Los personajes de Kingdom Hearts y Fire Emblem: Three Houses no me pertenecen, sus dueños son Disney, Square Enix y Nintendo.
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Como ustedes sabrán, he visto algunos comentarios de algunos lectores angloparlantes y al parecer les han estado gustando así que les diré algo en inglés:
Thank you for reading this fic and I hope you all are enjoying this so far, as you can see, I can read and understand some English but it's difficult for me to write a very, very long text. I'm aware that Google translation gives a lot of grammar mistakes but i sure you guys can figure out what's happening throughout the story, right? About the ashen wolves, I gotta think about it because I haven't played the dlc and i don't know these guys, but I kind of liked Constance and Hapi so this could be the only reason i make them join Sora's gang. Peace out. And Enjoy.
Update: I played the DLC side story, it was difficult but I had a good experience so I think I kinda liked them so I'm considering to join Sora's side.
Esa son las palabras para mis lectores angloparlantes, disfruten del capitulo.
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CAPITULO 33 – A LA GUERRA
ALREDEDOR DEL MONASTERIO – DEL DIA
Edelgard estaba determinada a acabar con el orden social basado en los emblemas y decidió responder a la declaración de guerra de las serpientes de las tinieblas, quienes formaban parte del grupo Neo-Organización XIII, recién fundado por el Joven Xehanort. Su primera decisión como emperatriz fue asaltar y recuperar el símbolo de dicha institución que recién fue tomada por el grupo: el monasterio de Garreg Mach.
Mientras se dirigían al lugar, toda la clase tuvo una conversación:
— En breve llegaremos al monasterio de Garreg Mach. —empezó la peliblanca. — Un acto de capitulación en este lugar estaría cargado de un gran simbolismo, por no hablar de su importancia estratégica. Y también a nivel personal. Todos estudiamos y crecimos juntos en este lugar. No es nuestra intención rendirnos ante nuestros antiguos compañeros de clase, aunque dado a lo que Thales y sus secuaces han estado haciendo, muchos de ellos han huido, pero Dimitri en cambio se unió al lado oscuro así que les pido que se preparen para cualquier eventualidad.
— Ahora mismo no me preocupan las amistades, y no estoy para nada preparado. —dijo Linhardt desinteresado en la situacion precaria.
— Maldita sea, no hemos ni empezado, ¡y ya estas soltando cosas que nos dejan la moral por los suelos! Aliviánate, hombre. —le reprochó Caspar viendo a su compañero no estar consciente. — ¡Yo estoy listo para lo que sea! ¡Vamos a pelear!
— Salvo a los amigos aquí presentes, no tengo otra cosa que perder ¿responde eso a tu pregunta? — comentó Dorothea igual de dispuesta que todos los demás.
— Yo llevo esperando momento este desde que dejé país mío. ¡Lucharé y venceré! — secundó Petra mostrando la iniciativa.
— ¿Cómo puedes prepararte para algo así? Quizá debería prepararme para prepararme… —masculló Bernadetta algo molesta consigo misma. — Aunque con Sora y la maestra ahí, me siento segura…
— Por mi parte, creo que queda claro que estoy mas que preparado. No me tomo mi deber a la ligera. —declaró Ferdinand mas que listo para entrar al campo de batalla.
— No puedo creer que la arzobispa nos haya engañado todo este tiempo… Y pensar que formara parte de esa gente que profana la iglesia… Si de lo que dices es cierto pues entonces no me queda mas remedio que unir nuestras fuerzas, Edelgard. —Seteth manifestaba sus intenciones de llevar acabo la misión.
— Tiene razón, después de todo lo que paso, no nos queda alternativa. —Flayn comprendió las palabras de su hermano.
— Juntos podremos desaparecer a Xehanort y a los demás, de una manera u otra. —los animaba Sora.
— Si, y así devolveremos la paz a Fódlan. —le siguió Beres con el mismo propósito.
