comienza a tener recuerdos del pasado, de cuando estaba en el ejército de Mare.

Un día Reiner, Roy, Jeff, Arla y Diana están practicando disparar a larga distancia. Arla es quién mejor manejo tiene. Diana está un poco frustrada porque no puede dar en el blanco. Benton se le acerca por detrás.

—Estas muy tensa al disparar, relájate —Él le masajea los hombros—

Luego se pega a ella y rozan un poco. Diana se pone nerviosa al sentir su respiración en el cuello.

—Tienes que calcular la dirección del viento y que cosas pueden hacer fricción en la bala y desviarla, como la lluvia o el polvo... Cuando tengas todo eso, busca tu objetivo en la mirilla y concéntrate... Respira profundo y sostén la respiración, cuando veas el momento dispara —Benton pone su dedo sobre el de ella—

Diana sostiene la respiración. Ambos halan el gatillo, la bala da en el blanco. Ella se emociona. Benton con su dedo índice sostiene su mentón.

—Ves que todo lo que te propongas lo puedes lograr —Benton le sonríe. Él se va con los otros compañeros—

Diana no deja de mirarlo con felicidad. Ella vuelve a disparar con las técnicas que él le dió y da en el blanco nuevamente.

Los recuerdos que Diana tiene con Thomas, él siempre fue caballeroso con ella; siempre está a su lado, aunque disimulan ante todos el amor que ambos sienten.

El día en que sus compañeros están en la misión de la montaña, Diana está recostada cerca de Thomas, en la cama de su habitación. Ella le acaricia el pecho mientras lo mira a los ojos, y sonríe. En ese mismo recuerdo ella se ve junto a él, pero en su luna de miel. Ella le sigue acariciando el pecho, el acaricia su espalda.

—El momento en que deje de sentir tu calor, ese día moriré de frío... Te necesito a mi lado siempre

—Lo sé —Él se sienta— Pero ya es tiempo que despiertes

—¿Despertar? —Diana pregunta confundida—

—Yo sólo soy parte de tu imaginación, realmente no estoy aquí

—Imposible, ¿Que sucedió? ¿Tu estas aquí conmigo... ¿Esto es un sueño?

—Tienes que despertar a la realidad

Mientras tanto Reiner junto a Armin, Sasha, Bertholdt y Annie están buscando a Diana. Hay otro equipo de soldados buscando en otra zona. Ellos encuentran un hoyo enorme en el suelo y proceden a entrar, bajan usando el nuevo equipo tridimensional.

—Nunca habíamos venido hasta aquí —Annie se sorprende al ver lo inmenso de la cueva—

—¿Que es este lugar? —Pregunta Bertholdt—

—Esta era la cueva de los Reiss, aquí venimos a rescatar a Eren e Historia —Le contesta Sasha—

—Lo recuerdo... Reiner, ¿Crees que Diana esté aquí? —Pregunta Armin— Ya han pasado seis meses

—En alguna parte ella debe estar... Vamos, sigamos buscando en este lugar

En la distancia escuchan una respiración fuerte y un gruñido.

—Suena igual a un titán —Armin busca de donde proviene el sonido—

Ellos corren hasta encontrar el Titán de Diana. Reiner llora de felicidad. Se acerca a ella.

Diana recuerda que Thomas ha muerto.

—No quiero... No, no quiero despertar, prefiero estar toda una eternidad aquí a tu lado. Por favor no me dejes

—Es hora de que regreses —Thomas la mira con tristeza mientras acaricia su vientre—

A la distancia escucha una voz que la llama.

—¡Diana!... ¡Diana!

Ella se pone ansiosa. Trata de reconocer la voz. Abraza a Thomas, pero ve como él va desapareciendo entre sus brazos.

—¡No te vayas! —Diana grita llorando—

La desconectan del titán.

—¡Diana! ¡Despierta!... Está muy fusionada al Titán, ayúdenme a sacarla —Reiner corta lo que aún la conecta—

Con mucho cuidado la bajan. Todo el cuerpo de Diana se ha fusionado. Ella apenas abre los ojos. Su cuerpo no se regenera. Reiner se percata de algo en ella y se sorprende.

—Hay que llevarla al hospital, rápido

Llaman al ejército de Paradis y llevan a Diana hasta su base.

Varios días después Diana despierta. Ella se desorienta al escuchar el monitor cardíaco. No ve a nadie en la habitación. Ella se hala el suero que está conectado en su brazo. Sangra un poco. Intenta levantarse, pero nota que tiene unas correas puestas en su vientre. En ese momento Reiner entra a la habitación.

—Diana —La recuesta de nuevo en la cama—

—¿Que hago aquí?

—Estuviste seis meses dentro del titán, ya te habías fusionado

—¿Seis meses? —Diana sigue confundida—

—¿Por qué te fuiste Diana?

—Buscaba a Thomas... Lo busqué en cada maldito rincón de mi mundo, incluso en el de Ymir, pero no lo encontré en ninguna parte —Llora— Sólo pude recuperar sus memorias pasadas desde niño hasta que fue General, pero todas sus memorias luego de su primera muerte hasta el presente no las pude recuperar. Es como si nunca hubiera pasado... Este dolor que siento es igual a cuando perdí a mis hijos, es horrible, no pensé volver a sentirme así —Sigue llorando—

Reiner la consuela.

—No sé hasta cuando pueda aguantar este dolor —Diana se agarra el pecho— No sé hasta cuando pueda querer seguir viviendo... Estoy harta de mi vida y de todo lo malo que siempre me pasa... Ya me quiero morir y desaparecer de este infierno

—No digas eso por favor

—Reiner... —Lo agarra de la camisa— ...mátame de una vez, acaba con esto. Te doy mi titán, ¡te doy todo! —Llora—

—¡Diana no!... ¡No voy a hacer eso!

—Hazlo por favor y acaba con mi sufrimiento de una vez —Sigue llorando—

Reiner la abraza fuerte.

—Yo no te voy a dejar caer, si tengo que siempre permanecer a tu lado lo haré... Diana no te rindas, no permitas que este dolor acabe con tu vida. Tu eres muy importante, eres una mujer fuerte y te necesitamos. Tus hijos te necesitan, no los dejes sufrir perdiendo ambos padres

Diana se acuesta en la camilla y sigue llorando.

—No creo que sea lo suficientemente fuerte para soportar esto... Ahora mismo siento un vacío tan grande y un dolor enorme en el pecho que me cuesta respirar

—Eres mas fuerte de lo que te imaginas... Estoy seguro que Thomas no quisiera verte así de derrumbada —Reiner se sienta a su lado y la abraza. Luego le acaricia el vientre— Toma esto como señal para que nunca te rindas y sigas viviendo por tus hijos

Ese mismo día la dan de alta del hospital. Diana llega a su casa, sus hijos están felices al verla de vuelta. Todos se sorprenden al ella darles una noticia importante. Luego Diana va hasta su cuarto, siente una soledad y vacío que la hace llorar aunque trata de contenerse. Encuentra en el armario la mochila de Thomas. La abre y saca sus pertenencias. Encuentra en el fondo su celular, ya que está sin batería decide ponerlo a cargar un rato mientras va guardando algunas cosas.

Una hora después Diana baja junto a su familia, que le han dado espacio para estar sola. Lleva el celular de Thomas, se sienta y desbloquea la contraseña. Comienza a ver sus fotos y vídeos mientras llora recordando los momentos. Sus cuatro hijos, Reiner y la mamá de Thomas se acercan a ella. En una galería aparte, encuentra un vídeo que jamás había visto de él. Comienza a ver el vídeo. Thomas se había grabado así mismo con su aspecto adulto.

—Hola Diana, tal vez estés viendo este vídeo luego de que pasó, ya sabes —Se pone triste y suspira— No encuentro como comenzar esto. Yo, yo sabía lo que me iba a pasar, pero no me atreví a decirte. Ahora mismo no sé realmente como haya sido, pero de igual manera sé que estarás sufriendo mucho... Hago este vídeo porque quiero de alguna manera poderme despedir de todos ustedes... Primeramente quiero pedir disculpas a mi mamá, porque no fuí un buen hijo en el pasado. Perdóname por haberte fallado y haberme convertido en un ser humano tan horrible. Sé que en su momento fuí una deshonra, pero gracias a Diana pude cambiar. Me siento tan feliz de que seas mi madre... Perdónenme Mikael y Areli por haberlos separados de sus padres cuando eran bebés. Por mi culpa tuvieron que vivir toda una vida sin tenerlos a su lado. Traté de remendar ese error cuidandolos y tratando de ser un buen papá, pero jamás voy a llenar el vacío de su verdadero padre, Reiner. Te entiendo Areli de que me hayas odiado tanto, y tienes razón para hacerlo. Gracias Mikael por siempre aceptarme. Ambos son excelentes hijos... Zoé, Ángelo, sé que son muy pequeños para entender todo lo que sucede, pero algún día lo entenderán. Sólo les pido que sean fuertes para mamá y nunca se rindan. A los dos los amo con mi vida, ustedes son mi razón de ser —Se le quiebra la voz— Ustedes son mi alegría y mi razón para vivir. Me duele que no pueda verlos crecer, pero prometo que siempre estaré a su lado, cuidándolos... Mis hijos, los cuatro, por favor cuiden mucho a su mamá... Mi amada Diana, gracias por haberme hecho el hombre más feliz del mundo, gracias por traer en tu vientre mis dos razones para siempre sonreír. No tienes idea de lo mucho que te amo. Gracias por sacar lo mejor de mí. Siempre estaré orgulloso de haber sido tu esposo, de haber estado a tu lado, ver tu amor y bondad. Pude ver la gran y hermosa mujer que eres y de que nunca te rindes a pesar de todas las cargas que llevas. Perdóname porque sé que te prometí no volverte a hacer sufrir, pero esto fue algo que no pude evitar, de cualquier manera iba a suceder —Llora— Estos años a tu lado fueron los mejores de mi vida, me hiciste muy feliz. Créeme que si volviera a nacer, te volvería a elegir como mi mujer y mi esposa —Suspira y sonríe— Reiner, sé que estarás al lado de Diana tratando de consolarla. Gracias por cuidar de ella ahora mismo. Perdona por lo que te voy a decir, pero trata aunque sea por una vez en tu vida de no ser un idiota —Se ríe un poco— Por favor no vuelvas a cometer los mismos errores del pasado. Tu siempre has sido especial para Diana y ahora tienes la oportunidad de demostrarle el verdadero hombre que hay en tí. Cuídala, amala y hazla feliz, pero sobretodo no la dejes caer ni la dejes sola, sabes que Diana es un poco impulsiva y de mal carácter —Sonríe— Reiner te pido que también cuides y ames a mis hijos de la misma manera que cuidé y amé a los tuyos. Te dejo en tus manos mis tesoros más preciados... Los amo a todos. Lamento que esto haya tenido que ser así, ojalá pudiera estar a su lado y no tengan que ver este vídeo... —Suspira— Admito que tengo miedo. Es horrible saber que te quedan horas de vida y que no puedes hacer nada para evitarlo —Se seca las lágrimas. Se queda pensativo mirando la cámara— Te amo muchísimo Diana. Prometo que tú y nuestros hijos serán mi último pensamiento —Sonríe triste—

Termina la grabación.

Todos se abrazan y lloran desconsoladamente.

10 años después.

Diana y Reiner están transformados en titán. Varios jets los atacan lanzando bombas, pero ambos repelen el ataque. Algunos soldados aprovechan su distracción y se acercan en equipos tridimensionales para atacarlos con unas lanzas explosivas. A Reiner le disparan en las piernas, al explotar su titán cae al suelo. Diana se le acerca para defenderlo, pero recibe varios disparos de alto calibre de los jets. Ella al intentar derribar uno, no se percata que un soldado se le ha acercado lo suficiente, dispara una lanza y explota, haciendo que Diana saliera disparada del titán y cayera al suelo. Ella mira al Acorazado de Reiner y asiente con la cabeza.

—Se acabó el entrenamiento —Reiner habla por radio—

Los jets se retiran. Los soldados se acercan a socorrer a Diana.

—¿Quien fue el que me disparó?

Un soldado se le acerca nervioso.

—Disculpe General, no fue mi intención

—Estuviste excelente. Fue un buen ataque sorpresa... Por ahora están combatiendo con nuestras versiones pacíficas. Los próximos entrenamientos serán más difíciles ya que seremos más agresivos en nuestro ataque y defensa. Así que prepárense... Pueden retirarse

—Si General —Todos lo dicen al unísono y se van—

Reiner está hablando por radio, luego se le acerca a Diana.

—Ya arrivaron para la reunión

—Muy bien, avisales que nos den media hora en lo que nos arreglamos

Reiner habla por radio. Ambos se van de vuelta a la base.

Media hora después, Diana está con el uniforme del ejército de Mare. Se encuentra reunida con varios oficiales de alto rango. Reiner la acompaña. Diana está hablando.

