Capitulo 29
Ford y Mabel habían llegado a su destino, dejando su vehículo cerca de la carretera. Se adentraron en el bosque, encaminados hacia la montaña. Se movían con cautela y sigilo, trataban de no ser descubiertos. Cuando llegaron al pie de la montaña ellos podía ver varios huesos esparcidos en el suelo y mucho pelo, parecía ser de un animal mudándolo. Eso puso a Mabel muy intranquila, trataba de no demostrar cuan nerviosa estaba, pero era imposible. Aunque ella no temblara, Ford puso notar que su expresión de concentración era falsa. Este se giro hacia su sobrina y se agacho a su nivel. Ella trato de no mirarlo a los ojos, pero el tomo su barbilla con delicadeza y la hizo encarar su mirada.
-Cariño…Mira, si tienes miedo puedes volver y ….- Dijo Ford comprensivo, pero Mabel lo interrumpió.
-¡No! Yo quiero ir contigo, quiero rescatar a Wendy – Dijo Mabel algo desesperada.
-Tampoco quiero que te pase algo a ti, tu y tu hermano están por encima de todo – Dijo el firme.
-Tío Ford, no me iré, tampoco quiero que te pase nada, tal vez no pueda hacer todo lo que tu haces, pero tratare de ayudar en lo que pueda – Dijo ella con mas seguridad.
-Veo que no te hare cambiar de opinión…. Recuerda mantenerte cerca siempre y no distraerte pues el peligro esta por todos…- Dijo Ford con seriedad, pero Mabel abrió los ojos en grande, tenia una mirada de terror.
-¡Cuidado! – Dijo ella levantando su arma en un segundo y disparando en el siguiente. Ford sintió como algo muy pesado cayo sobre el su espalda, tirándolo al suelo. Este se levanto haciendo que el peso se deslizara hacia un lado cayendo al suelo, cuando este mira para inspeccionar, parecía ser un hombre que solo tenia unos pantalones rasgados, estaba inconsciente. Miro a Mabel la cual temblaba ligeramente.
-¡¿Estas bien cariño?!- Dijo Ford acariciando su rostro. Ella asintió despacio.
-El… Era un hombre lobo, te iba a atacar…..yo solo reacciones y….¿Esta muerto tío? – Dijo ella comenzando a hiperventilar.
-No cariño… Solo esta inocente por revertir su forma de manera abrupta….. Me salvaste la vida – Dijo el dándole un fuerte abrazo, ella correspondió calmándose un poco.
-Vamos tío, el sol esta comienza a caer, no debemos perder el tiempo – Dijo Mabel mas enfocada, Ford asintió y comenzaron su ascenso a la montaña.
Ford y Mabel se fueron por un sendero que había para subir, pero fueron por dentro de la maleza, pues en el sendero limpio, podrían ser fácilmente descubiertos y perder a Wendy para siempre. Mabel estaba siempre atenta a que pareciera otro hombre lobo. Aquel que ella había vencido al pie de la montaña era bastante grande, ella vio como aquella bestia se alzo silenciosa sobre ellos, en sus ojo se veían claramente sus intenciones, matarlos. Si no hubiera actuado rápido, su tío ahora seria carne mechada para perros. Mabel trataba de sacarse aquel cuadro que se repitió en su mente una y otra vez. Ella sabia que no debía estar nerviosa, debía estar concentrada en rescatar a su amiga. Para Ford era mas o menos lo mismo, estaba consiente que de no ser por su sobrina ahora estaría posiblemente muerto. No era la primera vez que se encontró al borde de la muerte, pero no era algo a lo que quería exponer a su sobrina. Aun podía ver el terror en los ojos de Mabel cuando aquel monstruo iba a matarlo. Tampoco podía sacarse de la cabeza el estado tan deplorable en que Guideon la había llevo a hace pocos días. Como la sostuvo en sus brazos, sintiendo como la vida estuvo punto de escaparse de sus manos. Ford estaba reviviendo ese momento una y otra vez. Pero el recuerdo desapareció cuando escucho unos pasos a distancia de ellos. Este tomo a Mabel y se ocultaron detrás de un pino. Ford miro con cuidado y vio como 2 hombres lobos estaban olfateando la zona.
