Después de que Severus había salido de sus pensamientos, se levantó de su silla y salió del lugar para dirigirse al dormitorio de su amiga. Sinceramente necesitaba conversar y no había nadie más que ella para poder hacerlo. Habían pasado tres días del accidente con el Señor Tenebroso y aunque ella seguía agotada, ya tenía mejor semblante.
Llegó rápidamente a la habitación de Bellatrix, y sin tocar la puerta, entró sin más, encontrándole sentada en su cama, pero sola
-¿Dónde está Granger?- preguntó a la bruja mirando hacia todos lados
-Se fue hace un rato a su torre, dijo que se iría a bañar, que comería algo en el Gran Comedor y que luego volvería para hacerme compañía por la noche – contestó Black con el fastidio en su cara completamente marcado – es que no entiende que necesito mi espacio-
-Ya ya, pobre de ti…,¿dónde tienes el whisky?- demandó para saber sin dejar que su amiga siguiera con su discurso de melancolía
-Harás que una mujer convaleciente, que ha tenido un trágico golpe en la cabeza, que ha perdido sangre y se encuentra en cama, beba whisky Sevy?- destilando su voz de niña pequeña, con cierto tono de reproche, Bella preguntó a su amigo mientras colocaba su carita de víctima máxima
-¿Vas a querer o no?- espetó Severus mientras su humor empeoraba cada vez más – sino me voy y me alcoholizo solo, dudo que Granger te deje beber mientras está haciéndote de perrito guardián-
-¡Sí, sí!- respondió la mujer, recuperando su normalidad mientras su garganta pedía a gritos que se dejara de estupideces y bebiera pronto – está en el cajón al lado de mi baúl- dijo apuntando a su escondite
Severus llegó de dos zancadas al lugar donde la bruja le indicaba y abría una pequeña manecilla a un costado del baúl negro que en su tapa tenía las letras BB en plata. Tiró del cajón y dentro pudo ver que había por lo menos veinte botellas del elixir que solían disfrutar juntos
-¿Ya nos vamos a rehabilitación Trix o qué?- preguntó con sorna, mientras le dedicaba una sonrisa ladina a su amiga
-¿Vas a querer o no?- respondió la bruja, viendo como el mago se molestaba al haber usado la misma pregunta que él
-Tenemos un serio problema querida- soltando una carcajada, Severus tomaba una de las botellas y conjuraba dos vasos más grandes de lo que solían ser los usuales para ese licor
-El problema lo tienes tú Sevy, lo que es yo, bebo desde los trece años…- respondió Bella encogiéndose de hombros
-Vamos a tener que conversar luego de tu concepto de problema Bella- nuevamente, una carcajada salía de la garganta del oscuro mago, mientras servía para ambos hasta el borde de los vasos, entregándole uno a la mujer
-Bueno, luego me das tu sermón mensual…, ahora dime que es lo que ha pasado- ordenó Bella, teniendo más que claro que algo le pasaba al hombre. Lo conocía hace años y jamás había podido ocultarle algo. Era prácticamente la única persona a quién su fachada no había logrado engañar. De la misma manera pasaba a la inversa, siendo superado solamente por su primo
-Ha habido un tipo de altercado entre Draco y Potter…- respondió Snape mientras bebía de su vaso, dejando el contenido de este a la mitad de un solo sorbo
-Ya, eso no es nada nuevo-
-No, no lo es, pero nunca había visto a Draco golpear a alguien de esa manera- Severus denostaba una expresión difícil de interpretar incluso para él mismo
-¿Draco ha golpeado a Potter? ¡Muéstramelo!- gritó entre entusiasmada y perpleja la azabache sin poder creer lo que el mago le decía. Pronto en su mente, la imagen de su sobrino saltando de un minuto a otro encima del niño que vivió, arrasando consigo los calderos que se volteaban derramando todo el líquido en el suelo para empujar al moreno y comenzar a propinarle un golpe tras otro, se veían nítidamente. Pudo ver como la nariz del que yacía en el piso se quebraba bajo la mano de su familiar, que no dejaba de golpear al chico, rompiendo a su paso los labios de éste y salpicando sangre en el piso. Una vez que las imágenes terminaron, vio a los ojos a su amigo que nuevamente bebía de su vaso, haciendo que ella realizara la misma acción -¿Cómo ha sucedido eso?, jamás pensé que Draco fuese a lograr que sintiera un poco de respeto hacia él, al menos más del que siento por su padre- terminó con una burla en los labios