—Nuestro deber en Mare no es atacar ni intimidar a ninguna nación, siendo los poseedores de poderes titánicos. Nuestro deber es proteger y salvaguardar a todos de futuros ataques, sin volver a cometer los mismos errores del pasado... No estamos seguros del paradero del Fritz que tomó el Titán Fundador. No sabemos si sigue con vida o alguien tomó su poder, y por tal razón es necesario mantener la vigilancia por si deciden atacar como hace diez años

—¿Que ha sucedido con las negociaciones con la nación en la frontera? —Pregunta un Coronel marleyano—

—Encontré descendientes del General Kanye Sangare y he hablado con ellos... Hace años cuando estuve liberando Eldianos ellos me ayudaron a refugiar a los que vivían en la ciudad amurallada. De igual manera, sin yo saber, liberé la hija del General, Bay Sangare, así que ellos quedaron agradecidos conmigo. Mi nombre pasó por generaciones hasta el presente y por ahora no tienen problema en hacer alianza con nosotros... De igual manera yo liberé a un miembro del clan Azumabito, Max. Ellos también están dispuestos a la alianza

—Me alegra que todo esté fluyendo bien con las otras naciones... Definitivamente nombrarte General de la Seguridad de Mare y Paradis ha sido lo mejor. Gracias por su servicio General Ackerman

—Es un placer servirles a todos —Diana sonríe— Perdonen que cambie el tema pero quiero pedir disculpas que mis hijos no pudieron estar presentes. Hace unos días nació la hija de Mikael, nuestra primera nieta y Areli está embarazada, esperando un varón. Ya vamos a tener dos nietos —Diana se emociona—

Todos los felicitan. Reiner y Diana están felices. Continúan con la reunión.

—¿Quisiera saber si el Jefe de Guerra Braun está de acuerdo con todo? —Pregunta Diana—

—Lo estoy... Por ahora reforzaremos la seguridad en todas las naciones aliadas

—Bien... Comandante Zoë ¿quieres añadir algo?

—No, me parece perfecto el plan

—¿Comandante en Jefe Smith?

—Todo está bien y perfecto —Erwin sonríe—

—Por ahora no tengo nada mas que decir... Así que damos por terminado la reunión. En caso de ocurrir algo se hará alguna reunión de emergencia... Ya se pueden retirar

Todos se levantan. Levi se acerca a Diana.

—Tu padre te envío esto —Le da un sobre—

—Gracias, lo veré después... ¿Y cómo está mi papá?

—Está bien, te extraña mucho pero entiende tu situación... Tal vez, de nuevo venga de vacaciones a ver sus nietos y bisnieta

—Dile que venga pronto... Lo estaremos esperando

Se van de la sala. Diana va caminando con Reiner, Levi, Hange y Erwin.

—Aun faltan dos horas para que su avión salga, les invito a almorzar algo... Vamos —Diana los lleva a almorzar en un restaurante de lujo—

—Es muy bonito este lugar, no tenías porqué pagarnos esto

—Erwin sabes que no tengo problema en hacerlo, además hace tiempo no compartimos juntos

Piden del menú.

—¿Ustedes dos cuando piensan casarse? —Pregunta Levi—

—¿Nosotros? —Diana se pone nerviosa y cruza miradas con Reiner—

—Hasta ahora no hemos hablado acerca de eso

—Estos años hemos estado tan ocupados trabajando en el ejército y cuidando a nuestros hijos que no hemos tenido tiempo para pensar en casarnos

—¿Asi que están conviviendo? —Levi vuelve a pregunta—

—Si —Contesta Reiner—

—Igual que... —Hange siente que la patean para que se calle—

Diana se ríe en voz baja. Erwin cambia la conversación.

—Pasado mañana se cumplen diez años del ataque en Paradis... En la escuela harán un homenaje a los estudiantes fallecidos y desaparecidos... Pensé que tal vez puedan ir y dar algunas palabras. Bueno, si Diana está de ánimo, no es obligado

Diana está triste. Reiner le acaricia la pierna y habla por ella.

—Gracias por la invitación... Lo pensaremos

Almuerzan y están un rato conversando. Luego van de regreso al aeropuerto de la base militar, ya el avión está por salir a Paradis. Los cinco hacen el saludo militar. Erwin, Hange y Levi se montan en el avión. Diana y Reiner se van. Ella mira el reloj.

—Los chicos están por salir de la escuela... Es hora de buscarlos

Se van en su vehículo. Reiner va conduciendo.

—¿Piensas ir a Paradis? Hace casi diez años que no vas allá

—Estoy pensando en ir y el día después del homenaje regresamos... ¿Que puede pasar?

—¿Mentalmente como estás?

—Me siento mejor que hace unos años... Además quiero ver a mi familia, no es justo que ellos tengan que viajar todos los años a verme

—Me parece bien... La ciudad ha cambiado mucho, te va a gustar

—Llamaré a Mikael para que con Areli cuiden a los chicos —Diana llama a su hijo. También compra online los pasajes para el avión—

Un niño con el cabello un poco largo de color castaño claro y ojos color miel está sentado en el salón de clases. Con su proyecto sobre una mesa. Dos compañeros de salón, un niño y una niña se le acercan. Él se pone un poco ansioso ya que es muy tímido.

—El reporte oral y la demostración de tu proyecto estuvo genial —El niño le sonríe—

—Cuando seas grande deberías ser un inventor o científico —La niña también le sonríe—

—Gracias —Él les sonríe tímidamente—

Antes de irse la niña se le acerca y le susurra.

—Me gusta el color de tus ojos, me parecen muy bonitos

Él se sonroja. Una maestra entra al salón.

—Joseph Braun, tu mamá te está esperando afuera

Él se levanta, agarra su proyecto y se va caminando por el pasillo de la escuela. Escucha unos chicos grandes corriendo, mientras persiguen a un niño. Joseph se asusta un poco al tener unos recuerdos de que lo perseguían en las calles, lo tiraban al suelo mientras le pateaban y golpeaban. Escucha a un chico gritarle al niño.

—¡¿No te da vergüenza ser de la raza que condena al mundo?!... ¡Maldito eldiano!

Joseph al escuchar esto se detiene, se acerca a donde están los chicos y el niño.

—¿Para que te acercas?... ¡Perra eldiana!

Joseph se sorprende, luego se enoja. Tira el proyecto al suelo y cuando va a lanzar un puño en la cara del chico una mano lo detiene. Él alza su mirada y ve a su mamá, Diana. Los demás chicos al ver su uniforme del ejército salen corriendo, pero más adelante unos maestros los detienen y llevan a la oficina. Le piden disculpas a Diana por lo sucedido y ella se va con su hijo, mientras le lleva el proyecto.

—Cariño, tienes que tener control de ti mismo

—Odio que me llamen así... No voy a permitir que me humillen nuevamente como en aquel tiempo

—Tienes todo el derecho de defenderte, sólo ten cuidado —Diana le da un beso en la cabeza— Te amo

Se montan en el auto. Reiner se emociona al verlo y le da un beso en la mejilla.

—Hola campeón, ¿como te fue en el proyecto?

—Me fue genial, hay compañeros que les gustó mi idea

—Me alegro muchísimo por ti

Llegan a la otra escuela y ven a sus hijos esperando afuera. Zoé está avergonzada ya que su hermano, Ángelo, está coqueteando con una chica. Diana y Reiner se sorprenden. Los dos se montan en el vehículo. Zoé se sienta al lado de Joseph, lo abraza y le da muchos besos, él se ríe. Diana mira seriamente a Ángelo.

—¿Y tu que estabas haciendo?

—Hablando con la chica —Ángelo sonríe—

—Vamos a tener que hablar de algunos temas

—Mamá ya tengo catorce, además ya hablamos de eso hace tiempo

—Pues al parecer tendré que refrescarte la memoria... Que tu papá hable contigo

—¿Por qué yo?

—Ustedes se entienden mejor

—Angelo ya escuchaste a mamá... Vamos a tener una larga conversación —Reiner lo mira por el espejo retrovisor—

—Si, si, si —Ángelo mira el celular—

Joseph está callado mirando hacia afuera. Ángelo le da un codazo a Zoé.

—Papá... Ángelo, Joseph y yo estuvimos hablando de que quisiéramos irnos de vacaciones en el verano al mismo parque que fuimos el año pasado... Pronto es mi cumpleaños número dieciocho, ademas que es mi último semestre escolar y me gustaría disfrutar antes de entrar a la universidad

—Yo los llevaría, pero eso depende lo que diga mamá —Reiner mira a Diana—

—Si los tres me vuelven a traer buenas notas, tal vez vayamos... Quien sabe —Diana mira a Reiner y se ríen— Ah, olvidé decirles que desde hoy se quedaran con sus hermanos, su papá y yo tenemos que viajar para unos asuntos, pero no nos quedaremos muchos días

—Genial... Internet ilimitado y poder acostarnos tarde —Ángelo se emociona—

Llegan a la casa.

—Les doy veinte minutos para preparar las maletas, si no acaban se van con lo que tienen puesto e irán con la misma ropa a la escuela

Reiner mira a Diana y se ríe.

—¿Que? A estos jóvenes de hoy en día hay que ajorarlos de algún modo —Diana sube y se cambia el uniforme, luego va donde Zoé— ¿Aun no decides que llevarte? Es sólo unos días no tienes que llevarte el armario completo

—No sé que llevarme, ¿Y si salimos?

—Lleva algo sencillo y cómodo. Como quiera siempre luces hermosa —Diana le acaricia el cabello. Luego la ayuda a buscar ropa y la acomoda en la maleta—

Zoé se queda pensativa.

—Mamá... Yo sé que pasado mañana se cumplen diez años que murió papá y mañana hubieran cumplido diecinueve años de casados... Ángelo y yo durante estos años hemos tratado de ser fuertes para ti, como él lo pidió, pero de verdad lo extrañamos muchísimo —Llora un poco—

Diana la abraza.

—Extraño cuando en las mañanas me levantaba haciéndome cosquillas con su barba —Zoé sonríe— Extraño escucharlo reírse, extraño jugar de manos con él, extraño todo lo que hacía papá por vernos sonreir

—Yo también lo extraño muchísimo —Diana se pone triste—

—Reiner ha sido un excelente padre durante estos años... Ángelo y yo estamos muy agradecidos por todo su amor y apoyo a pesar de no ser nuestro padre biológico

Diana vuelve a abrazar a Zoé.

—Él siempre estará al lado de ustedes, apoyándolos en todo... Bueno cariño, termina, te espero abajo

Diana va hasta el cuarto de Ángelo. Lo ve mirándose en el espejo y hablándose a si mismo.

—Cuando al fin te salga completa la barba te verás bien... A las chicas les gusta eso

Sonríe y se guiña a si mismo. Diana controla la risa, y entra al cuarto.

—Definitivamente eres idéntico a tu padre... Espero que no saques sus malas costumbres... ¿Ya terminaste la maleta?

—Si mamá

—Bien. Te espero abajo... —Le agarra las mejillas— Guapo

Diana va al cuarto de Joseph. Reiner le está ayudando a preparar la maleta. Ella lo ve mirarse en el espejo fijamente, luego agarra unos juguetes y un libro para llevárselos y se sienta pensativo en la cama. Diana se le acerca.

—¿Que te pasa cariño? ¿Por que estás tan triste?

—A veces me siento que no encajo con los demás niños de mi edad

—No tienes que encajar con los demás, porque tu eres especial y diferente —Le acaricia el rostro a la vez que Reiner se sienta al lado de él— ¿Acaso ya no eres feliz?

—Si lo soy —Sonríe— Estoy feliz de que ustedes sean mis padres y estoy feliz por tener esta vida

—No tienes idea de lo mucho que te amamos... Eres mi pequeño tesoro —Reiner lo abraza—

—Y mi razón para vivir —Diana también lo abraza—

Todos se van de camino a casa de Mikael. Llegan a la casa, él está afuera esperando.

—Gracias por poder cuidar de ellos —Lo abraza—

—Me encanta cuidar a mis hermanos, ahora que están más grandes es más fácil —Ríe—

Entran a la casa. Areli está preparando la cena, Diana se le acerca.

—Mi niña hermosa, ¿Como te va el embarazo? El vientre te ha crecido bastante

—Bien, aunque me da muchas molestias, pero sé que es normal... No sé como nos cargaste a Mikael y a mi a la vez, porque es uno y ya no puedo con mi vida

—Y eso que no vas ni por la mitad

—Si sigo engordando voy a terminar rodando

—No importa, de igual manera te vas a ver hermosa —Reiner le da un beso en la mejilla—

Ambos la abrazan. Luego van al cuarto a ver su nieta. Encuentran a la esposa de Mikael cuidando de ella.

—Hola Amy, ¿Como está la niña? —Le pregunta Diana—

—Está bien, se acaba de despertar

Reiner toma a la bebé en brazos.

—Es tan delicada

—Y tan hermosa

Ambos le dan un beso en la cabecita.

—Aun no puedo creer que seamos abuelos

—Ni yo... Nuestra vida en estos años a cambiado muchísimo

Ambos están felices.

Se quedan a cenar. Mientras cenan desde el comedor ven el televisor en la sala ya que están dando las noticias acerca del décimo aniversario del ataque en Paradis y la reunión de los líderes del ejército de Mare y Paradis acerca del plan de paz propuesto a otras naciones. Muestran imágenes de los Titanes de Diana, Reiner, Mikael y Areli mientras el ejército hacen experimentos para mejorar sus armamento en preparación para ataques futuros.

Areli habla con su mamá mientras come.

—¿Mamá a que hora sale el avión?

—Mañana por la mañana... Ya en menos de dos días esperamos estar de vuelta

—Espero que todo salga bien y que no suceda nada malo —Mikael se entristece—

Todos se quedan pensativos y tristes. Antes de irse Reiner se despide de Joseph.

