Mare está en una batalla dentro de la nación enemiga. El ejército ha enviado a varios soldados al frente de batalla, mientras los demás esperan órdenes. Diana y sus compañeros regresan a traer varios heridos. Ella va hasta los oficiales y entrega el informe de la situación en el campo de batalla.

Los oficiales de alto mando al ver que están perdiendo toman la decisión de retirar a sus soldados. Intentan comunicarse, pero no lo logran. Buscan a Diana para que entregue el mensaje.

—Smith, te necesitamos, eres nuestra soldado más rápida... Busca a Benton y entrégale este mensaje... Nos retiramos

Diana agarra la nota y se va corriendo de vuelta al campo de batalla. Ella esquiva varias balas, algunas bombas estallan cerca, tropieza con varios soldados, pero nada la detiene.

Mientras tanto Benton junto a Gardner están en una trinchera.

—Hemos perdido comunicación, ¿Qué hacemos? —Le pregunta Gardner a Benton—

—Hay que mantenernos peleando hasta que nos den la orden de retirada

Diana llega hasta la trinchera y busca el área de mando. Detiene un soldado.

—¿Dónde está el General?

El soldado le señala el lugar que está al otro lado. Ella sigue corriendo.

Del ejército de Mare siguen atacando, pero son muchos los soldados heridos que regresan.

Diana encuentra la zona de mando y entra precipitadamente.

—General, han pedido la retirada —Le entrega la nota—

Él la lee.

—Es hora de irnos —Le hace señas a Gardner para que dé la orden a los demás—

Comienzan a recoger y a retirarse. Llevan a los heridos. Benton encuentra a Diana ayudando a unos soldados.

—Smith, debes irte... El quedarte es muy peligroso

—Yo no los voy a dejar... Además, mi deber es asegurarme de que usted regrese bien

Benton sonríe y también ayuda a los demás soldados.

Todos regresan al centro de mando principal. Magath se acerca a Benton.

—Ya hemos enviado a los soldados en nuestros buques... El penúltimo acaba de zarpar, sólo queda uno para ustedes... Los demás nos iremos en el dirigible

—Entendido General

Todos se marchan del lugar. El buque navega apartado de la orilla por la extensa niebla que tapa la visibilidad. Los demás buques van varias millas delante de ellos.

Diana está caminando por los pasillos buscando entre los soldados. Ella está preocupada por sus compañeros al no verlos allí. Benton se le acerca.

—Me comuniqué con los demás buques y me informaron que Roy, Arla, Jeff y Karl están a salvo

Diana suspira aliviada.

—Gracias —Ella le sonríe—

—Ten, come algo y descansa —Le entrega comida militar— Buen provecho

Ella le vuelve a agradecer y se sienta en el suelo a comer. Benton también se sienta a su lado.

—¿Qué haces? —Diana se queda asombrada—

—Voy a comer a tu lado y descansar, ¿te molesta?

—No, para nada

Ambos comen y conversan.

La nación enemiga ha aprovechado la niebla para seguirlos sin que Mare los detecte. Disparan un torpedo.

Diana y Benton siguen comiendo cuando un fuerte golpe los hace caer al piso.

—¡Qué demonios! —Benton se levanta del suelo y la ayuda— Ven conmigo —Ambos se van corriendo—

Las alarmas del buque comienzan a sonar. Benton ordena a los soldados correr a sus puestos de batalla. Comienzan a contraatacar.

Otro torpedo les impacta. El buque comienza a hundirse. Los soldados que están afuera se lanzan al agua tratando de huir. Diana está ayudando a salir a unos soldados que quedaron atrapados ya que la escotilla no abre. El agua inunda rápidamente el lugar. Sube a tomar aire y vuelve a bajar. Sigue tratando de mover la manivela sin resultado hasta que alguien se acerca y le ayuda a abrirla. Ella se sorprende al ver que es Benton. Los soldados salen rápidamente. Ambos suben, pero pierden el balance un poco ya que el barco está virándose. Benton ayuda a subir a varios soldados. Diana escucha más gente pidiendo ayuda, ella se va y se lanza al agua nuevamente. Benton se vira y no la ve en ninguna parte. Se desespera.