-Sinceramente no lo tengo claro Trix, de un minuto a otro Draco saltó y le empezó a romper la cara a puños a Potter, pero eso no es lo que me preocupa- Snape tenía en su rostro una seña entre indecisión y perplejidad
-¿Y entonces qué es?, ¿pasó algo más?- preguntó la mujer completamente interesada en saber que había pasado luego. Encerrada en su habitación, con una Griffindor que con suerte la dejaba ir al baño, no poder atormentar a sus alumnos en clases ni a sus colegas en la sala de profesores la tenían tremendamente aburrida y hastiada
-Pues sí, sí que pasó más. Comenzado por el hecho de que a Draco le di permiso para que se recuperara y pudiese faltar a clases y le otorgué 50 puntos a Slytherin- escuchó como Bellatrix lo interrumpía diciendo "lo haces siempre" – luego llevé a Potter a mi despacho, le entregué una poción para regenerar su sangre, le arreglé la nariz y todo, pero me dejó pensando que hay algo en ese chico que no sabíamos- terminó bebiendo de nueva cuenta de un solo golpe todo el licor que yacía en su mano, para servir más, rellenar el de su amiga y volver a tomarlo de un trago
-A ver Sevy, le estás dando demasiadas vueltas al asunto y si solamente querías emborracharte, no tenías que buscar una excusa para hacerlo…- amonestó la mujer, mientras acercaba con un poco más de elegancia esta vez el vaso a sus labios para tragar lentamente el whisky de fuego, sintiendo como su garganta agradecía aquello
-Te mostraré nuevamente- susurró con cansancio exudado en sus palabras. Comenzó a transmitir sus recuerdos a la bruja, en los cuales Potter le decía que había sido maltratado, tanto en su mundo como por los Muggles, que sabía de su odio hacia James Potter, que se sentía despreciado por el Mundo Mágico además de como luego de eso le reprochaba el cómo había sido con él durante años, para luego pasar al momento en que le pedía retirarse, mientras antes de que se marchara del todo, él le quitaba puntos a su casa y luego le daba detención
-Eres muy hijo de puta Sevy…, te pasas- añadió Bellatrix mientras se recuperaba del escalofrío que sintió al escuchar a su alumno nombrar al Señor Tenebroso, y es que por más que le odiara, ese hombre daba terror. Bebió otra vez del vaso, ya dejando su elegancia de lado, tomando la apariencia de como quien ve a un camionero Muggle beber en una taberna de mala muerte – el chico se comenzó a desahogar contigo y tú no hallaste nada mejor que quitarle puntos a su casa y darle detención-
-Eso es lo de menos Bella, el punto está en que el chico dijo que los Muggles lo maltrataban. Jamás hemos escuchado de eso, Dumbledore nunca lo mencionó y es algo que el profesorado debería saber. Por otro lado, está el hecho de que algo sabe acerca de mi relación con James Potter, lo que me deja mucho más angustiado aún- respondió bebiendo de la misma manera que su amiga
-Sevy, trae otra botella, una no será suficiente…-
Severus se levantó de la butaca donde estaba sentado para sacar nuevamente una botella de Whisky de fuego y sentarse al costado de la cama que estaba desocupado. La destapó y se la tendió a la bruja, mientras él dejaba los vasos de ambos en la mesita de noche que estaba a su lado y bebía de la misma botella que habían estado usando antes
-Tienes razón en ese punto, entiendo que tu preocupación sea el hecho de que el chico pueda saber parte de tu vida sin que tú siquiera supieras, apuesto una botella a que Sirius tuvo que ver en eso- comentó la mujer, mientras apoyaba su espalda en la cabecera de la cama de tres cuerpos
