Día 26: Confort/Comodidad/Consolar.
Dedicado a AquaticWhisper
(Perdona por no etiquetarte ayer :c)
- Mi Lady, puedes confiar en mi.
- No Chat. No puedo. Estarás en peligro.
- No me subestimes mas...
- Quiero protegerte...
- ¿Pero quien te protegerá?
- Nunca los dejaré...
¿Y esa voz?
- Marinette...
Sintió un poco de agua en su rostro. ¿Acaso se había desmayado o su mamá ya la levantó para ir a la escuela?
En la casa de Mei.
- Marinette, me alegra que hayas despertado. - dijo la Maestra.
- ¿Cuánto tiempo ha pasado?- dijo aturdida.
- Solo 20 minutos.
- ¿Q-qué? ¿Y porqué...?
- Wang te encontró sin reaccionar en sus brazos como si te hubieras dormido o algo así. Así que decidimos llevarte a la cama para que descansaras con mas comodidad.
- ¿Dónde está el Maestro Fu?
- En la sala, ¿estás lista para hablar con él?
- Si.
- Entonces vamos, Wang te espera.
- Espera que me seco la cara y voy, porqué me mojaste... oh adivino. ¿Tikki?
- Si.
-.-
En la sala.
Marinette miró a Wang Fu, quien era su antiguo Maestro en su camino a ser la Guardiana de los Miraculous, solo tomaba un té con galletas.
- Marinette, estás bien. Eso me alegra. - dijo el señor.
- ¿C-cómo recuerda mi nombre? - dijo la azabache algo esperanzada de que lo recordara.
- Mi hermana me dijo que era su nombre, ¿no es así?
- S-si.
- Siéntate. Necesito hablar contigo de algo.
- Aparte de la receta de los macaroons. Soy toda oídos.
- Marinette, me mandaste unas fotos bajo los macaroons y una carta. ¿Eso es cierto?
Bueno, era momento de que lo sepa.
- Si. Usted dijo que no recordaba nada el día que se fue a París.
- Exactamente, pero al parecer los dos tuvimos una historia.
- Si.
- ¿Puedes contármela?
- No se si sea oportuno.
- Quiero saber quien era en el pasado.
- Pero señor Wang... No se si sea lo correcto.
- Mira, no te voy a obligar a que me digas todo. Solo a que seas sincera conmigo.
- Está bien.
Marinette se acomodó y comenzó a narrar.
- Usted y yo nos llevábamos como abuelo y nieta. Nos conocimos cuando iba a atropellarle un auto y lo salvé. Le di por primera vez un macaroon para compensarlo. Era una especie de médico curandero, curó a mi gata cuando estaba enferma y desde ahí no dejaba de visitarlo.
Fu se sorprendió cuando digo algo de su gata.
- ¿Y logré curarla?
- Si, mi gata es alguien importante para mi. Por eso lo visitaba.
Marinette seguía narrando todas las cosas que, además de los Miraculous, hacían Fu y ella cuando se reunían. Obviamente no diciéndole las cosas de los guardianes.
- ... y usted me dijo que estaba enamorado de una chica. Se llamaba Marianne Lenoir.
- Espera, mi querida esposa que ahora está conmigo ¿era también la chica de quien me había enamorado antes de perder la memoria?
- Si. Era tan hermoso, me hubiera gustado que hubiese pasado eso al principio con el chico de quien me estaba enamorando.
- ¿Ese chico es un ex?
- No, es mi novio ahora. Pero por ciertas cosas...
No podía decirle. No aún.
- Por ciertas cosas, ¿qué?
- No puedo estar mas con él. Es un amor imposible.
- Pero él está contigo. Es como tu compañero contra el mundo. Y escucha, él lo va a estar en todo momento.
Sonó como a algo que Chat le diría.
- Pero esto le hará daño.
- ¿Tú lo estás engañando con otro chico?
- No, señor Wang. Es el chico a quien mas amo en este mundo, solo que lo subestimo muchas veces. Cuando supe su verdadero ser, quise protegerlo con mi vida.
- Oh, Marinette. El secreto de un gran y duradero amor son 3 cosas: Comunicación, respeto y confianza.
- Señor Wang...
- Confía en él, por mas que te cueste. Es tu decisión. Elige lo que te haga sentir mas que cómoda.
- Gracias, Mae...- digo señor Wang.
- Dime Wang.
- Está bien, Wang.
- Marinette, sé que mi hermana la trajo aquí por alguna razón y creo que sé el porqué.
- ¿Por los macaroones?
- Además de eso, mas bien acompáñame a la cocina a preparar limonada para acompañarlos. Hace días intenté hacer algunos y creo que salieron bien. Además que te comentaré algo.
- Está bien, señor Wang.
- Tu sabes algo mas y no me haz dicho, señorita.
- ¿Y-yo?
- ¿Quién mas entonces?
- Jaja claro tiene razón.
