Naruto © Masashi Kishimoto.
Nota de la autora: El próximo capítulo (25) será el último, aunque he decidido que algún día le haré una secuela. Aunque será más tarde, probablemente a principios del año que viene después de que termine otros proyectos. ¡Gracias otra vez por todas sus amables reviews y su apoyo!
Un Retrato de Juventud
Neji golpea suavemente la puerta de la moderna – y esta vez, espera que limpia – casa, con un escalofrío al recordar el horror de la visita del año anterior. A esta hora el año pasado, cuando habían sido forzados a limpiar la casa para la fiesta sorpresa de su compañero de equipo, él y Tenten se habían encontrado vadeando en la suficiente mugre como para avergonzar al pequeño basurero de Konoha. Todavía tiene pesadillas, y espera que esta visita será marginalmente mejor.
La puerta se abre abruptamente, y el jonin Hyuga se encuentra de repente cara a cara con su compañero más joven. Rock Lee se queda boquiabierto por su súbita aparición, casi como si nunca lo hubiera visto, y entonces sus ojos se nublan un poco. "¡Neji, compañero mío! ¡Qué bueno verte! ¿Tu misión fue bien?" Sin darle tiempo de responder, Lee se inclina hacia adelante y susurra conspirativamente, "Te perdiste mi fiesta de cumpleaños."
De algún modo, llega un grito de adentro de la casa. "¡Lee, no lo hagas sentir culpable para que haga algo! Sabes que está ocupado." Un sonido fuerte de algo que se arrastra, y luego una enojada Tenten aparece en la puerta, llevando con ella una gran bolsa negra de plástico que inmediatamente le da a Neji recuerdos de terror. Cuando ella lo ve, le da una sonrisa reconfortante y continúa, "No te preocupes, esta vez estoy limpiando después de la fiesta. No fue gran cosa, aunque creo que Kiba ya estaba borracho cuando llegó aquí, y sí encontré un lugar donde vomitó."
Lee frunce el ceño – no recuerda ni la casa sucia ni el amigo ebrio – y mira varias veces de uno al otro antes de hablarle a la kunoichi. "No entiendo, pero no lo estaba acosando para que hiciera nada." Se vuelve hacia Neji y sus ojos se iluminan de nuevo, y todo su cuerpo parece temblar de emoción. "Gai-sensei me regaló un nuevo traje de spandex fabuloso, y una de esas fantásticas plantitas que crecen de una estatua. ¡Y nunca adivinarás lo que Tenten me regaló! Es una mascota…"
Para frustrar más explicaciones llenas de juventud, Neji ofrece un paquete envuelto en forma experta – papel verde brillante con un moño y los más chillones lunares naranja – completo con una etiqueta encima que dice "Feliz Cumpleaños Atrasado, Rock Lee" en una hermosa escritura que no es suya. El regalo, en cuanto a lo que concierne a regalos, es bastante simple, sólo algo que se había encontrado de camino a casa, y Neji no puede evitar sentirse agradecido de que Hinata estuviera dispuesta a ayudarlo con todo lo demás.
"¿Para mí?" pregunta Lee mientras toma el regalo, con voz sorprendida y ojos enormes. Neji siempre ha venido a todas sus fiestas, pero es la primera vez que el prodigio se molesta en traerle un regalo. Uno que no estuviera específicamente firmado "La Familia Hyuga", de todas maneras. Los ojos de Lee se llenan de agua de nuevo, y en ese momento se parece muchísimo al apasionado Gai.
"Sólo tiene tu nombre", gruñe Tenten, sintiéndose un poco ofendida. ¡Cómo se atreve Neji a no escuchar cuando Lee le describía su magnífico regalo! ¡Estúpido Hyuga! Había pensado que era algo tan inteligente, también… Tenten se distrae de su depresión por el sonido de papel que se rompe, y se vuelve a ver si su amigo jonin se las arregló para superarla.
Lee ha aniquilado el papel color esmeralda brillante, y ahora está sosteniendo entre sus manos una pequeña caja de cartón. Decide que debería avanzar y mostrar algo de gratitud por el regalo inesperado, para que Neji sepa que se lo aprecia, sin importar lo que resulte ser. "¡Gracias, Neji! ¡Lo atesoraré por siempre!"
El Hyuga arquea una ceja, sin comprender a su amigo. Su estimación privada de la inteligencia de Lee pierde más puntos, cayendo más rápido que el nivel de líquido en un bowl de ramen siendo consumido por Naruto. Su voz es seca por encima de las risitas de Tenten. "El regalo no es una caja, Lee. Tienes que abrirlo."
