Hola chicas les agradezco que sigan leyendo mi historia ... espero les este gustando y bueno no la quiero alargar mucho más, espero disfruten estos últimos capítulos y aprovechen esta cuarentena para leer o para hacer actividades que habían dejado abandonadas, sobre todo pasen tiempo con su familia y cuiden mucho a los abuelitos.
Además les pido hagan caso a todas las indicaciones que dan, les aseguro que es por su bien, no se enojen si no hay paso en algunos lugares, lo que están haciendo es protegerlos
Pd. Cuando tean esto les recomiendo que escuchen, Contigo y Sin tí ambas de los Panchos Yo quisiera de Reik, ojos verdes de Ibrahim Ferrer (así me imagino que la tocaría), y Cásate conmigo de Bruno Mars ya que en esas canciones me inspiré para hacer el capítulo.
Les envio besos y abrazos a la distancia.
Destino de una Carta
Capítulo 14.
Candy había salido luego de esa pequeña conversación con Stear y Archie mientras ambos se quedaban dentro de la sala de juntas.
Esto es culpa tuya Archie-dijo Stear parándose de su asiento
Mia? -Dijo Archie
Por tu culpa ... yo me metí en todo esto ... por tu culpa yo me involucré en estas cosas ... no sé como pudiste aliarte con ese tipo de gente Archie, gracias a ti yo ... ya no podré hablar con Candy, había aceptado que ella nunca sería para mí pero me conformaba con ser su amigo y ayudarla pero ahora ... -dijo Stear
Stear ... perdóname yo jamás quise meterte en este lío esque yo ... yo estaba tan enojado con mi tío, el dia que tu moriste yo me alié a Vincent ya mi tío Raymond, creeme lo hice porque estaba enojado pero luego me arrepentí, y tu sabes que ya no pude salir de ahí-dijo Archie
Por eso mismo me quedaría dentro de ese lugar, para protegerte, no sabes cuantas veces tuve que ver morir a mis amigos en la guerra, luego Anthony apareció en la cocina hablándome como un viejo amigo y yo ... no quería perder eso, no quería perder de nuevo a Anthony ni mucho menos a ti, por eso me involucré con Raymond y con Vincent-dijo Stear
Tu sabías todo desde el inicio-dijo Archie
Lo sabía, por eso fui detrás de ti para protegerte, pero tu me descubriste, creeme me arrepiento de lo que pasó, quizá si tan solo no hubiera hecho nada por ti yo… seguiría siendo amigo de Candy y estaría furioso con Anthony-dijo Stear
Perdóname hermano-dijo Archie
Olvídalo Archie, de ahora en adelante todo cambiará, en la familia, entre nosotros, a partir de hoy todo cambió en nuestra vida-dijo Stear
Yo estoy arrepentido Stear, yo haré lo que sea posible para enmendarlo-dijo Archie
Ojala hermano… porque yo… no pienso ayudarte, esta vez estas solo-dijo Stear saliendo de la sala de juntas
Mientras tanto Candy se encerró en la oficina que un par de años antes Albert había ocupado, esa oficina a la que ella entraba y lo encontraba sentado en medio de una pila de papeles pero no era de importancia y rápidamente el se ponía de pie y abría sus brazos para abrazarla y reir juntos.
Candy comenzó a botar lágrimas en la solitaria oficina sentada en su silla abrazada a sí misma comenzó a llorar, sabía que su Albert no volvería, por lo menos antes tenía la esperanza de reencontrarse con él y de reírse de todo esto en el futuro y para colmo el tenía razón, no puede confiar en cualquier persona solo tiene a George y a Elroy con ella, y por lo visto a Terry que siempre había estado apoyándola. Mientras tanto Terry venia entrando al Consorcio quería saber como se sentía Candy luego de la reunión, encontrándose con que ella lloraba y se abrazaba así misma, sin cerrar la puerta entró rápidamente y la abrazó.
Pecosa… no llores mas por favor-dijo Terry
No puedo Terry lo extraño tanto-dijo Candy
Vamos pecosa… sabes que… llora todo lo que quieras… pero prométeme que cuando termines de llorar y de sacar todo el dolor que hay en tu alma volverás a sonreir, prométeme que luego de todo este sufrimiento vas a reir de nuevo-dijo Terry abrazándola fuertemente
Terry… no puedo estar feliz si el no está conmigo-dijo Candy
Vamos pecosa llora y saca todo lo que tienes dentro, recuerda que yo siempre voy a estar junto a tí-dijo Terry abrazándola
Mientras la firma del acta de la reunión había terminado y George junto a la señora Elroy se dirigía a la oficina de ella, sin embargo, se encontró con la puerta entre abierta y con la escena de Terry abrazando a Candy en su sufrimiento, George empuñó las manos.
Tranquilízate-dijo la señora Elroy
Pero que hace el ahí, debe respetar a la señorita Candy-dijo George
Claro que si… pero dejala, quizá así ella logre encontrar de nuevo el amor-dijo Elroy
Debería ser William quien la este abrazando en ese momento-dijo George
George debemos apoyarla, ella es lo único que nos queda-dijo Elroy
Tiene razón señora, quizá así se cumpla antes el requisito de la boda-dijo George
No lo creo George, Candy tiene a William clavado en el corazón, pero por lo menos así lograremos que sonría al menos un poco-dijo Elroy
Hay Candy ojala te enamores nuevo-dijo George- o por lo menos dejes de sufrir-dijo George alejándose de la oficina junto a la tía Elroy
La vida para Candy se había vuelto totalmente gris, Terry y su madre, un mes después tuvieron que irse de gira por la compañía de Teatro pues estrenarían el Rey Lear y el sería el Conde y Eleonor representaría a Cordelia, por tanto debían estar a lo largo de la gira, sin embargo habían acordado que todas las giras siempre deberían de terminar en Chicago para que Eleonor y Terry se quedaran con Candy acompañándola.