— Muchas gracias a todos. Ahora discutamos nuestra estrategia. —les agradeció Edelgard por su confianza.
Entonces, la estrategia que Hubert les dictaba era que como el grupo de asalto, atacarían la zona mas cercana al monasterio de Garreg Mach, estaba conscientes de que los Heartless, Nobodies y Unversed, hasta incluso unos mercenarios contratados por la Neo-Organización XIII reaccionarían en cuanto vieran a Edelgard, a Beres y a Sora por lo que debían proceder la misión con cautela.
En cambio, el ejército principal del imperio aprovecharía ese momento para arrasar las zonas colindantes. Eso significaba que el grupo de Sora actuaría como señuelo para neutralizar las unidades de elite del enemigo.
— Tambien somos los que mejor conocemos las inmediaciones del monasterio. —Edelgard les explicaba el motivo por el que ideaban esa estrategia. —Aunque también debemos estar preparados para lo peor, chicos. Es posible que debamos hacer frente a la Arzobispa en su forma real: la Furia Blanca, o, en el peor de los casos, en su forma Heartless combinadas. Luchen sin piedad, pero sin exponerse demasiado. Tal como lo prometí, Beres estará al mando.
— No fracasaremos, chicos. —declaró Beres tomando la iniciativa.
— Y no solo eso. Nos alzaremos con la victoria. —secundó Hubert confiado.
—Este será el bautismo de fuego de las Fuerzas de Asalto de las Águilas Negras… ¡Que sea también nuestra primera victoria! — declaró la emperatriz justo al llegar a monasterio.
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Después de caminar por varios kilómetros, finalmente llegaron a la entrada del monasterio. Como era de esperarse, todo ese lugar estaba plagado las criaturas oscuras y para subir más la dificultad, había mercenarios que estaban al servicio de Thales y los demás para entorpecerles la toma del lugar.
— Hay mercenarios por todas partes, rayos. —masculló Felix al ver la suma cantidad de ellos repartidos por toda la zona.
— No solo eso, también hay una gran cantidad de Heartless y otras criaturas oscuras, pero juntos podemos arreglárnoslas para llegar hasta Xehanort y los demás. —dijo Riku comprendiendo las palabras del pelimorado.
— ¿entonces, cual es el plan, maestra? —preguntó Annette por la estrategia.
— Bien… Debemos permanecer juntos. —Beres empezaba a explicarles el plan de batalla preguntándoles sobre su capacidad. — Sora, Riku, Felix, las chicas y yo avanzaremos por el centro derrotando a los Heartless o a un mercenario que veamos, el resto nos cubrirá la retaguardia.
— Buena idea, así avanzaremos con cautela. —dijo Riku dando el visto bueno.
Por otro lado, la Neo-Organización XIII estaba parada en la cima del recinto dentro del monasterio viendo todo el lugar y sobretodo la forma que la pandilla de Sora se aproximaba poco a poco.
— Asi que esos pedazos de mierda están empeñados a tomar el monasterio… —dijo Dimitri en tono malvado de manera despectiva.
— Creo que quieren morir, de ser así podríamos concederles su deseo. — Kronya expresaba sus ganas de matar al grupo.
— Deténgalos, no dejaremos que tomen el monasterio. —ordenó Thales que pararan a la pandilla de Sora a cualquier costo.
Es así como Dimitri, Xehanort, Vanitas y Kronya se dirigieron al campo de batalla a intentar detenerles su paso.
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Por otra parte, Sora y su pandilla se abrían paso derrotando a un centenar de sus adversarios, además de impedir que algunos mercenarios incendiaran la zona en un intento desesperado de quemarlos.
Riku y Felix abatieron a unos cuantos mercenarios musculosos que literalmente usaban hachas contra ellos, Sora, Dorothea, Edelgard y Beres realizaron la técnica Quartzer llegando a abatir a una gran cantidad de Heartless, Nobodies, Unversed, e incluso a unos cuantos mercenarios más.
