My happy ending

Tres semanas después…

-Dime de nuevo ¿cómo demonios me convenciste de que esto era una buena idea? – Decía Syaoran.

Sakura se rio por debajo – Utilice mis encantos para convencerte esta mañana ¿recuerdas?

Syaoran se sonrojó levemente ante esta insinuación y giró la cara – Demonios, sigo pensando que fue una decisión apresurada y demasiado espontánea.

-Exacto, por eso es una buena idea y no tuvimos que pensarla demasiado – Respondió ella mirando su muñeca izquierda orgullosamente.

Él suspiró mientras veía su antebrazo izquierdo y luego volvía a centrar la vista en su novia – Siempre creí que tú eras la lógica de ambos, aunque no me arrepiento de esto.

Sakura sonrió ampliamente mientras se acercaba a él para abrazarlo, haciéndolo sonrojar levemente y mientras susurraba – Gracias por acceder a esto, sé que fue un poco loco, pero es algo de los dos.

Syaoran besó su frente y le devolvió el abrazo – Adoro las locuras, y más si son contigo.

Ambos se mantuvieron abrazados un rato, olvidando por completo que se encontraban terminando de empacar las cosas del chico, y se envolvieron en los recuerdos de esa misma mañana cuando habían tomado aquella decisión lo más espontáneamente posible.

-Flashback-

-Sabes, estaba pensando en hacerme un tatuaje nuevo antes de irme a la gira – Dijo Syaoran repentinamente mientras comía su cereal, desde el primer día que se supo de la gira se había instalado en la casa de Sakura, compartiendo con ella cada día que fuese posible.

Aunque aquello fuera en parte doloroso, ambos actuaban con normalidad y trataban de sobrellevarlo de la mejor manera, incluso cuando sabían que apenas llegara ese día se despedirían indefinidamente y su relación sería parte de los mejores recuerdos que tenían, por lo que, evitaban lo más posible no hacerlo tan triste como en realidad era.

-Eso suena bien – Respondió Sakura sonriendo, estaba apoyada en el mesón de la cocina mientras su novio estaba en la mesa desayunando – ¿Tienes algo en mente?

Él suspiró – Estaba pensando en el ying-yang, es un símbolo importante en mi familia, y aunque sé que las cosas no fueron demasiado bien con ellos, quiero llevarlos conmigo… Incluso cuando sé que odiarán el tatuaje.

Sakura se rio ante el último comentario – Eso es bonito.

-Quiero que sea un buen comienzo lo de la gira, así que pensaba en que podrías acompañarme – Sugirió él.

La ojiverde caminó desde el mesón un poco cohibida hasta sentarse en frente de él en la mesa, ella esbozó una sonrisa triste mientras acariciaba la mano del chico – Te vas esta noche, por supuesto que quiero estar contigo hoy.

Syaoran bajó la mirada y suspiró – Creí que no lo mencionaríamos para no hacerlo más dificil para ninguno.

-Lo siento – Respondió ella bajando la mirada también – Es solo que he estado contigo todos los días durante los últimos meses, y pues las últimas tres semanas te he tenido incluso por las noches, es raro pensar que esta noche volveré a dormir sola… Empezaba a acostumbrarme.

El ambarino pasó la mano por su cabello, sabía que ese día sería dificil se sobrellevar, sin embargo, cuando estaba por decirle algo a la chica, esta se le adelantó mirándolo a los ojos.

-Demonios, no quería decirlo así, solo haré las cosas más complicadas – Decía ella esbozando una sonrisa de medio lado – Olvídalo, simplemente vamos a disfrutar el día.

-Sakura… – Empezó a decir él con ánimos de que ella no se sintiera mal, aunque la ojiverde se le adelantó y lo dejó brevemente desconcertado.

-Quiero hacerme un nuevo tatuaje también.

Syaoran la miró sorprendido – ¿Qué tipo de tatuaje? No me habías mencionado que lo querías.

-Se me acaba de ocurrir y creo que sería genial – Respondió ella sonriendo.

-Vale ¿Qué tienes en mente?

Sakura torció la expresión y se mordió el labio nerviosamente antes de hablarle – ¿Tal vez el ying-yang?

Syaoran abrió los ojos de par en par – ¿Un tatuaje a juego? ¿Sabes lo delicado que es eso?

