Sins of the father

Episodio 30

Antes de empezar el episodio debo dar una fe erretas, pues el episodio 29 fue la parte 13 del arco de la lamia dorada.

Se me olvido ponerlo.

Arco de la lamia dorada parte 14

-Entonces… ¿dice que soy demasiado afortunado porque Mikami solo duerme y come?-

Pregunto Jake mientras cambiaba el pañal mojado de su hija, su suegra la cual le pasaba un pañal limpio a su yerno le responde.

-Era muy llorona no podíamos dejarla sola hasta que estuviera totalmente dormida, estaba literalmente embracilada, bien Shinta la cargaba o yo lo hacía, Rin de mis cuatro hijos fue la más problemática de niña.

Los felinos en general cuando son bebes son un caos, he cuidado cuatro niños propios, a mi sobrina nieta Homura-chan, eh jugado con niños y bebes servales extraespecie.

Y te diré que son muy inquietos los bebes de las especies felinas, algunos son más inquietos que otros pero el terror viene cuando aprenden a gatear.

Recuerdo el día en que Rin se le perdió de vista a su padre solo porque este quería comerse unos bocadillos en la cocina y cuando apenas se terminó de servirse, Rin ya había escalado la alacena y empezó arrojar todo entre risas. Shinta no entiende como lo hizo pero le saco unas puntadas en la cabeza con una lata de conservas.-

-No puedo creer que haya podido hacer eso, actualmente ni siquiera puede alcanzar los estantes altos sin tener que subirse a un banco o escalera. ¿Qué edad tenia Rin en ese entonces?-

Pregunto Jake.

-Un año y medio.-

Jake traga saliva cuando le pone el pañal limpio a su hija, imaginándose lo inquieta que podría ser su hija en el futuro.

-¿Qué tantas travesuras izo Rin cuando era bebe?-

Pregunta nerviosamente el rubio, la sola idea de que se volviera un tornado aquella y delicada niña que estaba arreglando le aterraba.

-¿Por dónde empiezo?..-

Si, definitivamente esto será largo.

-Un día Shinta la estaba cuidando mientras yo regresaba a casa de atender unos asuntos y me encuentro a todos a los hombres de mi casa golpeados por ella, ella tomo los juguetes de sus hermanos y se los arrojo de puro coraje porque no querían jugar con ella. ¿Motivo? Rin se pensaba que divertido arrojar cosas y que se las trajeran para poder volverlas arrojar.

Los chicos se cansaron de su hermana y prefirieron jugar a la pelota, entonces de puro coraje ella arrojo los muñecos de ellos y con una precisión única los fue descalabrando.

Cuando llego a casa escucho llantos y gritos, claro que me apresure al oír a mis hijos en peligro y la cosa se puso peor cuando veo a mi esposo correr más rápido que yo a ver que sucedía en el cuarto de juegos de los niños y lo primero veo es Rin arrojando un yoyo a la cara de Shinta toda enojada porque sus hermanos no querían jugar con ella.-

-No puedo imaginarme a mi suegro siendo golpeado por Rin, con lo que batallaba en quitármelo de encima.-

Claramente Jake no podía visualizar eso.

Pov de Mio

Y esa no fue la única vez que Rin hizo un berrinche, una vez fui a comprarle ropa a Rin cuando tenía seis años y entre otras cosas al mercado del pueblo.

Cuando termine de comprarle ropa a Rin me topé con una amiga y me puse a platicar con ella.

-Hola Mio. ¿Cómo estás? Hace un tiempo que no nos vemos, ser una madre es trabajo de tiempo completo.-

-Hola Reisen, si ha pasado mucho tiempo, la verdad que si, especialmente con cuatro niños.-

Reisen era una vieja amiga de la infancia, teníamos una temporada de no ver a la usagimimi. Mientras conversábamos de trivialidades no me percate que nos habíamos parado frente de una dulcería, en Gensokyo también se comercia con otras naciones liminales y no es raro que haya marcas comerciales, pero Gensokyo tenía una marca de dulces muy popular, la Kirisame Star Sweet, la cual vende toda clase de dulces en forma de estrella, eran los mejores dulces de la isla y en ocasiones vendían por temporada unas cajitas con dulces variados y con un premio adentro.

En esa ocasión el premio era una muñeca Margatroid, una marca de muñecas muy populares de Gensokyo, eran caras y de alta calidad de hecho mis abuelas tanto paterna como materna eran amigas de la creadora de las muñecas Margatroid por lo que tuve varias de esas muñecas en mi infancia, las cuales conservo en una vitrina en mi oficina, Rin siempre quiso que se las diera pero no, esas son un recuerdo de mi infancia, menos planeaba dárselas por su tendencia de arrojar cosas con sus berrinches, por lo que hacía rabietas pidiéndome una Margatroid, yo le respondía el día en que aprendiera cuidar sus juguetes le daría una de esas muñecas.

Y lo peculiar es que estaban vendiendo una de esas cajitas sorpresa Kirisame Star Sweet con una Margatroid mini, las cuales son las muñecas más accesibles de la marca.

-Mama quiero una cajita Kirisame.-

-No Rin, en casa hay dulces, no te comprare dulces.-

-Pero la cajita sorpresa tiene una Margatroid.-

Rin me empezó a jalonear mi mano y volteo a uno de los escaparates estaba la susodicha caja y en efecto tenían esa caja con la dichosa muñeca, decía que tenía una de las diferentes personajes de la marca, siendo la figura de Alice la más codiciada y el precio era muy accesible… pero yo estaba firme en mi postura.

-No.-

En ese momento puso sus ojos llorosos poniéndome la cara más tierna posible, como la del gato con botas, pero ustedes saben que no se me puede manipular tan fácilmente.

-¿Te has portado lo suficientemente bien para merecerla? Te recuerdo que no has aprendido a cuidar tus juguetes y aun tus hermanos están enojados porque les ponchaste el balón. Vas a necesitar muchos méritos para que compre esa pelota.-

Acto seguido Rin se puso a llorar de la frustración, pues sabía que conmigo las rabietas e insubordinaciones eran castigadas en el acto conmigo al mando, ya sabrás porque Jake, mi geta es muy dura y tengo muy buena puntería.

Al final compre la condenada caja pero no delante de Rin, la verdad puedo ser muy dura pero no lo suficiente para ser una tirana. Cuando abrí la caja para comerme los dulces… ¿Qué? no me mires así Jake, la muñeca era más valiosa que los dulces en si, además las gomitas Reimu son mis favoritas. ¿En qué iba?... ah sí, cuando me comí los dulces vi que la muñeca era Alice la muñeca principal de marca Margatroid.

Al final le di la muñeca en su cumpleaños número siete, a esa edad Rin aprendió por las malas que no podía seguir haciendo berrinches conmigo al mando.

