Errores de Dos Generaciones

Capítulo 14

Candy por su parte luego de esa comida tan incómoda que había sostenido con la señora Elroy había preferido salir a tomar aire al jardín de la hermosa mansión de Chicago en donde los sirvientes muy amablemente habían construido un pequeño mirador en donde a ella le gustaba ver los atardeceres, muchos de ellos en compañía de Albert.

Hay Albert… acaso es cierto que me amas…-dijo Candy entre suspiros

Porque suspiras Candy-dijo Michael llegando cerca de ella

Michael que haces aquí-dijo Candy acercándose a saludarlo

Pues… vine a buscarte… pero te ví a lo lejos acá y decidí no entrar a la mansión-dijo Michael

Claro… bien aquí estoy y el milagro de tu visita-dijo Candy

Bueno… vine a despedirme Candy-dijo Michael

A despedirte… vas a España-dijo Candy

Si Candy… además tu amiga Paty vendrá conmigo-dijo Michael

Paty… ella irá contigo-dijo Michael

Si claro… ustedes ya casi son mayores de edad no hay ningún problema que venga conmigo-dijo Michael

Y ella porque se va contigo-dijo Candy

Veo que no estabas enterada, perdón por ser tan indiscreto… lo mejor será que me vaya-dijo Michael

Pero… a que hora se van?-dijo Candy

Partimos a la media noche-dijo Michael

Media noche…-dijo Candy

Si Candy, espero puedan despedirse de Paty… espero verte pronto-dijo Michael

Claro... nos veremos-dijo Candy

Candy regresó luego de la conversación con Michael ya con la mirada fija a lo que quería, corrió hasta su habitación y comenzó a escribir como loca, las tres cartas que quería entregar se convirtieron en una sola por lo que decidió dejarla sobre su almohada y preparar su maleta.

Paty por su parte ya tenía listo su pequeño equipaje y una carta para Archie todo presto y dispuesto para irse, cerca de la media noche saldría sin que nadie la viese e iría a buscar a Stear, lo tenía que encontrar, quería tener aún esperanza. En la cena, ambas chicas estaban abstraídas por sus pensamientos hasta que Albert inició una conversación.

Paty…me enteré que te has diplomado-dijo Albert

Si… eh si-dijo Paty

Es cierto eso? Y porque no nos dijiste?-dijo Archie

Bueno… es que no tuve tiempo de decir nada… fue a penas unos días y luego las fiestas de fin de año-dijo Paty

Candy tu lo sabías-dijo Annie

Saber que…?-dijo Candy

En que piensas Candice-dijo Elroy

En nada tía-dijo Candy

Está bien… no te preocupes-dijo Elroy- tu sabías que Paty se había diplomado como enfermera-dijo Elroy

Ah si… me lo dijo hace unos días-dijo Candy

Bueno pero entonces… debemos celebrar no les parece- dijo Albert

Si claro-dijeron todos y Albert pidió una botella de champagne a sus sirvientes quienes rápidamente la trajeron- ahora si celebremos-dijo Albert

Está bien…-dijeron todos los demás

Todos celebraron con copas de Champagne, Candy y Paty pensaron en que lo que se estaba celebrando era su despedida pues en unas horas ambas sin saberlo estarían montadas en un tren camino a New York y luego a España embarcados en el puerto South Hampton. Y en efecto así pasó, Paty salió despacio sin hacer ruido pensando en que nadie en absoluto la había visto, sin embargo no contaba con que Candy iba tras ella siguiéndola a la estación. Al llegar Michael vió a Paty y le saludo cordialmente, sin embargo a su vista estaba Candy y se sorprendió al verla ahí.

Candy…-dijo Michael

Que dices?-dijo Paty volteando

Es Candy-dijo Michael

Paty creíste que te irías así nada más sin despedirte-dijo Candy

No… bueno te dejé una nota, pensé que estabas dormida-dijo Paty

Como vez que no…-dijo Candy

Vienes a detenerme-dijo Paty

No… vengo a acompañarte, eso si Michael me lo permite-dijo Candy

Claro que si-dijo Michael- pero no me gustaría que fueras es demasiado peligroso-dijo Michael

Por favor… necesito alejarme de aquí-dijo Candy

Está bien… suban entonces-dijo Michael subiendo al tren que se dirigía a New York

Por su parte los Andley dormían tranquilamente en la mansión mientras que George en su casa estaba sumamente desesperado, en sus sueños veía a Rosemary alejándose con varios moretones mientras Brower la tomaba fuertemente del brazo y el simplemente no podía soltarse de las cadenas que le amarraban a la pared.

