Así que, Olvidado se ha vuelto mi fic con más reviews hasta la fecha, superando a Okami y la esperanza del clan Otsutsuki, no se que decir, me siento feliz de haber llegado hasta aquí xd

La mayor diferencia que podría decir de este fic es que ya tengo planeadas bastantes cosas a considerarse a futuro, en los otros normalmente solo escribo lo que sucede en el momento.

Mi tablet se daño hace un par de semanas, y como tal, me compre un nuevo teléfono. Así que ahora la mayoría de mis capítulos son escritos en celular.

Eso me ayuda a escribir más rápido, pero no se si la calidad con la que escribo sea afectada por ello, perdón de antemano si se nota así.

Agradezco bastante los reviews, sin duda lo hago, las ideas que tienen son una de las cosas que me ayudan a complementar las cosas en la historia y las críticas que me dan las aprecio mucho.

Respondamos Reviews

Para Angel Arcano92

Habrían sido cuatro, pero me entro gripe a finales de mes xd

Considerando las cosas que Naruto hará contra Minato, se podría decir que este podrá hacer todo lo que quiera, porque Naruto se lo hará pagar con creces, solo que no lo sabe xd

Para Narusaitalufgok

Foros en internet, wikipedia, imágenes de mangas japoneses, coreanos y chinos. La inspiración puede venir de distintos lados.

Tengo memoria de pez, así que tiendo a anotarlas para no perderlas.

Para alkirius

Tu me comprendes xd

Para Nicolas888

Yep, y aunque sea loli, en el siguiente cap Naruto le va a dar más duro de lo que le daría a la que es MILF v:

Xdxdxdxdxd

Para Isaac LB

Si te hace sentir mejor, en el siguiente cap, al inicio, se viene lemon con Eva v:

Para Scrabby

En este cap aparece un tipo que a futuro quiero que le de una pelea más épica que la de Zou Shi a Naruto v:

Te lo voy a poner así, si lo termino escribiendo como quiero, lo que Reborn hizo con ella se quedará corto a la sacudida de sesos que Orochi va a tener v:

Reviews terminados, vamos a la...


ACCIÓN


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Capitulo 24

Los rastros del pasado

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Nunca antes en mi vida me sentí tan tranquilo— comentó Naruto mientras miraba el cielo estrellado, su cabeza reposando en las piernas de Eva, la cual, dejó de mirar las estrellas para ver al rubio después de haber dicho eso de la nada.

¿Por dices eso justo ahora?— pregunto ella mirando al hombre que amaba con un brillo de curiosidad en su mirada.

Este sólo miraba las estrellas con sus ojos azules brillando con una emoción difícil de describir, tan solo la brizna del viento pasando por el césped hacia un sonido en sus alrededores—Nunca recuerdo haber sentido alguna cosa cuando vivía con mis hermanos y padres, más que sentir que jamás sería lo suficientemente bueno como para que me miraran como nada más que un estorbo— relato mientras ponía la mejilla sobre los muslos de la Tokisada—. Me siento feliz cuando estoy contigo… me siento tranquilo… por primera vez en mi vida me siento en paz por tener una familia— dijo en un susurro, sentía la mirada de Eva sobre él—. Quiero ser fuerte, no por que mi familia no estuvo conmigo, ni para probarle nada a nadie… Solo… no quiero que nadie me aparte de este sentimiento. Para proteger a quien amo.

...

Naruto no soñaba.

No dormía en particular, mala costumbre suya. Cuando viajaba de pequeño por todo el país del fuego, no era particularmente fuerte en lo más mínimo, había aprendido a estar en un estado entre dormido y despierto.

Como tal, solo soñaba despierto a veces, más como un simple recuerdo que volaba de manera esporádica en su cabeza.

Se sentó en la cama del cuarto que había compartido con Abi, noto que ella no estaba, probablemente porque ya era de considerable hora en el día.

Según tenía entendido en la torre se les proveía de una cafetería donde podrían comer y beber. Al mismo tiempo, se levantó con una pesadez sobre su cuerpo considerable.

Eso seria bueno para ella, habían tenido un par de noches intensas, en particular, no salir en cuatro días podría ser un poco problemático.

No estaba particularmente cansado, no podía cansarse, ya no al menos. Pero era un efecto de estar entre dormido y despierto, su cuerpo estaba entumecido, al menos los primeros dos minutos que estaba así.

Así que allí estaba, sentado en la cama, con el pelo hecho un desastre, sin camisa, y sin nada más que hacer excepto ordenar sus pensamientos por unos momentos.

Debería ir a hablar con Hitomi y Eva, debo de haberlas preocupado, me fui de repente sin decirles nada.

Su pensamiento fue seguido de un gruñido, rascándose la cabeza, mientras consideraba las cosas en una perspectiva más amplia, lo que hizo fue impulsivo.

No estaba acostumbrado realmente a ser el que tuviera un poder enorme, era de trabajar con las debilidades que tenía, pero ahora que las tablas se invirtieron, no le gustaba particularmente ser impulsivo.

Lo era en el pasado, y había aprendido que lanzarte de cabeza sin un plan podía ser su muerte.

—Lo bueno es que envíe unos clones para avisarles que volví, sería desconsiderado después de haberme ido así— comentó el rubio para si mismo.

Luego se levantó de golpe al escuchar un fuerte sonido de algo explotando, antes de que fuera a abrir la puerta, se puso su camisa –que se encontraba en el suelo– y salió mientras se frotaba un ojo.