Pov del narrador

Jake empieza a sacar conjeturas sobre lo que dijo Mio, pues eso le recordó un evento que sucedió cuando estudiaban en la preparatoria.

-Mio-san… ahora que menciona esa muñeca… Cuando empecé a salir con Rin en la preparatoria ella tomo un empleo de medio tiempo en un Karaoke.-

Mio arqueo una ceja y ya se imaginaba lo que iba venir, mientras tanto Jake limpiaba cuidadosamente a su hija.

-Ella menciono que quería completar una colección de muñecas que quería de niña, no me menciono nada más solo que esas muñecas las fue guardando en un baúl que compro especialmente para ese propósito, las muñecas concuerdan con la descripción y paso varios años tratando de completar la colección pero quedo descontinuada, solo le faltó una para tener esa colección.

Se dio por vencida de conseguirla hace dos años.-

-Ya veo.-

Respondió Mio ligeramente interesada, su hija quería esas muñecas de pequeña pero debido a su comportamiento tan berrinchudo no le compro ninguna, ella es la líder de un clan shinobi que pese a tener una posición económica bastante privilegiada no estaba en la idiosincrasia del mismo consentir a sus hijos, "si quieres algo tendrás que ganártelo" esa era una de las reglas no escritas de cualquier familia de Gensokyo.

Pero eso tendrá que esperar después pues Mio se retira.

-Jake-kun ahora regreso, mientras le pones talco a Mikami-chan iré por algo que compre hace poco.-

El rubio no podía predecir las acciones de su suegra, pero conociéndola lo más probable es que quiera complacer un capricho suyo. Jake termino de limpiar y ponerle el talco a su hija para cuando tomo un pañal se percató de que este tenía coloridos personajes de chicas antropomórficas de la serie Komono Cuatas.

-Se me hacen tan bonitos estos pañales que me da pena de que sean desechables.-

Pone el dichoso pañal con la imagen de una chica mapache y otra fenec a su hija, para cuando termina Mio entra con una bolsa bastante grande y de la cual saca un mameluco amarillo moteado con un gorro de enormes orejas triangulares.

-¿Qué es eso?-

-Un mameluco para Mikami-chan por supuesto, los mamelucos de serval están de moda.-

Jake miro extrañado ese mameluco, no era de fijarse en los bebes de los demás pero llamaba mucho la atención, Jake sabía que Mio era alguien que normalmente consigue lo que quiere y lo que quiere a veces es satisfacer cosas que parecerían ridículas a muchos, pero estaba más intrigado de lo que planeaba.

La suegra del rubio se acercó a Mikami a ponerle el dichoso trajecito de serval, Jake juraría que sus ojos brillaban con la intensidad de mil soles su suegra.

Mientras tanto Rin salía del baño, limpia y seca yendo rumbo a ver que han estado haciendo su madre y su esposo con su hija mientras se bañaba, sin más dilación entra al cuarto y ve a su pequeña bebe con un trajecito de serval, no solo eso sino que a su esposo con sus mejores galas cargando a Mikami mientras posa para su madre la cual está tomando fotos.

-¿Qué están haciendo?-

-Tu mama está tomando fotos para un álbum que quiere hacer, me pidió que posara con nuestra hija con mis mejores ropas.-

Sin previo aviso Mio aparece detrás de su hija con un kimono rosa, Rin entiende inmediatamente lo que quiere su madre por lo que se pone el kimono.

Jake llevaba puesto un traje gris con una corbata roja, el ve como su mujer se arregla ayudada por su suegra mientras el carga a su hija, la cual lleva todavía el mameluco de serval, a Jake le da risa el cómo fue vestida su hija con ese traje, la cola del mameluco era hueca, especialmente diseñada para que pudiera meter su colita de gato por lo que puede moverla sin que le moleste, luego está el hecho de que las orejas del gorro del mameluco fuese huecas para que entraran las orejas felinas de su hija en estas, en si la ropa parece diseñada para abrigar al infante y le diese un aspecto de serval, la imagen de la gatita era sumamente adorable.

-Ya estoy lista… creo que mejor vamos a la sala, ahí hay un sillón que podemos sentarnos para posar.-

Dijo Rin tomando a su hija de los brazos de su marido, Mikami pese al ajetreo seguía dormida. Una vez en la sala ven ese sillón del que hablo Rin, le pide a su esposo que se siente para después ella sentarse en las piernas de Jale con su hija en brazos, Jake instintivamente abrasa a Rin con su brazo izquierdo dando una imagen enternecedora de la familia Kamiya.

-No se muevan…- Se escucha el flash de la cámara digital.- Que bella foto, perfecta para mandarla a enmarar a mi despacho.-

Dijo Mio con gran emoción, tanto la hija como el nuero entendieron que así es la matriarca de los Shirohibe, estaba más emocionada ella que ellos mismos con todo esto. Pasaron más fotos y en eso Mikami abre sus ojitos azules, la bebe instintivamente busca el pecho de su madre y hacer unos pequeños quejidos que Rin inmediatamente identifico como señal de que su hija tiene hambre, sin mucho problema ella se descubre el pecho del kimono.

Rin empieza a amantar a su hija, la escena es vista por Jake con suma ternura, pues es de las pocas veces que ha visto a su mujer en un estado de serenidad tan prolongado, a él se le hacía hermoso ver a su felina esposa darle pecho a su hija, sin previo aviso Mio toma una foto sorprendiendo a Rin.

-Esta es definitivamente la mejor, es la primera vez que te veo tan tranquila hija que debía ser inmortalizado.-

Esa mención a es dicha por Mio con una gran sonrisa sincera, esto hace que la nekomata se sonroje, pues desde que Mikami nació ella ha notado que su carácter fuerte se ha ido apaciguando.

-En verdad te eh visto muy tranquila, ya no sueles enojarte como solías hacerlo desde que Mikami nació, es como si su presencia te tranquilizara.-

-Eso parece, de hecho estas muy tranquila hija.

Creo que te callo mucho mejor la maternidad que a mí, yo no podría estar así de calmada como lo estas ahora… creo que ser la jefa del clan con todas sus responsabilidades no me lo permitían.-

En efecto, desde que Mikami nació el carácter de Rin se ha ido apaciguando, pero como no iba calmarse con tan bella niña, Rin sabe que un disgusto la hizo nacer y no quiere ese sentimiento de ira, ya vio que pudo asustar a las hermanas de su esposo, por lo que un cambio de su carácter era necesario.

Lo que facilitaba mucho las cosas era que Mikami nació perfectamente bien a pesar de ser prematura, los doctores dijeron que era una niña sorprendentemente sana y que si no hubiera nacido en ese instante le hubieran tenido que hacer una cesaría porque esa niña tenía el tamaño de un bebe de nueve meses normal, por lo que sería muy grande para que naciera de forma natural.

