Muy bien chicos primero quisiera pedirles que vayan directo a Youtube y coloquen a sonar la Semper Fidelis. Sé que siempre soy muy teatral con la fanfarria por las actualizaciones. Pero un poco de acompañamiento musical no estaría mal para variar XD

¡Y es que, HOLAAAA! ¡Este mes pude actualizar todos mis fics! ¿Tienen idea de lo difícil que es escribir NUEVE capítulos de nueve historias diferentes?, por lo que siempre me quedan faltando dos o tres fics que se retrasan. Y luego ustedes me quieren colgar por no actualizar, no que los culpe. Están en todo su derecho de querer matar al autor Jejeje ¡Pero solo vez en cuando, eh!

Y aun con el día extra del año bisiesto me sorprende que fuera justamente en el mes más corto el que pudiera lograr esto XD Pero en fin no vamos a hacer esto más largo de lo que ya es y pasemos a lo bueno:

Ya saben, cualquier opinión (buena, mala, constructiva, cartas bomba, aulladores...) es bienvenida en los reviews. ¡Nos leemos en las notas finales mis amores!

Capitulo 29:

"De Oportunidades y De Dolor"

Ciertamente no fue el momento más idóneo para decirlo, ni tampoco el más romántico.

¡Pero demonios se había sentido tan bien decirlo! Llevaba toda la semana mordiéndose la lengua para no soltárselo a Harry así como así durante una de sus visitas en casa. Aunque estaba seguro que a Teddy le habría encantado. Y ahora que lo pensaba no había tenido oportunidad de comentarle nada; estaba seguro que el chico le reclamaría por ese detalle. Ya podía escucharlo con su diatriba:

-¿Tienes idea de lo que es el "protocolo"? Primero vienes a mí, te presentas, esclareces tus intenciones con MI Harry (porque es mío hasta que no haya un anillo) Cosa que requiere de un protocolo muy diferente. Y si logras convencerme yo te doy la aprobación para salir con MI Harry-

Cielos como adoraba a ese chico.

Pero no era del todo su culpa. Era culpa de esas estúpidas promotoras, ¿que no podían vestirse como mujeres decentes? ¡O mínimo ponerse unas sotanas! Siquiera mantenerse alejadas de SU Harry. Que Teddy no era el único con ese derecho, él solo estaba en proceso de ganárselo. Aunque tal vez le tomaría mas trabajo del que imagino en un principio, que tampoco era menos. Esos eran más o menos sus pensamientos mientras caminaba apresurado detrás de Harry intentando no perderle entre todas esas personas. Habían llegado a la entrada de los baños cuando el inglés finalmente se giro a hablarle:

-¡No te atrevas!-Dijo Harry levemente agitado y colorado. Tal vez por caminar tan apresurado o tal vez por el bochorno de la declaración. No quería pensar en detalles ahora. Solo quería calmar su pulso y que su magia no encendiera todos los automóviles del lugar-¡No entres!-Aclaro con dureza antes de volver a girar y entrar.

-Ok...-Respondió el quileute. Intentando reprimir la sonrisa de ternura que le provocaba ver al joven extranjero sonrojado hasta las orejas por su causa. Se lo tomaría como una victoria personal, gracias.

Por otro lado, finalmente a solas en el interior de los baños se tomo un momento para respirar profundamente e intentar calmar sus ideas, sosegar sus latidos. Se juago la cara con mucha agua fría y se paso las manos por su cabello en un vano intento por peinarse hacia atrás. Usualmente eso siempre le ayudaba a relajarse. Entonces por qué demonios aun sentía como si todo dentro de él hubiera decidido tomarse una vacaciones al trópico sin tener al menos la decencia de avisar con una semana de anticipo. Mientras se miraba a los ojos en el reflejo del baño no pudo evitar notar que sus orejas aun seguían muy coloradas:

-¿No crees que estas sobreactuando...? ¿Al menos un poquito?-

-Neville, de verdad...-Advirtió sin dirigirle la mirada a su amigo, sentado a su lado sobre el lavado-No es el mejor momento para esto.

-Viejo, solo intento ayudar-Se defendió el mago-Aunque no lo creas.

-¡...!-Una mirada ceñuda del ojiverde fue suficiente para confirmar sus palabras.