—Pronto regresaremos a casa para que tu y yo continuemos con tus experimentos e inventos —Reiner quita el cabello que le cubre el rostro—

—Los voy a extrañar —Joseph sonríe triste—

—Estaremos de vuelta más rápido de lo que piensas —Él lo abraza— Te amo y cuida a tus hermanos

—Como ordene, papá —Le hace el saludo militar—

Diana y Reiner regresan a su casa. Ya es de noche. Están preparando sus maletas.

—El avión sale en la mañana, deberíamos aprovechar que estamos solos, darnos una ducha juntos y ya sabes —Reiner le guiña. Abraza por detrás a Diana, le acaricia y besa el cuello. Él se quita la ropa y se va a la ducha—

Diana ríe y también se va a la ducha.

Varios minutos después están teniendo relaciones en la cama. Reiner la embiste duro y rápido haciendo rechinar la cama. Diana grita de placer, lo acorrala con las piernas, aprieta su nuca y se estremece. Él también se estremece y termina, se recuesta sobre ella un rato. Diana le acaricia el cabello.

—Si que has ido mejorado bastante, y no digo que antes estuvieras mal, pero es como si estuviéramos en aquellos tiempos

—Creo que es el titán lo que me estimula —Reiner ríe. Se recuesta a su lado—

Diana pone su cabeza sobre el pecho. Están varios minutos acariciándose

—Te amo mi mastodonte rubio y hermoso

—Yo te amo más mi gruñona preciosa

—Yo no soy gruñona

—Eso dices

Ambos se ríen.

—Me alegra que en estos años al fin hayamos hecho esa conexión tan bonita que teníamos antes

—Y a mi me alegra estar a tu lado nuevamente —Diana se sienta— Zoé me dijo que ella y Ángelo están muy agradecidos por cuidar de ellos en estos años

Reiner se sienta también.

—Y lo volvería a hacer... Yo amo demasiado a esos chicos... Joseph, ese niño es la luz de mis ojos. No tienes idea de cuento lo amo. Gracias por traer en tu vientre a un niño tan hermoso y especial

Ambos se abrazan.

—Deberíamos descansar, mañana tenemos que madrugar

—Ay no... Un ratito más —Reiner se recuesta sobre ella y la besa—

Diana se gira sobre él y sonríe.

—Veo que aún tienes ganas, te haré algo que sé que te va a gustar, es mi especialidad —Diana va besando todo su cuerpo hasta abajo—

Reiner siente placer. Ella hace algo diferente a lo que antes le hacía. Él grita.

—Mujer... ¡Aaaahhhh!

Ambos se ríen.

—¿Por qué nunca me habías hecho eso de esta manera?

—¿Te gustó?

—Me encantó —Reiner se abalanza sobre ella y se acuesta detrás. Besa su nuca. Durante la noche tienen relaciones—

En la mañana siguiente están corriendo en el aeropuerto.

—Te dije que debíamos descansar, vamos tardísimo —Diana mira el reloj del celular—

—Pero es de mañana, se supone que no haya tanta gente

Al dar la vuelta a la esquina ven una fila larga para entregar el pasaje. Ambos se quedan sorprendidos.

—¿Que? ¿Hoy todo el mundo quiere viajar a Paradis? —Diana pregunta sorprendida—

—Rayos, vamos a perder el vuelo

Diana busca su identificación del ejército.

—Ven tengo una idea

Ambos muestran sus identificaciones a un empleado.

—Vengan por aquí General y Jefe de Guerra

Diana y Reiner se miran y se ríen un poco. Logran montarse al avión y suspiran con alivio. En el viaje Diana está nerviosa ya que cada vez están mas cerca de Paradis, Reiner le tranquiliza.

Al llegar al aeropuerto, la familia de Diana los esperan en el terminal de salida. Todos se emocionan al verse.

—Mi niña que alegría verte

—¡Papá!

Ambos se abrazan. Diana abraza a sus tíos, Andrew y Clara, y a su mamá, Beth. Luego va donde sus hermanas y sobrinos. Eva tiene un niño y una niña, Leena tiene un niño.

—Que grandes están mis niños... Anton, Amelia y Adrián, los amo —Los abraza y ellos a ella—

Se van todos en sus vehículos y llegan hasta la casa donde vivió Diana. Ella al volver a ver su antiguo hogar se sorprende.

—No recordaba lo grande que era

Todos se bajan y de la casa sale la mamá de Thomas, Verónica. Ya que ella vive allí cuidando el hogar. Diana va donde ella. Ambas se dan un abrazo fuerte. Diana entra y suspira al ver la casa por dentro. Se le acercan los tíos y primos ya adultos de Thomas. También ella los abraza a cada uno.

—Hoy decidimos hacerte una fiesta de bienvenida para que te sientas cómoda en tu hogar —Verónica los lleva hasta la parte se atrás—

Reiner ve a su madre, Karina, preparando la comida.

—¡Mamá! —Sale corriendo, la abraza y le da un beso en la mejilla— Con razón no me contestabas las llamadas

—Quisimos darte la sorpresa

Se le acerca Gaby a saludarlo. Reiner la abraza fuerte. Diana saluda a Karina y Gaby, ambas también la abrazan.

Todos comparten durante el día. Diana está feliz viendo a toda su familia unida y a la vez se siente triste recordando el pasado.

Diana, Reiner, Gaby y los sobrinos van a dar una vuelta por el patio. Caminan hasta un pequeño riachuelo donde aún están las casetas donde iban a acampar. Diana se pone triste al ver el lugar, sacude la hojas que han caído sobre las casetas. Ella suspira. Reiner permanece a su lado mientras sus sobrinos y Gaby juegan entre sí por el área. Diana lo agarra de la mano.

—Aveces veníamos aquí con los niños, otras veces veníamos solos. Pasábamos horas mirando las estrellas, intentado de contarlas pero era imposible y decíamos que sólo quien las creo sabe cuantas hay en el cielo —Sonríe— Así pensábamos que era nuestro amor. Todos lo ven, pero nadie lo puede calcular, sólo nosostros dos sabíamos cuanto nos amábamos... Ojalá lo hubieras conocido mejor, te sorprendería lo sentimental que era. Nunca había conocido a alguien con tantos sentimientos puros como los de él. Thomas tenía tantas ilusiones bonitas, que al menos pudo cumplir. Yo pude ver esa parte de su vida que nadie había visto, yo pude ver el verdadero Thomas J. Benton. Un hombre, esposo y padre ejemplar, que dentro de sus errores siempre buscaba mejorar. Los años que pasé a su lado fueron hermosos, los mejores de mi vida, fue donde mi corazón volvió a latir —Diana controla las ganas de llorar—

Reiner le hecha el brazo. Ella suspira triste.

Regresan a la casa. Ya es muy en la tarde. Todos se van. Diana y Reiner toman sus maletas. Verónica los lleva hasta su antigua habitación. Al Diana entrar se sorprende al ver todo igual.

—Es como si el tiempo se hubiera detenido

—Quise dejar todo en su lugar, sé que este lugar era el más especial de toda la casa, era su espacio privado y quise respetarlo

Reiner deja las maletas. Diana ve todas sus cosas.

—Bueno, los dejo, descansen, mañana será un día largo —Veronica se va—

Diana se sienta en el borde de la cama, ve una foto de Thomas y de ella en la mesita de al lado. Ella la toma y la observa, fue de unos de los días que fueron a la playa. Varias lágrimas bajan por su mejilla, pero contiene el llanto. Luego la mamá de Thomas toca a la puerta. Reiner abre.

—Disculpen, había encontrado el celular de Thomas y decidí guardar todo lo que tenía en esta computadora... Ten Diana, tal vez quieras ver y conservar esto

Diana toma la computadora, la mamá se va triste. Ella se sienta en la cama y enciende el portátil. Comienza a ver las fotos y vídeos. Reiner se recuesta a su lado. Asi estuvieron horas. Ella no para de sonreir al ver todos los recuerdos.

Thomas ha terminado de arreglar sus motoras y monta a sus hijos a dar una pequeña vuelta. Él, con la grasa y aceite de los motores en sus manos, le unta en la cara a sus hijos y a Areli, ellos corren tratando de huir. Mikael abre la manguera y moja a Thomas. Todos se ríen. Luego se persiguen entre sí mojándose y los niños lanzando el barro que se creó por el agua. Thomas se hecha barro en la cara y persigue a sus hijos mientras ruge como bestia, ellos se ríen y corren, se esconden detrás de Diana que está grabando. Ella no para de reírse. Luego Areli la moja con la manguera, Thomas brinca sobre ella, dejando caer el celular. Se escucha el grito de Thomas al ver su celular en el agua, todos se ríen. Mikael lo toma, limpia el lente y sigue grabando. Zoé y Angelo brincan encima de ambos. Thomas agarra a Ángelo y lo alza en brazos mientras está acostado en el suelo. Diana hace lo mismo con Zoé, pero la alza con las piernas. Areli y Mikael se acuestan a su lado. La grabación acaba mientras Thomas mira a Diana con amor y sus hijos los abrazan.

Diana sonríe feliz, igual Reiner.

Diana graba a Thomas mientras se termina de afeitar sentado dentro de la bañera y se mira en un espejito. Él mira a Diana varias veces y le guiña. Le hace señas para que se acerque y de vez en cuando le tira agua a la cara e intenta agarrarla. Diana se ríe y lo esquiva. Luego él la ignora mientras está tomando su vino, ella se acerca para tirarle agua en la cara y él aprovecha para halarla dentro de la bañera. El celular cae en el suelo con la cámara hacia arriba y sólo se ve como él agua salpica hacia afuera. Se escucha la risa de ambos, luego se escuchan besos. La ropa de Diana se ve como la lanzan lejos. Se siguen escuchando besos cada vez más fuertes junto a unos leves gemidos y el movimiento del agua en la bañera. Thomas se asoma, agarra el celular y termina la grabación.

Diana se sonroja y Reiner se ríe. Él le da un beso en la cabeza y la abraza.

Diana ve fotos y vídeos de cuando los niños vieron la nieve por primera vez. Sus cumpleaños. Los aniversarios de boda. Así estuvo casi hasta la madrugada. Reiner se sorprende al verla tan fuerte de ánimos. Diana controla las ganas de llorar.

En la mañana siguiente Diana se levanta primero, aún Reiner sigue durmiendo. Ella le acaricia el cabello y le besa la mejilla. Se levanta y va al baño. Luego baja hasta el garaje. Está viendo las cosas de Thomas que aún siguen en el mismo lugar. Sus herramientas, trabajos sin terminar, fotos de la familia, etc. Diana se recuesta de la pared y se queda pensativa. Siente un escalofrío recorrer todo su cuerpo. La luz del garaje comienza a parpadear fuerte, haciendo un patrón de 3 pulsos cortos, 3 pulsos largos y 3 pulsos cortos. Diana sabe lo que significa y lo ignora De pronto se enciende una de sus motoras. Ella grita del susto. La motora comienza a acelerarse sola. La mamá de Thomas entra.

—¡¿Que demonios?! —Diana pregunta asustada—

—Eso sucede todos los años al estar cerca el aniversario de su muerte —Verónica agarra la llave, quita la cubierta de la moto y la apaga—

Diana se queda temblando del susto. La luz aún sigue parpadeando

—Nunca me dijiste de esto

—No quería asustarte

De pronto caen al suelo varias herramientas, la moto se enciende otra vez y se acerela para luego apagarse sola. Ambas se asustan. Una foto cae al suelo, justo a los pies de Diana. Reiner entra y ve el desorden. Se preocupa.

—¿Se encuentran bien?

—Si... Nunca había pasado de esta manera. Sólo ocurría lo de la luz parpadeando y la motora favorita de Thomas encendida

Diana se dobla y agarra la foto. Ve que es una foto de Thomas en su motora, él está sonriendo. Reiner ayuda a Verónica a recoger las herramientas del suelo. Diana coloca la foto de vuelta y se va del garaje. Ella está triste y confusa a la vez. Camina hasta el jardín y se sienta cerca de altar en su memoria. Suspira fuerte. Al girarse ve que ha florecido una sola flor de las que eran símbolo del amor de ambos. Diana se acerca, la toca y la huele. Verónica sale a buscarla y se sorprende al ver la flor.

—Pensé que esas flores habían muerto... Hace casi una década que no veo ninguna florecer... La última fue cuando nació Joseph

Diana sonríe triste.

Al mediodía van a la escuela, ya que se va a celebrar una ceremonia recordando a los estudiantes fallecidos y desaparecidos, de igual manera a todos los que murieron y desaparecieron en la ciudad durante el ataque. Verónica decide quedarse en la casa. Diana y Reiner van con sus uniformes del ejército de Mare. Entran a la escuela.

—La escuela se ve tan diferente —Reiner se asombra—

Ven varias fotos de ese trágico día, fotos de la ciudad y la escuela destruida. Luego en el pasillo, por los casilleros ven fotos de los estudiantes muertos y/o desaparecidos. Ven cada foto, Diana mantiene silencio.

Al final del pasillo ven a Eren, Mikasa, Armin, Jean, Connie, Sasha, Ymir, Historia, Annie, Bertholdt y Marco frente a una foto. Ellos habían ingresado nuevamente al ejército de Paradis, de igual manera visten con su uniforme militar. También está Erwin, Hange, Mike, Moblit y Levi.