Aparte le confirmaron que su hija iba a ser muy grande si era bien alimentada, pues tenían la sospecha que sería muy alta cuando llegue a la pubertad.

Después de alimentar a su hija esta vuelve a dormir plácidamente, Mio se acerca a su hija.

-Ella solo come y duerme, definitivamente es un gato como nosotras.-

-Al menos no es tan duro como me lo imagine, no llora mucho y se la pasa la mayor parte del tiempo durmiendo.-

Contesto Rin a su madre, la cual no le parecía justo que su hija tuviera tanta suerte con su pequeña nieta, pues ella esperaba que fuese muy latosa.

-La verdad esperaba que Mikami te desvelara y llorara a cada rato como todo bebe que se respete para que pagaras cada una de tus faltas, pero ya crecerá y cuando gatee te sacara los colores hija. Los felinos apenas aprendemos a gatear y nos volvemos la pesadilla de nuestros padres.-

Rin mira extrañada y algo fastidiada a su progenitora, siempre le dijo la frase "algún día tendrás tus hijos y sabrás lo que es bueno", aun así Rin se muestra optimista de que su hija no sea así como vaticina su madre.

-Es una buena bebe, mama. No creo que trepe arboles como yo cuando era niña.-

Mio arqueo una ceja y refuta su argumento.

-Todos los felinos trepamos de niños hija, tú lo hiciste, tus hermanos lo hicieron, yo también lo ice, si vuelvo a ver a mi nana Sakura.-

-Mama estas exagerando.-

Jake estaba tomando nota mental de todo lo que decía Mio, pues a diferencia de su esposa que le estaba llevando la contra por costumbre, él estaba al tanto de cada palabra.

-Mio-san. ¿Qué tan traviesos son los nekomatas bebes?-

Pregunto inocentemente el rubio a su suegra.

-¿Qué tan traviesos son? Con lo que te conté de Rin hace rato te puedes hacer a una idea.-

-¿¡Que le contaste mama?!- cuestiono Rin a su madre.

-De como eras de niña.-

Contesto secamente la matriarca de los Shirohibe, a lo que esto hace Rin se ponga azul del susto, jamás le hablo de su infancia, en cambio Jake mostraba una sonrisa alegre.

-Mi abuela te contaba de como era de niño, no es tan malo Rin, yo de niño llegaba con reportes de haberme peleado con otros niños muy seguido.-

-No la hagas sentirse mejor, izo demasiadas travesuras de pequeña.-

Era notoria la severidad de la palabra de Mio.

-¿Cómo cuáles?-

Jake abrió la caja de pandora.

Pov de Mio.

¿Por dónde empiezo?.. recuerdo que ella se dirigió a al jardín, Shinta había salido a llevar al veterinario a nuestros perros para una revisión de rutina, somos felinos y tal vez no tengamos buen olfato pero somos incapaces de rastrear olores como los perros, Rin odiaba a nuestros perros porque la lamian hasta dejarla llena de babas y no soportaba su inmenso afecto, el asunto es que me llego un trabajador miembro de la policía local de la isla con unos documentos, era algo importe por lo que deje a Rin en el corral que tenía, pero cuando me di cuenta Rin había abierto con sus dos añitos el corral y se fue al jardín mientras atendía ese pendiente, para cuando me di cuenta mi hija ya no estaba en su corral y me acorde que las puertas que daban al jardín estaban abiertas.

Cuando salí a buscarla me la encuentro con el jardín hecho un desastre, las macetas volteadas mientras Rin jugaba con las plantas toda cubierta de tierra riendo felizmente… literalmente estaba hecha un asco mi hija.

Como pude la agarre y la lleve a darse un baño, el problema ahora era como le explicaba a mi marido que sus macetas y sus bonsái estaba arruinados.

Cuando llego mi esposo exigió saber que había sucedido en el jardín de la casa, mis otros hijos no sabían y tenían la misma duda que su padre. En eso me acerco y le explicó lo que realmente paso, obviamente no me cree en principio.

-¿Me estás diciendo que nuestra bebita de dos años acaba de destruir mis bonsái?-

-Si… quedo hecha un desastre, estaba llena de tierra, ya sé que es muy inquieta, fue mi culpa por no haberla vigilado.-

Mi marido estaba muy molesto, esos bonsái no serían muy viejos pero mi esposo les puso mucho esmero en crearlos, era comprensible que estuviera enojado.

-Me extraña de ti Mio, a ti nada se te escapa. ¿Cómo es posible que nuestra hija haya llegado a destrozar nuestro jardín?-

Si, la culpa era totalmente mía y no era para menos el que mi marido estuviera molesto conmigo.

-Me llego alguien de la policía con unos documentos y cuando los estaba leyendo Rin abrió de alguna forma su corral. La culpa es completamente mía.-

Shinta suspiro profundamente dirigiéndose al lugar de los hechos.

-Solo déjame solo, dile a los chicos que no vayan a causar alboroto. Veré que se puede salvar del jardín.-

Shinta estaba devastado, mi esposo tiene como hobbie hacer trabajos domésticos, ya sea albañilería, electrónica, carpintería o jardinería, realmente ese jardín de bonsái era un proyecto al que le había ganado cariño.

Otra de sus travesuras más comunes era treparse a los árboles y a las alacenas, a la edad de 3 años Rin se subió a un árbol de melocotón cuando fuimos de visitar a un amigo de la familia, el cual tenía esos árboles frutales, en ese momento era temporada de melocotón, él me estaba invitando a que fuéramos a cosechar los arboles ya que su jardín tenía varios ejemplares de la planta.

El asunto es que mientras nos poníamos de acuerdo en que día íbamos a recoger los frutos, Rin vio los frutos y quería comerlos.

-Mami quelo fluta.-

-Ahora no Rin, deja que me ponga de acuerdo con el señor Hajime para poder conseguirla luego.-

Le respondí pacientemente a Rin, la cual estaba en su carriola la cual me consiguieron de Tokio como regalo, como podrán imaginarse eran de esas que tenían cinturones de seguridad, ya sabía que si le perdía de vista a Rin podría ir a parar saber Kami-sama donde, estaba bien sujeta mi hija pero Rin se las ingenio de alguna forma quitar el seguro del cinturón de la carriola.

No sé en qué momento lo hizo porque ni ruido izo y eso que hace un sonido muy particular los seguros de esos cinturones seguridad, mientras hablaba con Hajime-san Rin se escapó de forma silenciosa sin que me percatara, yo seguía charlando segura que mi hija estaba bien asegurada en la carriola, que equivocada estaba.

-Pues vendremos mañana temprano Hajime-san, le ayudaremos a bajar esos melocotones.-

-Gracias Mio-san, este viejo conejo le agradece su ayuda, son muchas frutas solo para mí y mi esposa.-

-No, al contrario será un placer ayudarle, hare la receta de conserva de melocotón que me enseño mi nana Sakura.

