CAP 24
"Prioridades en la Balanza"
.
.
.
Rayo se encontraba en aquellos momentos con un aire pensativo, observando el exterior a través del ingreso a la caja de su tráiler mientras que las memorias iban regresando de forma dolorosa a su cabeza y le provocaban sentir un fuerte escalofrío; por más que quisiera negarlo, la voz de Bran Leander al aparecer a sus espaldas sin darle oportunidad de moverse volvía a sonar en el fondo de su cabeza y le provocó separar los labios en busca de aire, percibiendo como su corazón se aceleraba y sus ojos ardían ante la imagen difuminada del lamborghini que se asomaba al interior de su tráiler, buscándole desde un inicio con todas las intenciones de llevárselo lejos de su familia.
Dejó escapar un gemido y sacudió la cabeza antes de sentirse más que molesto consigo mismo.
-Deja de ser tan cobarde! –se dijo en un tono de voz frustrado a pesar de que su cuerpo parecía no encontrar una manera de dejar de temblar y hacía un intento de secarse las lágrimas de los ojos –él ya no está, ya no… ya no existe… -suspiró pesadamente e intentó comenzar a respirar de forma pausada.
Tal como Doc le enseñaba a hacer antes de empezar una carrera para que pudiese tener la mente clara y las ideas fijas, sin perder concentración en el proceso.
Cerró los ojos por unos minutos hasta que le pareció que nuevamente recuperaba el control de sus emociones y entonces, se dio cuenta de que tenía mucho por delante. Para empezar, aún no sabía cómo se había tomado Doc sus palabras o si pensaba diferente de su persona debido a ello; y si le correspondía a final de cuentas? O si sencillamente se limitaba a comportarse de forma educada con él ya que estaba herido y se trataba de su Jefe de Mecánicos y no quería romper con la relación de trabajo que tenían?
Más aún, si Harv se enteraba… qué pasaría con él? Seguramente iba a querer dejar de representarlo y no estaba seguro del nivel de enojo que podría ocasionarle a pesar de que realmente, él era su fuente de ingresos y lo seguiría siendo incluso después de muerto…
Ahora entendía a qué se refería Doc cuando en más de una ocasión le recordaba que el mundo en el que se encontraban muchas veces podía ser más que cruel con sus habitantes y los desvalijaba de todo, hasta que no dejaban más que la cáscara atrás; eso hasta que encontraban a otra persona a la que pudieran quitarle todo y seguirse alimentando de esta y de ahí, a la siguiente y a la siguiente.
"Yo no quiero esa vida para ti…"
Esa frase no había sido de Doc. Había venido de alguien muy cercano a él, antes que nadie y que por algunos años había pensado que se preocupaba por él hasta que le dejó atrás, abandonado, como todos los demás; pero al menos por unos momentos le había parecido sentir que el sentimiento de preocupación era sincero y ahora pensaba que si hubiera sido real habría tenido bastante sentido; Rayo sacudió su cabeza un par de veces y gruñó molesto consigo mismo, alzando la mirada.
-Pues creo que te decepcioné de nuevo, querido hermano…
Dijo al aire de mala manera y luego, bajó la mirada algo molesto. Hacía muchos años que había dejado a su familia biológica atrás y no imaginaba que ahora la estaría recordando y mucho menos, a su irritante hermano mayor con el que su padre nunca le había dejado de comparar; bueno, al parecer y con lo sucedido con el Leander, ahora todos ellos tendrían más que suficientes motivos para hacerle burla si se enteraban, lo cuál no sería tan improbable porque pronto empezarían a hacer investigaciones.
Se pasó una llanta por el rostro con los ojos cerrados y emitiendo un gruñido nuevo.
Por supuesto.
Porqué en ningún momento se le había ocurrido que tarde o temprano alguien iba a notar la desaparición de un famoso corredor europeo de la escudería Evergreen Fuel que había sido por última vez a su lado? En poco tiempo irían a por él las autoridades y querrían saber dónde había estado y qué había sucedido. Palideció. No quería meter en problemas a Doc ni a ninguno de sus amigos que lo habían ayudado en todo aquel proceso y que habían salvado su vida, luchando y arrancándolo de las garras de aquel infierno que aún le estaba reclamando como suyo; se movió un poco hacia atrás y chocó suavemente con la parte posterior de la caja del tráiler, sintiendo su corazón acelerarse, en verdad, cómo es que no había medido las consecuencias de todo eso!?