Diana y Reiner se acercan y ven la foto de Thomas como Capitán del equipo de fútbol. Todos en homenaje y respeto hacen el saludo militar frente a su foto, guardando silencio. Diana también hace el saludo, pero comienza a recordar cuando ambos bailaron juntos en la sala de su casa. Diana escucha en su mente la canción de esa noche, sus manos tiemblan mientras ve su foto. Muchas lágrimas bajan por sus mejillas y por más que intenta controlarse, estalla en llanto. Ella cae al suelo llorando y gritando. Reiner la toma en brazos y llora junto a ella. Todos se unen y se abrazan juntos dándole apoyo a Diana. Sus gritos de dolor retumban en toda la escuela. Cada uno llora al escucharla. La ven casi desmayarse así que la llevan hasta un salón donde la sientan. Ella no para de temblar. Reiner se le acerca y le trae agua.

—Desde que llegamos a Paradis sé que llevas todo este tiempo aguantando las ganas de llorar... Pero es bueno que saques todo tu dolor, llora todo lo que necesites, prometo estar aquí para apoyarte y no dejarte caer —Reiner le da un beso y ella llora sobre su hombro—

—No sabes cuanto lo extraño —Lo dice llorando— Extraño todo de él, sus caricias, sus besos, su sonrisa, extraño sentirlo dentro de mí —Sigue llorando—

—Lo sé mi amor... Puedo sentir todo tu dolor y sé que jamás podré llenar ese vacío —Reiner le acaricia el rostro—

Una hora después comienza la ceremonia de recordación. Están en la cancha de fútbol, decenas de personas, entre ex-alumnos, familiares de los fallecidos y desaparecidos, sobrevivientes, soldados del ejército, entre otros. Los soldados doblan una bandera de Paradis para colocarla en el mural de recordación que está cerca de la cancha. Diana y Erwin, por ser los líderes de mayor rango representando a Mare y Paradis, hacen el saludo militar a la bandera. Luego se retiran. Erwin se encarga de la oratoria. Da sus palabras de consuelo y ánimo a los familiares de las víctimas y sobrevivientes. Diana se levanta a dar sus palabras, ella está un poco nerviosa.

—Muchos de ustedes en ese trágico día perdieron hijos, padres, hermanos, amigos... Yo también perdí un ser querido, mi amado esposo. Es un dolor enorme el tener que recordar sus últimos segundos de vida viendo el terror reflejado en su rostro por una muerte inminente... Así que de igual manera entiendo todo el dolor que han sentido durante estos años... Lamento tanto no haberlos protegido a todos, pero si les aseguro que sus seres queridos están bien, descansando en un lugar lleno de paz, así me aseguré que fuera... —Diana sigue hablando—

Al terminar la ceremonia, hacen un minuto de silencio, sueltan palomas blancas y todos aplauden.

En la cancha de baloncesto hacen un compartir entre todos. Hange está hablando con Diana, ya que le está pidiendo una disculpas. Ambas se abrazan. Varias personas vienen a saludar a Diana y a Reiner para agradecerles por la protección que están dando a Mare y a Paradis, incluido otras naciones. A Diana se le acercan otras personas y ella se sorprende al ver quiénes son.

—Hola Diana —Roy le sonríe—

—¡Chicos! —Lo dice emocionada. Ella abraza a Tiffa, Karl, Roy y Jeff—

Luego llega Arla cargando un bebé varón y llevando una niña de la mano. Diana se emociona y la abraza.

—Arla y yo nos casamos, ellos son nuestros hijos —Roy se los presenta—

—Karl y yo estamos comprometidos —Tiffa le agarra la mano a Karl—

—Mi esposa está en la casa cuidando a nuestro hijito —Jeff le enseña una foto de su celular—

Diana se alegra tanto y llora un poco.

—Me siento tan feliz por todos ustedes

Reiner al verlos se alegra y los saluda dándoles un abrazo.

—Estuvimos años pendientes a encontrarte. Venimos a todos los aniversarios, pero nunca te vimos. Te buscamos por internet y no dábamos con tu número o alguna red social para contactarte. Sólo te veíamos por televisión

—Lo siento, pero me alegro que al fin nos hayamos visto

Diana pide un momento a solas para hablar con Roy.

—Sé que después de la batalla en los Caminos de Ymir nos pudimos ver varias veces y compartir, pero nunca tuvimos la oportunidad de estar solos y creo que hay cosas de que hablar... Primeramente quiero pedirte disculpas por no haberte respetado cuando vivimos aquella vida pasada. Perdón por nunca aclararte las cosas y romperte el corazón

—Lamento las actitudes que tomé al no aceptar que estabas con otro

—No tienes que perdir disculpas, si yo fui la causante de tus acciones y actitudes. Siempre pensaba en mis placeres carnales y nunca medí el daño que le hacía a otros... Cuando regresamos a Paradis y me cuidaste durante el embarazo traté de remendar ese error, pero fue muy tarde —Se le quiebra la voz— Cuando te asesinaron me dí cuenta de lo importante que eras en mi vida y lo mucho que lamentaba no haberte valorado antes

—Yo de verdad te pido disculpas porque cuando fuimos pareja en Mare nunca hice nada para enamorarte más, dejé las cosas enfriar. Nunca te dí detalles o momentos para que los pudieras recordar. También fui egoísta y prácticamente te empuje a buscar eso que tanto anhelabas en otros brazos... Luego en Paradis traté de ser ese alguien que encontraste en Reiner y en Thomas, pero sé que jamás iba a llenar ese vacío que ambos te dejaron al irte lejos de sus vidas... Lamento mucho que hayas perdido a Thomas, pero estoy seguro que Reiner está dándolo todo por tí, lo mismo que yo haría

Ambos lloran un poco.

—Roy tu siempre vas a ser un gran hombre para mi... Gracias por todo

Ambos se abrazan fuerte y lloran. Roy le da un beso en la mano.

—Diana, espero que encuentres la paz que necesitas

—Roy, espero que siempre seas feliz junto a Arla y tus hijos

Se vuelven a abrazar. Luego van con los demás.

—Les dí nuestros números de teléfonos para que así siempre estemos en contacto —Reiner le hace señas y ella asiente con su cabeza—

Diana se despide de todos. Ambos se marchan del lugar. Afuera los espera un taxi. Se montan y se van. Ella está pensativa y triste. El taxi da una vuelta por la escuela, al pasar cerca de la cancha de fútbol Diana escucha una voz que la llama. Ella mira a Reiner.

—¿Escuchaste eso?

—¿Que cosa?

Diana vuelve a sentir que la llaman.

—Detenga el auto por favor

Al frenar, Diana rápidamente se baja.

—Lo lamento, de igual manera le pago el viaje —Reiner le envía el dinero por una aplicación. Se baja del taxi y corre detrás de Diana—

Ella está en medio de la cancha de fútbol. Está tocando el suelo. Reiner se acerca, igual otros que la han visto correr.

—¿Diana que sucede?

—¿No percibes algo extraño?

—Ahora que lo dices, si

—Desde que llegamos lo vengo sintiendo, pero lo había ignorado hasta ahora que sentí que dijeron mi nombre

—¿Quién crees que te llamó?

—Él

Ambos se quedan confundidos. Diana sigue pasando su mano sobre la grama, luego ve un área un poco hundida.

—Yo estuve parada ahí y esa parte no estaba así

Diana se acerca, al colocar su mano algo sale de abajo de la tierra y salta sobre ella. Era un titán de 3 metros. Le muerde el brazo y Diana grita. Reiner corre y empuja al Titán. Este suelta a Diana dejándola caer al suelo. Ella está sorprendida. El Titán la mira y se dirige hacia ella. Reiner se transforma en titán-humano y lo detiene. El Titán lo agarra y lo tira fuertemente contra el suelo, Reiner se queja de dolor. Luego el Titán sale huyendo y entra por el hoyo en el suelo por donde salió. Diana se levanta regenerando la mordida en el brazo. Va hasta Reiner y lo ayuda a levantarse. Erwin, Hange y Levi, y los demás soldados vienen corriendo.

—¿Que sucedió? —Erwin le pregunta a Diana—

—¿Un titán apareció de la nada? —Hange pregunta sorprendida—

—Salió de abajo de la tierra

Todos se acercan con cuidado al hoyo.

—¿Crees que sean de los mismos titanes de hace diez años o es otro? —Pregunta Reiner—

—No lo sé, pero sólo quería atacarme a mí, tal vez se quedó con las órdenes que le dió el Fundador en aquel tiempo

—Todo el rato en que estuviste aquí el estuvo pendiente a ti, esperando salir —Habla Levi mientras mira el hoyo en la tierra—

—Algo debe haber haya abajo para que el pudiera esconderse por tanto años —Diana se quita la chaqueta del uniforme— Voy a bajar, hay que verificar lo que está debajo y si hay más titanes

Reiner se quita la chaqueta.

—Llamen a más soldados y estén atentos —Diana da la orden—

—De inmediato lo haré —Erwin va a comunicarlo con el ejército—

Diana se lanza por el hoyo. Con las manos y pies va frenando la caída hasta llegar al techo de una sala. Ahí salta al suelo. Reiner viene tratando de frenar la caída pero cae contra el suelo. Se queja de dolor.

—¡Rayos! —Mueve el tobillo y lo estrilla fuerte—

Diana lo ayuda a levantarse.

—Ya estoy mejor... ¿Que es este lugar?

—Parece una base militar... Ahora que lo recuerdo, Thomas sospechó de alguna base subterránea... ¿Recuerdas el día del temblor?

—Si, fue raro, pero dijeron que había sido un escape de gas

—Thomas y yo entramos por las alcantarillas, llegamos hasta una zona que se había destruído, pero no vimos nada sospechoso

Ambos salen de la sala y ven un pasillo largo. Todo está muy oscuro.

—Si tienes tu celular deberías grabar

Reiner sacar su celular para grabar y a la vez usarlo como linterna. Van caminando con mucha cautela.

—Se ve que esto lleva muchos años aquí

—Esta base es enorme, cubre toda la escuela por debajo... Tal vez por eso siempre sentí una presencia extraña justo en la escuela

Ambos ven unas cajas en el suelo. Luego escuchan un gruñido que proviene de una sala. Se esconden y Reiner apaga la luz del celular y sigue grabando. Al acercase ven al Titán encendiendo la energía de la base. Diana susurra.

—Es demasiado de inteligente, más de lo normal

Ven como el Titán se arrodilla frente a una cápsula encerrada. Reiner susurra.

—¿Que habrá ahí dentro?

—Me acercaré a ver

—Ten cuidado

Diana se acerca lentamente. El Titán parece no darse cuenta de su presencia. Ella cristaliza el puño. De pronto el Titán se gira y la mira. Ella se asusta. Cuando ella le va a dar un golpe, el Titán la golpea fuerte, saliendo disparada por el aire. Cae al suelo. Reiner se levanta, acoraza su cuerpo y pelea con el Titán. Diana está en el suelo retorciéndose de dolor.

—Hoy no es mi día —Ella se levanta, se acerca al Titán y pelea con él también—

El Titán golpea a Reiner y lo tira al suelo.

—Maldición, conoce mis movimientos, no he podido ni hacerle daño —Reiner se levanta—

Diana se molesta y salta sobre el Titán. Este la golpea contra las paredes del pasillo. Diana le agarra la cabeza e intenta decapitarlo, pero el Titán salta y la golpea contra el techo dejándola caer de nuevo al suelo. El Titán sale corriendo. Diana se levanta y se va detrás de él.

—Reiner quédate y vigila el lugar

El Titán choca contra una puerta y la rompe. Saliendo al exterior. Diana ve que ha salido por un callejón de la ciudad. Corre tras él hasta alcanzarlo. Ella se transforma en un titán de 5 metros y se le abalanza. Ella sin piedad muerde su cabeza y lo decapita. Los soldados al ver lo que ocurre se acercan a toda prisa donde Diana. Erwin también llega.

—Hay una base subterránea... Tienen que ver lo que encontramos

Erwin da la orden para entrar. Llegan hasta la sala donde está la cápsula. Reiner está tratando de mirar hacía adentro.

—Es una cápsula de criogenización

—Cuando vimos el Titán estaba arrodillado frente a esto

—Hay que abrirlo de inmediato —Erwin da la orden—

Soldados comienzan a abrir la cápsula, la forzan con unas herramientas que habían en el lugar. Al abrirse por completo sale mucho vapor frío. Al disiparse un poco ven un cuerpo sentado. Todos se sorprenden. Diana, Erwin y Reiner se acercan, ven que el cuerpo está aún regenerándose. Le falta la cabeza, pero ya tiene formado la espina dorsal y el cerebro, también tiene el corazón latiendo, sus pulmones funcionando y está comenzado a regenerar el brazo izquierdo.

—Este cuerpo está vivo, ¿Quién es? —Erwin pregunta sorprendido—

Diana se paraliza al reconocer quien es. Ella cae desmayada al suelo.

Varios minutos después ella reacciona. Reiner la ayuda a sentarse. Diana ve que han llegado más soldados.