Rin mañana podrás comer todo el melocotón que quieras…-

Estaba justo al lado mío y no me di cuenta, sigilosa como un gato al fin de cuentas, estaba nerviosa de saber en dónde se había metido mi escurridiza hija hasta que algo me golpeó la cabeza, lo que me golpeo no cayó muy lejos de mí y vi que era una semilla de melocotón, en eso hablo el viejo Hajime-san, el cual se percató inmediatamente de donde había venido esa semilla que me dio en la cabeza.

-¡Santa Madoka! La niña se subió al árbol.-

Si, en efecto, cuando voltee a ver rumbo hacia los arboles vi a mi bebita de tres años trepada en una rama comiendo melocotón como si nada, Rin tenía la manía de arrojar cosas por berrinche o porque si, arrojando la semilla una vez se había comido la pulpa de la fruta.

-¡COMO DEMONIOS SE TREPO AHÍ SIN QUE ME DIERA CUENTA!-

Grite desesperada mientras buscaba la forma de bajar a mi hija del árbol, por fortuna el viejo Hajime-san tenía una escalera y pude bajar a mi Rin del árbol.

POV del narrador.

Rin le estaba temblando una ceja, tenía la cola erizada y sonrojada, sabe que su madre apenas va calentando motores.

-¿Entonces que paso después de que la bajo del árbol?

Rin ni se había dado cuenta de que Amy estaba ahí, la harpía castaña había aparecido en la sala, llevaba su uniforme de la escuela lo que significa que apenas había llegado.

-Amy-chan. ¿Desde cuándo estas aquí?

Pregunto Rin a la harpía real a lo que esta respondió.

-Desde la parte en que tú mama te encontró llena de tierra.-

Eso no le hizo gracia a Rin, pero las cosas están muy lejos de terminar.

-Continuare. ¿Qué paso después de que la baje del árbol? Le di unas nalgadas por subirse al árbol, por arrojarme la semilla de melocotón y por salirse de la carriola.

Después de ese incidente se lo conté a mi esposo, el cual no podía creer que Rin hubiera hecho eso, pues los seguros de las correas de seguridad son muy eficientes.

Pero aun así no terminan las travesuras de Rin, ella tenía la manía a arrojar cosas por berrinche o capricho, otra manía que tenía era el que fueras a traérsela para volverla arrojar, así perdió muchos juguetes Rin, ya que no le hacíamos caso después haberlo hecho como diez veces. Una vez termino un nenuco que le compramos en el techo de la casa y mi marido fue firme con ella a pesar de Rin es todo su querer, si Rin es la hija favorita de Shinta.

Cuando le dejo en claro él no le bajaría el susodicho muñeco, según Shinta, Rin se tiro al piso y empezó a patalear haciendo una rabieta que duro hasta que regrese del trabajo y veo a mi hija pidiendo que le bajara su juguete, ya esas alturas conocía de sobra de las manías de mi hija y le dije no.

No sé cuándo duro haciendo pataleta pero dejo de hacerlo hasta que fue de noche, estuvo callada y malhumorada por una semana.-

-¡Mama ya basta!-

Replico Rin pero si algo estaba claro esto estaba muy lejos de terminar.

-¿Ya basta? Es para recordarte lo que te espera, especialmente cuando empiece a gatear mi nieta. Además aún no se me olvida la vez que le rompiste la nariz a tu padre.-

Jake alzo una ceja al oír esto, pues el solía tener peleas a muerte con su suegro, que en su memoria recordaba cómo alguien totalmente alerta al cual no se le pudo escapar tratando de evitar escapar de forma sigilosa.

Él se preguntaba en su mente lo siguiente…

-¿Cómo que le rompió la nariz Rin a su papa?-

Claro que Amy dijo lo que estaba pensando la pequeña castaña.

-Veras Amy-chan. Shinta tiene la costumbre de caer dormido en donde sea cuando está cansado, una vez termino de bañar a Rin cuando era una bebe de 3 años, en ese mismo día mi marido ya había hecho un montón de trabajo y se disponía poner a Rin a dormir, pero estaba tan cansado que cayó como una piedra apenas la acomodo en el futon se durmió rendido sin siquiera arrullarla.

Rin estaba muy despierta y se puso a jugar por la habitación mientras su papa estaba en los brazos del dios Morfeo, de repente mi esposo recibe un fuerte golpe de un muñeco de Batman.-

-¿Un Batman?-

Preguntaron tanto el rubio como la harpia castaña pues consideraban que ese juguete esta fuera de lugar.

-Si… en Gensokyo traían muchos juguetes de Japón para venderlos en las jugueterías locales desde siempre y ese juguete era mi hijo Ren, el cual estaba fascinado con el hombre vestido murciélago, a Rin siempre le llamo la atención ese condenado muñeco que estaba de este tamaño.-

La mujer hace un espacio entre las palmas de sus manos para que se den una idea del tamaño del muñeco, que era aproximadamente treinta centímetros de alto.

-Ese muñeco era bastante duro la verdad, ya se podrán dar la idea de lo doloroso que fue el golpe cuando Rin golpeo a su padre con el dichoso Batman al grado que le desvió el tabique.-

-¡Auch!-

Dijeron ambos hermanos al siquiera imaginarse semejante golpe, en cambio Rin quería que su madre parara de una vez. Luego la harpía real le pregunta a Mio.

-¿Y cómo termino eso?-

-Mi esposo se levantó de golpe y con la nariz sangrando, claro que la sangre y el grito de dolor asusto lo suficientemente a Rin para que no volviera a intentarlo… en una temporada.

Cuando me entere le dije a Rin lo siguiente; "Hija no vuelvas a hacer eso nunca más, lastimaste mucho a tu papa, tienes que dejar de lastimar a los demás con tus juegos toscos".

Lo bueno es que Shinta le acomodaron la nariz en la clínica, le quedo una cicatriz pero se le fue borrando por usar limo de sirena escualo, esas cosas quitan las cicatrices en la piel en unos meses, mi esposo quedo irreconocible.

Después de ese incidente los hermanos de Rin aprendieron a guardar sus juguetes y a no dormir siestas con ella cerca.-

Rin aún seguía avergonzada no sabía que más podría decir su madre. En eso llega Claire con Ami y con Yui, las cuales llevaban varias bolsas. La matriarca del clan Kamiya toma a Mikami, Rin seguía sumergida en la vergüenza y no se enteró de que estaban haciendo con su hija hasta que escucha a su madre gritar toda emocionada seguida con los sonidos del flash de cámara fotográfica.

