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Capitulo XIII

"Se perdona mientras se ama".− François de La Rochefoucauld


− ¿Que estás buscando? – pregunto Sizhui al ver como su mejor amigo palpaba la pared del enorme edificio.

− Una saliente o un marco que indique que hay una puerta – respondió sin regresar a verle, concentrado en encontrar lo que buscaba.

− ¿Qué? – Pregunto confundido − pero aquí no hay…

− ¡La encontré!

Sizhui observo con sorpresa como tras quitar un par de telarañas la silueta de una puerta del mismo color de la pared se mostraba ante ellos, con varios símbolos en cada esquina de la misma.

− ¿Y esto? – Pregunto Sizhui – no recuerdo haber visto esto antes.

− Obvio no, ¿Cuántas veces has rodeado la sala ancestral y examinado sus paredes?

Sizhui abrió la boca pero no emitió palabra alguna, ya que no encontró respuesta para la pregunta.

− Exacto – dijo Jingyi.

− ¿Cómo sabias que estaba esto aquí?

− Maestro Wei.

Fue lo que respondió y con ello obtuvo las respuestas que buscaba.

− Al parecer esta puerta fue creada por un líder del clan Lan – continuo Jingyi quien, conociendo a su amigo, seguramente estaría preguntándose de donde había salido la puerta – No me mires así es la verdad o, al menos eso me comento el maestro Wei – encogiéndose de hombros – este líder del clan era alguien un tanto enfermizo por lo que comúnmente los ancianos y tíos tomaban las decisiones, aunque las consultaban con él antes de ejecutarlas aunque…

− ¿Aunque?

− Escuchaba rumores de ciertas cosas, castigos impartidos que eran demasiado fuertes, reglas impuestas de las cuales no estaba al tanto… Así que decidió espiar las reuniones a las que no podía ir por su estado de salud.

− ¿Me estás diciendo que un líder del clan Lan creo esta compuerta, no le dijo a nadie, todo para espiar las acciones del consejo y demás familiares?

Jingyi Asintió.

− Sabía que iba en contra de las reglas pero, decidió romperlas por un bien mayor – le respondió.

− ¿Así como tú cuando decides romperlas y quieres que te ayude a terminar los castigos más rápido? – pregunto Sizhui con algo de diversión.

− Muy gracioso – entrecerrando los ojos – como decía, este líder la usaba para ello así podía prevenir cualquier injusticia. Aunque la misma fue usada por otros con el mismo fin, el consejo en alguna generación del clan Lan decidió que era mejor sellarla así evitarían "la tentación" que podía provocar en los discípulos, por ello todos se olvidaron de la misma.

− Supongo que mi madre la encontró hace tiempo y la uso para espiar al consejo, ¿no?

− Bueno, solo la uso un par de veces.

− Y tú estabas con él, ¿verdad?

Jingyi desvió la mirada.

Sizhui negó con su cabeza.

"Definitivamente mi madre mal influencio a Jingyi" pensó Sizhui mientras sonreía.

− ¿Y?

− ¿Qué?

− ¿Cómo la abrimos? – Le pregunto Sizhui – supongo que hay una forma de hacerlo ¿no?

− Al inicio con una gota de un descendiente del clan Lan era suficiente pero, tras el sello del consejo la puerta debe abrirse usando la llave del mismo.

−…

− Maestro Wei la dedujo – respondió a la muda pregunta.

Jingyi trazo unos símbolos en el aire los cuales, se incrustaron en los símbolos de la puerta y, tras unos segundos algo en su interior hizo un sonido de apertura, dejando que la puerta de piedra se hiciera a un lado.

− ¿Entramos?

Sizhui lo contemplo antes de asentir.

"Estoy seguro que mi padre me castigara cuando se entere de esto" fue su único pensamiento mientras ambos entraban al lugar y la puerta de piedra se cerraba tras ellos.


El lugar por donde entraron era un poco angosto, por lo que tuvieron que agacharse para pasar por el pequeño pasillo hasta que llegaron a una pared que tenía unos pequeños círculos, donde podían contemplar el interior del lugar.

− ¿Dónde estamos?

− Al parecer estamos justamente debajo de uno de los escalones donde se sientan los ancianos – respondió Jingyi.

− Eso parece.

Sin decir más palabras continuaron observando el panorama, escuchando cada palabra dicha por parte del viejo Qiren y los demás ancianos. Apretando sus manos cada que pedían que Wei Wuxian fuera castigado o expulsado del clan.

− ¿Cómo pueden ser así de injustos con él? – pregunto Jingyi.

Sizhui no respondió, ya que se preguntaba lo mismo conforme el juicio avanzaba.

Los minutos pasaban, la tristeza e impotencia que sentían por ver en aquel estado a quien consideraban su familia les recorría el cuerpo, como un fuego que no podían apagar. Sobre todo cuando la joven líder del clan Guiying se hizo presente en la sala, dejándolos impactados cuando los ancianos hablaron sobre lo que planeaban hacer.

− No puede ser… Ellos…

"Por eso mi madre no quería decir nada acerca del cachorro" pensó Sizhui, sintiendo unas inmensas ganas de ingresar a la sala y defender a su madre.

Miles de pensamientos pasaron por sus mentes, ¿Cómo era posible que los honorables miembros del clan Lan hicieran eso? ¿Tanto era su odio hacia Wei Wuxian que no mostrarían piedad ante nada? ¿Serían capaces de hacer sufrir a ambos, con el único fin de separarlos?

Siempre habían seguido las reglas, impuestas desde el creador del clan Lan pero, en esos momentos los ancianos ni su propio maestro Lan Qiren, las estaban obedeciendo.

Todos sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su maestro, indico con un movimiento de su cabeza que procedieran con el castigo.

− ¿Qué hacemos? – regreso a verlo Jingyi – Si no hacemos algo…

− Lo sé – respondió Sizhui.

− Sizhui.

Ante tal situación solo había una forma de detener el castigo pero, no estaba seguro de si lograría que funcionara, sobre todo cuando no tenía el permiso de Zewu−Jun para ir al lugar fuera de las horas permitidas.

− Tú quédate aquí – regresando a verle – volveré pronto.

− ¿A dónde vas?

Pero el joven alfa no le respondió y salió tan pronto pudo de aquel reducido lugar.


Detuvo sus pasos nada más llegar al lugar.

La entrada del mismo era custodiada por dos jóvenes discípulos, quienes mantenían alejados a los intrusos, dejando pasar solo a aquellos que tuvieran el permiso del líder del clan o estuvieran autorizados para entregar los alimentos a las horas permitidas.

Sabía que no estaba autorizado pero, debía intentarlo, la vida de su padre omega dependía de ello y no podía rendirse antes de intentarlo después de todo, el segundo maestro de Gusu no podía percibir totalmente las emociones de su omega ya aquello era una de las peculiaridades de la barrera que mantenía a aislado a un miembro del clan Lan.

Mientras un miembro del clan se mantuviera en reclusión y una barrera impidiera el paso, esta minimizaría la percepción de las emociones entre una pareja enlazada por tal motivo, el segundo maestro de Gusu, aun cuando percibía de cierta forma las emociones de su omega, estas eran tan mínimas que era imposible que se percatara que algo estuviera mal con el mismo.

Es por ello que la única solución que había encontrado al no esta Zewu-Jun en el clan, era ir hablar directamente con el segundo maestro de Gusu… Siempre y cuando lograra hacerlo.

Por ello camino con decisión hacia las enormes puertas del recinto, sintiendo por primera vez como el recorrido le resultaba largo y pesado, quizás producto de los nervios que estaba viviendo. Solo detuvo sus pasos cuando ambos discípulos le bloquearon el paso, quienes desenfundaron sus espadas, cruzándolas entre sí en frente de Sizhui.

− Lan Sizhui – hablo uno de ellos − ¿qué asuntos tienes en este lugar?

