Propuestas y respuestas


Disclaimer: Miraculous Ladybug no me pertenece, al igual que Love o2o y la novela.


"¡¿De verdad, doctor?!"

"Sí, esa es la condición de su amiga."

"Entonces… la sangre fue debido a eso…"

"Su ciclo menstrual se atrasó más de una semana y se le bajó la presión hoy en la noche."

Las chicas del dormitorio se encontraban en un hospital cercano escuchando con alivio a la enfermera que había atendido a Rose. Para ese entonces ya pasaban las cuatro de la mañana y le habían otorgado a la rubia una pequeña habitación para que descansara un par de horas hasta el amanecer. La enfermera les dijo que Rose solo necesitaba un poco de reposo, aire fresco y alimentarse mejor. Parecía que se había descuidado este mes con lo que comía y le faltaba ejercicio. Siendo estudiantes universitarios se entendía que los alumnos descuidaran sin querer su salud, por lo cual las universidades, especialmente las de mejores puestos, exigían un par de horas semanales de ejercicio, ofrecían buenos almuerzos y tenían horas de cierre para los dormitorios. Claro que no se puede controlar absolutamente todo. No es como si las autoridades supervisaran todo lo que comen o los obliguen a comer en las cafeterías de la universidad, al igual que no podían controlar las horas de sueño de cada uno. Rose iba a ser regañada por sus amigas aunque no lo quisiera.

Con el permiso del hospital, las chicas se quedaron a acompañar a Rose en su habitación y se acurrucaron en el pequeño sofá. Sin darse cuenta, las cuatro habían caído en un profundo sueño.

Un par de horas más tarde, Marinette se despierta al sentir el calor de los rayos del sol en su cara. Se frota los ojos y se estira lentamente para no despertar a la persona de su costado. Con su mirada aún un poco borrosa, escanea lentamente la habitación al recordar lo sucedido.

"Oh, despertaste." Alya le dice en voz baja. Estaba pelando unas mandarinas en una de las pequeñas mesas. "La enfermera nos trajo un poco de fruta, pero quería ir a comprar comida al menos para Rose." Alya le decía mientras le ofrecía un poco de fruta que había servido.

"Iré yo. Soy la única que trajo ropa." Tenía suerte de que la ropa colgada haya entrado en el bolso junto a su billetera. "Voy al baño a cambiarme y compraré algo en una tienda cercana."

"No te demores mucho que estás sin celular. ¿Cuándo piensas en comprarte uno nuevo?"

"Cuando tenga tiempo."

Alya niega con su cabeza. "Te demoras un día en arreglar tu computadora pero vas sin teléfono como una semana. ¿No es un poco contradictorio? Ten, llévate el celular de Rose ahora en el caso que quiera llamarte."

"Sí mamá…"

"¡Oye!"

Resulta que al final Alya sí le terminó llamando al celular de la rubia para pedirle por parte de Chloè algo para desayunar, cosa que ella ya había pensado.

Marinette regresó a la habitación con un par de bolsas y contenedores. Rose recién se levantaba y tenía una cara mucho mejor que unas horas atrás. Repartió la comida a sus amigas y le alcanzó los contenedores con caldo de pollo y verduras a la chica de pijama rosa. Rose no dijo nada, pero aceptó la comida con una pequeña mueca en el rostro, la cual no pasó desapercibida por el resto.

"Ni pongas esa cara." Marinette le dice. "Estos días solo has comido snacks y otros dulces. Además, los comes en horas extrañas. Compré el caldo para que lo tomes a la hora del almuerzo, por ahora come el pan y jugo de frutas que hay en la bolsa."

"No solo la comida." Alya la respalda "Marinette corre nuestras vueltas semanales, pero Chloè y yo vamos al gimnasio al menos una vez a la semana. Entiendo que no te guste correr, pero el único ejercicio que haces es caminar del dormitorio a las clases." Alya reprendía a Rose como si fuera una madre, pero la morena en medio de su discurso se había sentado junto a Rose tomando sus manos con las suyas. "Solo estamos preocupadas por ti. Por favor, piensa un poco más en ti."

