Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a Stephenie Meyer
Alice POV
–¡Alice!
El grito me sacó de mis pensamientos y volví al momento en el que me encontraba. Al mirar frente a mí, me encontré vestida de blanco y con dos personas que me veían desde el espejo con una expresión preocupada.
–No puedo hacer esto, Bells – le confesé a mi mejor amiga mientras me quitaba el velo que habían sujetado con pasadores a mi cabello e intentaba agarrar el cierre del vestido para quitármelo. La castaña no me lo permitió, tomó mis manos y me abrazó.
–Estás planeando tu boda con el hombre de tu vida, por supuesto que puedes pasar horas mirándote al espejo y disfrutando del momento. Estás bellísima, Alice. Estoy segura que es el mejor diseño que has logrado hasta ahora – Bella me sonrió y me limpió las lágrimas que tenía corriéndome por las mejillas – por lo menos ya comprobamos que el rímel que traes es el indicado para ese día. Alguien por favor consígale cinco
Eso último me arrancó una carcajada que también alivió el peso que sentía en el estómago. La castaña me dirigió una sonrisa y volvió a colocarse detrás de mí para ajustarme el velo nuevamente. Con nada más en mente, me miré al espejo y sonreí. Este vestido era justo cómo lo había soñado. Y no sólo era el vestido, me iba a casar con el hombre que siempre había soñado. Desde que lo vi la primera vez, supe que Jasper sería el hombre de mi vida y habíamos luchado mucho por mantener nuestra relación contra todos los pronósticos.
Sólo que resultaba difícil concentrarme en mi boda cuando los problemas entre Emmett y Rosalie volvían a interponerse entre nosotros. Nunca había sido a propósito, eso lo sabía; pero era imposible negar que volvían a ser el motivo por el cual uno de los momentos más felices de mi vida se viera opacado. El juicio por la custodia había comenzado, los medios ya lo sabían y ahora todos volvíamos a ser perseguidos por todos lados. Edward y Bella habían encontrado refugio en Los Hamptons, Emmett estaba tan concentrado en los entrenamientos que no había permitido que nada lo distrajera y ahora yo escuchaba más preguntas sobre él y mis sobrinos que por mis preparativos.
Nadie en la familia lo estaba pasando bien. Kate y Emmett estaban teniendo muchos problemas, mamá y Rosalie parecían haber entrado en batalla campal y yo sólo quería gritar de la impotencia que sentía. Si el juicio no acababa pronto, Jasper y yo tendríamos que postergar la boda. De hecho, yo ya estaba viéndolo como el único camino posible. Con su hermana y el mío involucrados en una batalla legal por la custodia de sus hijos, quedaba más que claro que nuestro matrimonio sólo haría que las cosas empeoraran.
–Voy a posponer la boda – anuncié a mi mejor amiga y ésta le pidió a la costurera y a los demás miembros de mi equipo que se hallaban presentes, que nos dieran un minuto a solas.
–No vas a hacer tal cosa, Alice. – ella decretó con tal firmeza que hasta yo me sorprendí – no, no me mires así. Sé lo mucho que amas a Jasper y sé cuántas veces han tenido que poner su relación en pausa por Emmett y Rosalie. Es suficiente. Ustedes dos merecen ser felices, más que nadie a quien yo haya conocido – escuchar eso me hizo sonreír, pero no era suficiente para que yo reconsiderara mi postura
–¿Qué se supone que haga, Bella? Estamos hablando de mi hermano y de su hermana. Los dos están metidos en un juicio por la custodia de sus hijos y…
–…y Bella tiene razón: no cancelarás la boda.
Escuchar esa voz detrás de mí me sorprendió, pero al girarme, me llevé una sorpresa aún mayor. Las dos personas paradas frente a mí eran las que menos esperaba.
–¿Pero qué…?
–Jasper dijo que estarías aquí. También mencionó que, aunque no se lo hubieras dicho, estabas considerando posponer la boda – ese empático prometido mío, no podía ocultarle nada.
–Así que venimos a prohibírtelo
–¿Prohibírmelo?
–Sí
Los dos se acercaron y cada uno se sentó a mi lado. Ella fue la primera en hablar.