-Cálmate McQueen, cálmate maldición! –se dijo a su mismo y pulsó el botón de su tráiler que hacía descender el teléfono –no viniste hasta aquí para pensar en estas cosas, resuelve un problema a la vez –se dijo, nuevamente, aferrándose a los mantras que solía dictarle su jefe de mecánicos y que siempre funcionaban. Incluso en aquellos momentos.
-Hola, Hola?
-Harv?
-Chico! –la voz de su agente siempre parecía cambiar a una feliz y extasiada cuando le hacía aquellas llamadas, provocando que ahora el Ford rojo rodase los ojos sin evitar sentir ese leve destello de alegría en memoria de mejores tiempos –no me habías llamado desde hace… ya varios meses ahora que lo pienso, porqué demonios no me llamabas?... qué pasó con Leander, fue tan malo que estás molesto conmigo o por el contrario, fue tan bueno que ya no quieres hablarme y te cambiaras de equipo?... lo digo en broma, recuerda que tienes un contrato y…
-Ya sé Harv, ya sé, no me cambiaría de equipo ni aunque me aumentaran el salario –cortó el coche de carreras levemente tirante, era obvio que su agente iba a preguntarle acerca del lamborghini cuando en la última llamada que habían tenido éste se había encontrado en la misma cabina que él; se frotó levemente en contra de uno de los muros del tráiler intentando reconfortarse para apartar los peores recuerdos y concentrarse en la llamada –no fue… nada del otro mundo a decir verdad… solamente un sujeto creído…
-Europeo por supuesto –concedió Harv mientras que Rayo sonreía de lado, sintiendo sus propias palabras momentáneamente hilarantes puesto que él mismo había sido un prepotente en su momento. Ahora decirlo acerca de otros corredores le parecía casi hipócrita –entonces… las cosas salieron mal y me estás llamando para saber si eso va a afectarte? Estás interesado en ir a las pistas europeas ahora?... chico, eso sería dar un salto grande para un corredor como tú e implicaría hacerte algunos cambios en la carrocería… ya lo sabes, las reglas difieren y tendrías que hacerte más ligero. En todo caso, te recomendaría empezar despacio antes de brincar tan lejos, qué pensarías de intentar con Le Mans y La Daytona?... ya es un escalón diferente y está su equivalente europeo donde te irías acostumbrando antes de meterte de lleno a…
-Yo?... en las 24 de Daytona y Le Mans? –por primera vez Rayo comenzó a reír auténticamente, aquella conversación parecía haberle hecho olvidar no solamente el verdadero motivo de su llamada sino todo lo que había pasado en los últimos meses –en verdad me ves corriendo por tantas horas seguidas sin descanso? –pareció pensarlo por unos segundos y luego, resopló –además, si no recuerdo mal esas carreras ya están casi monopolizadas –entornó levemente los ojos como si quisiera recordar –creo que… los Daytona son los líderes en puntajes y victorias, no es así?... no es uno de sus tres corredores el que siempre entra a las competencias y es apuesta segura?... El Tornado…?
-Tornado Daytona, el hijo de los Daytona –respondió Harv y el coche rojo resopló algo fastidiado –invicto en las competencias de resistencia incluyendo la europea en los últimos años, primero se pensaba que estaban compradas las victorias que obtenía porque no tenía sentido que un solo coche arrasase en especial, cuando los Daytona volvieron a abrir su carrera de Resistencia Infinita donde el último en quedar es el ganador –conforme Harv hablaba, Rayo se había movido para pulsar los botones del control del televisor que tenía en la caja, buscando entre los canales hasta dar con lo que quería: una toma de una de aquellas carreras y el corredor del que hablaban, avanzando sin detenerse y con una ligereza que casi parecía mentira –pero ya se hicieron las investigaciones pertinentes y yo mismo fui a verlo correr: es bueno. Muy bueno. Tengo entendido que alguna vez corrió en la Copa Pistón también pero no es algo que yo haya podido comprobar…
-No lo creo… -murmuró Rayo pensativo, observando al coche en el televisor como si quisiera recordar algo pero sin conseguirlo –conozco a todos y cada uno de los corredores que alguna vez corrieron en la Copa Pistón durante su historia –por unos momentos, un dejo de irritación y dolor lo recorrió pero hizo un esfuerzo por dejar de lado ese momento de su pasado –nunca hubo un Daytona en los circuitos…
-Pero si hubo un McQueen antes que tú, eso sí lo recuerdo de las listas ya que fue una gran impresión cuando llegaste a mis llantas –rememoró Harv y Rayo gruñó –dije algo malo?