Rose agachó un poco la cabeza pero asintió y las dos se dieron una abrazo.

Chloè habló un poco después. "Ya llamé a Juleka y me dijo que vigilaría tus comidas cada vez que nosotras no estemos. Mantente sana ¿ok? No me gusta preocuparme y tienes que estar saludable para trabajar juntas en las vacaciones ¿está bien?"

"Chloè…" Rose le sonríe al notar el ligero sonrojo de Chloè. "Gracias, chicas."

Ellas sonríen de vuelta.

"Oh, ya son más de las ocho." Marinette mira la hora. "Será mejor que regresemos. El hospital debe estar ocupado con otros pacientes. Chloè, ¿puedes llamar a un taxi? Ellas dos siguen en pijama." Le dijo la rubia al darse cuenta que ella tenía un saco puesto que cubría casi todo su pijama.

"Por eso no te preocupes." Alya giró su cabeza hacia su dirección. "Ya llamé para que nos recojan, dijo que estaría aquí como en… cinco minutos ahora."

Marinette entendió y se llevó una botella de agua a la boca. "Cierto que Nino tiene un auto."

"Oh, no. Él está en una clase ahora." Alya niega agitando una de sus manos. "El que viene es tu novio."

Parece que el nuevo pasatiempo de Marinette era atorarse con agua.


"Perdón por la molestia." Marinette dijo apenada.

"No te preocupes, me había levantado temprano."

Diez minutos después del incidente en el hospital, el grupo de amigas se encontraban en el auto de Adrien. Marinette en el asiento del copiloto, Adrien al volante y sus amigas en la parte posterior. Sin poder ver al rubio, Marinette se disculpa por el pedido de Alya para recogerlas. Al parecer cuando la morena llamó a Nino el cual estaba a punto de ir a sus clases Adrien, que estaba a su costado, escuchó parte de la conversación y se ofreció a recogerlas.

Ahora las cuatro chicas regresaban a los dormitorios en la comodidad del interior del auto del rubio.

Adrien conducía pacíficamente mientras que Marinette sentía un poco de vergüenza. Sus amigas, acurrucadas en la parte de atrás, se cubrían con la misma manta que ella había podido comprar en una tienda ya que seguían en pijama, mientras que los dos sentados al frente vestían ropas similares por mera coincidencia.

Parecían una familia de una pareja con tres niñas.

Y parecía que sus amigas lo estaban disfrutando.

Miró al reloj de su muñeca y se dio cuenta que ya eran las nueve. La biblioteca del campus ya debería estar llena. Su primera cita, ¿o segunda?, había sido un fracaso.

"A esta hora es probable que ya no hayan espacios libres en la biblioteca." Adrien que no había apartado la vista de la pista le dijo como si supiera lo que ella pensaba. "Conozco un lugar tranquilo no muy lejos de aquí. ¿Quieres venir?"

Marinette intentó disimular un poco su sorpresa ante la propuesta con una sonrisa. Sin dudarlo aceptó y se pusieron a conversar un poco sobre los cursos que estaban llevando.

La pareja seguía conversando soltando de vez en cuando pequeñas risas y sonrisas, creando una pequeña burbuja a su alrededor. Las tres chicas en pijama miraban desde atrás mientras susurraban entre ellas.

"Miren a esos dos, ya están en su propio mundo." Chloè dijo primero "Me van a salir caries si los sigo viendo."

"No finjas, te acabo de ver sonreír hace un minuto mientras los mirabas." Rose, quien estaba sentada entre las dos chicas dijo. "Es tan romántico… parece como si estuviera viendo una película en primera fila de romance cuando los protagonistas ya se sienten cómodos juntos y hablaran como si hubieran encontrado a su alma gemela. Ahora necesito un beso."

"… que respuesta tan específica." Alya le contesta sorprendida por la imaginación de la pequeña rubia. Para haber salido del hospital hace unos minutos se encontraba muy alegre. "Pero creo que estás pidiendo demasiado con un beso. Adrien está manejado y según ellos han empezado recién a salir desde ayer."