–Jasper te pidió una vez que pausaran su relación por los problemas que se nos venían encima a Emmett y a mí. Por querer mi bienestar, mi hermano se apartó de ti – Rosalie tomó mi mano – esta vez soy yo la que quiere el bienestar de él. Jasper jamás será feliz si no es contigo, Alice. Ustedes dos ya fueron chivos expiatorios en nuestro drama. No permitiremos que vuelva a suceder.
–Has planeado tu boda con mucha ilusión. Es justo que ustedes dos lleguen al altar el día que eligieron juntos y que lo hagan con una sonrisa en los labios. Y te ves preciosa, hermanita, ese vestido se tiene que lucir – Emmett me rodeó los hombros con un brazo y besó mi sien.
–¿Por eso están aquí, cierto?
–Sí. Queremos que sepas que para nosotros también es importante que ustedes dos sean felices y, como hemos tratado de demostrar, los dos estamos trabajando en conjunto, no el uno contra el otro – Rosalie me explicó – será un honor para mí acompañar a mi hermano al altar para verlo contigo, Alice.
–Y Emmelie ya sabe que será la niña de las flores y no cabe en sí de la emoción. ¿No le irás a quitar eso a tu sobrina o sí?
–Ustedes dos están haciéndome chantaje
–¿Pero está funcionando? – preguntó mi hermano y yo sonreí
–Sí
Cuando salí del probador con mi ropa casual, me sentía muchísimo más tranquila que cuando entré. Gracias a Rosalie y a Emmett, me había vuelto a enamorar de mi vestido de novia, mi corazón había vuelto a latir descontrolado al saber que abril estaba a la vuelta de la esquina y volvía a sentir emoción al pensar en mi matrimonio. Bella me esperó y cuando me reuní con ella, me abrazó y me preguntó si quería que fuéramos a comer. Sabiendo que ella sólo había venido a verme, negué con la cabeza, lo mejor sería que se reuniera con Edward para que regresaran juntos a Los Hamptons y yo tenía muchísimas ganas de reunirme con mi prometido.
Al llegar a nuestro departamento, sonreí al ver las velas que había iluminándolo todo, los diferentes arreglos de flores que había acomodados por todos lados y, sobre todo, a mi futuro marido acostado en un sillón, leyendo como si todo a su alrededor le fuera ajeno. Mientras dejaba mis cosas en el vestíbulo, me permití olvidar todo lo que no fuera él y nuestro día especial.
–¿Qué tal estuvo la prueba del vestido? – me preguntó con una indiferencia tan fingida que yo fui incapaz de contener una risita. Mi Jazz jamás podría ser así de indiferente cuando se trataba de mí.
–Estuvo fantástica. Me visitaron dos personas especiales que me prohibieron pensar en otra cosa que no fuera nuestra boda – expliqué mientras me quitaba la bufanda.
–¿Ah sí? – él seguía "leyendo"
–Sí. Ha sido todo un gesto por parte de Rosalie y le estoy muy agradecida – me senté junto a él y le quité el libro de las manos – Gracias, por saber lo importante que era para mí.
–No tienes que agradecerme nada, como tú has dicho, todo fue cosa de Rosalie. Estuvo aquí en la mañana y fue ella quién habló con Emmett, los dos casi gritan cuando les dije que estabas pensando en posponer la boda – él tomó mi mano y me besó en la palma
–Estaba muy descorazonada
–Lo sé, mi amor. Espero que ellos hayan logrado hacerte cambiar de opinión…y si no fue así, tengo otros planes para convencerte – su sonrisa pícara me hizo alzar una ceja y corresponder con una igual
–¿Ah sí?
–Sí. Siempre puedo amenazarte con que haré voto de abstinencia hasta que lleguemos al altar
Eso logró que soltara una carcajada. Jasper siempre encontraba la manera de calmar mis miedos y de hacerme sentir bien. Sabiendo que nuestra boda no se cambiaría de fecha por ningún motivo, me lancé a sus labios, dispuesta a darle muy buenas razones para no llevar a cabo su voto de abstinencia.
Emmett POV
Apagué el motor del coche y volteé a ver a la rubia a mi lado con una sensación de paz que hacía mucho que no experimentaba. Hoy Rosalie y yo habíamos hecho algo bueno juntos y eso me recordaba lo importante que seguía siendo en mi vida que los dos estuviéramos trabajando para un mismo propósito. Aunque por fuera pareciera que estábamos librando una guerra por la custodia de nuestros hijos, la realidad era otra: los dos sólo queríamos que ellos estuvieran sanos, salvos y felices y de paso, que nuestros hermanos tuvieran la boda de ensueño que tanto merecían.
