Capitulo 27: El rugido del león

Los días siguientes a la Ceremonia de Apertura fueron sumamente estresantes para Albus, así como también para el resto de que competían en el Torneo. Los Candidatos tenían que encontrar la manera de continuar con sus clases habituales y a su vez, entrenar para el Torneo. Minerva McGonagall se mostraba muy estricta al respecto, y había delegado en Thomas White la tarea de reunir a los Candidatos luego de clases para practicar. Todos se reunían en el Aula de Defensa contra las Artes Oscuras y permanecían allí hasta el horario de la cena, cuando finalmente eran libres.

Los alumnos de Salem también se habían acoplado a las clases impartidas en el colegio Hogwarts, lo cual implicaba que Albus tenía más tiempo para conocer a la competencia. Así, había aprovechado la clase de Transformaciones, impartida junto con los estudiantes de Hufflepuff, para analizar a Sasha Hill, su futura contrincante.

Estaba claro que Sasha era una muchacha inteligente y segura de sí misma. Hablaba poco durante la clase, pero manejaba una gran destreza con la varita. No parecía interesada en establecer vínculos con nadie a su alrededor, ni siquiera con su compañero de Salem. Tenía una mirada intensa y fría, como si fuese incapaz de expresar emociones. Albus rápidamente comprendió que Sasha estaba en Hogwarts con un único objetivo: ganar el Torneo. Pero fuera de lo que Potter podía deducir de observarla durante la clase, no sabía absolutamente nada de la chica.

Su mente todavía estaba dándole vueltas a Sasha Hill mientras que esa tarde se encaminaba al entrenamiento con Thomas White. Perdido en sus pensamientos, se había demorado más de lo esperado. Para cuando por fin llegó a la puerta del aula, todos los demás Candidatos ya se encontraban adentro, entrenando. Y apenas cruzó la puerta tuvo que cubrirse el rostro de la ráfaga de viento que brotaba del interior del aula. La cerró con dificultad la detrás de él e intentó abrir sutilmente sus ojos para comprender lo que estaba sucediendo.

Lancelot Wence se encontraba en la tarima de duelo, su varita en alto y un hechizo brotando del mismo, causante de aquel torbellino de viento. Frente a él, una chica con el uniforme de Hufflepuff intentaba con todas sus fuerzas contener el ataque de Lancelot inútilmente. Albus observó con cierta fascinación la escena.

—Wence es verdaderamente bueno —comentó junto a él la voz de Rose Weasley. Albus simplemente asintió. Apenas unos segundos más tarde, la chica de Hufflepuff caía rendida al suelo, dándole la victoria al muchacho de Slytherin y novio de Hedda. —Cinco minutos… Fue todo lo que necesitó para derrotarla —señaló la pelirroja.

—Es más fácil cuando conoces a tu contrincante… Habría que ver qué sucede cuando se enfrente a uno de Salem—objetó Albus.

—Supongo que mañana lo descubriremos —comentó Weasley—. Pero parece muy confiado de sí mismo.

—Wence siempre está confiado de sí mismo —señaló la voz de James Potter a su espalda.

—Tú también estás siempre confiado de ti mismo —le retrucó Albus burlonamente mientras giraba a mirarlo.

—No es lo mismo—aseguró el mayor de los Potter, sonriendo de manera cómplice.

—Déjame adivinar… tienes talento —interrumpió la gélida voz de Hedda Le Blanc. James acentuó aún más su sonrisa.

—Me conoces tan bien, Nívea —le respondió él. Hedda frunció el entrecejo.

—Sería agradable que mis amigos alentaran por mi novio, ¿saben? Más teniendo en cuenta que formamos parte del mismo equipo —les criticó Le Blanc.

—Mismo colegio, puede ser. Mismo equipo… jamás —aseguró James, guiñándole un ojo.

—Eres un inmaduro —le espetó Hedda. James simplemente se encogió de hombros.

—Eres la única que se queja de eso —agregó mientras que se alejaba sin darle tiempo a responder.

—¿Cómo lo toleran? —preguntó en dirección a Albus y Rose.

—Lo mismo podríamos preguntarte de Wence —fue la respuesta de Albus. Rose le lanzó una mirada de advertencia, pero Potter fingió no notarla.

—Ustedes no lo conocen como yo —aseguró Hedda.

—Sí, eso sigues diciendo… —murmuró Potter por lo bajo.

—¡Ya basta! Por si se han olvidado, tenemos que entrenar —intervino Rose—. Mañana tendrán lugar los duelos de sexto y quinto año… Eso quiere decir que en pocos días será nuestro turno. No podemos darnos el lujo de desperdiciar más tiempo. Tú mismo lo dijiste, Albus… Será más difícil enfrentarnos contra gente que no conocemos.

Durante la siguiente hora, Albus entrenó con el resto de los Candidatos de cuarto año. Thomas White se encontraba concentrado en practicar con los alumnos de sexto y quinto año, haciéndoles correcciones de último momento y puliendo las distintas estrategias de batalla. A Albus le gustaba observar entrenar a los alumnos más grandes durante su tiempo de descanso. Así, había descubierto cosas interesantes.

Durante las últimas semanas entrenando se había percatado de que existían distintos tipos de personalidades de duelistas, y diferentes estilos de batalla.

Lancelot Wence pertenecía al grupo agresivo. Era el tipo de mago que centraba su duelo en atacar fuerte y rápido, sin darle tiempo al enemigo para contraatacar. No era necesariamente el más habilidoso, pero era veloz. Su arsenal era limitado. Lancelot se había dedicado a aprender algunos hechizos a la perfección, desarrollándolos en su máxima calidad y potencia, y confiaba en la precisión de unos pocos encantamientos antes que en una variedad de habilidades a medio pulir.

Su hermano James, por el contrario, pertenecía al tipo de duelista imprudente y temerario. James se batía a duelo igual que como jugaba al Quidditch: sin temores. Dotado de una gran resistencia física y de mucha destreza, James era ágil a la hora de defenderse y arriesgado a la hora de atacar. Para gusto de Albus… Demasiado arriesgado. Era impredecible, pero también descuidado. Estaba claro que James no tenía un plan, simplemente hacía lo que su instinto le decía. Y por supuesto, disfrutaba de ser el centro de la atención… Y hacía de sus duelos un verdadero espectáculo.