El Ojiazul al pasar por la puerta escucho un grito, giro la cabeza para ver un pasillo, en menos de un segundo lo cruzó, llegando en poco tiempo a ver como estaban en unas barandillas alrededor de una arena con una estatua haciendo un sello de mano, y arriba de ella una pantalla electrónica, y parpadeo un poco, viendo a Shino enfrente de un tipo con la banda a del sonido.

Al cual le habían explotado los brazos.

Naruto llegó justamente al ver como los antebrazos del Oto-nin pelinegro caían al suelo, haciendo que alzara las cejas y soltará un silbido—Demonios, ¿De que me perdí?— pregunto el rubio que recién aparecía al lado de su antiguo equipo, antes de ver a Shino noquear de un golpe a su enemigo.

La Nakano se giro para ver a su novio, al mismo tiempo que la nueva integrante del equipo 5 soltaba un brinco al verlo aparecer de la nada entre ellos—Nada en particular, el tipo del sonido tiene unas tuberías en los brazos y el chico Aburame hizo que le explotarán los brazos metiendo sus insectos en ellos— indicó ella antes de poner un brazo sobre los hombros del rubio.

Este sonrió levemente mientras pasaba un brazo sobre la cintura de Abi, al mismo tiempo que le alzaba el pulgar a Shino con una pequeña sonrisa.

El pelinegro le miro desde la distancia, y sacando un brazo de su chaqueta, alzó igualmente el pulgar.

—Le acaba de explotar los brazos a un tipo y le alzas el pulgar como si fueran mejores amigos… ¿Por qué?— Naruto se giro para ver a la nueva integrante del equipo 5, Akari, y se rasco la nuca al escuchar eso.

—Es mi mejor amigo— declaró simplemente—. Además, he hecho cosas peores.

Todos los que estaban a su alrededor lo reconocieron unos segundos después, mientras que cada uno de los equipos de Konoha tenía sus respectivos pensamientos al ver al rubio aparecer de la nada –sobretodo los que había salvado– en el palco donde se encontraban el Hokage viendo, cierto rubio Namikaze volteo la mirada al reconocer la voz.

—…Hokage-sama. ¿Se encuentra bien?— uno de los ninjas a su lado pregunto, mientras que Kakashi desaparecía de estar junto a su equipo para aparecer a un lado de Minato.

—¿Cómo es que Naruto esta aquí de repente?— le pregunto a su alumno de repente.

—Tenemos que esperar un poco de tiempo antes de poder decirle eso, sensei. Es un asunto que no podemos discutir aquí, tiene que ver con lo que paso hace 5 días.

—…

El Ojiazul se quedo callado, antes de girarse nuevamente para ver a su hijo allí, apretó sus manos, lo único que deseaba era poder hablar con él. Pero después de todo lo que había hecho, estaba fuera de la ecuación un acercamiento así.

Además, cuando Kakashi le llamaba "sensei" como antes, era un asunto serio.

Los siguientes dos enfrentamientos fueron…

—¿Enserio te querías hacer un brazo hecho de los materiales de esa cosa?— pregunto Abi a Naruto, mientras veía a Kankuro hacer un intercambio con su marioneta para zafarse del agarre de un tipo que podía estirar sus extremidades.

—¿Enserio eso es lo que te preocupa después de ver a un tipo estirar sus huesos como culebra sobre otro tipo?— cuestiono en respuesta el Ojiazul a la Ojimorada, alzando una ceja.

—…Touche.

—Hablando de tipo con tipo, ese pelirrojo de por allá te ha estado viendo intensamente como por media hora— dijo Akimitsu mientras apuntaba al ninja de Suna con dicha descripción.

—Jaja, que gracioso.

Mientras el equipo hablaba entre bromas, el siguiente combate empezaba después de unos cuantos minutos.

—Sakura vs Ino… eh, no puede ser tan malo, eran las mejores Kunoichis de la academia— comentó Akimitsu al aire, mientras que su equipo entero se le volteaba a ver.

Los primeros minutos pasaron.

Y luego pasaron más.

Y más.

Y más.

—Pasaron la mitad del tiempo viéndose entre si y la otra mitad pegándose— comentó Abi, mientras parpadeaba viendo la pelea entre ambas.

—¡Es imposible que una frentona como tu este a mi nivel!

—Ja. Te fías sólo por las apariencias, por eso te has dejado crecer tanto el pelo. ¿No te esperabas que pudiera igualarte, eh?

—Y tiempos extras insultándose entre si— añadió Akimitsu, viendo a Ino cortarse el pelo después de haber caído en el juego de la Haruno.

—Y cayó en una trampa obvia usando el pelo de ella— término Naruto, mientras parpadeaba, girándose para ver a Abi—. Okey, era amigo de ellas antes de que se obsesionaran con Sasuke, pero… ¿Cómo terminaste siendo tan como tu y no tan como ellas?

—Para empezar, tenía un gorila a mi lado que me ayudaba— declaró ella en tono socarrón—. Además, ¿has estado en las clases de la academia para Kunoichis? Literalmente, nos ponían a hacer ramos de flores— dijo Abi, antes de que vieran como Akari se sacudía.

—Maldita sea, como odiaba a esa mujer que creía que ser Kunoichi se trataba sólo de verse bonita— gruño ella mirando sus manos y apretándolas con enojo.

El resto de su equipo –y su "senpai"– se giraron a verla—¿Quién lo diría? La nueva tiene ovarios, ten cuidado con ella Akimitsu— se burló la Nakano dándole un golpe en la espalda de forma divertida.

—¿¡Por qué yo específicamente!?

Naruto por su parte parpadeo, y sus ojos se volvieron morados… luego su rostro se contrajo en confusión—…Uhhh…

La pelinegra se giro a ver a su novio al verlo con una expresión rara en su cara—¿Qué pasa?