No!-dijo George – que me pasa… estoy sudando, no es para menos-dijo George- no sé, que me pasa debo ir a la mansión Andley-dijo George sintiendo un deseo inmenso de dirigirse a aquel lugar.

Así se baño cambio y arreglo, tomó su auto y se dirigió a toda velocidad a la mansión Andley apenas el alba bañaba todo Chicago con su hermosura y George estaba a punto de llegar a la mansión en donde un sirviente abrió la reja, su corazón se aceleraba cada vez más, al entrar a la mansión preguntó por los señores pero la respuesta fue que seguían durmiendo, así que por instinto se dirigió hasta arriba como jamás en todos sus años de servicio lo había hecho caminó hasta la habitación de Albert, pero tuvo que pasar frente a la de Candy en donde la puerta estaba abierta. George se sonrojo al percatarse de ello por lo que decidió cerrar la puerta, sin embargo gracias a los rayos de sol que se colaban por la ventana de la rubia pudo ver que ella no había dormido ahí ese día. El cautelosamente entró a su habitación con toda la pena del mundo encontró una carta que estaba dirigida a Albert en la que en el sobre se escribía un gran Perdón.

George corrió hasta la habitación de Albert pero en la puerta se detuvo, como explicaría el que estaba en la habitación de Candy, como explicaría que estaba haciendo a esa hora en la mansión, como explicaría que el tenía esa carta en su poder. Rápidamente pensó en mentir, seguramente Dios le castigaría por aquello pero necesitaba avisar a Albert, por lo que tocó la puerta pero este no le escuchó a lo que el irrumpió en la habitación.

William… William-dijo George

Ya… tía déjame hoy tengo día libre-dijo Albert

William Despierta-dijo George

George…déjame, George!-dijo Albert levantándose de repente golpeando en la cabeza a George

Me dolio…-dijo George

Que haces aquí?-dijo Albert levantándose

William lo siento pero debes ver esto-dijo George

Que es eso?-dijo Albert

Una carta de la señorita Candy-dijo George

De Candy… jajaja pero si ella esta…-dijo Albert saliendo de su habitación sin bata, simplemente con el pantalón de la pijama a la habitación de Candy encontrando la puerta abierta y la cama tendida, en ese momento la tia Elroy venía saliendo de su habitación y encontró que Albert salía de la de Candy con George tras él

William que crees que haces?-dijo Elroy- y con la mitad de la pijama

Que dice… que dice, donde la encontraste-dijo Albert

Estaba en la mesita de la sala-mintió George

De la sala… tu que haces aquí entonces…-dijo Elroy- que es eso-dijo ella intrigada


Chicago Ilinois, Estados Unidos.

1 de enero de 1916

Querido Albert…

Perdóname por salir así de improviso, me enteré que Paty se diplomó de enfermera porque quiere enrolarse en la guerra y buscar a Stear, comprenderás que no puedo permitir que se vaya sola, créeme que te voy a escribir, debo ir tras ella quizá logre que ella desista de su cometido, pero si no lo logró me veré en la obligación de ir con ella para donde la manden.

Dile a Archie y a la Tía que no se preocupen, no nos arriesgaremos ni mucho menos iremos a matarnos a balazos, irémos a curar enfermos, tu no te preocupes y aunque uses todas tus influencias no dejaré que nos traigas de vuelta. Dile a George que te cuide y George... no dejes que haga una locura, tu más que yo sabes de lo que él es capaz y recuerda que el tiene ya varias responsabilidades que cumplir, por favor ponlo en cintura.

Con Amor Candice White Andley.