Y después, estaban las personas como Lucas Corner. Tranquilo, bajo perfil. No sobresalía a simple vista. No llamaba la atención. Y esa era su ventaja. Corner era posiblemente el más aplicado de su año y quien más conocimientos poseía. Su mayor ventaja era el factor sorpresa: nadie se esperaba, a simple vista, que él fuese un buen duelista. Pero tenía los conocimientos, tenía la habilidad con la varita, y se batía a duelo con tranquilidad, sin dejar que los nervios lo superaran. No era agresivo como Lancelot, ni tampoco fanfarrón como James. Él era paciente… esperaba el momento exacto para atacar y derrotar a su contrincante. Dejaba que su contrincante empezara, siempre. Le permitía lanzar uno, dos, tres hechizos. Lo medía, lo analizaba… Y esperaba su oportunidad para derribarlo.

—Potter, ¿listo para continuar? —lo llamó repentinamente la voz de Keith Nox, alumno de Hufflepuff de su año.

—Sí, por supuesto —respondió Albus, poniéndose de pie y sacando la mirada de los otros alumnos que entrenaban.

—¿Preocupado por tu duelo? —le preguntó Keith amistosamente, tratando de entablar conversación. No esperó a que Albus respondiera para continuar—. Esa chica Sasha contra la que irás… Es ruda —comentó a continuación.

—¿La conoces? —preguntó Potter interesado. Keith se encogió de hombros.

—Sólo de verla en las clases… No es la persona más sociable de Salem. El resto de los candidatos son muy simpáticos… Se unen a nosotros en la Sala Común a compartir un rato. Pero ella jamás participa —le contestó Keith.

—¿Y qué hace entonces? —quiso saber Albus. Keith alzó las cejas, como si fuese obvio.

—Entrena. Constantemente. —le respondió el muchacho de Hufflepuff. Potter sintió una extraña sensación en el pecho, como si alguien le estuviese apretando los órganos por dentro. Nox pareció notarlo, porque inmediatamente agregó—. Pero tú eres brillante, Albus… No creo que debas preocuparte —quiso animarlo.

—¡Potter, Nox! ¡No estoy percibiendo ni una pizca de magia saliendo de ustedes dos! —les gritó en ese momento Thomas White, desde el otro extremo del salón.

—Entrenemos —lo instó Potter, deseoso por distraerse.


La mañana en la que tendría lugar la Primera Ronda de Sexto y Quinto Año amaneció fría y nublada. El invierno estaba cada vez más cerca. Albus despertó agitado aquel día. Había tenido un sueño muy real, en el cual se batía a duelo con Sasha Hill y perdía. Alterado, decidió salir de la cama y bajar a desayunar sin esperar al resto de sus amigos.

El Gran Salón estaba prácticamente vacío cuando Albus llegó. La mayoría eran alumnos de quinto y sexto año, acompañando a los candidatos de sus respectivas casas. Los alumnos del Instituto de Salem estaban todos presentes, sentados en sus respectivas mesas. Albus notó que Balthazar Jackson se encontraba en la mesa de Slytherin, desayunando junto con la otra candidata de la Casa Sur de su año, una muchacha llamada Jane Stuart. Balt levantó la mirada y divisó a Albus parado en la entrada del Salón, e hizo un rápido gesto invitándolo a unirse.

—Otro madrugador, por lo visto —comentó Jane, sonriendo.

—Con Jane estábamos hablando sobre quienes creemos que ganarán hoy —lo introdujo Jackson con una sonrisa cómplice.

—En realidad, tú estabas especulando… Yo simplemente te decía que es casi imposible predecir eso. No tenemos idea de cómo pelean los alumnos de Hogwarts. —lo interrumpió Jane, revoleando los ojos.

—¿Tú qué piensas, Al? —inquirió Balthazar, interesado.

—Coincido con Jane. Puedo decirte quienes pienso que tienen chances de ganar de los Candidatos de Hogwarts, pero no sé si serán mejores que los de Salem —tuvo que confesar Potter, mientras se servía un vaso de jugo de naranja.

—¿Y quienes piensas que son los mejores de tu año? —preguntó rápidamente Jane. Albus sonrió de lado. La chica era astuta.

—No tienes que responderle, Al —intervino Balt, riéndose—. Verás… Janes está un poco nerviosa por su Primera Ronda.

—Me ha tocado Rose Weasley… Es tu prima, ¿verdad? —insistió Jane. Aún persistía la sonrisa en sus labios, pero Potter notó que sus palabras cobraban intensidad. Estaba ansiosa, y Albus podía olerlo.

—Sí… Es mi prima. —respondió escuetamente.

—¿Y es buena?

—De las mejores —le retrucó Potter sin dudar. Jane suspiró.

—Mejor así… Si he de ganar este torneo, quiero que sea enfrentándome a los mejores —aseguró la muchacha de Salem.

—¿Y qué me dices de Sasha Hill? —aprovechó Albus el momento. Jane y Balthazar cruzaron una rápida mirada.

—Sasha es… muy particular —respondió Jackson evasivamente.

—¿Particular? —Albus sintió curiosidad.

—Verás, Balthazar es demasiado educado para hablar mal de una colega. La palabra que en realidad quiso usar es: malvada —le explicó Jane, y la expresión en su rostro pareció cambiar mientras decía esto. Repentinamente, la chica se puso de pie y comenzó a juntar sus cosas. —Si yo fuese tú, tendría mucho cuidado, Potter. Sasha carece completamente de empatía. No puede comprender lo que es la amistad o el honor porque no lo valora. Ella hará lo que sea para ganar. —agregó, y luego se fue, dejando a Albus completamente atónito.

—Jane y Sasha no se llevan bien —comentó Balthazar cuando Jane estuvo lo suficientemente lejos como para no escucharlo.

—¡No me digas! Nunca lo hubiese adivinado…. —comentó irónicamente Potter.

—Sus familias han estado enemistadas por años… Y digamos que los abuelos y los padres de Sasha no son trigo limpio —le explicó Jackson.

—¿Y qué hay de Sasha? —quiso saber más. Jackson torció una sonrisa nerviosa.

—Es difícil de descifrar. Jane tiene razón en varias cosas… No tiene amigos, y no le interesa tenerlos. Toda su atención está puesta en su aprendizaje. Está obsesionada con el Torneo de Merlín… Sus antepasados han ganado muchas veces la competencia. —Intentó explicarle el chico rubio de Salem—. Si quieres mi opinión personal… Es el tipo de persona con quien no quieres meterte.

El Salón se había llenado lentamente mientras que conversaban sin que Albus se percatara. Pero su conversación con Jackson se vio repentinamente interrumpida por un grupo de alumnos bulliciosos que hacían su entrada escandalosa al Gran Salón, tocando tambores y soplando cornetas, mientras que blandían en el aire banderas de Gryffindor y carteles de aliento para los Candidatos de su casa. Albus reconoció al frente del grupo a su hermano, James, quien parecía estar riéndose de algo que le estaba comentando Louis Weasley. Junto a su primo, tomada de su brazo, se encontraba una sonriente Elektra Cameron. Sus cabellos rubios estaban atados con un listón rojo, y tenía el rostro repleto de pintura dorada. Parecía una figura de oro, radiante. Albus no recordaba la última vez que Elektra se había visto tan despreocupada y feliz. Detrás de ellos se marchaba también un muy divertido Lysander, golpeando uno de los muchos tambores, y una reticente Rose Weasley, completamente sonrojada.