—Estoy viendo a una Sakura gigante contra Ino, peleando contra el Jutsu… no entiendo la lógica detrás de eso, no… ahh… esto es raro… y las dos se levantaron. Supongo que ahora ambas tienen poco Chakra así que pelearán con estrategia y… olvídenlo, se noquearon al mismo tiempo.

Vieron como ambas se quedaban en el suelo, y Naruto suspiro, antes de recostarse sobre la pared, y de un portal negro de su pecho, sacó lo que parecía un objeto para cubrir sus ojos—Cuando pase algo interesante me despiertan… por lo que no me despierten— declaró mientras se cruzaba de brazos y se tapaba los ojos para dormir… o hacer que dormía.

La verdad, solo estaba allí porque quería ver el combate de Abi y Akimitsu. Tan corto como podría ser.

Parte de los exámenes era mostrar a quienes eran dignos de ser Chunin, como tal, los soldados pequeños estaban mejor apartados, caídos, para hacer que los grandes pudieran pelear mejor.

Estaban haciendo publicidad de todas las cosas.

Promoviendo su nación como mejor que los competidores.

Era una manera cruel y despiadada de hacerlo, eso no significaba que fuera ineficaz.

Después de todo, no había tal cosa como "enfrentamientos al azar" en los Exámenes Chunin, podía saberlo, las señales eléctricas del tablero estaban predeterminados. Era lógico pensar así, cualquiera a cargo de que su nación se viera grande le gustaría que solo los competidores más fuertes pudieran pasar. Eso significaría hacer una lista de presuntas fortalezas y emparejar a las personas más fuertes con las más débiles. De esa manera, la mitad más fuerte ganaría y la mitad más débil sería eliminada.

No fue exactamente justo, pero esa era solo una pequeña parte de la idea. Después de todo, no es como si la aldea tendría muchos Chunin si solo los más fuertes de los fuertes alcanzan dicho rango, de forma interna, tenían que haber por lo menos 50 promovidos a Chunin por año. La mayoría de los que estaban allí serían Chunins a futuro.

Era una matemática simple, incluso durante los tiempos de paz y, como equipo de Chunin, todo se trata de trabajo en equipo, la prueba de verdad terminaba después en la segunda etapa, entonces pueden tener la tercera etapa para seleccionar potenciales ANBU o Jonin años después de ser Chunins.

Si aproximadamente un tercio son mujeres, entonces cada año al menos 5 Chunin se irían para formar familias.

Incluso en tiempos de paz, al menos 10 se iban por lesiones y la cifra llega a 15 a jubilarse cada año y 5 ascienden a Jounin o Jounin especial y ANBU que se retiraba diez más cada año por lesiones, por lo que con la jubilación necesitan 15 al año.

Y por jubilación significaba posible muerte.

Por lo tanto, se necesitan alrededor de 50 nuevos Chunin al año. Así que todos en el lugar ya eran Chunins prácticamente.

Era algo simple, como dijo, simple propaganda, pero no significaba que no pudiera dar un buen espectáculo.

De ejemplo, la paliza exageradamente unilateral que Kiba estaba teniendo al enfrentarse a Arashi poco después. Sonrió de medio lado, aun con los ojos cerrados podía guardar en su memoria de forma permanente todo lo que pasaba.

Pasaron los minutos, que paso a casi ser una hora, al punto que Naruto podía contar los golpes que recibió luego Hinata Hyuga cuando se enfrentó contra su primo, Neji Hyuga.

Algunos como su equipo estuvieron preocupados por ella, el propio equipo de Naruto se sorprendió al ver tal muestra de brutalidad con su familiar.

Naruto genuinamente se durmió.

Luego, escucho algo que le puso las cosas interesantes, y se despertó de repente al escuchar entre tosidos "Rock Lee vs Sabuku no Gaara"

Levantó su cubre ojos para ver al pelinegro de corte de tazón golpeando y esquivando las arenas del pelirrojo que se mantenía inmutable.

—Hmmm, para un alumno de Gai su velocidad es un poco mas baja que la del chico Hyuga— comentó Naruto.

—Lee, ¡quítatelos!

—Retiro lo dicho— comentó el rubio al ver que después de una pequeña charla con su sensei, el joven de espesas cejas se paraba sobre la estatua y se quitaba los calentadores en las piernas, un temblor vino después cuando unas pesas de entrenamiento cayeron al suelo—. Aunque por experiencia se que entrenar con pesos puede ser contraproducente…

—¡Muéstrales el fuego de tu juventud, Lee!— Maito Gai estaba a unos 10 metros de ellos y Naruto lo escucho como si estuviera a su oído.

El rubio levantó un poco su cubre ojos—Hum, si tuviera que decir mi opinión de esto… Lee perderá— declaró mientras veía como la pelea empezaba a ponerse interesante, Lee desapareciendo y reapareciendo tan rápido como para que la mayoría apenas fuera capaz de verlo, e impactando sus golpes contra la arena de Gaara más rápido de lo que este podía notarlo.

No tuvo que esperar mucho para una escandalosa respuesta—¡Naruto-kun, te agradecería que tuvieras más confianza en las habilidades de mi pupilo!

—Considerando que es alumno suyo, puedo suponer que le enseñaste las puertas internas— fue lo que supuso el Ojiazul, viendo a Kakashi girarse para ver a su rival, pero antes de que pudiera hablar, el rubio siguió hablando—. Si tuviera que suponer, por la velocidad que maneja y la fuerza que tienen sus golpes… cinco puertas— al notar la expresión en el rostro de Gai, supo que adivino—. Ningún Jutsu es perfecto, las puertas internas tienen una falla clave desde el comienzo.

