Para alkirius
Naruto va a aprender Re-Taekwondo, usará el Yeoui, ya hasta tiene el Jeahbongchim (Tengo una pelea bien épica en donde usará el 250,000)
Para Angel Arcano92
Ella hará ambos v:
Para Nicolas888
Awwww, me haces sonrojar xd
No quería que fuera directo al lemon :b
De hecho, algo que nunca tuve oportunidad de poner, es que Naruto activamente basa sus habilidades en cómics y animes que lee, es literalmente un enorme nerd xdxdxd
Así básicamente v:
Para Scrabby
En este cap la observaras un poco asustada, pero cualquiera en su situación lo estaría, ahhh, pero cuando venga Sargón ella va a ponerse bien.
Tengo una subtrama para darle un poco de valor al equipo de Naruto xd
Para Guest
Estoy considerando hacer un cap dedicado sólo a eso v:
Para Isaac LB
Básicamente v:
Reviews terminados, vamos a la...
ACCIÓN
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Capítulo 24
Donde el infierno y la tierra se encuentran
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Naruto sintió la presión del agua sobre su cuerpo.
En lo más profundo del océano, donde la luz del sol y la luna eran demasiado tenues para llegar, un cuerpo con forma humana se encontraba allí.
A Naruto le gustaba estar en lugar así.
En la profundidad del manto terrestre, en el fondo del océano, afuera de la atmosfera.
Lugares callados, donde el calor del magma lo hacía dormida plácidamente, donde la presión del océano le acobijaba o donde el calor del sol lo arrullaba.
Con sentidos como los suyos, relajarse era algo difícil.
Más esa noche para él.
Brinco.
A más de 12,000 metros en el fondo del océano, donde la presión era tal como para aplastar el metal, dio un salto como si se tratará de rebotar sobre gelatina.
La velocidad a la que salió del océano fue tal como para que viera como el agua enfrente suyo entraba en ebullición, volviéndose plasma a su alrededor.
Justo al salir del agua, un portal negro se formó enfrente suyo, y entro, el portal cerrándose antes de que un geiser le siguiera.
Naruto ni siquiera parpadeo mientras el ambiente a su alrededor pasaban de la noche en las naciones elementales, a un brillante templo bajo el agua.
Brillantes arrecifes de coral decoraban los alrededores, Naruto se paro sobre una alfombra roja en medio de lo que se veía como un palacio hundido, a cada lado, tres construcciones gigantes con forma de colmillos que cargaban sobre ellos linternas amarillas brillantes, caminaba por el lugar como si no estuviera bajo el agua, y hacia una pequeña casa de estilo tradicional, a la distancia, un gran castillo se veía, rodeado por dragones que se veían tan cristalinos como el agua.
Chasqueo los dedos.
Esa dimensión poseía una enorme red de Fuinjutsu que evitaba la materialización de Chakra para cualquiera excepto para él.
Desactivo dicha función unos momentos.
La casa a la que se dirigía explotó de manera espontánea, y se quedo parado viendo eso, con la calma de un juego de ajedrez.
Miro a cierta Sannin pelinegra salir de allí prácticamente volando, y ni siquiera la escucho decir nada cuando lo volteo a ver, pero la mera expresión de su cara era suficiente para decirle lo enfurecida que estaba.
Ella se tomo un total de 100 picosegundos en llegar hasta donde él estaba, la décima parte de un nanosegundo.
Su pie se encontraba contra el estomago de ella en mucho menos tiempo.
Pudo ver las reacciones de ella, como la sorpresa lentamente pasaba a dolor mientras Naruto ponía una cantidad genuina de fuerza en su patada.
SPLAAAAAT
El resultado fue su pie saliendo del otro lado del estomago de ella.
Miro los intestinos y órganos internos saliendo prácticamente disparados de ella, y pudo escuchar como la sangre subía a la garganta de la pelinegra cuando parte de sus pulmones habían sido explotados por la patada.
Cuando retiro su pierna la escucho toser, vomitando sangre a horcajadas, y poniendo su mano sobre el agujero que le había hecho al vientre…
Hasta que esté desapareció en menos de un segundo.
El rubio se limpio el pie en el suelo, y miro a la atónita pelinegra viendo como su vientre estaba sanado—Las aguas de por aquí están llenas de energía natural pura y Chakra yang, puedes sanar heridas mortales o vivir sin necesitar comer o dormir, además de que tiene mezclado oxígeno líquido para que puedas respirar— declaró el rubio simplemente, mientras la pelinegra alzaba la mirada.
