Insumisión

Sonó el despertador, Sev se despertó. "Vaya, no nos ha despertado el sol, y Lauren me estaba abrazando. A ver si lo vuelve a hacer cuando lo apague. Lo ha hecho de inmediato y ha vuelto a abrazarme, con todo el cuerpo pegado a mí, también las piernas desnudas. A ver si ha puesto el despertador un poco antes y tenemos un ratito para estar así. Pero no miro el reloj, le pregunto."

-"¿Qué hora es, Lauren?"

-"Las siete y cuarto."

"Bien…"

-"¿Te importa si me doy la vuelta?"

"No me responde, lo tiene que pensar." Rio. "La voy a animar, necesita un empujoncito."

-"Venga, Lauren, piensa rápido. Sólo tenemos un cuarto de hora."

"Ella también ríe, qué bien le ha sentado. Me voy a dar la vuelta." Lo hizo.

-"Buenos días, preciosa."

Le acarició tiernamente la cara.

-"Cómo me miras, Severus."

-"Porque te adoro, Lauren. Tú también me miras así."

Ella también lo acarició, recorriendo sus rasgos con la punta de los dedos. Quedaron mirándose y acariciándose así durante ese breve cuarto de hora.

"Ya no le apremia el deseo por mí, porque ha estado con Jack y está satisfecha en ese aspecto. Se puede permitir darme y recibir cariño de mí sin desear nada más, qué bien. Lástima que no podamos vernos muy a menudo. Se va a quemar con el giratiempo y las pociones de sueño y debe sacar el TIMO de Defensa."

-"¿Qué tal has dormido?"

-"De maravilla."

-"Cómo me alegro, Lauren."

"Me quedaría así todo el día. Sólo adorándola y acariciándola, aquí, al aire libre, al sol. Ya te digo que mandaría todo a tomar viento fresco y me quedaría a vivir aquí. Pero me rugen las tripas, llevamos veinte horas sin comer. Cuando hagamos así de noche, debemos pensar en traer algo de las cocinas, para volver a cenar antes de dormir."

-"¿No tienes hambre?"

-"Muchísima. Pero me alimento de ti."

Se sonrieron. "Cuántos años debe haber deseado hacer lo que está haciendo ahora mismo. Me adora. Y yo a ella, qué bien." Sev consultó su reloj.

-"Las siete y media, hora de ponerse en marcha" – con una sonrisa triste.

-"Qué pena…" – ella también.

-"Ya, no te preocupes. A la próxima nos tomamos más tiempo si quieres."

-"Claro."

Se levantaron y vistieron rápidamente, recogieron la cama y llevaron todo al interior de la casa, dejando las mantas también apiladas sobre las pieles junto a la chimenea. Sev fue por su mochila, que había dejado en la sala de estar. Volvieron a buen paso por el camino por el que habían llegado la noche anterior, charlando animados. Llegaron a la puerta de la Sala.

-"Las ocho menos cuarto."

-"¿Vamos por separado?"

-"Saca el Mapa."

Lauren sacó el Mapa y lo desplegó.

-"No se ve a Filch" – dijo Sev – "Todavía no ha empezado a rondar, comienza a las ocho. Vamos juntos pero deprisa, aunque Albus todavía no tenga el Mapa, para acostumbrarnos."

-"De acuerdo."

Salieron de la Sala y se dirigieron corriendo al pasadizo del séptimo al tercero, lo bajaron, y de ahí a las mazmorras por las escaleras. "Ya no se trata de andar con sigilo, si no de pasar el mínimo de tiempo al descubierto para cuando Albus tenga el Mapa y quizá lo mire."

Llegaron a casa antes de las ocho menos diez. Al pie de las escaleras que subían a los dormitorios, separadas las de chicas y chicos, le dijo.

-"Dame un beso, preciosa."

Ella se lanzó a sus brazos y le dio un breve y apasionado beso con los labios. Sev le proyectó.

-"Te amo. Hasta dentro de un rato."

Se separaron. "Ella no me ha dicho nada. No importa, ya me lo dice todo con sus actos." Sev subió al dormitorio y fue directo a la ducha. "Hoy no me toca lavarme el pelo, ya lo lavé ayer para estar con Lauren, me lo recojo con el coletero de Audrey para no mojármelo.

Miércoles, mi día de descanso de giratiempo. Ya le dije a Albus que los miércoles los reservaba para mí. Si no me cita para mañana o pasado, voy mañana con Audrey al aula de Artes Mentales, con un día de por medio para ver a Lily el sábado, y para el viernes propongo a Albus una reunión corta, de un par de horas, para hablar de las nuevas demandas." Cuando llegó al Comedor le proyectó.

