Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Cuarto Arco: Los Juegos
Capítulo 42/166: ¡Fortuna!
Durante el vasto caos que invadía a la Ciudad de Crocus; Marcus Strauss-Dreyar y Will Eehto de Golden Lion se enfrentaron juntos en contra de uno de los causantes de esté, Omar Oldcan, miembro de Ouroboros y unos de los primeros demonios de los libros de Zeref al igual que sus camaradas. Fue un combate duro, pero gracias a su peculiar trabajo de equipo, Marcus y Will prevalecieron ante Omar, quién pareció aceptar con cierto placer el acabar de su vida de más de 400 años de edad. E unos momentos luego de esto, en otra parte de Crocus, otro encuentro entre Fairy Tail y Ouroboros se llevó a cabo...
...Continuación...
-... ¿Será señal de buena o mala suerte?-
Aquel notablemente tranquilo hablar pertenecía a una de las dos únicas presentes en una intercepción entre una ilesa calle y otras tres calles profundamente dañadas. Calles al oeste de la Ciudad de Crocus, que se encontraba encerrada en una magia de nombre "Punto de Desaparición" que estaba basada en aquel profundamente cielo estrellado encima de ella y en toda la densa niebla que cubría por completo sus afueras.
Fue el hablar de una joven que, mientras su mano derecha cargaba con un pequeño plato de blanca porcelana que poseía un pedazo de un pastel de rosada crema del que parecían haber tomado y su mano izquierda sostenía un simple tenedor, su boca masticaba tranquila y gustosamente algún alimento.
Hablando más específicamente; se trató de esa joven chica como de unos 18 años de edad que tenía una realmente larga cabellera atada en dos coletas posicionadas a los lados de su cabeza y que eran tan largas como sus brazos, el color de su cabello curiosamente era blanco del lado izquierdo y negro de su lado derecho, sus bellos ojos eran de color anaranjado oscuro y vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con un vestido de cortas mangas y falda ancha que le llegaba hasta sus rodillas y tenía un patrón y color de tablero de ajedrez, varios brazaletes en sus brazos de color tanto negro como blanco, unas largas medias blancas y negras, y una botas de estos mismos colores. Y la marca de Ouroboros se mantenía en la muñeca derecha de esta sonriente chica en color anaranjado.
Y también se debía mencionar que a unos metros en frente de esa joven que calmadamente comía pastel se encontraba una joven que afilaba su mirada con notable seriedad y ferocidad, que afirmaba sus descalzos pies en los suelos de concreto de aquella calle, que sostenía con ambas manos y amplia firmeza la empuñadura de una filosa espada japonesa, que se mantenía en guardia y que mostraba un cuerpo lleno de unas atendidas heridas que se hizo durante sus feroces combates contra Charlotte "Charlie" Astri de Golden Lion y Kasuga Mikazuchi de Mermaid Heels.
Se estaba hablando de aquella joven que poseía una larga cabellera escarlata que tenía un mechón azul en su frente y estaba actualmente atada en forma de una cola de caballo, unos bellos ojos de color marrón, que tenía un peculiar tatuaje atravesando su ojo derecho; que todavía poseía su voluptuosa y curvilínea figura vestida con unas cuantas vendas blancas alrededor de su busto y cubriendo las notables heridas en su torso y un pantalón hakama de color rojo con llamas naranjas a sus lados. Y como no mencionar que está joven tenía en su pierna izquierda grabada con gran orgullo, en color rojo azulado, la marca de Fairy Tail.
-...- Se mantenía en silencio Alicia mientras estaba en guardia e observaba a la enemiga en frente de ella.
-Whoa...Tú mirada da más miedo que esa espada que tienes en las manos- Dijo una tranquila Alesha durante un leve masticar.
-Sí...No hay duda. Ella es de Ouroboros. Sí recuerdo bien...Su nombre era Alesha. Sí. Alesha Fortune...La que gano el evento del segundo día por pura suerte. O eso pareció, por lo menos- Pensó una seria joven Scarlet.
-¿Y? ¿Tienes algún asunto conmigo? Sí no es así, quisiera ir a ver las tiendas de ropa en la ciudad ahora que termine de ver las pastelerías- Decía tranquilamente la joven Fortune mientras el tenedor en su mano izquierda llevaba hasta su boca otro pedazo de pastel.
-Lo siento, pero no iras a ningún otro lugar. Yo te derrotare justo aquí- Contestaba la joven maga de Fairy Tail seriamente.
-¿Eh? ¿Derrotarme? ¿Por qué?- Preguntaba con leve confundir la joven miembro de Ouroboros mientras masticaba.
-¿Qué por qué...? Porque tú y tú gremio son los culpables de todo el caos que está azotando a está hermosa ciudad y a sus inocentes habitantes. No finjas que no lo sabes. Yo sé todo con respecto a los planes de Ouroboros- Respondió una seria joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente e atados en forma de cola de caballo.