Un puño de color negro impacto contra su cara, los nudillos rompiendo su nariz.
Se tomo la cara cuando fue lanzada hacia atrás por la fuerza, dada con la suficiente fuerza para herirla pero no matarla.
Agitando su mano un poco, Naruto escucho el crujido provenir de la nariz de la Sannin de las serpientes cuando ella puso su nariz en su lugar y levantaba la mirada para verle con los ojos prácticamente brillando en cólera—Si ya te calmaste, hay algo de lo que quiero hablarte— comentó el rubio mientras veía a la mujer serpiente tambalearse mientras se paraba recta.
—¿Porqué no lo dijiste desde un principio en vez de dejar de golpearme?— pregunto ella en respuesta.
—Responde correctamente y lo consideraré— declaró mientras se cruzaba de brazos.
Ella se quedo callada antes de suspirar, burbujas de aire saliendo de su boca—Habla.
—Soy médico, si uno bueno o no eso depende, pero hasta yo se que cuando un corazón se detiene no vuelve a latir al instante— hablo el rubio mirando hacia el suelo, pensativo.
Ella alzó una ceja—¿Hmmm?— hizo ese sonido en respuesta.
Los dedos de Naruto se pusieron de color negro, producto del Metrochronium volviéndose parte de ellos, y luego se afilaron como navajas.
Introdujo los dedos en su pecho, rompiendo músculo, sangre y hueso. Para luego empezar a empujar hacia afuera.
Al mismo tiempo que hacía eso, el agua giro a su alrededor, alejándose, formando una burbuja de aire.
La Sannin de las serpientes miro con cierto morboso interés como salía del agujero un palpitante corazón, venas y arterias frescas de sangre.
Naruto lo aplastó como si fuera de papel, y la sangre chorreo el aire y él agua a su alrededor.
Como para darle peso a su acción, su mano fue cubierta por un brillo blanco, símbolo del elemento polvo, viendo como el corazón se deshacía en nada.
El proceso entero tardó unos dos segundos.
Y luego, la pelinegra vio como en menos tiempo los músculos y la carne se cernían alrededor del agujero, en menos de 1 segundo un corazón nuevo bombeaba sangre nuevamente. Después de ver eso, la pelinegra miro confusa al rubio—¿Poder regenerarte es lo que te preocupa?— pregunto creyendo que era algún tipo de broma.
—Se como es la regeneración, usaba chakra yang para potenciar la división celular en mi cuerpo, pero hay una diferencia, mis telomeros se acortaban cada vez que hacía eso, viviría poco más allá de los 30 años de haber seguido así— declaró antes de que él agua le cubriera nuevamente, y ella mirara como el rubio se quedaba callado—. Pero hay un límite para lo que pueden hacer, los míos siguen como están en su estado normal, cada vez. Sin importar la herida, sin importar la velocidad. No regeneras extremidades por división celular acelerada, mucho menos iguales a las anteriores.
Ella se quedo en silencio, y se sentó en el suelo, analizando al rubio de pies a cabeza—¿Cuánto Chakra tienes?— le pregunto de repente.
—…¿A que viene la pregunta?
—Usabas Jutsus que seguramente gastan una cantidad enorme de Chakra cuando peleábamos, y no te mirabas cansado en lo más mínimo— comentó ella, antes de encogerse de hombros—. Aunque también peleaba mucho físicamente, así que es difícil decir.
—…No lo se… jamás lo he sacado todo, cuando te cansas o agotas tu Chakra, al recuperarte tienes más… ¿Cuánto se supone que tengan después de pelear por tanto tiempo en el mundo gourmet? Nunca me canso y la energía que tengo prácticamente nunca termina.
La pelinegra se quedo callada al escuchar eso—¿El mundo…? Oh… hohoho, ¡Jajajaja! Esto tiene que ser en verdad un chiste, uno muy divertido.
—…Pues no le veo lo gracioso— comentó Naruto mientras la veía fijamente, sintiendo como su ira lentamente subía.
Ella se tomo el estomago, tratando de no reír más, pero siendo incapaz—En el mundo gourmet, incluso las más débiles de las bestias tiene un nivel que supera a las bestias con cola, y esto segura que te enfrentaste a algunas de las más poderosas, y probablemente usaste el Jutsu Quimera para devorarlos, tienes más Chakra que las bestias con cola, niño.