Este le tapo la boca a su sobrina y calmo su respiración, este pudo ver como ellos gruñían y de movían cada vez mas cerca de ellos. Entonces supo que solo tenia una oportunidad de neutralizarlos sin ser descubiertos. Este soltó la boca de Mabel y tomo tanto su arma como la de ella. Ford espero a que ellos bajaran sus narices de nuevo, pero solo uno lo hizo, así que decidió arriesgarse. Salió del pino y disparo al que olfateaba la zona, cayo inconsciente y destransformado al instante. El otro lo miro con odio y comenzó a correr hacia el, este salto y estaba a punto de rugir, pero Ford fue mas rápido y le disparo a tiempo. Ford se agacho para evitar que el sujeto le cayera encima, el sujeto cayo rodando sobre el suelo. Mabel y Ford procediera a recostarlos de un pino tras un arbusto, para que no los encontraran. Ellos siguieron subiendo sin perder el tiempo, llegaron a un punto donde el camino dejaba de ser bosque y comenzaba a ser roca solida. Ford sabia que tardaría horas subiendo a pie y el sol ya había desaparecido entre las montañas, pronto la poca luz desaparecería y la luna roja se haría presente. Para cuando llegaran ya seria demasiado tarde. Entonces buscaron un lugar donde la roca estuviera mas maciza y Mabel saco su gancho de ataque. Ella disparo a un punto donde el gancho se ubico firmemente y le entrego la pistola a Ford. Ella se agarro bien de el por su espalda y este comenzó a retraer el cable del gancho. Subieron rápidamente por la pared. A ese paso solo les tomo una media hora llegar casi al tope de la montaña. Cuando llegaron al limite, estaban en un sendero de piedra, los huesos y la sangre esparcida llenaban el camino, era escalofriante. La noche ya había caído, la luna estaba comenzando a alzarse, era de color rojo carmesí. Ford sabia que debían actuar rápido. Los hombres lobos llegaron en cualquier momento.
-Mabel vamos – Dijo Ford tomando de la mano a su sobrina mientras corrían a la punta de la montaña.
Corrieron había el tope de la montaña, tenían sus armas en alto en caso de que algún hombre lobo apareciera en su camino. Ellos llegaron a la punta de la montañas y quedaron perplejo con lo que vieron. El lugar parecía una cámara de sacrificio al aire libre. Tenia pilares de roca que tenían las marcas de zarpazos y símbolos escritos con lo que parecía ser sangre. En el alrededor tenían arbustos que estaban colocados de manera que parecía aleatoria, sobre los arbustos habían huesos de distintos tamaños, como costillas y garras. Entre los pilares, habían cuerdas en las cuales estaban colgados cráneos de distintos animales, como si fueran bolas de navidad. Había un pasillo que tenia una gran cantidad de piel de animales, algunas parecían ser de osos, otras de venados y otras de pumas. Al final del pasillo están unos escalones de piedra en los cuales había unos símbolos dibujados también con sangre. Pero lo que los dejo verdaderamente pasmado no fue el macabro lugar, sino la mesa de piedra que estaba en el tope de los escalones. En este se encontraba el objeto de aquella búsqueda desesperada, Wendy.
