Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la trama a vampbirch.


20 de octubre, 2012

9:31 p.m.

Mi vida en las últimas dos semanas se puede resumir en una palabra: jodido.

Tomé horas extra en Gameshack, así que afuera del colegio solo vi a Bella dos veces.

Dos veces.

Se siente como la muerte, pero eso es probablemente porque también me engripé. Y aunque realmente la extrañaba y hablaba con ella por teléfono todas las noches -a excepción de las dos noches en las que no pude desprenderme del suelo del baño-, siento que la distancia puede ser buena para los dos.

No es como si quisiera estar lejos de ella, pero si no hubiéramos tenido esta separación, que parecía eterna, Brightside no hubiera arreglado las cosas con su padre. Lo que me sorprendió, porque no me había dado cuenta que estaban mal la cosas con Charlie.

A parte de extrañar a mi novia y lidiar con mucosidad, he intentado convencer a mi madre de no ir a esta cita con este tipo Max. Cuando ella me pregunta por qué, la única razón que encuentro es: "Eh, su nombre es Max."

Igual va a ir.

Como sea.

Así que después de todo este tiempo, al fin tengo una noche libre y solo me sueno la nariz cada media hora, Jim me preguntó si quería tener una noche de bowling. No podía negarme, especialmente cuando había perdido dos semanas que pude haber pasado el tiempo conociendo a las personas que quieren a Canal Tres.

Jim me alentó a traer un amigo, así que la única persona en la que pensé fue Alec. Él era buena onda y no haría todo incómodo. Cuando le pregunté si quería venir con nosotros, me respondió con un: "Me encantaría conocer al papá de tu bebé."

Para nada incómodo.

-¿Quieres colocar los bumpers? -Bromea cuando me vuelvo a sentar después de lanzar la pelota en la canaleta. Me sorbí la nariz y saqué el paquete de pañuelos que mi mamá me obligó a traer-. Vamos, niño, no es tan difícil.

-Te odio -mentí, desatando los malditos zapatos. Él ríe e intenta despeinarme, pero rápidamente aparto su mano-. Detente, idiota.

-Quiero un divorcio. Ya no me dejas tocarte -bufa y comienza a reírse cuando me ve fulminándolo con la mirada. Se pone de pie y se gira hacia mí-. Ya vuelvo. Voy a usar el baño y traer papas fritas con queso.

-Lávate las manos -grito, ya que ahora soy un loco de los gérmenes.

-Bueno, mami. -Me saca el dedo y se aleja mientras nuestro tercer jugador toma asiento a mi lado. Chequeo el puntaje y veo que añadió el strike. Maldigo por lo bajo, preguntándome si puedo hacer algo bien por una vez.

Soy malísimo.

-No te sientas mal -dice Jim, inclinándose sobre su silla-. Cuando tenía tu edad, todo lo que hacíamos para divertirnos era bowling. No teníamos esas cosas electrónicas para mantenernos ocupados, teníamos… esto.

Me encojo de hombros.

-No lo entiendo, supongo. Soy como Bella… prefiero leer un libro.

Se mantiene en silencio por un minuto.

-A Vic tampoco le gusta el bowling.

Dejo mi mente vagar mientras observo la sala de bowling llena. Ni siquiera lo pienso cuando suelto esto:

-¿Por qué no lo hicieron? ¿Por qué no tuvieron un bebé? Por sus medios, digo.

Se tensa por un momento, desprevenido ante mi inquietud. Se ríe nerviosamente y relaja sus hombros, sacudiendo su cabeza un poco.

-Eh…

Alzo mis cejas.

-No tienes que decirme…

-¡No, no! -Protesta. Encorva sus hombros mientras se ubica frente a mí, algo más relajado-. No es que tenga un problema para contarte esto, pero supongo que no estoy acostumbrado a que pregunten. Suelen asumir que es porque no podemos tener uno.

Me encojo de hombros.

-Si, quiero decir, es eso, ¿no? ¿Vic no puede quedar embarazada?

-Bueno… podría. -Suelta la palabra y me acerco un poco más, curioso-. Solo que no de mí.

Siento mi boca abrirse, sorprendido. Supongo que no pensé que él sería el problema.

