Advertencia: Capitulo con un suave lemmon, enfocado solo en Jon/Arya.
Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.
Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.
Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.
I
Lo sostuvo entre sus manos con deseos de nunca dejarlo partir, por que era su mas grande deseo que jamás nada lo perturbara. Por ello cuando noto que sus pequeños ojos comenzaron a cerrarse lentamente en sus brazos no pudo evitar llevarlo con mas fuerza contra su pecho ante la mirada siempre vigilante de Arya, quien parecía protectora en todo momento, no podía culparla nunca antes había sostenido a un ser tan pequeño e inocente en sus manos.
Tenia miedo que su hijo cayera de sus brazos e intentaba que estuviera siempre seguro, no perdía de vista en todo momento cualquier movimiento que hiciera. Desde sus leves ronquidos intentando no despertarlo, hasta sus suaves bostezos cuando parecía querer mostrar incomodidad.
Lord Frey intento varias veces hacer que se quedara en el gran salón, hablar sobre las valientes victorias y alagarle. No le interesaba nada de ello; pero para calmar al hombre y ser diplomático anuncio públicamente el compromiso entre Lady Roslin Frey con Lord Edmure Tully.
Eso aseguraría por un buen tiempo la frontera norteña de cualquier posible acto de traición – No confiaba en los Frey – Bueno, tenia casos excepcionales como Olivar y otros tantos, pero eran una minoría en esa gran familia de comadrejas.
Además, no quería estallar en furia en esos momentos. El intento de asesinato de Arya claramente saco lo peor de si mismo, alguien intento matarla en los Gemelos, pero no podía simplemente comenzar a cortar cabezas por más que quisiera.
Podrían ser tantas personas involucradas como al mismo tiempo el comportamiento individual de un simple guardia o miembro de la servidumbre detrás de esto.
"¿Estas bien?"
Pregunto suavemente Arya mientras tocaba con una delicadeza sorprendente su hombro, y el no pudo evitar mirarla directamente a los ojos y darle una tímida sonrisa, algo avergonzado por no darle la atención que merecía.
"¡Perdóname! Simplemente, me he perdido en mis pensamientos"
Lo cual era totalmente cierto, sus ojos se encontraron suavemente mientras sostenía al pequeño príncipe Daeron contra su pecho quien parecía realmente feliz en los brazos del hombre misterioso que era su padre.
"¿Dime? ¿Qué ocurre que estas tan perdido en tu mente?" Pregunto suavemente Arya, ella también quería decirle que siempre se contaron todo, que nunca dudara ni un solo minuto en decirle que pasaba por su mente o que nunca hubo secretos entre ellos.
Pero las cosas ahora han cambiado tanto.
"Sencillamente, nuestro hijo…" No encontró rápidas palabras, y Arya comenzó a temer algun comentario negativo, no iba a permitir que cualquier critica incluso si era de Jon fuera pronunciada hacia su pequeño Daeron, pero al mismo tiempo deseaba tanto que su esposo, su antiguo hermano y la persona que mas la entendía en el pasado no abriera una brecha irreparable entre ambos.
Por su parte Jon sencillamente no podía dejar de mirar al pequeño, mientras era totalmente ignorante de los sentimientos y temores que se encontraban luchando tanto en su mente como corazón.
"Es perfecto" Sentencio con tanta facilidad y naturalidad, que ni en un solo momento Arya dudo que eso fuera cierto, y Ser Barristan que se encontraba en las puertas de la alcoba mirando de reojo a la joven pareja puesto que la puerta permanecía abierta para asegurar la protección de la joven pareja, pero se dio cuenta que merecían una privacidad y comenzó a cerrarla lentamente.
"Lo es" Y Arya nunca pensó que palabras dichas de su boca fueran pronunciadas con tanta sinceridad.
