Luisa se dirigía a la mansión Andrew en el carruaje de su familia mientras recordaba como en un momento de debilidad fue tan ingenua de creer que podía tener la autorización de su padre para casarse con George, recordaba que estaba nerviosa al entrar al despacho, vio a su padre y lo saludo con un beso despues escuchó decir:
—hija de que quieres hablar conmigo
—bueno, quisiera saber...
—¿ qué quieres saber ?
—quiero saber si existe alguna posibilidad para que yo pueda casarme con George
—existe una posibilidad— Luisa al escuchar estás palabras sintió una esperanza en su corazón que intentó apagarla por si esa posibilidad era inalcanzable, conocía muy bien a su padre y sabía perfectamente que cuando él tomaba una decisión era imposible hacerlo cambiar de opinión — si me demuestra que es el futuro heredero de los Andrew antes de que te comprometa con algún candidato que yo consideré que está a la altura de nuestra familia, entonces daré mi consentimiento para que ustedes puedan casarse
Como Luisa lo había pensado, la petición de su padre se escuchaba imposible —padre, se que soy su única hija, también se que por ser mujer no está bien visto que yo me haga cargo de nuestras empresas... En cambio George tiene una buena educación financiera, él se hace cargo de algunas de las empresas Andrew... Estoy segura que él podría hacerse cargo de nuestra fortuna
—¿quieres que le dé un empleo?, pero Luisa yo ya tengo a gente competente que se hace cargo de nuestros negocios
La dama no daba crédito a lo que estaba oyendo " George empleado" pero a pesar de su molestia guardo la compostura y comento —no exactamente... Lo que quiero decir es que, acepte a George como mi pretendiente. Realmente me gustaría que el fuera mi futuro esposo
—¡no puedo aceptar tal cosa Luisa!, George no tiene nada que ofrecerte
—pero papá... Nosotros tenemos mucho dinero, con mi fortuna podemos vivir bien no necesitamos realmente que George sea el heredero de los Andrew
—Luisa George es un huérfano, tiene el apellido Andrew por caridad. Tienes una idea de lo que va a ocurrir si tú te casas con él...
—el desprestigio de nuestro apellido...
—exacto Luisa, nosotros tenemos una reputación que cuidar, por esa razón no puedo permitir esa unión. Si te casas con un huérfano venido a más seremos la comidilla de la gente, en verdad crees poder soportar tal situación
—no lo sé, pero me gustaría intentarlo
—No tienes ningún futuro con él. Sabes que va a pasar cuando se te acabe el amor, cuando él no pueda siquiera comprarte un vestido de los que estás acostumbrada a tener, estoy seguro que si te casas con él te va a dar una casita del tamaño de tu habitación y no tendrás servidumbre que te atienda como estas acostumbrada, dime con total honestidad estás dispuesta a llevar una vida de pobreza, serías capaz por ese amor que dices tener a llevar una vida llena de penurias...
—¡no! A mí me da miedo la pobreza, pero eso no pasará por que yo soy tú única hija y soy tú única heredera...
—hija si quieres intentar tener una vida con George será bajo tu propio riesgo, yo no te daré mi apoyo para que estés con él
Luisa pálida, con el rostro descompuesto y con los ojos húmedos preguntó —¿a qué te refieres con que no me darás tu apoyo?
—si decides tener una relación con George sin que él sea el heredero de los Andrew y sin mi consentimiento, tendrás que irte de está casa únicamente con lo que traes puesto, por que todo lo que tienes lo he comprado yo, si sales de está casa no volverás jamás y desde el mismo momento en el que pongas un pie fuera de la residencia Grey en ese mismo instante te quedas sin padres, sin familia y sin herencia
Luisa no daba crédito a tales palabras duras y crueles, sin poderlo evitar sus ojos se llenaron de lágrimas pensando que era muy injusta la vida con ella, como era posible que su propio padre le dijera que se iba a quedar sin familia si siempre a estado con ellos y como que la desheredarian si ella era hija única, legítima dueña de las empresas Grey, más sin embargo comprendía el proceder de su padre por que ese acto en aquella época era considerado lo correcto, todavía no creyendo las palabras de su padre dijo —¿padre sería capaz de semejante acto?
—si Luisa, para protegerte de tus mismos actos sería capaz de eso y más...
La señorita sabía que su padre era implacable cuando se trataba de tomar desiciones drásticas — padre ¿por qué haría usted eso... Acaso no me quiere?
— sabes muy bien que te quiero y de que eres mi princesa, nada te niego sino que te he dado todo a manos llenas... ¿Consideras qué soy un mal padre?