Como se le ocurre-dijo George

Tengo que buscarla!, tengo que buscar a Paty también-dijo Albert

Hey espera… debemos pensar-dijo Elroy

Pero tía no hay nada que pensar-dijo Albert

Claro que si… recuerda que no hay solo un hospital en Europa-dijo Elroy

Las pueden mandar a cualquiera-dijo George

No lo sé, si es necesario iré a buscar a todos los hospitales, clínicas y demás si es necesario pagaré millones para que me la traigan de vuelta-dijo Albert

Tranquilo William, mira de seguro van camino a New York si es que ya abordaron un tren, recuerda que solo el personal militar tiene derecho a abordarlos, y sobre todo ahora que es año nuevo-dijo George

Entonces… que hacemos-dijo Albert

Tranquilízate, haber… vamos a la estación allá algo deben saber-dijo George

Albert… Albert Paty se escapó quiere ir a la guerra-dijo Archie

Archie…-dijo Albert

Que haces… tio tu pijama, George que haces… aquí-dijo Archie

Que decías-dijo Albert

Ah si…Paty me dejó esta carta, dice que se va a la guerra a buscar a Stear, no podemos permitirlo, creo que no tiene mucho que se fue podemos alcanzarla-dijo Archie

Debemos cambiarnos-dijo Albert

Si…-dijeron Archie y Elroy

Yo pediré mi auto-dijo George bajando las escaleras

George daba vueltas en la planta baja esperando a la familia Andley bastante intranquilo, todos ellos fueron camino a la estación de tren en Chicago, a las ocho de la mañana ingresaban ellos a la estación y el próximo tren a New York estaba por salir. Elroy, George, y Albert preguntaron si una joven con el nombre de Candice White se había anotado en la lista y efectivamente Candice White iba a bordo del ultimo tren a New York.

Está seguro-dijo Albert

Si señor-dijo el hombre

Y Patricia O-Bryan-dijo Archie

Si ella también se supone que son enfermeras militares-dijo el hombre

Enfermeras militares-dijo Albert

Si señor, van directo a Europa-dijo el hombre

Y que podemos hacer para que las regrese –dijo Albert

Nada señor, -dijo el hombre

Cuanto quiere para que regresen el tren-dijo Albert

Señor… perdone no puedo hacer eso-dijo el hombre un poco molesto

Le doy lo que quiera… incluso le regalo lo que desee por favor no deje que embarquen a Europa-dijo Archie

Señores… ustedes por ser burgueses creen que pueden sobornar a cualquiera con dinero-dijo el hombre- perdón pero tengo trabajo que hacer

Entonces… digame cuando sale el otro tren a Chicago-dijo George

Ahora mismo-dijo el hombre

Puede darme un lugar aunque sea… en ese tren le prometo que no hare nada malo-dijo George

Claro que no… ese tren ya está lleno lleva soldados y personal médico-dijo el hombre

Pero…-dijo Albert siendo interrumpido por George

Por favor… déjeme subir a un tren… quiero… encontrar a mi hija-dijo George

Señor…-dijo el hombre

Por favor… se lo ruego… quiero encontrar a mi hija, ella es la única familia que me queda… mi esposa murió y si ella se va a la guerra la perderé para siempre-dijo George

Ella que es de ustedes-dijo el hombre viendo a Albert y a su familia

No son nada… ellos son mis patrones, quieren mucho a Candy, ella es la felicidad del lugar, por favor-dijo George suplicando al hombre

Está bien… pero no pueden irse en este-dijo el hombre

Entonces…-dijo George

Ah… esta bien… hay un tren que sale a media noche… pueden partir en ese… pero no pueden ir todos-dijo el hombre

Claro… claro-dijo George

No se preocupe señor, encontrará a su hija-dijo el hombre

Muchas gracias-dijo George apenado

Cuando el hombre se hubiese ido todos vieron a George inquisidoramente pues todo lo que había dicho era una buena actuación, Elroy le veía y pensaba en aquella pequeña que había nacido muerta en los brazos de la partera.