Daeron pareció haberse despertado de los movimientos nerviosos de su padre, que no pudo evitar abrir suavemente sus ojos y quedaron fijos en este. Jon observo mirando detalladamente y se pregunto si cuando fue más pequeño tendría un gran parecido con su padre o su madre, aquellos progenitores los cuales nunca pudo tener el gran placer de conocer.
Los años demostraron que era el reflejo de su madre, en parte agradeció por ello. Fue por su apariencia Stark que pudo ser ocultado de las garras de Robert Baratheon, mientras que su pequeño Daeron parecía claramente favorecer el aspecto de su abuelo, la línea masculina Targaryen y se preguntó cuando creciera seguiría teniéndola o comenzaría a adoptar un aspecto más norteño.
Pero, cuando vio la sonrisa de su hijo lo primero que paso por su mente es que no importaba, era su niño y para aumentar esa felicidad era el hijo también de Arya. Una unión que el destino o incluso los dioses decidieron por ellos, pero no se arrepentía.
"Gracias" Dijo suavemente Jon, y entonces Arya alzo la vista que estaba concentrada en su hijo para mirar de sorpresa a su esposo.
"¿Por qué?" Dijo sin poder entender aquellas palabras.
"Por darme aquello que siempre más anhele, una familia la cual podría reclamar como mía, sin temor a manchar el honor de otros o el del hombre que pensé que era mi padre, por ello gracias por quedarte a mi lado y aceptar llevar esta carga conmigo aunque otros eligieron por nosotros este sendero, aceptaste recorrerlo conmigo" Y fue la primera vez en mucho tiempo que Arya se quedo sin palabras, mientras Jon intentaba controlar las pequeñas lagrimas de felicidad que amenazaban con derramarse por sus mejillas.
"Jon no tienes nada por que agradecer" susurro suavemente Arya quien intento sonreír ampliamente por aquellas palabras, pero su corazón le traicionaba. Comenzó a latir fuertemente porque nunca pensó que fuera tan importante para Jon todo ello – Tal vez no lo conozco también como siempre creía – Siempre anhelaste una familia propia, algo solo tuyo y que no era de Lord Stark.
Pero Jon sentía que tenia demasiadas cosas por las cuales agradecer "Si tengo" Le dijo con voz firme.
"Te conozco desde que éramos niños, y se que hubieras huido a la primera oportunidad al sentirte obligadas, pero te quedaste, aun mientras yo iba al sur dejándote y por ello te pido perdón, debí haberme quedado a tu lado y cuando esta guerra te prometo que no volveré a irme por tanto tiempo" No te dejare a ti, ni a nuestro hijo. Fueron esas palabras silenciosas pero claras que ella entendió justo ahora.
"¡Tonto!" hablo con fuerza mientras intentaba que ahora el se callará, que dejará decir aquellas palabras porque sentía que iba a llorar como lo haría cualquier tonta mujer del sur.
"Nunca te abandonaría a ti, no a ti, eres un tonto si crees que cogería un corcel y huiría a Essos buscando aventuras mientras tú, la persona que siempre me defendió de las palabras crueles de otras damas y doncellas debido a mi apariencia poco femenina y quien siempre me protegió en las noches mas oscuras de todo sueño, pesadilla o monstruo imaginario que pudiera haber bajo mi cama o en mis pensamientos"
"¡Arya!" Esto no era lo pensado, era el quien debía agradecer, pero ahora su Arya estaba entre lagrimas diciéndole las palabras que debían ser pronunciadas después de tantos años de estar guardándolas.
"No, escúchame, no me hagas promesas que ambos sabemos no puedes cumplir incluso con el final de la guerra tendrás mil deberes que cumplir, tendrás que ser un rey y a veces los reyes tendrán que marcharse lejos para proteger a quienes aman, no me importa que partas para protegernos, solo prométeme que siempre volverás" Volverás de tus batallas las veces que sean necesarios, pero nunca me abandones, pero eso ultimo decidio guardárselo para ella sola.