"Aunque estoy segura de que quiere decir de nada," agrega Tenten rápidamente, lanzándole una mirada de reprimenda a Neji. ¿Qué tienen los muchachos, que siempre necesitan que les recuerden sus modales? Dios, si ella no estuviera aquí para mantener la paz…
Lee se ruboriza, avergonzado de que no se entienda su acción. Apresuradamente levanta la tapa de la caja, y espía adentro. Hay algo en el fondo, no puede ver exactamente qué, pero tiene un vago sentimiento de déjà vu. Dándola vuelta, deja caer la cosa cuidadosamente sobre su palma. Es una roca, una con una sonrisita tonta pintada en ella. "Wow."
"De ninguna manera," murmura suavemente Tenten, dejando caer la bolsa de basura e inclinándose más cerca para ver mejor. Sus ojos chocolate se levantan para encontrarse con los perlados de Neji, y hay una emoción en ellos – o una advertencia – que él no puede leer. "¿Le compraste una roca de mascota?"
Neji tiene un vago sentimiento de incomodidad mientras los mira a los dos. ¿Ha roto alguna clase de tabú social del que no estaba enterado? En el caso de Lee, había pensado que la idea de una roca de mascota era bastante apropiada. ¿Quizás no? ¿Trajo recuerdos dolorosos o algo así? Figúrate, la única vez que se toma el tiempo para comprar un regalo… Da un pequeño suspiro. El destino de verdad lo odia.
Con su mano vacía, Lee busca en su bolsillo y saca otra roca, una que es idéntica a la primera pero que en su lugar tiene un gran ceño fruncido. "¡Fabuloso, ahora tengo dos! ¡Muchas gracias, mi eterno rival!" Levanta la roca con la sonrisa, le que Neji le había comprado. "A esta la llamaré Tenten. ¡Y a esta ya la he llamado Neji!"
Neji da otro suspiro. Aquí van de nuevo…
"¡Ahí está de nuevo!" La frustración es claramente evidente en la voz de Tenten.
Neji abre perezosamente un ojo blanco y se gira apenas sobre el sofá. "¿Qué?"
"Sí, Tenten, ¿qué pasa?" Lee está desparramado en el piso de madera, con una almohada debajo de la cabeza.
Gai está roncando en su silla favorita, ajeno a su acalorado intercambio.
"Ese ruido, como una mosca. O un mosquito. O algo." La última palabra de Tenten es más como un gruñido.
"¿Y?" Neji cierra el ojo, sin preocuparse.
"Sólo es un bicho," le asegura Lee, rodando sobre su estómago.
"¡Pero hace ruido! ¿Por qué incluso está en la casa?" Tenten da un vistazo a la cosa ofensiva.
Neji da un resoplido. "Hay noventa grados afuera, y la ventana está completamente abierta. Por supuesto que está en la casa."
El silencio cae en la habitación que parece un horno.
"Ugh, está justo en mi oreja." Tenten se levanta enojada de la otra silla de la habitación y desaparece.
Lee gira la cabeza, tratando de ver. "¿A dónde fue?"
Neji no dice nada, porque realmente no le importa. ¡Si sólo volviera el aire!
Silencio. Pueden oír a alguien ofreciendo helado en la calle.
Pasos sigilosos en el entarimado los alertan del regreso de su kunoichi. Los dos chicos abren cautelosamente los ojos.
"Tiene un matamoscas," susurra Lee, sonando asustado.
A pesar del calor, Neji siente un escalofrío.
Gai sigue roncando.
El primero de muchos plaf resuena por la habitación, seguido de un insulto amortiguado.
Para una señora de las armas, el índice de atrapar insectos de Tenten es sorprendentemente lastimoso.
"Si tomamos este paso…"
"Deberíamos tomar un bote."
Neji y Tenten dejan de mirar el gran mapa topográfico de la tierra enfrente de ellos y se vuelven a mirar a Rock Lee. El joven está parado confiadamente a unos metros de ellos, a la orilla del río que fluye amablemente, con su traje verde y sus calentadores de piernas naranja en desacuerdo con el agua detrás suyo. Sabiendo que el sentido de dirección de su amigo es menos que perfecto, los dos abren la boca para protestar.