El grupo de estudiantes de Gryffindor esperó a que todos los ojos estuviesen puestos en ellos, y entonces, James sacó una trompeta que llevaba escondida entre los pliegues de su túnica, y sopló. El rugir de un león brotó de la misma, inundando todo el Salón.

—Parece que tu hermano sabe cómo hacer una entrada —comentó Balt, observando como el grupo de Gryffindor se sentaba en la mesa a desayunar.

—Sí… —murmuró por lo bajo Albus—. Iré a saludarlo, si no te molesta —agregó. Se puso de pie antes de escuchar la respuesta de Balthazar.

—¡Mi querido hermanito! —le dio la bienvenida James apenas estuvo junto a ellos—. ¿Cómo te encuentras en esta espantosa mañana? —bromeó sobre el clima su hermano.

—¿Cómo te encuentras tú? —le respondió Albus con otra pregunta. James simplemente se encogió de hombros mientras que le daba un mordisco a un trozo de pan con mermelada. —Eres consciente de que hoy es la Primera Ronda del Torneo, ¿no?

—Sí, claro. Pensé que los carteles y los tambores lo habían dejado bastante claro. ¿Acaso fuimos demasiado sutiles, Alex? —inquirió James, mirando a su amigo Alexander Domich. Alexander, el más "centrado" de los amigos de James, simplemente puso los ojos en blanco.

—Te dije que necesitábamos más cornetas —comentó Louis sarcásticamente. A su lado, Ely se rió. Potter notó como Weasley pasaba su brazo por sobre los hombros de la chica, acercándola más hacia él.

— ¿Es que ustedes nunca se toman nada en serio? —se sorprendió Albus, volviendo su atención hacia su hermano.

—Relájate, Al… Es solo un duelo —señaló James, con la boca llena de comida.

— ¿No estás siquiera un poco nervioso?

—No… ¿Por qué habría de estarlo? —se sorprendió de la pregunta el mayor de los Potter. Albus lo observaba atónito. Una parte de él lo envidiaba. James iba por vida despreocupado y tranquilo. Estaba seguro de sí mismo, y eso era suficiente para él.

—¿Quieres sentarte a desayunar con nosotros, Al? —le propuso Elektra Cameron, su sonrisa blanca resaltando entre la pintura dorada de su rostro.

—No —se apuró a responder Albus. Ely alzó las cejas sorprendida. Albus notó que su prima Rose le clavaba la mirada, analizándolo—Quiero decir… Debo volver a mi mesa. He dejado a Balthazar solo —agregó luego.

—La reunión de hoy sigue en pie, ¿no, Al? —intervino rápidamente Rose, al ver que Potter se disponía a alejarse.

—Sí, por supuesto. Habrá reunión donde siempre —recordó Albus, y luego giró a mirar a su hermano—. Traten de no convertirlo en una fiesta esta vez, ¿quieres? —le pidió. James sonrió de lado.

—¿Para qué me invitas si ya me conoces? —le respondió socarronamente. Albus puso los ojos en blanco.

—Buena suerte, James —le deseó antes de dar media vuelta y volver a su mesa.

—¡Al, espérame! —gritó Rose, mientras se ponía de pie y corría detrás de él. Esperó a estar unos pasos alejada de la mesa de Gryffindor para hablar—. Siempre desayunamos todos juntos… ¿sucede algo? —le recordó ella.

—Ya te dije… Balt… —repitió Potter, pero Rose levantó la mano, haciéndolo guardar silencio.

—Los dos sabemos que yo puedo leer a través de tus mentiras, así que no tiene sentido que repitas esa estupidez conmigo—le recordó la pelirroja. Albus resopló.

—No lo sé… No me sentía cómodo desayunando entre tanta gente. Normalmente somos solo nosotros —explicó Potter, y de repente, comprendió que aquello lo molestaba.

—Cuando dices nosotros…

—Ya sabes… nosotros seis —insistió Albus.

—¿Y te molesta que tu hermano y sus amigos se sienten con nosotros? —le preguntó Rose irónicamente.

—No —se apuró nuevamente a responder Potter. Rose alzó una ceja, inquisitiva—. Bueno sí. ¿Me puedes explicar lo que sucede entre Ely y Louis? —blanqueó finalmente. Y apenas terminó de decirlo se arrepintió. Pero sus palabras ya habían impactado. Rose lucía ahora una sonrisa traviesa, como quien sabe algo que no debería saber.

—¿Realmente necesitas que te lo explique? —se burló ella. Albus frunció el entrecejo.

—¿Hace cuanto que están de novios?

—¿Novios? Cielos, Albus… Solamente tú te pones de novio tan rápido —se rió Weasley.

—¿No están de novios? —insistió Potter, confundido.

—Claro que no. Ni siquiera se han besado aún —le respondió ella, susurrando la última frase para que nadie pudiera escuchar.

—¿Ah, no? —Albus estaba cada vez más desorientado—. ¿Por qué?

—Creo que Ely quiere tomarse las cosas con calma… No apresurarse. Simplemente… disfrutar el momento—dijo Rose mientras que se encogía de hombros.

—¿Están conversando aquí parados por algún motivo en particular? —interrumpió en ese momento la voz de Scorpius Malfoy, quien había ingresado al Salón junto a Hedda.

—No… Albus simplemente quería desayunar con su nuevo amigo de Salem… ¿Balthazar dijiste que se llama? —respondió Rose, con sorna. Y su mirada viajó entonces hacia la mesa de Slytherin. — Por cierto, ¿cuál de todos ellos es tu nuevo amigo?

—¿Celosa Weasley? —bromeó Malfoy. Rose fingió no escucharlo.

—El muchacho rubio de allí —señaló Hedda con un gesto de cabeza en dirección a donde Balthazar Jackson se encontraba desayunando mientras leía un libro.

—Oh… Es… interesante —fue todo lo que Rose pudo decir, mientras que continuaba analizándolo desde la distancia.

—Ya lo creo —coincidió Hedda, sonriendo cómplicemente. Rose se sonrojó ante el comentario de su amiga.

—Vuelvo a la mesa. Nos vemos en un rato, chicos —se despidió repentinamente, y con pasos torpes y atolondrados, se alejó de ellos antes de que Hedda pudiese hacer otro comentario.

—¿Qué fue eso? —preguntó Scorpius, completamente desconcertado.