Por mas que intentara ser fuerte Arya no podía serlo, durante todo un año estuvo sola, y si no fuera por la fortaleza y la ayuda que le dio Sansa en esos momentos difíciles podría jurar que si habría huido para mantener a su hijo a salvo.
Pero Sansa, su odiosa y ahora amada Sansa se quedo a su lado apoyándole, mientras este tonto que tenia enfrente estaba luchando para asegurar un trono, una corona que ni ella, ni su hijo y sabía que tampoco él pidió.
Ellos tres serian aquellos que darían el renacimiento a una dinastía que en el paso duro los trescientos años, algo que muchos nobles no podrían darse el lujo de decir que su familia era tan antigua.
Pero no fue por decisión de ellos, Arya sabia que hubiera elegido mil veces un nombre norteño, pero Daeron era Targaryen, también fue un Rey a quien Jon siempre tuvo gran admiración por su joven conquista sobre Dorne – A pesar de las catástrofes que siguieron a esta momentánea conquista – Jon, su Daemon, seria mas feliz en el norte y ella también.
"Te prometo que siempre regresare a ti y nuestro hijo" Y Arya asintió entre lagrimas que ahora no podía controlar cuando Jon sin necesidad de palabra alguna mas la abrazo con fuerza mientras el hijo de ambos permanecía en el medio, mientras los brazos de sus padres se encontraban alrededor de él.
"No te lo perdonare si no cumples esa promesa, me enojare mucho y espero que no haya mas sorpresas, ya es raro verte con ese tonto parche en tu ojo" Le advirtió con fuerza su esposo a lo cual Jon soltó una leve risa, quería era reír con fuerza, pero la mirada constante de su pequeño Daeron, de su bebe como si estuviera molesto con ambos padres por haberlo despertado.
"Vale, vale, yo cumpliré después de todo la palabra de un rey lo es todo" Y Jon le dio la sonrisa mas engreída de todos los tiempos y Arya volteo la mirada fingiendo estar ofendida.
"Además Sansa me dijo, que necesitamos muchos príncipes y princesas" Y un sonrojo comenzó a cubrir a ambos justo en ese momento.
II
Sansa miro con temores los informes presentados por el Lord Comandante de la Guardia de la noche; no había forma que la guardia resistiera un ataque de tal magnitud. Cien mil salvajes estaban a pocos días del muro, por su parte ella en su calidad de Lady Stark y Señora provisional de Invernalia ante las dificultades de su hermano Bran de representar el estandarte de los Stark en estos momentos de dificultad.
"Los clanes de la montaña han enviado a los pocos guerreros que aun disponen" Dijo con suavidad Karl, esas palabras serian de gran alegría en esa reunión, pero Sansa sabia que esos refuerzos no serian mas de veinte o cincuenta.
No hay mas hombres que pudieran luchar en el norte – Mi padre se llevo a todos ellos – Los prisioneros de esta guerra ahora eran usados en los campos para recoger las cosechas, las mujeres tenían que hacer doble trabajo para intentar muchas veces alimentar correctamente a sus familias.
Ahora tenia que pedirles a muchas de ellas que ayudaran a defender el muro, algunas eran Mormont o pertenecían a los diversos clanes de bosque de los Lobos, pero realmente no eran una fuerza significativa.
Así que ahora mujeres, niños, ancianos y los criminales de la guardia de la noche y salvo unos cuantos buenos soldados intentarían defender el muro de este ataque salvaje.
Siempre pensé que se cantarían canciones sobre mí, pero nunca de como defendí el muro con mujeres, campesinos usando lo poco que se tenía a la mano.
Nunca estudio o intento aprender algo sobre el arte de la guerra, no, siempre leyó sobre canciones donde los justos ganaban. Dudaba mucho que podría decir que ahora los justos ganaran, necesitaban refuerzos, pero dudaba que estos llegaran.
Envió toda carta posible a las casas del norte, e incluso rompiendo las normas también al ejercito Stark y sus aliados en un intento por conseguir apoyo.