—Al parecer logró transferir sus memorias antes que el Titán lo mordiera... Estuvimos buscando lógica a todo esto y llegamos a la conclusión de que él no se ha regenerado por completo al estar criogenizado ya que esto retuvo el tiempo de regeneración durante esta década, a la vez lo ayudó a preservar su cuerpo y no morir... Lo más seguro ese titán de tres metros lo trajo hasta aquí y lo protegió durante estos años. Por eso no encontramos su cuerpo aquel día

Diana se levanta, se acerca al cuerpo, sus manos tiemblan. Al tocarlo siente una corriente recorrer por su cuerpo, ella grita y se aparta. Diana siente náuseas y por poco vomita. Reiner la intenta calmar.

—No puedo creerlo, no puedo —Ella llora un poco—

—Hay que ayudarlo a regenerarse

—Le falta demasiado, consumiría mucha de nuestra energía

—¿Hay algún modo?

Diana se gira. Rápido busca entre los cajones. Ve un soldado venir con una funda para cadáveres. Ella se lo quita. Agarra el cuerpo y lo coloca dentro. Se lo lleva arrastrando. Unos soldados la van a detener, pero Erwin les dice que no. Reiner se va detrás de ella.

—¿Que vas a hacer?

Ella sigue caminando.

—¡Diana!

Se detiene y lo mira llorosa a los ojos.

—Déjame ayudarte

—Acompáñame hasta la cancha de fútbol... Necesito espacio

Reiner agarra el cuerpo. Ambos de prisa llegan hasta la cancha. Diana se transforma en titán-humano y comienza a escalvar el suelo, sacando bastante tierra. Soldados se acercan, pero mantienen distancia. Al ella sacar lo suficiente, levanta la tierra y sopla. El cuerpo de un titán de 5 metros, sin conciencia y sin usuario, se comienza a formar.

Eren se acerca sorprendido donde Reiner.

—¿Que titán ella tiene? ¿No tiene el Fundador de Ymir o si?

—Su titán es uno muy primitivo, de los primeros que existieron en la tierra. Ni yo he podido conocerlo completamente, pero si que me sorprende todo lo que puede hacer. Incluso devolvernos los poderes titánicos

Al estar completo el titán, Diana le da una orden para que despierte.

—Mírame

El Titán la mira. Diana abre la funda y saca el cuerpo.

—Cómetelo

Diana y Reiner se apartan. El Titán agarra el cuerpo y se lo come. A los segundos cae al suelo, levantándose tierra y hechando humo al comenzar a desintegrarse. Diana se paraliza al ver una silueta entre el humo. Ella se acerca lentamente, llega hasta la nuca y ve a Thomas inmóvil, su cuerpo se ha regenerado por completo, pero aún no despierta. Diana se acerca y coloca su mano en el pecho, pero no siente su corazón latir. Ella se siente frustrada y llora. Cuando se va a acercar un estruendo retumba toda la ciudad, se gira y junto a Reiner corren. Diana da la orden a los soldados de vigilar a Thomas. Al acercarse ven decenas de titanes venir corriendo hacia ellos.

—No puede ser otra vez —Reiner se sorprende—

Ambos se transforman en titanes de 15 metros y corren hacía ellos.

—Reiner yo me encargo de los Titanes, tu salva a los que puedas

—¿Segura?

—¡Hazlo!

Reiner se separa y comienza a proteger a la gente. Diana pelea con los titanes. Todos la atacan directamente.

—Alguien les está dando la orden de atacarme, tsk, maldición, son más de lo que pensé

—Diana déjame ayudarte

De pronto, cerca a Diana se siente un estruendo fuerte, haciendo que ella pierda el balance. Al girarse a ver, ve un puño pasar frente a su rostro. Ve el Titán Fundador de Thomas atacar a los titanes, ella se sorprende. El Titán ruge y atrae a los titanes hacia él. Diana se aparta. Reiner está sorprendido. Ambos ven que él no los está matando. Al tenerlos a todos cerca vuelve a rugir fuerte. Diana se desconecta del Titán cayendo al suelo. Igual Reiner.

—¿Que demonios? —Ella pregunta confundida. Cuando se levanta se queda paralizada al ver a su alrededor—

Reiner está incrédulo. Los soldados a la distancia también están asombrados.

—Es imposible —Reiner lo dice asombrado—

Erwin se acerca junto a Hange y Levi.

—Él revirtió todo —Hange lo dice maravillada—

Diana ve a los Eldianos que se habían convertido en titanes, volver a ser humanos. Todos están confundidos, mientras están tirados en el suelo.

—¿Perdimos nuestro poder? —Le pregunta Reiner—

—No, aún lo tenemos —Diana mira al Titán Fundador—

Su cuerpo titánico cae al suelo, levantando mucho polvo. Diana se acerca y sube hasta su nuca. Ve a Thomas parcialmente desconectado del Titán. Ella rápido se le acerca, se mete entre sus brazos y se pega a su pecho. Ella siente su calor. En ese momento ambos hacen conexión y Diana puede escuchar en su mente su corazón latir. Ella le acaricia el rostro, él apenas abre los ojos, lo abraza fuerte y llora. Luego lo ayuda a desconectarse. Reiner se acerca a ayudarla, ambos lo cargan un poco retirado del Titán. Thomas está desnudo. Reiner pide una manta para cubrirlo. Diana no sale de su asombro.

—Reiner, él está... Está...

—Vivo —Reiner sonríe—

Los dos abrazan a Thomas. Él ya comienza a despertarse. Thomas los ve llorando sobre sus hombros.

—Diana —Thomas lo dice con dificultad—

Ella se emociona al escucharlo. Thomas mira a Reiner pegado a él llorando de felicidad.

—Reiner... es un poco... incómodo... estar desnudo... mientras me abrazas —Ríe con dificultad—

—Disculpa —Reiner se ríe y se aparta—

Thomas abraza con todas sus fuerzas a Diana.

—Mi amor, querido mío —Ella llora de felicidad—

Thomas le acaricia el rostro.

—Ya regresé a casa —Él le sonríe—

Diana se emociona. Un soldado le entrega la manta a Reiner y este rápido cubre a Thomas.

Soldados se acercan a ayudar a las personas afectadas. Luego llevan a Thomas al hospital en la base militar de Paradis a seguir recuperándose ya que casi no puede caminar.

Thomas está en un cuarto del hospital, escucha a Diana hablar con Reiner afuera del cuarto. Ella entra. Él se está terminando de vestir, al girarse la ve con su uniforme militar y sus insignias.

—Me alegra verte bien, te recuperaste rápido

—Soy fuerte... ¿General Ackerman?

Diana sonríe.

—Si lo soy, tengo la misma posición que tuviste en el pasado... Estoy a cargo de la seguridad de Mare y Paradis

—Sabia que algún día ibas a lograr ser General del ejército —Thomas se alegra—

Diana se le acerca.

—Me han pedido una reunión contigo, no sé si estés de ánimo para hablar

—Supongo lo que van a querer hablar, no hay mucho que contar, pero si estoy dispuesto a declarar

—Vamos, nos están esperando

Durante la reunión Thomas está contando lo que sucedió ante los líderes del ejército. Están grabando su testimonio.

—Luego que el Titán me devoró, entré a un lugar extraño. Era como estar en la nada, ahí estuve por mucho tiempo. Sé que fueron diez años para ustedes, pero para mi fueron muchísimo más, me es imposible calcularlo. Fue horrible estar encerrado ahí, por más que gritase o intentase huir, nunca hubiera salido por mi cuenta... Sé que al morir perdi mi Fundador, pero logré consevar una parte que fue lo que me mantuvo con vida todo ese tiempo. Con esa poca energía que conservé descubrí tantas cosas, incluso el poder de revertir los titanes a humanos... Al Diana revivirme usé por última vez lo que había logrado conservar del Fundador. Ahora no soy nada, sólo un simple humano

Diana coloca su mano sobre la de él.

—¿Piensas que los Fritz te llevaron hasta ese lugar?

—No me sorprendería que lo hayan hecho... Fue una forma de alejarme de ti para que jamás me pudieras encontrar

—¿Recuerdas sentir, escuchar o ver algo? —Le pregunta Erwin—

—No, sólo las cosas que vi eran mis recuerdos... Ví mi vida pasar una y otra vez, era un ciclo que me torturaba lentamente. Sólo anhelaba salir de ahí y muchas veces intenté comunicarme pero nadie me escuchó —Thomas se entristece mucho—

Diana al verlo decide terminar la reunión.

—Creo que es suficiente con su testimonio... Por ahora dejémoslo descansar

—Antes de acabar... Si perdí mi Fundador, ¿quien lo tiene? —Thomas mira a Diana—

Diana mira a Erwin y a Reiner. Todos se quedan callados.

—En aquel tiempo el Fundador se dividió entre Damon y otra persona más… Nosotros tenemos una parte que hemos mantenido en secreto y seguro

Thomas se queda pensativo. Acaban la reunión.

Van de camino a la casa. Thomas está ansioso.

—Mañana llegan nuestros hijos... Tu mamá es quien te espera —Ella le agarra la mano—

Al llegar a la casa Reiner se baja, busca a Verónica y la lleva de la mano. Ya ella sabe que Thomas ha regresado. Él se baja del vehículo, al ella verlo se detiene y empieza a llorar. Thomas se acerca.

—Hola mamá

Ella le acaricia el rostro.

—Mi niño, mi apuesto Thomas

Ambos se abrazan fuerte y lloran de alegría. Diana y Reiner están felices.

Thomas entra a la casa, al ver todo suspira. Diana lo lleva al sótano a ver sus recuerdos. Él está emocionado. Como ya es de noche, Diana y Thomas suben a la habitación. Al entrar él se sorprende al ver todo igual. Thomas mira las fotos.

—Aun no puedo creer que en realidad estés aquí

Thomas se le acerca y la mira a los ojos. Ambos se sonríen. Se agarran de las manos. Él le habla.

—No pasó ni un segundo en que no pensara en tí. Te extrañé tanto... Sólo anhelaba sentirte y poder verte una vez más

Diana lo abraza y llora en sus hombros.

—No tienes idea de todo lo que sufrí en estos años, sentí que fue una eternidad el no tenerte a mi lado... —Llora— No quiero volver a vivir esto, no quiero volver a perderte —Diana lo toma de la mano para acariciar su propio rostro y sentir su piel, le besa la mano—

Thomas acaricia su cabello, luego agarra su rostro y llora. Con su pulgar acaricia con delicadeza su labio inferior. Él la mira a los ojos, se acerca y rozan sus labios. Ambos se besan con deseo. Sonríen y se siguen besando.

—Extrañaba la suavidad y calidez de tus labios —Diana toca la comisura de su boca—

—Y yo el dulce sabor de los tuyos —Thomas le acaricia el rostro— ¿Aun eres mía?

Diana se queda pensativa, en ese momento Reiner entra a la habitación y los ve. Ambos se separan un poco.

—Disculpen, sólo vine a buscar mi ropa... Necesito cambiarme —Reiner busca su ropa y se va rápido—

—No sé como Reiner se vaya a tomar todo esto —Diana se entristece—

—Luego hablaré con él

A los minutos Diana se queda dormida en la cama. Thomas se levanta, la arropa y le da un beso en la mejilla. Él baja hasta la cocina. Su mamá y Reiner están bebiendo café.

—Cariño siéntate... Ten —Verónica le sirve café en una taza—

Thomas se sienta y bebe. Al probarlo se sorprende.

—¿Quién hizo esto?

—Lo preparó Reiner

—¿Quedó malo?

—Al contrario, me gusta —Thomas sigue bebiendo—

Verónica ve que ambos quieren hablar.

—Sé que ustedes necesitan espacio, iré a descansar —Ella se levanta y le da un beso en la mejilla a Thomas, igual a Reiner— A los dos los quiero mucho

Ambos sonríen. Ella se va.

—Veo que te llevas muy bien con mi mamá

—Es una señora muy amable, varias veces viajé hasta acá para ayudarla en la casa. Le tomé bastante aprecio

Ambos se quedan en silencio. Thomas comienza a reírse solo.

—La próxima vez que me muera espero no volver a perder la cabeza

—No todos pierden la cabeza dos veces y viven para contarlo —Ríe—

—Al menos ninguna de las veces he perdido lo otro —Le guiña—

Ambos se ríen. Thomas y Reiner se miran.

—Gracias por cuidar a mis hijos

—Era mi deber... Tu también cuidaste de los míos, yo tenía que cuidar de los tuyos

Ambos beben café.

—¿Tu y Diana se casaron?

—No, sólo convivimos, nunca pensamos en casarnos —Reiner agarra la taza de café, se queda pensativo y triste. Llora un poco— No sé qué haré... Ahora Diana tiene todo lo que necesita

—Reiner... Yo no vengo a quitarte tu lugar

—Ni yo el tuyo, Thomas... Tu eres su esposo... Diana te necesita más que a mí... Yo solo fuí un consuelo

—No digas eso, tu nunca has sido sólo un consuelo para ella... Diana te ama demasiado

—Tu no tienes idea de cuanto ella te ama a tí

Ambos se quedan triste y suspiran.

—Thomas, perdón por todo lo que te hice en los Caminos... Perdón por haberte mutilado y humillado. Sentía tanto odio que nunca pude razonar lo que hacía, además de estar influenciado por los Fritz —Reiner se entristece—

—Acepto tus disculpas, compañero

Ambos se sonríen.

—Gracias... Mañana es un día largo, ve a descansar —Reiner se levanta y se acuesta en el sofá—

Thomas se le acerca y lo levanta.

