Los días pasaban volando. Hoy iríamos al doctor, ya mi pequeño tenía 40 días, estaba enorme, mama fue de mucha ayuda, ya que los primeros días fue difícil y más cuando mi novio no estaba. Me levanté con una sonrisa, por unas que extrañaba a mi novio, sabía que debía cuidarme, y estar bien por mi pequeño. Desayunamos entre risas con mi madre, salimos, llegamos pronto al hospital, fuimos con el pediatra, esperamos unos minutos, nos saludó.

-Bueno, ¿y como se ha portado este pequeño? -dijo con una sonrisa.

-Muy bien, solo llora para comer y que le cambiemos el pañal-dije con una sonrisa. -Pero no da ningún problema.

-Eso es bueno, pero también debo de checarlo.

Se lo entregamos, lo pesó, midió y tomo sus signos, reviso su oído, garganta, y todo, se notaba nervioso mi novio, esperaba que todo estuviera bien. Me lo regreso, dios, estaba grande.

-Bueno, la buena noticia es que esta en excelentes condiciones, esta perfecto para su edad-dijo el pediatra con una sonrisa.

Nos dio algunas indicaciones. Salimos con una sonrisa, y fuimos con mi ginecólogo a una revisión de rutina, esperaba que ya me diera permiso de tener sexo con mi prometido, nos saludó como siempre.

- ¿Cómo te has sentido? -dijo con una sonrisa.

-Muy bien-dije muy segura.

Pasamos a la otra habitación, me puse la bata, comenzó con su revisión, dios, todavía me daba vergüenza, terminó y sonrió. Me cambié y fuimos a la otra habitación, nos sentamos, se puso serio y eso me preocupo.

-Todo está excelente contigo, tienes una buena recuperación-dijo divertido, sentí mi suspiro. -Pero debes seguir sin hacer muchos esfuerzos.

- ¿Todavía nada de sexo? -dije sonrojada, dios, tenía las hormonas locas.

-Si, pero fuera como la primera vez, deben ser cuidadosos y no tan brutal-dijo muy seguro.

Nos despidió con una sonrisa, salimos y subimos al coche, salimos al registro civil, por fin, tendríamos el adra de nacimiento de mi pequeño. Llegamos y Edward lo bajo para darle de comer, mis suegros se acercaron, serían los testigos esta ocasión, le saqué el aire y entramos. Dimos los papeles necesarios, esperamos unos momentos, la señorita nos preguntó el nombre del pequeño, sus padres.

-Ahora nombre de los testigos-dijo con una sonrisa.

-Esme y Carlisle Cullen-dijo mi novio con una sonrisa.

Nos mandaron a esperar, pasamos y nos tomaron algunas fotos, nos dieron el acta de nacimiento de nuestro pequeño. Salimos y fuimos a un restaurante a comer, fue muy divertido, y más luego de un tiempo encerrada en casa. Nos despedimos y fuimos a casa, mamá nos saludó con una sonrisa, subimos a la habitación, fui al baño, esperaba este momento, me puse un babydoll, salí con una sonrisa, el me miró como me gusta, me acerqué seductoramente, comenzamos a besarnos.

- ¿Estas listas? -dijo aventándome a la cama.

-Claro que si-me dije muy segura.

Nos besamos, fue besando mi cuello, bajo los tirantes, lamió mis pezones, dios, como lo extrañaba, le quité la camisa, me quitó la tanga, metió un dedo, gemí muy fuerte, me besó mientras comenzaba a moverlo, bajé el cierre de su pantalón, se levantó y desvistió, me besó y fue metiendo poco a poco, dolió un poco, comenzó a moverse lentamente.

-Mas rápido-dije desesperada.

El aumento la velocidad, dios, nos besamos y llegamos juntos al orgasmo, fue fuerte. Salió de mí, nos abrazamos y dormimos.