—Eso fue Rose percatándose de que la competencia es sumamente atractiva —le respondió Hedda, una sonrisa de lado dibujada en sus labios violáceos. Scorpius alzó las cejas.

—¿Jackson? ¿Acaso encuentran a Jackson atractivo? —preguntó perplejo.

—¿Celoso, Malfoy? —le devolvió ella, ácida. Scorpius simplemente chasqueó la lengua como respuesta.

Y mientras que caminaban los tres juntos hacia la mesa, Albus no pudo evitar pensar nuevamente en Elektra. Su rostro brillando en pintura dorada, su amplia sonrisa y su risa alegre. Sin darse cuenta, él también sonrió. En medio del caos, contrario a todo lo que estaba gestándose alrededor de ellos, su amiga lucía feliz. Y Louis Weasley parecía ser el motivo.


El Campo de Quidditch estaba nuevamente dispuesto para el Torneo de Merlin, y si bien había menos espectadores que durante la Apertura, todo Hogwarts y todos los alumnos que habían venido de Salem estaban presentes. Las voces de la multitud se entremezclaban, gritos de ánimos y festejos. Entre el estruendo, se escuchaba la voz de Lorcan Scammander amplificada, anunciando el duelo que estaba a punto de tener lugar.

Albus, sentado en la primera fila, observaba con atención. James Sirius Potter permanecía allí de pie, sobre el campo de duelo, aguardando la señal. Frente a él se encontraba un muchacho alto de Salem que respondía al nombre de Xavier. Albus lo observó detalladamente. Incluso a la distancia pudo notar que le temblaban las manos, y gotas de sudor resbalaban por su frente a pesar de que era un día frío de otoño. Se mordía continuamente el labio inferior, ansioso. Su hermano, en cambio, permanecía impasible. Parecía entretenido mirando el público y leyendo los carteles que éstos sostenían.

Thomas White apareció entonces en el campo de duelo. Caminó hasta ubicarse entre ambos duelistas, y les dijo algo que Albus no llegaba a entender, pero que tanto Xavier como James asintieron al escucharlo. Conociéndolo al profesor, sin duda les estaba pidiendo un duelo limpio. Luego, aguardó a que ambos asumieran sus lugares dentro del campo, y levantó su varita. Las chispas blancas brotaron del extremo de la misma, dando comienzo al duelo.

Xavier, el alumno de Salem, fue el primer en atacar. Albus no llegó a escuchar el hechizo que había pronunciado, pero reconoció el haz de luz violeta que brotó del extremo de la varita al instante. Habían estado practicando ese hechizo de desarme con la Hermandad de Hogwarts antes de la llegada de Salem. Era un hechizo potente, que generaba una descarga eléctrica sobre el contrincante. Su mirada viajó rápidamente hacia su hermano. Para su tranquilidad, James parecía haber interpretado lo mismo que Albus, pues no tardó en responder formando un escudo delante de él que frenó el hechizo sin dificultades. Albus notó que su hermano lucía una sonrisa divertida en sus labios.

El joven alumno de Salem no esperó a que su contrincante se recuperara para lanzar un nuevo ataque, que James simplemente esquivó lanzándose a un lado. Desesperado, Xavier volvió a atacar, una bola de fuego surgiendo de su varita. James la apagó sin dificultad. El muchacho de Salem atacaba sin respiro, sin darle tiempo a James a responder.

—Ese tal Xavier está lanzando todo lo que tiene, ¿no? —comentó Hedda, concentrada en el duelo.

—Intenta cansarlo… Está buscando desbordarlo con hechizos, hasta que finalmente falle—comprendió Albus. Hedda le lanzó una mirada de soslayo.

—¿Y qué diablos está esperando James para atacar? —comenzaba a impacientarse la chica.

—No lo sé… Creo que simplemente se está divirtiendo —tuvo que confesar Albus.

Y sin duda, su hermano parecía estar en su salsa. Se movía por todo el campo de combate, respondiendo a los ataques de su contrincante sin perder la sonrisa. Xavier parecía estar perdiendo gradualmente la paciencia, pues sus ataques se volvían cada vez más agresivos. Los nervios habían quedado atrás, y ahora el sentimiento que lo dominaba era la impaciencia y la ansiedad.

—¿Esto es lo mejor que tienes? —se escuchó entonces la voz de James Potter, provocándolo.

Aquello pareció molestar a Xavier, quien respondió a la provocación de James sacudiendo su varita en dirección al suelo. Múltiples y enormes bloques de piedra se desprendieron entonces del mismo, dejando grandes agujeros en el campo de duelo. Con una nueva sacudida de su varita, las gigantescas rocas comenzaron a volar en dirección a James.

Arresto momentum duo —exclamó entonces James, deteniendo el ataque.

Los trozos de piedra quedaron entonces flotando en el aire, estáticos, a medio camino de su avance hacia Potter. Xavier observó durante unos segundos la escena, confundido. Y entonces, James comenzó a sacudir su varita, y uno a uno, los bloques comenzaron a lanzarse en dirección al alumno de Salem.

Aterrado, Xavier empezó a lanzar todo tipo de hechizos para detener, desviar o destruir las rocas. Pero James continuaba lanzándolas, una tras, otra, sin tregua. Lentamente, Xavier comenzaba a retroceder en el campo, dando pasos en ciego en un intento de evitar los múltiples ataques.

Y entonces, sucedió. Xavier tropezó y cayó en uno de los inmensos huecos que su propio hechizo había generado al arrancar las rocas del suelo. Se escuchó un golpe seco cuando el muchacho golpeó el fondo del pozo. James detuvo inmediatamente su ataque, expectante.

Thomas White se apresuró hasta llegar junto al pozo donde había caído Xavier, y con un ágil movimiento de varita hizo levitar el cuerpo inconsciente del muchacho y lo apoyó suavemente sobre el suelo. Luego, con otra sacudida de varita, logró despertarlo. Rápidamente hizo su entrada al campo de duelo la señorita Gemma Woodgate, su delgado cuerpo atravesando la distancia hasta llegar a su alumno. Xavier lucía aturdido y uno de sus brazos se encontraba curvado de forma patológica, pero fuera de ello, en perfecto estado de salud.

Thomas White dejó a Xavier bajo los cuidados de la profesora Woodgate, y se encaminó hacia James Potter, quien aguardaba aún de pie en pleno campo de duelo. Con una sonrisa, el profesor tomó el brazo de James y lo levantó en el aire, señalándolo como el ganador.

El público explotó entonces en gritos y aplausos. Albus podía escuchar los tambores y las cornetas amplificadas de Louis y Alexander, así como los gritos de Lorcan que se escuchaban en todo el campo. En algún lugar del campo, se escuchó el rugir del león.