Que pasa?-dijo George apenado

Wow… enserio fue muy creible-dijo Archie

Que cosa?-dijo George

George acabas de suplicar como un padre desesperado-dijo Albert

Que más les da… de todas maneras no es mentira lo que dije… bueno no todo, además ya tenemos tren eso es lo que importa-dijo George caminando rápidamente a la salida

Está bien, vamos a hacer las maletas-dijo Archie

Yo me quedaré aquí William, tu, Archie y George deben buscar a Candy…-dijo Elroy

Mientras tanto a George se le ocurrió la idea de que no detendrían a Candy ni a Paty pues les llevaban un día de ventaja, así que decidió dirigirse a la oficina de telegramas a mandar uno urgente, para New York, quizá aún debía acordarse de él y por si acaso mandaría otro a alguien que deseguro estaría interesado en el bienestar de Candy.

Los Andley subieron al tren mientras Elroy y Annie los despidieron pidiendo que encontraran a Candy y a Paty pues no podían embarcarse pues de seguro ahí si las perderían puesto que los barcos por el momento solo embarcaban diplomáticos, militares y equipo médico.

Mientras tanto Candy por su parte había llegado a New York junto a Michael y Paty, ese día estaba previsto que embarcaran pero el barco tenía un retraso así que lo harían al día siguiente, Michael por su parte pagó habitaciones para hospedarse junto a las chicas mientras embarcaban.

Al día siguiente por el medio día Terry iba llegando a casa de su madre, ambos estaban sentados bebiendo cada uno por su lado comentando acerca de las próximas puestas en escena que Robert tenía en mente y obviamente luego del escándalo de que ambos eran pareja Robert quería aprovecharlo. Sin embargó, su charla fue interrumpida por uno de los sirvientes de Eleonor, ella sorprendida recibía el telegrama en sus manos pues le había llegado un telegrama desde Chicago.

Y tu que tienes en Chicago?-dijo Terry

Bueno yo…-dijo Eleonor

De quien es… George… George Johnson… el es de los Andley, es el mano derecha de Albert-dijo Terry- tu como lo conoces?-dijo Terry

Y si vemos que dice-dijo Eleonor

Claro-dijo Terry


Chicago Ilinois, Estados Unidos

2 enero 1916

Eleonor Baker

No sé recordarse de mí, ayuda Candy peligro, detenerla, ir a Europa, enfermera militar, urgente

Gracias.


Candy…-dijo Eleonor

Que Candy va a la guerra-dijo Terry

Tenemos que ir al puerto...-dijo Eleonor

Que pasa… hija?-dijo una mujer canada que bajaba las escaleras vestida elegantemente- oh Terry querido estás aquí

Abuela… ven acá-dijo Terry

Que pasa…? Porque esas caras-dijo la mujer mayor

Mamá la amada de Terry se va a Europa como enfermera militar, debemos detenerla-dijo Eleonor

Yo voy con ustedes… hace mucho que no tengo tantas aventuras-dijo la mujer

Esta bien abuela, pero con cuidado-dijo Terry

Ambas mujeres y Terry se subieron al bello Rolls-Royce que Terry tenía como auto y se encaminaron al puerto lo más rápido que pudieron pues debían detener a Candy de subirse en ese barco.

Por su parte Candy se colocó el uniforme de enfermeras militares para que las dejaran embarcar a Europa en donde Paty buscaría a Stear, mientras que el cirujano que las acompañaba veía esta oportunidad como el momento perfecto para conquistar a Candy y protegerla. Los tres hicos subieron al barco repleto de militares y equipo médico que ya los esperaba, el barco había comenzado a alejarse despacio y sin prisas pues últimamente había ocurrido varios accidentes en el puerto.

Candy veía hacía la ciudad que nunca duerme, pensando en Terry, en la noche en la que se separaron, quizá si Susana no hubiese mostrado su lado amable y se hubiese portado mal con ella jamás hubiera dejado a Terry en sus brazos,

Que estaría haciendo él en ese momento- Se preguntaba

Sin saber que desesperadamente en ese momento ese guapo moreno se había bajado del auto para correr tras el barco que se alejaba de su vista, a lo lejos logró divisar un cabello rubio y un cuerpo pequeño enfundado en un uniforme de enfermera militar, su unico instinto fue gritar su nombre, sin embargo en ese momento un militar le abrazaba evitando que volteara y lo viera, en ese momento una ira se apoderó de el y miles de ganas de saltar a ese barco y tirarle uno a uno los dientes a ese hombre que abrazaba a la que el creía su Candy.