Aunque su padre o Jon pudieran enviar tropas apoyarles estas tardarían mucho tiempo para viajar tan al norte.
Pero aun tenían días pensó, tal vez los jinetes que envió a recorrer todas las aldeas para comenzar un reclutamiento forzoso para aquellos que pudieran ayudar a defender tal vez podrían con un golpe de suerte reunir al menos unos cien o incluso mil hombres o mujeres.
A quien engañaba, podrían ser dos mil, pero los campesinos no eran soldados, estas personas apenas podrán disparar correctamente un arco y los días se agotaban.
Lo siento tanto Arya, temo que no podre defender nuestro hogar tal vez incluso, no se si podremos volvernos a ver.
III
Arya intento ocultarse entre sus delgados brazos, formando una pequeña protección sobre su pecho totalmente avergonzada – Crecieron – Pensó para su sorpresa, la ultima vez fue tanto en medio de confusión entre ambos debido a que no sabían lo que hacían.
Pero justo ahora, era por una voluntad propia de ambos. Jon estaba a sus espaldas mirándola en silencio, solo conservaba esos pantalones de cuero oscuro mientras se encontraba sin camisa.
Tantas cicatrices pensaron Arya, e igualmente intento no sonrojarse por ver el cuerpo tonificado de su esposo – Es tu esposo tonto puedes mirar – Se reprendió a si misma y entre mas lo miraba se dio cuenta que las cicatrices le daban mas una apariencia atractiva.
Fue entonces que Jon la tomo entre sus brazos suavemente, y Arya no pudo evitar soltar un leve suspiro que sin darse cuenta estaba conteniendo.
"No tenemos que hacer esto, ¿Lo sabes?" Siempre siendo el héroe pensó Arya, mientras Jon la observaba e intentaba apartar sus ojos de pechos, tonto y honorable, pero es mi honorable tonto.
Fue entonces que Arya se inclino y lo beso suavemente, primero fue un intercambio algo inocente entre ambos que fue avanzando con fuerza y una pequeña batalla entre ambos comenzó mientras sus lenguas luchaban por dominar la posición del otro.
Ambos comenzaron a compartir cada vez mas apasionados besos, solo se detuvieron un par de veces para tomar una rápida respiración entre cortada que tanto necesitaban.
Jon se dejo llevar por sus deseos e instintos, la tomo por la caerá y la alzo con fuerza, Arya enredo sus piernas ante la sorpresa alrededor de Jon. En esos momentos su esposo comenzó a besarla lentamente por su cuello, y lentamente comenzó a bajar, dando pequeños mordiscos.
Y la frágil Arya sentía que perdía sus fuerzas cuando sentía la ya crecida barba de Jon rozar con su suave piel, el bajaba por sus mejillas y luego por su cuello, dando esos deliciosos besos y mordiscos traviesos y cuando se dio cuenta estaba contra la pared siendo sostenida.
Y Jon comenzó a jugar suavemente con sus senos, eran rosados y algo redondo, pero claramente las estrías eran visibles, ya había tenido un hijo. Intento ocultarlos avergonzada un poco, pero para su sorpresa la voz desafiante de Jon la detuvo.
"Son hermosos"
Dijo con lujuria y dio una suave lamida a estos, comenzando a saborearlos, y sin poder evitarlo le dio un suave mordiscó al pezón y Arya intento controlar el gemido que sobresalió de su boca, fue algo totalmente nuevo y fue como tener a un pequeño niño saboreándola, y Jon se enfoco totalmente en sus senos, mientras su boca se encargaba de uno, libero una de sus manos de las caderas de Arya para comenzar a masajear levemente el otro.
"¡Jon!" Le dijo con la voz entrecortada, pero este le silencio ahora con un beso y ambas lenguas compartieron una nueva batalla. Su esposo mordió su labio inferior y luego sintió que se intentaba quitar con desesperación sus pantalones.