—…¿Qué hay con eso?
—Si conoces una ley importante, es que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma— comentó ella, antes de encogerse de hombros—. Y aunque podrías violar dicha ley de alguna manera, no cambia el hecho que la energía no va a desaparecer— comentó antes de sonreír divertida—. El Chakra existe más allá de lo físico y espiritual, mientras una fracción de tu Chakra exista, tu ser entero está anclado a este mundo. No sólo tienes una cantidad enorme de Chakra, pero a cada momento absorber más y más energías del ambiente.
—…
—¿Lo comprendes no es así? ¿Cómo se siente, Naruto-kun? ¿Ser un niño que antes podía morir con el más mínimo soplo y ahora que la inmortalidad forme parte de tu ser?— pregunto ella divertida—. Aunque hay cosas que te pueden matar todavía, probablemente. El tiempo no será una de ellas, es casi gracioso cuando lo piensas. Creo que tenias una novia, ¿no? Me pregunto cómo se verán en 50 años, una mujer mayor con un chico de… ¿Cuánto tienes? ¿16, 19 años?
—Ya tengo lo que necesito saber, si valoras tu lengua, deja de hablar.
—Es como si la vida crea a monstruos como tu y yo, para sacarle el dedo medio a la muerte. Ahora la cosa va a ser como resolverás eso con tus queridos amiguitos.
Los dedos de Naruto crujieron, girando el cuello para ver a la Sannin de las serpientes, y ella creyó que le atacaría al ver esos ojos rojos con la esclerótica oscureciéndose.
Sin embargo no dijo o hizo nada. Simplemente se calmo de repente, suspirando mientras se quedaba pensando.
—Hay comida en el templo por si quieres comer, porque no lo necesitas aquí, volveré a ver si necesito preguntar algo o si quiero golpearte de nuevo— dijo sin más mientras creaba un portal enfrente suyo y caminaba hacia él.
—No estaba mintiendo, tus habilidades con el Chakra están prácticamente en su etapa de infante. Tienes un potencial enorme que no has notado— declaró la pelinegra, sintiendo como su conexión con su propio Chakra se iba nuevamente.
Naruto le dijo unas simples palabras—Estas a dos palabras de que te licue la lengua con plasma.
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El sonido de las palmas del puño suave golpeando contra el tronco se encontraba en uno de los campos de entrenamiento privados de los Hyuga.
Ese era el sonido que Naruto conocería en cualquier lado.
Aunque nunca había tenido un Dojutsu tan a fin como el Byakugan, el puño suave, con un flujo tan suave como el agua era una forma excelente de mejorar el control de Chakra.
—¡Hey! ¿Tienes espacio para uno más?— pregunto el rubio en voz alta mientras alzaba una mano, parado sobre una pared al otro lado del compuesto Hyuga.
Neji Hyuga giro la cabeza de golpe, activando de golpe su Byakugan cuando una presencia desconocida apareció—¿Tu…? ¿Cómo entraste sin que los guardias te notaran?
El castaño miro al rubio que se acuclillo para verlo…
Miraba todo en blanco y negro al usar su Dojutsu, todo a excepción de su red de Chakra y el Chakra mismo.
Cuando miro a Naruto sólo miraba al mismo blanco y negro, que podía encontrar en una pared o en un árbol.
—Soy bueno escabulléndome— fue la simple escusa que le dio.
—…¿Qué es lo que quieres aquí entonces?— pregunto nuevamente mientras veía al rubio brincar de la pared.
Ni siquiera escucho algún sonido cuando tocó el suelo, o cuando empezaba a caminar hacia él, era como si no estuviera allí, si no se hubiera presentado antes, no lo habría notado—Quiero hablar contigo— comentó mientras veía como el Hyuga se relejaba, las venas dejando de marcarse alrededor de sus ojos.
—No tengo nada que hablar contigo, pero si me vas a dar la misma charla que mi sensei trato de darme puedes guardártela— declaró el castaño dándose la vuelta.
—¿Quieres que te quite la marca que tienes en la frente, "Hotaru"?— pregunto Naruto de repente.