- Me llamó la atención que me digas Maestro. ¿Porqué? Y la verdad, Marinette. Sé que Mei esta ocultando algo también, habré perdido la memoria pero no soy tonto.
- Usted antes de perder la memoria era el Maestro Fu para mi.
- ¿Por qué?
- P-porque usted enseñaba artes marciales.
- ¿Artes marciales?
Si, Marinette. Sé una vil mentirosa de nuevo pero para proteger al Maestro Fu esta vez.
- Claro, usted me enseñó a defenderme. No se si ha escuchado de los akumas, de un villano llamado Hawk Moth y de unos superhéroes llamados Ladybug y Chat Noir.
- Un poco, no recuerdo mucho de ellos.
- Pues ese villano es malvado y se apodera de las emociones negativas. No tuve opción de contarle esa problemática, usted sabía de las cosas que me pasaban en la escuela y me enseñó a enfrentar a los akumas.
Bueno eso era media verdad, él era el guardián y tu, Ladybug.
- ¿Estás diciéndome que te vuelves como él si se apodera de tus emociones?
- S-si y usted me ayudó a superar esas situaciones.
- Bueno, tiene sentido.
Terminaron de hacer la limonada y lo llevaron a la sala junto con los macaroons.
- Me gustó una de las fotos donde estábamos en el lugar donde te enseñaba.
- Si, fue emocionante. Mas bien quería agradecerle por enseñarme tanto. Ahora puedo tomar mejores decisiones.
- Bueno solo faltaría una.
- ¿Una?
- La que me dijiste, de tu novio. No lo subestimes.
- ¿Qué haría si Marianne estuviera en peligro y quisiera ayudarla?
- Haría lo que sea, pero lo deberiamos hablar, por eso estoy con ella.
- La confianza, ¿eh?
- Es lo que siempre debe haber. Comunicación, respeto y confianza. Ya te lo dije. Tu puedes, Marinette.
- Quiero decirle del peligro que tiene y no se si podría ayudarlo a él con eso. Sé algo que él no sabe. Y es importante.
- Hazlo, dile. Decide en cambiar su destino trágico o sino seguirá todo igual. y sufrirás mas tu.
Marinette lo miró con ojos de nostalgia y de pronto volvió a abrazarlo.
- Gracias, Maestro Fu. Lo haré. Lo prometo, por mas que me cueste lo haré.
- Sé que lo harás.
De pronto se puso a llorar en sus brazos.
- Lo siento tanto. Haré lo que sea para visitarlo mas seguido, ¿está bien?
- Marinette...
- Es que lo extraño demasiado y lo necesito tanto en mi vida. Era la única persona que me orientaba y me ayudaba en todo. Lo siento muchísimo...
- No te sientas mal. Cada problema tiene una solución.
Oh, era tan sabio.
- Tu me recuerdas a una chica que vi cuando estaba en un techo o algo así. Estaba con un chico vestido de gato.
- ¿Vio a Ladybug y Chat Noir?
- Si, creo que eran ellos, parecían preocupados.
- Es que... - se limpió las lágrimas. - ...es su trabajo preocuparse por los demás.
- Si, pero tu también fuiste mi superheroína.
- ¿Ah si? ¿P-porqué dice eso?
- Por los macaroons. Son tan deliciosos.
Marinette comió uno de los macaroons de Fu.
- Pues los suyos no están nada mal, Maestro.
- Gracias, Marinette.
Luego apareció Mei.
- Muy bien, Fu. Debo llevar a Marinette a conocer la ciudad.
- Pensaba que se quedaría con nosotros.
- Si, pero solo vino algunas horas. Ya nos visitará pronto. Vamos, Marinette.
- Está bien, Mei.
- Despídete de Wang, Marinette.
- Oh si. Gracias por los macaroons, Wang.
- De nada.
- Mandele saludos a Marianne. Espero ver
Se volvieron a abrazar. Marinette en su oído le dijo algo que no escuchó Mei.
- Le prometo que haré las cosas bien para que todo sea como antes.
Él no supo que quiso decir con eso pero terminó sonriendo. Aunque él haya perdido la memoria, era una chica que jamás olvidaría.
Mei la condujo a la puerta y salió con ella.
- Bien, Marinette. Ahora si comencemos con tu prueba, vamos.
- ¿Tenemos que ir al templo de verdad? ¿Y si lo hago mal?
- Marinette, ten confianza en ti. Lo lograrás, en lo que sea. Confía en mi. ¡Kaalki, a todo galope!
Activó su transformación.
- ¿Estás lista, Marinette?
- Si. Vamos, Maestra Mei.
- ¡Kaalki, a viajar!
¡Día 26 terminado!
Estoy contenta con los capítulos del Maestro Fu, es que me emociona ver a mi Mari feliz por ver a su guía en ser Ladybug, después de lo triste que estaba que él perdiera la memoria.
Bueno, ahora estoy solamente intrigada por lo que viene, descuiden que pronto volveremos al presente.
¡Nos leemos mañana!
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 27: Futuro.