-Mira, primero relájate. Que vas a empezar a hiperventilar en cualquier momento-Acoto Neville pasando su mano por debajo del grifo del agua aun abierto y llevándola al cabello su amigo-En segundo lugar: estas exagerando ¡de verdad!-Se adelanto al ver que Harry abría la boca para contradecirle-Todos sabíamos que era cuestión de tiempo para que se diera cuenta de lo mucho que le gustas.

-No pensé que de verdad fuera a pasar-Se defendió el ojiverde cruzándose de brazos y apoyándose con la cintura en el borde del lavado. Neville se tomo un momento para mirar a su compañero y preguntarse internamente si en algún momento se daría cuenta de su comportamiento infantil en ese momento.

-Vale, está bien...-Accedió Neville levantando las palmas. Podía concederle a Harry ese punto dado su poca experiencia en el tema-Pero cuando te invitó fue honesto, y justo hace un momento también. No fue lo mas romántico, pero eso vale algunos puntos ¿no?

-Siento que estamos llevando dos conversaciones diferentes-Comento Harry. Provocando que Neville elevara las manos y mirara hacia arriba exasperado:

-¡Oh por favor Harry! El chico se te acaba de declarar y tú vienes corriendo al baño para hablarlo con tus amigos muertos-Espeto con obviedad-¿Cuál es tu problema?

-¡Que es un niño!-Sentencio el ojiverde intentando no gritar-¡Yo podría ser su padre!

-No exageres, Harry. A lo mucho serias su tío.

-¡No ayudes, Freed!-Espeto Harry, de paso provocando que el espejo del lavado se quebrara

-Harry, recuerda que para Jake tú solo tienes diecisiete años...-Explico Neville al mismo tiempo que el señor de la muerte reparaba el daño. Pero poco importaban sus argumentos en ese momento. El joven inglés solo suspiro antes pasar de largo y salir del baño.

De regreso entre el bullicio de la exhibición de autos miro a su alrededor solo para encontrar a Jacob esperarle apoyado en la pared a solo dos metros de la puerta por donde acababa de cruzar. Tenía los brazos cruzados, y una expresión de aprensión mal disimulada. En cuanto sus miradas se cruzaron el quileute se acero a él en solo dos zancadas, parecía a punto de decir algo pero Harry se adelanto:

-Llévame a casa-Lo dijo con toda la serenidad de la que fue capaz para no sonar enojado, pero con la suficiente firmeza como para dejar en claro que no quería conversar.

-Claro, lo que quieras Harry-Accedió el quileute con un tono bastante dócil.

El camino de regreso a Forks fue bastante tenso, y algo incomodo para ambos. Esta vez, al subir a la motocicleta, Jacob no hizo ningún comentario sagaz ni tampoco condujo tan rápido. Por su parte el mago se sujeto firmemente de su ha asiento, intentando no pensar en cómo durante el camino de ida se había sujetado de la cintura del Quileute. Estaba por completo ensimismado, intentando no sobre pensar toda aquella situación, que no noto como el asfalto sobre el que pasaban acababa sumamente caliente. Incluso cuando cruzaron el límite urbano del pueblo dejaron una pista de ligero vapor por la carretera húmeda por la lluvia.

Para cuando finalmente llegaron a casa, Harry no demoro en bajar y devolverle su casco a Jacob:

-Gracias por el viaje-Dijo cortésmente-Pero Jacob-

-¿Estas enojado?-Atajo el moreno, lucia levemente aprensivo pero de igual forma algo sosegado.

-No, no estoy enojado-Respondió tras una pequeña exhalación-Pero lo que dijiste allá en la exhibición me tomo por sorpresa.

-Fui muy bruto ¿no?-Dijo apenado con un pequeño rubor trepando por su rostro-¡Dios, que idiota fui!-Se reprimió agachando la mirada y con un aura de derrota tal que Harry no pudo evitar sentirte algo culpable.

-Yo...-Se maldijo internamente por su falta de experiencia en el tema-Debo, entrar, tengo que preparar la cena-

-¿Eso es un "tal vez"?-Inquirió Jacob levantando la mirada. Sus ojos brillaban de tal forma que Harry podría haber jurado que se verían incluso en la más absoluta oscuridad.