—Ni pienses dormir aquí... Tu tienes tu lugar... Ve —Thomas lo empuja levemente—

Reiner sube desanimado hasta la habitación. Al entrar ve a Diana dormida, él se acuesta detrás. Ella se gira de frente a él y se pega a su pecho.

—Reiner —Suspira—

Él sonríe y se duerme abrazándola.

Al día siguiente Diana recibe una llamada al celular. Luego va a buscar a Thomas que está duchándose en el baño de su habitación. Ella entra y lo ve secándose

—Los chicos ya llegaron al aeropuerto, ya vienen de camino para acá

Thomas se pone nervioso mientras se viste. Al colocarse la ropa nota que el pantalón no le sirve.

—Me queda muy grande

Diana le ajusta la correa. Como él no tiene camisa, ella suavemente toca su abdomen, besa su pecho y suspira triste. Luego se aparta.

—Te esperaré abajo —Diana se va—

Thomas se queda triste. A los minutos él está abajo viendo una foto de sus hijos cuando eran niños. Toca la foto y llora un poco. Escucha varios vehículos llegar y se pone nervioso, se queda de pies en la sala. Diana sale a recibir toda la familia que han llegado juntos. Incluido la familia de Diana que los había recogido en el aeropuerto. Mikael, Areli, Zoé, Ángelo se bajan preocupados. Joseph se baja después.

—¿Mamá ocurrió algo malo? —Le pregunta Mikael—

—Nos asustamos al ver que pediste viniéramos —Habla Zoé—

—No es nada malo, sólo que... —Suspira— Mejor entren y vean

Diana toma de la mano a Zoé y a Ángelo. Reiner ayuda a Areli a caminar y toma de la mano a Joseph. Todos están nerviosos. Al entrar a la casa Zoé y Ángelo se paralizan al ver quien está en la sala. Thomas está sorprendido al verlos tan grandes y diferentes. Areli se sienta en una silla al casi desmayarse. Mikael está incrédulo. Thomas se acerca a sus hijos que aún siguen paralizados.

—Papá —Ángelo y Zoé lo dicen al unísono—

—Mi vida —Le acaricia el rostro a Zoé— Mi ángel —Le agarra el mentón a Ángelo—

Los tres comienzan a llorar y se abrazan con fuerzas. Mikael se acerca y lo abraza también, Areli se levanta y también lo abraza fuerte. Thomas abraza a los cuatro.

—Mis hijos —Llora de felicidad y les da un beso en la cabeza a cada uno—

Diana y Reiner lloran de alegría.

Mikael le muestra a su hijita. Thomas se sorprende. También ve que Areli está esperando un bebé. Entre la todos ve un niño de casi 10 años parado detrás de Reiner. Thomas se le acerca.

—Hola, ¿como te llamas?

Jospeh mira nervioso a Reiner y lo agarra de la mano. Luego Reiner lo acerca a Thomas y coloca sus manos sobre sus hombros.

—Me llamo Joseph Braun Ackerman

Thomas se sorprende y le sonríe. Ambos se dan la mano y se saludan. Diana se les acerca y le hace señas a Joseph que se fuera con sus hermanos, él se va.

—Su hijo es bellísimo —Thomas contiene las ganas de llorar—

—Es un niño especial —Diana sonríe y mira a Reiner—

La familia de Diana se acerca feliz a saludarlo. Al rato llegan los tíos y primos de Thomas y la mamá de Reiner. Todos se emocionan.

Al estar todos juntos deciden hacer una fiesta de bienvenida. Están en el patio de la casa celebrando. Thomas está en el jardín viendo las flores con sus hijos.

—Comenzaron a florecer el día en que te encontré

Thomas sonríe.

—Diana, yo quiero hablar contigo algo —Thomas ve que sus hijos están distraídos viendo las flores—

Reiner está cerca escuchando.

—De tantas veces que ví mi vida pasar, recordé el embarazo que perdiste cuando eras soldado... Siempre pensé que era de Roy y nunca calculé tu tiempo de embarazo con las dos veces que tuvimos relaciones en aquellos días... ¿Ese bebé era mío?

Diana se sorprende con la pregunta y se aparta un poco.

—Fue tuyo —Se entristece—

—¿Por qué nunca me lo dijiste?

—Me sentí tan mal, no quise destrozarte el corazón de esa manera... Esos días después del aborto fueron difíciles para mí, tuve que consolarme a mi misma porque no quería que nadie lo supiera. Me sentía horrible al no haber podido cuidar de ese bebé ya que mi propio cuerpo lo rechazó... Luego cuando me embaracé de Reiner me contaste que tenías el anhelo de tener hijos y me volví a sentir peor. Decidí callarme porque no quería ilusionarte y que pensaras que el bebé que esperaba era tuyo... Pero eso no quedó ahí. ¿Recuerdas la cueva con las memorias de los no nacidos? Aquella memoria que comenzó a brillar entre todas al vernos, le correspondía a ese bebé que perdí —Se le quiebra la voz— Iba a ser una niña

Thomas se sienta y contiene el llanto.

—Esa memoria la atesoré hasta encontrar el momento idóneo para permitirle poder vivir y así lo hice

—¿Que sucedió con ella?

Diana mira a Zoé. Thomas se sorprende.

—Ese bebé que perdí es ella

Thomas se levanta y abraza a Diana, está llorando desconsoladamente.

—De todas las cosas que has hecho por mí, esto ha sido lo más hermoso... Te amo Diana —Thomas la besa. Se abrazan fuerte y lloran juntos. Luego él se sienta con sus hijos y los abraza—

Reiner al escuchar todo se queda apartado, está pensativo. Joseph se sienta a su lado y Reiner lo abraza fuertemente, llora un poco sobre los hombros de su hijo.

En la noche todos se van. Zoé y Ángelo se quedan dormidos en los brazos de Thomas mientras ven televisión. Mikael y Areli están en sus cuartos descansando. Diana está hablando con la mamá de Thomas. Reiner sube a la habitación y lleva Joseph a la cama ya que se quedó dormido, lo arropa, le da un beso y se va. Thomas se levanta y va hasta la habitación. Encuentra a Reiner recogiendo su ropa en la maleta.

—¿Que haces?

—Me iré... Tu mereces a Diana, yo seré un estorbo en sus vidas

—Reiner no te vayas... Diana se pondría muy mal al verte ir, piensa en ella. No heches a la borda sus años de relación, créeme que no fueron en vano... Si alguien se tuviera que ir sería yo

—Thomas, ya lo decidí, y me iré ahora mismo —Cierra la maleta y camina para irse—

Thomas lo detiene. Diana entra al cuarto.

—¿Que sucede? —Diana ve a Reiner con la maleta— ¿A dónde vas?

—Diana yo...

—¿Reiner no me digas que piensas irte sin mí?

Reiner llora un poco.

—Ya tienes a Thomas... Yo... —Se le entrecorta la voz—

—¿Que va a pasar con Joseph? Ese niño te ama demasiado, le vas a romper el corazón

—Vendré a verlo, lo prometo

En ese momento escuchan a Joseph gritar. Diana y Reiner corren hasta su habitación. Thomas se queda afuera escuchado. Lo encuentran llorando y hablando incoherencias.

—...sin piedad ni lástima... —Joseph se agarra la cabeza y grita asustado—

Ambos lo abrazan.

—Cariño tienes que calmarte —Reiner le da un beso en la cabeza—

—Mamá, te estaba haciendo cosas feas... No quiero hacer eso, no quiero ser así —Sigue llorando—

—Esa realidad ya no existe. Tu no vas a hacerme nada... Joseph, eres un niño muy bueno y te amo demasiado —Ella le acaricia el rostro—

—Te amo, mamá —Joseph la abraza con fuerzas—

Diana y Reiner se quedan con él hasta que vuelve a dormirse. Thomas sigue sorprendido. Al Diana salir él le pregunta.

—¿Le pasa lo mismo que te sucedía? ¿Está viendo mis memorias o es algo del futuro?

—Es un niño muy sensible, aún hay cosas que no entiende —Ella se regresa a la habitación—

Thomas se queda confundido, va hasta la habitación. Igual Reiner va.

—Y pretendes irte y dejarlo solo —Lo dice molesta mientras mira a Reiner— Ese niño te necesita

—Lo lamento —Se entristece—

—Todos necesitamos de los dos —Diana se sienta en la cama, se siente sin aliento y llora— Yo los necesito... Los amo como ustedes no se imaginan. Cada uno me complementa la vida... No tienen idea de lo difícil que es tener el corazón divido en dos desde que los conocí... Sé que por mis tonterías los he lastimado pero no puedo vivir ni un instante sin ustedes

Thomas se sienta a su lado y la abraza. Luego Diana se levanta y suspira.

—Por favor ninguno de ustedes se vayan de mi vida —Se seca las lágrimas—

—Lo prometo

—Yo igual

Thomas vuelve a abrazar a Diana. Reiner se acerca por detrás y la abraza. Ella sonríe y se muerde los labios sin que ellos se den cuenta. Thomas y Reiner cruzan miradas y se sonríen. Thomas comienza a besar a Diana. Reiner la acaricia, besa su cuello y espalda.

—¿Que hacen?

—Tu siempre vas a ser nuestra consentida —Thomas le acaricia el rostro—

—Y nuestra diosa

Varios minutos después Diana está exhausta en la cama.

—Wow —Ella lo dice casi sin aliento—

Los tres ríen.

A la mañana siguiente Thomas ha preparado el desayuno a la mesa. Zoé y Ángelo no dejan de estar al lado de Thomas. Le muestran fotos y vídeos de sus vacaciones, cumpleaños, graduaciones y su día a día. Thomas se emociona al ver cada etapa de ellos. Todos están felices.

En la tarde Mikael, Areli, Zoé, Ángelo y Joseph van de regreso a Mare. Reiner decide acompañarlos y se quedarán con él hasta que terminen las clases. Diana se queda con Thomas en Paradis para resolver unos asuntos.

Diana y Thomas por varios días están en reuniones con el ejército. Ella le entrega uno de los poderes titánicos a Thomas.

Otro día ambos van de camino a un abogado. Están conversando.

—Durante las reuniones en el ejército escuché que mencionaban a Joseph... Hasta ahora no me has hablado nada de él, ¿qué edad tiene? ¿cuándo nació? ¿por qué es tan diferente a todos tus hijos? ¿por qué ese niño es tan especial?

—Joseph creció en mi vientre de manera diferente que mis otros hijos. Yo ni sabía que estaba embarazada

—¿Es mi hijo o es de Reiner?

Diana mantiene silencio unos segundos.

—Su padre es... Reiner

Thomas se queda pensativo.

Durante la reunión con el abogado Thomas mira en su celular una foto que encontró de Reiner con Joseph en sus brazos cuando era un bebe. Ve la felicidad en el rostro de Reiner al tener a Joseph recostado en su pecho. Thomas suspira triste y se queda pensativo. Luego de la reunión Diana sale llorando de la oficina. Thomas se le acerca para consolarla.

—Yo había pedido que anularan nuestro matrimonio pensando que habías muerto... Perdóname, siento que te fallé, debí esperar

—No te sientas mal, además eso es sólo un papel

Ambos regresan a la casa. Están duchándose. Diana acaricia el cuerpo de Thomas.

—No puedo creer todos los años que me han tocado vivir sin tí... Desde esos mil años que estuve encadenada hasta estos diez años en que desapareciste. Es como una pesadilla que no tiene fin —Diana va bajando sus manos hasta hacerlo excitar— No quiero dejar de sentirte nunca

Thomas la besa, va bajando sus manos, luego la gira de espalda hacia él y la lleva de frente hasta la pared. Besa su cuello mientras la roza por detrás.

—Siempre haré lo que sea para que me sientas... Te amo Diana, tu eres la mujer de mi vida —Él la agarra, la lleva a la cama—

Estuvieron varios minutos teniendo relaciones. Ambos estaban sintiendo cada parte del otro, viendo su expresión y compenetrando sus vidas de nuevo. Al terminar, Diana se acerca y se queda dormida pegada a su pecho mientras él acaricia su cabello. Thomas ve tanta tranquilidad en el rostro de Diana. Él llora de felicidad.

Terminan las clases. Diana y Thomas viajan a Mare. Zoé se gradúa de su último año en la escuela. Todos están emocionados en la ceremonia al escuchar su nombre y verla recoger su diploma. Mikael toma las fotos. Areli, Ángelo, Joseph y Diana no paran de gritarle y aplaudir.

—No puedo creer que ya esté tan grande —Reiner contiene las ganas de llorar—

—Mi niña ahora es toda una mujercita —Thomas se seca las lágrimas que le están bajando—

Los dos se echan a llorar. Diana, Ángelo y Joseph los ven y se ríen.

Toda la familia se va de vacaciones al parque que los chicos querían ir. Diana y Reiner vienen agarrados de manos con Jospeh luego de ir a comprar en una tienda. Ven salir a Thomas y a Ángelo de una machina. Ambos están mareados.

—Usuario de un titán y una simple machina lo marea —Diana se ríe—

—Móntate

—No gracias —Diana le echa el brazo a Thomas y le besa la mejilla—

Más adelante encuentran a Mikael atendiendo su bebé en el coche y Areli sentada descansado. Joseph le enseña a Thomas lo que le han comprado, este se emociona y ambos chocan las manos. Thomas no deja de ver con amor al niño y sonríe. Luego todos se van a almorzar.