Al ver que no podía en la posición que estaban. Arya al ser mas pequeña que este, termino sobre la cama, y Jon le daba esa mirada depredadora y una parte de ella realmente lo disfruto.
Pero ahora Jon tenia otro objetivo, se desabrocho ahora esos pantalones de cuero que tanto le molestaban, pero quiso probar algo nuevo.
Bajo suavemente a la vagina de Arya y comenzó a recorrer su lengua suavemente por la parte superior, luego rozo los dedos sobre esa y como si se tratara de una dulce fruta de la primavera, hizo una serie de masajes con su lengua en la intimidad de Arya.
Y ella intentaba aclarar que era lo que sucedía en esos momentos, ante esas emociones de placer que la inundaban, no sabia si era la lengua o el dedo de Jon quien ingresaba juguetonamente dentro de ella; tal vez sencillamente eran ambos y Jon seguía haciendo esos extraños ruidos como si la estuviera saboreando y succionando.
"Te necesito" Y esas palabras que pronuncio en medio de la vergüenza reflejada en su rostro fue lo necesario para que Jon se pusiera sobre ella, su rostro estaba igualmente rojo, y sin darse cuenta compartieron un beso suave y tierno.
Entonces Arya comenzó a sentir como el miembro de Jon, duro como roca ingresaba en ella y esta vez no pudo evitar soltar un fuerte gemido, y Jon intento controlar esa necesidad de avanzar rápido, de controlarla quería que fuera más lento, más delicado, pero Arya no dudo en clavar las uñas sobre su espalda como si esto le diera un impulso de arremeter con sus caderas.
La velocidad de Jon comenzó aumentar y Arya nuevamente alzo sus piernas alrededor de las caderas de este mientras mordió su cuello en un intento de controlar sus gemidos ya que sus uñas no eran suficientes para controlarse.
Nunca antes se sintió de tal manera, no solo en el sentido lujurioso, sino que se sentía segura, protegida, cuando entraba Jon en ella no podía pensar en otra cosa que esa extraña felicidad que le embriagaba.
Acaso esto sería amor, pensó con sorpresa, pero desecho esos pensamientos cuando Jon se libero de su agarre y comenzaba ahora a besar sus pechos sin detener las embestidas.
Se podían escuchar los suaves gemidos de ambos escapando, luego se convirtieron en claros gritos de placer, que ya no se intentaban ocultar.
Arya sin poder evitarlo intentaba controlar el ritmo para aumentarlo, y al ver esto Jon decidio proseguir sobre ella.
Sus manos estaban sobre todo su cuerpo, el sudor de ambos los bañaba sin mencionar esa sensación de éxtasis que los embriagaba.
Entonces ambos compartieron cada vez un beso mas apasionado que el otro, a veces era Arya quien se subía sobre las caderas de Jon y comenzaba a moverse, suavemente para ir tomando una velocidad mayor, para el gusto de Arya y el placer de Jon este siempre jugaba con los senos de ella.
Para su sorpresa su esposo parecía fascinado con sus pequeñas tetas a pesar de que pensaba que no eran tan llamativas como las de otros. Prosiguieron de esta manera toda la noche, siempre que se podía el dejaba derramar su semilla dentro de ella y Arya con gusto la recibía.
Ambos sentían que nada podría derribar este momento.
Notas del autor: primero que todo quiero agradecerles a todos por sus comentarios, son los mejores, los amo en verdad a cada uno que se toma su tiempo en dejarme su opinión, a veces no puedo responder todos por falta de tiempo pero en verdad son muy valiosos para mi.
Lamento la demora, esta semana pasada fue mi cumpleaños (Si estoy envejeciendo) pero de regalo tuve un nuevo miembro en la familia, un cachorro bulldog ingles a quien llame Cronos.
Espero que les haya gustado este intento de lemmon de mi parte, no soy el mejor para escribir sobre esto. Realmente aprecio sus comentarios.