— ¡Tomen eso, renacuajos! —exclamó Annette lanzando magia de rayo contra algunos de ellos.
— ¡Ya estamos cerca, sigan asi! —dijo Beres mientras se abrían paso.
Tal como la peliverde claro lo afirmaba, ya estaban a unos pasos de tomar el monasterio y, como era de esperarse, se toparon con el grupo de Neo-Organización XIII, no se mostraban dispuestos a dejarlos pasar fácilmente.
— ¡Deténganse, insolentes! ¡No darán un paso más! —les advirtió Rhea lanzándoles una mirada asesina a todo el grupo.
— Tendrán que pasar sobre nuestros cadáveres para tomar este lugar que tanto les obsesionan. —les retaba Vanitas en tono burlón.
—Nos volvemos a encontrar, perra estúpida. —espetó Dimitri mirando con rencor puro a Edelgard. — ¡Ahora vas a ver lo que pasa cuando alguien se mete con mi familia!
— Te estas obsesionando por algo que no existe… Yo no asesiné a tu familia, Dimitri… Fueron ellos, ¡es esa gente a la que te uniste! —le reprochó la mencionada intentando hacerle ver que ella no tuvo nada que ver con eso como él lo afirmaba.
— ¡Cierra la maldita boca! ¡¿Te das cuenta de lo mucho que sufrí por culpa tuya siendo la emperatriz del fuego?! ¡Ahora tengo algo mejor como puedes ver! ¡Te haré picadillo, a ti y a tu asqueroso grupo de ilusos! —bramó el rubio de manera arrogante no importándole las palabras de la chica, en lo que sus ojos se tornaban amarillos siniestros.
— Estás loco, amigo… —murmuró Felix desconcertado al ver en lo que su amigo se habia convertido.
Fue entonces cuando Dimitri cargó hacia Edelgard apuntando su lanza hacia adelante, sin embargo, esta se defendió con el hacha impidiendo así que él le atravesara el estómago.
Y asi fue como ambos chocaban sus armas una y otra vez.
— ¡Dimitri ya basta! ¡Te estás haciendo daño! —la emperatriz intentaba hacer reaccionar al rubio, pero como era de esperarse, no le hacía caso.
— Haciéndote la digna, ¿eh? ¿Es por ese tarado, no es verdad? —le respondió el futuro rey de Faerghus, intentando provocarla.
— ¿No te das cuenta de lo que estás haciendo? ¡Te están usando! —espetó Edelgard tratando en vano de hacer que el tipo la escuchara.
— ¡NO me importa! ¡Primero te descuartizaré! ¡Luego mataré a Sora! ¡Después invadiré tu cochino imperio y finalmente todo Fódlan estará bajo mi mando! —exclamó Dimitri ya lleno de locura enfermiza, amenazándola de muerte.
— ¡Estás mal de la cabeza, amigo! —dijo Edelgard defendiéndose de los ataques furiosos provenientes del rubio.
Fue en ese momento cuando no tuvo más remedio que atacar con todo lo que tenía para derrotar a su ya ex compañero a base de varios ataques con su hacha, defendiéndose de los movimientos desesperados que Dimitri le intentaba hacer.
De un momento a otro, Dimitri le rozó un brazo con el filo de la lanza pero Edelgard realizó un excelente contraataque por medio de un brutal swing diagonal en el tórax, derrotándolo.
— No creas que te librarás de nosotros… Tarde o temprano caerán ante derrotados… —se despidió Dimitri desapareciendo con el portal oscuro no sin antes de emitir una risa malvada.
Por el otro lado, Beres le daba una tremenda paliza a Kronya a base de varios espadazos.
Riku por su parte, lidiaba con el joven Xehanort de igual manera que todos los demás esquivando sus ataques, Sora por su parte se enfrentaba a Vanitas lanzándose una mirada muy intensa, con mucho esfuerzo lograron vencer a sus rivales y así proseguir con el asalto.