–¿Quieres pasar a tomar un café? – me invitó Rosalie y yo asentí, mirando el reloj. Se acercaba el momento del día en que los dos podíamos pasar tiempo con nuestros hijos.
Lo cierto era que, últimamente, había pasado momentos mucho más amenos con ella que con Kate. Desde el día de la audiencia, nuestra relación había dado un giro de ciento ochenta grados. Nunca nos habíamos comportado tan fríamente el uno con el otro, y tras dos semanas, las cosas no habían vuelto a ser las mismas. Yo amaba a Kate, pero si la familia Denali no paraba con sus interferencias, dudaba que nuestro matrimonio pudiera prosperar. Eso me estaba destrozando.
Y por el otro lado, sabía que Rosalie no había querido en ningún momento empeorar las cosas, que de verdad su propósito no había sido hacer más complicada la situación. De hecho, podía entender por qué Royce había intervenido, contratando al mejor abogado que había en la ciudad cuando de custodias se trataba. Era un alivio saber que él estaba también peleando por mi derecho a tener a mis hijos. Lo único que se nos salía de las manos era el asunto de Tanya e Irina, ninguna de las cuales había tenido contacto con su hermana desde que Kate confesara en la audiencia que ellas habían sido las que le habían dado los tés que habían provocado que Rosalie no pasara el examen toxicológico.
–Puedes sentarte donde gustes, iré a la cocina a poner el café – me invitó la rubia. Yo fui a la sala y sonreí al ver los cuadros que tenía colgados de Emmie y Jace en toda la estancia. Sin embargo, apenas estuve dos segundos sentado, tuve que ponerme de pie porque la tensión no me abandonaba. Me dirigí a la cocina.
–Los retratos que tienes de Emmie y Jace me encantan – me recargué en la encimera y me dediqué a observar a la rubia moverse por la cocina con la facilidad de siempre. Ella se giró a mirarme y yo supe que no habría manera de ocultarle mis sentimientos.
–Esto no es algo que vaya a durar eternamente, Emmett – suspiré, porque tenía razón, pero eso no implicaba que fuera sencillo lidiar con todo lo que estaba sucediendo en mi familia estos meses.
–Lo sé, pero la próxima semana los niños tendrán que presentarse con la juez. Alice estuvo a punto de cancelar su boda por…
–Por causa nuestra – ella terminó por mí con una sonrisa comprensiva – Sabes que no tienes por qué suavizar las cosas conmigo. Sé exactamente que está pasando a nuestro alrededor.
–Siento que estos dos meses han durado años – me senté en uno de los taburetes de la barra y me pasé una mano por el cabello.
Percibí la duda que se adueñó de Rosalie. Sin embargo, dos segundos después, la sentí a mi lado. Su mano se posó en mi cuello y pronto sus dedos comenzaron a ejercer presión donde más lo necesitaba. Ella siempre había sabido cómo manejar mi estrés. Sabía que un movimiento mío podría terminar con ese momento, así que me limité a no moverme y a concentrarme en la tranquilidad que se iba haciendo de mi ser.
–No es que quiera que cargues con más presión, pero irás al Superbowl. Estás a una semana de alcanzar tu sueño más grande. Convenciste a Alice de no permitir que nada empañara la felicidad de su boda y tú deberías estar siguiendo tu consejo.
–Que Emmelie y Jasper sean reconocidos y lleven mi apellido es ahora mi sueño más grande – me erguí y volteé a ver a la mujer que me había cambiado la vida dos veces – nada me importa tanto como eso.
–Eso ya está hecho, Emmett. Desde la prueba de paternidad se inició el trámite y ahora nuestros hijos podrán llevar tu apellido y tendrán las dos nacionalidades – Rosalie se apartó nuevamente y se dirigió a la encimera para sacar las tazas.
–Emmelie y Jasper Cullen-Hale – murmuré y una leve sonrisa curvó mis labios y los de ella.
–Suena precioso
Cuando ella sirvió el café, los dos nos quedamos sentados, compartiendo un cómodo silencio. Al ser novios, jamás habíamos podido estar en silencio, nuestra relación era demasiado apasionada para ello, cuando no estábamos hablando, discutiendo o riendo, estábamos besándonos. El momento de calma fue un bálsamo para mí, un pequeño oasis de todo el drama que nos rodeaba. Al menos así fue hasta que su teléfono rompió con la calma. Ella se disculpó y al ver el nombre en la pantalla se puso en pie. No pude evitarlo, me di cuenta de que quien le llamaba era Royce.