-La verdad es que trato de no pensarlo demasiado porque terminaría por no hacerlo – Explicó ella mirándolo a los ojos – Quiero compartir algo contigo.

-Esto es algo que no puedes tomar a la ligera – Dijo él – ¿Y si nos arrepentimos?

-El ying-yang no solo representa a tu familia – Explicó la ojiverde tratando de convencerlo de aquella decisión – Representa el balance y el complemento… Y precisamente eso eres tú para mí.

-Demonios, Sakura – Dijo él pasándose la mano por el cabello – Estaría completamente conmovido con eso de no ser porque pienso que podríamos arrepentirnos en algún momento.

- ¿Por qué piensas eso? – Dijo ella frunciendo el ceño – Sé que después de hoy las cosas serán inciertas entre nosotros, pero creí que sería bueno conservar algo que me recuerde a ti y a esta etapa de mi vida.

Syaoran suspiró – Demonios, también quiero recordar algo de esta etapa, aunque estoy seguro de que no necesito un tatuaje para saber que fue la mejor.

Sakura sonrió y se acercó a él para besarlo de lleno en los labios, él correspondió al beso sintiendo un cosquilleo en el estómago como desde el primer día, aquello nunca iba a dejar de ser mágico y la verdad, estaba feliz de que así fuese.

La ojiverde se acercó a él sentándose sobre su regazo a horcadas y él se separó para mirarla con una ceja levantada sugestivamente – ¿Vas a convencerme con esto?

-Te convencí con simples palabras – Respondió ella dejándole un beso en el cuello – Esto es solo un agregado.

Syaoran se limitó a sonreírle y volver a capturar sus labios, sabía que aquello era una decisión probablemente muy apresurada y hasta un poco inmadura, pero tomaría el riesgo, después de todo, ella era su yang, no importa a dónde fuese, por lo que no había razones para arrepentirse de eso.

-Fin del flashback-

-A pesar de todo, creo que quedaron geniales – Dijo Syaoran mirando su antebrazo y luego la muñeca de su novia.

Sakura sonrió – Ya puedo ver a muchos escandalizados, pocas personas saben que tengo el tatuaje en las cosquillas, así que este tendrá el impactó que debió haber tenido el primer tatuaje.

Él agitó la cabeza negativamente – Eres un caso.

La ojiverde sonrió divertida y se limitó a seguir ordenando la ropa, aunque era imposible no dejar su vista puesta en el tatuaje, bien habían decidido hacer el símbolo del ying-yang, solo que Sakura solo rellenaría la parte del yang, mientras que Syaoran haría lo mismo con la parte del ying para que se diera a entender que era un tatuaje a juego y que en efecto, ya tenían a su otra mitad.

Sakura se dedicaba a ayudar al chico a terminar de empacar sus últimas prendas de ropa, era increíble como las semanas habían pasado tan velozmente, y es que solo bastó el final del semestre para que fuesen cuestión de días para que la banda pusiera una fecha para el inicio de la gira, y ese día había llegado en un abrir y cerrar de ojos.

- ¿Lograste inscribir algunas materias con Eriol para el siguiente semestre? – Preguntó él rompiendo el silencio que se había formado entre ellos.

-Sí, ahora que somos amigos decidimos hacer el mismo horario – Respondió Sakura poniendo algunas camisetas en la maleta de él – El semestre será más llevadero así.

-Eso es genial – Dijo el ambarino – ¿Qué hay del bar? ¿Sabes si ya Clow encontró nuestros reemplazos?

Desde que el señor Clow se había enterado de la gira de la banda no había sido más que el mejor con los que fueron sus trabajadores por tantos meses, sabían que ellos tendrían que dejar el bar, sin embargo, les agradeció todo su esfuerzo y les deseo lo mejor en ese nuevo camino, por lo que significaba que tenía cuatro puestos que reemplazar.

-Chiharu y yo estamos entrenando a dos chicas nuevas y Kenji se está encargando de los nuevo bartender – Explicó la ojiverde.

Syaoran suspiró y se removió incómodo – Quiero confiar en que Suzuki no volverá a comportarse como un idiota cuando me vaya.