− Tengo que entrar, algo urgente a sucedido y debo informarlo.

− A menos que tengas el permiso de nuestro líder, me temo que no podemos dejarte pasar – le indico el otro.

− Durante esta semana eres el encargado de las comidas de Hanguang−Jun – le sugirió el primer discípulo – regresa cuando sea la hora de la cena, puedes usar ese tiempo para hablar con él.

− Pero, es realmente urgente – volvió a decir con algo de pánico en su voz.

− Lo lamento – respondió con voz fría – pero está prohibido el paso a menos que Zewu−Jun lo autorice y por el momento él no se encuentra dentro de la secta.

− Regresa a la hora indicada − finalizo el otro discípulo.

Sizhui quiso responder pero, por mucho que intentara persuadir a sus compañeros sabía que no lograría nada ya que, ambos estaban cumpliendo con las reglas y como discípulos del clan Lan, no las romperían por nada ni siquiera por el hijo adoptivo de Hanguang−Jun.

Con pesar asintió y se despidió con una reverencia.

Lentamente se dio la vuelta y camino de regreso al salón ancestral, sintiéndose frustrado por no poder hacer algo para salvar a su padre omega.

"Debe haber algo… Tengo que hablar con mi padre" pensó mientras continuaba su camino.

Detuvo sus pasos antes de salir completamente del lugar. Pensando en posibles soluciones al bloqueo, fue entonces que recordó a su tío Wen Ning y lo que meses atrás le había enseñado.


¿Agujas? – observando con detenimiento el pequeño objeto entre sus manos.

Sí, mi hermana era una gran médico y las utilizaba para todo tipo de procedimientos – le aseguro el general fantasma – operaciones, costuras, acupuntura e incluso para dejar inconscientes a otros si no podían calmarse.

¿Ella podía hacer eso?

Su tío asintió.

Comúnmente un cultivador utiliza su energía espiritual para ello.

Mi hermana utilizaba la medicina más que el propio cultivo – rememorando varios momentos compartidos junto a ella – la última ocasión en el que las uso, fue cuando dejo inconsciente al maestro Wei.

¿Hablas de cuando se entregaron al clan Jin?

Wen Ning asintió.

Sizhui intuyo que si su tío siguiera vivió, seguramente le hubiese sido muy difícil hablar de aquel hecho, sobre todo por lo difícil que es recordar como murieron los pocos familiares que te quedaban.

¿Es doloroso?

Wen Ning lo regreso a ver.

No recuerdo mucho la sensación pero, podría describirla como un piquete y después todo se torna oscuro, dejándote dormido.

Ya veo – dirigiendo sui vista nuevamente a la aguja − ¿podrías enseñarme?

¿Quieres aprender?

Sizhui asintió.

En ocasiones, las heridas en el cuerpo son demasiado dolorosas y las hierbas tardan mucho en hacer efecto por los nervios del que las sufre así que, podría utilizar las agujas si se necesita.

Durante unos segundos no obtuvo respuesta por parte del general fantasma pero, una vez este asintió, una enorme sonrisa floreció en el rostro de Sizhui.


Cuando le pidió a su tío Ning que le enseñase el uso de las agujas, tal y como su difunta tía Wen Qing lo hacía, nunca espero utilizarlas de una forma que nada tenían que ver con la medicina.

Con algo de nervios saco las agujas que guardaba dentro de su túnica, apretándolas con fuerza entre sus manos, respiro profundamente antes de girarse sobre sus talones y regresar sobre sus pasos.

Los discípulos que custodiaban la entrada lo regresaron a ver con algo de confusión ya que ellos habían sido muy firmes en no dejar pasar a nadie. Ambos estaban por dejar su lugar para bloquearle el paso cuando, sin que pudieran prevenirlo, una aguja se clavó en medio de su frente, haciéndoles perder el conocimiento y cayendo al suelo.

Sizhui se acercó a ellos para comprobar su pulso, soltando un suspiro al notar que no había errado en la posición de la aguja, sacándola de sus frentes un instante después.

− Lo lamento – se disculpó con ambos – pero era la única opción que tenía – alzando su vista hacia la enorme puerta del recinto "Mas tarde mi padre decidirá mi castigo" pensó acercándose a la misma.

Cuando estaba cerca de tocar la puerta, una barrera le impido el paso, recordando en esos momentos la protección que la misma tenía.

"Lo olvide, la puerta solo se abre por dentro, ante Zewu−Jun o con la pieza de jade especial que nos dio para traerle sus alimentos" buscando entre sus ropas la pieza que necesitaba pero, rápidamente recordó que dicha pieza no estaba consigo "¿Pero qué?" buscando nuevamente entre sus ropas, recordando que la misma fue dejada en la cocina hasta que la hora de los alimentos llegara.

En esos momentos sintió que su mundo se hundía, sabía que el tiempo se le acababa, su padre omega recibiría el castigo y la única persona que podía hacer algo estaba tras aquellas enormes puertas pero, sin la pieza de jade, no podía hacer nada para ingresar.

Lentamente la desesperación comenzó a recorrer su cuerpo, los nervios afloraron haciéndolo temblar ligeramente por la impotencia que estaba viviendo.

Así que hizo lo único que podía hacer en esos momentos aun cuando no estaba seguro de que su padre lo escuchara.

− ¡Hanguang−Jun! – Lo llamo desde el exterior − ¡Por favor, necesito hablar contigo, es urgente!

Tal como suponía no obtuvo respuesta ni movimiento de la puerta.

Sizhui se mordió el labio inferior y se dejó caer de rodillas, sintiendo como una lagrima caía por su mejilla.

− ¡Padre! – lo llamo esta vez sin honorifico alguno, solo como el hijo que el segundo jade había adoptado hacía muchos años − ¡Por favor! – le suplico con voz entrecortada − ¡Necesito que salgas, mi madre te necesita!

Nuevamente el silencio fue lo único que obtuvo.

− ¡La vida de Xian gege corre peligro, sino haces algo puede morir!

Durante unos instantes creyó que su padre simplemente hacia caso omiso de sus suplicas, todo con tal de cumplir con la reclusión impuesta por Zewu−Jun por lo que las lágrimas comenzaron a caer por su rostro sin intención de detenerse. Con fuerza apretó sus manos, sintiéndose impotente al no poder proteger a la persona que consideraba su madre, quien de un momento a otro recibiría el castigo de los ancianos.

"Madre… lo siento"

Tras aquel pensamiento, tuvo la intención de levantarse y regresar, al menos estaría a su lado para curar sus heridas, dando la media vuelta para comenzar a caminar cuando, el sonido de las puertas abriéndose le sorprendió, girándose nuevamente para encontrarse con la figura del segundo maestro de Gusu saliendo del recinto.

− Hanguang−Jun – susurro con sorpresa.

− Sizhui – le llamo su padre − ¿Que sucede con Wei Ying? – pregunto con un tono que demostraba la ansiedad que estaba sintiendo.

En esos momentos, Sizhui trago con fuerza y le comunico lo ocurrido.


Los discípulos del clan Lan lo sujetaban firmemente de los brazos, impidiéndole que pudiera moverse, una fuerza que tiempo atrás le había sorprendido al ver a su esposo utilizarla en el templo de la diosa pero ahora, lo mantenía inmovilizado, con el fin de que recibiera el castigo que merecía o, el que los ancianos y el viejo Qiren le habían dictado.

Podía percibir la presencia de un tercer discípulo tras de su persona, con el látigo de disciplina entre sus manos, esperando la señal de su maestro para llevar a cabo el castigo.

Los ancianos, Lan Qiren y la líder del clan Guiying le observaban fijamente, listos para presenciar cómo era golpeado por aquel látigo.

− ¿Estás seguro de querer hacer esto? – le pregunto Wei Ying − cuando Lan Zhan se entere, no estará nada contento y nunca te perdonara.