-¿En serio?... -Hablo la joven de largos cabellos negros y blancos atados en coletas- ...Hmm...Pero sí lo único que hice fue hacer lo que Lar-chan me pidió que hiciera para agradecerle que me liberara de ese sucio estante en el que estuve por más de 400 años. ¿Así es cómo trata el destino a alguien que paga sus deudas con la gente? Que mala suerte...Bueno, que importa. No creo que lidiar contigo sea muy diferente a lidiar con una mosca. Hasta podría ser algo divertido-
-Está chica...- Pensó seriamente la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail -...A pesar de que está completamente relajada y está llena de aperturas...Mis instintos me dicen que es peligrosa. Yo todavía siento el daño y cansancio de los Grandes Juegos Mágicos...Con una oponente como ella, no puedo permitirme gastar las energías físicas y mágicas que me quedan a la ligera. Bien...Sí recuerdo el segundo día, parece ser que la magia de está chica controla la misma suerte...Pero, aunque diga eso, no entiendo muy bien que significa... ¿Qué pasara sí la ataco?-
-Entonces, ¿Qué harás? Tú eres la que quiere pelear, ¿Verdad, chica escarlata? Vamos, ven- Dijo tranquilamente la joven demonio de los libros de Zeref dándole otro bocado a cierto pastel.
-Supongo que puedo aprovechar esa personalidad despreocupada para obtener algo de información... -Pensaba una seria Alicia para luego decir- ...Tú... ¿Fuiste la que causó toda está destrucción?-
-¿Destrucción?... -Repetía Alesha para después ver a su alrededor y notar las dañadas calles cerca de esa ruta donde ella estaba -...Oh, es cierto. Todo está hecho un desastre... ¿Hm? ¿Lo hice yo? Bueno, puede que durante toda la felicidad que tenía cuando por fin termine de todas las tareas que me había dicho Lar-chan, pude haber liberado un poco de mi poder por aquí y por allá. Vaya, vaya. Que error. Sí esto hubiera pasado antes del empezar de nuestros planes, de seguro Omar me hubiera dado uno de sus molestos sermones de viejo. Jeje-
-¿Error?...Oye, ahí hay varios cadáveres- Dijo la joven Scarlet mezclando cierto enojar con su seriedad.
-Sí, es verdad. Sí que hay gente con mala suerte en esté mundo, ¿No crees?- Contesto la joven Fortune con una tranquila como ligeramente maliciosa sonrisa de leve tamaño.
-Está tipa... -Pensó una seria Alicia- ...Bueno, aparte de descubrir que ella es más desagradable de lo que parece, ahora sé que su magia puede causar una destrucción de está escala y eso con ella controlándola inconscientemente. No hay duda de que es alguien con quién tener cuidado. Pero, sigo sin saber cuál debería ser exactamente mi primer movimiento...Creo que solo perderé tiempo sí lo pienso, y eso es algo que no puedo permitirme. Hay gente sufriendo en alguna parte de Crocus mientras pienso. Debo acabar con ella cuanto antes para que también termine está monstruosa situación. Solo haré como Tsuna, y la atacare sin pensar en las consecuencias. Sin riesgo, no hay victoria. ¡Re-Equipar!-
Tras la pronunciación de esa última palabra en sus pensamientos, la seria joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente e atados en forma de cola de caballo provoco mágicamente que un gran número de espadas de distinto tamaño y forma pero igual de destellantes y afiladas hicieran aparición y flotaran en los aires justo encima de su posición. Un hecho que decoro con leve sorpresa los anaranjados ojos de una joven con una larga cabellera que era blanca del lado izquierda y negra del lado derecho.
-Oh- Vocalizo Alesha con cierto impresionar.
-¡Vayan!- Exclamo una seria y determinada Serena.
Aquella siguiente palabra que pronuncio la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail hizo que cada una de las veinte armas cortantes que flotaban en los aire encima de su posición pasaran a volar con notable potencia cómo sí fueran misiles en dirección a una joven que supuestamente era una demonio de los libros de Zeref al igual que la mayoría de sus camaradas de gremio, quién solo se limitó a hacer que ese tenedor en su mano izquierdo tomara otro pedazo de pastel en el platillo en su mano derecha y lo llevara a su boca.
Y en el siguiente segundo; aquel notable número de espadas tanto anchas como largas así como cortas y delgadas impactaron tan fuertemente una tras otra en la zona donde residía su objetivo que una enorme y densa nube de polvo acabó viéndose levantada en aquella calle al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
-Bien, me gustaría pensar que pude derrotarla con eso, pero sé por experiencia que oponentes como ella no caen tan fácilmente. Espero al menos haberle causado algo de daño- Pensó Alicia con seria actitud.
-¡Ah...Ah...!-
-¿Eh?- Reacciono la joven Scarlet con leve confusión.
-¡...Ah...Ah...!-
Mientras se escuchaba en los aires el sonido de un tenue toser, unas ligeras brisas de viento pasaron por aquella calle y empezaron a despejar lentamente la gran nube de un denso polvo que estaba presente en está. Eventualmente todo ese polvoreo se despejo por completo e una vez más se obtuvo la imagen de una joven maga de Ouroboros, la cuál estaba tosiendo levemente.
