Los rumores se propagan rápidamente, como el fuego en una casa de madera. Corroen y manipulan todo a su paso, sembrando dudas y opiniones diferidas. En la milicia no era diferente, se esparcían cotilleos como en cualquier otro lugar.

El primer rumor que se escuchó en central fue "Lo he visto con varias mujeres, fíjate que salió con una conocida de una amiga mía" sin comprobar que la información fuera verídica, se expandió como la pólvora. Todo el mundo opinaba, cuchicheaba y hablaba sobre aquello. La mayoría de las personas lo creían, ya que habían visto al implicado en esas faenas saliendo con varias mujeres exuberantes y despampanantes.

Hasta el mismo protagonista los escuchaba, pero hacia caso omiso a las habladurías. Su grupo selecto de hombres también hablaban entre ellos, adivinando si era real lo que se decía o no ¿Qué si esto le molestaba? Pues en lo más mínimo "Que creyeran lo que quisieran" pensaba mientras se tomaba un café en su escritorio.

-Apuesto que es real. El coronel es bien parecido, además que posee un rango alto en el ejército. Eso llama a las mujeres- decía Havoc dando una calada a su inseparable cigarro.

-No lo creo, si bien parece mujeriego se ve serio- decía Fuery en un intento de defender a su coronel.

-Pues, yo no tomo bando en ninguna postura pero recuerdo verlo en compañía de señoritas-afirmaba Falman.

Mustang escuchaba todo lo que hablaban a hurtadillas "eran tan obvios" pensaba, suspirando. Pero lo que le llamó la atención no fueron sus camaradas, si no cierta rubia que estaba escuchando la conversación. Riza no opinaba, pero se podía ver que estaba prestando atención a aquellos rumores. Su rostro era inexpresivo, por lo que no se sabía a ciencia cierta qué es lo que pensaba ¿Creía aquellas habladurías? ¿No las creía?

Pronto Roy se empezó a preocupar de los chismes que circulaban ¿Qué es lo que realmente pensaba la teniente de él? ¿Lo creía un vil mujeriego? ¿O un hombre respetado? Un día cuando se hizo tarde, salió de su oficina y se estaba dirigiendo a su auto cuando vio la figura menuda de su teniente esperándolo.

-Teniente-

-Coronel-le abrió la puerta de los asientos detrás y ella subió como piloto. En el trayecto no hablaron, pero al llegar al destino, Roy se animó para decirle algunas palabras.

-No son verdad-ella lo miró directamente a los ojos y comprendió que su coronel tenía miedo de lo que ella pudiera pensar sobre aquellos rumores. Riza sonrió y le contestó.

-Ya lo sé- se despidió con una reverencia y se fue hacia su propio hogar.

Con el pasar del tiempo ya no solo fueron cotilleos sobre la vida sexual del coronel. Hubo otros incluso peores. "¿Escucharon? Dicen que el coronel Roy Mustang quemó viva a la teniente Maria Ross, porque se le condenaba por el asesinato del teniente Hughes"

Entre cuchicheos lo llamaban de todo "asesino" "sin corazón" "desalmado" "hombre horrible" Pero él seguía con la cabeza en alto, sin afectarle nada de lo que se hablara. Su selecto grupo sabía la verdad y aprendieron que el coronel a pesar de verse mujeriego o perezoso, era una persona de fiar. Que jamás haría algo sin pensarlo dos veces, calculando todo a su alrededor pero por sobre todo era fiel a sus ideales y convicciones.

-Esta gente es una idiota- murmuraba Breda.

-No tienen idea de cómo es el coronel- botaba el humo Havoc.

-Tranquilícense chicos-intentaba calmar los ánimos el pobre de Fuerey.

-Que hablen lo que quieran-decía Falman.

Esta vez Elizabeth pasó de estar atenta a los chismes que circulaban, no le interesaban en lo más mínimo porque sabía (al igual que el grupo de chicos) la verdad sobre el coronel. Jamás dudaría del accionar de Roy.

-Te creo-le susurró bajito a Mustang. Este alzo las cejas y la mirada hacia la rubia, sonrió y asintió. Esta vez no dudaba de los pensamientos de la teniente, sabían que se conocían bien pero no estaba nada mal que te confirmen la lealtad y la confianza.

Al pasar los años Roy pensaba que la gente aprendería de sus errores, pero no es así en todos los casos. Se había demostrado que él no era un mujeriego y que no había asesinado a sangre fría a la teniente Maria Ross, pero la gente seguía hablando y exagerando las cosas

"¿Escucharon que Roy y Riza están juntos?"

"Yo escuche que se escaparon y se casaron."

"Yo, que tienen un hijo"

Era el colmo a estas alturas alegar o intentar disipar la información, que la gente creyera lo que quisiera. Esta vez el grupo selecto de Mustang, estaban todos de acuerdo que esta información era cien por ciento verídica.

-No es por el ánimo de hablar de más, pero se notaba a kilómetros que ellos compartían otro tipo de relación-carcajeaba Breda.

-¿Has visto las miradas que se lanzan?- segundaba Havoc.

-Yo…estoy de acuerdo-afirmaba un avergonzado Fuerey.

-Si-decía escuetamente Falman.

El coronel y la teniente se miraban y sonreían.

-Yo también lo creo-decía la rubia.

-Yo también-le guiñaba el ojo el pelinegro. De todos los rumores que corrieron a lo largo de los años, este era el único que era verdad.