A lo lejos del monasterio, Catherine, Shamir y Cyll se abrían paso derrotando a un centenar de Heartless. Los tres se habían enterado de la situación gracias a Claude, quien habia presenciado todo a escondidas.
— No puedo creer que lady Rhea nos haya engañado… —dijo el moreno desconcertado por la noticia e igual de traicionado al igual que todos.
— Sea lo que sea, la profesora supo proteger a su alumno. —la peli-indigo comprendió las palabras de su aprendiz.
— Luego hablamos, porque tenemos a un centenar de enemigos que abatir. —finalizó la rubia en lo que los tres se ponían a derrotar a los tipos.
Se abrían paso derrotándolos por toda la zona hasta eventualmente encontrar a las fuerzas de asalto de las águilas negras peleando contra los integrantes de la Neo-Organización XIII.
— ¿Quién es esta gente? —inquirió Shamir intrigada mirando a los tipos peleando.
— Hay que ayudarles. —indicó Catherine decidida.
Los demás asintieron y fueron hacia el campo de batalla para auxiliar a la pandilla abatiendo a más criaturas oscuras.
— ¡Chicos! ¿Están bien? —les preguntó Cyll.
— Si, estamos bien. —respondió Dorothea dándole a entender que estaban en buenas condiciones.
Mientras tanto, Sora y Beres se dirigían hacia donde estaban parados Thales y Rhea, para hacer un ajuste de cuentas de una vez por todas, esto era una guerra muy personal.
— Asi que vienen a morir, par de idiotas. —dijo el hombre en tono amenazante.
— Espero que sepan nadar bien, ilusos. —secundó la mujer de igual manera.
— ¡No caeremos ante ustedes! —respondió Beres determinada sacando su arma.
— ¡Fódlan no será cubierto de oscuridad! —dijo Sora dispuesto a combatir.
Fue así como empezó una batalla brutal entre los cuatro, Sora lidiaba con Rhea en un tremendo combate de espadas sacando chispas por doquier, el duelo entre Beres y Thales no fue muy diferente, dado a que no solamente él fue el responsable de la muerte de su padre, sino también de toda clase de crueldades que le hicieron a Edelgard y su familia. Y a Dimitri en parte.
— ¡No te perdonaré por lo que le hiciste a mi alumna, imbécil! —espetó Beres lanzándole una mirada asesina.
— Solo nos hacía varios favores, señorita… Solo que tú y ese chico bueno para nada nos ha arruinado nuestros planes y esta son las consecuencias. — respondió Thales dando una sonrisa maniaca y malvada al mismo tiempo.
— ¡No pienso permitir que te salgas con la tuya, Thales! —sentenció Beres usando el poder de la su espada para contrarrestar los ataques del tipo, para el shock de este.
Por el otro lado, Sora la pasaba muy mal intentando defenderse de los feroces ataques de Rhea, ya que ella era demasiado rápida y apenas le daba tiempo para reaccionar y evadir cada técnica que esta hacía, como por ejemplo la envestida que alcanzó a esquivar.
Fue en ese entonces cuando Sora entró en su forma Límite y rápidamente realizó la técnica Sonic Strike para embestir a la arzobispa varias veces pudiendo así paralizarla por un rato.
No perdió el tiempo y entonces le dio una buena golpiza por medio de la técnica Ars Arcamium seguido por un ragnarok para intentar pulverizarla, quizás no le haría muchísimo daño pero si lo suficiente para que Rhea empezara a tambalear.
— Maldito… ¿Qué o quién demonios eres? — espetó la 'arzobispa' visiblemente enfadada por lo que le acababan de hacer.
— Ya deberías de saberlo… Vine desde las Islas del Destino para detenerte, Rhea. —declaró Sora dispuesto a acabar con ella de una vez por todas.
— Interesante, no pensé que un debilucho como tú fuera a desafiarme… Eres todo un temerario. —le alagó la mencionada mientras reía de forma muy malévola. —Bueno… Si eso es lo que quieres… con gusto acepto el reto que tanto pides… A ver si aguantas las pisadas que te voy a dar.