Los soldados al salir a la superficie son masacrados por aviones enemigos que les disparan para que no escapen. Ya hay varios muertos.

Diana llega hasta donde escucha varios soldados golpear la puerta. Esta vez acoraza sus manos para abrir la escotilla más rápido. De pronto de un avión enemigo lanzan una bomba y explota muy cerca de Diana, la onda expansiva en el agua la golpea contra la pared del buque y daña la escotilla. Ella intenta por última vez abrir, acoraza sus manos nuevamente y la rompe. Algunos soldados salen, otros ya se han ahogado. Diana sale a tomar aire y buscar una salida. Otra bomba aérea impacta cerca de ella, provocando que un tubo grueso golpee su cabeza y la deja inconsciente, cayendo nuevamente al agua. Además, partes del buque caen sobre ella pillándola contra el suelo.

Diana sigue bajo agua. Benton trata de abrir paso entre los escombros. Mueve un tubo grueso y la libera. La agarra del brazo y sube nadando con ella. Llega hasta una parte del barco que no está hundida, y busca la salida. Se le dificulta caminar al barco estar casi volteado por completo. Algunas balas atraviesan la coraza del barco. Al salir Benton ve a los aviones alejarse e ir hasta la orilla a disparar a los que intentan huir. El barco se vira completamente. Algunos soldados que tratan de nadar son arrastrados por la corriente. Benton está sobre la parte de abajo del barco, cerca de las hélices. Acuesta a Diana y trata de reanimarla. Le da varias compresiones en el pecho y le da respiración boca a boca. Ella comienza a toser, pero aún sigue inconsciente. Él la sacude varias veces para que despierte.

—Diana, necesito que reacciones —Se le entrecorta la voz— Tenemos que irnos

El barco ha dejado se hundirse al tocar el fondo. Benton ve flotando un pedazo grande de madera en el agua. Agarra a Diana y se lanza. La coloca sobre la madera y él también se sube. Escucha los aviones acercase nuevamente y comienzan a disparar a los soldados que están nadando. Benton se queda inmóvil y con su cuerpo protege a Diana. Una bala roza su costado y lo hiere superficialmente. La corriente del mar los va arrastrando lejos. Benton ve los aviones dar una última vuelta y terminar de destruir lo que queda del buque. Se van de regreso a su base, pero otros aviones van de camino a Mare. Él trata de remar con sus manos hacia la orilla, pero la corriente es muy fuerte y no puede. Verifica a Diana y nota que respira con dificultad. Se quita la chaqueta, la exprime y la coloca sobre ella. Luego se mira la herida en el costado, al tocarse siente molestia y ve en sus dedos bastante sangre.

A la distancia se escuchan explosiones. El enemigo ha atacado los otros buques, pero al ejército de Mare al estar alertas logran repeler el ataque, disparando desde mar, aire y tierra.

Ya es de noche. Benton y Diana siguen a la deriva. Hace mucho frío al tener sus ropas mojadas. Él se acurruca al lado de ella para que no pierda calor. Diana sigue inconsciente. Benton se queda dormido.

De pronto chocan bruscamente contra algo. Benton se levanta asustado, al alzar su mirada ve un barco pesquero. Grita pidiendo ayuda.

—¡Ayuda!... ¡Por favor que alguien nos ayude!

El barco se detiene y pescadores alumbran con linternas el lugar. El capitán al ver que son soldados de Mare ordena ayudarlos. Benton sube.

—¿Hay algún médico a bordo?

Un hombre se acerca.

—Yo soy médico

—Por favor ayúdela... La rescaté mientras se ahogaba, le reanimé y comenzó a respirar con dificultad, pero aún no despierta

—Acompáñame a enfermería

Benton camina con ella en brazos. La acuesta sobre una camilla. El médico la examina completamente. Al terminar se acerca a Benton.

—Tiene unas costillas rotas a la vez que tiene una fiebre bastante alta. Es un milagro que no esté convulsionando... Ya le di medicamentos y antibióticos, pero lo más que me preocupa es que tiene agua en los pulmones, por eso se le dificulta respirar... No creo que sobreviva la noche

—Por favor no deje que se muera

—Estoy haciendo todo lo que puedo con lo que tengo a mano

El capitán entra.