Una joven maga de Ouroboros que no se había movido ni un solo centímetro de su posición y que poseía alrededor de está un total veinte espadas de distintos tamaños y formas que veían sus afiladas hojas de acero enterradas en unos suelos de concreto. Un hecho que observaba una joven maga de Fairy Tail con sorpresa, confusión y frustrar, aunque ella no lo mostraba en su seria mirada de ojos marrones.
-¡...Ah...Ah...! -Tosía Alesha- ...Rayos...Me entro polvo a la boca junto al pastel...Que mala suerte...-
-Todas las armas que lance hacia ella... ¿Fallaron? ¿Acaso las esquivó? No, no fue eso. No se ha movido ni un solo paso de su posición. Entonces, ¿Las desvió? Pero, no sentí que ellas chocaran contra algo o que mi control fuera perturbado. ¿Qué fue lo que pasó entonces? ¿Cómo funciona exactamente esa magia de suerte suya?- Pensó una tanto seria como confusa Alicia.
-¿Hm?... -La joven Fortune veía los afilados objetos enterrados a su alrededor- ... ¿Espadas?-
-...En cualquier caso... -Pensaba la joven Scarlet- ...Sí los ataques a distancia no funcionan...-
Tras haber aumentado ligera pero perspicazmente la firmeza de tanto el pisar de sus pies descalzos como el sujetar de sus dos manos, la joven Scarlet pasó inmediatamente después a dar un potente salto que la elevo varios metros en los aires para que luego ella alzara sobre su cabeza la afilada espada japonés que sostenía al mismo tiempo que descendía con notable velocidad desde aquella gran altura en dirección a la joven Fortune, la cuál ahora solo se limitaba a observarla pensativamente con sus ojos anaranjados.
-¡...No tengo más opción que atacarla directamente!- Pensó una determinada Alicia durante su caer.
-Hmm... -La joven Fortune cambió repentinamente su pensativa mirada por cierto asombrar y contentar- ¡...Ah, ya te recuerdo!-
En cuanto aquella caída desde una gran altura en los aires la llevó a solo estar separada de su enemiga por unos pocos centímetros que seguían reduciéndose, la joven hija de Erza Scarlet y Jellal Fernandez hizo uso de una amplia fuerza y velocidad para bajar la katana que sujetaba de la altura a la cual la había alzado y clavar sin duda alguna la afilada hoja de reluciente acero de está en toda la cima de la desprotegida cabeza de la joven supuestamente creada por el fallecido hombre dueño del apodo de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan". O por lo menos, eso fue lo que la primera nombrada pensó que ocurriría, pero la realidad fue distinta.
Se pudo presenciar claramente como Alicia, quién mostraba un cierto shock en sus marrones ojos ante lo que pasó, había aterrizado perfectamente con sus descalzos pies en unos suelos de concreto mientras que el potente golpe descendente que había lanzado con aquella espada japonesa que sus manos empuñaban había causado unas fuertes ondas de viento al no haber golpeado nada más ni menos que el aire. Y sin mencionar que ella ahora se mantenía posicionada justo al lado de Alesha, quién solo mostraba una tranquila sonrisa.
-¡¿Q...?!- Reaccionaba Alicia con notable shock.
-¡Eres la que participo en el evento del cuarto día de los Grandes Juegos Mágicos!- Dijo una tranquilamente sonriente Alesha.
-¿Q-Qué fue lo que pasó...? -Pensaba una sorprendida joven Scarlet mientras dirigía su mirada a quién estaba a su izquierda- ... ¿Estoy a su lado? Sí no se movió en lo más mínimo... ¿Acaso yo calcule mal la dirección de mi salto? Eso no es posible. Nunca antes me había pasado. Juraría que yo vi claramente cómo estaba cayendo justo hacia su posición...Entonces, ¿Cómo fue que termine a su lado y golpeando el aire en vez de a ella?-
-¡Tú montaste un gran espectáculo junto con Devlin-chan! ¡Todas esas espadas y luces volando por ahí! ¡Fue realmente divertido verlos!- Comentaba una alegre joven Fortune.
-¡Tch...!- Rechisto Alicia sus dientes con frustrar para luego pensar -¡...No sé que fue lo que ocurrió, pero a está distancia no hay forma en que falle...!-
Aumentando la firmeza del pisar de sus descalzos pies hasta el punto que el terreno de concreto debajo de ellos se le vio añadido unas cuantas fracturas, la joven de larga cabellera escarlata con un mechón azul en su frente e atada en forma de una cola de caballo sujetaba fuertemente la empuñadura de una espada de estilo japonés mientras guiaba a está en un poderoso golpe de izquierda a derecha en dirección a la joven de largos cabellos blancos y negros que estaba justo a su lado. Pero en el siguiente instante, otro inesperado hecho ocurrio.
