Royal Woods, Michigan.
En las oficinas de O.A.S.I.S Kane caminaba con total calma hacia su oficina, feliz de completar con éxito otro de sus tratos ilegales de negocios, Jordán le seguía los pasos, pues debían hablar sobre la agenda de la semana, todavía tenia en su cabeza aquella charla que tuvo con la hermanita de Lincoln hace un par de días, no sabia si hacia lo correcto, pero sin duda alguna la beneficiaba y necesitaba esa ventaja para poder tener al albino bajo control.
(Flashback)
Lana, Skippy y Jordan estaban en una cafetería del centro comercial, tomando una taza de café luego de salir de las oficinas, los adolescentes estaban en silencio, pues no sabían con que pregunta empezar, por su parte, Jordan solo disgustaba su café, con sus pocas preguntas en su cabeza, lista para dispararlas.
- Así que, que hacían en las oficinas de O.A.S.I.S chicos? - pregunto con una sonrisa cálida y suave en su rostro
- Eh...no se por donde empezar - dijo Lana un tanto ruborizada - Pues para empezar creí que Lincoln estaría fuera de la ciudad, eso nos dijo a nosotros anoche, me lleve una gran sorpresa al encontrarlo ayer merodeando por aquel lugar -
- Entramos a hurtadillas y esperamos a que volviera a salir a la recepción, pero no lo vimos para nada, tu si? - pregunto Skippy entrando en la conversación
- Si, de hecho tuve una corta charla con él - dijo Jordan acomodándose en su asiento
- En serio? sobre que? - pregunto la pequeña mecánica con entusiasmo
- Nada, cosas de trabajo querida, no creo que te importe -
- !Claro que me importa¡ - exclamo Lana levantándose de su asiento - Por eso estamos aquí, el sabe que puede confiar en mi, por qué nos esconde cosas? Que rayos hace un guardaespaldas en unas oficinas de computación? -
Por un momento Jordan dejo de lado su café y centro su vista a los jóvenes, quienes sentían cierta intimidación de parte de la chica con cola trenzada, ella se aclaro la garganta y pregunto:
- En que dices que trabaja tu hermano? - pregunto con una voz fría y seria
- E...el dice que es guardaespaldas de un hombre millonario, solo eso - dijo Lana
- !JA¡ - grito Jordan con fuerza, llamando un poco la atención de los demás comensales - Es un experto para mentir, creí que se le ocurriría algo mas ingenioso y menos obvio, pero guardaespaldas? cada vez Lincoln Loud me sigue sorprendiendo - dijo dando un nuevo sorbo a su café oscuro
- Si no es un guardaespaldas, que es señorita Jordan? - pregunto Lana bastante preocupada por lo anteriormente dicho
- Miren chicos, no se los puedo decir, no ahora ni mucho menos aquí, solo te puedo asegurar algo pequeña, no confíes en tu hermano, nada de lo que te diga, nada de lo que haga, esta en medio de algo muy turbio y créeme, no te gustara descubrirlo - explico mientras encendía un cigarrillo
- Que? - alego Lana totalmente confundida - Eso me da mas preguntas que respuestas -
Jordan soltó una bocanada de humo y pensó por un par de segundos, buscando la forma de obtener lo que quería de la pequeña mecánica, ella sin duda seguiría insistiendo con lo de su hermano, así que esa debilidad seria buena para explotar.
- Ok, hagamos esto, tu responde mi pregunta y yo te daré una pista de lo que es tu hermano, te parece? - dijo Jordan esbozando una nueva sonrisa, esta vez mas seria y algo tétrica
Lana lo medito bien, no le daría una respuesta como tal, pero la acercaría a la verdad, miro a Skippy y este le dio un visto bueno de su parte, no tenia voz ni voto aquí, pero al menos podría darle apoyo a su chica.
