N.A.: Escenas +18… se ha prendido esta mierda
Rey y Ben se observaron por un momento, sin saber que decir.
Se habían dicho cosas horribles y ambos querían retroceder en el tiempo para corregir los errores que habían cometido, pero se podían ver reflejados en la mirada del otro que no había vuelta de hoja. Las hirientes palabras de Ben Solo chocando con las acciones bien calculadas de Rey Sunshine habían creado un nuevo clima bélico del que no sabían como salir. El ambiente tenso que se respiraba sabían que solo se podía dar en ese momento, si Anakin lo veía podría sentirse culpable de todo lo que estaba ocurriendo y podría crear otra mala situación.
Sin duda alguna, la guerra fría había empezado.
" Eres un completo capullo, Ben Solo " acusó ella con el dedo " Desgraciada rata de dos patas, ¿Cómo te atreves a compararme con tu estúpida ex-mujer? "
" Porque al igual que ella estas haciendo lo que te de la gana " respondió él de mala manera " ¿A ti como se te ocurre marcharte a hacer un plan con Palpatine sin escucharme antes?¿Tanto me quieres? "
" Si te amo, pedazo de payaso. Pero quien amo es Ben Solo, no Kylo Ren. "
" Pues menuda forma de amar tenéis los Palpatine " se burló él " Por tu culpa ahora nos tenemos que quitar a mi ex jefe de encima. ¿Sabes en el lio que nos has metido, pueblerina? Encima voy y me enamoro a ti… "
" Pues, su majestad, sin pedirlo, a esta pueblerina le has metido los dedos. "
" Seguro que fingiste los orgasmos porque empiezo a pensar que no tienes latidos… ¡Si encima tienes las tetas pequeñas! "
" ¡Ojala! ¡Ojala! " gritó ella malhumorada " ¡El que no sintió nada fuiste tu! ¡Encima te metes con mi pechos! ¡Tu de está no sales, Solo, que es como te vas a quedar! "
No sabían como se había derivado a esa forma la conversación, quizás era la culpa de la tele-serie con sus sesos falsos esparcidos, el olor de la pizza carbonara enfriándose con las frías palabras que se estaban dedicando, el hecho de que estuvieran en su casa dedicándose malas palabras o ese amor que tan mal se estaban gritando, pero se estaban dejando llevar. Rey, completamente enfadada por las acusaciones de pecho pequeño y orgasmos fingidos, en ese sofá que compartían con su pequeño niño, sin previo aviso alguno, besó con fuerza los enfadados labios de Ben Solo, quien, ante la insistencia y la presión cedió desde el segundo uno. Era un beso voraz, ansioso, en el que ninguno de ellos quería doblegarse ante la sensación de compartir saliva con el enemigo. En toda esa pelea Rey bajó sus manos hacia el cierre del cinturón de Ben. Con gran facilidad termino por abrir aquellos cierres y dejar que su mano jugueteara por encima de la tela de la ropa interior pero por debajo de ese pantalón negro. De forma abrupta rompió con el embravecido beso y con la mirada señalo su entrepierna. Él obedeció y se incorporó, dejando caer las prendas de ropa. Rey sonrió antes de arrodillarse y, con sus pequeñas manos, masajeo el gran miembro de Ben. Ella no pudo evitar sentirse triunfante y clara vencedora al ver como caía rendido ante ella. Si, sabía que antes le estaba acusando a él de ser la persona que no sentía nada cuando estaban con aquellos actos sexuales, pero verlo de esa forma le daba ideas para verlo derrotado y pidiendo clemencia por su perdón.
" Rey... " susurró él mientras que su lengua empezaba a lamer cual helado la longitud de su pene. Con el rabillo del ojo veía como sus grandes manos de oficinista amargado se colaban en su cabello y deshacían su peinado a su antojo. Solo por ello, decidió ser más brusca con su ejecución de mamada, haciendo que su mano fuera más brusca y rápida a la par que su lengua antes de introducirlo en la boca.
La sala se inundó de los extraños quejidos de placer del muchacho y del sonido que producía Rey a medida que iba dando ese placer que cada vez más demandaba el joven. Las manos de él habían alborotado su cabellera y la habían atrapado para aumentar cada vez más hasta el punto de ser las manos quienes marcaban el ritmo que ella debía tener.