Estando solamente a fracciones de fracciones de nanosegundo y unos minúsculos centímetros de llegar a la enemiga de quién le empuñaba, una espada japonesa vio repentinamente su larga y filosa hoja de reluciente acero rota en unos dos pedazos de distintos tamaños. Mientras que el pedazo más grande de está simplemente caía al suelo, la parte que continuaba sosteniendo la joven Scarlet no tuvo el suficiente tamaño para llegar a una joven Fortune quién llevaba hasta su boca otro pedazo de pastel para masticar gustosa.
-¡¿Q-Qué?!- Volvió Alicia a mostrar notable shock.
-Vaya...- Dijo una tranquila Alesha durante su masticar.
-¡M-Mi espada... ¿Se rompió?! ¡¿En esté de todos los momentos que podía haber?!- Pensaba una estupefacta joven Scarlet.
-Eso pasa cuando no cuidas bien tus juguetes...- La joven Fortune acerco su mano izquierda a quién estaba en sus cercanías -...Pero, no te preocupes-
-¡...!-
Aquella vasta sorpresa que invadió a una joven maga de Fairy Tail y le hizo abrir de una amplia manera sus marrones ojos se debió a que instantáneamente después de que una tranquilamente sonriente joven miembro de Ouroboros utilizara su mano izquierda para tocar ligeramente su hombro izquierdo cómo sí estuviera consolando a alguien, ella pudo sentir a la perfección como por una fracción de nanosegundo el interior de su cuerpo fue recorrido por algo así como una tenue electricidad. Una electricidad que encendió en ella un intenso dolor que le recorría de pies a cabeza, pero que se centraba sobre todo en sus rotas costillas y aquel amplio corte rodeado en vendas que estaba en el frente de su torso.
-¡AAAAAAAAHHHH!- Gritaba Alicia con intenso dolor mientras caía arrodillada al suelo.
-Que ruidosa...- Comento una levemente disgustada Alesha mientras uno de los dedos de su mano derecha tapaba su oreja derecha.
-¡¿Q-Qué es esto...?! -Pensaba una adolorida joven Scarlet- ¡...M-Mi cuerpo fue invadido por un repentino dolor...! ¡¿Q-Qué fue lo que me hizo?!...No... ¡E-Este dolor...Viene de las heridas que me hice durante la final de los Grandes Juegos Mágicos! ¡S-Sí las estaba soportando bien hasta ahora... ¿Por qué rebotaron hacia mí de manera tan repentina?! ¡¿Fue por el simple toque de está chica?!-
-Hmm...Esto no fue tan divertido cómo pensé que sería. Bueno, no importa- Dijo una tranquila joven Fortune mientras veía las puntas de acero de ese tenedor en su mano derecha.
-¡...!- Una notablemente adolorida joven de Fairy Tail alzo su mirada para observar con enfurecer a su enemiga.
-Pero, ¿Ves que al final sí fue cómo dije?... -Mostraba una joven miembro de Ouroboros un pequeño sonreír de cierta malicia- ...Tan fácil cómo lidiar con una mosca-
Después del pronunciar de aquellas palabras, esa sonriente joven que poseía una larga cabellera que era negra de su lado derecho, blanco de su lado izquierdo e estaba atada en coletas hizo uso de una notable velocidad para que las cuatro puntas de acero de aquel tenedor que sujetaba su mano izquierda se acercaran cada vez más y más a uno de los marrones ojos de la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente que estaba arrodillada en los suelos de concreto en sus cercanías debido a ese gran dolor que recorría su herida persona.
Pero, cuanto solo faltaba una fracción de segundo y unos centímetros para que un puntiagudo objeto que se usaba normalmente para comer llegara a enterrarse en un cierto globo ocular que expresaba notable sorprender, otro completamente inesperado hecho invadió a aquella escena llevada a cabo en una intercepción de calles al oeste de la Ciudad de Crocus.
Se pudo apreciar claramente como ese tenedor que sostenía la mano izquierda de una joven demonio de los libros de Zeref detuvo repentinamente su mover, pero no exactamente porque ella parara el impulsar de su brazo izquierdo, sino por el colisionar contra algo así una gruesa pared aunque en realidad no había nada en el aire. O por lo menos, así parecía.
Pero con su mirada más cerca a esa situación que la mirada de su enemiga, la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail podía observar sin duda alguna como el puntiagudo objeto que está dirigió hacia uno de sus marrones ojos no podía atravesar los pocos centímetros que faltaban para llegar a su objetivo porque en estos se encontraba posicionado lo que no podía describirse de ningún otro modo que como un solido muro tan increíblemente delgado y cristalino que era casi invisible. Era una magia que había aparecido anteriormente en esté longevo relato.
-¿Eh?- Reaccionaba Alesha con confundir.
-E-Esto es... ¿Una barrera?- Pensó una sorprendida Alicia.
-¿Qué rayos...? El tenedor no avanza...- Hablo una frustrada joven Fortune mientras seguía empujando ese tenedor en su mano izquierda.