-¡Kyaa! ¡Que tierna esta mi nieta con esa pijama de pollito!-

Mio se limpia un hilo de sangre de la nariz, Rin va a ver el barullo que está causando su madre y ve a su hija con una pijamita amarilla que recordaba un pollito amarillo, especialmente con el gorro, la bebe no entendía el porqué de tanta atención pero le gustaba, Jake no podía evitar sonrojarse de tanta ternura.

-Esa era una vieja pijama mía de cuando era bebe, pensé que Mikami le quedaría perfecta, por lo que la lave para que pudiera usarla.-

Dijo Yui sonriendo al ver a su sobrina con la pijama de pollito, era sumamente adorable ver a la nekomata bebe con ese traje amarillo que realzaba el color azul de sus ojos pese a que sus orejas y cola estaban dentro de la pijama.

-Ya le are un hoyo para que salga la cola.-

Dijo Claire al momento que sacaba algo que parecía una especie de saco de dormir azul de tela muy delgada con brazos y con estampados de mariposas rosas.

-Esa era mi pijama de bebe abuelita.-

Dijo la lamia dorada algo emocionada, Jake le puso el dichoso pijama de lamia a su hija, el ver que entraba y tenía mucho espacio para con respecto a sus pies.

Claire no pudo evitar reírse un poco de su bisnieta.

-Ji, ji, ji. Se parece a Cocoliso con ese pijama de Ami-chan.-

Los que estaban ahí no entendieron la referencia de la abuela de aquel icónico personaje de Popeye el marino, aunque no podían negar que se veía adorable en ese pijama, por lo que se imaginaron como se hubiera visto Ami de bebe con ese pijama.

Otra sesión de fotos y Claire saco un pijama café que tenía orejas y cola zorro, el cual fácilmente las niñas y Yui identificaron inmediatamente.

-Un pijama de eevee.-

Dijo Yui al ver a Mikami con este, la bebe no parecía estar molesta con tantos cambios pero se sentía a gusto, Rin se acerca a su hija para cargarla.

-Mama tómame una foto con mi hija con este pijama de zorro.-

La pijama de eevee se le veía sumamente adorable a Mikami, la bebe por ser precisamente una bebe no sabía nada de lo que le hacían ni del porqué, solo se limitaba a mirar muy atentamente todo.

Este hecho no pasó desapercibido por Claire, la cual se percató de este extraño e inusual comportamiento.

-Para ser una niña prematura está demasiado viva, no sé si sea porque es una nekomata pero de todos los bebes que eh visto Mikami-chan es la más atenta. Mio-san ¿Asi son los bebes nekomata normalmente?-

-Ahora que lo dice, no me había fijado en eso- Mikami fija su mirada en su abuela materna.- Pero los bebes nekomata se desarrollan igual que los bebes humanos, solo que cuando ya empiezan a gatear se vuelven muy inquietos y curiosos.

Mis cuatro hijos de bebe eran llorones y escandalosos, cuando no hacían ruido dormían pero Mikami-chan casi no llora (lástima que no le dé problemas a Rin como yo esperaría), prácticamente come y duerme como un gato.-

Ami y Amy se le acercan a la bebe para corroborar si era cierto que la bebe las podría mirar fijamente y en efecto la bebe lo hace pero con Ami, la infante felina levanta sus manitas tratando de agarrar las mejillas donde estaban sus escamas doradas, todos los presentes se dieron cuenta de la bebe le llamaba la atención aquellas escamas color oro.

-Por lo veo le llama la atención los colores brillantes.-

Comento la harpía castaña, al oír esto Ami usa su cola para que vea las escamas y en efecto trata de alcanzarlas con sus manitas.

-No deberías dejar que alcance la cola.-

Amy sabía de antemano que la punta de la cola de una lamia era muy sensible además de que por ahí estaba la cloaca por donde defecaban.

-Lo sé, pero es el color dorado él que le llama atención.-

-Si te muerde la cola no te vayas a quejar.-

Advirtió la harpia.

El timbre de la casa suena y Shinta es recibido, el padre de Rin llego con varias cosas destacando una caja muy grande.

-Hola, lamento mi comportamiento de la vez anterior y por mi culpa asustar a las niñas y de paso provocar el nacimiento prematuro de mi nieta, cuando acabe de atender las cosas pendientes que dejo mi mujer, me di el tiempo de conseguir… ¿porque tiene pijama de zorro mi nieta?-

Pregunto Shinta extrañado al ver tan peculiar situación, Mio no tarda en explicarle lo que estaban haciendo con la bebe.

-Ya veo… un álbum familiar, fui comprar ropa para Mikami, fue una molestia hacerlo porque la empleada que me atendió pensó que era un niño que quería comprar ropa para su hermana recién nacida.

Pero en fin, compre mucha ropa de bebe para Mikami.-

-Se me hace raro que aún no me aya saltado al cuello esta vez.-

Le dijo Jake a su suegro de forma tranquila.

-Aun te odio Kamiya por profanar a mi niña.-

Respondió Shinta, era más que obvio que pese lo tranquilo de su voz se notaba mucho odio en estas.

-Al menos es un logro que no quiera apuñarme con un ninjato.-

Era claro que aún hay fricciones entre Jake y su suegro, pero Shinta está aquí por su nieta, este se dirige hacia los paquetes sacando ropa de bebe.

-Compre en todo lo que vaya hacerle útil, compre ropa con unas tallas más grandes para que no fueran batallar a futuro.-

La ropa que muestra es tan normal que desanima a todas las féminas, pues esperarían algo más adorable, Jake por su parte se siente aliviado de que su suegro no sea tan hostil como antes y agradecía el gesto para con su pequeña hija.

De repente el abuelo de Mikami saca un pijama en forma de oveja blanca, la cual se veía muy afelpada.

-Pensé que cuando llegara el invierno mi nieta debe estar bien abrigada, la compre un poco grande para que quepa en ella llegado el momento.-

-Shinta, se la hubieras comprado de talla recién nacido.-

-Lo ice así porque Mikami está más grade que Rin cuando era una recién nacida.

No se me olvida que era muy pequeña cuando nació, en comparación a nuestros otros hijos y nuestra sobrina Homura, Mikami es literalmente la bebe más pesada y grande que recuerdo.

Mio, nuestra nieta será una mujer alta como tu madre Ritsu.-

Esto llamo poderosamente de los presentes, especialmente de Rin.

-¿¡Tan alta como mi madre?! Yo mido 1.74 Shinta, mi madre media el metro ochenta.-

Esto sorprendió a los presentes, bueno exceptuando a ciertas niñas con escamas y plumas, por norma los nekomatas no suelen ser demasiado muy altos y estos suelen ser del tamaño de un japonés promedio normalmente, individuos tan bajos como Rin y Shinta o tan altos como Mio eran casos infrecuentes pero una nekomata de 1.80 era algo inaudito. Mientras Shinta y Mio discutían de la posible altura de Mikami mientras hacía comparaciones de sus otros hijos, Yui le pregunta a Rin sobre ese tema.