-"Buenos días, Albus. ¿Pensabas citarme durante esta semana?"

-"No, Prince, lo más urgente ya está hecho. Pensaba dejártela de descanso."

"Y también para él. Por las noches, entre la cena y el toque de queda, está enseñando a ocluir a Genevre, Alice y Frank, por turnos. Y confeccionando su Mapa el resto del día."

-"Genial, pero me gustaría quedar el viernes un par de horas, si puedes. Tengo asuntos de qué hablarte."

-"Por supuesto."

"Otro que está siempre a mi disposición. No sólo soy Jefe de Sly, ya soy director en funciones de Hogwarts. Si nos sobra tiempo, le cuento ya lo del basilisco. Ya se ha recuperado del disgusto de los horrocruxes."

-"¿Hacemos como cuando fui a San Mungo, después de almorzar?"

-"Está bien."

-"Hasta el viernes entonces, si no hay nada nuevo antes."

Proyectó a Lauren.

-"Mi despertar de hoy ha sido de los mejores de mi vida."

La vio sonreír.

-"El mío ha sido el mejor sin duda alguna."

"Cuánto nos queremos." Proyectó a Lily.

-"Cariño, voy a dedicar el desayuno a Lauren. Hablamos en Pociones. ¿Te parece mal?"

-"Claro que no, Sev. Nos vemos en media hora."

-"Gracias, mi amor."

Pasó el desayuno charlando con Lauren, recuperándose por fin del desasosiego que lo había invadido la semana anterior y parte de esa misma noche. En Pociones se repitió la escena del miércoles anterior con los merodeadores. "Esta vez miro con odio a la rata. Bien, le he hecho bajar la mirada también. Dominado, sólo con los ojos. Así que puedo sonreír y guiñar a Remus, que me la devuelve." Le proyectó.

-"Amigo, ya tengo tu Mapa del Merodeador."

Remus rio, bajando la vista avergonzado. Sev continuó.

-"Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas. Travesura realizada."

"A Remus le ha dado un ataque de risa nerviosa." Sev fue hasta su sitio, riendo también. "Lily y Cecile también lo hacen, han adivinado que he proyectado a Remus porque nos hemos reído a la vez. Y Lauren sonríe divertida, sabe que estoy de broma con los Gryff. Los otros tres deben estar pensando cuál es el chiste. Si supieran… El chiste son ellos mismos."

Pasó hora y media de las dos de clase conversando sólo con Lily, acerca de lo que había leído del Vínculo y la Unión de las Almas. "Y el ritual de la cueva ha funcionado, recuerdo todo lo que leí al pie de la letra." Sólo se interrumpió, como la semana anterior, para comunicar a Lauren y sus compañeros las modificaciones en las Pociones. "Como el bocazas de Slughorn vuelva a intentar darnos diez puntos no lo voy a dejar, el Jefe de Sly soy yo." Concluyó.

-"Lily, tengo secretos que no me gustaría que conocieras, pero es primordial para mí saber que podré mantenerte a salvo en todo momento aunque tú ya no confíes en mí."

Lily pensó. "Lo que te decía, si yo faltara, aunque ya no estuviera con él, Sev se hundiría. Por supuesto que nunca le voy a fallar, pero debo tranquilizarlo a ese respecto."

-"Sev, nunca dejaría de hacerlo, pero si eso te hace sentir más seguro y mejor, no me importará conocerte por completo. Al contrario, lo estoy deseando y aceptaré cualquier cosa que venga de ti."

"Justo la respuesta que esperaba."

-"No voy a esperar a ese momento para contarte las cosas. Lo haré poco a poco, en verano, cuando estemos juntos."

-"Claro, Sev, me parece bien. Tampoco me gustaría enterarme de todo de golpe, y menos todavía en un momento así. Debemos hacerlo conociéndonos ya por entero."

"Yo también le estoy guardando un secreto muy gordo, pero se va a enterar en cuanto lleguemos a casa."

-"Eso mismo pienso yo."

"Sé que todo lo demás lo va a aceptar, pero a ver cómo se toma lo de los horrocruxes y lo de Lucius, lo va a pasar fatal por mí. Me he ganado un enemigo mortal que es inmortal."

-"Y Lauren, ¿cómo está?" – le preguntó ella.