Neji se quedo quieto, antes de siquiera dar un paso más, y giro la cabeza tal velocidad que casi se le rompía el cuello, para ver al rubio a la cara con genuina ira, prácticamente libido al oírle—¿Dónde… escuchaste… ese nombre?— siseo cada palabra que prácticamente chorreaban odio.
—Tu madre murió poco después de que nacieras, y lo último que ella le pidió a tu padre fue que llamara a su hijo Hotaru. Y lo hizo, como prometió. Pero no le prometió que no llamaría a su único hijo por un apodo, ¿no? Como una vez, regresando de una misión, descubrió un desastre sorprendentemente grande que su revoltoso niño, de tres años, había dejado en la cocina. "Ese chico debe tener un tornillo suelto en alguna parte"
—…— el Hyuga se quedo callado al oír eso, mientras entrecerraba los ojos.
—"Mi pequeño tornillo suelto" así te llamaba tu padre, ¿no? De allí viene Neji— el Ojiazul se encogió de hombros—. No te llamare así ya que no te gusta tu nombre normal, o recordar lo que significa.
—Ve, al grano— hablo el Hyuga tratando de calmar su propio enojo.
Naruto se llevó la mano a la chaqueta, y de ella saco un pergamino—Me acabo de robar esto de la bóveda que tenía la rama principal, tiene tu nombre en una firma que supongo es de tu padre— se lo lanzó al castaño, quien lo atrapó… desconfiado.
—¿Lo leíste?
—Puedo leer la mente, Neji. No tengo necesidad de hacer eso para saber los secretos de una persona, pero yo más que nadie se cuando se aprecia uno como para revelarlos— declaró sin más, mientras el Hyuga abría el pergamino.
Naruto no era tan bueno leyendo las emociones de las personas, pero por la expresión cambiante en la cara del Ojiblanco, pasaba de incredulidad, shock, negación y finalmente realización.
—Está es… la letra de mi padre… es genuina— comentó mientras bajaba el pergamino de forma lenta—. Él… él… ¿hizo esto… voluntariamente?
Naruto podía comprender como se sentiría Neji. La posible reacción y los sentimientos que tendría ante el hecho de que el hombre accediera voluntariamente a los planes de los Ancianos del Clan y, por lo tanto, eligiera dejar a su hijo solo en el mundo, lo llenó de una gran cantidad de ira, traición y puro dolor.
Pero también podía entender a Hizashi.
La imagen de Akimitsu ayudándole a levantarse después de la pelea contra Hiruko y la sensación de hermandad genuina es algo que podría saber que influenciaría a muchos.
—¿Qué piensas de tus compañeros, Rock Lee y Tenten?— pregunto simplemente mientras se iba a sentar a una banca cercana.
—Son mis compañeros, nada más que eso, y Lee sigue siendo demasiado terco como para comprender que no puede evadir lo que es el destino— declaró el Hyuga.
Una sonrisa divertida surco la cara de Naruto— Y aún así viste que tan duro golpeó a ese chico de la arena— respondió el Ojiazul divertido.
—Aun así perdió. Estaba destinado a perder, de la misma forma que mi padre estaba destinado a ser sacrificado por la rama principal, de la misma manera que… yo lo estaré— hablo mientras bajaba el pergamino, bajando lentamente la voz.
—Podría estar discutiendo contigo todo el día acerca de cosas del destino, pero nunca soy de hablar mucho, así que suena mejor que si te lo demuestro con acciones más que con palabras— el Ojiazul se quedo viendo al cielo unos segundos—. Lee te considera como un hermano y alguien a quien superar, y Gai te considera como un hijo, a todos ustedes— dijo mientras veía al Ojiblanco quedarse callado ante eso—. Si puedes entender eso, puedes entender que la familia no se marca como esclavos entre si por quien nació primero, así que te pido que hagas algo, no por mi, no por tu equipo ni por tu padre. Haz algo por ti mismo en tu vida.
Neji miro los ojos de Naruto, el le extendía la mano, mientras esos ojos de color azul tenían un brillo eléctrico que un humano normal no debería tener—…¿Qué es lo que quieres que haga?
—Libérate a ti mismo, vive fuera de esa marca en ti y en tu sangre, fuera de ésta aldea— declaró mientras cerraba su mano en un puño—. Independientemente de tu respuesta, me iré de esta aldea en un tiempo, cuando eso pase. ¿No quieres una segunda oportunidad para tu clan? Nada de ramas, nada de sellos en tu frente, solo un nuevo hogar.