-Jacob, no-Pero no pensaba darle esperanzas y se sorprendió de sentir aquel apretón en su pecho al ver como el brillo en aquellos ojos cafés comenzaba a mermar. Pero Jacob era un buen chico, no se merecía que lo ilusionara para luego arrojarlo por un balcón-Lo siento. Eres un gran chico, pero no puedes enamorarte de alguien como yo.

-¿Por qué...?-Tal vez estuviera siendo rechazado. Pero el lobo no pensaba caer sin dar pelea-¿Por qué no puedo, Harry?-Repitió con decisión embargando su voz.

Había tantas razones: te duplico la edad. Literalmente somos de mundos diferentes. En mi vida solo he tenido dos citas, ¡y si contando lo de hoy! No sé nada de las relaciones. Tengo que cuidar a Teddy. Posiblemente no puedo morir. Algún día empezare a perder a las únicas personas que me importan y que me quedan...

-... no quiero perder a nadie más-Había estado contando mentalmente todos los argumentos, que no fue consciente de haber susurrado eso último en un intento de aliviar su carga.

Y claro que Jacob lo escucho. Quedo. Suave. Pero muy claro.

-¿Perder a alguien más?-Repitió sin comprender. Y de no ser por sus sentidos no habría notado ese pequeño escalofrió que recorrió al inglés. Solo por instinto se levanto de la motocicleta, en la cual había estado sentado, e intento rodearlo con sus brazos para confortarlo, pero una mano de Harry sobre su pecho se lo impidió.

-No, no te hagas esto, Jacob-Espeto Harry con seriedad-Créeme, no te lo mereces.

-Eso... es cierto-La sorpresa contorsiono toda la expresión de Harry al escuchar esas palabras. Y a pesar de sus intentos por mantener la distancia, se vio suavemente sujeto de los hombros por unas manos grandes y fuertes-Eres maduro y responsable. Eres amable pero no temes enfrentarte a cualquiera. Eres inteligente, educado, elegante y sin duda la persona más fascinante que nunca en mi vida haya conocido...-Conforme escuchaba Harry sentía como su pulso comenzaba a acelerarse-Cocinas delicioso...-Agrego el moreno con humor, sorprendentemente sacándole una risa también a su interlocutor-Y la forma en que te ve Teddy. ¡Ancestros, Teddy! Eres como un padre para ese chico y no eres mucho mayor que él.

-"Si supieras..."-Pensó sardónico el inglés.

-Yo soy idiota, celoso, apenas tengo un promedio de siete y constantemente soy una decepción para mi familia y la tribu-Se dijo Jacob. Mas para sí mismo que para el chico frente a él-Es verdad que no merezco a alguien como tú. Pero de verdad, Harry, de verdad te quiero. Solo dame una oportunidad ¿sí?-Suplico-Y te prometo que siempre estaré para ti, y para Teddy.

-Ha-... Hasta mañana, Jacob-

Lo siguiente que paso fue que Harry se aparto bruscamente y se despidió mientras andaba apresurado adentro de la casa. No comprendía porque las palabras de ese simple adolescente habían logrado calentar de esa forma todo su cuerpo. Para cuando cerró la puerta tras él sentía como si su cabeza se estuviera inflando cual globo aerostático, y sus latidos eran la bomba que impulsaba todo el hielo que había reemplazado su sangre por todo su cuerpo. Apoyo la espalda contra la madera y espero hasta escuchar como la motocicleta de Jacob se alejaba. Para entonces se había deslizado y acabado sentado en el piso. Con sus piernas recogidas y una mano sobre sus ojos intentando enfriar su cabeza.

-...-Solo que fue interrumpido al sentir algo frio contra su cara seguido de múltiples lametones-Teddy...-Su ahijado tenía ese habito. Siempre que le veía abatido o cansado, fuera cual fuera la razón, tomaba la forma de un San Bernardo y se tumbaba sobre él. Confortaba su padre dejando que rascara entre sus orejas y frotara su suave pelaje.

Estuvieron así por largo rato, con Teddy tumbado sobre las piernas de su padre, hasta que finalmente se levanto y se sentó a su lado:

-¿Mejor?-Inquirió de regreso como humano.