− Solo cumplo con las reglas, Wangji comprenderá que lo que se hizo fue por el bien de nuestro clan.

− ¿Así como lo hizo hace trece años cuando me defendió y recibió el mismo castigo que estas por imponerme?

El rostro de Qiren se contrajo por el enojo y con un ademan indico que procedieran.

El lugar quedo en total silencio por unos segundos hasta que, el sonido del látigo impactando contra la espalda del omega resonó en el recinto.

Wei Ying se contorsiono hacia atrás, sintiendo como una ráfaga de dolor recorría toda su columna, teniendo que apretar fuertemente los dientes para no emitir ningún sonido que demostrara el dolor que atravesaba.

En ocasiones como esa, odiaba no tener su cuerpo original.

El cuerpo de Mo actualmente era bastante parecido a su yo pasado, el cual se fue moldeando gracias a la fuerza de su alma pero, la capacidad de cultivo de su nuevo cuerpo difería mucho de su yo anterior. Antes, un castigo de esa índole no le hubiese enviado corrientes de dolor difíciles de soportar, teniendo que pasar algunas semanas en cama para recuperarse pero, el cuerpo de Mo, aunque tenía cinco años de cultivo dual y un núcleo de oro actualmente estable, solo le permitía resistir cierto grado de dolor – Al menos mayor al ser humano común − y al tener sus meridianos totalmente bloqueados, dicha resistencia se volvía nula ni hablar de la heridas que seguramente el látigo dejaría en su piel que, muy en su interior, serian peores que las que su esposo porto alguna vez y cuyas cicatrices eran un recuerdo constante.

Todos sus pensamientos se volvieron borrosos cuando dos latigazos más impactaron en su espalda, terminando cubierto de sudor tras los mismos, lo cual provoco que por la fuerza de mitigar sus gemidos, se hiciera sangrar el labio inferior, revolviéndole el estómago y enviándole nauseas que probablemente le harían vomitar.

"Lan Zhan… ¿Fue esto lo que sentiste mientras recibías esos latigazos por mi causa?" pensó mientras un súbito dolor en su vientre, uno que jamás había experimentado en toda su vida, le hacía doblarse y devolver el contenido de su estómago en el pulcro piso del salón ancestral de los Lan.

− ¿Este es el famoso patriarca Yiling? – Pregunto un anciano – tu cultivo es tan bajo que no puedes soportar tres golpes del látigo de la disciplina – soltando un largo suspiro – en definitiva no eres digno de ser el compañero de Hanguang−Jun.

Palabras que la mayoría secundo mientras otros susurraban que ya era suficiente el castigo que el omega estaba recibiendo.

"Si tuviera mi cuerpo original, no pensarían de ese modo" pensó antes de volver a vomitar "Lan Zhan… Lo lamento, es culpa mía lo que está sucediendo" sintiendo como su vista se volvía borrosa "Tenia tantas ganas de verte… De explicarte…"

El sonido del látigo volviendo a caer hizo que cerrara los ojos, preparándose para recibir el cuarto azote cuando, por alguna razón, este nunca llego.

Sus brazos fueron soltados de golpe, teniendo que apoyarse con ambas manos en el suelo para no caer sobre el mismo. Con dificultad levanto la vista, buscando una explicación y lo que vio lo desconcertó.

Los rostros de todos los presentes mostraban una clara sorpresa, notando la clara tensión que estaba sintiendo.

"Pero… ¿Qué?" pensó no comprendiendo lo que sucedía.

Fue en ese momento que lo percibió, el aroma a sándalo que tanto amaba inundo el recinto. El cual se volvió agrio y potente tras unos segundos, haciendo que la presión de las mismas hiciera que todos los demás hicieran muecas y lanzaran leves quejidos por la misma.

Wei Ying con dificultad se giró y sus ojos se ampliaron de golpe cuando pudo ver la figura del hombre que tanto amaba.

− Lan Zhan – dijo su nombre en un susurro.

Su alfa tenía una mueca que pocas veces había visto en toda su vida. Muchos sabían que su esposo era una persona inexpresiva y pocas veces lograba emitir algún gesto por lo que, ver el rostro contorsionado de su esposo, solo le indicaba una cosa… El segundo jade de Gusu Lan estaba realmente furioso y las potentes feromonas que inundaban el lugar lo confirmaban.

− Lan… Zhan – volvió a llamarlo.

Los ojos de su alfa se dirigieron hacia su persona y su rostro paso de la furia a una expresión que denotaba su angustia.

− Wei Ying.

Su omega trato de levantarse pero un súbito dolor en su vientre le hizo doblarse, haciendo que cayera de rodillas al suelo, sintiendo una extraña humedad entre sus piernas.

"Pero… ¿Qué?" pensó.

Lan Wangji se apresuró a su lado y lo tomo entre sus brazos.

Por suerte su espalda, aunque tenía heridas por los latigazos, estas no eran tan graves y había poco sangrado de las mismas pero, su labio inferior sangraba teniendo ligeros rastros del vomito anterior, todo su cuerpo estaba bañado en sudor y lentamente la fiebre comenzó a expandirse por su cuerpo. Al ver a su omega en aquel estado, una lagrima rodo por su mejilla, sorprendiendo a todos los presentes.

− Wangji.

Qiren intento acercarse a su sobrino pero, este levanto la vista y un gruñido de parte del alfa le hizo detenerse.

La presencia del alfa se hizo más pesada, haciendo jadear a la mayoría de los presentes. Estaba molesto por lo que le hicieron a su omega, el gesto en su rostro demostraba los furioso que estaba, dispuesto a herir a quien se acercara al lugar donde estaba.

− Wangji – su tío trato de acercarse nuevamente, siendo recibido por un fuerte gruñido – entiende… Él se lo busco… Era su castigo por…

El rostro de su sobrino se contrajo aún más por lo dicho, teniendo la firme intención de saltarle encima cuando, sin siquiera preverlo, una suave mano acaricia su mejilla, encontrándose con el sudoroso rostro de su omega quien le sonreía dulcemente.

− Wei Ying.

− Lan Zhan – contemplado con dificultad el rostro de su alfa – perdóname – Dijo antes de perder la consciencia completamente.

El segundo jade lo llamo en varias ocasiones pero su omega no respondió a ello, estrechando más el cuerpo del mismo, notando una extraña humedad debajo de él. Cuando movió su mano para verificar que era aquella humedad, sus ojos se ampliaron totalmente al percatarse que se trataba de sangre, comenzando a sentir el pánico crecer dentro de él al darse cuenta lo que aquello significaba.

Wangji solo regreso a ver a su tío con un gesto lleno de furia antes de levantarse con el cuerpo de su esposo entre sus brazos, dar media vuelta y comenzar a salir del recinto.

− ¡Wangji, aún no hemos terminado!

Su sobrino ignoro el llamado y salió de forma apresurada del lugar, encontrándose con su hijo en la salida.

− ¡Madre! – Se acercó y un gesto lleno de pánico se apodero de su rostro.

− Esta inconsciente – respondió con algo de ansiedad en su voz – tengo que llevarlo con los sanadores.

Sizhui asintió.

Antes de que pudieran avanzar la figura de Lan Xichen se hizo presente, sorprendiéndose por el escenario que lo recibió.

− ¿Wangji?

− Hermano.

− ¿Que sucedió? – pregunto observando el mal estado en el cual estaba su cuñado.

− …

Xichen pudo percibir el miedo en el aroma de su hermano, bajando la vista hacia su cuñado, notando como el blanco inmaculado de las túnicas de su clan estaban teñidas de carmín pero, lo que más lo alerto fue la sangre que provenía de su parte baja y la que su hermano tenía en una de sus manos, lo que inmediatamente le indico la razón del miedo de su hermano.

− Apresúrate – le dijo Xichen – llévalo con los sanadores.

− Yo le explicare todo a Zewu−Jun – intervino Sizhui.

