Una semana había pasado volando. Estaba con mis padres, ya que mi prometido había salido a algo de la iglesia, hubiera ido a pedir permiso al papá, pero con mi condición era peligroso. Hoy mi madre me acompañaría a la consulta, no se quien estaba más nerviosa, pero veremos que pronto tendría a mi pequeño con nosotros. Salimos de la casa, mamá me ayudó a subir al coche, llegamos rápidamente al hospital, llegamos y esperamos, saludamos.
-Bueno Bella, ya estamos en la última etapa, debes estar preparada para sufrir dolores intensos y cuando rompas fuente, tienen que venir lo más rápido posible porque el pequeño llegara en cualquier momento-dijo el doctor con una sonrisa.
-Estoy preparada para todo eso, o eso espero-dije con una sonrisa, acaricié mi barriga y sentí la patada de min bebe, dolió un poco, gemí de dolor.
-Es normal, ya tiene poco espacio y está muy grande-dijo muy seguro el doctor.
Pasamos al otro cuarto, me puse la bata y me ayudaron a subir a la camilla, el doctor revisó mi vagina, dios, era incómodo. Se levantó con una sonrisa, puso gel en mi pansa, prendió el ecógrafo, oí el corazón de mi bebe, ya estaba casi de cabeza, dios, estaba enorme.
-Bueno Bella, presiento que pronto tendremos a este pequeño con nosotros, está en perfectas condiciones, y deben estar preparados para en cualquier momento venir a recibirlo-dijo el doctor viéndome.
-Y estamos listos-dije con una sonrisa y pronto llegaría Edward.
- ¿Todo está bien con mi hija? -dijo mi madre preocupada.
-Todo está perfecto con los dos, no tendremos complicaciones si todo sigue igual-dijo el doctor con seguridad.
Apago el aparato, me limpié y cambié, me siguió dando indicaciones. Salí con una sonrisa, estaba feliz, no podía esperar para tener a mi pequeño, pero sabía que todo estaría bien en su momento. Fuimos a comer, estuvo delicioso, mi madre tenía una gran sonrisa. Llegamos a casa, donde subí a mi habitación, estaba cansada, comenzó a sonar mi celular, una video llamada de mi novio.
-Hola guapo-le dije con una sonrisa.
-Hola hermosa-dijo con una sonrisa. - ¿Cómo te fue con el doctor?
-Muy bien, dijo que el bebé está muy bien, que parece que no llegaré al final, pero no habrá ningún problema a la hora que quiera nacer-le dije tocando mi pansa, estaba enorme.
-Eso es excelente, en dos días más llegare contigo-dijo muy seguro. -Ya el papá nos dio fecha para nuestra boda.
- ¿Cuándo será? -le dije emocionada.
-El 20 de diciembre tiene libre y ya apartó esa fecha-dijo e hizo una pausa, apareció Aro. -Creo que alguien quiere saludarte.
-Hola Aro.
-Hola Bella, parece que todo está bien-dijo con una sonrisa. -Veo que ya te dio la noticia, no me sorprende, desde que los vi, supe que terminarían juntos.
-Gracias, y todo está bien, prono tendremos a nuestro pequeño David Alexander-dije con una sonrisa.
-Bueno, les deseo lo mejor y espero conocer pronto a ese pequeño, pero tengo que irme-dijo triste y salió de la habitación.
-Bueno, me da mucho gusto saber que todo está bien-dijo Edward con mi sonrisa favorita. -Espero que aguante mi pequeño dos días para llegar tranquilo.
-Te esperará estoy segura-dije con una sonrisa. -Nos veremos en dos días.
-Nos vemos, no puedo esperar-dijo y finalizó la llamada.
Me recosté mejor, ya que dormía sentada, ya que si me acostaba me faltaba el aire, me quedé dormida enseguida. Desperté con el sonido de mi celular, mi madre entró, creo que ha callarlo, le sonreí, era mi mejor amiga Alice, le contesté enseguida, la vi con una sonrisa.
-Hola-le dije con un bostezo.
-Creo que te desperté-dijo Alice avergonzada. -Lo siento.
-No te preocupes, sino despierto no dormiré en la noche bien-le dije con una sonrisa, la verdad es que, si dormía en el día, no dormía bien enanos noches.
- ¿Cómo están?, ¿qué te dijo el doctor? -dijo con curiosidad.
-Que todo está bien con nosotros, y que es muy probable que no llegue a terminó, ¿pero todo saldrá bien? -le dije con una sonrisa.
-Ya verás que todo saldrá bien-me dijo muy segura. - ¿Y qué paso con Edward?
-Llega en dos días y ya tenemos fecha para la boda-dijo y vi su curiosidad. -Tenemos hasta el 20 de diciembre para terminar con los detalles.
-Eso me deja muchas cosas por hacer, pero ya eras que quedara todo perfecto-dijo muy segura.
-Hola Bella-dijo Ángela con una sonrisa.
-Hola-le dije con una sonrisa. - ¿Qué haces con Alice?
-Tenemos una tarea que hacer, y es muy importante-dijo Ángela con una sonrisa. -Me da un gusto verte tan bien, te extrañamos mucho.
-Yo también los extraño, pero pronto me verán corriendo por la escuela a mis clases-les dije con una sonrisa.
-Mama-grite, ocupaba ayuda para levantarme e ir al baño, mi madre enseguida asomó su cabeza. -Chicas, me esperan un momento, necesito ir al baño.
-Claro-me dijeron al mismo tiempo.
Mamá me ayudó a levantarme, me sonroje, creo que vieron mi ropa interior, me acompaño al baño, sentí como salía el líquido por mis piernas, no alcancé a llegar al baño, sentí mis lágrimas, que vergüenza.
-Tranquila, a todos nos pasó-dijo mamá mientras me abrazaba. -Por lo menos no fue en la calle, una vez mientras te esperaba, eso pasó y fue más vergonzoso-dijo y me salió una risita. -Ahora siéntate, mientras preparo la tina para que te bañes-dijo mientras me sentaba en el banquillo que tenía en el baño.
-Creo que rengo que despedirme de las chicas-dije sonrojada, que vergüenza, mamá salió y regresó con el celular.
-Te veremos después-dijeron con una sonrisa. -Esperamos noticias de ti.
-Nos vemos-les dije con una sonrisa y colgué, gracias a dios no mencionaron nada y estoy segura de que no sería el chisme de la escuela.
Ya que estuvo la tina, me desvestir y me ayudó a meterme, comencé a relajarme, mamá me agudo con el champú, le gustaba tratarme como una niña, sentía que quedaría dormida. Salí y me puse el pijama, bajamos a cenar con mi padre, dimos las buenas noticias, subí y me quedé dormida enseguida.