—¿Puertas internas?— pregunto Sakura, quien había despertado después de su… pelea con Ino.

Su sensei, Rin Nohara, fue la primera en hablar—En el cuerpo de cada persona hay puntos específicos en la red de chakra, sirven para limitar la cantidad de fuerza y Chakra para que no llegue a puntos peligrosos. El cuerpo humano sólo usa 20% de su fuerza ya que más de eso rompería músculos, tendones y huesos ante sus propios golpes.

—Allí llega el principal problema— declaró el Ojiazul alzando un dedo—. Un cuerpo que usa más fuerza de la que es capaz de aguantar tiende a generar diversos problemas, la presión sanguínea causa daños en los vasos sanguíneos, hemorragia intracerebral, daño nervioso, tendones y músculos desgarrándose, fracturas de hueso simplemente por moverte.

BRAAAAAAAUUUUUUUUMMMMMMMMMM

Casi al mismo tamaño que hablaba Naruto, Lee en el piso de abajo se cubrió de un aura azulada, y su piel tornándose roja, venas marcándose en su piel y sus ojos tornándose blanco.

—El simple calor que emite es suficiente como para que sus fluidos corporales empiecen a evaporarse, su sangre casi al punto de ebullición, que gane mayor fuerza y velocidad no significa que posea mayor resistencia. Su cuerpo no puede compensar, y como tal, con cada golpe que da, hace más daño a sí mismo que su enemigo sólo con activar las puertas, esa es la falla principal de las Ocho Puertas…

KRABUUUUUUUUUUMMMMMMMM

Luego, escucharon algo similar a una explosión mientras el primer golpe era dado, destrozando el suelo y antes de que vieran como el pelinegro desaparecía como si se tratase e que se moviera instantáneamente.

Luego, el rubio puso su cubre ojos sobre su cara nuevamente, y se recostó contra la pared, poniendo sus pies sobre la baranda de metal.

Todos los demás seguían los movimientos que observaban a duras penas como Lee usaba a Gaara como un muñeco de trapo.

En este caso, ese chico de la arena sería el peor oponente a elegir contra Lee. Aunque no tiene la velocidad o fuerza para seguir el ritmo, puede aguantar sus golpes, y la propia técnica de él se vuelve contraproducente.

Sintió unos cuantos segundos después, casi un minuto, un golpe impacto, tan potente como para hacer temblar todo el suelo.

La pelea siendo rápida, pero impresionante, Naruto podía escucharlo y sentirlo, cada golpe, y como se detenían.

—Por cierto, si mal no me equivoco, cualquier forma de interferencia por otro Shinobi en medio de la pelea terminaría con que Lee sea descalificado— comentó el rubio al aire mientras una gran nube de humo cegó a todos.

Cuando pudieron ver, la imagen que todos contemplaron fue algo que Naruto ya esperaba. Y por lo que ni siquiera levantó lo que cubría su mirada.

No fue una sorpresa saber que la armadura que cubría al pelirrojo se quebraba, dejando ver como debajo de su arena no había recibido ni el más mínimo rasguño.

—¡Va a matar a Lee!— exclamó Tenten cuando miro a la arena cernirse sobre su compañero de equipo, alrededor de su pierna y brazo.

Y Naruto no se inmutó en lo más mínimo.

TAP. TAP

Ni un segundo después, Gaara sintió algo picar su hombro, y giro la mirada—Pero como soy sólo un civil que esta aquí de colado, así que no importa si me meto— declaró el rubio habiendo aparecido detrás del pelirrojo.

Y luego un golpe le dio con tal fuerza en la cara como para mandarlo contra una pared.

Ni siquiera golpeando con la fuerza necesaria para lastimarlo genuinamente, el pelirrojo se levantó nuevamente en menos de un momento—Tu… ¡Tu de nuevo! ¡Teñiré la arena de Madre con tu sangre!

La arena se retraso de Lee, y al instante se lanzó con forma de picos contra él.

Naruto se hizo para atrás, en una posición en la que parecía que iba a lanzar un golpe, para seguidamente soltar una patada.

La arena de Gaara fue lanzada contra las paredes a tal velocidad como para que se volviera una mancha de vidrio quemado por la fricción del aire al ir a esa velocidad.

—Tengo una duda, con la chica Hyuga de antes, ustedes interfieren para detener al otro tipo Hyuga. Pero con Lee sólo Gai iba a moverse para ayudarle— comentó Naruto, para cuando el resto pudo procesar lo que pasaba, vieron como Rin, Asuma, Kurenai y Hayate al instante estaban apuntándole al cuello con Kunais—. Eso me parece algo de favoritismo.

—Tendrás que venir con nosotros niño, que interfieras con asuntos oficiales de la aldea es algo que no se puede pasar a la ligera— le dijo Asuma.

El rubio no le puso atención, y sus ojos voltearon para ver como Gaara se levantaba con los ojos de un demente—¡DAME TU SANGRE!

Y se lanzó contra Naruto a toda velocidad. Los Jonin no pudiendo hacer otra cosa que saltar para esquivar.

Los demás ninjas que estaban allí, todos reaccionaron, apunto de interceder, en el caso de algunos como Arashi y el mismo equipo de Naruto, para observar.

El mismo Hokage al instante se paro de su barandilla, apunto de interceder, todo pasando en cámara lenta.

Luego vieron a tres Naruto aparecer casi al mismo tiempo, con sus piernas apuntando a la cabeza de Gaara—Hwechook. Tercera Estancia.