Por su parte Candy tuvo que realizar un viaje de al menos tres meses a Londres en el que la paso peor que nunca pues todo le recordaba a Albert, aunque de alguna manera el trabajo y el ambiente lo mantuvo alejado de sus pensamientos. Sobre todo mantuvo alejados a Stear y Archie pues a pesar de todo le había dolido en el alma que le hubiesen ocultado el paradero de Albert.
Mientras tanto Mariana Sheffield y su sobrino Max tenían correspondencia seguida con Candy pues ella había visto lo afectada que estaba Candy con la muerte de su padre adoptivo que pensaba que debería ayudar con sus cartas. Mientras tanto estaba ayudando a su nuevo pupilo a incorporarse a las empresas Shiffield pues Max no se daba abasto con todo.
Por su parte Stear poco a poco había ido recuperando la confianza de Candy, y que aunque no eran de nuevo los amigos que habían sido en su adolescencia, por lo menos podían entablar una conversación normal sin reproches, hasta Paty se había disculpado con Candy por lo sucedido pues Stear no pudo con la culpa y se lo reveló todo a Paty, pidiendo que Annie no se enterara de nada.
Rápidamente los dos años de plazo que había fijado la junta Directiva estaban por cumplirse y en un par de semanas habían convocado la junta para saber quién sería el prometido de Candy o simplemente la destituirían de su cargo y todo el poder se lo darían a Neal quien era el sucesor de Sara Reagan. Mientras tanto George y la familia se habían reunido en la sala de juntas para saber quien sería el prometido de Candy.
Esque George yo no me quiero casar—dijo Candy
Pero tienes que hacerlo Candy, sino vamos a perder el poder del patrimonio de la familia y por derecho aunque estén expulsados le pertenece a los reagan por ser familia directa de la señora Elroy-dijo George
Pero es que yo no me quiero casar-dijo Candy
Pero tienes que hacerlo Candy-dijo Elroy
No lo sé, no sería por amor-dijo Candy- además con quien me voy a casar
Puedes casarte con uno de nosotros-dijo Stear
Contigo no Stear, imagina el sufrimiento de Paty y bueno con Archievald no quiero ni por el ni tampoco quiero hacer sufrir a Annie -dijo Candy
Puedes casarte conmigo Candice-dijo Evan quien a pesar de ser un Andley aun estaba soltero y sin compromiso alguno
No… lo siento pero no puedo-dijo Candy- Evan yo… te quiero mucho pero… no convivimos mucho y bueno no tenemos la misma confianza
Necesariamente tiene que ser alguien de la familia?-dijo Edward quien estaba también ayudando a Candy
No lo creo solo quieren que contraiga matrimonio-dijo George
Entonces… porque no lo hace con el joven Grandchester-dijo Edward
Candy palideció al escuchar esa propuesta- esa es buena idea Candy-dijo Stear- ustedes fueron novios
No… yo no quiero darle falsas esperanzas a Terry-dijo Candy,- el me ha hecho de conocimiento que quiere una relación conmigo pero… no puedo jugar así con sus sentimientos-dijo Candy
No lo harás Candy hazle de su conocimiento la situación-dijo Elroy
Tía como puede usted estar de acuerdo con eso… sabe muy bien que no estoy de acuerdo con todo esto-dijo Candy
Pero Candy perderemos el patrimonio de la familia-dijo Elroy
No quiero… tía por favor compréndame, se que hayaremos otra forma-dijo Candy
Candy piensa en la promesa que le hiciste a William-dijo Evan
No… no lo mencionen por favor-dijo Candy
Candy recuerda que prometiste cuidar de su familia-dijo Edward
No… no lo haré-dijo Candy- no quiero casarme con nadie más que no sea William Albert Andley-dijo Candy saliendo de la sala de juntas corriendo por los pasillos hasta la salida pidiendo al chofer que la llevase hasta la mansión
Mientras tanto en la sala de juntas…
Candy y Terry deben estar juntos…-dijo Stear
Debemos hablar con el joven Grandchester, debemos decirle la situación y que la convenza de todo lo que hacemos luego de unos años se divorcian y ya-dijo Evan
No lo creo… Candy no querra cumplir esto-dijo George- y a mi parecer yo tampoco estoy de acuerdo-dijo George
Porque…-dijo Elroy
Porque Candice sigue enamorada de William deberíamos proponer a la junta directiva que deje a Candy como la presidenta sin casarse-dijo Edward
Pero necesitamos un heredero-dijo Evan – ese es el problema por eso la insistencia
Vamos hablemos con Terry sobre esto y sabremos como piensa-dijo Stear
A mi me parece que debemos convencer a Candice, pero por si acaso yo invité al joven Grandchester esta mañana debe estar por llegar-dijo Elroy
Muy bien así podremos darle a conocer nuestra idea—dijo Evan
Claro…-dijo Archie
Archie no te vez muy convencido-dijo Stear
No lo estoy… miren de verdad ustedes creen que Albert murio- dijo Archie
Claro lo enterramos-dijo Elroy
Como puede decir eso joven Archievald-dijo George- acaso sabe algo que nosotros no
No… es solo que Raymond Reagan el día de su condena dijo que estábamos cometiendo un error, que por secuestro lo podían juzgar, incluso por tortura, pero por asesinato no-dijo Archie
Lo dijo porque estaba nervioso-dijo Edward
No… el acepto todos los cargos menos el de asesinato-dijo Archie
Sugiere que busquemos a un William Andley que tenemos sepultado en el cementerio-dijo Evan
No… solo pienso que quizá mi tío aun sigue con vida-dijo Archie- debemos averiguar en donde está-dijo Archie
Vamos Archie… olvídalo, así le daríamos más sufrimiento a Candy, mejor pensemos en hablar con el joven Grandchester-dijo George
Está bien, pero yo si intentaré hablar con Raymond-dijo Archie
Puedes hacer lo que quieras Archie solo tienes que tener cuidado-dijo Elroy
Muy bien tía-dijo Archie
Perdonen la tardanza-dijo Terry entrando a la sala de juntas
No te preocupes muchacho ven siéntate-dijo Edward
Y Candy?-dijo Terry sentándose
Precisamente de eso queremos hablarte-dijo Elroy
No… si es un complot en contra de Candy no puedo-dijo Terry
Claro que no… -dijo Elroy- es para ayudar a Candy y de paso cuidar de ella, se que te interesará-dijo Elroy
Mientras le contaban su plan a Terry y este comenzaba a ilusionarse con una vida con Candy, está ultima llegaba a la mansión Andley y mientras entró a su estudio cerró con llave y abrió el cuarto secreto en donde estaban todas las fotos de Albert y todos los recuerdos que ella conservaba de él.