—Nos dirigimos a puerto... El ejército nos dió permiso para atracar en el único muelle militar que queda, ya que ellos también fueron atacados

—Gracias —Benton se sienta agotado en una silla, se quita la camisa—

El médico se acerca y le toma sutura en la herida del costado. Benton siente coraje y llora disimuladamente

De madrugada llegan al muelle. Soldados ya los esperan y transportan a Diana rápidamente al hospital militar.

En el hospital hay un caos por todos los heridos en el ataque. Benton pide que lleven a Diana a la zona para los oficiales de alto mando. Allí un médico y las enfermeras la atienden.

Un día después. Durante la mañana, Diana despierta desorientada.

—Cálmate

Ella ve a Benton a su lado.

—General —Le sonríe—

—Me alegra que al fin hayas despertado... Estuve muy preocupado por ti

Diana habla con dificultad.

—¿Que... sucedió... con... los... demás?

—Fuimos los únicos en sobrevivir... Tuvimos suerte —Él le agarra la mano— Tengo que irme, del ejército piden mi presencia

—Gracias —Le vuelve a sonreír—

Benton se va. Diana se queda pensando en las cosas que vió durante el tiempo en que estuvo inconsciente.

¿Que fueron todas esas imágenes?... Fue raro, es como si hubiera vivido en el futuro, pero ya no recuerdo casi nada —Siente dolor de cabeza—

Alguien entra a la habitación, es Arla. Ella corre y la abraza.

—¿Y los... chicos?

—Están ayudando a reparar el muelle. Vine porqué pedí permiso. No sabes lo feliz que me siento al saber que estás bien... Los chicos y yo nos quedamos muy angustiados luego de enterarnos del ataque, pensamos que te había ocurrido lo peor

—Ya estoy... mejor... Benton me salvó... la vida

—Definitivamente ese hombre te ama

Diana se sonroja y sonríe.

Varios días después. En la tarde Diana regresa en tren a Liberio. Al llegar a la estación y bajarse ve a Benton esperando por ella. Él se le acerca.

—General —Le hace el saludo militar—

Él le contesta y se quita el sombrero.

—Estaba deseoso de que al fin llegaras... Te ves mejor

—Gracias por salvarme la vida

—Si no lo hubiera hecho, jamás me lo hubiese perdonado... Eres muy importante para mí, más de lo que imaginas

Ambos se sonríen. Siguen caminando juntos.

—¿Qué te parece si nos vestimos casual y salimos a cenar?

—Suena genial

—Vamos a cambiarnos, te espero afuera en tu habitación

Ambos entran a la base y cada uno va a su habitación.

Media hora después, Diana sale y ve a Benton esperando por ella. Ambos se sonríen y se van.

Están cenando en un restaurante.

—¿Qué piensa hacer el ejército con lo del ataque?

—Por ahora no vamos a tomar represalias, seguiremos manteniendo el control de las fronteras... Ayer envié a soldados para espiar una de sus ciudades. Me han llegado confidencias que en ese lugar están creando armamento militar para el ejército de manera clandestina para que no los podamos rastrear... Nos tomará un poco más de un año en que nos llegue toda la información, planos de la ciudad, etc... Cuando tengamos seguridad de lo que hacen ahí, entonces vengaremos a nuestros compañeros

—Cuente conmigo para ese momento

Mientras comen siguen conversando.

—La próxima vez que pida que te vayas, por favor hazlo... Si hubieras tomado el penúltimo buque nada de aquello te hubiera sucedido

—Si yo me hubiese ido, tu hubieras muerto... El regresar para rescatarme te salvó la vida

Benton se queda pensativo y sonríe.

—Tienes razón... Mutuamente nos salvamos —Le acaricia la mano—

Ya es de noche, ambos salen a dar una vuelta por la ciudad. Las personas los saluda y les preguntan como están. Ambos se sienten felices al ver la preocupación de la gente por ellos. Se agarran de manos y siguen caminando de regreso a la base. Benton acompaña a Diana a su habitación.