-Coincidencias –resopló nuevamente el corredor sintiendo como la irritación regresaba mientras apagaba el televisor de golpe –en todo caso, no me interesa Harv, correr tanto tiempo seguido no es lo mío y dudo que uno de esos coches durara en la Pistón, que exige más
-Yo no lo diría tan a la ligera… -musitó su agente con cuidado –pero en fin, algo me dice que tu llamada no era para que iniciáramos una conversación acerca de esto y ya me dejaste en claro que no quieres dejar por ahora tu tierra natal. Entonces, en qué puede servirte tu mejor aliado para siempre ser campeón?
-Adriano Kinnon –el silencio que le siguió a aquello hizo que el número 95 se removiese levemente nervioso a sabiendas de que no era una conversación que fuera a dejar tranquilo a su promotor –hace tiempo que no se de él y de su manager y tú sabes, solíamos ser amigos…
-No estoy seguro de que este sea el mejor momento para que te vean con él, sabes chico? –comenzó a decir Harv con precaución justo de la manera en que el McQueen se imaginaba que iba a darse –tú sabes lo de él… y…
-Sí, sí Harv, ya lo sé –cortó el auto rojo tratando de no sonar sospechoso para el otro –pero era mi amigo y quiero saber cómo se encuentra. Realmente no conozco tus conceptos acerca de la amistad pero los míos ahora están más claros que nunca y darle la espalda por su situación sentimental se me hace una enorme tontería. Lo único que le ha afectado en las carreras y sus encuentros es lo que tú y los demás le hacen, sabes?... Adriano siempre fue un corredor competente al lado de Javier Douncer…
-Lo sé –esta vez fue aquel representante el que dio un enorme suspiro y Rayo aguardó –Douncer… no me lo imaginaba de él pero tengo que admitir que siempre tuvo colmillo para todo lo que hacía y cómo guiaba a Kinnon… creo que es una de las mejores duplas que he visto en mi vida, por detrás de ti y el Fabuloso Hornet…
Rayo se ruborizó fuertemente pero intentó que no se reflejara en su tono de voz, ya que la imagen de él y Doc en la pista, siendo felices juntos (imaginando que realmente pudiesen convertirse en algo más que mentor y aprendiz) había aparecido con la fuerza de un volcán; y se sentía tremendamente aliviado de que su manager no hubiera podido ver la sonrisa tonta que había aparecido en sus labios, sintiendo una felicidad efímera que se esfumó en cuanto recordó que aún no hablaba de aquel asunto con Doc.
-Entonces…?
-Te envío el número –respondió Harv al tiempo que el pitido de un mensaje en una pantalla lateral aparecía –es el más actualizado ya que lo han cambiado para evitar a la prensa pero tú sabes que en este mundo todos se enteran de todo –hizo silencio por unos segundos mientras que el corredor observaba el número en el mensaje recibido –solo… no agites demasiado las aguas chico, no quiero que estas cosas te afecten la imagen… tú sabes…
-Claro Harv. Gracias por la ayuda –replicó el Ford de mala gana mientras que tomaba cuenta de aquel teléfono –no creo que mi imagen pueda verse afectada por algo como esto…
-Sí, bueno –su agente carraspeó un poco, al parecer nervioso por algo más –y oye chico… respecto a lo que ha pasado con Bran Leander…
Rayo McQueen se congeló por unos instantes pero intentó disimular lo mejor posible ya que realmente no quería tener que dar explicaciones de más
-Aún son amigos, no?... me refiero… solamente se ha ido de regreso a su país pero aún hay posibilidades de que mantengan una amistad, cierto?