El castaño se quedo callado, y luego pregunto, con un atisbo de duda—¿Porqué me cuentas esto?
Luego de eso, lo miro extender dos dedos hacia él—Necesito alguien en quien confíe de mi lado.
Y tocó su frente.
Un brillo vino segundos después, durando poco mas de un par de instantes antes de que parpadeara, y sintiera su banda ninja caer.
La atrapó en sus manos, y miro el reflejo.
Su frente estaba lisa, sin nada en ella, mientras que veía como el rubio caminaba lejos de allí—Me tome la libertad de poner un Genjutsu sobre ti lo suficientemente fuerte como para engañar al Byakugan para que los demás vean como si tuvieras la marca, con que finjas dolor cuando la activan será suficiente. Si tienes a algunos de la rama secundaria en los que puedas confiar dímelo y podré hacer lo mismo con ellos.
—Tu… tu… ¿Cómo… porque?— esas eran las preguntas que podía hacer.
—¿Te lo dije, no? No está demás tener aliados, y no soy tan bastardo como para no ayudar a alguien que lo merece— comentó antes de quedarse justo a la salida—. Por cierto, en tu pelea con Hinata, hay algo que no pude evitar notar.
—...¿Hmm?
—Kakashi te detuvo porque no le gusta ver alguien inocente siendo asesinado, Kurenai por el cariño que le tiene a Hinata, Hayate por su trabajo como monitor y que tampoco le gusta algo así. Gai fue el único que te detuvo por una cosa— declaró mientras giraba para ver a Neji—. Él creyó que te arrepentirías en el futuro, cuando hubieras matado a la única familia que tenias que te miro con compasión.
Con esas palabras dejadas al aire, Naruto desapareció de allí, dejando a un pensativo Hyuga detrás suyo.
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Nunca fue bueno para dibujar.
Nunca fue bueno para pintar tampoco.
Pero era bueno planificando, sus Jutsus, las técnicas que no paraba de inventar, fueron creadas por varios días de planeamiento.
Sintió los dedos de Eva sobre su cabello, el acto que a una humana normal le cortaría los dedos, para ella era como pasar sus dedos por hilos de seda—¿Qué es esa cosa?— pregunto, estaba acostado sobre los muslos de la rubia.
Tenía un cuaderno en sus manos, y un lápiz, y en la hoja había un dibujo, una criatura de 6 brazos y un anillo en su espalda. Era un dibujo bastante detallado, aunque con muchos borrones y líneas—¿Hmmm? Ah, esto— dijo el rubio mientras se rascaba la mejilla al ver su arcaico dibujo—. Hace un tiempo me enfrente a un tipo llamado Kiyoshi, ere fuerte, muy fuerte. Tenía esta… rara habilidad proveniente de sus ojos, donde invocaba a una criatura gigante hecha de Chakra, con el tamaño de un Bijuu— declaró mientras recordaba las cosas por las que había pasado en el País de las Olas—. He peleado con criaturas de mayor tamaño con solo mis puños, pero… no se, considere crear mi propia versión de ello— comentó mientras movía el lápiz en su mano.
La Tokisada alzó una ceja, con curiosidad brillando en sus ojos—¿Oh? ¿Y eso?
Las mejillas del rubio se pusieron levemente rojas, y se tapó la cara con su libreta—Bueno... Creí que se vería genial.
Eva quito la libreta y le miro con una sonrisa pícara—Y dices que no eres un nerd— le dijo ella divertida antes de besar en los labios al rubio. Este devolvió el beso aunque de forma algo gruñona, antes de que ella le acariciara las marcas en las mejillas.
—Jaja, que graciosa. Ya no puedo parar de reír— declaró Naruto mientras se cruzaba de brazos y miraba a otro lado.
Ella no pudo evitar sonreír.
La actitud de Naruto siempre era una neutra, pero no por las razones que uno creía, el simplemente no saber cómo expresar sus sentimientos no equivalía a la carencia de estos.
Era introvertido y poco social, como tal, el hecho de parecer alguien frío era simplemente que nunca nadie se había acercado lo suficiente para ver al verdadero Naruto.
Nadie excepto Satsuki y Shino, para luego extenderse a Abi y su equipo, y ahora ella, y las demás que le habían dado una oportunidad a conocerlo. Se había abierto más y había aprendido más como ser feliz.