Luisa veía a su progenitor mientras recordaba su feliz pasado y contestó en un susurro mientras negaba con la cabeza —no... Usted a sido el mejor padre del mundo
—comprendes que lo hago por tu bien, que solo quiero lo mejor para ti
—si
El señor Grey se acercó a su hija, la abrazó, le secó sus lágrimas y habló —no llores más, tus ojos hermosos no deben derramar lágrimas por un huérfano
Después de la plática Luisa se fue directo a su recámara a llorar nerviosamente, mientras que recordaba las palabras de George "estoy dispuesto a todo" ¿entonces por qué ella no?, y fue en ese instante en que se sintió invadida por una fuerza que la impulsaba a luchar por lo que consideraba que le correspondía, nada era fácil en esta vida, para tenerlo todo hay que esforzarse y Luisa quería todo, quería a su familia, a George , su herencia y de pasó obtendría también las riquezas de los Andrew.
Luisa iba a mitad de camino cuando recordó como es que en una mañana cuando su padre estaba en la oficina y su madre en una obra benéfica ella se metió a la habitación de su dama de compañía a pedirle que le prestará algo de ropa y la doncella no queriendo problemas con la señorita Grey optó por hacer lo que ella le ordenaba. Luisa se puso una falda verde con una blusa amarilla deshaciéndose de su elaborado peinado para dejarlo suelto y después se puso el chal en la cabeza para ocultar su rostro con la prenda y de esta manera con una vestimenta sencilla salió de ahí para dirigirse al puesto de yerbas en el pueblo, ya estando ahí mando a su dama de compañía a comprar las yerbas que necesitaba, después regresaron a la mansión Grey con todo lo necesario para evitar un posible embarazo.
Luisa sabía que había aumentado su capacidad de decir mentiras en un lapso de tiempo relativamente corto, cada día se volvía más embustera, todo por conseguir lo que anhelaba, como los días que se veía a escondidas con George para hacer el amor y también cada vez se volvía más experta en el ámbito sexual para hacer estremecer a su hombre, pero también cada vez se volvía más adicta a las caricias de George convirtiéndose en una descarada con él, recuerda la manera en que hacen el amor, la manera en que estremece y goza con las caricias de George y también recuerda que le propuso a él quedarse con la fortuna de los Andrew.
George al escuchar las palabras de Luisa puso un rostro sorprendido y dijo —¿¡ perdón!?
— eres el mayor de los Andrew por derecho te corresponde ser el futuro patriarca
—no soy hijo legítimo
—claro que sí... Ellos te adoptaron, entonces a ti te corresponde ser el heredero
—no puedo traicionar a mi familia
—no la traicionarías... Si te quedas con el patriarcado podrás cuidar mejor de ellos, tú te quedas con el poder y ellos gozarán del dinero optenido de las ganancias de las empresas... Tú trabajarlas cuidando el patrimonio, yo te ayudaría, sabes yo sé manejar un poco las empresas de mi familia, no me dedico a los negocios por que no es bien visto que una mujer trabaje, pero aveces le ayudo a mi papá a sacar adelante el trabajo de las fábricas en casa
—no estoy convencido de lo que dices... Tendré que pensarlo
Ahí terminó su conversación como su recuerdo, por que ya estaba en la residencia Andrew para tomar el té con su amiga Rosemary.
El té se llevaba a cabo en el jardín de las rosas. Luisa participaba en la conversación amenamente sin fingir demasiado por que en realidad le parecía grata la familia Andrew, Pauna la mamá de George era una mujer educada y encantadora, demasiado delgada y ojerosa pensaba Luisa más sin embargo era bella y elegante. Rosemary era alegré y amable.
A lo lejos pudo ver a Will y le pareció un niño adorable, parecía un verdadero príncipe, ella solo sonrió pensando que era muy fácil encariñarse con esta familia.
Will al entrar a su habitación se dirigió a su alcancía para romperla y contar cuanto dinero tenía, al saber la cantidad exacta que poseía se limitó a pensar "con ésto me alcanza y sobra para comprarle un obsequio"
Pasado un tiempo Luisa se retiró de las demás damas con el pretexto de ir al tocador, estando fuera de la vista de las demás mujeres decidió ir al despacho de la casa, abrió la puerta y se sorprendió de saber que la vida le sonreía como le estaba sonriendo en ese mismo instante el hombre que amaba, cerró con seguro la puerta para arrojarse a los brazos de George capturando su boca con un beso lleno de amor y deseo, Después del besó Luisa dijo:
—mi amor... Luchemos por estar juntos, dime que sí aceptás quedarte con la fortuna Andrew
George en esos momentos que se sentía totalmente enamorado de Luisa contesto sin meditar —si acepto— sintiendo que con estas simples palabras le estaba entregando su alma al diablo.
Continuará...