-¡...!- La joven Scarlet afilaba su mirada con seriedad.
Habiéndose percatado de que el dolor que recorría su lastimado cuerpo se había reducido a un nivel soportable, una joven maga de Fairy Tail que seguía sujetando en su mano derecha una espada japonesa de rota hoja inmediatamente pasó a dar un amplio salto hacia atrás que le permitió aterrizar perfectamente de pie en una posición a varios metros de distancia de una joven miembro de Ouroboros, quién por tal cosa pasó a detener el impulsar de ese tenedor en su mano izquierda e apuntar su ligeramente frustrada mirada a su enemiga.
-Rayos...Huyó. Y yo que pensaba acabar esto rápido por el bien de ambas...Que mala suerte- Comento una levemente frustrada Alesha
-El dolor de mis heridas volvió a la normalidad...- Pensaba Alicia -... ¿Fue porque se distrajo?...En cualquier caso, esa magia que me salvó...-
-Vaya escena me encuentro mientras busco al controlador de todos esos zombis...-
-¡...!- Reaccionaron con sorprender la joven Scarlet y la joven Fortune.
-...Más te vale darme una buena explicación sobre lo que está ocurriendo aquí...-
Dirigiendo sus miradas en la dirección de dónde provino una femenina voz con un tono de ligero enojo, la joven Fortune y la joven Scarlet observaron como cierta ser se presentaba con un tranquilo caminar en aquella calle y a unos pocos metros detrás de la última nombrada. Se trataba de esa joven que Alesha conocía por ser quién derroto a su compañera de gremio, Amaia Jiwe, en el primer combate del segundo día de los Grandes Juegos Mágicos y que Alicia conocía al ser esa una de sus oponente en el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos y su amiga de la infancia.
En otras palabras; era esa joven de 19 años que poseía tanto unos atractivos rasgos como una serena expresión, una larga y lisa cabellera de color marrón oscuro, tenía unos seductores y serios ojos negros, y su curvilíneo y voluptuoso cuerpo estaba vestido con un chaleco blanco que se ajustaba perfectamente a su figura con mangas largas y algunos toques dorados, unos guantes blancos, una corta falda de color blanco, unas largas medias de color negro y unas botas de color blanco también.
Y se notaba como la enguantada mano izquierda de esta joven sujetaba una larga espada de tipo japonés que poseía su afilado acero cubierto por una fundadora de color negro decorada con algunas vendas, con una guardia de color dorado con una forma de "X" y una empuñadura de color rojo azul oscuro que en su parte más baja tenia grabada la marca de un pequeño dragón en forma de "S". Y como no mencionar que aunque esta no era vista, se sabía que la marca blanca de Mermaid Heel reposaba grabada en el brazo izquierdo de esta joven. Era aquella que también podría describirse como la joven hija adoptiva de la maestra de Mermaid Heels, Kagura Mikazuchi.
-...Alicia- Hablo una seria y levemente enojada Kasuga.
-¡...Kasuga!- Nombro Alicia con notable sorprender.
-Esa tipa es...- Pensó Alesha con una pequeña confusión.
-¿Y? ¿Cómo es posible que yo hubiera tenido que salvarte de un tenedor? Aunque estés herida debido a nuestra batalla en el torneo, no permitiré que uses tú estado como excusa para perder de una manera tan patética. Esa no es la hermana mayor que yo admiro- Decía seriamente la joven Mikazuchi mientras se posicionaba al lado de su amiga de la infancia.
-Je... -Enseñaba la joven Scarlet una pequeña sonrisa- ...Lamento que hayas tenido que ver un lado tan lamentable de mí, hermana menor. Pero, la magia de esa tipa de ahí es bastante problemática...-
-¿Esa tipa?... -La joven maga de Mermaid Heels apuntó su mirada a la tercera joven en esa calle -...Esa chica... ¿Acaso no es una de los miembros de ese gremio de Alvarez? Ouroboros, ¿No? ¿Por qué peleas contra ella en está situación tan caótica por la que pasa la ciudad?-
-Justamente por la situación. Está chica y todos los demás de su gremio son los causantes de todo esté caos. Como lo sé es una larga historia, pero el punto es que sí la derrotamos a ella y los demás de Ouroboros, los zombis y esa niebla alrededor de Crocus desaparecerán- Contesto una seria joven maga de Fairy Tail apuntando su mirada a su enemiga a unos metros de distancia.
-Ya veo. Sí tú lo dices, debe ser cierto. Bien. No sé cuál es esa magia problemática de la que hablaste, pero sí estamos las dos juntas, esa chica no será para nada un oponente difícil- Comentaba Kasuga seriamente.
