Capítulo 24. Conversaciones inesperadas en el desayuno.

-Cantar la canción de Hogwarts- terminó Albus D.

Muchos se le quedaron mirando extrañados, los murmullos comenzaron a volverse muy ruidosos porque muchos se estaban quejando en voz alta. Entonces antes de que los que tenían hambre se lo comieran, Albus D dijo:

-Mentira, vamos a comer.

En cuanto terminó esa frase, la comida hizo su brillante aparición. Era bastante más saludable a lo que estaban los de Hogwarts acostumbrados. En lugar de beicon, tocino, patas de pollo había tartas de manzana, ensalada de frutas y licuado de diferentes combinaciones incluso tenían aquellas frutas que eran tropicales, leche chocolatada, café expresso y cappuccino.

Estuvieron desayunando con muchas ganas, incluso los Slytherin comían como si nunca lo hubieran hecho, en la mente se repetían las frases, está delicioso, que jugoso, comería más de esta torta, comería esto hasta que me haga viejo.

Cuando pasaron como veinte minutos, los platos y los vasos se dejaron de usar, o sea el desayuno había terminado.

Como en cada comida se les daba un tiempo para conversar, muchas de estas charlas eran intransigentes pero otras generaban la sensación de que resolverían cualquier problema mundial. Estas charlas pueden ser cualquier cosa para otros pero para las personas involucradas fue un principio de cambio para su vida.

La charla que comenzó a los quince minutos de empezar el desayuno fue la de Susan y su tía.

-Sobrina, ¿Qué hiciste para parar el acoso a un compañero?- preguntó Amelia decepcionado.

-Nada…- empezó Susan.

-Te das cuenta que eso no te hace mejor que los acosadores- comentó Amelia aun decepcionada porque esperaba más de su sobrina.

-Es que todo el mundo lo pensaba- se defendió Susan.

-¿Sólo por eso piensas que está bien?- preguntó Amelia un poco asombrada por las palabras de su sobrina.

-Bueno, no pero yo soy una sola- contestó Susan tratando de que su tía cambie esa cara.

-Yo también Susan, soy una de las pocas que hace algo y el heredero también es uno solo- comentó Amelia (1) y agregó- ya hablaremos más adelante.

Mientras Amelia decía lo último otras tres charlas se empezaban al mismo tiempo, una de ellas era entre los docentes.

-Minerva debes tener más datos para juzgar- dijo Flitwick.

-Filius tiene razón, en el primer libro te mandaste una tremenda que podría haber significado que el señor Potter prefiriera no volver a Hogwarts- comentó Sprout.

-Y en este que estamos leyendo, no le diste ni tu apoyo. Debiste decirle que no creías que era él el que atacaba a la gente- expuso Aurora.

-Tienes que ser tan exigente como siempre pero preguntar más- comentó Albus D.

-Tienes que asegurarte cómo están tus alumnos- comentó Filius.

-Y para eso tienes que ser un poco menos severa- terminó Sprout.

Minerva miraba a sus tres colegas, sabía que tenían razón. Iba a asentir pero se dio cuenta de porque había dejado de hablar más con los alumnos y se explicó:

-No tengo tanto tiempo. Mis tres cargos dentro del colegio me impiden tener tiempo para hablar con mis alumnos de forma más profunda, conocerlos, escuchar sus problemas. (2)

-Entonces, renuncia a alguno- propuso Filius.

-Lo pensaré. Obvio que no voy a renunciar a ser profesora, eso me encanta- dijo emocionada Minerva.

-En cuanto a ti, Severus, ¿te gusta que aíslen a tu casa?- preguntó Aurora mirando al docente.

-No, pero ya lo hace desde que entran- respondió Snape un poco malhumorado.

-Es cierto, algunos vienen con esa mentalidad, pero no todos son así. La mayoría entran sin saber mucho pero en cuanto ven las actitudes de tus alumnos y observan como actúas tú cuando ellos se comportan mal. Por eso aíslan a tus alumnos como el resto- explicó Filius. (3)

-Debes ser más profesional. No debes usar tu puesto para abusar del hecho de que estás por encima de tus alumnos- empezó Sprout y agregó- en definitiva debes madurar.

-Pero…- empezó Snape.

-Severus, tú eres el profesor, ellos deben obedecerte pero el respeto debes ganártelo- sentenció Filius. (4)

En otro lado, precisamente en la mesa de Gryffindor hablaba Oliver con sus padres.

-Hijo, creo que te debes calmar- empezó Olivia.

-Pero yo quiero ganar- objetó Oliver interrumpiendo a su mamá con desesperación.

-Ya lo sé, hijo todo el mundo quiere ganar, pero ser tan fanático hasta el punto que te impide hacer cosas o ver que la situación era horrible, no da- explicó Robert.

-Hay más en la vida que el Quidditch- comentó Oliver y agregó ejemplificando- el amor, la amistad, la honestidad, el compartir, el experimentar con otros.