Una patada con la planta del pie al costado izquierdo de la cabeza, el talón dando contra el costado derecho, el dorso golpeando la parte trasera de su cabeza.

Una onda de choque salió prácticamente del cráneo de Gaara, quien cayó inconsciente mientras Naruto suspiraba levemente—Tengo que agradecérselo a Lee, sino rompía esa cáscara de arena, la fuerza que le tendría que poner a ese golpe le explotaría el cráneo al tipo— declaró sacudiendo su pie.

Parecía una muestra como si el golpe había dolido, cuando en realidad, solo se sacudía la arena del zapato—Si alguno de ustedes quiere detenerme. Adelante, son tan libres de intentar hacerlo como una termita— declaró el rubio mientras ponía las manos en sus bolsillos.

Confiábamos en que los Jinchurikis de la aldea no estarían entrenados por completo para combatir a Gaara… pero si los rumores son ciertos, ese alguien que puede noquear a Gaara con tal facilidad es peligroso. Fueron los pensamientos de Baki al ver a caer al arma secreta de Suna.

—…El ganador... es Sabaku no Gaara.


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Había la idea de que una vez una persona obtenía mucho poder, empezaba a considerarse a sí mismo un dios.

Ni en una particular manera, Naruto se consideraba así.

El Ojo de Nunoboko, era una de las más grandes montañas del país del fuego, y una de las más gigantescas construcciones de tierra en todas las naciones elementales con una altitud de 7 Kilómetros.

Parado en una roca sobre la cima, Naruto miro hacia abajo, a las nubes más altas que había en el cielo, alas emplumadas saliendo de su espalda.

Era como si se tratase de una alegoría.

Cuando era un niño, veía hacia arriba, a esa montaña inalcanzable.

Podía verlo, a ese pequeño mirando al cielo, a ese niño que no era nada, a ese pequeño añorando ser alguien en la vida.

Brinco al vacío, sus alas temblando en el aire, las plumas cayendo, sangre cayendo de ellas. Mientras que el pequeño olvidado se tornaba en negro, su boca volviéndose un simple punto negro y sus ojos tornándose blancos.

Una boca que no tenía lengua, solo un hoyo de dientes negros y rojos y un sinfín de colmillos como los bosques malditos de la hoja.

Dos ojos azules miraban el cielo de manera neutra. Naruto se quedo callado un par de segundos, su cerebro procesando lentamente lo que había sentido.

Se llevo la mano a la frente.

Sentía… fiebre.

Tomó el puente de su nariz. El calor molesto que sintió acrecentarse sobre su frente duro un par de segundos, antes de calmarse, y se miro la mano.

No solía soñar despierto tanto… no solía soñar en lo absoluto.

Era lo que veía en esos sueños lo que le dejó pensando por un par de segundos, antes de agitar la cabeza, sacudiendo esa sensación de su cuerpo, antes de mirar hacia abajo.

Estaba sentado sobre un árbol considerablemente grande, en medio de un parque y sonrió de medio lado al ver a Eva jugando con dos niñas que parecían de su edad, una pequeña de cabello anaranjado con dos coletas apuntando hacia arriba, y una pequeña Hyuga de cabello castaño, Moegi y Hanabi, por lo que sabía, así se llamaban.

Bueno, no era tanto jugar, más como la pelinaranja y Eva molestando a la castaña, y entonces esta perdiendo los estribos con ellas, y empezando a perseguirlas para golpearlas con el Puño Suave.

Habían pasado un par de horas desde que se fue del lugar de los exámenes, una vez que su equipo tuvo sus combates, se fue, no tenía caso ver más.

Como tal, solo estaba allí para pasar rato con Eva, no era bueno con niños por una considerable cantidad de cosas.

—Oye, niña Hyuga— exclamó el rubio, deteniendo a Hanabi de por fin atacar a ambas niñas al alcanzarlas—. Llegaron por ti.

—¿Huh?

Unos pocos segundos después de que Naruto hablará, apareció un guardia Hyuga, y Hanabi recobró la compostura rápidamente.

Se aclaró la garganta y se fue rápidamente, antes de mirar hacia atrás—No voy a olvidarme de esto— les dijo de forma rencorosa.

—También espero volver a verte Hanabi-chan— se despidió gentilmente Eva alzando una mano en forma de despedida.

La castaña se puso roja antes de irse a regañadientes, haciendo reír a ambas niñas—Bueno, yo también me tengo que ir, mi abuela se pone gruñona si tardo en volver. ¡Te veo otro día Eva!— dijo Moegi antes de irse de allí también, solo que yendo mucho más rápido.

—Tienes amigas curiosas— comentó Naruto, de un salto apareciendo al lado de Eva, la cual simplemente le dio una sonrisa feliz.

—Me recuerdan a ti— respondió ella tomando la mano del rubio, mientras esté soltaba una bufido divertido.

Luego se rasco la nuca—Lamento haberme ido en medio de la cita que teníamos. Se supone que era un día normal para pasar el rato y simplemente me fui sin avisar de un momento a otro.

La Tokisada le miro, con leve sorpresa, antes de reír levemente y recostar la cabeza contra su brazo—Salvaste a Abi-san y tus demás compañeros, no creo que puede enojarme contigo por proteger lo que amas, sería como pegarle a un espejo.

—Pequeña sabionda— murmuro Naruto mientras la agarraba de la cintura y la levantaba, sonriendo mientras sentía los brazos de ella alrededor de su cuello, juntando sus frentes—. Se supone que yo soy quien esta tratando de ser bueno.