Hay Albert me quieren obligar a casarme, si tan solo tu estuvieras aquí lo impedirías, te extraño tanto… ya son casi dos años de tu partida, aún recuerdo ese día tan… triste en el que te perdí, si tan solo hubiese llegado antes tu seguirías vivo, si tan solo cuando estabas conmigo te hubiese dicho lo mucho que te amaba-dijo Candy entre sollozos- si tan solo lo hubiese hecho tu me hubieras quitado esta duda que me carcome todos los días, tu me hubieras dicho si estabas o no enamorado de mí Albert…!-comenzó a llorar audiblemente Candy
Mientras Candy tenía en sus manos un retrato de Albert pensó en tomar el libro favorito de él, eran ya casi dos años que no lo leía y quería volver a sentir a Albert cerca de ella por lo que tomó el libró pero en ese momento vió que un sobre cayo detrás del libro, ella curiosa lo levantó y se encontró con la sorpresa de que era la caligrafía de Albert y dirigida a ella tenía fecha de hacía poco más de tres años.
CHICAGO ILINOIS, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
20 DE ABRIL DE 1920
MI AMADA CANDY…
SI TAN SOLO ME ATREVIERA A LLAMARTE ASÍ EN PERSONA, AMADA MÍA, COMO SI TAN SOLO CORRESPONDIERAS MIS SENTIMIENTOS, ESOS SENTIMIENTOS QUE HE LUCHADO POR ESCONDER, GEORGE ME HA DICHO VARIAS VECES QUE TE DIGA LO QUE SIENTO, Y POR FIN SE LO HE PROMETIDO, PERO SE QUE NO ME QUEDA MUCHO TIEMPO CERCA DE TI, SIGUEN AL ACECHO DE MÍ Y NECESITO DECIRTE POR LO MENOS EN ESTA CARTA LO QUE SIENTO POR TI.
SE QUE SOY TU MEJOR AMIGO… TU PAÑUELO DE LÁGRIMAS, DE AMORES PERDIDOS, ESA FRÍA MAÑANA EN QUE LLEGASTE DE NEW YORK Y TE RECARGASTE EN MI HOMBRO, MIENTRAS TU LLANTO NO CESABA YO… TE ACARICIABA EL CABELLO LO RECUERDAS CANDY.
ME DIJISTE QUE PORQUE LA VIDA ERA TAN CRUEL CON TUS SENTIMIENTOS, YO SOLO TE ABRACE Y TE CONSOLÉ, ME PEDISTE MIS CONSEJOS PARA PROTEGERTE, DE TU PROXIMO ENCUENTRO CON ALGUIEN MÁS, SABES QUE TE CUIDO, PERO CANDY LO QUE TU NO SABES ES…
ES QUE YO QUISIERA SER ESE PORQUE TU TE DESVELAS Y TE DESESPERAS YO QUISIERA SER TU LLANTO, ESE QUE VIENE DE TUS SENTIMIENTOS YO QUISIERA SER ÉSE POR QUIEN TÚ DESPERTARAS ILUSIONADA, YO QUISIERA QUE VIVIERAS DE MÍ SIEMPRE ENAMORADA.
TÚ TE ME QUEDAS VIENDO Y ME PREGUNTAS SI ALGO ME ESTÁ PASANDO Y YO NO SÉ QUÉ HACER SI TÚ SUPIERAS QUE ME ESTOY MURIENDO, QUISIERA DECIRTE LO QUE YO SIENTO, PERO TENGO MIEDO DE QUE ME RECHACES, Y QUE SÓLO EN MI MENTE VIVAS PARA SIEMPRE. CANDY TE AMO, TE AMO TE AMO TANTO QUE CADA VEZ QUE ME VEZ ME DESARMAS Y CON ESA SONRISA PUEDES ILUMINAR HASTA EL DÍA MÁS OSCURO DE MI VIDA, POR ESO MI PRINCESA, MI NIÑA, MI AMOR AUNQUE NOSE SI ESTA CARTA LLEGUE ALGUNA VEZ A TUS MANOS.
QUIERO DECIRTE QUE AUNQUE TE AMO, QUIERO QUE SI ME PASA ALGO SEAS FELIZ, QUIERO QUE PROTEJAS A MI FAMILIA Y QUIERO QUE HAGAS TU VIDA CON ALGUIEN QUE TE AME, POR FAVOR CANDY SE FELIZ Y HAS TU VIDA, YO ESTARÉ VIENDOTE DESDE DONDE QUIERA QUE ESTE.
CON AMOR WILLIAM ALBERT ANDLEY O COMO TU DICES… TU PRINCIPE DE LA COLINA.