Era como un niño, cuando algo le mostraba cariño, lo mantenía lo más cerca suyo posible.
—…¿Pasa algo?— el rubio se quedo callado después de por hablar a Eva, mientras enfocaba su audición de la mejor manera que pudiera.
Un terremoto azotó la tierra de repente.
Naruto miro hacia abajo por unos segundos antes de que el movimiento se detuviera, entrecerró los ojos antes de mirar hacia arriba.
No sabia mucho de astronomía, pero estaba seguro que un eclipse solar no debería de estar sucediendo de la nada.
—Será… mejor que nos vayamos a casa— dijo el rubio mientras levantaba a la Tokisada con suavidad en forma de princesa y eran cubiertos por la armadura del elemento rayo.
Salió de allí a una velocidad tal, como para que Eva simplemente parpadeara antes de notar que estaban en el hogar de Naruto, el eclipse soltando una luz roja que acentuaba la oscuridad de todo.
Solo se detuvo para abrir la puerta, y el oído del rubio se puso alerta cuando escucho algo a un lado suyo.
Era el sonido de la televisión encendida, y podía oír el palpitar pesado del corazón de Tsunami.
Camino por la entrada de su casa hasta la sala, viendo a la mujer pelinegra parada enfrente del televisor, con expresión de estar en shock.
—"El País de las Olas ha quedado completamente devastado, enviamos imágenes desde el lugar de los acontecimientos en vivo…"
Las noticias en las naciones elementales normalmente eran acerca del clima, o de un posible conflicto entre naciones.
Una cosa muy diferente era ver a un grupo de personas con cámaras, acompañados de un gran número de Shinobis y mercenarios, en lo que parecía un enorme cráter en medio de la nada.
La boca de Naruto se seco al reconocer los bosques de alrededor con los paisajes del puente y el pueblo cerca de allí.
Más de trescientos hombres y mujeres considerablemente fuertes acompañaban a las personas con cámaras, en lo que solo se veía como un terreno muerto, habían pasado varias horas desde que estaban allí, eso era lo que se podía corroborar ante el campamento que habían armado alrededor del enorme agujero que era ahora el País de las Olas.
Un grito desgarrador, del tipo que enviaba escalofríos por la piel, se escuchó, y el enorme gruño concentro su atención de donde provenía.
Un hombre, uno de los mercenarios, estaba tambaleándose mientras gritaba, su cuerpo brillaba con sangre incluso en la tenue luz que daba el eclipse, y se agarraba desesperadamente un torniquete alrededor del muñón destrozado de su brazo derecho.
Mientras los ninjas y los mercenarios observaban, el hombre dejó escapar otro grito, uno nacido más de horror que de dolor.
Los médicos que allí habían fueron corriendo a estabilizar rápidamente al hombre y lo llevaron a una carpa. Sus gritos eran demasiado incoherentes para transmitir información valiosa, pero no necesitaban que les dijera que algo terrible había sucedido en el campamento.
Había un rastro de sangre que se dirigía al agujero donde antes estaba el país de las olas, mientras que los que llevaban las cámaras se dirigían allí, Naruto no pudo evitar sentir un mal presentimiento.
Cuando llegaron, estaba demasiado oscuro como para que la cámara o las personas supieran lo que pasaba. No podían ver mucho en la oscuridad, pero podían oír.
Y en el caso de los que estaban allí, oler.
Los gritos rasgaron el aire como katanas.
Algunos eran de los moribundos.
Algunos eran de los aterrorizados.
Y algunos no parecían humanos.
Algo salió del agujero, no alguien, algo.
En ese oscuro día, los mercenarios relativamente poco entrenados se dispersaron en un pánico ciego, que se aprovechó de lo que sea que los atacara.
Ninguno de los Shinobi captó más que un atisbo de algo oscuro y grande moviéndose entre las masas.
Donde quiera que fueran, los gritos seguirían.
Naruto miro a Tsunami taparse los oídos, e hizo lo mismo con Eva, mientras que veía la oscuridad que captaba la cámara y escuchaba esos ensordecedores gritos.
Siguieron así, por varias horas de horror, la cámara botada en lo que fuera que quedaba del grupo.
Parecía que habían pasado días, en un silencio completamente muerto que siguió.
Trescientas personas dejan mucha sangre y mucha carne cuando son masacradas como ganado en un matadero.