Fue en ese momento cuando Rhea se volvió a transformar en su forma dragón frente a todos con intenciones de aplastar al dúo.
— Se acabó, par de tontos, el dragón les hará pedazos a ustedes dos, y luego conquistaremos todo Fodlan y tendrán que rendirse ante nuestros pies. —sentenció Thales en lo que desaparecía en el portal negro.
La situación se tornó crítica con la presencia y el rugido de la Furia Blanca llegando a alarmar a todos los presentes.
— ¿Cómo venceremos a esta cosa? —preguntó Sora en ese estado.
— No lo sé, creo que estamos en un grave peligro. — reconoció Beres el serio problema en el que estaban. — Será mejor tú y los demás se vayan de aquí mientras puedan.
— Olvídalo, no puedo dejarte sola en esto, ¿qué vamos a hacer si esa cosa te asesina? —protestó Sora no viendo el sentido de retirarse y dejar a su maestra a su suerte.
— ¿Estás seguro de esto, Sora? —Beres le pedía confirmar si estaba dispuesto a correr el riesgo.
Pero entonces, Rhea empezó a maniobrar una técnica muy peligrosa.
— ¡Joven Sora, maestra, cúbranse! —Hubert les intentó advertir que se alejaran del lugar.
— ¡Sora, quítate de ahí! — exclamó Riku de la misma manera.
Pero ya era muy tarde, Sora y Beres recibieron una gran paliza por medio de un ala siendo lanzados muy pero muy lejos de ahí perdiéndose entre las colinas de Fódlan para el horror de todos, pero sobre todo para Riku y Edelgard, Rhea se retiró del campo de batalla pensando que habia ganado, sin percatarse de lo que se vendría para ella y su grupo en el futuro.
— ¡MAESTRAAAAA! —gritaron los alumnos en ese estado.
— ¡SORAAAAAAAA! —secundó Edelgard derramando lágrimas, primero le mataron a su familia, ahora le arrebataron la vida a las personas más preciadas que habia conocido, o eso pensaba.
— ¡Maldita sea! —gruñó Riku enojado y triste al igual que los demás, golpeando el suelo.
Todos estaban devastados por la desaparición de Sora y Beres, pero de pronto Riku no dejaba de sentir el corazón de Sora, no solo eso, también sentía los latidos del corazón de Beres, y fue ese momento el peliplateado comenzó a hablar.
— ¡Escuchen! —les pidió que le prestaran atención. — Sora y Beres no están muertos… Al contrario, sus corazones aún siguen latiendo, lo sé porque el mio está conectado con todos y cada uno de ellos, ¿ustedes no sienten lo mismo?
Todo eso llamó la atención a todos los presentes, y de alguna forma llegaron a sentir los latidos de ambos.
— Sora… es verdad… nuestros corazones están conectados… él y Beres aún siguen con vida. —dijo Edelgard sonriendo, de alguna forma eso la tranquilizaba, aunque no dejaba de cuestionarse de cómo podría llevar a cabo su forma de gobernar siendo la emperatriz, pero tenía la esperanza de volver a ver a los dos de una manera u otra.
— Sora y la maestra son unos guerreros intrépidos, estoy seguro de que volverán. —declaró Felix teniendo la confianza en ellos dos. —Ellos no morirían de ese modo.
— Si, tengo fe en ellos. —coincidió Ingrid con las palabras del espadachín.
— Cuando eso suceda, ¡Entonces seremos el grupo mas peligroso que ellos hayan conocido jamas! — expresó Ferdinand confiado en el futuro.
Todos estaban seguros de que Sora y Beres estaban vivos, en alguna parte, no sabían cuando regresarían, pero estaban seguros que volverían para ayudarlos con la guerra contra la Neo-Organización XIII y liberar Fódlan de toda esa crisis que se aproximaba.
FIN DEL CAPITULO 33