Ahora si Candy no podía controlar más su llanto y caía en cascadas empapando hasta su cuello pues no podía creerlo, la respuesta que ella estaba pidiendo de seguro el se la dio desde el cielo, pero porque ahora lo pudo haber hecho antes y si ella hubiese sabido que el la amaba y que ella también lo amaba el jamás se hubiese ido. Empapada en lágrimas y con los ojos hinchados Candy se despertó sentada en el pequeño sillón, jamás se dio cuenta cuando se quedó dormida, pero sabía algo… había pasado horas en ese lugar por lo que decidió salir, notó que tenía los ojos enrojecidos por lo que decidió ir a su habitación acompañada de la carta que acababa de encontrar.
Minutos mas tarde Candy venía bajando las escaleras cuando su familia había comenzado a entrar a la mansión, ella saludó a todos muy cordialmente.
Candy… Que te parece si hablamos en la sala-dijo Evan
Claro…-dijo ella en un minuto
Candy-dijo George tomándola por el brazo
Si?-dijo Candy
Estuvo llorando no es así-dijo George
No George como crees-dijo Candy
Aunque tenga maquillaje la conozco, por favor no siga sufriendo, sea feliz-dijo George
Que curioso-fue la única respuesta de Candy
Mientras tanto en la sala…
Candy…-dijo Edward
Si Edward-dijo Candy
Mira hemos platicado ya con el joven Grandchester y está totalmente de acuerdo-dijo Edward
Para sorpresa de todos, Candy no respondió nada- por lo tanto queremos saber si estas de acuerdo que se celebre la boda-dijo Elroy Andley
Está bien… Terry estas de acuerdo con lo que mi familia te ha propuesto?-dijo Candy
Si Candy…-dijo Terry
Bien… entonces que sea lo más pronto posible .-dijo seriamente
Enserio?-dijo Stear
Si… para que esperar más si podemos hacerlo ahora-dijo Candy
Entonces Candy-dijo Terry
El fin de semana anunciaremos nuestro compromiso y nos casaremos en un mes-dijo Candy
De verdad…-dijo Terry
Si claro…-dijo Candy- si eso es todo permítanme me siento un poco indispuesta… por cierto Terry quiero hablar contigo-dijo Candy
Claro…-dijo Terry
Perdón señores-dijo Candy
En el jardín Terry siguió a Candy hasta un árbol en el que a ella le gustaba trepar, el como buen trepador y lo agil que era subió un par de copas y una botella de vino.
Candy…-dijo Terry
Sírveme un poco quieres?-dijo Candy
Claro…dijo Terry
Y bien… dime porque aceptaste?-dijo Candy
Porque… sé que tu no lo harías, para no jugar con mis sentimientos, Candy yo se todo lo que esto implica no te preocupes-dijo Terry
Perdóname… pero no creo que pueda hacerlo-dijo Candy
Pero acabas de aceptar-dijo Terry
A lo que me refiero es que no puedo amarte, tu sabes que mi corazón aun le pertenece a Albert y no puedo… amarte-dijo Candy
Lo sé, y lo respeto… solo déjame intentarlo-dijo Terry
No Terry, no quiero que te ilusiones, prométeme que no te vas a ilusionar, porque sería darte falsas esperanzas-dijo Candy
Claro… está bien comprendo, no me voy a ilusionar y luego de algunos años nos divorciaremos, solo espero que esto no dañe nuestra amistad-dijo Terry
Como crees Terry has sido uno de los que más me ha apoyado todo este tiempo, y recuerdas que te dije… que haría lo que fuera por ti si encontrabas a Albert-dijo Candy
Claro…-dijo Terry
Bien… llego la hora de casarnos como me lo pediste hace tiempo, -dijo Candy
Gracias Candy-dijo Terry
No te preocupes, duraremos hasta la muerte, no hay necesidad de divorciarnos- dijo ella
Enserio –dijo Terry
Claro… ahora que lo pienso mejor… creo que podemos vivir juntos no?-dijo Candy
Jajajaja pecosa tu siempre con tus bromas-dijo Terry- aunque creo que juntos explotaríamos
Yo también-dijo Candy riendo por fin de nuevo
Wow esa risa-dijo Terry
Hace más de tres años que mi risa no era escuchada en esta casa-dijo Candy
Espero que tengamos más días así-dijo Terry
Salud por eso-dijo Candy chocando su copa con la de Terry
Bien ahora… vamos a bajar porque no quiero que con tanto alcohol encima mi futura esposa se puede caer del árbol y me quedo viudo antes de casarme-dijo Terry
Jajaja está bien vamos-rio Candy
El fin de semana había llegado demasiado rápido, Candy y Terry estaban por fin listos, ella vestida con vestido en color corinto de terciopelo, que hacía resaltar su bellísimo cabello rubio y sus hermosos ojos color esmeralda, con su emblema familiar bajó las escaleras acompañada de un caballero inglés de Frac negro y camisa corinta con faja y pañuelo a juego.
Todos los presentes al verlos aplaudieron aunque notaron que la novia no estaba del todo contenta por el compromiso, y no se hicieron esperar los comentarios. Sin embargo la velada se llevó a cabo con normalidad, y Terry pidió la palabra.
Candy… mi querida Candy, nos conocemos desde que eramos unos adolescentes, y desde ahí me enamoré como un loco de ti, quisiera en esta velada y frente a todos nuestros testigos preguntarte si te quieres casar conmigo –dijo Terry poniéndose de rodillas frente a ella
Claro… acepto casarme contigo Terry-dijo Candy mientras Terry hacía resbalar el anillo en el dedo anular de Candy
Beso! Beso!-se escuchaban los gritos de todos
Terry besó a Candy en la mejilla- no besala de verdad-dijo un periodista
Candy palideció al escuchar el pedido de ese hombre, por lo que Terry al inclinarse ella apretó los ojos y Terry tomó su rostro y lo colocó frente del suyo, pareciendo un beso apasionado- no te preocupes pecosa-dijo Terry hablando cerca de ella
Gracias Terry-dijo ella cuando se hubiesen incorporado de nuevo
Los periódicos a la mañana siguiente se vendieron como pan caliente pues Candice Andley y el actor Terry Graham contraerían nupcias, mientras que en New York claro que la noticia no se hizo, esperar y una semana después, el periódico cayó en manos de Mariana Shiffield mientras desayunaba.