El eclipse soltó un brillo rojo más poderoso, lo suficiente como para iluminar el lugar.
Le tapó los ojos a Eva cuando una cosa se paro enfrente de la cámara.
La criatura había sido diferente a cualquier bestia o invocación que haya sido vista por los ojos humanos.
Con una piel tan negra como la noche cubierta de sangre y entrañas, se elevaba en dos piernas flácidas y esqueléticas, alcanzado los cuatro metros sin dificultad, cada hueso de su cuerpo pegado a la piel rugosa, espinas saliendo de su cuerpo, brazos delgados y rígidos llenos de trozos de carne, sin nariz, oídos, ojos u boca, solo una enorme boca llena de dientes amarillentos y putrefactos, sin lengua, y un par de cuernos que coronaban su apariencia como una bestia salida del infierno más pútrido.
Tsunami no pudo ver más mientras se daba la vuelta, y el rubio guardo silencio.
Noto como la cosa empezaba a caminar de forma rígida… y sus pies eran seguidos de unos iguales a los suyos, por decenas, cientos… miles.
Y entonces lo vio.
Era un ser humanoide, con decenas de metros de altura, un gigantesco guerrero equipado con una decorada armadura de metal negro y bronce con caras gritando en agonía y con dientes afilados como cierras en sus bocas, empuñaba una gigantesca arma que resplandece con un feroz fuego interior. Su cuerpo era robusto y musculoso; su rostro era temible y observaba con expresión bestial al frente de su pesado casco.
Naruto reconocería el aura de ese tipo de seres sin problema alguno.
Uno de los Ruines con los que había peleado en el País de las Flores del Cielo.
Lo miro alzar sus brazos y soltar un ensordecedor rugido, la cámara siendo destrozada en un instante, dejando nada más que estática.
Y el rugido se escuchó por todo el cielo de las naciones elementales, un bramido que clamaba por sangre y muerte.
Eva se abrazo más fuerte contra su cuerpo, y mientras Naruto se mantenía callado, le acarició el pelo suavemente, antes de que la separará de su cuerpo suavemente.
La sentó en uno de los sillones al lado de Tsunami, y camino a la puerta lentamente.
—¿Ruto? ¿¡A donde crees que vas!?— le grito Tsunami apenas salió del shock en el que estaba.
El rubio se giro levemente para verla, tenía una expresión aterrada, no… horrorizada sería más precisa, mientras que él la veía de forma neutra—¿Recuerdas lo que te dije hace tiempo, sobre que quería volverme fuerte para protegerles?...Esas cosas son de donde proviene Eva, y estoy seguro que van a venir por ella, además, acaban de destruir tu antiguo hogar, no veo porque no ir a encargarme de ellos.
—No vayas— prácticamente en un hilo de voz dijo Eva—. Me entregaré con ellos para que no ataquen, por favor, por favor no vayas Ruto— ella se levantó de golpe, y fue corriendo hacia él, abrazándolo de la pierna, como para querer evitar que se fuera.
El rubio guardo silencio, mientras se acuclillaba para tenerla al frente.
Podía prácticamente sentir como el corazón de ella palpitaba como loco de puro terror, tenía miedo de que Naruto se fuera después de haber visto… ese horror ante ella.
—Cómo si fuera a dejar que eso pasará— declaró el rubio tomando de las mejillas a la rubia y plasmando un beso en la frente de ella—. Confía en mi, puedo con ellos yo mismo, no voy a dejar que un montón de fenómenos vengan a atacar a donde vivo, o a las personas que amo en dicho lugar.
Sin embargo, Tsunami intervino—Ruto… sabes que te amo, y eres la persona más fuerte que conozco, pero esas cosas no son algo con lo que debas pelear, ni siquiera tu, esas cosas eran monstruos, no puedes solo…
El rubio no dijo nada, simplemente se dio la vuelta, y aparto con delicadeza a Eva.
Dos alas de color blanco salieron de su espalda, mientras caminaba por la puerta, sin decir ni una sola palabra, mientras las alas se extendían.
Pero antes de siquiera hacer otro movimiento, se giro para verlas.
—Confíen en mi.
Esas fueron sus únicas palabras.
Los ojos de Naruto no eran rojos normalmente, eso era algo que reconocerían en cualquier lado, y que pudieron ver antes de que diera un simple aleteo, y se lanzará a los cielos oscurecidos.