–Hola, mi amor…no, no, está bien … – su voz se perdió hasta que no pude escuchar más. Con un suspiro miré la argolla en mi dedo y supe que tendría que hablar con Kate.
Saqué mi teléfono y le mandé un mensaje.
"¿Estarás en casa después de que vaya a ver a Emmie y a Jace?"
"Sí"
Que su respuesta fuera así de seca no me sorprendía en lo más mínimo. Así nos habíamos dirigido el uno al otro después de que la juez dictaminara que los niños no podían permanecer ni conmigo ni con su madre. Sabía que nada era cosa de ella, pero que fueran sus hermanas y sus padres quienes estaban causando tantos problemas, me estaba sacando de quicio y estaba siendo difícil separar las cosas.
"¿Quieres thai? Puedo pasar por tu lugar favorito"
"Meteré una botella de vino blanco a enfriar"
"Te veo en un rato, amor"
"Te amo, mi quarterback favorito "
"Yo te amo a ti, preciosa"
Suspiré. Quizás la situación era menos que idónea, pero me había casado con la mujer que amaba y ahora me tocaba luchar por ella como nunca lo había hecho. Sabía que su postura era difícil, pero no podía ponerla en el lugar del enemigo, porque no lo era. Tenía que ver las acciones de su familia como su manera de protegerla, aunque no fuera la mejor manera de hacerlo.
Rosalie regresó a la cocina, disculpándose por haberme dejado. La miré y alcé una ceja al percibir el sonrojo en sus mejillas y un brillo de ilusión en sus ojos que no le había visto en mucho tiempo. Aunque llevaba ya tiempo en su relación, sabía que no era eso lo que la había emocionado.
–¿Buenas noticias?
–Sí. La mamá de Royce quiere que forme parte de las modelos de su próxima colección
–Felicitaciones – le dije con toda sinceridad.
–Gracias. La verdad no pensaba que volvería a modelar en mi vida – ella me confesó y los dos retomamos nuestros asientos.
–Eres una de las mejores modelos que hay, estoy seguro de que será la oportunidad de que retomes tu carrera – respondí antes de darle un trago a mi café. – además, como tú misma dijiste, no podemos permitir que nada empañe nuestra felicidad – su sonrisa casi me hace resbalar del taburete. Carraspeé y me terminé el café – será mejor que nos vayamos. Ya casi comienzan nuestras dos horas
Ella asintió y también apuró el contenido de su taza. Después de que las dejara en el lavavajillas la insté a que pasara por delante de mí para poder irnos a casa de mis padres. Mientras caminaba frente a mí, me recordé a tiempo de que no podía posar mi mano sobre su espalda para guiarla. Afortunadamente, fue un gesto imperceptible para ella. Por lo visto le estaba yendo muy bien con Royce y mientras eso no influyera negativamente en mis hijos, no podía más que alegrarme por ella. Y yo tenía que arreglar todo con Kate.
Jace POV
La abu Esme nos dijo que papá y mamá no tardarían en venir. Eso me puso muy feliz porque quería contarles que hoy había jugado fútbol en el recreo y que todos mis amigos decían que papá ganaría el Superbowl la próxima semana. Emmelie y yo guardamos todos nuestros juguetes y fuimos con el abuelo a la entrada de la casa para poder esperar a nuestros papis.
Mi hermanita se sentó en uno de los sillones con la abuela y yo me quedé en un escalón, siguiendo con mi dedo cómo una hormiguita caminaba por ahí. Me gustaba mucho la casa de los abuelos, era grande y teníamos muchas cosas que hacer, y aunque veíamos a papá y a mamá todos los días, extrañaba mucho vivir con ellos.
–¿Abu Calile? – llamé y él fue a sentarse a mi lado
–¿Sí?
–¿Cuándo podremos irnos con papi y con mami?
–Esperemos que sea lo más pronto posible, tesoro – él me respondió y me atrajo a su lado. Yo apoyé mi cabeza en su hombro y suspiré.