Mira nada más-dijo Mariana
Que pasa tía-dijo Max
Oh, esto arruina nuestros planes-dijo Mariana
Claro que los arruina, así ya no querrá verla-dijo Max
No lo tiene que saber, vamos coloca las maletas en el auto… no sin antes tengo que hacer una llamada a Chicago para que tengan todo listo-dijo Mariana
Claro tía, si me permites-dijo Max
Mientras tanto Candy seguía ocupada en el Consorcio y sus planes de boda seguían en pie, faltaban tan solo dos semanas para que fuese su boda y tenía que irse de luna de miel por lo que dejaría todo preparado para dos semanas sin ella en la empresa, además ese día era el día que se cumplia el segundo aniversario de la muerte de Albert y no quería recordar para nada, solo quería seguir trabajando sin ser molestada, sin embargo una visita inesperada la buscaba de nueva cuenta.
Candy… querida, como estas?-dijo Mariana
Mariana que gusto verla-dijo Candy
Candice… tengo que enterarme por los periódicos de tu matrimonio?-dijo la mujer mayor en tono de reproche
Claro que no… mi tía Elroy me aseguro que había enviado una invitación a mi boda pero que por alguna razón usted ya no residía en New York-dijo Candy
Claro… hija me vine directo a Chicago para ayudarte, acabo de bajar del tren-dijo Mariana
Ayudarme?-dijo Candy
Claro… con los preparativos, quiero ayudarte con el vestido, la comida, todo-dijo Mariana
Pero…-dijo Candy
Calla Candy, dale ese privilegio a esta pobre anciana, que no tiene la dicha de hacerlo porque de aquí a que Max se case es mas fácil que yo me vuelva a casar-dijo Mariana
Está bien… yo le diré a mi tía que usted quiere ayudar-dijo Candy
Si Candy… por cierto… quieres venir a comer conmigo?-dijo Mariana
Bueno es que…-dijo Candy
Se que día es hoy Candy… vamos… ven conmigo a Cenar-dijo Mariana
Está bien…-dijo Candy
Bien mi niña, te espero en este restaurant, lo conoces no?-dijo Mariana
Claro que lo conozco pero no le parece que es muy lejos-dijo Candy
Claro que no… es que me gusta la música ahí-dijo Mariana
Está bien… yo llego-dijo Candy
Muy bien Candy-dijo Mariana
Candy se preparó para ir a cenar, al encontrarse con George dijo que iba a cenar con una amiga mientras George le dijo que estaba bien porque el había invitado a la señora Eleonor a cenar esa misma noche.
Candy llegó a la mansión y como cosa rara decidió ponerse un hermoso vestido en color verde botella, y una pulsera de oro, junto a un par de ares que Albert hacía mucho le había regalado creyó que quizá así lo llevaría con ella ese día.
A donde vas Candy-dijo Elroy
La señora Mariana Shiffield me invitó a cenar-dijo Candy
Puedes ir sola… quieres que te lleve-dijo Terry
Claro que no… iré sola de todas maneras el chofer me llevará-dijo Candy
Está bien… cuídate-dijo Terry
Claro-dijo Candy
Mientras tanto en el restaurante, la señora Mariana junto a su acompañante se habían sentado tranquilamente ordenando algo de la carta, pues el pensaba que solamente ellos dos comerían en ese lugar, Mariana al ver por la ventana que el auto de los Andley se estacionaba habló enseguida.
Querido porque no tocas una de esas melodías que me gustan-dijo Mariana
Pero… ahora…-dijo el muchacho
Claro… ve… tu cantas muy bien… además quiero que cantes la que más te gusta-dijo Mariana
Está bien-dijo el muchacho levantándose de su silla y yendo hasta el pequeño escenario pidiendo permiso para tocar el piano y cantar.
Candy venía entrando mientras vió a la señora Mariana- parece que tenemos compañía-dijo Candy
Claro… es alguien a quien quiero presentarte-dijo Mariana
Claro que si-dijo Candy –pero en donde está?
Bueno… el fue a tocar el piano, es que tiene una canción que le encanta además canta muy bien…-dijo Mariana- míralo allá esta dijo señalando a un chico rubio de espaldas
Parece que tocará-dijo Candy
Señoras y Señores tenemos el día de hoy a un compositor en está noche que nos interpretará una de sus creaciones-dijo el hombre
Wow y hasta compone-dijo Candy
Escuchemos-dijo Mariana
Aquellos ojos verdes
De mirada serena
Dejaron en mi alma
Eterna fe de amar
Anhelos de caricias
De besos y ternuras
De todas las dulzuras
Que han podido brindar
Aquellos ojos verdes
Serenos como un lago
En cuyas quietas aguas
Un día me miré
A Candy en ese momento se le cortó la respiración… no podía ser… esa canción la conocía muy bien y también al dueño de la voz- quien es el?, cual es su nombre?-dijo Candy
Me dijo que se llamaba Albert-dijo Mariana
Señora no se da cuenta-dijo Candy buscando en su bolso un pequeño papel gastado lleno de sangre en el que estaba la letra de la canción
No saben la tristeza
Que en mi alma dejaron
Aquellos ojos verdes
Que nunca olvidaré
Aquellos ojos verdes
Serenos como un lago
En cuyas quietas aguas
Un día me miré
No saben la tristeza
Que en mi alma dejaron
Aquellos ojos verdes
Que nunca olvidaré
Candy lentamente se paró de su asiento y caminó hasta el hombre… quedó frente a él- de verdad… eres tu-dijo Candy cuando la canción se hubiese terminado y todos los aplausos hubiesen comenzado
Candy…-dijo el parándose de su asiento
Eres tu… tu estas muerto-dijo Candy apoyándose en el piano
No Candy estoy vivo, más vivo que nunca-dijo Albert sin dejar de verla
No… esto es un sueño… si lo es no quiero despertar-dijo Candy desvaneciéndose en los brazos de Albert
Que paso…?-dijo Mariana
Vamos… ella no está bien-dijo Albert
Claro vamos-dijo Mariana
Candy, Albert y Mariana manejaron hasta la residencia Sheffield en donde los esperaba Max y su novia.