-No estaba teniendo un ataque-Esclareció el mayor. Pudo sentir como Teddy apoyaba la cabeza en su hombro:

-Lo sé-Dijo-Fue muy lindo lo que dijo...-Esperaba que su padre dijera algo, pero como guardo silencio decidió proseguir-Esta tan enamorado, ¿lo sabes no? Creo que incluso te quiere tanto como yo a ti. ¡Y esa última parte! De estar siempre para nosotros, creo que ni él se dio cuenta que sonaba a una propuesta-

-Teddy-Le detuvo antes de que siguiera-Ya hemos hablado de esto.

-No, no lo hemos hecho-Rebatió el menor irguiéndose y mirando directamente a su padre a los ojos-Bromeamos mucho con el tema, pero nunca lo hemos hablado seriamente ¡Ah!-Intervino cuando Harry abría la boca para contestar-Es cierto, no lo niegues. Y si, lo admito, me agrada mucho Jacob y me encantaría verlos juntos.

-Eso no va a pasar, Teddy-

-¿Por qué no?-Inquirió el metamorfo muy cerca de la exasperación-¿Es por mi? Porque creo que ya deje muy claro mi opinión al respecto...-Pero entonces la mirada de Teddy se torno seria y levemente melancólica-Papá, nada de lo que paso, o que vaya a pasar es tu culpa. Algún día yo me iré, posiblemente solo-Intento disimular el pequeño quiebre en su voz-Y me encantaría pensar que no te estaré abandonando en una casa vacía.

-¿Intentas hacerme sentir culpable?-Inquirió con una media sonrisa sarcástica. Pero Teddy no cambiaria el rumbo de la conversación tan fácilmente:

-Mira, ¿qué tendría de malo darle una oportunidad a Jake?-Inquirió de la forma más diplomática que pudo-¡Lo de la edad no cuenta!-Espeto tan pronto como pudo-Pareces de dieciséis, y lo que es más, tú nunca pudiste disfrutar de esa edad como alguien normal. Solo date esta oportunidad con un buen chico que te quiere.

-No vas a desistir ¿cierto?

-Harry, no es solo un capricho mío-Dijo regresando a su postura anterior-Y no digo que Jacob Ephrain Black sea tu alma gemela...-Harry le miro inquisidor por su manera de decir el nombre de Jacob-Digo que ambos podrían hacer una bonita pareja, que se harían muy bien el uno al otro y que sería divertido verte comportante como una colegiala enamorada-Agrego con humor-Te mereces ser feliz. Por una cita. Por dos semanas. Seis meses. Un año. Que dure lo que vaya a durar. Podrás ser feliz de una forma que nunca te han permitido.

-¿Cuando empezaste a darme consejos tú a mi?-Inquirió el mayor pasando su brazos por los hombros de su ahijado y pegadlo a él.

-Creo que fue cuando comencé a leer a Hemingway-Respondió con orgullo-Te hace pensar de una forma simple pero profunda a la vez-Estuvieron en un cómodo silencio varios minutos hasta que el joven no pudo contener mas su emoción-Entonces... ¿Qué harás?

-Voy a pensarlo...-Esa fue una respuesta de lo mas predecible-Luego, creo que lo correcto sería invitar a Jacob y decirle algo ¿no? Digo, hace rato creo que hui vilmente y se merece una respuesta directa.

-¡...!-Era obvio que Teddy estaba conteniéndose para no comenzar a chillar de felicidad.

-No estoy diciendo que vaya a acceder-Atajo el ojiverde con rapidez-Pero es un buen chico, se merece que sea honesto con él.

-¿Le dirás que somos-

-Tampoco soy tan honesto-Atajo al adivinar las palabras de Teddy-Eso es tema para algo mas... "serio".

Ciertamente decirle al quileute acerca de su naturaleza mágica y su estatus como Señor de la Muerte era un tema mucho más delicado que solo eso. Fuera como fuera no estaba seguro acerca de como proseguir al respecto. No sería justo con Jacob darle una respuesta positiva solo para no hacerle sentir mal, ni tampoco con él. Pero debía admitir, internamente ya que si Teddy llegaba a oírlo comenzaría a saltar por toda la casa, que una parte de él tampoco quería rechazarlo del todo. Cuando Jacob le dijo aquellas cosas de sí mismo: "Yo soy idiota... y constantemente soy una decepción para mi familia y la tribu". Se enojo al escucharle infravalorarse de aquella forma.