—Gracias por este momento... Necesitaba distraer la mente y quería que fuera al lado tuyo

—Quisiera hablar contigo a solas... No hay nadie en la habitación, puedes entrar

Ambos entran.

—¿De qué quieres hablar?

Ella se desviste un poco.

—Diana, ¿qué haces? —Pregunta sorprendido—

—Quiero pagarte el favor por haberme salvado la vida

—Yo no lo hice esperando nada a cambio

—Pero quiero hacerlo, igual que las demás mujeres con quienes has estado —Se desviste más—

Benton se gira, se recuesta de frente contra la pared y se muerde la mano. Respira profundo para calmarse, su corazón late rápidamente. Diana se coloca frente a él, le desabotona la camisa y besa su pecho. Ella escucha como se agita la respiración de él. Benton comienza a dejar ver en su pantalón lo que está sintiendo en ese momento.

—Te deseo mucho... —Benton le besa el cuello— ...pero aún no es tiempo —La viste nuevamente—

—Discúlpame... Debí preguntarte antes de hacer esta tontería... Ni sé que estaba pensando —Diana se avergüenza—

—No te sientas mal... Por ahora dejemos las cosas así —Se abotona la camisa. Luego le acaricia el rostro— El momento llegará —Le da un beso en la mejilla y se va—

Mas de un año después llega toda la información que Benton había ordenado para saber dónde atacar la ciudad enemiga.

El ejército de Mare, junto al Escuadrón Elite y la Unidad Panzer se encuentran en una batalla. De ambos bandos realizan ataques terrestres y aéreos. Roy, Arla y Jeff están atacando en tierra, siendo liderados por Reiner en su Acorazado. Benton y Diana están juntos en un avión, dirigiendo a los pilotos marleyanos.

—Estamos llegando a la ciudad, pero el contra ataque terrestre es muy fuerte... Diana, necesito que nos defiendas para poder atravesar esa barrera... ¿Entendido? —Thomas le habla por el micrófono de los auriculares—

—Si General —Diana recarga la ametralladora—

Se acercan a la barrera de defensa del ejército enemigo. Benton da la orden a los demás pilotos de dividirse en grupos y atacar. Diana comienza a disparar hacia las torretas enemigas. De la nada salen aviones enemigos, Benton intenta esquivarlos y hace zigzags. Diana ve un avión bombardero acercase y rápidamente le dispara, pero este le esquiva y baja de altitud para bombardear al ejército de Mare. Benton y Diana en su avión están recibiendo disparos de vuelta.

—Diana agárrate bien, tengo que dar un giro brusco y lo tendrás de frente —Benton deja caer bruscamente en picada el avión y da giros para esquivar los ataques que están recibiendo—

Al estar cerca del bombardero, vuelve a dar otro giro y se posiciona frente al área del piloto.

—¡Dispara! —Benton grita—

Diana comienza a disparar al piloto hasta matarlo. El bombardero cae al suelo y explota.

—¡Lo hiciste genial! —Benton se alegra—

Ella sonríe.

—Estamos a pocos kilómetros de la ciudad. Ve preparándote para dejar caer la carga

—Como ordene General —Diana agarra el control para abrir la compuerta del avión—

En ese momento ambos ven a la distancia un dirigible marleyano caer encendido en llamas al haber sido derribado por el ejército enemigo.

—Tenemos que acabar con estos bastardos —Benton lo dice enojado—

Entran a la ciudad. Varios aviones marleyanos ya dejan caer las bombas, pero a ellos les toca en otra zona. Se están acercando. Como están volando a baja altura, Diana ve a varios civiles tratando de huir de las explosiones, muriendo la mayoría en el intento. Ella se sorprende y se entristece.

—Diana es tiempo de que abras la compuerta

Ella no le contesta, se queda mirando el botón del control.

—¡Hazlo!

Luego de tardarse unos segundos pulsa el botón dejando caer todas las bombas que cargaban. Ella siente tanto dolor al ver las explosiones que decide no mirar hacia abajo. Benton escucha por los auriculares el leve llanto de Diana.

—¿Estás bien?

