Tres días habían pasado; que nació mi pequeño, estaba perfecto con él, comía a sus horas, aprendimos rápidamente a cambiarle el pañal, mi familia me daba mucho apoyo y mis suegros llegaron enseguida. Hoy por fin saldríamos del hospital, estábamos en excelente estado los dos, iríamos con mis padres, para que me ayuden, mientras mi novio iba a hacer sus deberes de padre, y luego regresaría a clases con Alice.
-Hola hermosa, ¿lista para salir de aquí? -dijo Edward entrando con una sonrisa.
-Si, espero no regresar en un buen tiempo-dije con una sonrisa.
-Hola pequeño-dijo mientras lo tomaba del cunero. -Ya estás más grande.
-Esta enorme-dije feliz, de que estuviera excelente se salud.
Desayune luego de darle de comer, el doctor vino a revisarme y me daría el alta, solo faltaba la de mi pequeño. Llego el pediatra a revisarlo antes de darle el alta, llegaron mis padres que serían los testigos en el hospital y mis suegros serían en el acta de nacimiento. Nos dieron las altas, fuimos a lo de mi bebé.
-Nombre del pequeña-dijo la encargada.
-David Alexander Cullen Swam-dije con una sonrisa.
-Nombre de sus padres.
-Isabella Marie Swam y Edward Anthony Cullen-dijo mi novio con una sonrisa.
-Nombre de los testigos.
-Renee y Charlie Swam-dijo mamá con una sonrisa.
Firmamos unos papeles, dios, esto era emocionante y lo hacía más real, nos dieron un papel, salimos con una sonrisa. Subimos al coche de mis padres, que ya tenía el asiento para mi bebé, lo agarramos y papá arrancó. Llegamos pronto a casa, Edward me ayudo a bajar, entramos a casa.
-Sorpresa-gritaron mis amigos y gente cercana, dios, no me lo esperaba, había un letrero de bienvenida a mi pequeño y comida, sentí mis lágrimas.
-Muchas gracias-le dije a todos, Edward me llevó al sillón donde me acomodé con mi pequeño.
La tarde fue muy divertida, salí para darle de comer a mi pequeño, comimos entre risas, nuestros padres contaron muchas cosas que hicimos de pequeños, fue vergonzoso. Por fin se fueron, solo quería dormir en ni cama, subimos y me quedé dormida enseguida.