Jacob era un muchacho honesto, trabajador, leal. Lo había demostrado casi desde el instante en que se conocieron y no tenia duda de ello. Claro, cometía errores y tenía sus defectos como todos los jóvenes. Aunque en ese momento no pudiera pensar en ninguno.

¿Qué demonios estaba pasándole?

-Tengo hambre-Comento de repente el metamorfo, sacándolo de sus pensamientos-¿Cenamos recalentado?-Ofreció con humildad.

-Sería bueno...-Respondió con humor. La verdad no se sentía capaz de cocinar en ese momento. Apenas estaba levantándose y Teddy ya había corrido a la cocina y abierto el refrigerador. Justo estaban metiendo los platos al microondas cuando escucharon a alguien tocar la puerta:

-Uhh, parece que alguien regreso por alguien-Dijo sardónico el más joven.

-Quédate aquí-Ordeno Harry caminando hacia l recibidor-Es en serio Teddy, no quiero ver a ningún ser vivo salir de la cocina-Atajo antes de ir hacia la puerta.

Teddy solo bufo frustrado mientras regresaba al horno y detenía la cuenta. Apretó bien el grifo. No quería ningún ruido de fondo que pudiera estorbarle escuchar lo que dijeran esos dos. Por eso se quedo de pie a mitad de la cocina, atento a cualquier sonido: pudo escuchar los pasos de Harry y también como se abría la puerta.

-¿Qué rayos...?-Solo que en lugar de un saludo incomodo, las luces de todo la casa parpadearon y los bombillos de la sala estallaron produciendo muchas chispas. Al diablo con la privacidad, sabía que solo una cosa podría provocar algo como aquello por lo que se aventuro fuera de la cocina hacia el recibidor-¡Harry!-Su padre estaba bien, pie junto a la puerta y visiblemente luchando por controlarse:

-H-hola, Teddy-Esta vez fue su turno para petrificarse. De pie, al lado del marco de entrada se encontraba Seth aun con una mano elevada en un tímido gesto de saludo y una expresión de nervios en la cara.

-Hola-Respondió quedamente. Bueno, debía darle crédito a Harry. Había hecho estallar solo un par de bombillos en lugar de al joven quileute en la puerta. Aunque no estaba seguro que no fuera a hacerlo pronto-Ah, papá, nos dejarías a-

-No-Pero claro que no iba a dejarlos solos. No luego de lo mal que acabaron las cosas la última vez que Teddy y Seth hablaron solos.

-Vale-Tampoco le emocionaba la idea de estar frente a frente con Seth, si era honesto consigo mismo. Pero Jacob le había dicho que Seth iría a disculparse, así que había estado preparándose mentalmente para eso durante toda la semana-Al menos, podrías, retroceder...-Harry no movió un musculo-Un poco mas-Esta vez logro que diera un par de pasos hacia atrás. Cruzándose de brazos y sin haber apartado su mirada enojada de Seth-Es lo más "privado" que vamos a conseguir-Dijo Teddy caminando hacia el umbral de la puerta.

-Sí, yo...-Seth no estaba seguro de por donde comenzar. Pero Teddy se adelanto:

-Lamento lo del beso-Estaba seguro que detrás suyo Harry estaba mordiéndose la lengua para no decir nada, pero si escuchaba algo crujir iba a arrojarse al suelo. Palabra-No debí... Fue precipitado.

-Sí, no importa-Era obvio que Seth no quería hablar de ese evento en particular. Y eso dolía, pero ya no tanto como al principio-Yo, quiero disc-

-No lo hagas-Para sorpresa de ambos, o mejor dicho de todos, Teddy se adelanto-Sé que Jake te obligo a venir aquí...-No quería una disculpa impuesta-Seth, solo quiero escuchar lo que piensas. Solo eso.

-¿L-lo que pienso?-Ese era sin duda un giro inesperado. Si antes no sabía que decir ahora mucho menos.