Lee los corta, señalando río abajo con emoción. Sus ojos están brillantes, casi afiebrados. "¿Tenemos que ir al este, correcto? ¿Y el océano está al este de aquí, verdad? ¿No es que todos los ríos al final confluyen en el mar? Podríamos tomar un bote, navegar río abajo, y bajarnos donde sea más conveniente. Ya que hemos terminado nuestra misión, realmente no debería importar cuánto nos lleve."
Tenten tiene que admitir que está intrigada con la idea de no hacer a pie todo el camino hasta la aldea, pero algo sobre esto le parece mal. Casi como si de algún modo estuvieran tentando al destino. "No lo sé, Lee. Los ríos se tuercen de un lado a otro todo el tiempo, y no sabemos si éste incluso corre por el País del Fuego. ¿Suponte que terminamos tan lejos al sur que aún tenemos que caminar la misma distancia?"
Lee sonríe, balanceándose en la punta de los pies. Nunca ha navegado en un bote, y quiere tanto la experiencia. Por lo tanto, dirá casi cualquier cosa para que Neji y Tenten estén de acuerdo con él. "Pero Tenten, si terminamos lejos al sur, sólo tendremos que hacernos cargo de esos piratas que son los viejos rivales de Gai. Será una feroz aventura para el espíritu, y Gai-sensei estará tan orgulloso, y quizás el Hokage nos dé un bono, y…"
Aun pensando en el dinero extra, Tenten suspira. Normalmente, ella trata de darle al pobre Lee más crédito, pero si esto significa usar su voz paciente e intentar algo de extraña psicología con él, esto está por encima de sus posibilidades. Y realmente tiene un mal presentimiento sobre esto. "¿No necesitas ir a casa y alimentar a Neji Dos y Tenten Dos? Apuesto que tienen hambre y se sienten solos."
Lee levanta la nariz, cierra los ojos y se vuelve a medias lejos de los dos. Su expresión entera se vuelve arrogante, del modo que lo hizo en aquel primer Examen Chunin cuando eran niños, y su nombre quedaba continuamente sin elegir para un combate. "No seas tonta, Tenten. Las rocas mascota no tienen hambre. Y de todas manera, llegaremos más rápido a casa si damos un paseo."
"Escucha Lee, creo que no deberíamos…"
"No, Lee tiene razón," interrumpe Neji llanamente, habiendo trazado con los ojos la ruta recién propuesta en el mapa. Comienza a doblar el dicho objeto, al mismo tiempo que traza el nuevo plan. "Volveremos más rápido si vamos por ese camino. Este río en realidad se bifurca en uno de los ríos más pequeños que pasa por la aldea. Podemos alquilar un bote – hay muchos por aquí – y navegar de vuelta a casa."
"Bueno." Tenten suspira la palabra, sabiendo que le han ganado por mayoría. Lee y Neji se han puesto del mismo lado contra algo que ha dicho ella. ¿Cómo diablos pasó eso? Una mirada al rostro extático de Rock Lee, y su humor se oscurece más. Apunta sus ojos chocolate acusadores a los color ónix y murmura para que Neji no pueda escuchar, "Tú sólo querías ir a un viaje en bote."
Lee sólo sonríe.
Algún tiempo después, aunque las aguas permanecen calmas, los tres se encuentran flotando en un pequeño bote hacia una rápida corriente que no se ve en el centro del río, encaminados al hogar a una velocidad increíble. El paseo es sorpresivamente amable, y todos están de acuerdo en que es mucho mejor que ir a pie a campo abierto, posiblemente hostil, en este pequeño país poco familiar.
Lee se sienta en la proa, disfrutando las espectaculares vistas y siendo de algún modo el vigía. No es que necesiten preocuparse; nadie ha visto el primer obstáculo todavía. Neji pasa el rato en la popa del navío, con la pequeña caña del navío a su alcance. En el medio, rodeada por sus mochilas y sosteniendo fuerte su pergamino, Tenten comienza a relajarse. No es tan malo ni de cerca a lo que pensó que sería…
El sol veraniego sobre su cabeza es cálido, y pronto empieza a hacer su magia sobre los viajeros. Tenten comienza a cabecear, dejando caer la cabeza encima de la tradicional bolsa de viaje de Neji. La cosa es una buena almohada, y lo último que escucha es a Neji diciéndolo a Lee con tranquilidad que grite si hay algún problema. Como si algo pudiera ir mal, y Lee no gritara… Realmente, es todo lo que hace su amigo.