-"Pasó toda la noche comiéndose la cabeza, decidiendo si dormir o no conmigo."

-"¿Y al final lo hicisteis?"

-"Sí, al raso, al aire libre. Ha sido fantástico."

-"Vaya, Sev, cómo me alegro. ¿Y qué tal le ha sentado?"

-"De maravilla, está desconocida. Mucho mejor todavía que el lunes y ayer, y eso que sólo hemos tenido un cuarto de hora al despertar para darnos mimos."

-"Sev, te quiere mucho más a ti que a Jack."

-"Ya lo sé, Lily, no hace falta que me lo digas."

-"Tienes que estar con ella al menos una noche por semana."

-"Eso voy a intentar, pero no quiero que se queme con las pociones y el giratiempo. Ha de sacar el TIMO."

-"Pero estar bien contigo le dará gasolina para hacerlo. Que prescinda un poco de Jack."

-"Pues sí. Eso es lo que pienso que debería hacer, pero no puedo hablarle del tema, Lily. Habla tú con ella un rato, seguro que ahora te hace caso."

-"Vale, Sev."

Lily proyectó a Lauren.

-"¿Qué tal, preciosa?"

-"De maravilla, Lily."

"Bien…"

-"Sev me ha contado que ayer estuvisteis estudiando el libro de la Magia Roja."

"A ver si me cuenta algo del tema."

-"Sí, fue muy interesante."

"No me cuenta nada, Sly discreta. Le saco el tema candente, a ver cómo reacciona."

-"Y que dormisteis en la Sala, al aire libre."

-"Sí. Ha sido fantástico."

"Bien… A animarla, sin desvelar que sé que durmieron juntos."

-"Eso mismo me ha dicho él también. Tenéis que volver a hacerlo al menos una noche por semana, de aquí a final de curso, aprovechad el buen tiempo."

-"Claro, Lily. Si Sev quiere lo haremos."

"Vaya, qué raro, ya lo tiene clarísimo. Muy fácil, ahora que se cuide y estudie."

-"Él quiere, Lauren, no lo dudes. Debes cuidarte y reservar tiempo para él y para estudiar. Guarda la energía para las cosas que realmente quieres hacer, has de dar prioridad a lo que quieres tú."

"No me responde, ya está comiéndose la cabeza, no siendo capaz de renunciar un poquito a Jack." Al minuto le proyectó.

-"Es que quiero tantas cosas, Lily…"

"La entiendo, ella sí tiene el corazón dividido. Sería feliz sólo con Sev si él pudiera darle todo, pero no quiere, y también lo entiendo a él. Debo seguir animándola a que encuentre la manera de llevarlo. Organización, como dice Sev."

-"Pues organízate y llegarás a todo. Sabes cuidar de ti misma y lo que necesitas para estar bien. Prioriza."

"Otro largo minuto sin hablar."

-"Está bien, Lily, lo haré. No te preocupes por mí, sigue hablando con Sev."

"Me ha respondido con absoluta seguridad, va a hacerlo." Proyectó a Sev.

-"Sev, ya está."

-"¿Tan rápido?"

-"Sí. Tan rápido."

-"Cuéntame."

Lily le contó.

-"Buf… Ya va a volver a darle vueltas al tema."

-"No lo creo, Sev, para nada. ¿Tiene clase después?"

-"No. Esa hora de optativas la tiene libre."

-"Bueno, puede permitirse pensar un rato en ello, al menos lo hará de modo constructivo. Es cierto que está encantada con la noche que ha pasado contigo, no va a renunciar a esa felicidad."

-"Eso espero."

Siguieron charlando hasta el final de la clase. Cuando Slughorn los felicitó a los siete y de nuevo intentó conceder diez puntos a Sly…

-Veo que todos los alumnos de mi casa han alcanzado la excelencia de nuevo. Concedo…

-¡No! – gritó Sev.

-¿Qué ocurre, señor Snape?

-Para empezar, no me llamo Snape, me llamo Prince, el apellido de mi madre – de malos modos.

Lily pensó. "Su madre a la que recibía en el despacho sin decirle que tiene un hermano. Pero Sev no lo sabe, lo está tratando así por alguna otra razón."

"Ha quedado desconcertado, sin habla." Pensó Sev.

"Wooow… Sev plantándole cara al bocazas, bien. A ver cómo reacciona Slughorn y le vuelve a contestar él." Pensó Lauren.

-Ésa no es manera de tratar a un profesor y menos todavía a su propio Jefe de casa – dijo Slughorn - Debe llamarme señor y hablarme con otros modales.