Lan Wangji regreso a ver a su hermano, quien asintió rápidamente y tras una rápida despedida, el segundo jade se alejó de ambos alfas, preocupado por la salud de su omega y el bienestar del cachorro que aún se mantenía en su vientre.


Cuando sus ojos se abrieron nuevamente el olor a hierbas inundo sus sentidos, la luz del lugar lo cegó unos segundos, teniendo que parpadear un par de veces para adaptarse a ella y las voces del lugar le indicaron que no estaba solo. Intento incorporarse pero su cuerpo estaba adolorido y cansado lo cual hizo que volviera a acostarse, respirando profundamente por las náuseas que comenzaron a presentarse.

"¿Dónde estoy?" se preguntó observando el inmaculado techo del lugar.

Lentamente varias imágenes comenzaron a aparecer en su mente, recuerdos de lo vivido en la sala ancestral, las palabras de Lan Qiren, aquella mujer y los ancianos, el dolor de los latigazos y el suave aroma a sándalo que lo envolvió cuando iba a desmayarse.

− ¡Lan Zhan! – grito lleno de pánico.

− ¿Madre?

Giro su cabeza encontrándose con el rostro de su hijo, quien se acercó rápidamente.

− A−Yuan.

− Madre… Despertaste – dejando escapar una lagrima que limpio rápidamente con el dorso de su mano – tenia tanto miedo…

− ¿Dónde está Lan Zhan?, ¿qué paso con los ancianos?, ¿que…?

− Madre, tranquilízate.

− Pero… Lan Zhan…

− El Segundo maestro acaba de retirarse por pedido de Zewu−Jun pero, antes de eso nunca se apartó de tu lado.

Una tercera voz les hizo girar sus cabezas, encontrándose con la figura de una mujer algo mayor, quien sonreía dulcemente y se acercaba con calma.

− Debo decir que nunca he visto tan preocupado al segundo maestro, salvo cuando la fiebre asaltaba al maestro Sizhui cuando niño.

Sizhui se sonrojo ligeramente por lo dicho.

− Lin Mei – susurro Wei Ying – Eso significa que estoy…

− En el área de sanadores – respondió la mujer mayor – nos dio un buen susto Maestro Wei – le aseguro la mujer al colocarse a su lado – su energía espiritual era nula, las heridas en su cuerpo no sanaban por el mismo motivo, la fiebre no ayudaba y temía no ser capaz de sanar la hemorragia que tuvo.

− Lo siento – dijo con tristeza – fue culpa mía.

− No me tiene que dar explicaciones, lo que haya sucedido es algo que solo usted y el segundo maestro deben discutir pero, como sanadora, me preocupaba no poder salvarle.

Aquellas palabras fueron un pesar para el omega ya que, si la propia sanadora le indico lo preocupada que estaba sobre su salud, no quería imaginar cómo estaba su esposo.

− De todas formas… Gracias.

− Solo hago mi trabajo.

Wei Ying sonrió y trato de levantarse, sintiendo como cada hueso se resentía, como las heridas en su espalda comenzaban a doler haciéndole toser un poco.

− Madre – su hijo lo ayudo a sentarse sobre la pequeña cama – con cuidado.

− Estoy bien – sonriendo tristemente – he tenido heridas peores – tratando de aligerar el ambiente.

− Puede ser, pero no debes tomar esto a la ligera, si el castigo hubiese continuado, pudo haber muerto maestro Wei.

El omega bajo la cabeza.

− Pero… Estoy bien… ¿No?

La sanadora suspiro y asintió.

− Lo está, gracias a que el segundo maestro le estuvo transfiriendo su energía espiritual y el maestro Sizhui me ayudo a tratar las heridas.

Wei Ying regreso a ver a su hijo y le sonrío.

− Lo único que me preocupa es el estado del cachorro – indico con pesar − Cuando llego conmigo su estado de salud era crítico, la falta de energía espiritual hizo que los latigazos provocaran más daño del que suelen hacerle a un cultivador con sus meridianos abiertos. Su interior se vio afectado y comenzó a sangrar abundantemente, no fue hasta que logre desbloquear sus meridianos que pude contener el sangrado. Y aunque su núcleo de oro inmediatamente comenzó a transmitirle energía espiritual al cachorro para tratar de protegerle… −soltando un largo suspiro − Los próximos meses serán cruciales para ambos pero, si sigues mis indicaciones tal como te las indicare, un posible aborto por lo sucedido quedara totalmente descartado.

Durante unos segundos el silencio se posó sobre el lugar, ningún sonido se lograba escuchar hasta que, el omega, al salir de su estupefacción, hablo.

− Espero… Dijo… ¿Cachorro? – regresando a ver de reojo a su hijo quien le devolvió una mirada llena de confusión.

La sanadora enarco una ceja ante la pregunta.

− ¿No estaba enterado de su estado?

− …

− Maestro Wei, está en cinta.

Aquellas palabras fueron como un balde de agua fría. Con miedo llevo sus manos hacia su vientre, tocando con cuidado el lugar donde su hijo crecía, protegido por el calor de su cuerpo.

− Entonces… Era eso… – dijo entre dientes

Pequeños recuerdos aparecieron en su mente, momentos donde su alfa no lo dejo tomar alcohol, no le permitió ir a ninguna batalla que los pusiera en peligro, los abrazos efusivos, la forma en como su esposo respiraba sobre su cuello, la sobreprotección… Todo era por él, por esa diminuta personita que ahora crecía cálidamente dentro de su ser.

Sin darse cuenta, varias lágrimas cayeron por sus mejillas, alertando tanto a la sanadora como a Sizhui.

− Madre.

− ¿Tu sabias?

Sizhui cerró su boca y negó con su cabeza.

− Es posible que… Lan Zhan…

Lin Mei sonrío.

− Los alfas tienen un olfato muy desarrollado por lo tanto, son capaces de detectar cuando el aroma de su omega cambia y es producto del embarazo.

− Pero, este no es mi cuerpo original y, he tenido problemas con mi aroma desde hace cinco años, como es posible que…

− ¿No se haya confundido?

Wei Ying asintió.

− Probablemente al inicio habrá pensado de la misma forma en la que está pensando ahora, que el cambio de aroma era producto del problema con su nuevo cuerpo pero, conforme paso el tiempo y los hábitos de un omega en cinta se fueron presentando es como lo confirmo.

− Pero, ¿Por qué no me lo dijo?

− Algunos omegas son un tanto… Peculiares respecto a esos temas, ha habido casos donde el alfa se los dice y se ponen algo agresivos ya que querían descubrirlos ellos solos. Quizás el segundo maestro esperaba que usted mismo se diera cuenta.

− Pues no funciono, hasta ahora lo supe.

− Me doy cuenta – dedicándole una mirada comprensiva.

Wei Ying suspiro.

− ¿Cuánto…?

− ¿Cuánto tiempo tiene? – El omega asintió – debe estar por entrar en la cuarta semana.

− ¿Cuarta semana? − bajando la mirada − ¿un mes? – su mente comenzó a calcular el momento en el que quedo en estado "es decir… ¡¿durante mi celo?!" pensó con sorpresa.

Aquello era una enorme sorpresa. Aun cuando todos creían que ambos no tenían hijos porque aún no se sentían listos, la realidad es que durante aquellos cinco años habían intentado que su cuerpo quedara en cinta pero, aun cuando pasaban sus celos juntos y las palabras de la sanadora dictaban que no había nada malo que impidiera la concepción, no había pasado… Y cuando menos lo esperaban ahí estaba, su pequeño milagro, lo cual le hacía preguntarse ¿qué cambio?

− No entiendo, ¿qué cambio?

− …

− Durante cinco años intentamos pero… ¿Cómo pude embarazarme ahora y antes no?

− Algunas veces el cuerpo es quien se niega a concebir aun cuando no haya nada malo en él para hacerlo y en muy raras ocasiones es por un estado psicológico traumático.