- Ok, que quieres saber? - pregunto Lana con los nervios activos
- En que lugar, fuera de tu casa o del trabajo, se encuentra tu hermano? algo así como una emmm...guarida -
- Pues la verdad en ningún lado, solo en el garaje -
- Que garaje? -
- El que queda en la calle Park, siempre esta arreglando su auto o pasando el rato ahí -
- El garaje de la calle Park, interesante - Jordan tomo su maletín y se levanto de la mesa, dejando algunas monedas para pagar su café, pero sin dar respuestas ni pistas a Lana
- Oye, y el trato? - exigió Lana bastante molesta
Jordan dejo salir nuevamente el humo de su cigarrillo, solo para decir:
- Busca "asesinato de Sander MacArthur" en Internet - tiro la colilla de su cigarrillo al tacho de basura y se alejo con elegancia - Adiós chicos -
Lana y Skippy no sabían que decir, mucho menos que hacer, tenían la información que estaban buscando, o una pequeña parte de ella por lo menos, el problema ahora era saber si valía la pena adentrarse mas o dejar las cosas tal y como están, fingir que nada en ese día había sucedido y esperar a que mañana fuera un día común y corriente, era tentador para Skippy, de todos modos solo quería tener una cita y termino averiguando un asesinato, para el ya era mas que suficiente, por su parte, Lana estaba dispuesta a llegar al fondo de toda esta locura, sin importar que pasara, necesitaba descubrir el secreto de Lincoln.
(Fin del flashback)
Otra vez en el presente, Jordan tomo asiento en una de las sillas de invitados de la oficina, mientras Kane se sentaba frente a ella al otro lado de la mesa, dejaron pasar un par de segundos, disfrutando el frescor de la mañana, Kane todavía lucia su enorme sonrisa con orgullo, mientras Jordan se limitaba a oír sus pensamientos con tranquilidad, no podía dejar de pensar a veces lo que le hizo a Ronnie Anne, se sentía mal, pero a su voz interna le decía que hizo lo correcto, una mentira que ni ella se creía, pero la asimilaba para no enloquecer.
- Dígame Rosatto, consiguió la información que le pedi? - pregunto Kane con alegría
- Si señor - dijo Jordan enderezando su postura - Eh descubierto que Lincoln Loud tiende a estar por la calle Park, en un garaje para ser mas específicos -
- Un garaje? eso es interesante creí que seria algo mas ordinario como un apartamento o algo así, al menos tenemos un lugar donde buscarlo por si es necesario, el tipo no me genera confianza alguna, tal vez quiera desertar o peor, irse de soplón con el FBI o la CIA si descubre nuestras actividades "exclusivas" -
- Y el por qué sabría de esas cosas? -
- No debe de saber, pero es mejor estar atentos, es alguien silencioso y ya hemos tenido conflictos con el en anteriores ocasiones, en cuanto menos lo esperemos aparecerá aquí con una brigada especial y nos hundirá, no pienso quitarle los ojos de encima y tu tampoco, entendido? - exigió Kane con severidad, perdiendo todo el encanto y alegría que emanaba antes
- Si señor - dijo la chica de forma dócil
- Ok, eso me gusta - dijo mientras descansaba su espalda en su silla - Pasemos a lo otro, la agenda de esta semana -
- Oh, si señor - Jordan se aclaro la garganta y procedió - El día de hoy tiene una cita a las 12 con el señor Fu Wuan, para hablar sobre lo ocurrido con aquel investigador que nos pidió silenciar -
- Ya veo, sacare el expediente de dicho caso, deme un momento -
kane se levanto despacio y se encamino al único archivero de la oficina que necesitaba llave, SU llave, saco un colgante que escondía entre su camisa y la llave estaba ahí, se lo quito con cuidado y abrió el cajón, empezó a revisar los archivos por la letra F, Fabregas, Feniz, Fontanorosa, Fugher, pero no estaba Fu Wuan, dio una segunda hojeada, nada, una tercera, una cuarta, pero a la quinta se canso.