Tía buenas noches es muy…-dijo Max- que le pasó a la señorita Andley-dijo Max
Se desmayó-dijo Albert
Ya te vió no es así-dijo Max
Claro-dijo Albert
Ellos rápidamente llamaron a una mucama para que despertase a Candy con algunas sales, y así lo hizo ella despertó tranquilamente y comenzó a botar lágrimas
Señorita-dijo Max
Max… dime que no es un sueño-dijo Candy
Ya despertaste-dijo Albert
Estas… quien eres tu… -dijo Candy
Soy Albert… que no me recuerdas Candy-dijo Albert
No puede ser… yo te llore tantos años… tu estabas muerto-dijo Candy
No Candy… estoy vivo-dijo Albert
Por que?-dijo Candy- porque si estabas vivo no me buscaste?-dijo Candy
Quise hacerlo pero no pude, no estaba en condiciones para buscarte-dijo Albert
Que te paso?, estas bien… como escapaste-dijo Candy llorando cada vez más mientras tenía sus manos en el rostro de Albert
Vamos Candy… no llores, recuerda que eres más linda cuando ríes que cuando lloras-dijo Albert
Porque? Albert-dijo Candy
Porque cuando ríes tus esmeraldas se iluminan y mi corazón se llena de alegría-dijo Albert
Si eres tu, tu eres mi Albert-dijo Candy
Si Candy… volví Candy…-dijo Albert abrazándola fuertemente
Afuera de la habitación Mariana y Max hablaban del recuento y que ahora el problema era más grave pues ella se iba a casar. Sin embargo, dejaron que los jóvenes se pusieran al día por si solos, sin embargo, no contaban con que ellos iban a verse en silencio sin decir palabra y a dormir juntos abrazados el uno al otro.
Por la mañana Candy estaba totalmente dormida como jamás había dormido mientras Albert la veía embelesado, ya se imaginaba durmiendo a su lado todos los días y despertando junto a ella.
Candy…-dijo él
Si?-dijo ella
Despierta vamos a desayunar-dijo Albert
No eres un sueño verdad-dijo Candy
No Candy… en verdad soy yo-dijo Albert
Albert no sabes cuanto sufrí por ti-dijo ella abrazandose a su cuerpo
Lo imagino… pero gracias por cuidar de mi familia-dijo Albert
No es nada, para mí ha sido un placer ahora podremos cuidar de la familia Andley juntos-dijo Candy
Claro…-dijo él- ahora vamos al comedor que tenemos que desayunar y tengo que explicarte tantas cosas
Si… vamos-dijo Candy
Ya en el comedor…
Que alegría que estes mejor-dijo Mariana
Señora usted sabía que el era William Andley-dijo Candy
Lo supe hace poco cuando el recordó quien era-dijo Mariana
Como… dime que paso?-dijo Candy
Verás Candy-dijo Albert
FLASH BACK
Raymond y Vincent habían llamado al chofer para que los llevara al terreno baldío en donde matarían a Albert, a él lo habían sacado del cuarto con una bolsa en la cabeza por lo que no había visto a donde lo habían llevado por lo que pensó en que de seguro lo matarían.
Bien William casi llegamos-dijo Vincent
Claro que no… por favor piensenlo mejor-dijo Albert
No William, debo vengarme de ti-dijo Raymond
Albert iba sentado en medio de los dos hombres cuando vió que se habían distraído pensó en empujar al chofer y descontrolar el auto para así lograr salir, todo fue tan rápido el auto perdió el control y se abrió la puerta del chofer y la de Vincent por donde Albert lo empujó y salieron ambos, el arma de Raymond fue disparada hasta Albert quien recibió el impacto en el hombro mientras el auto perdió totalmente el control y llevó consigo a Vincent, a Raymond aplastando al chofer
Albert estaba tirado a medio camino mientras un auto venía en marcha, era el de los Sheffield quienes venían pasando por ahí, al verlo bajaron del auto y notaron como el auto de Raymon estaba en el barranco por lo que llamaron a la ambulancia y a Albert lo llevaron en su auto.