− ¿Cómo un evento o situación pasada?

− Exactamente. La mente es más poderosa de lo que muchos creen y a veces, inconscientemente ordena al cuerpo hacer algunas cosas de las cuales no estamos al tanto.

"¿Un evento traumático?" se preguntó "¿será que no me embarazaba por qué recorde…?"

− Maestra Lin perdón que la interrumpa – dijo Sizhui – pero… Cuando dijo aborto….

Los ojos de Wei Ying se ampliaron de golpe y llevo sus manos hacia su vientre.

− Significa que…

− Tranquilo, por ahora el cachorro se encuentra estable pero… Los latigazos que recibió…

− ¿Puedo perderlo?

− No voy a mentirte, tu embarazo es de alto riesgo y un aborto… Es posible.

El omega bajo la cabeza, siendo abrazado por su hijo, quien trataba de confortarlo un poco.

"Tanto que lo deseamos…. Y ahora voy a perderlo por mi estupidez" dejándose abrazar por su hijo.

− Como comente antes, tu cuerpo recibió un daño que por la falta de energía espiritual se duplico es por ello que su embarazo ahora es de alto riesgo y la amenaza de aborto aún persiste. Los próximos tres meses serán de gran importancia por lo que, deberá seguir todas mis indicaciones para que esa amenaza solo quede en eso ya que, cualquier paso en falso hará que pierda al cachorro.

− Entonces… ¿Puede salvarlo?

− ¿No dije eso?

Wei Ying sonrío y asintió suavemente.

"Ya quiero ver la cara de ese viejo Qiren cuando sepa que estoy en cinta" pensó con alegría acariciando su vientre.

En eso recuerda que Lan Zhan no estaba a su lado lo cual le da curiosidad por saber dónde fue tras saber que se encontraba estable.

− ¿Dónde fue Lan Zhan? – regresando a ver a su hijo.

− En el salón ancestral – le respondió – Zewu−Jun convoco al consejo de ancianos y a mi padre, para discutir lo sucedido.

− ¿Zewu−Jun volvió?

− Mmm…

− ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

− Una semana.

Los ojos del omega se ampliaron grandemente.

− ¡¿Una semana?! – Pregunto con sorpresa – No es posible…

− Lo es – respondió Lin Mei – estuviste bajo mi cuidado durante todo ese tiempo e incluso Hanguang−Jun no se movió de tu lado hasta que el mismo Zewun−Jun lo convoco.

Wei Ying bajo la mirada y trago con fuerza.

"Es por eso que tengo un mes de embarazo… Mi celo había terminado tres semanas antes del juicio y estuve en este lugar toda la semana… Definitivamente sigo sin pensar claramente" pensó mientras soltaba un largo suspiro − ¿Zewu−Jun sabe todo lo que sucedió? – pregunto de pronto, alejando todos sus pensamientos.

− Sí y no está nada feliz con lo que sucedió. Mientras estuviste inconsciente, mantuvo en aislamiento a todos los ancianos que participaron abiertamente en el castigo.

− ¿Lan Qiren también?

Su hijo solo asintió.

− A todo esto… ¿Cómo sabes lo que sucedió ahí dentro? – Ampliando sus ojos al llegar a una conclusión − ¿estabas espiando? ¿Jingyi te dijo como hacerlo?

Sizhui se sonrojo ligeramente.

− Padre dijo que más tarde decidiría nuestros castigos.

Wei Ying dejo escapar una ligera risa por lo último.

− Tu le avisaste a Lan Zhan, ¿verdad?

− Sí, no podía dejar que nada malo te pasara aunque… No lo logre.

− ¿Pero qué dices? si no fuera porque ambos decidieron romper la reglas en ese momento, el cachorro y yo no seguiríamos aquí – acunando el rostro de su hijo – no tengo nada que reprocharles, sino agradecerles por ello.

Ambos sonrieron y el omega beso la frente de su hijo.

− Bien, tengo que salir de aquí, debo ir y ver a esos viejos – tratando de levantarse aun con el dolor en su espalda.

− Lo siento, pero aun no puedes irte – le dijo la sanadora.

− Pero, tengo que ir, mi alfa me necesita.

− Entiendo tu sentir pero, debo cerciorarme de que todo está en orden, las heridas en tu espalda no son cualquier cosa además, estoy segura que deseas verificar que el cachorro se encuentra bien como para que puedas salir ¿no?

− En eso tiene razón.

Lin Mei sonrío.

− Permíteme terminar el chequeo, verificar que todo está en orden y podrá ir al salón ancestral en compañía del joven maestro Sizhui pero, sin correr y esforzarse demasiado ¿de acuerdo?

Wei Yin se mordió el labio inferior y asintió.

La sanadora secundo la sonrisa y comenzó su trabajo.


− ¡Xichen es inaudito que no permitieras que continuáramos con el castigo! ¡Ese omega debe ser castigado!

− ¡Incluso nos aislaste por su culpa! ¡Somos los venerables ancianos del clan Lan!

− ¡¿Por qué debemos ser castigados solo por hacer lo correcto para el clan?!

El primer jade escuchaba una a una las quejas que emitían los ancianos, tratando de mantenerse sereno y mantener a raya sus propias emociones, ya que era claro que seguía molesto con ellos, después de que tomaron aquella decisión sin avisarle antes.

− Entiendo sus palabras – comento con voz calmada pero sus feromonas demostraban todo lo contrario – pero me temo que no puedo tomarlas en cuenta – haciendo que los ancianos protestaran – rompieron las reglas, lo que hicieron va en contra de todo lo que nuestro clan profesa, castigaron a un omega sin un juicio justo y parcial.

− ¡Ese omega escapo! – Le respondió un anciano − ¡Eso nos dio razones suficientes para castigarlo!

− ¿Realmente huyo? – Les pregunto Xichen − ¿acaso dejaron que explicara sus razones para ir a Torre Koi?

− ¿Que no es obvio?, quería conseguir ayuda en el clan de su sobrino.

− Xichen – intervino Qiren para molestia de su compañero – hicimos lo que creímos correcto – haciendo que su sobrino lo regresara a ver con un semblante frio – además, todo lo sucedido solo nos demuestra lo que siempre hemos creído.

− ¿Y eso sería?

− Wei Wuxian no es apto para ser un Lan – dijo sin titubear y sin importarle lo que aquellas palabras significaban para su segundo sobrino – lo mejor que podemos hacer es disolver el matrimonio y que Wangji tome otro cónyuge.

El segundo Jade se colocó a lado de su hermano y regreso a ver a su tío.

− No lo hare – le respondió con molestia – hemos tenido esta misma conversación y la respuesta sigue siendo la misma. No tomare a otro omega y no dejare a Wei Ying.

− ¡Wangji, comprende! – Alzo la voz su tío − ¡ese omega es una vergüenza! – le a seguir − ¡Incluso durante el juicio, en vez de pedir clemencia o arrepentirse de lo que hizo, se burló de este consejo!

Wangji no respondió. Sabía que su tío no mentía acerca de lo último dicho, su omega era alguien lo suficientemente descarado como para hacer aquel tipo de cosa en una situación tan crítica.

− Es por ello que escogimos a la joven Guiying Lian como tu futura cónyuge, ella es digna y con un alto cultivo – señalando a la joven que estaba a unos pasos tras de él y había sido convocada al ser partícipe del juicio anterior – ella está dispuesta a hacer caso omiso de tu pasado y ayudarte a restablecer el buen nombre de nuestra familia.

La joven solo sonrió mientras se sonrojaba.

− Así es – le aseguro Lian – no me importa que se haya casado con… Un omega no muy adecuado. Yo me asegurare de que todo lo malo que haya causado quede compensado y nuestros descendientes solo sean vistos con orgullo y no… Con pena.

