Elsa estaba con tirando una naranja al aire y atrapándola nuevamente con su mano derecha, mientras que con su mano izquierda se apoyaba en la mesa de la cocina y recargaba su peso en esta.

Estaba escuchado a la jefa del personal del castillo, mientras les informaba que debían hacer el menú 6 para hoy en la tarde para la cena y que debía ser impecable.

Hoy ella debía preparar el salón y la mesa para la cena.

Elsa había sacado barata que la haya hallado en los pasillos del castillo, tras que Annabella la encontrara solo la detuvieron 6 horas, aunque tristemente la encerraron en uno de los calabozos durante ese tiempo.

Cuando la liberaron y su madre la retiro del castillo, esta casi la asesina frente a toda la guardia real, pero suficiente castigo tenia Elsa conque fue condenada a 360 horas de trabajo de servicio comunitario en el castillo.

El notificado de la duquesa Gelema fue claro y acompañado de un arrogante "Para que ande por el castillo con razones".

Cosa que la madre de Elsa, Helena, notifico como un comentario innecesario.

La madre de Elsa era una mujer muy letrada, graduada en leyes y derecho en la universidad de Arendelle, es maestra de derecho y era dueña de una librería y biblioteca que su difunto esposo, le dejo a ella y a su hija, así que la familia de la rubia tenia dinero suficiente para vivir y para darse un que otro lujo.

Elsa estaba poniendo los platos sobre la mesa… solo dos, pues la duquesa y la princesa carecían de mas familiares.

Parecía su hogar, solo ella y su madre desde que su padre murió en la avalancha en la montaña del norte.

Elsa estaba terminando con los toques finales, acomodaba la panera delicadamente, tal como la jefa de turno le había enseñado y con eso podria retirarse a limpiar la biblioteca, para luego ir a casa.

Dio unos pasos atrás, para ver si la mesa había quedado perfecta, tal pintura antigua, dio dos pasos mas y sintió su espalda chocar contra algo o mejor dicho alguien.

Volteo y ella estaba nuevamente ahí, la mujer que era idéntica a la princesa Annabella, mirándola con una sonrisa de ceja a ceja.

Elsa dio un salto asustada y en un abrir y cerrar de ojos la joven con la corona sobre su cabeza ya no estaba.

Puso sus manos sobre su pecho y sentía su corazón a mil, trago en seco y empezó a autocalmarse, era su primer día de servicio comunitario y ya esto le había pasado dos veces mas, primero vio a la madre de las niña en la escalera como la primera vez y luego vio a uno nuevo, un joven rubio y robusto, que la saludaba desde el jardín real, pero la presencia de ese ente en especial la alteraba muchísimo, sobre todo por el echo de sentir su tacto tan real y tan… familiar.

-A las 6 te iras a casa Elsa, aguanta- Se susurro a si misma y bajo los brazos una vez que su corazón se tranquilizo.

Se dirigió a la biblioteca, su siguiente deber era allí, debía dejarla reluciendo para las en punto y no es que con ese tiempo fuera pan comido, tenia experiencia con los libros pero no a esta semejanza, aquella biblioteca era casi tan grande como su casa, supónganse una enorme biblioteca de dos pisos, con 80 metros de largo y de ancho, tener que limpiar todo aquello en solo cuatro horas era un verdadero calvario, pero bueno, no hacia que las cosas se pusieran en marcha solo quejándose, así que empezó su labor.

De arriba a abajo, así la había aconsejado la criada que hasta hace una semana era la encargada de la limpieza de la biblioteca.

"No te preocupes por el orden de los libros, la princesa acomodo todo de cierta manera, solo quítales bien el polvo"

¿Realmente aquella princesa barra futura reina era tan come libros, para, lo que según decían sus nuevos compañeros, vivir la mitad de su vida en esa biblioteca?.

Pero, estaba bien ¿verdad? Si quería ser una buena "manda-mas" tenia que ser nerd…

La palabra reina estaba prohibida para la joven platinada, reina seria la que realmente se preocupara por el reino y su actual situación, pero mas que eso, reinan seria quien le diera solución a esos problemas.

Tras una hora de limpieza intensa, barriendo; sacando polvo; trapeando; pasando el plumero, había terminado toda el área de arriba, sin en cambio aun le faltaba toda la planta baja y junto con ella el limpiado de cuadros, mesas y demás cosilla que se le agregaban como cambiar el agua de los floreros y etc.

Mientras sacaba el polvo de varios libros hasta que nuevamente sintió su espalda chocar contra el pecho de alguien.

Otra vez se encontró con esos ojos azules verdosos y ese rostro lleno de pecas, con cabello rojizo.

Dio dos grandes pasos hacia atrás asustada, que quería ese hermoso ente con ella no sabia, pero tampoco tenia ganas de saberlo, así que simplemente le dio la espalda y decidió ignorarlo como siempre hacia, así se iría sola, como de costumbre.

Le dio la espalda a aquella mujer, esperando que se fuera

Sin en cambio lo único que sintió fue una fuerte mano sobre su hombro, obligándola a voltear y luego vio unos ojos… ¿Enojados?

-Te atreves a darme la espalda?- Cuestiono la rubia fresa.

Elsa la miro con detalle esta vez, pues a diferencia de las otras veces que la había visto, ahora su ropa era diferente, era… común y corriente, una simple blusa, un simple pantalón negro roto en su rodilla derecha, hasta un simple teléfono ultimo modelo en su mano derecha, caro pero simple al fin y al cabo.

No tuvo que haber volteado, no tuvo que haberla ignorado, no tuvo, pues sin querer acaba de cumplir uno de los peores actos que se le podía hacer a alguien de la realeza, hacer como si no existiera.

Oh oh.