-No tienes de qué preocuparte – Tranquilizó ella – Te aseguro que ha bajado mucho la guardia y que las cosas volvieron a la normalidad entre nosotros.

-Es bueno escuchar eso – Respondió él levantándose un momento de la cama y acercándose a tomar la guitarra que estaba en su habitación – No me gustaría saber que él podría llegar a ser tu nuevo compañero de canto en las noches de karaoke.

Sakura se rio ante el comentario – Sabes que eres irremplazable, tanto en el escenario como en los otros aspectos.

Syaoran no pudo evitar sonrojarse levemente para luego sentarse nuevamente en la cama con la guitarra, la miró a los ojos y habló – Todo esto comenzó gracias a la música, y me parece irónico que gracias a ella tengamos que separarnos después de todo lo que pasamos.

La ojiverde suspiró mientras acariciaba la mejilla de él sonriendo tristemente – No es tiempo para arrepentimientos, estamos haciendo lo correcto… Cada uno persiguiendo su sueño.

El chico seguía sintiendo aquello demasiado agrio, pero sabía que si seguían hablando de aquello solo haría que ella se sintiera peor, por lo que se decidió hacer algo que se le había ocurrido esa misma mañana, ese probablemente era el último tiempo a solas que compartirían en un largo tiempo y lo aprovecharía, así sea brindándole un detalle pequeño, pero solo de ellos dos.

-Tengo algo para ti – Dijo él mirándola intensamente.

Sakura lo miró confundida – ¿Por qué?

Syaoran bufó – ¿Acaso tengo que tener una excusa para dedicarte una canción?

Y sin decir nada más, Syaoran empezó a tocar algunos acordes, al principio Sakura quedó un poco aturdida y hasta se sonrojó levemente ya que no esperaba eso para nada, sin embargo, luego de unos cuántos acordes más Syaoran empezó a entonar suavemente aquella letra mirándola a los ojos y haciendo que su corazón empezara a acelerarse.

«Put a spell on me

Walk away from me

It's called irony

Got me hypnotized

I am paralyzed

I lost my sanity

What did I do?

What did I do?

To get my mind stuck on you

What did I do? »

Sakura entonces reconoció la letra de la canción, no escuchaba mucho aquella banda, pero sin duda New Politics en ese momento lograba definir lo que ambos estaban sintiendo. Syaoran seguía alegando que todo era aquello era una ironía, la música lo había unido a ella y ahora los separaba, se sintió perdiendo la cordura en muchas ocasiones por ella, pero quedó hipnotizado y hechizado, y ahora no podía sacarla de su cabeza.

«What did I do? »

Y eso era precisamente lo que Sakura se preguntaba ¿qué era lo que había hecho para que un chico como él siquiera se fijara en ella? Y la incógnita más grande ¿qué había hecho para que ahora tuviera que separarse de él cuando ambos solos buscaban cumplir sus sueños? Mientras más buscaba respuestas, más injusto sonaba, y la canción no dejaba de recordárselo.

«Sing a song for me

Love you endlessly

But I got a spell on me

And I feel lost and confused

I am crying out your name

But your touch ain't relieving its pain

What did I do?

What did I do?

To get my mind stuck on you

What did I do?

What did I do?

What did I do?

To get my mind stuck on you

What did I do? »

Sakura no pudo evitar sentir sus ojos humedecerse, Syaoran tenía un don para declarar sentimiento por medio de canciones en esa ocasión no era la excepción, sabía que él estaba frustrado por la ironía, se sentía confundido y perdido después que todo eso lo abrumara, pero era evidente que no podía sacarla de su mente y eso solo la hacía sentir un nudo en el estómago, cómo extrañaría a ese chico.

«What did I do? »

Syaoran no había quitado la mirada de la chica por ningún momento, su corazón latía con rapidez y la canción estaba saliendo de su cabeza en modo automático, solo estaba sintiendo y ni siquiera estaba seguro de recordar las notas, pero ahí estaba frente a la chica que amaba, ambos estaban perdidos y a punto de dejar de lado aquello que tanta felicidad les había dado, todo era injusto e irónico, pero sabía que esta era la mejor forma de cerrar su historia. Él tocó el solo y luego de unos segundos entonó más suavemente la siguiente parte sin dejar de mirarla intensamente a sus ojos esmeralda bañados en pequeñas lágrimas.