Gracias a las palabras dichas por la joven Lian, Xichen comprendió las constantes visitas que la joven Lian había hecho en los últimos meses y el por qué su hermano se sentía un tanto incómodo con ella –aunque nunca lo decía abiertamente−.

Por su parte, el segundo Jade apretó con fuerza sus manos por las palabras de la joven, indignado por la forma tan despectiva con la que habla de su omega. Estaba por volver a hablar cuando la voz enérgica de su cónyuge resonó en el lugar.

− ¡Mi Lan Zhan no te necesita, si quiere hijos para eso me tiene a mí!

Todos los presentes regresaron a ver la entrada del salón, donde la figura del omega se encontraba a lado de su hijo, quien tenía sujeto a su padre omega de la cintura y su mano sujetando la ajena.

− Wei Ying.

Su omega sonrió, soltando la mano de su hijo y camino lentamente hasta llegar a su lado, abrazándose a su cuerpo con fuerza.

− Lan Zhan – restregando su rostro en el cálido pecho del alfa.

El segundo jade envolvió el cuerpo de su omega entre sus brazos, aliviado de que por fin su omega hubiese despertado tras una semana de inconsciencia pero, cuando estaba por estrechar el cuerpo del mismo dentro del abrazo, escuchando un pequeño gemido cuando toco la espalda del mismo, rompiendo el abrazo un tanto preocupado.

− No te preocupes – le susurro – estoy bien, me duele la espalda pero la sanadora dijo que estaré bien – sonrojándose un poco, sonriéndole a su esposo y acariciando su mejilla – estaremos bien.

Los ojos del alfa se ampliaron, ya que las palabras de su omega le indicaban que ya estaba al tanto de su actual estado. Le devolvió la sonrisa y lo volvió a abrazar.

− Me preocupe – le susurró al oído – por ambos.

− Lo sé.

− Wangji – su tío lo llamo, frustrado por las muestras de afecto que su sobrino y omega se profesaban sin importarle los presentes – no puedes mantener a este omega como tu cónyuge, han pasado cinco años y no ha podido darte ni un solo hijo.

Todos los ancianos comenzaron a murmurar, apoyando las palabras del viejo Lan.

− Lo mejor que puedes hacer por el clan es repudiarlo y casarte con la joven Lian.

− Nuestros hijos serán hermosos y con un alto cultivo que enorgullecerá al clan Lan – le aseguro regresando a ver a Wei ying y dedicándole una mirada llena de desdén – Una boda en primavera es lo que sugieren los ancianos ¿qué dice?

Wei Ying solo sonrió con superioridad y se apartó de su esposo, sintiendo una gran pena por la joven líder quien, aun observando las muestras de cariño que se profesaban entre ellos, ella insistía en un matrimonio que no tenía sentido ni futuro posible.

− Me temo que esa boda solo quedara en tus sueños – le aseguro, haciendo que la joven Lian frunciera el ceño – ya que no es necesaria.

− Sí fuera capaz de cumplir con su papel de omega como debe ser, no lo seria pero… No lo ha cumplido – dijo ella ocultando su sonrisa tras su abanico.

Wei Ying regresa a ver a su esposo y toma su mano.

− Lo dije antes pero parece que no lo entendieron correctamente, sí mi esposo desea tener hijos para ello me tiene a mí – llevando la mano de su esposo hacia su vientre y dejándola en ese sitio – además, ¿para que necesitaría otro compañero para engendrar un hijo, sí su cachorro ya crece en mi interior?

Todos los ancianos, incluyendo a Lan Qiren y a la joven Lian contuvieron el aliento cuando escucharon las palabras del omega. Por su parte, Xichen solo soltó una pequeña risa por la reacción de todos.

− ¡Xichen! – Lo llamo Qiren − ¿Tu sabias de esto? – pregunto aun consternado por la noticia.

− En su momento dije que había una razón por la que Wei Wuxian no podía irse aunque así lo desearan… Y era esa.

Wei Ying aprieta con fuerza la mano de su alfa y regresa a ver a todos.

− Estoy en cinta – les recalco nuevamente – gracias a su apresurada idea de querer enjuiciarme y condenarme, casi hacen que pierda a mi cachorro, a la muy aclamada descendencia que querían que su segundo jade tuviera. Sí mi hijo hubiese muerto… ¡Seria culpa suya! – Les reclamo – y gracias a ustedes aun corre ese riesgo – murmuro con tristeza.

Wangji lo abrazo con fuerza, sintiendo el enojo y el miedo que su omega comenzaba a sentir.

El primer jade al ver el estado de su cuñado se acercó a su hermano.

− Wangji, lo mejor es que ambos se retiren.

− Hermano.

Xichen negó con su cabeza.

− Es lo mejor. Mi cuñado no está en buenas condiciones y esta situación le está afectando. Su salud y la de mi sobrino están primero. Regresen al Jingshi y descansen, lo necesitan.

− La reclusión…

− Ya hablaremos de eso después, por ahora preocúpate por cuidar a mi cuñado y a mi futuro sobrino, lo demás después podemos hablarlo.

Su hermano regresa a ver a los ancianos, con claro enojo en su rostro.

− Yo me encargo de ello – respondió Xichen ante la muda pregunta de su hermano – esta vez no dejare que lo sucedido quede sin castigo.

El segundo jade asintió y tomo entre sus brazos a su omega, quien se acorruco en el pecho de su alfa. Ambos salieron del salón ancestral en compañía de su hijo Sizhui mientras dejaban a un molesto Xichen encargarse de los presentes, quienes tragaron con fuerza cuando las potentes feromonas del líder del clan Lan inundaron todo el recinto.


Gotas de agua caían de su cabello.

Con calma secaba su cuerpo mientras el vapor se mantenía en el ambiente. El suave aroma a sándalo lo envolvía, relajándolo completamente mientras terminaba su baño. Tomo la túnica que su esposo le había dejado para envolverse en ella pero, antes de que la cerrara, bajo su mirada hacia su vientre, el cual seguía igual de plano que siempre pero, que dentro de unos meses, comenzaría crecer gracias al pequeño cachorro que crecía en su interior.

Aun no podía creer lo feliz que era. Tantas veces soñaron con ser padres y ahora estaba ahí, ese pequeño milagro que tanto buscaron y ahora era una realidad.

Había tantas emociones dentro de él, alegría, miedo, tristeza e impotencia. Feliz de que pronto serian padres pero, la sensación de pérdida seguía ahí, el hecho de que eso ya había ocurrido, que su primer cachorro no tuvo la misma suerte que su hermano o hermana le seguía doliendo pero, nada podían hacer.

Respiro profundamente, tratando de alejar esos pensamientos. No podía hundirse, su bebe dependía de su salud y el riesgo de perderlo aún seguía en el aire pero, confiaba en la sanadora y en que todo saldría bien al final.

Salió del baño con dirección a su habitación, con el corazón latiéndole con fuerza, emocionado y nervioso de volver a dormir a lado de su esposo, después de toda las emociones vividas, no sabía que esperar pero, de algo si podía estar seguro, necesitaban hablar y ¿qué mejor momento que ese?

El segundo maestro de Gusu se encontraba sentado en la cama, vistiendo una simple túnica blanca, la misma que siempre usaba antes de ir a dormir. Con calma cepillaba sus largos cabellos mientras sus feromonas inundaban la habitación, reconfortando a Wei Ying, cuyas emociones estaban algo aceleradas por la reunión entre ambos.

Cuando noto la presencia de su omega dejo el cepillo sobre la pequeña mesita, dirigiendo su vista hacia la figura de su esposo, indicándole sin palabras que se acercara, una muda petición que este último acepto, acercándose con calma hasta quedar frente al alfa.

− Lan Zhan… Yo…

Sus palabras fueron interrumpidas cuando su alfa enredo sus brazos sobre su cintura, atrayéndole suavemente para abrazarlo y ocultar su rostro sobre su vientre, depositando pequeños besos en la zona que enviaron ligeros escalofríos por toda la columna del omega.