El más joven permaneció en silencio por unos segundos, levemente atontado pero finalmente respondió casi sin emociones
-Sí… solamente se ha regresado a Europa pero aún somos amigos –dijo con un hilo de voz mientras el corazón comenzaba a golpetear tan fuerte que empezaba a sentirlo en la garganta, escuchándose una ligera risa de alivio por parte de Harv
-Excelente! –la voz animada de Harv resonó en aquella caja de tráiler, pareciendo despertar al corredor de su atontamiento –ese fue un buen movimiento Rayo, solo aguanta y trata de mantener las cosas bien con el chico… ese tipo de amistades te van a traer muchas cosas buenas y te van a beneficiar bastante. Es como una especie de trato, tu popularidad va a crecer y comenzarás a ser conocido en más lugares… puros beneficios chico, tenlo en cuenta!
"Por supuesto… puros beneficios" pensó el corredor mientras que escuchaba como el otro colgaba el teléfono, dejándolo nuevamente en silencio. Aquella conversación de alguna manera lo había dejado cansado y quizás no tan bien como habría esperado; solamente había querido conseguir el teléfono de su ex compañero corredor y había terminado quizás, recordando y sintiendo más cosas de las que hubiera querido. Por no decir que de alguna forma Harv le había dejado pensando… realmente quería seguir corriendo para la Copa Pistón?... querría crecer más adelante y hacer cosas nuevas o probar carreras diferentes?
Estaba listo para rivales diferentes o nuevos?
Sin pensarlo, marcó el número que había recibido y antes de pensarlo más, una voz al otro lado del teléfono había respondido con un tono de voz animado y jovial.
-Hola?
-Busco a Adriano Kinnon –dijo despacio el corredor rojo mientras que del otro lado del aparato se hacía un breve silencio –él… se encuentra en casa?
-Bueno… no se sobre un Kinnon pero sí sobre un Adriano Douncer –respondió aquella voz antes de comenzar a reír mientras que Rayo había mucho los ojos y observaba el teléfono con verdadera sorpresa mientras que el ex corredor en el auricular parecía sonreír- es un gusto volver a escuchar de ti, Rayo…
-Digo lo mismo… no reconocí tu voz! –exclamó el McQueen provocando nuevas risas en el otro –suenas tan feliz…
-Y lo estoy, vaya que lo estoy –replicó Adriano
La conversación comenzó a darse normal y animada, tranquila pero al mismo tiempo con una energía que el Ford sentía casi nostálgica, como si hubiese pasado demasiado tiempo desde la última vez en que se hubiese sentido tan libre y feliz; era casi como si su tiempo en cautiverio solo se tratase de una verdadera pesadilla que pertenecía a algo inexistente y que solo había transcurrido durante una muy mala noche. Podía haberse olvidado de todo, todo lo ocurrido y revivir lo que era su vida en el pasado, casi volviendo a ser el mismo Rayo McQueen que había partido de ese pueblo en compañía de un coche desconocido… y todo… todo por una discusión estúpida con el coche al que sabía, le importaba más que nada en el mundo.
-No extrañas correr? –preguntó de repente Rayo con un tono de voz pensativo mientras que el auto del otro lado del auricular parecía tomar aliento –ya sabes… no te he vuelto a ver en las pistas desde… bueno…
-A veces
Respondió suavemente Adriano lo que sorprendió al automóvil rojo que no se podía imaginar realmente su vida sin correr
-Solo a veces?