-Oh, -murmuro, apartando mi vista para mirar hacia el salón. Frunzo mis labios y asiento lentamente-. Lo siento.

Me giro para verlo encogerse de hombros.

-Como dije, no es gran cosa. Intentamos e intentamos por años y siempre pensé… que debe ser Vic.

-Así que… ¿en todo este tiempo pensaste que Vic no podía quedar embarazada?

Asiente.

-Vimos un montón de doctores… intentando descubrir cual era el problema. Nos tomó cinco años considerar que pudiera haber un problema. Eventualmente vimos a este especialista en fertilidad que nos dijo que había una chance que Vic no pueda tener hijos, y ella… como que se deprimió por un tiempo después de eso.

Sin saber cómo responder a eso, fruncí mis labios e incliné mi cabeza hacia un costado. Soy tan raro.

-Que… mal.

Él suelta un suspiro profundo.

-Si, pero no me estreso por ello. Si no se puede hacer nada, no se puede hacer nada. Cuando nos enteramos que yo era el problema, fue peor. Sin embargo, convencí a Vic de ir a una clínica de fertilidad.

Dejando que mi curiosidad tome lugar, me acerco más, como si pudiera entenderlo mejor al invadir su espacio personal.

-¿Qué pasó entonces?

-Ella no quiso. -Suspira-. Dijo que si no podía tener un hijo que sea parte de los dos, no lo podía hacer. Que no era justo para mí.

-Por lo que se decidió en adoptar -termino.

-Tampoco estaba segura de eso -admite, luciendo avergonzado-. Le tomo un tiempo convencerse sobre el concepto de adopción. ¿Por qué íbamos a hacer eso si podía quedar embarazada? -Se encoje de hombros-. Bueno, todo era injusto. Le aseguré que amaría cualquier bebé que saliera de ella, pero no lo quiso hacer. Pero cuando pensó en adoptar, después de un tiempo, se enamoró. Quizás demasiado…

-¿Por qué dices eso? -pregunto.

-Eh… ¿no la notan algo intensa? -Señala a su alrededor-. Incluso esto… es pasarse un poco de la raya, Edward. Le dije que no podíamos involucrarnos tanto en sus vidas, que no podemos sobrepasarnos. Lucimos controladores. Nos hace parecer… sospechosos.

No puedo evitarlo. Estallo en risas. Pienso en cómo me sentí cuando Bella quería llegar a conocerlos mejor, y me sentí igual.

-¿Qué? -pregunta, preocupado-. ¿Dije algo malo?

-No, no -protesto, sacudiendo mi cabeza-. Para nada.

Solo me hace sentir mejor al saber que no soy el único preocupado por ser entrometido.

-¿Te puedo preguntar algo? -pregunta, poniéndose serio.

Hago una pausa y me esfuerzo para componerme.

-Claro.

-Sé que probablemente no puedas responder a esto, así que no te sientas obligado. He pasado por esto antes y sé cuándo alguien tiene dudas, así que tengo que preguntar… ¿Qué tan segura esta Bella de la adopción? ¿Ustedes…? ¿Ustedes hablan de ello? ¿Cómo se siente?

No sé por qué me sorprende eso. Quizás nunca imaginé que me lo fuera a preguntar, o quizás no creía que lo hubiera notado.

No quiero contarle a Jim de nuestras dudas. Por supuesto que estábamos indecisos, teníamos diecisiete años. Bella lucha con esto, pero al final sabe lo que quiere. Yo también, y concuerdo con ella en que nuestros miedos son irracionables.

No estamos preparados para Canal Tres. James y Victoria han estado listos por una década.

-Honestamente…

-No tienes que decirme. -Hace un gesto con la mano y se pone de pie-. Sé que probablemente piensa que estamos locos o algo, pero quise preguntar. Es algo difícil de hacer, pero es por eso que hacemos esto. Preferiríamos que sepan quienes somos y elijan darnos su bebé a que se queden con curiosidad y perdamos la oportunidad de probarles que se queda en buenas manos. Creo que también me podría matar hecho de darle mi bebé a unos extraños -comenta para si mismo.

Sus palabras dejan una sensación punzante en mi pecho.

-No sabíamos que sería así -suelto.

Se gira hacia mi y se encoje de hombros como si no fuera gran cosa.

-Nadie lo sabía.