—¡Y HOGWARTS CONSIGUE UNA NUEVA VICTORIA, CON SU CANDIDATO DE QUINTO AÑO, JAMES POTTER, CLASIFICANDO PARA LA SIGUIENTE RONDA! —se le escuchaba anunciar feliz.

—Ese maldito arrogante lo ha logrado —comentó Hedda a su lado, sonriendo. Albus simplemente se limitó a respirar aliviado. Mientras tanto, James disfrutaba de los aplausos y festejos que lo rodeaban.


A pesar de la advertencia que Albus le había dado a su hermano, los Caballeros de la Mesa Redonda consideraron que la reunión de la Hermandad merecía un brindis. Así que cuando Albus los vio entrar con varias cajas de botellas a la Sala de Menesteres, no se sorprendió. Después de todo, James había ganado su primer duelo.

—Muy bien, todos tomen una botella, cortesía de los Caballeros de la Mesa Redonda, para brindar por nuestros compañeros Lucas Corner y James Potter. Felicitaciones a ambos por clasificar —anunció Albus, sin poder esconder la sonrisa, mientras se servía una botella de cerveza de mantequilla—. Nos tomaremos media hora para relajarnos, y luego… a continuar entrenando. Hoy practicaremos algunos hechizos de protección un poco más avanzados —anunció a continuación.

Una vez más, había un clima alegre en el ambiente. Otra etapa del torneo, y otro triunfo para la Hermandad de Hogwarts. Junto con James, habían clasificado otros cuatro estudiantes de Hogwarts, alumnos de quinto año.

La primera Ronda de los candidatos de Sexto año, por su parte, había resultado en la victoria de solo tres alumnos de Hogwarts. Para felicidad de Albus, uno de ellos había sido Lucas Corner, quien había estado simplemente brillante. Pero también había clasificado Lancelot Wence, en una batalla que había sido breve pero feroz. Y si bien Lancelot no formaba parte del grupo de seguidores de Portus Cardigan, Albus aún se sentía inquieto respecto al muchacho.

Tenía que reconocer que desde que Wence y Hedda estaban juntos, la situación se había vuelto mucho más amena. Lancelot parecía más tranquilo e incluso más agradable. Potter odiaba reconocerlo, pero lo cierto era que los sentimientos de Wence por su pálida amiga eran sinceros. Sus años como bravucón de Hogwarts parecían haber quedado atrás, dando lugar a un muchacho más maduro y llevadero.

Pero a pesar de que su amiga Hedda insistía en que Wence había cambiado, Potter aún no terminaba de convencerse. Y no podía evitar pensar en la victoria del muchacho con algo que perjudicaba a la Hermandad.

Observó a su amiga Le Blanc mientras conversaba animadamente con Rose y Elektra. No podía escuchar de lo que hablaban, pero parecían estar riéndose de algo. Elektra todavía tenía el rostro cubierto con pintura dorada. Y a pesar de que había insistido en pintarle el rostro a Rose, la pelirroja solamente había accedido a ponerse un lazo rojo en el cabello en señal de apoyo a su casa, Gryffindor. La alegría que irradiaba Ely parecía contagiarse a sus compañeras. Incluso la pálida y taciturna Hedda lucía una cálida sonrisa en ese momento.

—¿Cuánto tiempo más piensas que va a durar esta situación incómoda entre nosotros? —le preguntó una voz femenina a su espalda, interrumpiéndolo.

Sintió el perfume a verano invadirle las fosas nasales, y supo que era Tessa antes incluso de escucharla hablar. Su voz y su aroma le provocaron un escalofrío. Ella lo observaba con una sonrisa tímida, casi como si estuviese disculpándose silenciosamente.

Después de que Circe explotara contra Albus en la reunión anterior, las cosas habían estado raras entre Potter y Tessa. Esa noche se habían quedado conversando hasta tarde, incluso después de que el resto de los miembros de la Hermandad se hubiesen ido a dormir.

Entre lágrimas, Tessa le había confesado cómo se sentía. No dudaba de que él la quería, y comprendía que Albus estaba pasando por muchas cosas en ese momento: el Torneo, los entrenamientos, la Hermandad de Hogwarts, su familia, la Rebelión de los Magos… Pero aún así, no podía evitar sentirse en un segundo plano en su vida. Le expresó cómo sentía que Albus nunca disponía de tiempo para dedicarle a ella y a la relación. La mayoría de sus encuentros se daban en el contexto del Torneo o de las reuniones de la Hermandad, e incluso cuando eran ellos dos solos, Tessa sentía que Albus no estaba verdaderamente presente. Su mente siempre parecía estar vagando por algún otro lado. Albus se escapaba a otro lugar, y Tessa no era bienvenida allí.

Albus había tenido que reconocer que Nott tenía razón. Las últimas semanas, su mente había estado enfocada en tantas cosas que su relación con Tessa había pasado, verdaderamente, a un segundo plano. Pero se aseguró de explicarle que eso no era porque no la quisiera, sino porque en ese momento había cosas más importantes que requerían de su atención. Pero lejos de tranquilizarla, aquella respuesta pareció perturbar aún más a la muchacha.

—Albus, tienes que encontrar la manera de incluirme en tu vida. En toda tu vida, no simplemente en la parte que tú quieres que participe—le había señalado ella.

—Yo te hago participe de todo, Tess… ¡Te he hecho participe de la Hermandad! —señaló Potter como si fuese obvio. Ella frunció el entrecejo.

—Y también has hecho participe de la Hermandad a Chelsea, a Circe, a Allegra…—comenzó a enumerar la muchacha.

—¿Acaso estas celosa de ellas? —preguntó sin comprender Potter.

—¡No! Te estoy diciendo que soy tu novia y tengo el mismo nivel de participación en tu vida que todas ellas —le explicó exasperada.

—No es verdad —comenzó a molestarse Potter.

—¿Ah, no? Dime algo que yo sepa y que ellas no —lo instó a responder.

—Tú me conoces, Tessa —le susurró Albus, acercándose más a ella—. Eres la única que sabe lo que me sucedió en el Templo de Hades… Cuando perdí mi magia… —le recordó Albus. Tessa negó con la cabeza.

—No… No soy la única. Y ese es el problema, Albus. Nunca soy la única, ni la primera—le señaló ella. Potter notó que las lágrimas comenzaban a juntarse en los ojos de la chica, nuevamente—. Siempre vengo después de algo o de alguien… Si no es el Torneo, es la Hermandad, y si no es la Hermandad, son tus hermanos, y si no son tus hermanos, son los Poderosos seis… —comenzó a enumerar.

—¿Poderosos seis? —interrumpió el morocho de Slytherin. Tess se sonrojó al darse cuenta de lo que acaba de decir.