Candy por su parte aunque absorta en sus pensamientos veía hacia la ciudad pensando en que quizá ese viaje le ayudaría a encontrar su destino, ella se había volteado a caminar para su camarote cuando escuchó que alguien le gritaba.

Candy!-se escuchó entre todo el bullicio del puerto

Esa voz…-dijo Candy intentando voltear pero en ese momento Michael la tomó por los hombros

Candy… aquí estas-dijo Michael

Michael tu me llamabas…-dijo Candy

Si... pensé que te habías quedado en tu camarote, cuando no te ví salí a buscarte-dijo Michael

Bien ya me encontraste-dijo Candy

Vamos Candy… necesitan a todo el personal de salud en el restaurant, quieren darnos unas instrucciones, Paty está allá-dijo Michael

Si claro-dijo ella brindándole una cálida sonrisa

Por su parte Terry estaba con los nudillos blancos sosteniendo las barandas que lo separaban del mar mientras su madre y abuela llegaban detrás de el

Terry-dijo Eleonor

Ella iba ahí… lo sé-dijo Terry

Vamos hijo… ven acá buscaremos la manera de traerla de vuelta-dijo Alexandra viendo a su nieto

Está bien…-dijo Terry

Ellos bajaban del lugar para salir del puerto e ir a la taquilla a preguntar si podían conseguir algun boleto cuando se encontraron con tres hombres desesperados que buscaban el barco que zarpaba a Europa.

Señor ya le dije que se acaba de ir-dijo un hombre un poco molesto

Pero a donde va…-dijo Albert

No lo sé-dijo el hombre

William Andley-dijo Terry

Terry…-dijo Albert

Amigo…-dijo Terry

Ven acá-dijo Albert abrazando a Terry con tal familiaridad que Eleonor se sorprendio al igual que Alexandra

George…-dijo Eleonor

Eleonor…-dijo George viéndola nerviosamente

Como estas?-dijo Eleonor

Muy bien…y veo que tu…bueno usted también-dijo George

Se conocen…-dijo Albert

Es…-dijo George

Somos viejos amigos-dijo Eleonor guiñando un ojo a George

Ustedes son los Andley no es cierto-dijo Alexandra

Si señora-dijo Albert- William Albert Andley-dijo Albert

Mucho gusto-dijo Alexandra

Archie… -dijo George quien no despertaba de su asombro

Archie que te pasa?-dijo Albert

Es… es… es… es….-dijo Archie

Que pasa? Habla de una vez-dijo Albert

Es Eleonor Baker… la gran actriz de Broadway, como es que la conoces tío, George…es… soy… un gran admirador, mi hermano y yo… mi primo Anthony-dijo Archie

Mucho gusto jovencito-dijo Eleonor

Archievald Cornwall Andley-dijo Archie besando la mano de Eleonor

Hey elegante deja a mi madre-dijo Terry

Tu madre… -dijo Archie

Si mi madre-dijo Terry sonriente

Como puede ser tan grande actriz y hermosa mujer, madre tuya… tuya rebelde-dijo Archie

Pues como vez que así es-dijo Terry

Ah… mi sueño era conocerla pero no así…-dijo Archie- menos ahora que es tu madre

Jajaja te la comparto-dijo Terry

Como si te la estuviera pidiendo-dijo Archie

Así estamos quieres pelear?-dijo Terry

Ven acá mejor y saluda a un viejo amigo-dijo Archie

Terry tomó de la mano a Archie y se dieron unas palmadas en la espalda- siento mucho… escuché lo que le pasó a Stear, por mas que quise ya no logré llegar al entierro-dijo Terry

Lo sé… no te preocupes-dijo Archie

Y Candy… la lograron retener-dijo George

Tu telegrama me llegó apenas hace una media hora… no… pudimos llegar-dijo Eleonor

No puede ser…-dijo George

No… lo que no puede ser es que la hayas dejado ir… y encima de eso un militar la esté abrazando-dijo Terry

Un militar?-dijo Albert

Pero…quien?-dijo Archie

Claro…-dijo George

Michael…-dijeron los tres hombres al unísono.

Continuará…