La Tokisada le dio un pequeño beso en la nariz—La diferencia es que yo no me esfuerzo— de forma algo socarrona respondió.

Naruto río ante eso, antes de pasar su mano por la mejilla—Sabes… creo que se me ocurrió una manera de recompensarte.

Al escuchar eso, la rubia se separo, y le miro de forma sospechosa—Si es otro viaje a unas aguas termales, creo que preferiría quitarme yo la ropa.

— Oh, vas a terminar sin ropa, aunque no exactamente para tomar un baño, eso será para después— dijo Naruto de forma coqueta, viendo como la cara de Eva se ponía roja.

—¡N-Naruto!

—¿Qué? Solo estoy diciendo lo que va a pa…

El Ojiazul de repente guardo silencio, antes de entrecerrar los ojos y abrazar a Eva más cerca de él. Alrededor del parque donde estaban, solo había un enorme bosque, y el rubio se quedo callado al notar como había pasado al cielo azul de la tarde, a una oscuridad bastante profunda.

—Naruto…— murmuro Eva a su oído, y pudo sentir el apretón más fuerte en su cuello—. Me espalda… siento que arde.

—…— los ojos del rubio se abrieron de par en par, hasta que sus ojos parecieran un par de puntos al sentir que tocaba algo mojado, una sensación que reconocía demasiado bien.

Se miro las manos que sostenían la espalda de Eva.

Había sangre en ellas.

—¿Acaso entiendes, el peso que recae tenerla a tu lado?

En el mero instante en que el sonido siquiera llegó a sus oídos, los ojos de Naruto se pintaron de rojo y lanzaron un haz de energía de ellos, arrasando con los árboles que tuviera enfrente como si fueran de papel.

Las aves empezaron a graznar y aletear, los oídos del Ojiazul escucharon algo zumbando, pero no le importó en lo más mínimo, se hincó en el suelo y acostó a Eva en su rodilla.

Tenía la respiración acelerada, sus ojos verdes desenfocados, mirando a la nada. Una marca de color verde se extendía por su espalda hasta su brazo

Sus dientes crujieron, sintió sus dientes astillándose y regenerándose ante la presión, extendiendo su mano hacia la espalda de ella, un brillo dorado empezando a cubrir su mano.

PRRUUUMM

Un pequeño estallido vino poco después, y los ojos de Naruto se abrieron al ver como su mano había perdido la primer capa de piel, pero fue el notar que no le había hecho nada a Eva, el cómo una barrera translúcida le cubría.

—Eres sólo un niño que ha querido enfrentarse al mundo, ¿Cuál es tu derecho de interferir con los planes del soberano de tu existencia?

El zumbido se hizo más fuerte, y un frío enorme cubrió el lugar donde estaban.

Giro la cabeza a un lado.

Lo primero que sus ojos vieron, fueron unas lanzas de hielo en su dirección.

En menos de una centésima de segundo, los brazos del rubio cambiaron a color negro, y picos de una sustancia plateada se formaron en sus nudillos.

Las lanzas eran del tamaño de un árbol completo, y se quebraban como vidrio cuando sus nudillos impactaron contra ellos, el Metrochronium en sus brazos siendo cubierto de hielo antes de que la capa líquida de Tengetsuginryū disipase el calor.

—Quienes sean ustedes, lo que sea que le hayan hecho a Eva lo pagarán con sus cabezas— declaró el rubio entre gruñidos guturales, mientras rodeaba a la Tokisada temblando con un brazo.

—No estamos haciendo nada contra ella, es la herencia que posee la que esta tomando efecto— la voz dijo, no viniendo de ninguna parte en particular—. Lo has visto antes, de hecho, la razón de que ella este sufriendo esto, no sucedería de no haber matado a su predecesor.

—¡AAAAAAAHHHHH!

Podía sentir su corazón palpitando como un tambor al escuchar como Eva soltaba un grito desgarrador.

—Awww, mira al humano, preocupado por su pequeña hembra. Que adorable.

Lo que solo podría ser descrito como una mariposa con cuerpo de niña voló sobre ellos, soltando un polvo de color verdoso.

—Es cuando crees que estas a salvo, tu momento más vulnerable— declaró la voz de antes.

Y Naruto lo vio aparecer, materializándose de la nada enfrente suyo.

Se miraba adulto, de 32 años para hacer un aproximado, con cabello de color negro como las plumas de un cuervo, cayendo lacio desde la corona y llegando a la mandíbula, enmarcando su rostro aristocrático, apuesto, con facciones firmes pero rostro suave con ojos de color cobalto ultramarina.

Los ojos de Naruto brillaban como fuego, mientras que los de él parecían dos zafiros de hielo. Y similar a este, era considerablemente alto, apenas más bajo que el rubio por un par de centímetros, con 1.80 m, tenía un cuerpo definido, atlético, listo para la batalla.

Una armadura multi segmentada, que parecía hecha de acero de damasco. Con una prenda alrededor del cuello, y pantalones negros holgados sujetados con las botas.

El aire a su alrededor se enfriaba, Naruto mismo sintió como el oxigeno estaba escaseando lentamente, una capa fina y delgada de hielo empezando a cubrir los alrededores.

—Supongo que no está demás presentarme— comentó el pelinegro, sacando una espada de su cintura y poniéndola al frente—. Mi nombre es Hojo Senryo, el Shogun del País del Hierro, y uno de los generales principales de Sargón— se presentó el hombre mientras que extrañas y deformes criaturas les rodeaban.

Ninguna de ellas se sentía con una presencia que podría mencionarse como "humana" en lo más mínimo, sino como criaturas que no deberían siquiera existir.