«You are my lover, are my friend

It don't matter what they say

You are my one and only desire

It's gonna stay like that till the end

Walk away from me it's called irony

Ella era todo eso y más, de su enemiga había pasado a ser una valiosa amiga y compañera, y finalmente para convertirse en su amante y la mujer que lo hacía poner el mundo de cabeza, por lo que cantó con más energía el final de aquella pieza sin dejar de mirarla.

What did I do?

What did I do?

To get my mind stuck on you

What did I do?

What did I do?

To get my mind stuck on you

What did I do? Oh

What did I do?

What did I do?

What did I do? »

Syaoran culminó la canción y puso la guitarra en el suelo para volver a mirar a su novia y seguido de eso recibir un abrazo por parte de ella, sintiendo como Sakura descargaba sus lágrimas en su hombro, él la tomó por la cintura y escondió su rostro en su cuello aspirando su aroma.

-No fue mi intención hacerte llorar – Susurró él sintiendo su garganta arder.

-Es la canción más hermosa que me has dedicado – Respondió ella alejándose un poco de él para dejar su rostro a centímetros del suyo – Te amo, y te agradezco demasiado haber estado en mi vida, Syaoran.

Él le sonrió de medio lado y le robó un corto beso en los labios – Gracias a ti por haber entrado en la mía, Sakura.

La ojiverde sonrió entre lágrimas y acortó la distancia que quedaba entre ellos para darle un beso más pausado, sin embargo, ambos lo sentían raro, y eso se debía a la horrible sensación de saber que cada vez faltaba menos para decirse adiós, y por más que lo hayan intentado, ninguno estaba listo para eso.

oOo

-Prométeme que haremos video llamadas por lo menos una vez a la semana, Xiao Lang – Decía Meiling limpiando unas pequeñas lágrimas que salían de sus ojos – Ni por un momento te atrevas a olvidar a tu prima favorita.

El aludido no pudo evitar soltar una risa mientras correspondía al abrazo de su prima – No te preocupes, está dificil olvidar a alguien como tú.

-Lo voy a tomar como un buen comentario solo porque no quiero pelear contigo cuando estás por montarte en el autobús – Dijo la chica separándose de su primo – Te voy a extrañar, cuídate Xiao Lang.

-Lo haré – Aseguró él.

Seguido de aquello, fue Eriol quien se acercó con Tomoyo, y fue el turno de la amatista de despedirse primero – Sé que vas a dominar los escenarios tal y como lo hacías en la primaria, Li.

Syaoran rio por debajo – Y yo sé que tú vas a mantener a mi mejor amigo por el buen camino, Daidoji.

-Eso tenlo por seguro – Dijo la amatista acercándose al chico y abrazándolo – Cuídate, y te aseguro que voy a cuidarla, no está sola.

El ambarino sintió un pinchazo al saber que ella se refería a Sakura, la ojiverde no había escuchado nada ya que se encontraba despidiéndose de Rika, Naoko y Yamazaki, sin embargo, sabía que Tomoyo estaba tan preocupada como él, por lo que sabía que confiaba en ella plenamente para ser un apoyo para la ojiverde.

-Gracias, y por favor no dejes que se torture pensando en mí todo el tiempo – Pidió él seriamente – Eres su mejor amiga.

-Y tu el chico que ama – Respondió Tomoyo levantando los hombros – Está dificil que te saque de su cabeza de un día para otro, pero intentaré distraer su mente.

Seguido de eso Tomoyo se hizo a un lado, dejando frente a frente a Syaoran y a Eriol, quienes se miraron unos momentos antes de fundirse en un abrazo fraternal, donde el azabache fue el primero en hablar.

-Prométeme que vas a intentar ser de los más grandes, lobo – Dijo él abrazando fuertemente a su mejor amigo – Luchaste demasiado por esto y ni te imaginas el orgullo que me da verte cumplirlo, pero siempre tendrás una mano aquí.

Syaoran sonrió – Gracias, hermano… Jamás voy a tener las palabras para agradecerte todo lo que hiciste por mí al llegar aquí.

-Solo no pierdas el rumbo y sigue amando lo que haces – Respondió Eriol sonriendo y separándose del chico.