-Cuanta confianza... -Hablo Alesha- ... ¿Crees que será fácil lidiar conmigo solo porque pudiste vencer a Amaia-chan? Ese pensar solo te traerá un montón de mala suerte. De hecho, sí Amaia-chan hubiera luchado en serio, tú no hubieras tenido oportunidad alguna de vencerla. Pero, los aguafiestas de Omar y Lar-chan nos dijeron que no usáramos nuestras verdaderas habilidades para que así no atraer mucho la atención-
-Oh... -Vocalizó una seria joven Mikazuchi- ...¿Eh serio? En ese caso, después de derrotarte, iré a buscar a esa compañera tuya y comprobaremos sí puedo o no vencerla en un combate en serio. En cualquier caso, le diré que le mandaste tus saludos...Barrier Shock-
"Impacto de Barrera". Las últimas palabras que pronuncio con serio tono la joven hija adoptiva de la actual maestra de Mermaid Heels hicieron que en menos de una fracción de nanosegundo un muro de amplio ancho e alto, de cuadrada forma, increíblemente delgado y formado por material cristalino tan transparente que era casi invisible surgiera mágicamente en frente de su posición e instantáneamente después saliera disparado con suma fuerza en dirección a una joven que supuestamente era un demonio de los libros de Zeref con tal de golpearla con la suficiente fuerza para romperle varios huesos al mismo tiempo de mandarla a volar varios metros en la dirección contraria y sin que ella se percatara de que había ocurrido con exactitud. O por lo menos, eso es lo que tenía planeado la primera nombrada. Pero una vez más, la realidad fue distinta.
Aunque una enorme, dura y casi invisible barrera mágica sí fue impulsada con una vasta velocidad para que recorriera varios metros de distancia en cuestión de una fracción de nanosegundo, está no golpeo a una tranquilamente sonriente joven de largos cabellos negros y blancos atados en forma de coletas, sino que impacto e hizo escombros a un edificio de concreto en el lado derecho de está. Un hecho que obligo a una joven de largos cabellos marrones oscuros a abrir a sus negros ojos con amplio sorprender y a la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente a decorar sus marrones ojos con cierto frustrar.
-¡¿Q...?!- Mostraba Kasuga un notable shock.
-Cielos, cielos. Otra que vino a causar polvo...- Decía una tranquila Alesha mientras veía los escombros y polvo que nacieron de la destrucción de una edificación.
-Con que la magia de Kasuga tampoco funciona...- Pensó Alicia con frustrar.
-Para hablar con tanta confianza, sí que tienes una mala puntería- Comentaba la joven Fortune para dar otro bocado a ese pastel que empezaba a acabarse.
-¿Q-Qué fue lo que ocurrió? Creer que mi "Impacto de Barrera" fallara...Es la primera vez que esto pasa...- Dijo la joven Mikazuchi con ligero estupefacción.
-Te entiendo. Varios de mis ataques hacia ella han también fallado miserablemente. Cómo te dije, su magia es problemática- Decía una seria joven Scarlet mientras veía la rota espada que sujetaba su mano derecha y luego la hacía desaparecer de una mágica manera.
-¿Su magia? ¿Y está cuál es exactamente? ¿Lo sabes, Alicia?- Preguntaba intrigada una joven maga de Mermaid Heels.
-A mí me parece que su magia controla la misma suerte. Tú recuerdas la forma en que ella gano el evento del segundo día, ¿Verdad?- Respondió la joven maga de Fairy Tail.
-¿Eh? ¿La suerte? No entiendo muy bien que significa eso... ¿Quieres decir que ella puede controlar todo lo que pasa para su beneficio?- Preguntó una seria pero confusa joven de largos cabellos marrón oscuro.
-No creo que la palabra "controlar" sea exacta aquí. Ella no controla ni sabe que ocurrirá, pero sin duda sabe el resultado. Con su magia solo vasta que ella desee algo. Por ejemplo, sí ella no quiere que nuestros ataques le den, entonces estos no le darán. La misma realidad y lógica cambiaran para que eso ocurra- Contesto seriamente la joven de larga cabellera escarlata con un mechón azul en su frente e atados en forma de cola de caballo.
-Whoa... -Hablo una ligeramente sonriente joven miembro de Ouroboros- ...Eres bien lista, chica escarlata. Aparte por el hecho de llamarla "Magia", has descrito muy bien mi poder. Veras...Controlar el resultado...Alterar la lógica...Jugar con el espacio...Manipular la realidad...Cambiar el destino...Cualquiera de estás palabras es válida para describir mi "Maldición de la Fortuna"-
-¡...!- Otro gran sentimiento de shock pasó a invadir a la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail y a la joven hija adoptiva de la maestra de Mermaid Heels.
-¿Maldición de la Fortuna? ¿No es magia?- Se preguntaba Kasuga con confundir.
-¡¿Una maldición?! ¡¿Cómo Serena?!- Pensó Alicia con notable asombrar.
-¿Ahora entienden?... -Continuo Alesha su hablar- -...Hagan lo que hagan, al final siempre ocurrirá lo que quiero. De está manera...Quédense quietas y sean aplastadas-
Inmediatamente luego de que la joven Fortune liberara las palabras que marcaron el fin de esa conversación con una pequeña sonrisa que transmitía una cierta malicia, la joven Scarlet y la joven Mikazuchi abrieron de gran manera en tiempo simultáneo sus miradas al presenciar como los suelos de concreto sobre los que se mantenían temblaron hasta el punto de verse decorados en cuestión de fracciones de nanosegundo con unas grietas de gran tamaño. Grietas en donde sus pies acabaron hundiéndose de un modo notable.