La…ma…rca…

Los ojos del rubio bajaron al suelo, viendo como unas criaturas que parecían hechas de alquitrán extendían sus manos para tocar a Eva, justo sobre la marca que empezaba extenderse por todo su brazo izquierdo.

—Esa marca es la que denota su herencia, El Arca del Pacto— dijo Hojo mientras veía como a Naruto bajar la mirada, y luego, lo miro levantarse del suelo, con la Tokisada en sus brazos—. Supongo que ya deberías conocerlo, peleaste contra eso hace no mucho. El Emperador esta curioso, sin duda. Cualquiera que fuera capaz de matar a Garyo Kanakura es alguien incomparable con el resto, pero no vengo con deseos de pelear. Solo he venido con el deseo de recuperar un activo de mi pueblo. Así que cordialmente te pido que entregues a la niña.

—¿Crees enserio que voy a dejar a la mujer que amo con cosas como ustedes?— pregunto el Ojiazul en un tono neutro y vacío, escuchando las diversas risas de los seres presentes.

—Tienes suerte que no podamos tocar a la pequeña, mocoso. No me molestaría disfrutar un rato con ella después de romper esa cara de niño bonito que tienes— declaró uno de los monstruos con características simiescas, y con una cara alargada , prominente con ojos muy abiertos y un cabello negro, junto a cejas pobladas. Parecía una montaña de músculos cubiertos con una capa de vello corporal casi parecido a pelaje animal. Además de llevar gruesas pieles de animales y pelajes junto a la armadura, incluido la piel de un perro como yelmo, lo que aumentaba su aspecto de bruto.

—Silencio— declaró Hojo con enojo, y las criaturas a su alrededor acataron—. La niña pertenece a Sargón, nació allí y ha sido criada como parte de el. Y El Arca también ha sido un objeto que es de nuestra propiedad. No puedes esperar que dejemos una de nuestras más valiosa posesiones por un amor infantil.

—Ahora mismo estoy viendo la sinapsis neuronal de cada parte de tu cerebro, Senryo. Si crees que voy a dejar a Eva en un lugar tan pútrido, tan buen estratega no deberías ser.

Al escuchar eso, Hojo alzó una ceja, con genuina curiosidad—¿Y porque sería eso entonces, Naruto Namikaze?

—Millones de personas asesinadas y torturadas de las peores maneras posibles por tu gobierno. Explícame eso, Hojo. ¿Porqué…? ¿Cómo puedes hacer atrocidades así y considerar lo que haces como lo correcto?— cuestiono el rubio sintiendo las criaturas de alquitrán en el suelo agarrarlo de los tobillos.

—¿Le rezas a tus dioses, Naruto?— pregunto el pelinegro—. Sin importar si le rezas a Amaterasu, a Izanagi, a Jashin, a Yave, o si no rezas en lo más mínimo. La voluntad del fuego de la que habla tu pueblo, tu mismo "camino del ninja", no es otra cosa que los dogmas que le han implementado a la sociedad desde que son niños. Adorando tan ciegamente como si fuera una religión, simplemente otras formas de adoración a sus dogmas. Cambiando la divinidad por lo proletario, lo que tu llamas atrocidades, bien pueden decirse como un sacrificio necesario. Después de todo, no puedes tener la paz absoluta y la libertad a toda persona para hacer lo que le plazca al mismo tiempo, cosas tan simples como el exceso de población y el libre albedrío son sino errores para lograr lo que Sargón quiere.

—Hablas de seres humanos como un experimento a un fin— declaró Naruto con simpleza.

Hojo negó con la cabeza—Podrás tener todo el poder del mundo, pero no puedes ver la verdad. De que algunos sacrificios deben de darse por el bien mayor del mundo.

—¿El bien mayor del mundo, o el bien mayor de lo que tu llamas Sargón?— pregunto el Ojiazul, siseando como una serpiente.

—Ambos son lo mismo— respondió simplemente el pelinegro.

—…— el rubio se quedo callado, su cara no demostrando ni una sola emoción de lo que realmente sentía, mientras bajaba la cara a ver a Eva.

Dio media vuelta, y empezó a caminar, con la más profunda de las indiferencias, mientras sus ojos pasaban de azul a morado.

Escucho a las bestias prepararse para pelear, y pudo sentir el más leve movimiento de Hojo desenfundando su espada.

Dos centímetros.

Esa fue la exactitud que dejó desenfundar al pelinegro.

Si la sed de matar de Orochimaru se sintió como si el mar mismo cayera sobre los hombros de sus víctimas, por comparación, la ira que Naruto sintió, fue minúscula.

Como el enojo hacia un insecto que flota cerca de tu oído, el mismo enojo que un padre le tenía a un niño malcriado.

Fue cuestión de que sus ahora amatistas ojos miraran hacia atrás, para que se sintiera como si todo el planeta fuera puesto bajo sobre sus cabezas, aplastando sus rodillas, rompiendo sus espaldas, una fuerza imparable e infinita, haciendo que se sintiera como hormigas en comparación.

Las abominaciones más fuertes, en menos de un segundo desaparecieron, escapando de esa sensación abominable lo más pronto posible.

El resto, sintieron sus conciencias ser aplastadas por la mera existencia de lo que estaba enfrente ellos, sus mentes deshaciéndose en una masa incoherente.

Hojo mantuvo los ojos abiertos de par en par.

Era un guerrero formidable, uno de los más grandes generales de Sargón, alguien como él no le tenía ni le importaba en lo más mínimo la muerte como para asustarse por algo como la ansia de matar de un niño.