-No dudo que esa pueda ser la razón a ese punto en específico, pero el otro tema, dudo que el pulgoso lo sepa- contestó el mago, viendo como su amiga meditaba la situación –por lo demás, si le he dado detención a Potter, es para poder indagar más de que se trata todo eso que ha dicho, no me gusta cuando hay cosas que no las sé-
-Eso lo tenemos clarísimo amigo mío, tan claro como que yo no estoy muy cuerda que digamos, pero de todas maneras, aunque hayas tomado una buena decisión al darle detención por una semana, tiempo de sobra para que puedas sacarle lo que sea que ese mocoso tiene guardado, no dejas de ser un bastardo malnacido- Bellatrix no tenía dudas de que su compañero era tremendamente inteligente, pero siempre que tenía que hacerle ver las cosas o comentar algo que le estuviera atormentando, no dejaba pasar la oportunidad de insultarlo a sus anchas
-Sí, sí Trix, como digas, eso me lo has dejado bastante claro por años, pero no se trata de mí y la exquisita forma que tengo para tratar a los alumnos, sino que estamos hablando de que quizá un alumno, independiente de que sea el hijo de Lily, puede que haya sido maltratado de tanto de manera física como psicológica, lo que hace que el director nuestra querida escuela haya infringido una norma básica de la protección al menor…, y aunque no quiero sonar despectivo, tú no eres la mujer más dulce a la hora de tratar con un alumno querida-
-No te discuto eso, aunque estoy mucho más buena de lo que puede estar todo el maldito castillo- respondió la mujer mientras movía su cuello para que su pelo se balanceara por su espalda
-Bella, concéntrate, no estamos hablando de si eres la más hermosa del Mundo Mágico o no-
-No, pero nunca está demás decirlo- añadió ella, encogiéndose de hombros mientras el hombre a su lado movía la cabeza dejando en claro que con ese tema no había quien le ganara
-Durante la semana en que Potter vaya a mi despacho, intentaré saber qué es lo que realmente pasa con él. Por otro lado, tú podrías ir a Grimmauld Place para hablar con el perro y preguntarle que sabe al respecto- empinó la botella en su boca dando varios tragos seguidos de su contenido
-Me parece bien, necesito salir de este lugar aunque sean cinco minutos y al tener la chimenea de mi despacho conectada a su casa, Dumbledore no tiene porqué enterarse.- Bellatrix solía visitar a su primo cuando ya no tenía a quien recurrir en sus ataques de ansiedad y Severus no se encontraba en el castillo – pero, te lo digo desde ya Sevy, si te tiras a Potter, simplemente dímelo, no quiero verlo, de sobra tengo con saber que tanto tú como él están mal de la cabeza- terminó sabiendo que el hombre se iba a enojar
-¡¿PERO QUÉ DICES?! Bellatrix… realmente te pasas, y sigo sin entender cómo es que te aguanto…-
-Porque me amas Sevy, tu vida no sería lo mismo sin mí- dijo apoyando su cabeza en el hombro de su amigo, mientras batía las pestañas como si fuese una lechuza alzando el vuelo
-No tienes remedio…, pero así como no quieres que te muestre si me tiro o no a Potter, no quiero que me muestres si te revuelcas con tu perro sarnoso- espetó de forma burlesca el oscuro mago
-Nah, eso no se me da. Sé que Sirius me tiene ganas y todo, no lo culpo, nadie se resiste a este cuerpo escultural, pero lo del incesto no va conmigo y si quisiera tener a alguien en mi cama, en ese caso le pido el favor a Granger, que tiene mejor culo que mi perrito y una tetas más manoseables, las cuales él no tiene- terminó viendo como su amigo se ponía pálido y luego se echaba a reír como poseso
Luego de que Bellatrix dijese aquella barbaridad, del otro lado de la puerta se escuchó un estruendo, haciendo que los dos "adultos" se miraran a los ojos sin saber que pasaba. Severus con una floritura de su varita, abrió la puerta para ver qué había pasado sin levantarse de su sitio, observando a una Hermione Granger desmayada en el suelo.
Se volvieron a mirar y de los labios de ambos salió un "Mierda" al unísono.