Ambos se sonrieron unos momentos, hasta que Sakura fue la siguiente en unirse al grupo de las despedidas, por lo que tanto Meiling, Eriol y Tomoyo decidieron dar unos pasos hacía atrás para darles un poco de privacidad, aunque ya podían imaginarse cómo sería aquello, debían respetarlo.

Sakura sentía un nudo en el estómago, despedirse de sus amigos no se comparaba con tener que hacerlo con el chico que amaba, su garganta ardía y sus manos temblaba, y apenas él se acercó a abrazarla fuertemente hasta levantarla del suelo sintió sus lágrimas recorrer sus mejillas, quería ser fuerte por él, pero no había reparo, le estaba doliendo incluso más de lo que pensó.

-Te amo sin fin – Susurró Syaoran en su oído – Y te voy a extrañar como a nadie.

-Yo también – Respondió ella separándose un poco de él – Te amo, y te agradezco todos los recuerdos.

Syaoran se acercó a ella para besarla de lleno en los labios, aquel beso amargo de despedida que los dos sabían que pasarían y que habían estado alargando, pero había llegado el momento, por lo que trataron de disfrutarlo lo más que pudieron hasta que se separaron, mirándose por última vez a los ojos y poniendo distancia entre ellos.

-Syaoran – Dijo Yamazaki desde atrás incómodamente mientras abrazaba a Chiharu – Es hora de irnos.

El aludido miró a sus amigos y les sonrió para finalmente mirar a la chica en frente de él y depositar un último beso en su frente, sabía que decir "adiós" implicaba no volverla a ver, por lo que prefirió no decir nada, simplemente soltó su mano y se dirigió al autobús dejándola atrás muy a su pesar.

Sakura veía como Syaoran subía al autobús dedicándole una última mirada, ella le dio una sonrisa entre lágrimas y agitó su mano mientras él desaparecía de su vista. Solo fueron cuestión de minutos para que el autobús de la gira cerrara sus puertas y se pusiera en marcha dejando a aquellas personas en la estación.

Tomoyo fue la primera en acercarse a su mejor amiga y apenas puso una mano sobre su hombro vio como la chica se giró para abrazarla y descargarse llorando, sabía que algo así pasaría por lo que ni siquiera la juzgaría, simplemente se limitaba a acariciar su cabello, mientras que Eriol y Meiling guardaban silencio, sabían que no había nada que decir.

-Sabía que era demasiado bueno para tener mi final feliz – Pensó Sakura abrazando a su mejor amiga con más fuerza.

Syaoran se había ido.

oOo

N/A: Hola a todos mis queridos lectores, espero que su fin de semana haya estado genial, y que no quieran matarme demasiado con este capítulo.

En el capítulo pasado muchos me dejaron sus experiencias en cuanto a relaciones a larga distancia y que es lo que pensaban de la posible separación de Sakura y Syaoran. Sé que todas las relaciones son diferentes y el asunto de la distancia depende mucho de las personas y el nivel de confianza de ambos, claro que existen, pero funcionan diferente para todos. Les dije que esta historia era personal para mí por muchas razones, y esta era de las más fuertes, ya que me vi en la obligación de terminar una relación porque íbamos a separarnos por tiempo indefinido y ambos perseguíamos sueños diferentes, por lo que tomamos la decisión de separarnos por los buenos términos y al día de hoy seguimos en contacto, aunque no les miento que todo el dolor de Sakura y Syaoran lo inspiré en todo lo que yo pasé, no fue sencillo.

Me abrí mucho con esta historia y espero que este final no les haya decepcionado (todavía queda un epílogo). Saben que me gustan los finales felices, pero los que conocían mi historia personal sabían por donde iba esto, espero que les haya gustado.

La canción que inspiró este capítulo fue "My happy ending" de mi querida Avril Lavigne que siempre tiene las mejores canciones de rompimiento jajaja.

Como es tradición mía, dejaré los agradecimientos especiales para el último capítulo, pero de todas formas, acá les dejo saber que aprecio muchísimos sus comentarios y a todos los que me leen incluso entre las sombras, son increíbles y la historia no sería lo que es sin ustedes, así que mil gracias.

Nos leemos el miércoles en el final. Les envío un beso enorme a todos.