Unas semanas después Zoé está por comenzar la universidad, pero va a una en Paradis. Thomas decide quedarse allá para cuidar de ella. Reiner y Diana se quedan en Mare por asuntos del ejército y para que Ángelo y Joseph continúen en sus escuelas. Están en el aeropuerto despidiéndose.

—Mi niña, te deseo todo el éxito del mundo en esta nueva etapa de tu vida —Reiner la abraza—

—Gracias papá —Zoé sonríe—

—Te amo mi amor, te deseo mucho éxito y suerte —Diana la abraza—

Ambas se abrazan. Ángelo y Joseph se despiden de Zoé. Agarran sus maletas y se van. Reiner abraza a Diana al verla llorar.

—Vámonos cariño

Varias semanas después Thomas viaja a Mare ya que Areli está por dar a luz.

Luego de nacer su hijo, se lo dan a Thomas para que lo sostenga en brazos.

—Es hermoso —Thomas sonríe casi llorando—

—Mi hijo, y la hija de Mikael están bendecidos en tener abuelos que los van a amar demasiado

Diana y Reiner se le acercan al bebé para darle cariñitos. Los tres están felices.

A las dos semanas Reiner y Diana viajan a Paradis ya que el caso de la base subterránea encontrada sigue abierto. Thomas llega en su motora a la casa. Al entrar por el patio ve a Reiner preparando la leña.

—Hey Thomas

—¿Que haces? Llegaron hace unas horas y ya estás trabajando

—Tu mamá antes de irse me pidió que lo hiciera, dijo que era para dejar todo preparado antes del invierno

—Tsk, le dije que lo haría en la tarde... Pero gracias como quiera —Le da unas palmadas en la espalda—

Diana se le acerca en silencio y lo asusta. Thomas brinca del susto y se ríe. Ella también se ríe y lo abraza. Él le da un beso.

—Tengo que hablar contigo unos asuntos, ¿podemos ir adentro? —Le pregunta Diana—

Thomas aceprta y ambos entran a la casa, se sientan en el comedor a hablar. Como Reiner ha acabado entra también. Se va a sentar, pero Diana lo detiene.

—Ni se te ocurra sentarte en la silla con esa espalda sudada, ve a ducharte primero

—Si mamá —Reiner le saca la lengua, se ríe y se va—

Thomas se queda mirando a Diana.

—Tú no cambias

—Todos los días es lo mismo —Diana lo mira con cara de aborrecimiento— Pero bueno, a lo que vinimos... Me están insistiendo que te pregunte más acerca de esos diez años en que estuviste desaparecido

—¿Que quieren saber?

—Yo sé que no recordarás mucho de lo que habrá pasado durante ese tiempo en que estuviste criogenizado, ¿Pero en realidad no sentiste o percibiste algo fuera de lo normal?

—Quisiera ayudarlos más, pero no recuerdo casi nada. Yo traspase mis memorias pero recuerda que perdí mi cabeza, por ende no escuché nada — Thomas se queda pensativo— Ahora que lo recuerdo si llegué a sentir punzadas en mi cuerpo, varias veces, pero no tengo idea de lo que sería

—Tal vez estaban sacando sangre

—Puede ser y tiene lógica

—Esto que me has dicho es bueno, ya es una pista a que estuvieron usando y hasta experimentando con tu sangre, pensando que aún tenías el Fundador... Esto lo tengo que informar —Diana llama por celular a Erwin—

Hay una reunión de emergencia. Erwin está hablando.

—En la base no encontramos nada que de indicios de que hayan experimentado

—Tal vez se llevaron todo antes que llegáramos —Habla Reiner—

—¿Pero porque dejarían mi cuerpo allí solo?

—No tiene sentido, si eres lo más que estuvieron buscando... Al menos que supieran que ya no tenías el Fundador —Diana se queda pensativa—

—¿Creen que Damon siga con vida? —Pregunta Erwin—

—Lo dudo, en esa explosión no sobrevivió nadie que estuviera cerca de mi

—Cuando fui a rescatar a Reiner no ví rastros ni de su Titán ni de Damon, todo desapareció. Dudo mucho que le haya dado tiempo de huir... Además cuando busque a Thomas en los Caminos de Ymir encontré a Damon en ese lugar

—¿Alguien tomaría su poder? Recuerden que, si fallece un usuario de algún poder titánico sin pasar su poder antes, el titán pasará a un Eldiano por nacer... ¿Entre tus eldianos no habrá otro que lo haya heredado? —Pregunta Thomas—

Erwin, Diana y Reiner se miran entre si.

—Si hubiese otro me hubiera dado cuenta. El Fundador que poseías sabemos que está seguro... Además los eldianos que me pertenecen son inmunes a los poderes titánicos, por eso hace diez años ninguno se afectó con el gas, sólo los eldianos de Ymir fueron las víctimas... Mis eldianos lo pueden obtener si así lo deseo, pero he evitado hacerlo

—¿Que pasó con la maldición de los trece años? —Le pregunta Erwin—

—Quedó anulada cuando me sacrifiqué... Los poderes titánicos que retuve son escencia de los de Ymir pero estos no tienen ninguna maldición

—Tenemos que seguir investigando, definitivamente aún tienen el Fundador, este último ataque no fue casualidad

—Aquel día sentí como si alguien los controlara, pero no pude ver quien era. Estoy segura que estaban pendientes al cuerpo de Thomas pero no se esperaban lo que él hizo. Por eso no han insistido hasta ahora

Varios minutos después dan por terminada la reunión. Thomas y Reiner salen, Diana se queda con Erwin.

—¿No le has dicho a Thomas quien es el Fundador?

—He evitado hacerlo... Sabes que casi nadie conoce quien es. Entre más se mantenga en secreto, es mejor para su seguridad. No sé si los Fritz manipulen a Thomas nuevamente y no quiero correr el riesgo de que sepan quien lo posee antes de nosotros saber quien tiene el Fundador de Damon

Diana, Reiner y Thomas regresan a la casa.

—Iré a preparar la cena —Thomas va a la cocina—

—Te ayudo —Reiner se le acerca—

—No, está bien, hoy les haré mi especialidad, tiene una receta secreta que no pueden ver —Susurra— Me la dió mi mamá

Diana y Reiner se miran.

—Iré a cambiarme... Y por favor no quemes la cocina otra vez

—¿La quemó? —Pregunta Reiner—

—Diana, eso fue sólo una vez y no fue tanto

—Hasta los bomberos tuvieron que venir a extinguir el fuego

Reiner se queda sorprendido y se ríe. Thomas le hace señas a Diana para que se calle.

Una hora después los tres se van al comedor a cenar. Reiner se queda mirando fijamente a Thomas mientras come.

—La comida está deliciosa... Al menos no quemaste la cocina

Los tres se ríen.

A la mañana siguiente Diana se despierta primero, se levanta con cuidado. Antes de irse del cuarto los ve dormidos y sonríe. Se va a la cocina a preparar café. Se encuentra a Verónica y a Zoé desayunando.

—¿Cuándo llegaron? No las sentí entrar a la casa

—Zoé y yo legamos horita, sólo vinimos a buscar unas cosas e irnos de nuevo

—¿Tienes viaje?

—Si, hoy salimos a llevar provisiones a la gente necesitada

—Me alegro... ¿Y tu Zoé?

—Solo vine a buscar unos libros que dejé en la habitación... ¿Papá está aquí?, Reiner

—Si, está descansando... Vinimos por unos días en lo que se termina la investigación de la base

—Espero que al fin den con los responsables —Verónica bebe de su café—

—Eso espero también, esta vez sí se han escondido bastante bien... No hay rastros de nada, ni todo un ejército buscando dan con ellos

—Cuando los encuentren espero que paguen por habernos quitado a nuestro padre por diez años y por todas esas vidas que se perdieron aquel día —Zoé lo dice en un tono molesto—

—Lo pagarán, de eso no te preocupes cariño —Diana le agarra la mano—

Thomas y Reiner bajan. Zoé se emociona y los saluda. Todos desayunan juntos.

Zoé y Verónica se van. Reiner recibe una llamada, va hasta Diana y Thomas que habían salido al patio.

—Llegó información de que han visto movimiento militar en las costas de Mare y en las de Paradis

—¿Militar? —Thomas pregunta sorprendido—

—Si, pero no de nuestro ejército

—Significa que ellos se están reorganizando nuevamente si ya tienen soldados

—¿Serán los suficientes para atacar de nuevo? —Pregunta Thomas—

—Tal vez no un ataque grande... Definitivamente tienen un líder ¿Será algún otro Fritz desconocido? —Diana se queda pensativa— Reiner, llama al ejército de Mare y ordena que lo traigan de inmediato

Mientras Reiner se va a hacer la llamada a Mare, recibe una de Paradis. Él se acerca corriendo a Diana.

—Algo ocurrió en la base subterránea, quieren que vayamos inmediatamente

Llegan a la base. Erwin y Hange los esperan afuera.

—Anoche entraron a robar y atacaron soldados nuestros —Erwin les muestra un vídeo del robo—

Diana al verlo se sorprende.

—¿Robar que? Si sacamos todo lo que fuera de valor... ¿Creen que sean soldados? —Pregunta Diana—

—Por como se mueven dudo que sean sólo civiles —Le contesta Thomas—

—Tienen que ser los mismo que han estado viendo en las costas... Se han recibido varios informes... Son muy ágiles y no hemos podido dar con ellos

—Me preocupa que estén planeando otro ataque de gran magnitud... ¿Y que robaron? —Pregunta Diana—

—Aun no sabemos qué, el área donde estaba la cápsula de criogenización está desordenada —Le contesta Erwin—

Todos caminan hasta el área. Diana, Reiner y Thomas están viendo que pudieron haberse robado. Ella nota que la pared de una columna sobresale.

—No recuerdo haber visto esto —Diana mete sus dedos y abre una compuerta, saliendo un vapor frío. Ella ve varios frascos vacíos, pero en el fondo encuentra uno con líquido adentro. Al sacarlo ve que es sangre— Es sangre de Thomas, al parecer lograron preservarla

Thomas toca el frasco. Él percibe algo.

—Aquí hay sangre de alguien más. Ellos estuvieron experimentando conmigo durante ese tiempo

—Tal vez podamos usar esa sangre para ver que sucedió

Thomas y Diana miran a Erwin.

—Hagan todo lo que sea necesario para al fin ya descubrir esto

Diana y Thomas agarran el frasco. Thomas usa a Diana como conductor para ver las memorias del dueño de esa sangre. Ven un destello enorme, seguido de una explosión y calor intenso. Eran las últimas memorias de Damon. Luego ven como todo se traspasa a otro cuerpo. Él de un bebé sin nacer. Pasan los años, unos dias antes de que Diana encontrase a Thomas. Ven que llevan un niño a la base. Sacan el cuerpo de Thomas, toman sangre y líquido espinal. También le sacan sangre al niño. Mezclan ambas, incluido otro líquido más, dentro de muchos frascos. Ven cuando guardan el cuerpo nuevamente. Comienzan a recoger y se llevan algunos frascos. Lo último que ven es al Titán de 3 metros recibiendo órdenes del niño para que vigile el cuerpo. Ambos despiertan.

—Es un niño —Thomas se sorprende— El Fundador es un niño como de diez años, es un Fritz

Diana y Erwin se miran.

—Reiner, ¿como está el estatus de lo que ordené? —Pregunta Diana—

—Horita me avisaron de que ya están en camino, muy pronto arriban

—Bien... Necesito que refuercen todas las fronteras, quiero saber quiénes salen y quienes entran a Paradis

—Como diga General, lo haremos de inmediato —Erwin está por llamar y dar las órdenes—

De pronto llega un soldado a traer una noticia.

—Comandante en Jefe, General... Me acaban de informar que han visto vehículos militares venir a la ciudad... Ahora mismo están siendo perseguidos sin que se den cuenta

—Rápido, vayamos tras ellos

Todos salen de prisa. Ya es de noche. Se dirigen cerca de una carretera por donde se presume que van a pasar, se esconden en unas áreas. Al pasar los vehículos militares por un puente, Thomas como titán-humano salta sobre un vehículo. Reiner como titán-humano embiste otro vehículo militar. Comienzan a dispararse entre sí. Diana se transforma en titán de 15 metros y ruge fuerte. Ella vuelca los vehículos, matando varios soldados enemigos. Escuchan un grito y ven varios destellos. Algunos soldados se transforman en titanes y los atacan. Thomas usa su titán Martillo de Guerra para crear una barrera y evitar que los titanes escapen. Escuchan otro grito que los hace paralizar. Diana, Reiner y Thomas se quedan inmóviles.

—Maldición, aprendieron a controlarme —Diana trata de moverse—

Los soldados de Paradis intentan matar a los titanes. Un helicóptero se acerca al área. Al aterrizar Mikael se baja con un arma, también se afecta con el grito.

—No puedo hacer nada... Es tu turno —Mira hacia dentro—

Joseph se baja del helicóptero y camina hasta ellos transformado en titán-humano. Diana sonríe al verlo.