Pero su cuerpo reaccionó, en señal de puro instinto de supervivencia, en menos de parpadeo, se había alejado decenas de metros de ellos.

Los ojos de Naruto estaban abiertos de par en par, con la expresión de un demente, tuvo el deseo ínfimo de voltear la mirada, sintiéndose hundido en esa profundidad que ya no era tan azulada y pura, ni morada brillante, sino más rojiza e infernal.

Sus ojos eran rojos y resaltaban en la oscuridad.

Eran los ojos de un animal, de una criatura sin alma.

Era como ver a una pesadilla a los ojos.

Se enderezó, no habiendo notado el repentino sentimiento de alarma que tuvo—Ese amor que sientes por ella— comentó el Senryo ya más calmado—. Los portadores del Arca tienen un carisma antinatural, por una energía que emiten en el plano emocional, si tuviera que suponer, te enamoraste de ella relativamente rápido. Porque ella también se enamoró de su "salvador" y sin darte cuenta, te volvió su títer…

Y las últimas gotas de cordura se escapan de sus cuencas.

El blanco en su esclerótica paso a negro, del iris a la pupila, solo veía rojo, como vidrieras de vino hervido.

Di una palabra más y te voy arrancar las entrañas como a un cerdo.

Sus dientes parecían cierras, sus ojos parecían candelas, y su cara ni siquiera se veía humana, era la viva imagen de un monstruo, con una voz gutural que sonaba en altibajos.

Sus sentidos volvieron a sí mismo, una sustancia negra saliendo de los monstruos que no sobrevivieron a lo de antes, en medio de los gritos de las criaturas cuyo sufrimiento nunca termina, sus roncas gargantas gritando a la libertad, allí se hunde en el mar de los sargazos.

Sin manos, sin brazos, sin piernas.

Indefenso.

Así se había sentido por una milésima de segundo.

—...Me tomare la libertad de llevarme conmigo a las bestias, serian detectadas por tu pueblo de otra forma.

Se dio la vuelta, y en lo que solo se podría describir como una bruma, desapareció en la nada.

Naruto pudo sentir entonces una gota cálida bajar por su mano.

Se giro a ver lo que había pasado, y miro a Eva viendo a la nada, con sus ojos opacos, y soltando lágrimas en ellos.

—¿Estas bien, Eva?— pregunto algo alarmado mientras pasaba su mano por la mejilla de ella, secando sus lágrimas.

—¿Es verdad lo que dijo?— murmuró en voz seca, haciendo que el rubio se quedará callado—. ¿La cosa que hay en mi, es lo que te hizo quererme?

—Ni siquiera sabemos quien es, bien podría haber mentido— comentó Naruto de forma simple, sus ojos aún eran rojos, pero con suavidad bajo a Eva, y ella tenía la mirada en el suelo.

—Ese era… uno de los generales de Sargón, se quien es… bien sabría más del Arca que yo misma— dijo, poniendo sus manos sobre sus brazos, en una forma de disimular que se abrazaba a sí misma por el miedo—. ¿No… estas enojado al saber que lo que sientes por mi es falso?

—…— el ahora Ojirrojo se quedo callado al oírla decir eso, antes de mirar al frente suyo por unos segundos—. Desde el día que nací no recuerdo ni una sola vez que sintiera como alguien comprendía como se sentía ser como yo, sin importar que, vivir en una completa oscuridad, y por una vez en tu vida conocer la luz de alguien que amas— comentó el rubio viendo como se había hecho de noche de forma repentina, para seguidamente ver hacia abajo, y ver a Eva—. Como tal, con la única persona en el mundo que puede entender como eso se siente, no tengo nada más que hacer que pedirte perdón si alguna vez te hice creer que lo que yo siento por ti no es real.

Los ojos de la Tokisada se abrieron al escuchar algo.

Él, quien nunca se arrodillaba, quien solo se hincaba para verle a la cara.

Él, quien cuando se veía superado por su enemigo en vez de arrodillarse se levantaba más rápido.

Él, quien en esos momentos, puso sus rodillas sobre el suelo, y un puño contra la tierra, como un caballero enfrente de su reina… su princesa.

Con la otra mano, la extendió a la mejilla de Eva, y la hizo verlo de frente.

Tomó sus labios, en una manera muy diferente de antes, la sujeto de la parte trasera del cuello, sus bocas se juntaron, de forma suave y gentil, para luego subir a una intensidad enorme.

La expresión de sorpresa de Eva no cambio, mientras sus ojos se cerraban, dos pequeñas lágrimas bajando nuevamente por sus mejillas mientras abrazaba a Naruto lo mejor que podía.

Era un beso simple, uno cálido y amoroso, que le mostraba tanto con tan poco. Un calor que no podía ser hecho de forma artificial, sus bocas se separaron, y miro como el brillo rojo pasaba al azul que había aprendido a amar más cada mañana—Nunca le creas a otros sobre lo que tu sientes, le voy a romper la cara al planeta entero si me tratan de separar de ti. No por una jodido reliquia que tengas, pero porque te amo, Eva. No dudes de eso— dijo Naruto, mientras que pasaba un brazo alrededor de la cadera de la rubia y la levantaba.

Ella le sonrió, con los ojos brillando en lágrimas y las mejillas rojas, y abrazo al Ojiazul.

Este la abrazo igualmente, con una pequeña pero genuina sonrisa en su cara.

Las manos pequeñas de Eva le abrazaron los hombros, con tanta fuerza que parecía temer que si lo dejaba desaparecería.

Ninguno de los dos notaria un par de ojos de color morado, viéndolos desde las sombras, y aunque lo hubieran hecho, estaban demasiado absortos como para importarles.