− Me legra que ambos estén bien – susurro Wangji.

Aquellas palabras le hicieron sonreír mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

− Lan Zhan – lo llamo, acariciando la cabeza de su alfa − ¿desde cuándo sabias del cachorro?

Su alfa tardo en responder.

− Lo percibí unos días después de que terminara tu celo, aunque al principio creí que tu aroma estaba cambiando por culpa del cuerpo de Mo pero…

− ¿Hábitos de omega embarazado? – pregunto con un poco de diversión.

− Comenzaste a anidar.

Las mejillas del omega se tornaron carmín, ahora que lo pensaba, muchas veces había tomado la ropa de su esposo y la amontono sobre la cama, simplemente porque quería sentirse rodeado por su aroma pero, siempre lo atribuyo por la inseguridad que le causo recordar a su primer cachorro y no porque estaba en estado.

− Y pedias más comida de lo usual.

− ¿Te alegro saber que serias papá? – pregunto con algo de temor.

Su alfa solo lo abrazo con un poco más de fuerza, asintiendo con su cabeza.

− También yo, soy feliz de que pronto seremos padres aunque… – Haciendo que su alfa se alejara un poco y sus ojos se encontraran – debiste decirme, sabes lo denso que soy a veces… Si hubiese sabido que él estaba en camino yo no… − desviando la mirada.

− Lo sé, erre al no decirte nada… No medí bien el alcance del resentimiento de mi tío y los ancianos – soltando a su omega para que se sentara a su lado – nunca creí que hicieran algo así, mucho menos a espaldas de mi hermano.

Wei Ying negó con su cabeza.

− No, no es culpa tuya… Es mía, si te hubiese dicho lo que sucedía, nada de esto hubiese ocurrido – dejando escapar una lagrima, la cual fue limpiada por su esposo, quien acaricia su mejilla con suavidad – Lan Zhan… Perdóname.

− Wei Ying, no… − sus labios fueron cerrados cuando su omega coloco un dedo sobre ellos, pidiéndole que lo dejara hablar.

− Perdóname… Debí decirte sobre nuestro cachorro… Sé que no es una excusa pero, debes creerme cuando te digo que no lo recordaba.

Los ojos de Wangji se ampliaron un poco por lo dicho.

− Como sabes, gracias al ritual que me trajo de vuelta, muchos recuerdos fueron borrados de mi mente, incluso a día de hoy los sucesos de la ciudad sin noche sigue en blanco en mi cabeza… Al inicio creí que solo esos recuerdos estaban perdidos, ya que fueron mis últimos momentos con vida y la forma en que los termine… No fueron nada agradables, por ello intuí que se borraron para no seguir sufriendo por ellos.

Su alfa no dijo nada y lo dejo continuar.

− Pero… Los recuerdos sobre nuestro cachorro, el embarazo… Todo estaba bloqueado dentro de mi mente. Durante cinco años fue de ese modo, al menos hasta hace un mes y medio…

− ¿Esa es la razón por la que estabas tan inquieto?

− Nunca puedo ocultarte nada ¿he? – Respondió soltando una débil risa – Sí, esa era la razón del por qué estaba tan… Ausente por así decirlo.

− Wei Ying.

− Lan Zhan… Si entregue a nuestro cachorro no fue porque no le amara o porque también era tu hijo – dijo tratando de aclarar los rumores que se decían sobre el tema − simplemente, creí que era lo mejor, sabes cómo era mi vida en esos momentos. Todo el mundo de la cultivación me quería muerto y, temía que si nuestro hijo se quedaba conmigo… No hubiese sobrevivido al asedio – apretando con fuerza sus manos mientras hablaba – además, pensaba que me odiabas y creí que si te buscaba para hablarte de mí embarazo… Temía que lo rechazaras.

− Nunca te habría rechazado.

− Ahora lo sé, pero en esos momentos… No tenía otra opción.

− ¿Sabes quién…?

Wei Ying negó con su cabeza.

− Nunca lo vi – declaro ante la sorpresa de su alfa – lo mantuvieron alejado de mi después de que le di a Luz, para que no se creara el lazo entre él y yo… A los pocos días, Jin Zixuan apareció en lugar de mi hermana y se lo llevo.

− …

− Ambos prometieron que le encontrarían una buena familia, padres que lo amaran y lo criaran correctamente… Solo les pedí una cosa…

− ¿Cuál?

− Que lo alejaran del mundo de la cultivación, quería que mi hijo creciera lejos de todo el odio, las mentiras, la muerte que nos rodea… Quería que fuera feliz y tuviera una vida tranquila – derramando un par de lágrimas tras decirlo – Lo siento tanto Lan Zhan… Mi decisión no fue la correcta, debí buscarte y decírtelo, aun cuando temía a tu rechazo, tenías el derecho de saber que tendrías un hijo – bajo la cabeza mientras continuaba llorando − Todo esto es culpa mía – comenzando a temblar.

Wangji al ver a su omega en ese estado simplemente lo rodeo con sus brazos y dejando que su aroma lo envolviera, dejándole saber que estaba a su lado.

− Wei Ying… No tienes por qué disculparte.

− Pero… Es mi culpa… Tendrías razones para seguir enojado conmigo.

− Wei Ying… Nunca estuve enojado.

− ¿He? Pero… Cuando volvimos a Gusu… Tu…

Su alfa negó con su cabeza.

− Mi enojo nunca fue contigo… Fue conmigo mismo…

− …

− Estaba enojado conmigo por los errores que cometí en el pasado. En vez de tratar de hablar contigo sobre lo que sucedió entre ambos, deje que las cosas continuaran igual. Si te hubiese dicho lo que sentía, que te amaba más que nada en este mundo… Nuestro hijo hubiese crecido a nuestro lado.

− Zewu−Jun tiene razón al decir que teníamos serios problemas de comunicación – dijo limpiándose las lágrimas.

Su esposo solo sonrió por lo dicho, ya que años atrás su hermano le había hecho el mismo comentario, cuando descubrió que Wei Ying había regresado, le recalco que debía dejar las cosas claras entre ambos o podían volver a caer en los mismos problemas del pasado… Aunque nunca conto con que su hermano y la gran mayoría de sus conocidos creyeran que ya tenían algo cuando ni siquiera sabían de los sentimientos del otro… Definitivamente aún tenían muchas cosas de las cuales debían aprender.

− Entonces… Cuando dijiste que obedeciera… Tu…

− Trataba de protegerte.

− …

− No quería que algo les pasara a ambos, era demasiada tensión y temía que tantas emociones te hicieran daño o afectara a nuestro hijo.

− Y yo pensando que estabas furioso conmigo – respondió, dándose cuenta que su esposo siempre pensaba en él sin importar lo que sucediera.

− Te amo demasiado como para enojarme contigo.

Wei Ying sonrió y paso sus brazos alrededor del cuello de su alfa, acercándose más a él y pegando sus frentes.

− ¿Sabes?, con todo lo sucedido… Sobre mi embarazo y nuestro primer cachorro – observando fijamente el rostro de alfa – creo saber por qué no me embarazaba antes.

− …

− La sanadora dijo que la mente es poderosa y hace que el cuerpo haga cosas de las que no estamos conscientes. Creo que la razón de que no me embarazara en estos cinco años era porque, inconscientemente mi alma recordaba lo sucedido con nuestro primer cachorro y…

− Inconscientemente no querías volver a embarazarte – concluyo su alfa.

− Eso parece… Como recordé lo sucedido justo antes de que mi celo llegara…− llevando una de sus manos hasta su vientre – es por esa razón que este pequeño logro llegar a nosotros.

− Y me alegra que lo hiciera – dijo Wangji – los amo.

− Nosotros también te amamos.

Ambos sonrieron, fundiéndose en un suave beso.