- Rosatto, usted no ha tocado este cajón últimamente? - pregunto ofuscado
- Para nada señor - argumento Jordan poniéndose a la defensiva
- Entonces que rayos paso con aquel archivo -
Kane camino de nueva cuenta hacia su computadora, entrando al programa de vigilancia de su oficina, tenia una pequeña cámara escondida en el marco de la puerta, dándole un panorama de toda la habitación, reviso los vídeos de esa mañana y del día anterior, todo pasaba con normalidad, solo el y Jordan entraron un par de veces nada mas, aunque hubo un fragmento que le llamo la atención, era un tipo de cabello blanco entrando en la oficina y buscando por todo el lugar, hojeando cada papel que encontraba, buscando archivos en su computadora, era Lincoln Loud,, adelanto un poco el vídeo y vio el momento exacto en que se escondía en el armario, mientras el incredulamente entraba y se ponía cómodo, sin saber por un momento que lo espiaban.
- Rosatto, vea esto - exigió Kane
Jordan rodeo el escritorio y lo que veía la dejo sin habla, lo que mas les impacto a sido que al irse kane y dejar su gaveta especial abierta, el albino aprovecho para meter mano y robar documentos de ahí, entre los que se encontraban el de Fu Wuan. Kane pauso el vídeo y se levanto con furia de su asiento, caminando lenta y de forma amenazante hacia Jordan, que iba retrocediendo poco a poco contra las gavetas a su espalda, se sentía reprimida y bajo un poder superior, conocía a Kane, podría matarla si lo quisiera y nadie se daría cuenta, la cara del británico parecía un tomate que expulsaba humo por todos sus orificios, se acerco un poco mas a la cara de la chica y dijo:
- Cual fue la dirección que me dio? - exigió con un rugido feroz
- E...el garaje de... la calle Park - dijo Jordan muerta de miedo
- Mande equipos a esa dirección y a su casa, que vigilen y apenas lo vean lo liquiden, no quiero que ese infeliz vea otro amanecer entendido? -
- Si señor - dijo una Jordan con voz temblorosa y agitada
- Pues que espera !Hágalo ya¡ - grito kane con todas sus fuerzas
Jordan corrió tanto como sus tacones se lo permitían, pero su miedo la dominaba, por su parte Kane se quedo de pie en medio de su oficina, no podía creer que todos sus temores ocurrieron bajo sus propias narices, estaba apunto de estallar en rabia e ir el mismo a acabar con él, lamentablemente no se podría dar ese lujo.
- Mas tarde, ese mismo día -
Lincoln terminaba de vaciar su pequeña oficina en la segunda planta del garaje, se llevaba lo necesario, ropa, sus papeles, su arma y algo de dinero para el camino, cerro la puerta con cuidado y bajo las escaleras lentamente, acababa de recibir la llamada, debía dirigirse a las Chicago para resguardarte, puso su bolso en el maletero de su auto, y entro adentro del mismo, respiro profundo y de manera pesada, no se sentía preparado para todo esto, era un golpe muy repentino, lo que mas le dolía era decir adiós a su familia, sobretodo por que seria en un simple mensaje de voz, saco su celular y marco el numero de su casa, escogió la opción de dejar un mensaje y medito un poco sus palabras, no quería despedirse de una manera tan vaga y simple de su familia, pero la situación no le dio mas opciones, suspiro con calma y dijo:
- Hola chicas, y mama...y papa, llamo para decir que tengo que...desaparecer por un tiempo, no puedo decirles a donde voy, pero me estaré comunicando, los quiero mucho, adiós - soltó el botón y vio el botón de enviar, no quería presionarlo, era un mensaje tonto, la palabra "desaparecer" no terminaba de convencerlo, se pondrían como locos si lo decía así, ya antes se había ido por unos días, pero no por mas de 4 o 5, debía ser un poco mas claro, borro el mensaje y empezó con uno nuevo - Hola familia, soy yo Lincoln, llamo para decir que tengo que viajar de ultima hora con mi jefe, no se cuando podría volver, pero estaré llamando constantemente, adiós los amo - Esta vez era mejor, mas conciso, pero seguía sin convencerlo, mentir con lo del trabajo ya no serviría, borro una vez mas el mensaje y dio un ultimo intento - Hola familia, soy Lincoln, llamo para avisar que me debo ir por un tiempo, no se cuando vuelva, pero les prometo seguir hablando con ustedes, no se alarmen por nada, todo esta bien, los quiero y los llevo conmigo en todo momento, adiós - Por fin encontró un mensaje con el que estaba cómodo, ser directo le favoreció y lo calmo durante su momento de tensión y estrés
Mando el mensaje y guardo de nueva cuenta su celular, encendió el motor y se preparo para salir...