-¡¿Q...?! ¡E-El suelo...!- Mostró Alicia sorprender ante lo que ocurrio.
-¡Maldición! ¡Estoy atorada...!- Decía una molesta Kasuga mientras movía sus pies embotados e atascados.
-¡¿Eh?!... -Una sorprendida joven Scarlet subió su mirada- ¡Oye, Kasuga! ¡Arriba!-
-¡...!- Reacciono la joven Mikazuchi con sorprender.
Alzando su mirada de la misma forma que hacía aquella joven maga de Fairy Tail a su lado, la joven maga de Mermaid Heels fue capaz de ver claramente al igual que ella como un alto edificio de concentro que ayudaba a conformar aquella calle donde estaban repentinamente se derrumbó y sus numerosos escombros de gran tamaño estaban cayendo hacia su dirección. Pero antes de que estos llegaran hasta ambas...
-¡Barrier!-
"Barrera". Diciendo aquella palabra al mismo tiempo de alzar su enguantada mano izquierda a una altura superior a su cabeza y en dirección a los grandes objetos de concreto que caían a su dirección, la joven Mikazuchi terminó creando mágicamente en los aires a unos metros encima de su posición y la de su aliada una plataforma de gran ancho y formada por una transparente material cristalino. Una plataforma que acabó recibiendo todos los impactos de los escombros que caían hacia unas jóvenes magas.
Y mientras esto ocurría, la joven Scarlet volvía a afilar su mirada con seriedad para después usar su "Re-Equipar" para que una espada medieval formada por un reluciente metal platino fuera sujetada firmemente en cada una de sus manos y luego utilizar las largos e anchas filosas hojas de ambas para cortar veloz y notablemente el agrietado terreno de concreto donde sus pies descalzos y los embotados pies de su aliada estaban atorados con tal de liberar estos y para que las dos después dieran unos amplios saltos hacia atrás para alejarse aún más metros de la joven Fortune, quién mostró cierto frustrar en su mirada.
-Tch... -Rechisto sus dientes una ligeramente molesta Alesha- ...Volvieron a salvarse. Entonces...Que exploten-
Luego de las últimas palabras de aquella joven de larga cabellera blanca de su lado izquierdo, negro de su lado derecho y atada en un par de coletas; la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente y la joven de largos cabellos marrón oscuro fueron capaces de presenciar como sus alrededores se llenaron de una repentina manera de numerosas explosiones de gran poder y tamaño que salían de varias partes de los suelos de concreto de esa amplia calle al oeste de la Ciudad de Crocus.
-¡¿Q-Que?! ¡¿Explosiones?! ¡¿Cómo puede crear esto con ese poder de la suerte suyo...?!- Preguntó una seria Kasuga mientras soportaba varias ondas de choque.
-¡¿Las explosiones vienen de debajo del suelo...?! -Hablo Alicia en la misma situación que su aliada- ¡...D-Deben ser causadas por las lacrimas que sirven para dar energía a los postes en las calles de la ciu...!-
Pero antes de que esa joven maga de Fairy Tail pudiera acabar de hablar, tanto ella como la joven maga de Mermaid Heels a su lado terminaron viéndose encerradas en la explosión de vasta fuerza, ancho e altura que surgió de los suelos de concreto justo debajo de ellas. Un hecho que observo a la distancia una joven miembro de Ouroboros, la cuál veía su cabellera ligeramente agitada por todas las ondas de choque que se extendían hasta su posición.
-Bien... -Hablo una tranquilamente sonriente Alesha- ...Mi trabajo aquí está hecho. Ahora por fin puedo dirigirme a ver las tiendas de ropa de está ciudad. Buscare algo lindo para Amaia-chan y se lo llevare como disculpa por haberme encargado de esa chica de las barreras por ella... ¿Eh?-
Aquel sentimiento de diminuta confusión que invadió momentáneamente a la joven que supuestamente era un demonio de los libros de Zeref al igual que la mayoría de sus camaradas de gremio se debió a que está observo con sus anaranjados ojos como desde las densas nubes de humo negro que quedaron tras las varias explosiones a unos metros en frente de su posición salieron disparadas un gran número de afiladas espadas de distintas formas y tamaños que avanzaban con gran velocidad por los aires para acercarse cada vez más y más a su posición.
Pero al igual que pasó anteriormente, gracias esa llamada "Maldición de la Fortuna" suya, cada una de esas más de treinta armas cortantes de diferentes largos e anchos no golpearon en lo más mínimo a una joven que usaba el tenedor en su mano izquierda para llevar a su boca el último pedazo de pastel de rosada crema que residía en un pequeño plato sobre su mano derecha y solo acabaron pasando de largos a esta.