-Rin-san… ¿La madre de Mio-san era tan alta?-

-Claro que lo era, mi abuela Ritsu era así de alta.-

Confirmo la nekomata de ojos azules a su cuñada Yui, para posteriormente explicarle lo siguiente

-Mi abuela Ritsu era una mujer rubia como mi madre, ella solía contarme la historia de su familia, lo cual explicaba por qué en su familia eran rubios y altos, mi abuelo Gozaburo era un nekomata castaño común, el antiguo líder del clan Shirohibe el cual tomo por esposa a una nekomata rubia más alta que él.

El clan Shirohibe tiene una historia extensa que sería lo mismo que dar una clase de historia pero la historia de la familia de mi abuela Ritsu.-

-¿Qué clase de historia Rin-nee?-

-Yo también quiero saber.-

Pregunto primero Ami siendo seguida por Amy, por lo que Rin se prepara.

-Todo inicio con mi bisabuelo Dimitri.-

-¿Dimitri?-

Pregunto Claire, pues jamás se imaginó que el bisabuelo de Rin tuviera ese nombre.

-Sí, Dimitri Antonov Yúrievich, era un marinero ruso que naufrago en una tormenta, llego a las playas de Gensokyo y fue rescatado. Llegue a conocerlo, era un humano varón enorme, mi abuela Ritsu me mostro varias fotos de él y la bisabuela Reika cuando eran jóvenes, mi abuela me contaba cómo se conocieron.

Después de ser rescatado, mi bisabuelo Dimitri fue cuidado por la bisabuela Reika que era enfermera, mi bisabuelo llego más muerto que vivo a Gensokyo y fue la bisabuela la enfermera a su cargo.

El bisabuelo se enamoró de aquella hermosa enfermera que cuido de él, mi bisabuela era una nekomata de cabello blanco y ojos dorados, las fotos mostraban que de joven era una belleza.

Dimitri se enteró que no podía dejar Gensokyo por obvias razones en ese tiempo y no quería irse, aprovecho todo su tiempo libre para aprender el japonés y conseguir un buen empleo, se le declaro a la bisabuela luego de muchos malos entendidos por no saber hablar bien el japonés ella acepto después de que pudo entender sus intenciones.

Según mi abuela ella nació al año junto a sus hermanas, los bisabuelos Dimitri y Reika tuvieron trillizas, tres niñas rubias, altas y con heterocromia, pues mi abuela Ritsu tenía un ojo azul como su padre y uno amarillo como el de su madre, después tuvieron otros dos hijos varones más. ¿Saben? Los rusos tienen un sistema muy raro para los apellidos que no comprendo bien, pues el apellido de soltera de la abuela Ritsu era Dimitriévna Yuriévna.

En Gensokyo era conocida la familia del abuelo Dimitri, pues era la única familia de nekomatas rubios y altos… yo no herede nada bueno de los Dimitriévna Yuriévna, estoy enana por culpa de la familia Morisato, la familia paterna de mi papa, ojala hubiera sacado los buenos genes de los Saberhagen…-

-¿Saberhagen? ¿Había familias que no eran de Japón?-

Pregunto la infante harpía real.

-Si Amy-chan, muchos humanos llegaron a Gensokyo durante la posguerra de la segunda guerra mundial, pero liminales de todas partes del mundo también llegaron a la isla, como mi bisabuelo Salem.

Salem Saberhagen era el abuelo materno de mi papa niñas, un caith sith venido de Inglaterra.-

-Como yo.-

Esa respuesta de la harpia dibujo una sonrisa en Rin.

-Así, es Amy. Era inglés y también llegue a conocerle también, era realmente bueno con los niños el bisabuelo Salem. ¿Por qué? Simple, era un mago.

Salem Saberhagen era un mago muy famoso en la isla de Gensokyo, tenía su show que realizaba una vez al mes, hacia trucos de magia, escapismo y era famoso más que nada por su negocio de animar fiestas infantiles.

Aparte de mago también era ventrílocuo y hacia su show de magia con conejo afelpado llamado Blas. Me acuerdo que solía entretenerme con su conejo Blas cuando era niña.

El bisabuelo Salem contaba que llego a Gensokyo por quería alejarse de su pasado, decía que queria alejarse de los fantasmas de la segunda guerra con su hermano y sentar cabeza.

Cuando llego a la isla presento su show, iba irse de Gensokyo luego de unas presentaciones pero decidió quedarse porque conoció a la bisabuela Rin, decía que era la gatita más bella, si me llamo así en honor a mi bisabuela.

La bisabuela era una pelirroja de joven, el bisabuelo Salem dijo que cortejarla fue una batalla intensa porque era la hija adoptiva de la familia Komeiji, una familia acaudalada de Gensokyo, pero Salem Saberhagen iría tras "esa nekomata pelirroja cuyo rostro fue esculpido por los mismos ángeles".

Después de nueve meses de su boda nació mi abuela Sabrina y dos después años mi tío abuelo Harvey. La familia Saberhagen en Gensokyo es reconocida porque sus miembros eran muy atractivos, el bisabuelo decía que cualquiera que lleve la sangre Saberhagen jamás seria feo.

Mi bisabuelo Salem solía decirme que me parezco mucho a mi bisabuela Rin pero con el cabello negro, de hecho las puntas blancas de mi cola y orejas son una clara herencia genética del bisabuelo Salem…pero al final no herede la altura de los Dimitriévna Yuriévna ni las curvas de la bisabuela Rin que le lego a los demás Saberhagen.-

Rin se va llorar en posición fetal a un rincón mientras es vista por su familia, por otro lado Mio y Shinta parecía ponerle fin aparentemente a su discusión.

-Y por eso siempre batallábamos con Kaoru, debimos hacerle caso a mi suegra pero le tenías que llevarle la contra a tu madre. Cuánta razón tenía mi suegra.-

Shinta sostenía su punto, a pesar de que los demas no sabían cómo siguió por la discusión por escuchar a Rin.

-Y yo que iba a saber que los bebes nekomatas serían tan inquietos y traviesos.- Dijo Mio.

-Mi madre Sabrina nunca batallo para cuidarnos a mí a mi hermano, aunque debimos usar cajas de cartón para entretener a los niños en un principio como lo dijo ella.-

Respondió Shinta mirando desafiantemente a su esposa la cual quería cambiar de tema.

-Como sea, ya nos desviamos mucho del tema… ¿Qué hay en la caja?-

-¡Ah! Quería disculparme por lo sucedido hace días...-

Mio arquea una ceja, pues le era extraño que su marido se disculpara.

-Pudiste no haber intentado secuestrar a Jake-kun… pero sé que te cuesta disculparte como Rin como cuando era niña, al fin de cuentas ambos tienen el mismo carácter, por lo que te gusta disculparte siempre con un regalo.-

-Así es Mio.- Respondió el padre de Rin.