"Y estamos hablando de Marinette." Chloè agregó. "Marinette modo estudiante es diferente a Marinette modo enamorada. Sé que no nos hablábamos en el colegio, pero me acuerdo del incidente de penúltimo año."

Las dos chicas lo piensan un poco. Las cuatro habían asistido a la misma secundaria pero debido a que se encontraban en salones diferentes no hubo mucho contacto de ellas hasta el año de estudios generales en el que empezaron a compartir el dormitorio. A pesar de eso, los chismes se esparcían por todo el colegio sin importar en grado o la sección. Marinette era más o menos conocida, hasta el punto que podía decirse que era popular al menos en su clase y el club de arte.

El rumor de que ella tenía un crush en uno de los chicos del club de robótica tomó a todos de sorpresa ya que pensaban que había algo entre ella y un chico del club de arte en su último año. La segunda sorpresa fue que Marintte quería estudiar computación en vez de una carrera artística. Durante la secundaria nunca rebeló quien era la persona que le gustaba, pero todo el profesionalismo que mostraba como presidenta de su clase cambió radicalmente después de eso. Estaba más distraída, se tropezaba en el aire, olvidaba lo que estaba haciendo entre otras cosas. Era normal que todos en la institución la hayan visto golpearse con alguna columna o pared.

Durante su último año, "Marinette modo estudiante" había regresado, ya que su torpeza había disminuido. Por esa razón, todos llegaron a la conclusión de que su crush era un año mayor y se había graduado.

Cuando las cuatro se volvieron cercanas en la universidad y llegaron a preguntarle sobre eso, ella les confirmó que la persona que le gustaba se graduó antes que ellas y unos meses después logró olvidarse de él sin llegarse a confesar. Al parecer nunca tuvo la confianza suficiente para hacerlo.

Las tres chicas recuerdan la historia de Marinette y sabían que después de ese año ella no se interesó mucho en las relaciones románticas. A pesar de eso, ellas estaban allí, viendo la pareja conversar en su propio mundo. ¿Qué era esto? ¿Una película como dijo Rose?

"En cualquier caso, sabemos que hay para rato hasta que Marinette sea la que dé el siguiente paso. Si ella no lo hace, Adrien va a tener que hacerlo." Chloè susurró en conclusión.

El auto se detuvo en uno de los semáforos en rojo y las tres chicas vieron como el rubio se volteó hacia Marinette con una sonrisa y acercó su mano hasta el rostro de la peli-azul.

"¡¿UN BESO?!" Pensaron las tres sorprendidas.

Para la decepción de ellas, Adrien simplemente acomodó uno de los mechones de cabello de Marinette y al cambiar a verde, regresa su mirada al frente.

Las tres se cubrieron las cabezas con la manta y se miraron entre ellas mientras tenían pensamientos similares. "¿Nos habrá escuchado? ¿Hablamos muy fuerte? ¿Lo hizo a propósito?"

Las tres chicas se quedaron completamente calladas el resto del camino.

Por otro lado, Marinette se quedó viendo por la ventana sintiendo su cara arder.

"A estas tres las mato hoy."


Los cinco jóvenes llegaron a la entrada de los dormitorios de las chicas. Alya, Chloè y Rose se bajaron del auto ni bien paró e impidieron que Marinette abra la puerta.

"No es necesario que bajen." Alya dijo cuando vio que Adrien también estaba a punto de salir y Marinette bajó la ventana. "Nosotras cuidaremos de Rose, ustedes vayan a su cita."

Marinette abrió su boca para protestar, pero Chloè se le adelantó y puso su dedo índice en sus labios para callarla. Marinette, con los ojos bien abiertos, vio como la rubia le empezó a hablar a Adrien y no a ella.

"No creas que te vamos aceptar así nomás. Nos tienes que invitar a todas un día a comer para poder evaluarte."

"Chlo-" Marinette renegó para volver a ser callada por su índice.

Adrien, un tanto serio, miró a Chloè y aceptó su propuesta. "Me aseguraré de hacerlo." respondió para luego sonreír un poco. "Ustedes tienen mi teléfono, el día que estén libres me pueden llamar para salir a almorzar."