Búscalo —Diana le da la orden—

Joseph grita y se transforma en Titán Fundador. Thomas se sorprende. Esto provoca que alguien también se transforme en Titán Fundador. Ambos comienzan a pelear. Diana, Reiner, Thomas y Mikael dejan de sentir el efecto del control. Diana sale de su titán y Thomas se le acerca corriendo, aún sigue sorprendido.

—Él tiene mi Fundador... ¿Por qué no me lo habían dicho?

—Por seguridad... El heredó tu titán, pero aún así al nacer ya hubiera sido uno. Cuando estaba embarazada, estuve conectada por mucho tiempo, él se desarrolló alimentándose solamente de esa energía que emanaba mi titán. Por eso te dije que él creció en mi vientre de manera diferente que mis otros hijos

—¿Que haremos? —Pregunta Mikael al acercarse—

—Tu y Reiner encárguense de matar a los demás titanes para que no escapen... Déjalos que peleen. Sé que mi niño va a ganar —Sonríe—

Mikael y Reiner se van, se transforman en titan y van matando a los otros titanes. Joseph da una patada tan fuerte que hace caer al suelo y boca abajo al otro usuario del titán. Se le abalanza y comienza a jalar con fuerza su cabeza, acorraza las manos para tener más fuerza. El otro titán ruge para controlarlo y poder defenderse, pero no hace efecto. Joseph hace más fuerza y desprende totalmente la cabeza, dejando al descubierto al otro usuario que es un niño. Joseph ruge con furia y lo mete en su boca, casi para devorarlo.

Detente... Yo me encargo —Diana le da la orden a Joseph. Hace señas a lo soldados para que se acerquen—

Joseph lo escupe. Varios soldados lo custodian. Diana se acerca a ellos. El niño los mira de mala manera. Ella lo agarra y lo alza por la camisa, sus ojos cambian a rojos.

—Maldito mocoso. ¿Te crees muy gracioso en aparecerte por aquí?... Ahora vas a conocer mi verdadera furia —Diana se transforma en titán-humano—

El niño se asusta un poco. Cuando ella va a devorarlo Thomas la detiene.

—Diana no, lo necesitamos

—Si lo dejo vivir sería tomar el riesgo de que ocurra lo mismo otra vez

—Aunque me maten, habrá otro que tome mi lugar y otro que tome el suyo, y así sucesivamente... Esto jamás lo van a detener, el llevarme con ustedes será el comienzo de todo —El niño comienza a reírse—

—Cállate la boca —Thomas le coloca un collar para neutralizar el poder titánico. Lo agarra por la oreja y lo lleva hasta uno de sus vehículos militares, lo arrestan—

Diana se queda de mal humor. Thomas al regresar intenta calmarla.

—Teniéndolo bajo custodia podremos rastrearlos mejor

—¿Acaso no lo escuchaste? Esto será sólo el comienzo... ¿Y si vuelve a ocurrir lo mismo?

—Estoy seguro que tu hijo no lo va a permitir

Reiner y Mikael se acercan con Joseph, luego de desconcertarse del titán.

—Cariño lo hiciste muy bien... Gracias por ayudarnos —Diana le sonríe—

Joseph sonríe y la abraza con fuerzas.

—Es hora de que regreses a casa, no estás seguro aquí

—Está bien, mamá... Te extraño —Se entristece—

—Pronto regresaré —Ella le da un beso en la mejilla y le susurra al oído— Recuerda lo que hablamos

Joseph asiente con su cabeza. Se despide de Reiner y Thomas, se va con Mikael. Diana se aparta y se monta en el mismo vehículo que el niño arrestado. Todos se marchan del lugar.

A la distancia unas personas en otros vehículos vieron todo. Se montan enojados y se van a toda prisa antes que el ejército pase cerca de ellos.

Diana mira enojada al niño. Ambos están sentados atrás, solos.

—Yo conozco tus secretos Diana... ¿A que no admites ante todos que eres una manipuladora? Moviendo las fichas a tu antojo y a tu conveniencia

—¿De que hablas niño? ¿Que sabes tu de mis secretos?

—Eres una persona egocéntrica, todo lo que hiciste por la humanidad y por Eldia ha sido para recibir reconocimientos, tus sacrificios han sido puro chantaje. Eres una falsa heroína. Te gusta ocultarte bajo una apariencia de amor y bondad para engañar a todos, incluida a Ymir Fritz

Diana lo ignora.

—Siempre supiste todo lo que iba a pasar, pero nunca hiciste nada para evitarlo. En silencio manipulaste algunas cosas para que parecieran que fuimos nosotros... Dí que usaste a Reiner para hacer explotar la ciudad y no mancharte las manos con la muerte de inocentes. Dí que usaste a Thomas de carnada para atraernos a tu trampa, dí que lo dejaste morir a propósito.

Diana se levanta furiosa y camina hasta el frente del niño.

—Lo que no te esperabas era que hiciéramos desaparecer a Thomas... Al romper el vínculo con él te diste cuenta del error que cometiste, eso te dolió y te enojó porque no tuviste control de nada

Diana cristaliza el puño, agarra y alza con una mano al niño por la camisa.

—¿Cuantas lágrimas de cocodrilo vas a seguir derramando?... —Llora en forma de burla— Thomas, Reiner, los amo y los necesito —Simula que se seca las lágrimas. Comienza a reírse— Ellos no sólo son tus amantes, sino tus sirvientes y tus guardaespaldas. Tus pobres víctimas. Los manipulas para complacer tus placeres carnales, pero muy en el fondo sabes que sólo son unos esclavos más... Lo has hecho por años, desde antes de obtener el Acorazado, y lo seguirás haciendo. Siempre serás una mujer con un corazón acorazado por ser una envidiosa, egoísta, manipuladora y una bipolar que no sabe lo que quiere... Eres capaz de sacrificar a tus propios hijos para tus asuntos personales

—Vuelves a hablar otra cosa mas y te juro que te reviento la cabeza ahora mismo —Diana está furiosa—

—¿Por que te enojas? ¿Por que digo la verdad?... Te molestas con los Fritz, pero eres mil veces peor. Luego te la pasas llorando para hacerte la víctima y sientan lástima por tí

—Maldita sea, cierra la boca... Tu no me conoces para nada —Diana lo deja caer sentado—

El niño se ríe.

—A que no le dices a Thomas, que Joseph es su hijo biológico... Dile que durante el embarazo pasaste las memorias pasadas de cuando era General, así tienes control del niño y lo manipulas para que te proteja

—Joseph es mi jugada final, lo que ustedes no se esperaban... Ya sólo me falta apostar otras cuatro fichas y estoy segura que ganaré esta partida... Lo que hayas visto de mi futuro, ya no va a suceder. Me encargué de cambiarlo totalmente, así que no moriré devorada por nadie —Sonríe—

—¿A quien vas a sacrificar ahora? ¿Otro imbécil que no sabe lo que hace?... Pero no te preocupes Diana, tus secretitos los tendré bien guardados —Hace señas de cerrar la boca—

Diana se sienta molesta, está pensativa, aprieta sus puños con firmeza. Ella comienza a llorar luego empieza a reírse sin control. Se le queda mirando al niño y comienza a aplaudirle.

—Lo que nadie nunca sospechó y vino un simple mocoso a desmontar todo en cuestión de minutos... Bravo —Le guiña, sigue riéndose y a la vez llora—

Levan al niño a la base y lo encierran en una cárcel de alta seguridad, alejado de todo.

Al día siguiente Diana y Reiner están sentados en una oficina haciendo su informe de lo ocurrido. Ambos están solos ya que Thomas salió a hacer unas diligencias dentro de la base. Diana aprovecha la soledad y se le acerca.

—Como en los viejos tiempos —Ella le guiña—

Reiner sonríe y se levanta.

—Con la diferencia de que ahora no podemos hacer nada, ya que nos tienen más vigilados

—Eso no impide que te pueda demostrar afecto cuando no hay nadie —Ella le da un beso— Te amo

Reiner la abraza y suspira. Diana mientras está recostada en su pecho sonríe al recordar algo.

—¿Recuerdas el pacto de sangre que hicimos en aquellos tiempos en Mare? ¿De que íbamos a estar unidos por siempre?

—Si lo recuerdo

—¿Ves cómo el mismo destino nos unió?... Me alegro haberlo hecho porque eres la persona que más anhelo en esta vida... Tu iniciaste todo y siempre has sido el causante de mis acciones. Todo lo he hecho por ti. Fuiste mi primer amor y mi razón para nunca rendirme... Te amo con todo mi corazón... Siempre vas a ser tú, aunque haya miles de por medio, tú siempre vas a ser mi primera elección y a quien nunca le puedo decir no. Eres mi debilidad —Diana lo mira a los ojos y lo besa con deseo— Te amo y quiero ser tuya por siempre

—Estoy sorprendido, no esperaba que dijeras algo así... No te olvides de Thomas, él también ha sido importante en ti vida

—Lo sé y no lo olvido, pero tú eres más importante para mí... Toda mi historia gira alrededor tuyo. Eres la base de mi vida y existencia... Todo lo que he hecho, hago y haré es para ti. Prometo seguir cuidándote y protegiéndote para que podamos seguir cumpliendo ese pacto y seguir viviendo en la paz y felicidad que siempre anhelamos

Reiner se sonroja.

—Mi Diana, cada día me sorprendes. Por eso te amo tanto... A la vez me preocupa que volvamos a vivir como en aquellos tiempos ¿Crees que algún día todo esto acabe?

—Por años me he ocupado y preparado para que ningún Fritz o alguien más nos quite la paz... Por ti soy capaz de sacrificar a quien sea y créeme que no dudaré en hacerlo si alguien se interpone entre nosotros... Luchemos por siempre estar juntos. Joseph, tú y yo... Será nuestro secreto y nuevo pacto, ¿sí?

Reiner sonríe y la besa.

—Claro que si

Ambos se siguen besando cada vez con más deseos.

—Siempre quiero ser tuyo —Alza a Diana y la sienta sobre un escritorio. La sigue besando mientras acaricia con fuerza su cuerpo. Le besa y muerde levemente el cuello—

—Reiner —Lo dice con un leve gemido—

Él le agarra la mano y la coloca en su corazón.

—Esto es lo que me haces sentir —Su corazón late rápidamente—

Ella baja la mano hasta su pantalón mientras lo mira a los ojos y muerde sus labios levemente.

—Y eso también —De igual manera él muerde sus labios y la sigue besando—

Alguien toca a la puerta y los interrumpe. Diana disimula y Reiner abre, Thomas entra.

—Ya terminé... De vez traje la cena por si quieren comer

—Gracias Thomas —Diana le da un beso en la mejilla, agarra la comida y se sienta—

Los tres están cenando. Diana y Reiner se miran entre sí y se sonríen. Durante la noche los tres salen de la base luego de entregar sus informes. Al llegar a la casa ven un auto estacionado afuera. Reiner y Thomas se bajan rápido, les está sospechoso y entran con cuidado a la casa, bordeándola. Diana se queda un poco atrás, controla las ganas de reír mientras se muerde los labios. Ella camina por el patio. Thomas y Reiner después de dar una vuelta a la casa se topan con ella. Escuchan un llanto. Al buscar encuentran debajo de un árbol a Eren sentado, está llorando desconsoladamente.

—Eren, ¿Que sucede? —Le pregunta Reiner—

—Vinieron a mi casa —Sigue llorando—

—¿Quienes? —Le pregunta Thomas—

—Soldados

—¿Y porque no lo informaste al ejército? —Le pregunta Diana—

—Vine aquí primero, porque necesito que me ayuden... Soldados vinieron... Mataron a mi mamá

Ellos se sorprenden.

—Luego secuestraron a mi papá y a mi hermano. Intentaron llevarme, pero logré huir, por eso llegue hasta aquí, era lo mas cercano que tenía para esconderme... ¿Creen que haya sido por lo que fuimos en el pasado?

—No lo dudo —Le contesta Reiner— ¿Como te podemos ayudar?

—Diana, necesito hacer un pacto contigo

Ella se sorprende y luego sonríe disimuladamente. Eren cae arrodillado al suelo, sigue llorando.

—Te entrego mi vida y mi voluntad a cambio de que... Me devuelvas el Titán de Ataque

—Eren no

—Lo quiero —Lo dice molesto— Necesito vengarme de esos desgraciados, necesito matarlos uno a uno —En su rostro refleja odio. Se postra frente a Diana—

Ella mira a Reiner y a Thomas. Diana sonríe levemente de manera cínica, sus ojos cambian a rojos. Los agarra de la mano, los controla mentalmente y vuelve a mirarlos, entre ellos se ríen en voz baja. Los ojos de Reiner y Thomas también han cambiado de color. Diana se va a poner de cuclillas frente a Eren. Thomas y Reiner le ayudan, sosteniéndola de la mano.

—Eren, no tienes que darme nada... Por ahora —Sonríe—

Eren levanta su rostro. Diana sostiene su mentón mientras sigue de cuclillas.

—Usa tu titán sabiamente y mátalos a todos —Se le acerca al oído y le susurra— Pelea Eren —Diana le sopla sobre el rostro—

Él se siente sin aliento y una corriente recorre todo su cuerpo. Thomas y Reiner se ríen.

—La vida siempre se encarga de repetir lo mismo una y otra vez —Diana ríe irónicamente—

Un rayo cae y la luz refleja en el árbol un Titán con cuernos y alas, la verdadera apariencia de Diana.

Continuará…

(Volumen 7 Parte 1)