Ella se enoja y se quita los auriculares con coraje. Benton mira hacia atrás y la ve cabizbaja.

La batalla termina al ejército enemigo ser derrotado. Aterrizan en la base marleyana más próxima a ellos. Diana se baja y sin decir nada sigue caminando. Benton se baja y trata de ir tras ella, pero varios soldados se interponen para felicitarlo. El Escuadrón Elite y la Unidad Panzer vienen de regreso. Benton la busca en toda la base, hasta escuchar varias cosas ser arrojadas dentro de un almacén. Al entrar ve a Diana molesta y llorando, pateando cajas y diferentes cosas.

—Nunca te había visto reaccionar así luego de un combate

—En esa ciudad había civiles... ¡Niños! —Lo dice llorando—

—Todos ellos eran enemigos de Mare, en esa ciudad estaban creando armas en nuestra contra... Sólo fueron muertes colaterales

—Estoy segura de que había gente inocente —Diana frunce el ceño—

—¿Por qué te preocupas por ellos? Tu misma me dijiste hace más de un año que contara contigo para vengar a los compañeros que murieron en el buque... Además, cuando te secuestraron hace unas semanas ¿Acaso en aquella ciudad de la frontera no mataste a hombres, mujeres y niños? Estoy seguro de que también eran inocentes

Diana siente coraje y aprieta los puños.

—Esa gente me iba a matar

—Es lo mismo, Diana... No lo justifiques... ¿Crees que no me siento mal por esto que hicimos? Pero así es la guerra. Siempre tiene que morir gente para que otros avancen —Benton ve que Diana sigue muy enojada— ¿A qué nación le sirves? ¿A Mare o Eldia?

Ella se sorprende, se queda en silencio varios segundos mientras se agarra el brazalete eldiano.

—Yo le sirvo a... Mare —Se sienta sobre una caja a llorar—

Benton se le acerca y la abraza. Ella llora sobre sus hombros.

—Me he convertido en una asesina... Soy una persona fría y sin corazón

—No es así... Para mi eres la mujer con los sentimientos más hermosos por los demás. A pesar de las cosas que tienes que hacer para el ejército, aún sientes lástima por el enemigo. Eso te hace grande y especial... Por eso y muchas razones más es que te amo —Le acaricia el rostro—

Diana lo besa con deseo.

—Te amo Thomas —Lo abraza con fuerzas—

Ambos salen del almacén, ven que la Unidad Panzer y el Escuadrón Élite han llegado.

Muchos siglos después.

Diana despierta asustada al sentir el tren detenerse. Ve gente bajarse del vagón y el tren continua la marcha. Ella va hasta el baño al no haber nadie cerca. Se quita la capucha, en el espejo ve algunas heridas y golpes en su rostro. Abre el lavamanos y se tira agua en la cara. Se baja la cremallera del abrigo y ve que tiene manchas secas de sangre. Se quita la camisa, ve la sangre seca en su pecho y abdomen. Ella comienza a sentir malestar y vomita. Se enjuaga la boca y se coloca la ropa. Antes de salir, sus manos comienzan a temblar y ella llora.

—Siempre he sido una mujer fría y sin corazón —Aprieta los puños y golpea el lavamanos con un poco de fuerza. Se seca las lágrimas, se coloca la capucha y regresa—

Al tren haber hecho otra parada, ya hay personas en el vagón. Ella se sienta aparte. Saca el celular que ha acabado de robar a la fuerza, lo desbloquea y se coloca los audífonos. Ve las noticias en vivo.

—Aún no se confirma la identidad de los cuerpos, pero se tratan de dos adultos pertenecientes al ejercito marleyano los cuales fueron decapitados, y dos cuerpos de dos jóvenes los cuales fueron aplastados… La responsable de este vil asesinato sigue prófuga, más adelante se darán los detalles de todo ya que es un caso que aún sigue en etapa de investigación… Según fuentes la presunta responsable se trata de una líder muy importante del ejército de Mare y Paradis

Diana quita la transmisión. Guarda el celular y se queda sentada con las manos en la cabeza. Aprovecha la capucha para llorar sin que nadie la viera.

Continuará…

(Volumen 7 Parte 1)