Shinta se dirigió a la caja para abrirla para mostrarle a Mio la caja, la matriarca del clan Shirohibe no puede evitar esbozar una sonrisa al ver el contenido.

-Oh…-

-¿Por qué estas sonriendo Mío?-

Pregunto Shinta extrañado

-Porque hace rato hable con Jake-kun sobre estas cosas, el cómo nuestra querida hija hacia berrinche por tener el contenido de esto.-

En efecto eran las famosas cajitas sorpresa Kirisame Sweet Stars.

-Claro que me acuerdo, una vez se hecho al piso a llorar por una y la lleve arrastras porque estaba castigada por faltarle el respeto a su madre.

Me acuerdo que ese día pusiste una cara tan terrorífica que Rin supo que estaba en problemas y que le tocaba nalgadas.-

De repente se le acerca Amy a Shinta para preguntarle.

-¿Rin decía muchas palabrotas de niña?-

Shinta sonrió alegremente ante la pregunta de Amy, remontándolo a esos años de cuando era niña su hija.

-Por supuesto que las decía, especialmente cuando se frustraba cuando no tenía lo que queria, esa ocasión le soltó una letanía a Mio porque no le quería comprar uno de esos hornitos mágicos que estaban tan moda entre las niñas de su edad, todas tenían uno menos Rin.

En ese berrinche le soltó una buena lista de "palabrotas" a Mio, en ese momento me acorde de cómo se pone Mio cuando le faltan al respeto, especialmente con la palabra que empieza con "P".

Cuando Rin le dijo esa palabra me acorde que una vez un oni se la dijo y el pobre infeliz no espero ser noqueado por Mio usando una mesa de un bar al que fuimos una vez.

Otra fue cuando casi estrangula una dragona por decirle lo mismo y podría seguir y jamás acabaría.

Cuando Rin dijo la palabra con "P" inmediatamente supe que mi niñita no saldría viva hasta los hermanos de Rin fueron a ayudar a su hermana por si acaso, pues sabían que Mio se pone muy colérica cuando la llaman así.

Yo aprovechando que le estaban haciendo barrera sus hermanos la cargo y le dije;

"¿Quién te enseño esas palabras? Te lavare esa boquita sucia con jabón"

Le lleve al baño y le metí una barra jabón en la boca.-

Claire se empieza a reír al escuchar eso.

-Ja, ja, ja. Mi mama me hizo lo mismo cuando era niña. También se lo aplique a Jake en la secundaria.-

-Si me acuerdo de eso, estaba tan enojado con un pelmazo que me molestaba por hafu, le dije de hasta que se iba morir.

Al abuelo no le gusto ese lenguaje y me sometió.

"Claire trae el jabón para lavarle la boca este jovencito".

Le ordeno el abuelo Ken a mi abuela. Cielos, sabia horrible.-

Jake le causaba gracia esa anécdota de su juventud.

Tanto la abuela como el nieto empezaron a reír, a Rin por su lado le molestaba dicho recuerdo en particular porque…

-A ti te parecerá gracioso, pero fue lo peor que me paso en la infancia.-

Dijo Rin molesta a su marido, pues ese recuerdo era un evento traumático.

-Y lo mejor de todo es que vomito después de eso, me acuerdo que baño apesto junto a mi ropa horrible. Como mi olfato era más sensible que el de un humano casi caigo mareado.-

Era mas que obvio que Rin no le gusto que su padre contara ese dato.

-Papa eso fue lo peor que me hiciste.-

Recrimino a su padre Rin a lo que este sonriendo le responde.

-Pero después de eso dejaste de ser tan problemática. Tus hermanos aprendieron a portarse bien después de unas buenas nalgadas… bueno Ren lo hizo después haberse caído pensando que podía volar como el hombre araña…

Hahaha, el hombre araña no vuela. hahaha.-

Todos se le quedan viendo a Shinta extrañados, hasta su propia nieta que lo mira curiosamente. El nekomata se acuerda de las cajas de dulces sacando algunas y dándoselas a Ami, Amy e Yui, las cuales ven las cajas con detenimiento, especialmente Amy.

La harpía lee detenidamente lo que contiene la caja de dulces.

-Contiene una muñeca Margatroid…-

-¡Jo, jo! El Roll Royce de las muñecas, apenas salieron y desplazaron a Barbie y a Rosita Fresita.

Yo recuerdo que recibí una navidad una Mokou y Kiki una Kaguya.

Veamos cual muñeca nos puede tocar.-

La expresión de suprema felicidad de Yui era con la intensidad de mil soles.

Jake y Mio ya sabían que se había desatado una bomba, pues las famosas muñecas Margatroid, esas muñecas que Rin tanto quería de niña volvieron en la promoción que tanto añoro de niña y que cuya obsesión de adolecente/joven adulta le llevo gastar mucho dinero.

Rin tenía un tip en el ojo, pues Ami saca una muñeca de una muñeca con de vestido rosa pálido, cabello azul, ojos rojos y alas de murciélago, una muñeca que ella sabe que conseguirla le costó lágrimas y sangre trabajando en su etapa preparatoriana.

-Ami te salió Remilia, se me todos los nombres de la colección, porque veía la serie animada que sacaron para promocionarlas.-

Afirmo Yui con nostalgia en sus palabras

-¿¡En serio One-chan?!- pregunto Ami.

-Por supuesto, tu muñeca es la aristócrata vampiresa de Gensokyo.-

Explico Yui a su ofidia hermanita, luego aparece Amy con una muñeca de cabello oscuro, ojos rojos, vestida con una camisa blanca con falda negra y con alas negras.

-¿Quién es esta?-

Ahora era el turno de Ami por saber quién era el personaje de su muñeca.

-Me acuerdo de esta, se llama Aya y es una reportera, era un dolor cabeza encontrar de estas, yo en mi cumpleaños quería una pero se esfumaron. Luego me entere que subastaron en línea varias de estas a precios sobre inflados.- Explico Yui.

-¡Oh! Entonces corri con suerte.-

Era más que notoria la felicidad de la pequeña harpia castañas alas y cabellos.

A Rin estaba a punto de reventarle una vena porque ella era de esas personas que consiguió una de esas muñecas en las subastas mencionadas. Pero la cosa no acaba ahí pues Yui saca de su caja una muñeca rubia con un vestido rojo con rosa, con unas alitas que parecían de cristal y ojos rojos.

-¡Wow! Este es mi día suerte, una Flan-chan, la hermana menor de la señorita Remilia, una de las piezas más codiciadas de la colección, si querías una tenías hacer preventa.-

-¿Son muy raras Onee-chan?-

Era mas que obvio el interés en las palabras de Yui por su ofidia hermana.