-Seth, me gustas mucho-Era la segunda vez que el metamorfo pronunciaba aquellas palabras. Pero esta vez no pensaba dejarse dominar por sus emociones-¿Qué piensas de eso?

-¿Q-que...? Yo...-Seth comenzó a pasar las manos por su cabello, retrocedió un par de pasos. Balbuceaba palabras a medias mientras caminaba dos pasos a la derecha y regresaba tres a la izquierda. Para cuando regreso a su ubicación original lucia aprensivo-Es raro, Teddy. No sé porque, pero...-Lucia dolido y temeroso. Como un niño que no sabe la respuesta a una pregunta y sabe que será castigado por ello-¿Por qué no podemos ser amigos como antes? Ha-hacer como que esto nunca pasó...-Ahora sonaba suplicante-Solo amigos-Desesperado.

En ese instante Harry sintió verdadera compasión por Seth Clearwater. Legitima empatía. Ambos estaban en la misma situación: ambos debían lidiar con el hecho de que una persona cercana, un buen amigo, se hubiera enamorado de ellos. Debían afrontar esos sentimientos y dar la cara en el nombre del cariño mutuo que se pudieran tener, fueran correspondidos o no. Pero la forma de Seth. Intentar negar los sentimientos de Teddy. Hacer como nunca estuvieron allí.

Eso era cruel. Intencional o no. Solo era cruel.

-Claro que podemos seguir siendo amigos, Seth-Respondió Teddy sujetando al quileute por los hombros con suavidad. La sombra de una pequeña sonrisa comenzaba a asomar en el rostro del moreno-Y aun te voy a querer mucho. Pero mis sentimientos no desaparecerán de un día para otro. Ni tampoco será pronto, ¿puedes con eso?

-Sí, claro...-Sentía extraño, su pecho apretujado, ni siquiera consciente de la pequeña lagrima que escapo de su ojo. Solo estaba feliz de recuperar a su amigo. Tanto así que intento abrazarle, pero la mano de Seth le detuvo:

-Podríamos limitar un poco los abrazos mientras saco esto de mi sistema ¿sí?-Su mano echa un puño presionaba levemente en Seth para hacerle retroceder.

-Ah, sí, claro... Lo que digas-Fue entonces momento para el silencio incomodo. Ninguno de los dos jóvenes sabía que decir ahora: Seth aun se sentía muy ansioso y Teddy luchaba con la presa de sentimientos en su pecho. Por suerte, Harry estaba allí:

-Seth...-Llamo acercándose y colocándose tras Teddy al tiempo que tomaba la madera de la puerta por el borde-Ve a casa-No estaba enojado. Ya no.

Segundos después, mientras Seth bajaba los escalones del pórtico al camino de graba, la puerta de la casa Potter se cerró y un preocupado Harry abrazaba a su ahijado por la espalda:

-Estarás bien-Le dijo-Eres más fuerte que esto...-Afirmo soltándole al tiempo que Teddy se daba vuelta-Y cuando alguien se dé cuenta de eso, ese día me dejaras e iras a hacer tu vida, y solo me hablaras para que cuide a tus hijos-Su intención más que obvia. Teddy solo una enorme carcajada.

-Tú siempre serás el hombre de mi vida, Harry-Bromeo Teddy sacándole la lengua-Además, a este paso serás tú el que me deje a mi primero. Eh, viejo picaron y asalta cunas...

-No empieces, Teddy-Mando con humor antes de volver a abrazar al metamorfo. Esta vez de forma mucho más cálida, más tierna. Igual que todas aquellas veces, cuando era solo un pequeño asustado de la oscuridad en aquella vieja y tétrica casa.

-Ey, estoy bien...-Dijo el menor colocando su mano en el cabello de su padre, quien apoyaba la cabeza sobre su hombro. Era difícil decir quién confortaba a quien.

-Eso fue cruel-Espeto Harry. Su voz ahogada contra el hombro del menor.

-Lo superare-Rebatió Teddy. Para entonces rodear lentamente a Harry con sus brazos-¿Papá...?-Le llamo mientras sonreía.

-¿Si?-Inquirió afianzando su agarre.

-Duele...-Dijo, ahora que las lágrimas brotaban empañando su amarga sonrisa-Me duele mucho, papá.

Continuara...