Ellos la miraron y vieron como ella había sufrido en aquellos días. Ella estaba amarrada de brazos y piernas a la mesa, las sogas que las mantenían presa estaban teñidas en color rojo, se podía ver como sus manos y pies estaban de un color un tanto rojizo. Además también lo poco que se podía ver de sus muñecas y tobillos, pudo apreciar que estaban en carne viva, dejando ver que ella había forzado por intentar liberarse de sus ataduras hasta abrir su carne. Su ropa estaba en un estado pésimo, su camisa estaba rasgada en las mangas, abdomen y pecho. La blusa que llevaba por dentro había sido rasgada también, se podía ver su abdomen y en su pecho el nacimiento de sus senos y un poco de su sostén blanco, el cual estaba manchado de la sangre de sus heridas. Sus pantalones estaban rasgados hasta sus rodillas. Se podan aprecias varias heridas en su cuerpo, las cuales parecían haberse hecho hace poco tiempo. Wendy estaba inconsciente en la mesa, su reparación era lenta y sus músculos lucían relajados. Su rostro fue lo que partió el corazón de Ford por completo, tenia el labio reventado, el cual tenia dos líneas de sangre seca. Su nariz iba por el mismo camino, con una línea de sangre seca por igual. Tenia un ojo morado y varios raspones dispersos en el rostro. Otro ojo se veía hinchado y algo oscuro por debajo. Eran señales claras de que no había dormido y además de que había llorado bastante. Mabel se tapo la boca, sus lagrimas corrían libres por su rostro. Estaba frente a su amiga que se había sacrificado para salvarla, viendo cuanto había sufrido. Ford por su parte sintió como todo el dolor que había reprimido de su ultima discusión lo golpeaba con fuerza. Pero rápidamente fue remplazado con ira y odio, mucho odio. Ellos se acercaron rápido al pedestal, Ford quería liberarla lo mas rápido posible. Pero apenas habiendo llegado al pie de los escalones oyeron pasos, pasos mu rápidos. Podían oír gruñidos claros que se acercaban a gran velocidad. Ford sabia que no podía arriesgar a Mabel, así que la tomo de la mano y se ocultaron en los arbustos con huesos. Aquella planta olía a sangre y a perro mojado, lo cual Ford agradeció, ya que aquel olor repulsivo y fuerte serviría para ocultar la escancia de ellos. Mabel por su parte estaba sorprendida, estaban tan cerca de Wendy para salvarla, pero su tío eligió ocultarse.
-¡Tío Ford! ¿Qué rayos te pasa? ¡Debemos rescatar a Wendy! – Dijo ella tratando de salir del arbusto, pero Ford la detuvo.
-Los lobos se acercan Mabel, no podremos sacarla ahora sin arriesgarnos a que nos maten y a ella también – Dijo el hablando en susurros.
-¿Qué haremos entonces? No nos quedaremos aquí viendo como la matan – Dijo ella susurrando también.
-Claro que no, escúchame, esperare el momento indicado, saldré y destransformare a los sarnosos, liberare a Wendy y saldremos de aquí – Dijo el tratando de mantener la calma.
-¿Estas loco? ¿Tu solo derrotaras a tantos lobos? Yo iré contigo – Dijo ella con decisión.
-¡Claro que no! No te atrevas a salir hasta que tenga a Wendy en mis brazos – Dijo Ford en tono exigente.
-Pero Ti…- Dijo Mabel, pero Ford pudo su mano sobre la boca de Mabel y le hizo señal de que se mantuviera cayada.
Ellos miraron entre las hojas y vieron como los hombres lobo estaban llegando y tomando sus lugares. Hombres y Mujeres lobo de distintos tamaños y formas tomaban puesto en aquel lugar tan macabro. Primero parecían ser solo algunos diez, pero seguían llegando mas y mas. Luego eran Veinte, luego Veinte y cinco, Luego treinta. Cuando todos tomaron sus lugares, Ford pudo contar cuarenta y tres. Todas aquellas bestias parecían despiadadas en su actuar, gruñían constantemente, algunos peleabas y se mordían. Aquel mórbido espectáculo lo hacia sentir enfermo. Cada mordida y zarpazo que se propiciaban hacia que la sangre corriera y se esparciera en el suelo y en los pelajes de los demás. Los otros que parecían ser bestias tranquilas, parecían disfrutar el derramamiento de sangre y violencia.