"Tus ganas, bocazas."

-No, no lo haré – autoritario y tajante - Usted ya no es Jefe de la casa Sly. Lo soy yo.

"Buaaah… Vaya tela. Insumiso a tope, Sly hasta la médula." Pensó Lily.

"No dice nada, sabe que tengo razón. El terceto debe estar alucinando, no saben la que les espera." Pensó Sev.

"¡Toma ya! ¡Sí! Ya te digo que lo eres." Pensó Lauren.

-Señor Snape, pierde usted…

-¡No! Ni me quitas ni me pones puntos. Te callas, bocazas. Vámonos - dijo a su escolta, que ya habían recogido y salieron de la clase sin mirar a nadie.

"Wooow… Y lo ha tuteado e insultado. ¿Qué pasará con Slughorn? Me muero de curiosidad." Pensó Lily.

"Se lo ha soltado a la cara. Merlín, no hay otro como él. Qué buen gusto tengo, lo cacé al vuelo en cuanto lo vi por primera vez. Es perfecto." Pensó Lauren.

Sev y sus compañeros fueron a Aritmancia, y Lily, Cecile y Remus a Runas. Remus le preguntó de camino.

-¿Qué mosca le ha picado a Sev con Slughorn?

-No tengo idea, Remus. No me ha dicho nada del tema.

-Se le está subiendo un poco la fama a la cabeza – dijo Cecile.

-Para nada, no es eso en absoluto. Algo debe pasar.

"Uno de esos secretos que me contará en verano y quizá no pueda decir a Remus y Cecile."

-Ya, tienes razón, yo tampoco lo creo, en los entrenamientos no se comporta autoritariamente – dijo Cecile – Sus razones tendrá. Quizá haya pasado algo en casa que no nos ha contado.

-Sí, seguramente sea eso.

Mientras tanto, Anthony preguntaba a Prince.

-¿Por qué no le has dejado darnos puntos?

-Porque estoy harto de la competencia entre casas, contribuye a la desunión. Además, no nos los da a nosotros, se los da a sí mismo. Está muy orgulloso de lo que hemos hecho sin haber movido un dedo.

-Tienes razón.

"Si supieras… La lengua fue lo que movió de más."

Mientras tanto, Lauren, muy orgullosa del comportamiento de Sev, pues era la única que lo entendía, recogió tranquilamente sus bártulos, pasó por casa y salió del castillo, hacia el Bosque. Fue hasta el estanque en que Sev la había enseñado a pelear.

Ya había estado allí la tarde anterior, sabiendo que iba a practicar el Patronus parlante con él, y había comprobado si su recuerdo más feliz había cambiado al pasar esas dos noches con Jack, y no, no lo había hecho. Seguía siendo la noche de la canción, por eso había decidido llevar el despertador a la Sala para dormir con Sev.

Cuando volvió al Bosque esa mañana y probó el recuerdo de la canción le salió un incorpóreo. Entonces probó el despertar de ese mismo día, esos quince minutos de miradas y caricias, y apareció la pantera.

Así que volvió al castillo sin darle vueltas al tema en absoluto, ya sabía lo que quería. Pasaría una noche o dos a la semana con Jack y otra, a la que no renunciaría bajo ningún concepto, con Sev.

Nada más sentarse a almorzar, Albus proyectó a Prince.

-"¿Qué ha pasado con Slughorn esta mañana, Prince?"

"Ya ha ido a chivarse el muy bocazas."

-"¿Y tú me lo preguntas, Albus? Lo he puesto en su sitio. Le he llamado bocazas, que es lo que es."

-"No puedes ponerte en evidencia así."

-"Albus, estoy curado de espanto. Voldemort me persigue por su culpa, tengo todo el derecho a desquitarme. No quiero seguir hablando del tema, me pongo de mal humor y ya bastante tengo con lo que tengo."

-"Tienes toda la razón."

("Por supuesto. Y Lauren acaba de entrar al Comedor.")

-"Nos vemos el viernes si no hay novedad."

-"Está bien."

En cuanto Lauren se sentó proyectó a Sev.

-"Resérvame una noche a la semana."

("Bien…")

-"Por supuesto, Lauren. ¿Cuál?"

-"No me importa. Según el trabajo que tengas."

("Me pone por delante de Jack. Muy bien.")

-"De acuerdo, intentaré avisarte con tiempo."

-"¿Charlamos con Lily?"

-"Claro."

Continuaron hablando entre los tres.