—Es un apodo que creamos con Lucy y con Circe para referirnos a ti y a tus amigos —explicó, visiblemente avergonzada. Albus sintió la tentación de corregirla, y decirle que eran siete… Siete piezas de un Amuleto. Pero se contuvo.

—Son mis mejores amigos, Tess—trató de explicarse, hablando despacio y con cautela, como quien está hablando con una fiera salvaje a la cual no quiere alterar.

—Y yo soy tu novia, ¿no? —enfatizó ella.

—No sé qué quieres de mi, Tess…

—Quiero que me dejes entrar en tu mundo, Albus. Porque si no logras hacer eso… Entonces siempre vivirás partido en dos. Y yo no quiero tenerte a medias —le dio el ultimátum.

Desde aquella noche, no habían vuelto a hablar. Y en ese momento, allí de pie frente a ella, Albus cayó en cuenta de dos cosas.

La primera, que la había extrañado muchísimo.

Y la segunda, que ella tenía razón.

Su mundo estaba fragmentado. Y lo cierto es que los únicos que tenían acceso a todos los fragmentos eran los Poderosos Seis. En todos esos días separados, Potter no se había detenido siquiera un momento a meditar lo que Tessa le había dicho y cómo podía resolverlo.

Aún así, consciente de que le había fallado, no pudo evitar sentir que la necesitaba cerca. Era egoísta, sí. Pero Tessa era especial. Ella conocía la oscuridad en el mundo, y había reconocido la oscuridad en él. Había sido capaz de ver sus mayores debilidades. Y aún así, se había enamorado de él. Él la necesitaba más de lo que ella se imaginaba.

Nott continuaba allí de pie, su sonrisa vacilando en los labios, esperando una respuesta. Albus acortó la distancia que los separaba, y sin decir nada, la tomó de la cintura y la besó.

Sabía que aquello era una jugada peligrosa. Era totalmente consciente de que estaba dándole un mensaje confuso. Pero simplemente no pudo contenerse. Se sumergió en sus labios, ahogándose en la dulzura de su boca. Y mientras que la aprisionaba entre sus brazos, se prometió mentalmente que iba a ser un mejor novio para ella. Se lo merecía.


Capitulo 27 up!

No pueden quejarse, estoy actualizando muy seguido. Es que tenía estos capitulos pensados desde hace tiempo, con lo cual me está resultando muy fluida su escritura. Espero que el resultado les parezca bueno.

Como prometí, voy a responder reviews.

PakmanAzul: gracias por las palabras de aliento. Y gracias por no perder las esperanzas con mi historia. Realmente el tiempo se pasa muy rápido... ¡Increible que pasaran tantos años desde la última vez que actualicé! Pero bueno, gracias nuevamente.

Barbi2102: sin duda, terminaré esta cuarta entrega. Y mi plan, universo mediante, es terminar toda la historia que tengo planeada para Albus Potter. ¿Cuantas entregas serán? No sabría decirlo en este punto... No se siquiera si se limitará a un libro por año de Hogwarts. Es posible que modifique eso... Veremos. Pero sí, tengo un plan en mente que me encantaría llevar hasta el final. Y antes de que me pregunten: sí, ya tengo pensado el final para todos los personajes. Sí, todos.

AngelBlack: Gracias por las palabras de aliento. Sí, he retomado la historia en lo que pareciera ser el momento justo (QUARENTENA!). Pero bueno, esto también me ha dado el empuje necesario para hacerlo. ¡Al menos darles algo para entretenerse unas horas! Sobre el review del último capítulo: sí, Albus es egocéntrico. Y eso se va a ver reflejado en todos los aspectos de su vida, incluso en el amoroso. El problema es que se ha enamorado de una chica que nunca va a aceptar ser la dama de compañía, y sentarse en la fila de espectador. En cierta forma, es verdad que la relación de Albus con Tessa tiene algunas similitudes con la de Harry y Cho, pero creo que es mucho más seria y profunda, con más sentimientos en juego.

Severus8: me alegro que retomaras la historia conmigo. Siempre es una alegría enorme encontrarme con gente que sigue manteniéndose fiel a la historia a pesar de los años. Mi corazón está con ustedes en España, y con todos aquellos que se están viendo afectados por la pandemia. Que irónico, estar tan aislados y al mismo tiempo tan conectados con tanta gente. La empatía nunca se sintió tan real. Cuando los limites que ponemos al mundo de repente se derrumban, y lo que nos hacía distintos de golpe parece no ser tan importante. Cuando nos podemos sentir identificados con familias, enfermos, médicos, policía, profesores, investigadores, cientificos, miles de personas, de miles de lugares con quienes pensamos que nada nos unía. Ojala que cuando esto termine, no nos olvidemos de todo esto. En el fondo, no somos tan distintos como pensábamos, ¿no?

BSCE: me siento sumamente halagada por tus palabras. Gracias verdaderamente. Empecé esta historia hace mucho tiempo... Era muy chica, y fue una de las primeras historias que me animé a escribir y publicar en algún lugar. Tenía pánico por cómo sería recibida, y muchas inseguridades. Y me resultó muy doloroso interrumpirla sin haber llegado a su fin. Siempre supe que en algun momento mi personalidad obsesiva me haría retomarla... Nunca pensé que sería tantos años después. Pero aquí estamos! Respecto a lo que dices del punto de inflexión... Sí, creo que el verdadero punto de inflexión en esta historia fue durante el tercer libro... Hacia el final del mismo. Cuando cae Rusia, y Albus toma la decisión de formar un grupo de gente de su confianza para prepararse para una guerra. Ese es el momento en que, a mis ojos, los personajes se ven forzados a madurar. Sí, es verdad, en esta cuarta entrega lo que veremos es más profundidad... Los personajes empiezan a mostrar más matices... Lo cual es lógico, porque a medida que crecemos, todos nos vamos volviendo un poco más complejos. Y empiezan a aparecer muchos tonos de grises que antes no conocíamos. ¡No tengo versión PDF del tercer libro! Confieso que era un fan quien diseñaba la versión PDF de los libros... Pero intentaré ver que puedo hacer al respecto!