En el hospital les dijeron que debían buscar un especialista en rehabilitación pues Albert no recordaba nada de su pasado, además de alguien que lo rehabilitara físicamente pues tenía una pierna fracturada, mientras que su hombro al cerrarse la herida debía ser rehabilitado por lo que viajaron a New York por un medico que les ayudase en la rehabilitación de Albert
FIN DEL FLASH BACK
Hace poco recobré la memoria y quise correr a buscarte pero… no podía aún pues mis heridas no habían sanado del todo, sin embargó, aquí me tienes ahora Candy-dijo Albert
No sabes lo mucho que te extrañe además recibi tu carta-dijo Candy
Que Carta, bueno cual de todas-dijo Albert
Una que …-dijo Candy siendo interrumpida por el estruendo de una puerta
Quien será a esta hora-dijo Mariana
No lo sé-dijo Max poniéndose de pie
Candy esta aquí?- preguntó el hombre
Si…-dijo Mariana
Candy… en donde estas-dijo el hombre entrando a toda prisa seguido por una señora mayor y por un hombre de cuna inglesa un tanto serio y preocupado por Candy
Está en el comedor-dijo Mariana- pero que hacen aquí, ah ya sé siento no avisar-dijo Marina
Candy mi amor… estaba tan preocupado-dijo el hombre acercándose a Candy abrazándola- no te paso nada verdad… estas bien… no sabes todo lo que te busqué anoche
Terry-dijo Candy apartándolo
Que tienes…?-dijo él viendo hacia donde Candy veía
Terry-dijo Albert totalmente confundido y celoso, porque le había dicho mi amor a su Candy
Tu… estas muerto-dijo Terry
No… estoy vivo amigo-dijo Albert
Albert!-dijo Terry abrazando a su amigo
Candy estas bien que alivio-dijo Elroy
No puede ser…-dijo George
William-dijo Elroy
George, Tía-dijo Albert
William estas vivo hijo!-dijo Elroy Andley mientras brotaban lágrimas de sus ojos
William, estas bien?-dijo George inspeccionando a la figura que tenía enfrente
Si George.. estoy bien-dijo Albert
Como te extrañamos William-dijo George
Te hechamos tanto de menos-dijo Elroy- no nos escondas jamás todo lo que te pasa
Ya no tía se lo prometo-dijo Albert
Wow que felicidad tienes que regresar a la mansión todos se pondrán felices-dijo Elroy
Si claro… pero dime como están Stear y Archie… ese día ya ni siquiera pude saludarlo-dijo Albert
Ellos están bien…-dijo Candy
No te vez muy contenta-dijo Albert
Albert acaso sabes lo que hicieron-dijo Candy
Que hicieron?-dijo Albert
Será mejor que vayamos a la mansión y que ellos mismos te lo digan-dijo Candy
Está bien… pero… déjenme ir por mi chaqueta-dijo Albert
Claro que si-dijo Candy
Mientras tanto en la mansión, cuando todos vieron entrar a Albert se sorprendieron demasiado, hasta Annie y Paty se lanzaron a abrazarlo, pues estaban muy sorprendidas, además Stear y Archie contaron a Albert todo lo sucedido y de rodillas le pidieron perdón, sin embargo este, noble como era les entregó su perdón mientras que Candy, había querido hablar con Terry pero este se había ido evitando hablar con ella.
Albert y Candy por fin se habían quedado solos, por lo que Albert había comenzado a hablar con ella de cosas triviales evitando el tema de la boda.
Albert… pienso que evitas el tema de la boda-dijo Candy
No Candy… espero que seas muy feliz con Terry estaban destinados uno al otro-dijo Albert
Pero…-dijo Candy
No Candy… olvídalo, mis cartas… no tienen sentido ni valor, creeme que espero con ansias tu boda-dijo Albert
Pero déjame explicarte-dijo Candy
No Candy… se muy feliz… recuerda que la boda es dentro de poco-dijo Albert- y bueno creo que tengo que regresar a la empresa y retomar mi lugar perdóname por orillarte a todo esto-dijo Albert
Pero Albert por favor-dijo Candy
No expliques nada Candy, no te preocupes-dijo Albert
Porque nunca escuchas-dijo Candy furiosa saliendo de la habitación.
Mientras pasaban los días Candy se encontraba sola, por una parte iba a la empresa todo el día y deseaba hablar con Terry pero este no se lo permitía, mientras que Albert nunca dejaba que ella le explicara nada, por lo que decidió seguir con los planes de boda, indecisa aún de que casarse con Terry fuese lo mejor. Por fin un día antes de la boda se realizó la despedida de soltera de Candy en donde solo estaban Mariana, Annie, Paty y Eleonor pues la tía Elroy estaba en la mansión preparando todo para la fiesta.
Candy… estas segura de casarte-dijo Eleonor de pronto
Si te soy muy sincera… no lo estoy-dijo Candy
Porque no se lo dices a Terry-dijo Mariana
Porque… el no quiere escucharme y Albert tampoco-dijo Candy
Candy… si no estas segura… no te cases-dijo Eleonor- se que es mi hijo pero no quiero ni la infelicidad de él ni la tuya
Lo sé Eleonor pero…-dijo Candy
Candy querida... eres mi amiga desde hace mucho y quiero tu felicidad, si amas a Albert lucha por el, y no hagas infeliz a Terry-dijo Paty
Candy… si no lo amas no te cases-dijo Annie
Ustedes… deberían en este momento diciendo algo más-dijo Candy
No Candy… por Dios-dijo Eleonor -piénsalo bien… prefiero que lo dejes parado en el altar a que convivan y todo termine mal
Tienes razón lo pensaré-dijo Candy
Ahora ve a dormir Candy-dijo Mariana
Tranquila Candy-dijo Paty
Mientras tanto Albert escuchaba en el cuarto contiguo a la cocina, mientras las chicas hablaban pero sabía que Candy no estaba segura de casarse, y pensaba en que quizá al siguiente día no estaba todo perdido.
A la mañana siguiente Albert despertó muy temprano, vestido con su frac negro y una camisa de color crema, pues realmente quería representar su luto por un amor que quizá jamás se daría pues la noche previa había llegado a la conclusión de que solo era una ilusión estar con Candy. Sin embargo parado frente a la habitación ella iba a tocar cuando ella venia saliendo de la habitación, sus miradas se encontraron y se unieron olvidando si habían más personas en el lugar.
Candy –dijo Albert
Hola-dijo ella bajando la mirada pues se veía demasiado guapo con ese frac.