-Por supuesto que lo es Ami-chan, nos podemos considerar afortunadas pues este es el santo grial de la colección.-

Y Yui no se equivocaba, esa muñeca en efecto era la única muñeca que no tenía en su colección, Rin le faltaba esa muñeca para su colección este completa. La que nunca pudo conseguir y estaba delante de ella.

-Ya estoy grande para muñecas… ¡¿mmm?!-

La pequeña Mikami (que se encontraba cargada en esos momentos por su padre) hacia sonidos tratando de llamar la atención de Yui levantando uno de sus bracitos, Yui se percató inmediatamente que era lo que deseaba su sobrina.-

-¿Quieres esto Mikami-chan?-

Va hasta donde esta ella dándole la muñeca, la cual la pequeña nekomata toma con sus manitas.

-¡Ah! la está tomando.-

Comento Amy, por su lado la madre de Mikami estaba que le iba dar algo.

-Se me hace extraño que una bebe recién nacida haga eso, de todos los bebes que eh visto hacer algo asi es a nuestra sobrina Homura.-

Esta comparación de Shinta llama la atención de Mio.

-¿Te refieres a la hija de nuestro sobrino Haruka?-

-Si Mio… no es la nekomamata más pura que digamos, pues la esposa de Haruka es humana. Pero no creo que el mestizaje tenga algo que ver, los niños de hoy en día son demasiado avispados en estos días pero…- Confirma este a su mujer

-¿Crees que sea algo de una mutación Shinta?- Pregunto Mio.

-Tal vez… ¿Rin que te pasa?-

Shinta pregunta a su hija Rin, que tenía una expresión querer explotar y gritar por el hecho de aquella situación tan injusta, de poder tener ese juguete que tanto deseaba de niña pero… al final esa frustración se fue al ver a su hija jugando con aquella muñeca que quería para complacer aquel deseo infantil.

Pero al final ella entendió que era momento de madurar, ya no podía ser una niña berrinchuda, pues debe dejar de serlo puesto ahora es madre y debe cambiar por el bien de su hija.

-Nada Papa, no es nada.-

El día paso sin complicaciones, hasta que llegó el momento de que Mikami fuese a dormir, Rin quiso quitarle la muñeca para bañarla pero lloro al momento de quitársela.

Batallo mucho para poder bañarla y al final con ayuda de Claire y su madre Mio pudieron calmar a la bebe, la cual se durmió abrazando a su Flan-chan.

Epilogo.

-¿Cómo encontró las cajas de dulces Shinta-san?-

-Veras Yui, yo me encontraba rumbo al centro comercial y me tope una dulcería, de ahí vi salir a un grupo de niñas, eses grupito de niñas sí que era interesante pues estaba compuesto por una lamia que era la mayor de las chicas, una minotauro, una wyvern, una Aracne tarántula y una Aracne saltarina. Ellas llevaban las muñecas y algunas cajas hablaban de llevarle una de esas cajas a una amiga que se había lesionado un tobillo.

Bueno… cuando note las muñecas también note la publicidad en el escaparate y entre inmediatamente, pedí que me dieran una tantas cajas como pudieran y me dieron una caja grande sin abrir con la mercancía, mientras me la traían vi a un trio de lo más raro.

Una empusa tuerta, una harpia rapaz y una Aracne flaca, patona y que parecía sacada de las SS nazi.-

-Creo saber de quienes se trataban.-

POV de Shinta.

Mientras la dependienta me preparaba lo que le encargue note a una Aracne, una harpia y empusa haciendo mucho escándalo, imposible no ignorar a ese trio.

-No sabía que la empresa Kirisame Sweet Stars aún existía.-

-¿Tan vieja es, flaca?

-Yo aún tenía dientes de leche cuando me los compraba en la escuela.-

-Tanta azúcar te afectó el cerebro.

- Mi promoción favorita fue la de los barquitos.

En serio, esa Aracne devoraba esos dulces como una cría, parecía niña pequeña.

- Dejaron de venderlas porque corrió el rumor de que las paletas con polvito explosivo tenían veneno. Malditos rumores falsos de los noventa.-

-Un clásico, como el que la tele te pudre el cerebro.-

-Me alegro de que no tuviéramos tele en mi tribu.

-Tú no tienes cerebro qué pudrir.-

Esa mantis era más amargada que un limón, la harpía que las acompañaba llevaba de esas manos prostéticas para especies aladas, cuando le dijo lo del cerebro inmediatamente le mostro el dedo medio.

La Aracne rubia comía gomitas, no había visto a alguien comer dulces con tanta alegría desde hace años, como cuando fui con Mio al festival de obon y verla comer un algodón de azúcar.

-¡Esta tan rica como la recuerdo!-

La empusa y la rapaz ven a la cazadora devorar los dulces como niña pequeña, al notar que ya no tenía dulces se dirige a la empusa, puso esa cara que solo hace un niño cuando quiere algo… esos ojitos de cachorro tierno.

-Ale… ¿me das tus gomitas?

La araña esa pone su mirada más tierna que puede modulando su voz para oírse de la forma más infantil posible, pero la empusa le respondió tajantemente con un…

-No, son mis dulces y me los como forma lenta, no te daré ninguno.-

-Porfaaaaa Aleeeee.-

Suplica la rubia a voz de niña pequeña pero esta sigue firme, de hecho eso me traía recuerdos de cuando Rin o cualquiera de mis hijos querían algo de mí.

-A Dame dulce.-

-No.-

-Chí.-

-No.-

-Soy tu hermanita.-

-Desgraciadamente.-

-¿Pero me quieres?-

-No.-

-Mala.-

-Sí.-

-Dame y no serás mala.-

-No.-

-Si no te los vas comer. ¿Por qué los compraste?-

-Porque las muñecas están bonitas y no te daré nada Potato.-

En eso nota la tal "Ale" que las estoy viendo, esa mujer tenía una mirada de hielo.

-Potato compórtate que ese niño nos está viendo.-

Era totalmente compresible que creyera que yo era un niño, de hecho es más común de lo que piensan.

Al poco tiempo salen de la dulcería ese trio.

POV del narrador.

Yui le salió una gota de sudor, pues sabía perfectamente quienes eran las integrante de ese trio, al final la pelinegra ríe, pues sabe que esas tres no tienen remedio y nunca cambiaran.

Notas de Paradoja.

Otro infierno de desarrollo, pero no tarde taaaanto como la otra vez.

Bueno muchas de las travesuras de Rin asi como otras anécdotas en este fic pasaron en realidad.

Si me rompieron la nariz con un Batman mientras dormía.

Espero que fuera de su agrado, hay referencias al fic de compañero Onix Star y a mi editor en jefe J J Jason aka Tarmo flame que no deja de llamarme Parker en el epilogo.

Espero que sea de su agrado este episodio.