Malagoniano: Me has hecho sonreír con tu review. Gracias. No sabes lo que me alegra escuchar que hay alguien ahí afuera que aún sigue leyendo mis historias y esperando mis actualizaciones. Muchas gracias, sinceramente. Sobre tu review del último capítulo, un par de cosas. Sí, es divertido estar en esta etapa de la historia donde el romance empieza a jugar un papel más importante. Las hormonas se están despertando en todos ellos, y empiezan a vivir sus primeros amores y romances, así como también sus primeros desamores. Sí, es un amor adolescente. Le va a faltar la madurez y la calidad del amor adulto, ese amor más realista y menos romántico. Pero todo llegará a su debido momento. Sobre Scorpius... Creo que el personaje de Scorpius se diferencia un poco de Ron en el sentido de que el no "sufre" tanto su rol secundario. Scorpius ha hecho las paces completamente con su lugar en esta historia. Y en parte, eso se debe a que tiene cierta "idolatría" por Albus. Sobre él y Circe... Sí, esa puerta se ha cerrado definitivamente. ¿Pero ya quieren meterlo en otro vínculo amoroso con Lily? Lily es pequeña... A los ojos de Scorpius, aún es la hermanita pequeña de su amigo. Tendrás que esperar un poco para ver a Teddy y a Draco, pero creo que será divertido cuando lleguemos a ese punto de la historia.

lulu0611: jaja, una vez más, gracias por confiar en mi historia. En agradecimiento te contaré algunas cosas. Primero, algunos personajes de Salem serán relevante, no solo para este libro, sino para toda la historia. Quisiera poder decir más pero... corro riesgo de cometer un terrible spoiler. Sobre tu segundo review, iré respondiendo de a poco. Respecto a De Fazio, él es un político de libro. Ante todo, si hay caos, que no se note. Y Scarlet seguramente te habrás dado cuenta que es una persona "antisistema". Detesta la política y todo lo que ello implica, y desconfía de todos por naturaleza. Pero sí... Creo que todos coincidimos con ella de que la muerte de Jinx fue muy "acertada". Sobre Teddy y el Bosque Negro... Sí, Ted conoce a alguien que vive allí. Y sí, Thomas también. Eso es todo lo que voy a revelar (jiji). La relación de Albus y Hedda es especial, porque esta fundada en algo que solo ellos dos comparten de entre todos los dueños del Amuleto. Y es la oscuridad. En ese sentido, ambos son parecidos. Saben que son diferentes, saben que dentro de ellos hay algo más oscuro que el resto... Pero no se juzgan. Se aceptan así, con sus mayores defectos. Ahora, Wence... Bueno, creo que este capítulo arroja un poco más de información sobre el papel que el novio de Hedda va a jugar en la relación de ésta con Albus. Como único adelante... No va a ser fácil, para ninguno. Respecto a Lily y Scorpius... ¡No eres la única que tiene como ese deseo de verlos juntos! Y sí, sin duda es interesante. Creo que hay un vínculo interesante para establecer entre esos dos, aunque no puedo decir que vaya a ser amoroso. Y Tessa, me alegra que notaran lo "sumisa" que está siendo, porque era la idea. Y me alegra que esto genere cierta incomodidad... porque no es algo que uno esperaría de una chica como Tessa, ¿no? Aquí he puesto un poco de experiencia personal. El amor a veces hace estragos en las personas, incluso en aquellas que parecen fuertes. Y respecto a Circe... Ella y Scorpius nunca iban a funcionar. Más adelante lo comprenderás mejor.

insane panda hero: me encantó la analogía del chocolate caliente y la chimenea. Acá empieza a caer el frío, así que es doblemente valorado. Y sin duda, son comentarios como estos los que me dan la energía para seguir la historia.

cheeselover25: Pues si tengo que confesar... hace mucho que yo tampoco leo nada en FF. Entré exclusivamente a actualizar la historia... Porque bueno, esta es la plataforma donde originalmente la publiqué. Y sentí que si debía haber un lugar donde continuarla, era aquí.

Slughorn: una vez más, me siento muy halagada de que disfrutaran de mi historia. Intento ser lo más fiel que puedo al universo de HP y a los personajes creados por JKR, y al mismo tiempo, darle mi toque distintivo. Escribir sobre la tercera generación tiene sus pros y sus contras. Personalmente, creo que da mucho lugar al escritor a dar rienda suelta a su propia imaginación y desarrollar los personajes a su mejor antojo. Pero eso también es un desafío... Hay que planear con cuidado cada personaje y asegurarse de ser fiel a los mismos durante toda la historia.

Lyrafidi: yo tampoco me termino de creer que estoy de vuelta. Es como un deja vu, jaja. Gracias por retomar la historia, y ojalá la estes disfrutando tanto como yo estoy disfrutando escribirla.

Potter Doll: jajaja, me rei con tu review. Por supuesto que Albus es pésimo bailarín. Albus es muy malo para la mayoría de las actividades recreativas sociales. Principalmente, porque su interés está puesto en otro lado, claramente. Veo que tú también has visto la charla de Scorpius y Lily como algo romántico... Interesante. Muy interesante jaja.

Ginny chan: aún te recuerdo de las viejas épocas. Gracias por volver conmigo a esta disparatada aventura, tantos años después. Ojalá este capítulo te haya servido para entretenerte un rato durante la cuarentena que parece no terminar jamás. Me alegra que trajeras el personaje de Albus a colación... Porque, no, no es un personaje lo que se dice "agradable". No es simpatico como James. Albus es oscuro, y enrroscado. Y sí, a medida que va creciendo, su personalidad se vuelve más fuerte, y su ego más grande. Albus es muy buen mago, realmente muy bueno. Y lo sabe. Y eso lo lleva muchas veces a pensarse mejor incluso de lo que verdaderamente es. Algo que contrasta mucho con su padre, quien sin duda es un mago brillante pero de muy bajo perfil. A Albus le gusta ser bueno, le gusta la atención que eso conlleva. Le gusta sentirse importante, poderoso. Sobre Teddy, le espera un viaje importante. Y me voy a permitir en este libro profundizar un poco en algunos personajes que personalmente aprecio mucho y que hasta ahora no han podido conocer demasiado. Y Ted es uno de ellos. Sobre Victoire... Lo mismo. Hay mucho para contar todavía ahí.