Te vez tan hermosa-dijo Albert
Tu también te vez muy guapo… - pensó- muchas gracias-dijo Candy
Ven… vamos yo te voy a entregar-dijo el con media sonrisa
Es… esta bien-dijo Candy
Ellos se dirigieron en un auto hasta la iglesia, Candy apretaba fuerte su mano,
Tranquila todo va a salir bien-dijo Albert
Claro…dijo ella pensando- no quiero que nada salga bien-pensó
Bien… es hora-dijo Albert a Candy aunque lo decía más para si mismo
Si…-dijo ella
Hey Candy no estes triste, vamos es tu boda-dijo Albert
No… es solo que tu me decepcionas-dijo Candy
Porque te decepciono princesa-dijo Albert encaminándola por la iglesia
Porque te amo tanto y tu no te das cuenta-dijo Candy
Que has dicho-dijo Albert
Que te amo y tu no quisiste escuchar-dijo Candy
Albert…-dijo Terry
Eh si?-dijo Albert entregando la mano de Candy a Terry, caminando hasta el ultimo banco de la iglesia sin ver a nadie más
Gracias-dijo Terry- te vez hermosa-dijo Terry a Candy
Gracias-dijo ella
Tu quieres seguir con esto-dijo Terry
Yo…-dijo Candy
Candy-dijo Terry viéndola tiernamente
Jóvenes-dijo el padre
Ah si…-dijeron ellos
Están por plena voluntad aquí-dijo el padre
Claro…-dijeron en un hilo de voz
Bien… entonces… Terruce Graham Grandchester Baker, Acepta usted a la Señorita Candice como su esposa?-dijo el padre
Acepto-dijo Terry
Candice White Andley, acepta usted al joven Terruce como su esposo-dijo el padre
Ah?-dijo Candy
Acepta ser su esposa?-dijo el padre
Yo…-dijo ella
Responde-dijo él
Lo siento Terry-dijo ella parándose de su asiento y dando la vuelta- no puedo casarme contigo-dijo Candy
No… Candy regresa! Candy!-gritó Terry
No puedo hacerte esto… no te amo-dijo Candy
Mientras tanto Albert tenía la cabeza baja cuando vió que Candy había pasado a la par de él corriendo- no Candy regresa cásate con él-dijo parándose inmediatamente corriendo tras ella, por una parte dando gracias a Dios el que Candy no se hubiese casado
Déjame-dijo Candy mientras sentía que alguien la tomaba del brazo
Candy espera…-dijo Albert
Albert-dijo ella siendo apresada por los labios de Albert quien la besó intensamente
Me amas…-dijo el terminando el beso
Albert…-dijo Candy
Me amas… dilo y en este preciso momento nos casaremos-dijo Albert
Te amo con todo mi ser-dijo Candy
Candy… mi dulce Candy… casate conmigo para que esas esmeraldas que tienes como ojos puedan iluminar mis mañanas al despertar-dijo Albert inclinándose
Claro…-dijo ella
Te falta el anillo-dijo Terry
Terry… perdóname-dijo Candy
No te preocupes ya lo veía venir-dijo Terry quitándose el saco
Que haces…-dijo Candy
Ten Albert… mi pantalón no te quedará pero el saco si-dijo Terry dando a Albert su saco blanco
Enserio Terry-dijo Albert
Claro… eres mi amigo no?, iré a calmar a los invitados-dijo Terry
Que pasa aquí-dijo Elroy Andley que en parte se sentía aliviada pero por otra parte se sentía triste que todo su trabajo por la boda se fuera a la borda
Nos casaremos-dijo Albert
Ahora…-dijo Elroy
Si claro para que esperar-dijo Albert
En ese caso felicidades-dijo George
Claro amigo-dijo Albert- gracias ahora entremos y calmemos a los invitados
Claro que si-dijeron ellos
Terry se quedó con Candy- yo te entregaré al hombre que amas-dijo Terry
Gracias por todo Terry-dijo Candy dándole un beso en la mejilla
No te preocupes… ya lo veía venir-dijo Terry
Gracias por todo-dijo Candy caminando ahora si por el pasillo con el hombre correcto mientras el hombre con el que pasaría sus días estaba ya esperándola en el altar mientras todos los invitados estaban sorprendidos
Cuidala muy bien-dijo Terry guiñándole un ojo sentándose en primera fila pues el sería el padrino
Claro… lo haré-dijo Albert-
Por fin-dijo Candy
Por fin podemos estar juntos-dijo Albert viéndola y besando su mano
Ahora… si… vienen por plena voluntad a contraer nupcias?-dijo el padre
Claro que si-dijo Candy con una sonrisa al igual que Albert
Muy bien… señor…-dijo el padre
William Albert Andley-dijo Albert
Trae los anillos?-dijo el padre
Claro que los trae-dijo Elroy sacando una caja con dos anillos que pertenecieron a los padres de Albert
Son los anillos de mis padres-dijo Albert
Claro… tienen que unir sus vidas como mi hermano y mi cuñada-dijo Elroy
Estos son padre-dijo Albert
Bien entonces prosigamos-dijo el padre
Que honor-dijo Candy
Señor William Albert Andley acepta a Candice White Andley como su esposa?-dijo el padre
Claro… -dijo Albert
Señorita Candice White Andley acepta al señor William Andley como su esposo?-dijo el padre
Claro hasta el fin de mis días-dijo Candy
Por el poder que Dios me confiere los declaro en este momento marido y mujer, el señor Andley puede besar a la novia-dijo el padre, mientras que la algarabía se escuchaba dentro del salón luego de que Terry sería el primero en levantarse y aplaudir por los novios
Que vivan los novios! -Gritó Terry
Que vivan! -Gritaron todos.
Continuara ...