–Extraño mucho vivir con mamá y con papá y Kate
–Lo sé, pero tu abu y yo estamos muy felices de poder tenerlos en casa – él me dijo con una sonrisa que yo correspondí. El abuelo era muy bueno conmigo y con Emmelie, siempre jugaba a todo lo que le pedíamos.
–Ya llegaron sus papás – anunció la abu y yo vi cómo el coche de papá venía hacia nosotros.
Emmie y yo esperamos a que el auto de papá parara y cuando lo hizo, los dos corrimos a saludarlos. Emmie se lanzó a los brazos de mamá y yo hice lo mismo con papá. Fue muy divertido porque papá me abrazó y luego me lanzó al aire para atraparme. Yo solté una carcajada y lo abracé fuerte del cuello.
–Papi te extrañé mucho – le dije y sentí cómo él me daba un beso en la cabeza
–Y yo a ti, campeón. Estás más grande – yo reí y cerré los ojos, feliz de estar con él.
–Hoy jugamos fútbol en el recreo – le conté
–¿Y qué tal estuvo?
–Muy divertido. Mis amigos dicen que ganarás el Superbowl
–Haré mi mejor esfuerzo para que así sea
–Pero no importa si no ganas, papi – no quería que se sintiera presionado – yo siempre te voy a querer
–Y yo a ti, campeón. Siempre y con todo mi corazón – él besó mi cabecita y yo lo abracé otra vez.
Amaba cuando mamá y papá venían a vernos, era muy divertido estar con ellos, pero me parecía muy poco tiempo para estar juntos.
–¿Es que mi hombrecito no va a venir a darme un abrazo?
Escuché la voz de mami y entonces papi me bajó al suelo y yo corrí a los brazos de mamá. Ella siempre olía rico y cuando me abrazaba me sentía muy feliz. Apoyé mi cabeza en ella para poder escuchar su corazón y cerré los ojos un momento. Mamá me abrazó fuerte y sentí su beso en mi cabello y cómo me mecía, como cuando éramos más chiquitos.
–Mami quiero irme contigo – le dije en un murmullo
–Yo también los quiero tener de regreso, mi amor. Pero tenemos que ser pacientes. Papá y yo estamos haciéndolo todo bien para que podamos volver a estar juntos. Pronto podrán regresar a la casa – ella me besó en la cabeza – ¿Lo estás pasando bien con los abuelos?
–Sí, mami. La abu Esme hace cosas muy ricas de comer y el abu Calile siempre nos ayuda con la tarea y juega con nosotros – le conté con una sonrisa y ella me sonrió igual.
–Eso está muy bien, mi vida ¿te está gustando la escuela nueva?
–Sí – sonreí emocionado – Emmie y yo tenemos muchos amigos nuevos. Es muy grande y cantamos y jugamos todo el tiempo
–¿Te estás divirtiendo mucho, verdad? – yo asentí y ella rio antes de darme un abrazo.
–Por favor, mami, quiero irme contigo – repetí y sentí cómo ella temblaba un poquito, como cuando comes un helado y te da frío.
–Yo también quisiera que estés conmigo, mi amor. Te extraño mucho.
Esa tarde, mamá y papá estuvieron con nosotros mientras hacíamos la tarea y luego nos fuimos a bañar. Fue muy divertido porque mamá y papá también acabaron muy mojados. Emmie y yo los mojamos y los dos se rieron mucho con nosotros. Había estado muy feliz con ellos por aquí, pero como todos los días, era momento de que se fueran. Los dos nos dieron un abrazo fuerte y muchos besos. Emmie y yo nos quedamos en la ventana hasta que vimos que el coche de papá desaparecía.
–Ya quiero irme con ellos – Emmie se puso triste y yo me acerqué a ella para abrazarla y consolarla como mamá y papá solían hacerlo.
–Yo también, hermanita. Esperemos que sea pronto.
Pronto fue hora de cenar y al terminar la abu Esme nos llevó a acostar. Esa noche, soñé que Emmie y yo volvíamos a vivir con mami y con papi.
Kate POV
Mientras esperaba a que Emmett llegara, sentía un nudo en el estómago del cual era difícil deshacerme. Sabía que estábamos en una situación muy complicada, y aunque los dos quisiéramos lo mismo, el que mi familia hubiera estado involucrada en que el juicio por la custodia de sus hijos se iniciara, había abierto una brecha en nuestra relación. Desde que confesara en la audiencia que habían sido mis hermanas las que me dieron los "tés relajantes", apenas hablábamos. Yo había intentado platicar con él, pero Emmett había estado muy poco interesado en que tocásemos el tema. Creí que darle su espacio sería lo mejor, que cuando estuviera listo, podríamos arreglar las cosas.