"¡Nino también!" Rose habló esta vez. "Solo lo vimos unos minutos, queremos conocer al novio de Alya un poco más. Avísale a él también."

"Claro, se lo haré saber."

Alya dio unas palmaditas en las espaldas de sus amigas para apurarlas en retirarse. "Bueno, los dejamos irse entonces." La morena jaló a las dos chicas hacia los dormitorios para luego voltearse por última vez. "¡Adrien! ¡No te olvides de regresárnosla antes de las diez!" Y con eso las tres entraron corriendo al edificio.

Marinette trató de esconder su cara detrás del cinturón de seguridad y evitó una vez más la mirada del rubio. No lo había visto, pero estaba casi segura que estaba sonriendo mientras la veía.

"Me disculpo otra vez." Marinette dijo dejando ver la mitad de su rostro mientras el otro seguía cubierto. La actuación de sus amigas como si fueran sus padres le apenó un poco.

"No pasa nada." Adrien la tranquilizó y comenzó a conducir otra vez. "De hecho, me alegra saber que tienes buenas amigas que se preocupen por ti. Por lo de la comida tampoco de preocupes, ya tenía pensado invitarlas algún día con el resto de los chicos para conocernos mejor."

Marinette se había terminado de calmar y miraba lo hablar. "Oh. No sabía que ya habías pensado todo hasta ese punto."

Adrien para en el siguiente semáforo y se voltea a ella otra vez.

"Es porque quiero mostrar que voy en serio." Empezó a decir suavemente. "No solo quiero mostrárselo a ellas, sino a ti también."

El semáforo cambió a luz verde y Adrien siguió como si nada. En un agradable silencio, los dos siguieron el camino hacia su destino.

Cada uno con una cálida sonrisa en su rostro.


Como dijo Adrien, el lugar al que iban estaba relativamente cerca y llegaron en menos de diez minutos. Bajaron del auto y Adrien la guio hacia el interior de uno de los altos edificios. Subieron hasta el último piso que el ascensor permitía subir, Adrien abrió la puerta y le dejó pasar primero.

El lugar era amplio y las grandes ventanas permitían que los rayos del sol alumbraran el lugar. Debido a la organización de los muebles cualquiera se daría cuenta que era una oficina, excepto que en la esquina debajo de unas escaleras había una pequeña cocina. Antes de que pudiera seguir explorando el lugar, Adrien la llevó hacia la escalera que había visto para subir al segundo piso del departamento. En ese último piso solo había una habitación de tamaño regular acomodado como una oficina, pero parecía solo para una persona a diferencia de abajo. Había un largo escritorio con un monitor y un sofá negro al costado. Era la oficina principal.

El lugar también tenía bastante luz natural y se dio cuenta que la luz provenía de las mamparas de vidrio que conducían a la parte abierta de la azotea. Afuera también estaba acomodado con algunos toldos, asientos y plantas decorativas aunque a diferencia del resto del departamento, no estaba tan arreglado, pero tenía una amplia vista de la ciudad.

"Recién esta semana terminamos de mudarnos aquí con el resto del equipo." Adrien le comenzó a explicar al ver entretenido a la chica que miraba cada detalle del lugar. "No sabemos mucho de decoración de interiores por lo que hemos dejado todo muy simple. Esta es mi oficina."

Marinette se volteó a ver a Adrien que estaba recostado frente al escritorio.

Esta era la empresa de Adrien.

En las paredes del lugar había algunos posters de videojuegos, muchos conocidos por ella, especialmente el de Miraculous Voyage.

Adrien le mostró un poco más su oficina y después le preguntó si quería ver un poco del proyecto en el que estaban trabajando. Después de aceptar animadamente, Adrien le mostró algunos avances en su monitor. Le mostró el avance de un videojuego y luego se enteró que ZAG Studios estaba buscando colaborar con alguna empresa para el lanzamiento de un nuevo juego. Querían lanzar al mercado un nuevo juego con un parecido estilo de Miraculous. Un juego de rol y pelea, pero con nuevas ideas que lo diferenciaran de MV. Adrien también le mencionó que estaban compitiendo contra Neo Akuma, y por primera vez estaba aliviada por no haber entrado a trabajar allí.

