Disclaimer: No soy Jotaká ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece.

Este relato participa en la tabla Alergias de Primavera organizado por De aquí y de allá by TanitBenNajash.

Palabra: Paz.

Personaje: Morgana.

Palabras: 663.


ALERGIAS DE PRIMAVERA.

...

VEINTICINCO.


—No puedo no haberte visto desnudo todavía.

Merlín retrocede un paso más sujetándose el botón del cuello de la camisa como el papá de Morgana sujeta su periódico cuando su madre se lo pide (todas saben que no lee el periódico).

—No, Morgana.

Ella da el mismo paso que él dejó entre ellos. Merlín intenta retroceder, pero su espalda ya está contra la pared.

—Es solo carne, Pendragon.

—Tienes razón —responde con rapidez su mejor amigo. Mira hacia los lados buscando una vía de escape—. Es solo carne. ¿Por qué es importante?

Morgana se acerca más. Merlín podría huir por uno de los flacos, después de todo no lo tiene acorralado en una esquina sino en una pared amplia, pero ella tiene su varita en mano y él sabe que no dudará en dejarlo en cueros con un simple movimiento de muñeca. La única razón por la cual no lo ha hecho todavía es porque a Morgana le gusta que sus presas se rindan a voluntad.

—Soy la mujer más importante en tu vida, cariño. La persona a la que más confianza le tienes. Para mí eres igual. Siendo así, no puedo permitir que otro cualquiera te vea como tu madre te concibió antes que yo. Nos confiamos los secretos del alma, Pendragon, es hora de confiarnos los secretos del cuerpo —explica con la voz suave, serena, censurada. Morgana no es una veela (gracias a Rowena), pero tiene un encanto irresistible con sus palabras. Las deja salir como miel sobre un tazón de hojuelas.

—¿Confiarnos? —pregunta Merlín en un tono agudo. Como respuesta, su amiga se quita la túnica. Está en uno de sus camisones de seda. Un sonido agudo y estrangulado sale de la garganta del joven mago—. ¡Por Salazar, Morgana, cúbrete! Yo NO quiero verte así.

Morgana expande los labios en una sonrisa que deja ver sus dientes. Se acerca otro paso. Merlín tiene la cara hacia arriba, exponiendo su cuello, con los ojos cerrados. Morgana invade el espacio personal de él, le acerca la cara al cuello, respira sobre él y admira la forma en la que la carótida late.

—Solo es carne, Pendragon —susurra.

Merlín suspira en rendición. Baja la cara encontrándose a centímetros de los ojos azules de la chica con la que ha crecido. A veces, Morgana es demasiado rara, demasiado soberbia, demasiado indiferente, demasiado confiada, demasiado presumida, demasiado. Simplemente demasiado.

—Bien. Pero déjame respirar algo que no sea ese feo perfume tuyo.

—¡Es lo último de Madame Afroditte!

—Lo último para espantar hombres, sí.

—Menos palabras y más quitadera de ropa.

"Esto es una estupidez". Sin ver a la chica frente a él, Merlín comienza a desvestirse. En menos de tres minutos está en calzoncillos. Controla las ganas de taparse y mira a Morgana.

—Todo, Pendragon.

—¿QUÉ?

—Me oíste. Todo.

—Es innecesario.

—ES necesario.

—Eres una sádica.

Bye, bye calzoncillos.

Algún día debería ponerle límites a Morgana. Simplemente no puede ir por la vida obligado a la gente a quitarse la ropa.

Morgana espera y mira con atención. Merlín le hace ese gesto odioso de fruncir las cejas y mirarla reprobatoriamente. Sin embargo, se quita los calzoncillos. En cueros.

Está en cueros. Como su madre lo parió. Morgana lo mira de arriba a abajo.

Esquelético, con poco vello y una curiosa cicatriz en la cadera.

Morgana se desliza fuera de su bata.

También está en cueros. Como fue traída al mundo. Merlín la mira de arriba a abajo.

Esbelta, con vello y un seno más grande que el otro.

Morgana, al contrario que Merlín, está muy cómoda con su desnudez. El cuerpo solo es carne; no refleja ni el interior de la persona ni tiene la importancia que la gente se obceca en darle.

—Ahora sabemos todo sobre el otro. ¿No te parece que hemos fortalecido nuestra amistad? —pregunta Morgana alegremente.

—¿POR QUÉ TIENES UN TATUAJE? ¿Y POR QUÉ DICE «PAZ»? ¿ERES UNA HIPPIE ACASO?

Morgana rompe a reír, Merlín, después de un rato, la sigue.