Cuando esta tarde, me mandó un mensaje sugiriendo traer comida thai, yo había interpretado ese mensaje como lo que era: una invitación a que habláramos y arregláramos lo que estaba sucediendo entre nosotros. Por esa razón, había decidido hacer algo un poco más especial: enfrié una botella de vino, saqué una vajilla bonita y prendí algunas velas. Creí que ponerme un vestido sería demasiado, así que simplemente me puse un suéter semi transparente, que sabía que a Emmett le gustaba y cambié los pantalones de mezclilla por una falda.
Ya estaba lista, esperando a que Emmett volviera cuando el timbre sonó. Intrigada, pues no teníamos ningún compromiso, abrí la puerta. Vaya sorpresa me llevé al ver que se trataba de Tanya e Irina. Por días había intentado contactarlas, y ahora, cuando menos lo necesitaba, se aparecían en mi casa. Sin decirles absolutamente nada, abrí la puerta y las dejé entrar. Ellas tampoco hablaron, las tres nos dirigimos a la sala y yo me senté frente a ellas.
–Entendemos que estés enojada con nosotras Kate – Irina inició con una expresión compungida, que yo sabía, no era fingida. – Pero queremos explicarte cómo sucedieron las cosas para que veas que no teníamos ninguna mala intención para contigo o Emmett.
Justo en ese momento, mi marido entró por la puerta del garage. Llevaba la bolsa de comida en una mano, y en la otra traía un ramo de girasoles. Quería sonreír ante su gesto, pero creí que sería mejor que mis hermanas no se percataran de su presencia y que él pudiera escuchar lo mismo que yo, sin que tuviera que haber intermediarios. Los dos compartimos una breve mirada y supe que él había pensado lo mismo que yo. Sin hacer ruido, regresó a la cocina y yo volví a mirar a mis hermanas, para que éstas no se percataran de su llegada.
–No veo cómo drogar a Rosalie nos ayuda en nada – comenté con frialdad y entonces Tanya bufó y rodó los ojos.
–¡Pero qué ingenua eres, Kate! – mientras mi rubia hermana hablaba, Emmett regresó tan silencioso como antes – Todo estaba perfectamente planeado, sólo tenías que quedarte calladita y todo habría salido perfecto.
–¿Disculpa? ¿Qué es lo que habría salido perfecto?
–Pues que, si el juez dictaminaba que Rosalie era incapaz de cuidar de los mellizos, Emmett habría obtenido la custodia completa y la rubia habría desaparecido por siempre de sus vidas – explicó Irina con calma y yo la miré boquiabierta.
–No nos pongas esa cara, lo que queríamos era ayudarte, pero tú tenías que ser tan estúpida como para decirle la verdad a la juez
Sabía que Emmett no permitiría que mi hermana me ofendiera sin salir en mi defensa y cuando éste abrió la boca, con un gesto casi imperceptible, lo previne para que no interviniera. Funcionó, pues no dijo nada, aunque todavía tenía el ceño fruncido y los brazos tensos.
–Rosalie fue la primera en decir que alguien la había drogado.
–Pero tú debiste de haberte quedado calladita – Tanya me miró como si fuera una niña que no entendía lo que le decían. – Emmett no sabía nada de los tés, ni Paul. Lo único que tenías que hacer era fingir demencia.
–No puedo hacer eso, Rosalie no lo merece.
–Ella no importa, Kate – fue Irina la que continuó, pues al parecer, yo no estaba reaccionando como Tanya deseaba – lo que deseábamos era sólo que ustedes ganaran la custodia y ya.
–¿Por qué? – resultaba algo curioso que mis padres quisieran una prueba de paternidad y mis hermanas que Emmett se quedara con la custodia completa de sus hijos.
–Porque ya hicimos suficiente para que consigas estar con Emmett – Tanya volvió a su tono de exasperación.
–¿De qué demonios estás hablando, Tanya?
–Pues… - entonces noté una vacilación que me puso en alerta
–Pues que desde siempre has estado enamorada de él. Después de que se comprometieran, Tanya y yo intentamos que su boda fuera el sueño que siempre deseaste y ahora por fin estás viviendo tu cuento de hadas – Irina intervino, pero esto ya había dejado de tener sentido.