(Mmmmm siento que me falta algo) Dijo para si mismo antes de pisar el acelerador, haciendo algo de memoria lo recordó, salio en fuga de su asiento y volvió a la oficina, se acerco al viejo escritorio que había en el lugar y tomo un porta retratos con la foto de su familia adentro, la contemplo por un rato, era algo bobo y un cliché, pero era la única foto física que tenia de ellos y quería llevársela, tenia significado para él y era lo único que importaba.
Lincoln guardo la foto en su bolsillo, iba a apagar la luz de la habitación, pero vio el reflejo de unas luces que venían de la calle que captaron su atención, se acerco un poco mas y vio que se trataba de los faros de una camioneta estacionada al otro lado de la calle, era algo sospechoso, ya era mas de media noche y no parecían ser trabajadores o alguna compañía de servicios, se acerco lentamente al interruptor, apagando la luz y escondiéndose detrás del escritorio, pero siempre atento a la camioneta, se sorprendió cuando esta apago también sus luces y salieron todos sus ocupantes de ella, 6 para ser exactos, gracias a la escasa luz de una farola cercana, pudo ver que todos vestían de negro y llevaban armas, hubo una muy especial que se llevo toda la admiración y horror del albino algo que no veía desde su servicio en la guerra, un lanzacohetes, que apuntaban directamente a la ventana desde la cual fisgoneaba.
- Mierda - dijo antes de lanzarse a la puerta y caer pecho tierra
!BOOM¡
La explosión destruyo todo dentro de la pequeña oficina del garaje, los hombres de negro se organizaron a la entrada de esta, mientras uno de ellos cortaba el seguro de la puerta principal con una sierra, otro, quien parecía ser el líder, se puso de pie frente a su pelotón.
- Muy bien señores, entraremos y comprobaremos que la explosión acabo con el objetivo, la policía no tardara mucho en llegar aquí así que seremos rápidos, entendido? -
- Disculpe señor - interrumpió uno de sus subordinados levantando la mano - Creo que debimos usar el factor sorpresa, hubiese sido mas fácil -
- La instrucción era acabar con el objetivo lo mas rápido posible Higgins, entraremos, comprobaremos que este muerto y nos iremos, calculo que no tardaremos mas de 2 minutos, comuniquen al segundo equipo de que esta aquí, que pueden dejar de observar la casa -
- Señor, entrada lista - dijo el tipo de la sierra poniéndose de pie
- Perfecto Kowalski, recuerden señores, comprobar y retirarse - dijo aquel líder acomodándose su pasamontañas
El grupo de seis entro a paso rápido, dirigiéndose dos de ellos a los escombros de la destruida y chamuscada oficina, mientras los demás requisaban el resto del lugar.