Pero paró. De forma abrupta, sin avisar y apartando de forma rápida cualquier contacto de Ben, Rey se apartó. De la brusquedad, cayó al suelo, pero se incorporó rápido ante la vista perpleja del joven. Sus mejillas sonrojadas y la boca entre abierta revelaban una silenciosa demanda. Rey sonrió e intento marcharse.
" Llama a tu ex mujer, estará encantada de ayudarte " lanzó como dardo envenenado la joven antes de intentar marcharse, pero él agarró su brazo antes de que pudiera huir.
" Así no me dejas " dijo él con una voz grave con el que Rey sintió que se derretía. Tiró de ella para poder quitar cualquier prenda que ella vistiera y sentar sobre él. Ella intentó salir de aquella prisión, pero no podía. Sus miradas chocaban y la sonrisa perversa del padre la obligaba a quedarse sola. Una vez más, los inquietos dedos de Ben se escaqueaban hasta su mojada entrada y, sin piedad alguna, empezaba a rozar su clítoris antes de entrar. Al no estar el pequeño Anakin, ella dejaba libre sus gemidos de placer que chocaban con las simulaciones de asesinato de la serie. Cada vez aumentaba más el ritmo y ella se retorcía cada vez más encima de sus piernas. De la misma forma que ella, paró sin aviso alguno, enfadando a la joven " El primero que se corra, pierde "
" Hecho "
Ben ayudó a la joven a introducir su erecto miembro en su mojada entrada. Ante la primera estocada, Rey agarró con fuerza y clavo sus escasas uñas sobre los anchos hombros de Ben, quien agarró con una fuerza casi dolorosa aquellas caderas que lo volvían loco. Sin importar que el sofá hiciera extraños ruidos a cada bote que pegaba, los gritos de placer que ambos soltaban en mitad del salón, la pizza fría o que ya la serie hubiera acabado, ambos seguían en aquella extraña pelea de sexo en la sala principal de la casa. Ambos suplicaban más, más fuerte, más rápido, más placer, no había espacio para nada en ese momento que no fuera esa ardiente intimidad que estaban consumando. Las sudadas manos de Rey cogieron la cabellera de Ben y tiró de su cabeza para que chocara contra su pecho. Él, con una sonrisa, lamió y mordisqueo sus pezones como niño pequeño, inundando a Rey con oleadas de placer. Cada contacto era más ansioso, cada minuto que ahogaban era solo buscando amor desesperado y, sin ellos quererlo, habían mezclado su guerra en su ansia por tener esa relación de película americana con sexo a las horas que los niños no estaban. Ambos no iban a reconocer al otro que eran grandes amantes, pero aquellas desesperadas embestidas, los aullidos de placer ahogados en la sala y la demanda de más y más revelaban todo lo contrario. Ambos querían explotar pero, con tal de dar ese placer y no perder, intentarían alargar esa dulce agonía un poco más.
" ¡Rey! " gritó él antes de apartarla para poder correrse sobre su estómago.
" Gane " dijo ella mientras intentaba recuperar el aliento. " Pero no me dejas así, solo. ¿A qué hora viene Anakin? "
" Pa...pasará… la noche con mamá " dijo él en la medida de lo que pudo mientras intentaba respirar un poco más.
" Ahora me llevas al cuarto, me lames hasta que llegué y me partirás en dos hasta que yo lo diga a modo de castigo"
" Si, mi ama " suspiró él al ver la decisión en sus ojos y la ansiedad de volver a tener su erecto pene dentro de ella.
Ambos no sabían como decidieron consumar esa orden con dulce placer, haciendo la cama chocar contra la pared de forma salvaje e inundando de gemidos junto con un calor tan abrasador como la pasión que se tenían. Rey no se dejaba doblegar y con sus manos obligaba a su hombre a que su lengua lamiera cada rincón de ella. Si le daba sus pequeñas propinas, le dejaba lamer sus pezones cual niño pequeño o lo recompensaba con una mamada con la que él destrozaba las sábanas de lo fuerte que apretaba la tela. Él era el primero al que le dejaba meterla en su ano bien lubricado, haciendo de su primera experiencia todo un lujo. Solo abrían la boca para dar placer o expresarlo, nada más, no habían palabras que intercambiar porque realmente no hacían falta.