Pronto, el piso tembló debajo de mí.
–Te estás poniendo dramática, Kate – Tanya rodó los ojos – Ya estás casada con él, ya ganaste.
–Estás muy equivocada, porque por su culpa ahora ni Rosalie ni Emmett pueden tener la custodia de los mellizos.
–Esto es todo culpa tuya. – la crueldad de mi hermana me dejó sin palabras – pero si quisieras, podrías lograr deshacerte de los mocosos y de Rosalie con esto.
–Estás hablando de los hijos de mi marido, te pido tengas más respeto – dije molesta al escucharla decir la palabra "mocosos".
–Como sea, si Rosalie se vuelve la madre perfecta, podrá quedarse con sus hijos y tú podrás tener los tuyos con Emmett, y listo.
Me sorprendí ante la frialdad con la que mis hermanas estaban tratando un tema tan delicado. Emmelie y Jasper no eran obstáculos que eliminar de mi camino. Ellos serían los hermanos mayores de mis hijos con Emmett. Por supuesto que los querría en nuestras vidas.
–Estamos hablando de sus hijos, no de una planta que puedas cambiar de maceta y listo
–¿Sabes qué? Arréglatelas como puedas, Kate. Si quieres a los niños en tu vida, adelante; si quieres que Rosalie también viva con ustedes, acondiciónale una habitación y vivan los cinco como una linda familia feliz. A mí qué más me da – Tanya se puso de pie e Irina la imitó
–Esto no ha terminado, ustedes tienen que hablar con la juez – yo también me levanté y Tanya soltó una carcajada.
–Tú enredaste las cosas, tú resuélvelas – fue su seca respuesta.
Y cuando ellas se dieron la vuelta, la presencia de mi marido las hizo sobresaltarse.
–Buenas noches, cuñadas
–Emmett, qué sorpresa – la mirada que me dirigió Tanya fue glacial – imagino que habrás escuchado todo, y como no hay más que aclarar, los dejamos para que se reconcilien y nos den un sobrino
–Esto no va a terminar así, Tanya
–Te equivocas, cuñadito. La tonta aquí fue Kate. Irina y yo tenemos cubiertas las espaldas, así que espero que puedan resolver esto sin que los niños se vean afectados. Buenas noches a los dos.
Emmett y yo nos miramos con confusión. Esto no estaba saliendo como ninguno de los dos esperaba.
Royce POV
Mi secretaria me tendió las cifras con las que cerró el banco aquel día. Yo revisé que todo estuviera en orden y firmé todo lo necesario. Cuando ella me aseguró que no había más pendientes, yo apagué mi computadora y le mandé un mensaje a Rosalie para avisarle que pasaría por ella en media hora. Desde que le quitaran a los mellizos, estaba haciendo todo lo posible por no dejarla sola. Había dormido más veces en su cama que en la mía esta semana. Lamentablemente, tenía un viaje de negocios en un par de días y me preocupaba no poder estar con ella en su siguiente reunión con James. Por suerte, sabía que él manejaría las cosas de tal forma que todo saliera bien para todos los involucrados.
Observé los puntitos que indicaban que Rosalie estaba respondiendo y justo en ese momento, entró una llamada de un número desconocido. Intrigado, pulsé el botón verde y me llevé el aparato al oído.
–¿Diga?
–¿Royce? – al oír la voz del otro lado, la reconocí inmediatamente
–¿Emmett?
–Sí, espero no estar interrumpiendo nada
–No, de hecho, estoy por salir de la oficina. ¿Puedo ayudarte con algo?
–Sí. Y no sólo a mí. Necesito de tus contactos – ambos comentarios me hicieron fruncir el ceño. Volví a sentarme en mi silla.
–Tendrás que ser más específico. Y cuando dices que no sólo puedo ayudarte a ti, me imagino que también te refieres a Rosalie.
–Así es. – hubo un silencio del otro lado de la línea y yo también me mantuve callado, dejándole en claro que, si quería mi ayuda, tendría que decirme de qué se trataba todo esto – Sé que tienes contactos en la policía. ¿De casualidad alguien podría reabrir un caso si tú se lo pidieras?
–Eso dependería del caso…y de las razones detrás de mi interés
–Se trata del accidente que tuvimos Rosalie y yo hace cinco años.