Hace muchos años, en juventud un tanto madura de Ford, este tuvo la oportunidad de encontrarse con un hombre lobo herido. Ford se acerco con cautela y vio como tenia una enorme vara de metal atravesada en su pecho. Aquel ser ya no estaba consiente y su respiración era tan lenta que casi era imperceptible. Cuando estuvo junto a la gran criatura, esta abrió los ojos y miro a Ford, el cual estaba a punto de correr, pero el hombre lobo moribundo solo esbozo un ultimo aliento antes de cerrar sus ojos para siempre. Ford sintió tristeza de la pobre criatura, pero supo que esa era su oportunidad de recholata muestras. El nunca salía de su hogar sin varios tubos de ensayo en su chaqueta. Tomo varias muestras de la sangre de la criatura, también pelo y raspo con un cuchillo la vara de metal hasta conseguir algunas muestras. Cuando llego a casa comenzó a examinar el metal, el pelo y la sangre. Ford descubrió que era una vara hecha de plata, lo cual confirmo la leyenda de los lobos y la plata. También el pelo dejo saber la edad, era un macho joven, de apenas unos treinta años. Lo mas increíble era el genoma de lobo y humano mezclados que analizo Ford. Este hace años hubiese considerado esta su oportunidad perfecta para estudiar su comportamiento. Pero ahora…. Solo deseaba salir de aquel lugar con Mabel y Wendy a salvo, aquello era un espectáculo horroroso, solo un enfermo podría encontrar belleza o normalidad en aquel nauseabundo acto. De repente Todos se detuvieron, vieron como todos fijaron su mirada hacia el inicio del pasillo. Ford y Mabel miraron que había capturado la atención de las bestias, en el lugar habían llegado Duke y Brandon. Ambos estaban en su forma de hombres lobo, tenían puesto unos pantalones tipo shaolin y lunas túnicas abiertas en el frente. Los lobos desocuparon el pasillo y se pusieron en una fila horizontal. Entonces los lobos comenzaron a aullar unidos. Ford y Mabel se taparon los oídos con fuerza, el ruido era ensordecedor, casi podía sentir como iban a sangran sus tímpano. Brandon y Duke llegaron a los pies de la escalera y se giraron a ver a los demás lobos. Duke hizo una señal para que todos pararan, Ford y Mabel sintieron un alivio, pero su audición estaba algo lastimada, comenzó a volver poco a poco, mientras observaban los que ocurría. Brandon dio un paso hacia delante y miro a todos los demás, su mirada era mortífera. Los lobos hicieron una reverencia, Brandon entonces se giro y reverencio a su hermano, Duke entonces hablo.
-Bienvenidos sean hermano a esta gloriosa noche… Una noche que nuestra especie ha esperado por mucho tiempo, la noche de nuestra venganza contra los humanos – Dijo Duke con un gozo macabro, los lobos gruñían en aprobación.
-Hace siglos, nuestro padre lobo pereció a manos de un cazador maldito, e hizo que nuestra madre perdiera la vida conmemorando su dolor cada tantas décadas con su sangre bañando a su astro….. Por culpa de aquel maldito cazador, estamos condenados solo a poder transformarnos en las noches de luna llena, ya que el poder de nuestro padre ya no se ejerce en la cara oscura de la luna…..- Dijo Duke con odio tiñendo su voz, luego sonrió de manera sádica.
-Pero este castigo ha llegado a su fin, finalmente esta noche nuestra madre luna brilla en su ultima noche y podremos dar a ella en sacrifico la sangre del cazador que corre por las venas de aquella chica, cortando así con nuestra maldición… Aquella mujer que ven en la mesa de sacrificio es la ultima descendiente que aun tiene la esencia del cazador en su sangre…. Hace algunos años creímos tener a la correcta, aquella de pelo marrón como el ébano, pero resulto ser un engaño y mi padre pago con su sangre por ello, todo por proteger a su cría que hoy tenemos atada, pero gracias a esta mujer, nuestra madre luna tendrá el poder de devolvernos la libertad de cambio y acabaremos con la despreciable raza humana para siempre… Ella es la ultima mujer de esta familia que tendrá esa esencia, y finalmente nos pertenecerá la venganza que tanto hemos anhelado – Dijo Duke riendo de manera maniaca.
Duke comenzó a subir los escalones, dirigiéndose a hacia Wendy. Ford supo que debía actuar en ese instante. Sin pensarlo mas, salió de entre los arbustos y disparo a los lobos que estaba cerca del arbusto. Las demás bestias se girar y vieron con horror como sus hermanos eran destransformados. Duke vio a Ford y con furia bajo de un salto las escaleras hasta el pasillo. Ford entonces hablo.
-He venido por mi novia, pero no me iré sin partir tu jodido y mal nacido trasero.