Con calma el omega fue acostándose sobre la cama, arrastrando a su alfa quien quedo encima de su cuerpo sin que sus labios se separaran. Con cuidado, las piernas del omega se fueron abriendo, acomodando a su alfa entre ellas, para que aquel miembro que solo era cubierto por la tela de la túnica rozara el suyo propio, haciéndolos gemir bajito por el contacto.

− Wei Ying – lo llamo su alfa, rompiendo el beso y dirigiendo su vista hacia el sonrojado rostro de su pareja – No… La sanadora…

− Lo sé – le aseguro – aun cuando te deseo tanto, sé que no podemos por la salud de nuestro cachorro.

− Wei Ying.

− Es solo que… Te he extrañado demasiado – sintiendo como su esposo besaba su rostro un par de veces – abrázame – le pidió en un susurro.

Wangji sonrió y se acostó en la cama, atrayendo el cálido cuerpo de su omega para estrecharlo entre sus brazos.

− Extrañe esto – dijo Wei Ying aspirando el aroma a sándalo de su alfa.

− Mmm…− abrazando con un poco más de fuerza el cuerpo de su omega, dejando que este descansara su cabeza sobre su amplio pecho.

− Lan Zhan…

− ¿Mmm?

− ¿Quieres que sea niño o niña?

Su alfa sonrió sin regresar a verle y respondió.

− Lo que el destino nos envié, está bien para mí.

− Jo, solo estas evadiendo la pregunta – dijo haciendo círculos con su mano sobre el pecho de su alfa.

− ¿Es así?

− Pues yo quiero que sea niño – declaro con alegría – un niño con hermoso cabello color ébano, ojos dorados, calmado e inteligente como su padre.

− Yo preferiría que fuera como tú.

− ¿Yo?

− Mmm… Valiente, decidido, alegre y tan bello como su madre.

El omega rio bajito.

− No deberías pedir eso, si tu tío ya me odia por ser como soy, ¿imagínate si nuestro hijo hereda todo de mí?… Definitivamente los ancianos se mueren si eso ocurre o, nos expulsan por tener un hijo demasiado imperativo.

− Es nuestro hijo, no el suyo – declaro su alfa – además, si tenemos que irnos, lo haremos, podemos vivir en cualquier lugar.

− ¿Dejarías tu clan?

− Por ti y por él – acariciando suavemente el vientre de su esposo – haría cualquier cosa, incluso abandonar mi clan.

− ¿Zewu−Jun lo aceptaría?

− Lo haría.

El omega sonrió y beso los labios de su alfa, sintiéndose feliz por el simple hecho de estar a su lado.

− Es cierto, lo había olvidado – dijo al romper el suave beso – olvide que tenía que decirte algo.

−…

− Lan Zhan… Sobre nuestro cachorro… Nuestro primer cachorro – aclaro rápidamente.

− ¿Que sucede con él?

El omega se alejó de su esposo para levantarse de la cama y caminar hacia el mueble donde estaban sus cosas, sacando entre ellas el viejo diario de su difunto cuñado. Respiro profundamente y camino de regreso a la cama, donde su alfa ya se encontraba sentado en la orilla de la misma.

− Wei Ying.

− Mientras estábamos en Torre Koi – comenzó a explicar – lo encontré en la biblioteca del clan Jin – mostrándole el diario y entregándoselo mientras se sentaba a su lado.

El segundo jade lo tomo y comenzó a hojearlo, ampliando un poco sus ojos al percatarse de quien era la letra.

− Esto es…

− El diario de Jin Zixuan.

− …

− Cuando nos separaron, utilice el quemador de incienso para acceder a los residuos de energía espiritual contenidos en este diario.

− ¿Viste las memorias de Jin Zixuan?

Su omega asintió.

− Y lo que descubrí… − tomando el diario y buscando la página que necesitaba – esto – mostrándoselo nuevamente a su alfa, quien comenzó a leer la página – fue por esto que me fui, no escape como todos los ancianos y Lan Qiren pensaron.

− Fuiste a Torre Koi a confirmar algo – concluyo su alfa.

− Sí – tomando con una de sus manos el dije que aun colgaba de su cuello – este dije perteneció a mis padres, la otra mitad se la deje a mi Shijie… Esta mitad la encontré después de muchos años – su esposo alargo su brazo para tomar el dije entre sus dedos y observarlo – mi hermana alguna vez me dijo que le entregaría la otra mitad a nuestro hijo…

− ¿El dije aún está en el clan Jin?

Wei Ying asintió.

− ¿Sospechabas que quien tuviera la mitad de este dije seria nuestro…?

− Lan Zhan – tomando la mano de su esposo y la apretó con fuerza – la mitad de este dije está en sus manos y si lo que insinúa este diario es cierto…Nuestro hijo podría ser…

Y sin necesidad de que su omega se lo confirmara, el segundo jade llego a la misma conclusión. Si lo que insinuaba el diario era verdad, solo había una persona que encajaba… Pero de confirmarse, No solo el clan Jin se vería en problemas, tanto Gusu Lan como Yunmeng se verían enfrascados en un gran dilema, sobre todo la hermandad del líder de este último con su omega, así como el destino de un joven y la posición de líder que actualmente poseía.

つづく/ Continuara...


¡Finalmente se reconciliaron y están juntos!

Wangxian paso por mucho pero lo superaron, ¿creían que los iba a dejar separados? ¿Que el embarazo de Wwx avanzaría y lo afrontaría solo? Pues no, Lan Zhan está con él ahora.

Debo añadir que me tomare un mes de sabático de la historia, lo necesito para descansar después de escribir tanto − además, tengo que ir pensando en la segunda parte de la trama que comienza desde aquí, donde por fin veremos lo que sucede en el clan Jin, lo que sucederá con Jin Ling con los Juniors y otras situaciones.

Pero, debo añadir, que antes de comenzarla habrá uno o dos capítulos especiales, digo especiales por que en si no avanzara en la trama como tal pero, nos dará a conocer por que Qiren odia tanto a Wei Ying porque, como dije, tiene una razón de ser.

Estos capítulos son antes de que comience la segunda parte, lo único que avanzara en sí, es el tiempo pero no será mucho.

Por lo que la segunda parte comenzaría en 2020, allá por febrero jajaja

Espero seguir contando con su apoyo como hasta ahora y comprendan el descanso que tomare.

Pasando de largo ¿qué les pareció el capítulo?

¿Les gusto como se enteró Wei Ying del bebe?

¿Sufrieron con el castigo?

Wei Ying y Lan Zhan ahora saben lo del diario… ¿Que harán?

¿Que pensaron cuando Wei Ying dijo que cree que no podía quedar embarazado porque mentalmente se negó a hacerlo?

¿Querían escena Hot Wangxian? Lamentablemente si la había escrito era muy dulce nada sexoso pero, cuando me puse a investigar de los embarazos de riesgo, leí que las mujeres en ese estado no pueden tener sexo así que…. Borre la escena, que es menos de una hoja pero, quizás la postee a futuro, solo si la quieren pero, no es la gran cosa jajaja

La escena de Sizhui con Jingyi transcurre durante el juicio, lo aclaro por si no la ubicaron bien.

Sobre los ancianos… Aun no sé qué castigo les impondrá Xichen. Pero quédense tranquilos, El primer jade es muy tranquilo pero cuando se enoja… Agradezcan que no los manden a la horca :V

Y hasta aquí dejamos las preguntas.

Fuera de todo espero les haya gustado, quizás la conclusión del arco del bebe perdido y el juicio no fue lo mejor, es como mi cabecita lo planifico, aunque en mi cabeza se veía mejor jajaja. Y si alguno se decepciono, lo siento, hice lo mejor posible, no soy alguien complicada en tramas, soy sencilla y tengo corazón de pollo, ósea no me gusta hacer sufrir demás.

Sin más por el momento, me despido y nos vemos en la próxima actualización.

¡Se cuidan!