El te amo que ambos se habían susurrado antes de dormir se perdería en el silencio, pues ambos harían de oídos sordos e intentarían descansar.
Llegó la mañana y ambos se miraron sin saber que decir. Estaban desnudos y habían dormido poco, la cama estaba destrozada y aun se veían pegotes blancos sobre las telas. Ellos estaban semi cubiertos y se podían ver aun perlas de sudor en sus destrozados cuerpos. Había que recoger el salón y hacer varias tareas antes de empezar la jornada mañanera. Pero no estaban preocupados, solo se dedicaron a buscar las palabras exactas antes de que la alarma de Ben sonara por toda la casa.
" Lo que ha pasado… no arregla nada " sentenció Rey finalmente. La decepcionada mirada de Ben cambio paulatinamente a enfado a medida que ella le daba la espalda para poder incorporarse e irse a la ducha " Esta claro que solo servimos para follar como locos "
" Claro… el amor no vale para nada. Pero que Anakin no lo sepa. "
El frío y la soledad a pesar de estar acompañados era más dura de lo que ambos creían. Dolía mucho más de lo que pensaban y sería algo difícil de afrontar. Ambos no querían bajar de su pensamiento, no se querían perdonar, pero a la vez querían mantener esa extraña pero apasionada relación.
Rey intentó arreglar el estropicio de la habitación mientras que Ben arreglaba el salón. Quería convencerse a si misma que seguir el camino que ella había escogido era el correcto para el pequeño y para ella. No podía perdonar a Kylo Ren a pesar de saber sus orígenes y cada fastidiada que Armitage Hux le había dicho antes de practicar yoga al aire libre. Con paciencia intentó borrar cada marca y entró en la ducha para borrar cada rastro de pasión, la saliva seca de Ben o cualquier remordimiento de la noche después. En un descuido, se olvido de tomar su anticonceptiva, puesto que su compañero de yoga le había propuesto otra sana sesión antes de ir a desayunar algo. Decidió postear que si antes de marcharse corriendo a cambiarse de ropa a algo más cómodo. Cogió su mochila llena de cosas importantes antes de marcharse. No se despidió de Ben, no hacía falta.
Bajó rápido sus escaleras para encontrarse con su compañero y probar varias posturas al aire libre. No podía disimular su dolor, pues la noche le estaba pasando gran factura. Podía ver la burlesca sonrisa de su compañero pelinaranaja, quien se desenvolvía como pez en el agua con cada movimiento. Al ver el sufrimiento de su compañera, decidió parar la sesión y desayunar en el mismo sitio.
" Espera que me aclare " pidió Hux mientras se servía una taza de té de su termo " ¿Has mantenido relaciones de ese tipo con mi ex compañero? Por favor dime que usasteis condón porque otro Mini-Kylo me daría miedo "
" ¡La pastilla! " gritó asustada ella. La buscó entre sus cosas y vio que, entre su desayuno, si había traído el medicamento. Agarró su zumo natural de naranja y la tragó, completamente asustada
" Gracias a la fuerza que no se va a crear otro horror de la naturaleza. Kylo Ren es un error de la vida misma, deberías salir con otras personas"
" Pero primero tengo que arreglar el entuerto de Nova… ya que estoy involucrada y aliada con le viejo Palpatine, quier arreglar las cosas "
" Claro, Claro... ¿Vamos andando por el camino largo? Es que necesito entender como es que te vuelves a acostar con… ese imbécil "
En ese momento comprendió que Armitage era una persona muy cotilla. Se perdieron por los enrevesados caminos mientras hablaban de que había ocurrido y como ella intentaba salir de ese entuerto, sin éxito alguno. Él, no sabía si a buena o mala fe, le repetía que podía encontrar algo mejor en su vida que un padre soltero. Ambos vieron a lo lejos el antiguo centro de educación infantil Stardust, con los pequeños en el recreo, e intentó evitarlo aunque sabía que algunos niños la habían visto por sus gritos. Deseaba volver a trabajar con menores, pero para poder hacerlo, debía esperar.