- Señor, aquí no hay nada - dijo uno de los tipos que fue hacia la oficina
- Imposible Barat, busquen mejor, mínimo debe estar bajo esa pila de escombros - dijo el líder algo molesto
- Creo que vi algo señor - dijo el segundo tipo
- De verdad? Que cosa? -
- Parece que es su dedo - dijo detallando un poco mejor el objeto, que efectivamente era un dedo cercenado
- No se si sea suficiente evidencia señor - dijo Higgins mientras detallaba el coche mas a fondo
- Al carajo, Kane quería pruebas, esta es una y muy buena, va monos, Barat, Nuñez, traigan eso - ordeno a su pelotón mientras se retiraba
- Como es que esa explosión tan grande le arranco solamente un dedo - dijo Nuñez de forma burlesca
- No lo se, solo se que esto esta echo, quiero llegar a casa, beber algo frió y ver a mi chica - dijo Barat cansado
- Mmmmm, creo que es el dedo meñique... -
!BANG¡
Una bala impacto contra el cráneo de Nuñez, haciéndolo caer al suelo totalmente inerte, esto alerto al resto del pelotón, que escucharon el eco del estallido, Barat apuntaba hacia todo lugar, desorientado y asustado.
- Muéstrate - exigió el líder del pelotón
- Señor, creo que lo veo... - BANG BANG - Barat cayo luego de esos disparos
Todos empezaron a disparar a los restos del lugar, que todavía ardía, descargaron toda su munición esperando dar en el blanco.
Paso un par de segundo, todo estaba en silencio, al parecer esta vez si estaba muerto.
- Kowalski, Higgins, revisen - exigió el líder
- Pero señor... -
- !REVISEN¡ - exigió con furia
Ambos tipos se acercaron a pasos lentos, con algo de adrenalina acumulada dentro de si, esperaban que nada saliera mal ahora, pero pensaron mal, pues ni lento ni corto, el albino salio de las sombras del lugar y embosco a ambos, en su mano izquierda faltaba su dedo meñique, pero tenia un hilo que servia para cortar la circulación de la sangre y evitar desangrarse, salto sobre ellos llenándolos de plomo, acertando en la cabeza, pues tenia pocas balas, los dos asaltantes que quedaban dispararon lo que tenían, mientras que Lincoln saltaba por el barandal hacia el piso del lugar, refugiándose tras su auto, disparo contra las cadenas que soportaban un motor viejo, estas reventaron haciendo caer el pesado objeto contra una de sus enemigos, solo quedaba una y era el líder, que lo encañonaba desde atrás, Lincoln se deslizo por el capo de su coche y se puso a cobertura, ninguno de los dos asomaba la cabeza, seria un suicidio, solo daban disparos al asar intentando atinar.
El ultimo asaltante salto sobre el techo del auto, dispuesto a acribillar a esa cucaracha en su escondite pero para su sorpresa no estaba ahi.
- Me buscas? - dijo una voz detrás de si
BANG BANG BANG
Lincoln había pasado debajo de su coche en el momento oportuno y disparo sin piedad contra el líder de aquellos tipos, le dio en el cuerpo, por lo que el desgraciado todavía se podía mover, pero no mucho, pues se desangraba poco a poco, Lincoln tomo esto como una ventaja y pregunto.
- Oye, escucha - dijo tomando al tipo por el cuello de su chaqueta - Quien te envía? eh? eh? -
- T...tu sabes...argh...quien fue...argh - decía el tipo mientras se ahogaba con su propia sangre
- O.A.S.I.S? - pregunto el desertor con cierto temor interno
- Exacto...no trates de esconderte...argh...lo empeoraras - decía el tipo con sus ultimas fuerzas
El tipo dio su ultimo aliento y se desplomo contra el suelo del garaje, Lincoln se quedo pensando ante esto, que rayos hizo mal? como lo descubrieron? era hora de irse y no podía confiar en nadie, su auto estaba lleno de agujeros, pero serviría para escapar por ahora, en su mano sentía un intenso dolor, era por la perdida de su dedo, tomo un pedazo de hierro caliente producto de la explosión y con todo su valor cauterizo la herida, quemando la parte cercenada.
- !AAAAAAAAARGH¡ - Grito con fuerza
Pudo escuchar a lo lejos sirenas, ya fuera la policía, los bomberos, los paramedicos, no importa quien fuese, era su señal para salir de escena.
Tomo las llaves del auto y acelero saliendo del destruido garaje, iba con las luces apagadas y sin dejar de pisar el acelerador, el mensaje era claro y la guerra declarada.