-Es que soy feliz, Rayo –dijo sencillamente el ex corredor del otro lado, con un tono de voz soñador –mi familia es grandiosa y Javier es maravilloso… él también me ha preguntado si no extraño correr o si no me gustaría volver… pero por el momento, lo único que necesito y quiero realmente está aquí, a mi lado. No tengo que someterme al juicio de nadie, no tengo que estar angustiado por las miradas que los demás me den, no tengo que exponerme de ninguna manera… finalmente, puedo hacer jardinería de bonsáis!.. siempre quise hacer eso y ahora puedo… quizás algún día…
-No sabía que hacías jardinería –admitió Rayo riendo suavemente a lo que el otro hizo el mismo sonido
-Si… yo tampoco –confesó entre nuevas risas para después, cambiar el tono de su voz por uno que casi parecía cómplice –y bueno, hablando de cosas que no sabíamos… cómo van las cosas entre tú y tu nuevo "Jefe de Mecánicos"? –preguntó a lo que el auto de ojos azules pareció quedarse pensativo por algunos momentos
-Pues… bien, como tiene que ser –respondió y luego, removió una llanta levemente nervioso –ya sabes, lo habrás visto en la televisión pero en la realidad, es bastante estricto: dudo que alguno de los otros lo haya visto en esos momentos porque dice que no puede tratarme como al resto ya que si fuera más suave conmigo, entonces perdería la motivación para hacer las cosas de forma correcta –pareció suspirar con pesadez mientras que su amigo le escuchaba en silencio –a veces quizás se pasa de estricto…
-Eso es bueno de saber –respondió Adriano con tono pensativo –es duro contigo porque quiere que aproveches y aprendas lo más posible de lo que tenga que enseñarte sin que aflojes tus caballos de fuerza. Supongo que siente que si es un poco más suave contigo, quizás terminarías haciendo lo que te dé la gana… aunque bueno, tú siempre fuiste de hacer lo que querías, incluso antes de él –comenzó a reír otra vez y Rayo hizo un sonido de bufido pequeño –pero realmente mi pregunta no iba en relación a eso –Rayo pareció ver con mayor nerviosismo el teléfono antes de volver a escuchar la voz del otro –me refiero… -volvió a hacer silencio, como si esta vez él fuera el nervioso –mira, no quiero sonar entrometido, es solo que Javier me ha dicho algo y bueno…
-Creo que no estoy entendiendo…
-Javier dice… que ustedes lucen tan felices cuando están juntos! –Adriano exclamó casi disculpándose por lo que estaba diciendo y el rostro del McQueen se sonrojó –realmente los dos comparten una energía tan especial cuando los vemos aparecer en pantalla… yo le he dicho a Javier que quizás está imaginando demasiadas cosas porque… él y yo, bueno… mira, no quiero que lo tomes como una ofensa o como si pensáramos que todos…
-No, no –lo interrumpió Rayo bajando un poco los párpados mientras que emitía un suspiro resignado –en realidad… justo tiene que ver con que te haya llamado esta noche también
-Oh… -el corredor del otro lado pareció un poco sorprendido y quizás, un poco halagado por el tono de voz que usaba antes de volver a hablar –entiendo…
-Nosotros… no "estamos" juntos –dijo despacio y luego, sacudió la cabeza cerrando los ojos –no como podrías pensar. No todavía. Yo… creo… bueno… -gimió un poco y tomó aire profundo mientras que Adriano permanecía silente como una manera de apoyar al otro –no sé cómo hacer esto Adriano –hizo silencio por unos momentos antes de volver a hablar –cómo fue… cuando tú supiste que amabas a Javier?... me refiero… -pareció volver a pensar su pregunta, esperando no ser demasiado brusco –cómo supiste que lo amabas de verdad?... cómo supiste que era el momento de dar un paso al frente y hacerle saber lo que sentías por él?
Aguardó mirando el teléfono, casi pareciéndole ver al otro coche pensar en su respuesta mientras cruzaba sus circuitos por dentro, rogando por que no fuera a colgarle o a reírse de él. Sin embargo el otro coche después de meditarlo volvió a hablar con un tono de voz cuidadoso.
-Rayo… si de repente por algún motivo tuvieras que dejar de correr… cómo te sentirías?
El coche de carreras pareció algo sorprendido por aquella pregunta y alzó una ceja con extrañeza
-Qué tiene que ver eso con…?