-Hijo, sé que quieres ser jugador profesional pero me gustaría que vivieras. La adolescencia no vuelve y siempre tendrás un lugar en algún equipo- dijo Robert con mucha concentración mientras miraba a su hijo.

Oliver quedó pensativo, siempre pensó que tenía que ganar algún año como capitán para que algún equipo profesional lo incluyera como posible jugador y por eso pasaba los veranos practicando encerrado armando jugadas hasta tal punto que no había ido a la playa, i había salido a ningún lugar en las vacaciones. De hecho Oliver pensaba no hice nada más que mis necesidades humanas básicas y pensar en jugadas de Quidditch. (5)

-Hijo, hagas lo que hagas te queremos- empezó Olivia.

-Pero lo que más nos gustaría es que te diviertas y que como un buen Wood ayudes a otros cuando veas que los necesitan- sentenció Robert.

Oliver miró a sus padres, les sonrió y pensó realmente tengo buenos padres.

La última de las charlas que se daban y que era importante, era la de los Greengass.

-Hija, ¿Por qué no se te menciona?- preguntó Valery.

-Lo que pasa es que no quiero que Weasley me insulte- contestó Daphne.

-Lo entiendo hija, pero actuar sólo por lo que hace o hará alguien es algo que no se debe hacer- dijo Circus.

-Es cierto, el hecho de que no te involucres aunque sea un poco lo único que provoca es que se reivindique lo que piensan los demás de los alumnos de Slytherin- explicó Valery.

-Es verdad hija, no te digo que pases todo el día intentando explicar cómo son los de nuestra casa o justificándolos pero puedes ayudar cuando veas que es necesario- continuó el argumento de su mujer, Circus.

-Entiendes, hija. Cuando tu corazón diga que necesitas hacer algo, hazlo- sentenció Valery y terminó su postre.

Como diez minutos después, la comida ya había desaparecido y todos estaban prontos para comenzar a leer nuevamente.

-La verdad Potter, sí que sabes cocinar- dijo Theo.

-Gracias, en mi tiempo tenemos varios restaurantes. Yo cocino allí a veces, Albus también y la cocinera principal es Molly- explicó Harry P.

-¿Y cómo trabajo?- preguntó Molly W emocionada.

-Excelente, los clientes te adoran- dijo Albus P sonriendo a la mujer que estaba diferente en su tiempo.

-Pero, ¿cocinar no te trae malos recuerdos?- preguntó Blaise a Harry P.

-No, aunque no lo demuestre, cocinar me encantaba y que sepa cocinar permite que comamos en casa porque Hermione no es muy buena. Ella y mis hijos se encargan de la casa. Albus y yo somos los dueños de nuestra cocina- comentó Harry P.

-Aunque también damos una mano con la limpieza y el orden de la casa- siguió Albus P

Todos los del futuro asintieron y Ron W y Draco M comentaron a la vez:

-Su comida es como para chuparse los dedos.

Muchos se rieron porque al hablar a la vez y decir lo mismo, se habían mirada con cara de asombro.

Lentamente un silencio se acentuó en la sala, muchos estaban ansiosos y Ron pensaba estos últimos capítulos van a ser difíciles para mí. (7)

De repente una luz amarilla descendió sobre alguien y Ginny Z anunció:

-Te toca leer.


Hola a todos de nuevo

Lamento haber demorado en actualizar.

Espero que disfruten de la lectura y que estén bien de salud.

Ánimo a todos

Besos

Kira

Ahora como siempre les presento mis notas de autor.

1) Para mí que uno sólo haga algo no significa que no pueda cambiar el mundo o influir en él, por ejemplo: Fudge es uno sólo y le regalo un año sabático a los Mortífagos y a Voldy.

2) Esto es lo que quiero. A mí me parece que tener tres puestos (subdirectora, jefa de casa y profesora de transformaciones) es una de las razones que ella habla más con los alumnos.

3) Si bien creo que Ron y Draco son los que tienen esa mentalidad (odiar a Slytherin/Gryffindor respectivamente), los hijos de muggles o criados de muggles no tienen idea de casi nada.

4) Eso es lo que pienso, un profesor es una figura de autoridad que hay que obedecer pero eso no significa que merezca respeto así como así.

5) A mi entender, Oliver necesitaba desesperadamente ganar y se tomaba demasiado tiempo en entrenar hasta el cansancio y sobre todo se olvidaba de vivir.

6) Que ningún Slytherin dijera nada sobre estar preocupado por la situación me pareció. Daphne nunca dijo ni hizo algo contra los hijos de muggles eso a mi entender debe ser que no es una purista y debió haber mostrado algún indicio que le disgustaba lo que estaba pasando en su segundo año.

7) Ron debió sentirse desesperado al ver que su hermana podría morir y amigo también, además de no poder hacer nada para ayudarla.

Nos leemos

Pronto actualizaré.

Kira