Por supuesto que sabía de qué accidente hablaba el futbolista. Rosalie me había contado los pormenores y todo lo que había padecido en el hospital de los Cullen cuando despertó. También había sido el momento que determinó el quiebre de la pareja. Mi cuerpo entró en tensión.
–¿Por qué? – esta vez, mi tono se había vuelto de acero.
–Porque creo que podría haber sido provocado
¡Chan-chan-chan-chan! Buenas noches, queridos lectores. Heme aquí con una actualización.
¿Qué les provocó el capítulo?
Imagino que algunas estarán comiéndose las uñas, prometo que me daré prisa para darles respuestas lo más pronto posible.
¿Teorías? ¿Sugerencias? ¿Quejas?
Mientras tanto, yo aquí aprovecho para agradecerles su apoyo y sus comentarios:
Nelita Cullen Hale: Hola! Jejeje creo que en este capítulo algunas de tus sospechas se vieron confirmadas. ¿Qué harán Emmett y Kate después de la visita de Irina y Tanya? Espero que hayas disfrutado del capítulo, lamento haberme tardado tanto. Siempre es un placer leer tus comentarios. Un beso!
sueosliterarios: Sorpresa! esta vez me tardé un poquito más en actualizar, la verdad es que ya tenía el capítulo, pero de verdad que me costó trabajo encontrar un momento para dedicarme al cien a responder a sus comentarios como se merecen. Muchas gracias por todo el apoyo, así estoy tratando de corresponder. Espero tus impresiones sobre este capítulo. Besos!
Bitah: Espero que tu año vaya muy bien. Yo he tenido un aumento de horas en el trabajo, así que estoy ajustándome a mi nuevo horario, por eso también me tardé un poco esta vez en actualizar, pero siempre que subo capítulo, espero ansiosa poder leer sus comentarios, siempre me dan ideas nuevas y me motivan a seguir! Te mando un abrazo!
jupy: Jajaja me imagino que para Charlie no será muy agradable enterarse del embarazo de Bella y que Edward se las verá negras con su futuro suegro. Con respecto a Emmett y Rose, creo que puedes imaginarte que vienen momentos difíciles para los dos. Y la llamada de Emmett a Royce girará las tuercas para resolver algunas cosas. Espero que hayas disfrutado el capítulo. Abrazos!
Jesytypes: Me alegra que estés disfrutando de esta historia, muchas gracias por pasarte y comentar. En cuanto tenga un ratito, con gusto paso a leer lo que has escrito. Besos!
Guest: como podrás ver, el fic sigue en construcción. Estoy dándome prisa para poder terminarla pronto para ustedes. Muchas gracias por pasarte. Saludos!
Fanitalian: Espero que este capítulo te haya dado una pequeña probadita de los sentimientos que todavía existen entre Emmett y Rosalie, por supuesto no es lo que les gustaría, pero tendrán que tener un poco de paciencia para ver hacia donde se dirige su relación. Gracias por pasarte a leer y comentar. Besos!
Yesenia Tovar: Hola! Pues aquí un brevísimo acercamiento entre Rose y Emm. Los dos ahora están en una relación, de modo que será difícil que haya algo más, sin embargo, puede que las cosas cambien ahora que hay sobre la mesa algo más que sospechas. Espero que te haya gustado el capítulo y que sigas al pendiente. Un beso!
Sandy Dollanganger: No tienes que disculparte! Tomo sus comentarios muy en cuenta y en lo que respecta al embarazo de Bella, como te dije en el capítulo pasado, yo ya sabía hacia donde iba y por eso no me permití pensar en otras opciones que se debieron de haber visto reflejadas. Por favor, no te angusties por ello, de verdad que agradezco que me hayas abierto la perspectiva. También espero que el capítulo te haya gustado. Gracias por seguir leyéndome y comentando, significa mucho para mí. Besos!
Vanessa: ¡Feliz San Valentín! Super atrasado también jajaja. Como verás, las cosas se pusieron un poco más complicadas, porque ahora Emmett estará entre la espada y la pared. Espero que te haya gustado el capítulo y muchas gracias por seguir conmigo en esta loca idea mía. Te mando un abrazo!
Las leo en el siguiente capítulo, queridas lectoras y muchísimas gracias por seguir apoyándome y brindándome motivación.
Con todo mi cariño,
Dayan Hale