-Solo dímelo –pidió el otro corredor. No era una orden pero aún así por el tono de voz y por la plática que habían tenido anteriormente, el Ford se daba cuenta de que era lo mínimo que le debía a su amigo, así que comenzó a remover una llanta de forma incómoda; nuevamente los recuerdos acerca del Leander empezaron a golpearle al venirle a la cabeza ese momento en que le hubiese dicho que lo haría dejar de correr por su propia seguridad. Un escalofrío lo recorrió y se concentró en un escenario donde no fuera a causa de aquel psicópata demente sino donde por causas ajenas a él tuviese que parar
Quizás la edad o un accidente, como con Doc
-No lo sé –dijo titubeante antes de hacer una mueca –me refiero… nunca pienso en eso, supongo que quiero pensar que siempre tendré la capacidad de correr –percibió un suspiro del otro lado del teléfono y se encogió de hombros –pues si me viera forzado a retirarme sin posibilidades de volver… bastante deprimido y triste?... odiaría pensar en la idea pero de alguna forma quizás lo superaría, no? –un escalofrío lo recorrió y volvió a fruncir el ceño, comenzando a sentirse miserable –sobreviviría, vaya –replicó de muy mala gana –pero no quiero hacerlo, supongo que haría un esfuerzo por volver… soy un corredor, por Chrysler!
-Eso ya lo sé, lo sé –rió con suavidad el otro coche antes de volver a usar su tono de voz suave y pensativo –ahora, pensemos en un escenario donde tu jefe de mecánicos sea el que desaparezca. Doc Hudson es un coche con bastante kilometraje ya… -los ojos de Rayo se abrieron desorbitados y el color que tenía pareció desaparecer, conforme la peor parte de aquella terrible experiencia empezaba a arrastrarle, provocando que temblase en pánico y que las lágrimas brotasen en sus ojos azules –y sabes que nada dura para siempre… entonces, si por algún motivo, Chrysler no lo quiera llegase ese momento… o algo sucediese, entonces…
-Yo me muero –respondió con una voz ahogada y temblorosa el número 95 perdiendo por unos momentos el sentido de con quién estaba hablando mientras que los periódicos que había visto aquel día, cuando su captor se riese de él y le dijese que Doc había muerto volvían a aparecer nítidos frente a sus ojos –no puede morir, no debe… no puedo… no puedo, no podría… -se dejó caer en el suelo del tráiler e intentó controlar sus sentimientos, mordiéndose los labios para no comenzar a llorar. Porqué tenía que ponerse a llorar otra vez!?... porqué tenía que ser tan débil cuando él nunca había sido de esa manera!?
Porqué tenía que ser tan patético y tener ese tipo de reacciones vergonzosas que lo humillaban por demostrarle que realmente aquel evento lo había dejado tan dolorosamente marcado que nunca se iría!?
Porqué!?
-Yo también
Dijo con suavidad la voz del otro lado del teléfono, provocando que el McQueen abriese repentinamente los ojos y viese el aparato por donde se encontraba hablando con su amigo
-Adriano… -comenzó a decir titubeante el corredor, sintiéndose avergonzado por aquel instante –yo… lo siento, yo solo…
-Yo quería una respuesta sincera de tu parte y eso me diste –respondió con suavidad el otro –y para ser sincero, yo me hice estas preguntas en su momento cuando Javier me dijo que el estar juntos podría significar el fin de mi carrera como corredor. Me di cuenta de que era un sacrificio insignificante, si eso significaba estar por siempre al lado de quien amaba, lo demás en mi vida no importaba ni tenía ningún valor si Javier no estaba conmigo y eso fue suficiente para hacerme decidir el siguiente paso –suspiró un poco mientras que Rayo se ponía de pie despacio y el otro volvía a hablar –si esto es por lo que pienso que quieres saber, entonces, tan solo se honesto y sincero cuando le digas la verdad. Porque eso es lo único que importa y lo único que va a tener valor para él…
Rayo bajó levemente la mirada y los párpados, con un tono de voz leve y triste
-No estoy seguro de que Doc vaya a sentir lo mismo que yo, sabes?
-Ay Rayo! –Adriano comenzó a reír suavemente –no has visto su expresión cuando te mira correr, cierto?
-De admiración y orgullo? –inquirió el McQueen alzando una ceja lo que provocó nuevas risas en su amigo
-Pues si eso es admiración y orgullo, Javier tiene que estar muy henchido de eso –volvió a reírse lo que hizo que el Ford rojo aumentase el tono de color de su metal por la pura vergüenza
-Eso no es gracioso, Kinnon!