Tenten se despierta horas después por una rarísima sensación de sacudida, y parpadea de sorpresa al ver que el sol está bajando detrás de ellos al oeste. Contra atrás está Neji, luciendo medio dormido y sólo un poco preocupado. ¿Él también estaba dormido? Está a punto de preguntar cuando él farfulla algo y señala. Tenten se da vuelta para ver a Rock Lee desmayado en la proa, habiéndose agotado rápidamente la novedad del viaje.
"Maldita sea, Lee. Se suponía que…" Y luego ella ver algo más, algo más importante, y su sentimiento de irritación se convierte en pánico. Un tembloroso dedo índice se extiende, señalando el horizonte, y se da vuelta rápidamente para asegurarse que Neji también lo ve. Su voz tiembla porque no lo puede creer. "Neji, el río se detiene."
Neji asiente, tratando de permanecer en calma. Su mapa no decía nada sobre esto. Por supuesto, si su vigilante hubiera estado prestando atención, esto no sería un problema. Comienza a tirar del timón con todo lo que puede. Aunque no es suficiente, y al final casi permite que las olas crecientes inunden la pequeña embarcación. Su orden a Tenten es corta y directa al punto. "Despierta a Lee y agarra lo que puedas."
La kunoichi sujeta su pergamino a su espalda, preguntándose vagamente si puede nadar con él puesto. Luego le pega a Lee con el pie, y mira con algo de extraña y divertida fascinación como se despierta y entiende el problema: el bote girando salvajemente fuera de control, acercándose cada vez más a la ahora fuerte como un trueno – y aparentemente sin fondo – catarata en frente de ellos.
"¡Lo siento!" Grita la Hermosa Bestia Verde sobre el sonido del agua que se agita.
Tenten sonríe oscuramente, se da vuelta hacia Neji. "Si sobrevivimos a esto, lo voy a matar."
El Hyuga asiente oscuramente, y giran aún más cerca del fin del mundo.
"Esto es estúpido," le susurra Tenten a Neji, haciendo girar casualmente alrededor de su dedo unas afiladas tijeras de metal de la manija redondeada. Si alguna otra persona estuviera sosteniendo esos filos, los tres hombres de la habitación ya habrían huido.
El Hyuga, sentado a su lado en uno de los taburetes de bar de su maestro, está ligeramente horrorizado por la escena enfrente suyo. Él da un ligero asentimiento, pero sus ojos blancos nunca dejan la blasfemia que tienen adelante.
"¡Ahora Lee, en honor de que vienes a vivir conmigo y eres mi estimado alumno, hoy te daré el corte de un hombre con espíritu! ¡Cortaremos esos mechones infantiles, el símbolo pasado de moda y sin juventud de tu antigua vida, y te daremos un nuevo look sensacional! ¡Uno cool y digno de un ninja espléndido, un verdadero genio del taijutsu!"
"Discúlpeme Sensei, ¿pero puede mi cabello lucir como el suyo?"
Gai guiña el ojo y sonríe y el relámpago de las perfectas perlas de sus dientes es más brillante que la luz reflejada en las tijeras que giran en la mano de Tenten. "¡Ese es el plan, Lee! Te volverás mi discípulo en todo el sentido de la palabra. Este será un día glorioso, conmemorado por la reunión de amigos y…"
Tenten tose suavemente. ¿Se apurará este hombre ya? Tiene el presentimiento de que no los dejarán irse hasta que esta horrible tarea haya terminado.
Gai pone el bowl que estaba sosteniendo sobre la cabeza de Lee para usarlo como guía, y después gira para enfrentarla. "¿Querrías un corte de pelo también, mi girasol? El pelo corto sería más fácil de mantener durante el entrenamiento feroz y riguroso."
Tenten palidece y levanta las tijeras. "No, sólo pensé que necesitaba esto," murmura débilmente.
"En efecto." Gai se vuelve hacia Neji, sosteniendo el objeto afilado en frente suyo como un arma. Parece a punto de asaltar al muchacho, forzarlo a hacer algo horrible a punta de tijera, al menos hasta que hace una pose que parece que sacara dolorosamente la cadera de lugar. "¿Quieres que corte el tuyo también?"
La cara indignada de Neji se pone del color más interesante, y Tenten intercede rápidamente. Aunque están en la casa impecable de Gai, lejos de ojos indiscretos, preferiría que en su equipo no se mataran unos a otros. "No, gracias, Gai-sensei. Neji es bastante especial con su cabello. Pero Lee parece bastante impaciente."
"¡Es cierto, queridísima Tenten! Lee, cuando haya terminado contigo…"
Tenten suspira. No importa lo que diga Gai, esto no va a ser agradable.