RomahRomione: ante todo, te doy la bienvenida a mi historia, y espero que la disfrutes. ¡Vaya review! Me encantan los reviews largos... Siento que puedo establecer una charla con ustedes a traves de ellos. Iré por partes respondiéndote. Primero que nada, gracias por los halagos. Intento ser lo más fiel que puedo a la historia de JKR y a los personajes que yo misma he creado. Lo cual es sumamente complejo, porque son personajes en constante evolución y crecimiento. Sí, es verdad, hay muchas preguntas sin responder todavía... Y lamentablemente, algunas respuestas no las tendrás hasta el final de la historia maso menos. Pero en el camino, les aseguro que he ido dejando muchas pistas sobre muchos desenlaces. Esta historia se construyó desde el final, para atrás. Sabía cómo quería que fueran los personajes, y sobre todo, sabía qué final quería darle a cada uno de los Poderosos Seis (jeje). Y a partir de allí, fui construyendo la historia. Esto me permitió darle más profundidad, y coherencia. Así, fui sembrando desde el primer libro algunos detalles que irían llevando gradualmente la historia hacia el final que tengo planeado. Talvez algunos de esos guiños los han detectado... Pero muchos, estoy segura, han pasado desapercibidos. Uno de los principales motivos por los cuales retomé la historia fue porque quería darles el final a cada uno de los personajes, sobre todo a Albus y a sus amigos. Quiero que ustedes sepan lo que yo tenía planeado para ellos. Respecto al tercer libro, sí, coincido contigo. Fue un libro que cambió un poco el formato típico que llevaban los primeros dos tomos, para adquirir un aire más misterioso... Casi expectante. Algo muy parecido a lo que sucederá durante esta historia. Estaremos todo el libro a la expectativa, esperando que suceda algo. Sobre los personajes de la saga original, sí, es muy dificil para mí trabajar con ellos. Porque siento constantemente la presión de ser fiel a lo que JKR creó. Lo creas o no, releeo muchas veces los capítulos donde ellos aparecen, revisando cada diálogo, cada reacción, pensando si verdaderamente eso sería algo que diría o haría ese personaje si JKR tuviese que escribirlo. Así que para mí son el doble de trabajo. Obviamente, como tú bien señalaste, los personajes de la Tercera Generación me dan mucha más libertad. Con ellos, he podido dar rienda suelta a mi imaginación (a veces, demasiado!). Me gustó mucho lo que dijiste de Albus, porque creo que lo describe a la perfección. Albus es un personaje de muchos matices, hechizante, pero no necesariamente al que uno más quiere. Y sí... Albus es arrogante, es orgullo, ambicioso y sin duda manipulador. Pero es capaz de justificar su conducta en sus buenas intenciones y en su buen corazón. Y en cierta forma, también nosotros, no? La pregunta es... ¿hasta dónde? Y creo que a eso es a lo que apuntas con tus preguntas, ¿no? Me encantaría poder responderte... Pero arruinaría toda la historia. Porque finalmente, esta historia es sobre las decisiones que Albus va a tomar a lo largo de su vida. Porque sí, Albus es un líder nato. Y la gente lo sigue, como hemos visto a lo largo de los últimos dos libros. Sobre Rosie... Sí, es verdad lo que dices. Puede ser que ella no haya tenido tanto protagonismo individual. Pero si prestas atención, Rose ha sido siempre incondicional. Ella ha estado presente, siempre, junto a Albus. Pero te prometo que podrás conocerla un poco más durante esta historia. Ella es un personaje que todavía tiene algunas cosas para decir durante esta cuarta entrega. Sobre Draco y Teddy, como dije en otros reviews, es una relación que me divierte mucho explorar. Creo que hay mucho material ahí. Ted es un personaje que personalmente le tengo mucho cariño (por supuesto, es un cariño heredado pues amaba a Remus), y es un personaje al cual le he dedicado un spin off (Memorias de Ted Remus Lupin). Y será un personaje que también tendrá importancia durante esta entrega. Su vínculo con Victoire es sumamente puro... Es la relación fruto de ese primer amor inocente y tierno, que cree que todo lo puede. Pero como habrás visto en el capítulo pasado... No todo en la vida es tan fácil, y lamentablemente, soy de las que cree que el amor no es suficiente para salir adelante. Se necesita mucho más, y Vicky y Ted tendrán que demostrar que son capaces de más si quieren sobrevivir esta guerra juntos. Sobre Lucy, Hugo, Allegra, etc... Son personajes principalmente secundarios, y permanecerán así durante gran parte de la historia, aunque todos tendrán su momento. Pero Nina... Ella es otra historia. Ella es distinta, y Albus lo sabe. Ahora, Tessa... Personalmente, la adoro. Sé que no se supone que yo tenga que decir estas cosas, pero, vamos, ¿quién no quiere a alguien como Tessa? Es la chica de la que todas querríamos ser amiga. Así que créeme cuando digo que no disfruto de hacerla llorar... Todo lo que hago, es porque creo que es más realista, y porque, eventualmente, es lo que llevará a cada personaje hacia su destino final. Sobre Circe, ella verdaderamente quería enamorarse de Scorpius. Realmente intentó darle una oportunidad... Pero no se puede forzar lo que no se siente, no? Sobre el posible desenlace amoroso de Scorpius... Lo siento, no puedo responder. Pero eso ya lo sabías, jaja. Y por último, y voy cerrando este mensaje, Lancelot. Me alegra que te guste. Es un personaje complejo, que aún no ha terminado de mostrar todos sus colores. Lancelot es una batalla interna continua. Y conforme evolucione la historia, esto se va a hacer más y más evidente.

karybust1126: Eres la primera que comenta sobre la posibilidad de que Circe esté enamorada de Tessa. Muy bien, te felicito. Seguramente este capítulo te den una mejor visión de lo que Albus piensa respecto a su relación con Tessa, y los "justificativos" que tiene para no prestarle la atención que ella espera de él. Y sí, es egocéntrico. Pero ha elegido una chica que nunca aceptará una relación llena de secretos y barreras. Sobre Draco y Ted, yo también disfruto de escribir sobre ellos y sus posibles interacciones. Siempre sentí que Teddy se merecía más familia, y que Draco se merecía gente buena en su vida. Sobre la Rebelión... Sí, están esperando. ¿A qué? Si te respondiera, esta historia no tendría sentido jaja. Sin duda la guerra está afectando a Victoire, y en consecuencia, su relación con Ted. Y creo que eso era algo esperable... Victoire era una muchacha inocente e ingenua cuando se unió a la Orden del Fénix, y creo que ni siquiera comprendía la dimensión de lo que ello significaba. Pero conforme pasa el tiempo, y la guerra se acerca, ella se ve forzada a madurar. Y su mundo ingenuo se esta derrumbando al chocarse con la realidad. Y ahí es donde entra en juego Scarlet, quien se ha convertido en una especie de mentora, de ejemplo a seguir. Victoire ve en Scarlet todo lo que ella desea convertirse. Fuerte, poderosa, impasible. El problema es que Vicky no termina de comprender todo lo que Scarlet vivió para convertirse en la mujer que es hoy. Sobre Scorpius... Posiblemente él sea uno de los personajes más maduros de entre los amigos de Albus. Scorpius ha crecido en una realidad muy distinta a la de Albus y Rose. Él sabe que el mundo es un lugar terrible. Y comprende que a veces, grandes actos requieren de grandes sacrificios. Y confía en que Albus hará grandes cosas. Y él quiere estar junto a su amigo cuando eso suceda.

Eso es todo por hoy!

Como siempre, infinitas gracias.

G.