-Para mí sí, porque no tendrías tantas dudas si hubieras visto su cara durante la última Copa Pistón –respondió esta vez con un tono malicioso lo que hizo que el estómago del McQueen comenzase a dar vueltas de nerviosismo –Rayo, ese viejo coche te adora como no tienes una idea!... es tan evidente como que el cielo es azul. Esa mirada en sus ojos, esa aura de adoración que tiene por ti… -suspiró felizmente –créeme cuando te digo, que no deberías de preocuparte acerca de si deberías hablar con él o no. Solamente… sé paciente y dile la verdad…
-Pero… y si no es lo que crees? –insistió el número 95 tragando un poco pero con un ligero brillo de esperanza en la voz –y si… no es lo que quisiera…?
-Antes de comenzar a hacer un drama en tu cabeza, por qué no vas y lo averiguas por tu cuenta? –replicó el otro coche y por alguna fuerza extraña que le daba aquella invitación, el corredor de ojos azules sonrió con un poco más de decisión y asintió, antes de acelerar suavemente sus llantas y salir rápidamente de su tráiler, dejando su teléfono sin colgar y olvidándose de sus miedos solo por esos segundos; no entendía cómo era que había sucedido que ahora se sentía emocionado y algo ansioso de realmente preguntarle sus dudas a Doc pero…
Realmente llamar a ese viejo amigo había tenido la infusión de valor que esperaba
Y este, que finalmente colgaba el teléfono comenzaba a pensar que no sería tan mala idea pedirle a su esposo Javier que se tomaran unas pequeñas vacaciones para visitar Radiador Springs y averiguar de primera mano, que tal les iba a ir de adora en adelante a esos dos.
Y darles sus mejores deseos por supuesto!
.
.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::TBC:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::.
HEMOS VUELTO!
(Sonido de aplausos)
Gracias a ustedes, preciosos y maravillosos reviews que a pesar de mi enorme y gigantorme hiatus no dejaron de tener fé en mi de que este fic volvería... y claro que iba a hacerlo!... pero necesitaba a la malevola musa de vuelta, no tanto porque no estuviera inspirada en Cars sino porque los dedos no ponían de su parte hahaha. En ese sentido agradezco a mi novio que me ha estado sirviendo de recordatorio de que podía hacerlo así que aquí tenemos... capítulo nuevo, recién salido del horno!
Pero diría el youtuber, ahora se viene lo bueno porque... dime Doc, cómo vas a reaccionar a todo esto?... qué le dirás a Rayito, eh, eh, ehhhhh?
Y no, aún no me atrevo a ver la película 3 de Cars (deshonra para mis vacas) porque me spoileé el final y va en contra de mis planes malignos para mi propio Rayito xD y en contra de lo que en mi alma, es la esencia de Rayito como tal (aunque todas me avisaron desde los trailers que el hermano gemelo de Bran Leander aparecía LOL y debo de admitirlo, lo poco de ví de Storm me hacía imaginarme a Bran dandole de golpes por un lado en plan de "quitate de mi camino, gusano... aún estás verde y nadieeee toca a mi pedacito de coche de carreras sin mi permiso!... o el del viejo demente que me despedazó molécula por molécula...")
En fin, que de aquí se nos viene Princesa, se nos viene lo que seguía a Madurar (porque YOLO)... pero al menos, parece que Thinking tendrá unos pocos capis de mas porque me han dicho que dónde demonios está el mpreg!? yo puse que habría mpreg!... lo sé, lo sé... quizás tenga que cambiar algunas cosas, pero tenganme paciencia, al menos ya no tardaré hasta el año del caldo porque el espiritu japones de mi novio me exige más compromiso para con mis niñas hermosas que nunca dejaron de enviarme reviews y comentarios... así, que si, sigamos con Thinking y olvidemonos de ese final en la peli 3, va? :v
(Y si, respeto a las que les gusta la peli, de todo corazón)
Un saludo, unas enormes disculpas mis preciosas lectoras... y nuevamente, mi eterno agradecimiento por seguir apoyando mis historias a lo largo de todos estos años
Las quiero
~Sorakai no Tora ;)