Un tiempo después, Adrien le dijo que ella era libre de venir cuando quisiera y que podía estudiar en paz allí. Los dos estaban parados frente a la mampara viendo hacia la azotea cuando Adrien tomó su mano para verle directamente.

"Sé que no dijimos nada, pero quiero ser claro." Marinette lo escuchó en silencio. "Estoy interesado en ti y quisiera que fueras parte de mi futuro, al igual que quisiera también ser parte del tuyo."

Marinette se le quedó viendo. Sin saber que decir, pestañeó un par de veces pensando en cómo contestar.

Sin escuchar algo por parte de la peli-azul, Adrien acarició su mano para decirle lo siguiente: "No tienes que responder ahora, pero tengo una propuesta más. Cuando termine el ciclo y comiencen las vacaciones los chicos y yo estaremos trabajando aquí los días de semana. No somos muchos y sé que eres una de las mejores de la facultad, así que me preguntaba si quisieras trabajar aquí con nosotros."

Su corazón no había estado preparado para todo esto. Marinette había tenido dos de las mejores propuestas de su vida en menos de cinco minutos y quería aceptar ambas, pero sus sentidos le fallaban al igual como ese año de secundaria. Sus amigas tenían razón, Marinette modo enamorada era completamente diferente. Antes de quedarse simplemente callada ante la segunda propuesta, asintió con la cabeza y una sonrisa en sus labios.

Adrien sonrió más y Marinette sentía que sus piernas se convertían en gelatina. El rubio soltó la mano que había estado sosteniendo para regresar al tema de la empresa, pero el pánico en Marinette la hizo reaccionar.

Ella había crecido en estos años y no permitiría que pase todo igual que la otra vez.

Con un rápido movimiento, tomó nuevamente la mano del rubio para evitar que se volteara. Adrien quien no lo había esperado le iba a preguntar qué pasaba cuando sintió un par de labios en los suyos.

Marinette se había parado en la punta de sus pies y su mano libre había encontrado lugar en el hombro de Adrien. Adrien, sorprendido por la repentina movida de la chica, no tardó mucho en cerrar sus ojos y regresarle el beso.

No hubo nada fuera de lo normal. El beso fue un ligero choque de labios inexpertos, los de ella más cálidos que los de él, que duró unos cuantos segundos. Pero en ese corto tiempo Adrien parecía haberse embriagado en el perfume de Marinette para luego sentirse fuera de sí al verla después con sus mejillas sonrojadas.

No era un beso perfecto, pero lo era para ellos.

Aun un poco distraído, Adrien vio que Marinette le estaba diciendo algo que apenas se le podía oír.

"Qué… ¿qué dijiste?"

Marinette levantó más su cabeza y habló más segura.

"Que es un sí, un sí para las dos propuestas."

Sin poder aguantarlo más, Adrien la abrazó por la cintura. Hoy había sonreído tanto que sus mejillas ya estaban empezando a doler. Pero estaba feliz, así que no podía evitarlo.

"Bienvenida a Lucky Charm Tech."


Notas de autor:

Primero que nada, espero que todos estén bien de salud. El COVID19 fue algo que nadie vio venir y se expandió en cuestión de semanas. La mayoría seguramente está ya varios días encerrados en sus casas, así que espero que disfruten este capítulo. Como dije en Twitter, yo me encuentro bien pero estoy tratando de ayudar más en casa y familia. Ha habido cambios en nuestro estilo de vida y a pesar de que tuve un poco de tiempo para escribir no me sentía de buen humor para hacerlo. Me disculpo por hacerles esperar tanto.

¡Feliz aniversario Online Smiles! Vuelvo a decir, no voy a abandonar la historia. Me sigue poniendo de buen humor leyendo todos sus comentarios y responder a sus preguntas, así que no duden en hacerlo. Gracias también a todos los que leen estas notas, sé que es un poco aburrido.

Cuídense mucho y gracias por leer.

Twitter: Little_Rain0048

-LR