Un hecho que pudieron ver claramente gracias a que todo ese humero a su alrededor se despejo con las brisas del viento la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail y la joven hija adoptiva de la actual maestra de Mermaid Heels, quienes a pesar poseer sus cuerpos más heridos y ropas más rotas que antes, se mantenían firmemente paradas sobre unos fragmentados y quemados suelos.
-Con que aumentar el número de armas no funciono, ¿Eh?- Comento una seria pero frustrada Alicia.
-Será mejor que dejes esa clase de ataques. Solo sería un desperdicio de armas y poder mágico- Dijo una serena Kasuga.
-Ah... -Suspiro Alesha cansadamente mientras lanzaba ese tenedor y vacío plato en sus manos al suelo- ...Ustedes... ¿No podrían solo abrirse los estómagos con esas espadas suyas y ahorrarme trabajo? De todas manera van a morir. ¿Cómo es que aún no lo entienden? Gracias a mi maldición, soy invencible-
-Invencible... ¿Eh?- Repetía tranquilamente la joven Mikazuchi.
-¿Hm? ¿Qué pasa con ese tono? No me gusta para nada- Dijo la joven Fortune con un cierto molestar.
-Ciertamente... -Hablo la joven Scarlet- ...Por ahora, tú defensa sí parece totalmente perfecta. Pero tú ataque es una cosa distinta. Después de todo, sí quieres librarte de nosotras de inmediato... ¿Por qué no solo dices que muramos?-
-...- La joven miembro de Ouroboros se mantuvo en silencio mientras arrugada levemente su mirada con disgustar.
-La respuesta es, porque aunque digas "Mueran", no pasaría nada. Ese es uno de los límites de tú magia, ¿Verdad?...Ah, perdón. Era maldición o algo así, ¿No?- Dijo una tranquila joven maga de Mermaid Heels.
-También es obvio que tú "Fortuna" no puede intervenir en nuestro uso de magia. Se podría decir que tú poder tiene mayor efecto en las cosas no vivas que en las vivas. Bueno, siendo sincera, incluso si pudiera evitar usáramos magia, para derrotarte, yo estaría dispuesta a luchar incluso a rasguños- Comentaba una seria joven maga de Fairy Tail mientras usaba su "Re-Equipar" para hacer desaparecer esas espadas en sus manos.
-¿En serio?...Eso no es nada divertido- Dijo tanto ligeramente sonriente como con un cierto disgustar la joven de largos cabellos blancos y negros atados en coletas.
-Y por último...Sí nuestros ataques no te alcanzan únicamente por el hecho de que tú deseas que así no sea, ¿Qué pasaría sí nuestro deseo de derrotarte fuera mayor que la fuerza con la que tú quieres algo? Literalmente, sería una batalla de voluntades, ¿No?- Mencionaba una seria joven de larga cabellera marrón oscuro.
-Oh... -Vocalizo Alesha- ... ¿Creen que podrán superar mi "Maldición de la Fortuna" sí su desear es más fuerte que el mío? Eso ya no es algo divertido, sino lunático. ¿Cuánto tiempo creen que he estado deseando?...Fue por más de 400 años...-
-¿Eh?- Reaccionaron con confundir la joven Scarlet y la joven Mikazuchi.
-...Por más de 400 años...- Hablo la joven Fortune con una leve sonrisa de notable malicia -...Yo desee libertad...Desee vivir...Incluso hubo momentos en los desee la muerte. Durante un increíblemente largo tiempo, lo único que hice fue existir en una maldita prisión con forma de estante y cómo ni siquiera tenía ojos ni oidos o nariz, estaba rodeada por una silenciosa e inolora oscuridad. Pero cómo sí fuera una brillante estrella fugaz, Lar-chan llegó y no solamente me concedió un cuerpo con el poder para que yo misma cumpliera mis demás deseos, sino que me dio por el barato precio de ayudarlo con sus planes de iniciar la guerra la total libertad que yo quería. Ahora puedo ir a divertirme dónde quiera y hacer lo que quiera sin que nadie me detenga...Sobre todo unas niñitas que seguramente tuvieron vidas llenas de buena suerte como ustedes... ¿Entendieron, humanas?-
-¿Humanas? ¿400 años? ¿Qué es todo lo que está diciendo está tipa?- Preguntaba una ligeramente confusa Kasuga.
-No sé. Pero...- Hablo una seria Alicia mientras pensó -...Habla como sí hubiera estado 400 años viva...Dice que estuvo aprisionada en un estante...Y el hecho de que no usa magia, sino una maldición... ¿Realmente será una demonio de los libros de Zeref como Serena?-
-Aunque no he entendido muy bien tú historia, puedo entender que has sufrido... -Hablo una seria joven Mikazuchi -...Pero, no creas que aceptare que para librarte de ese sufrimiento, tú hayas ayudado a crear el caos que azota a los inocentes habitantes de está ciudad y a mis compañeras. Te detendré...Literalmente-
Tras aquellas últimas palabras de la joven hija adoptiva de Kagura Mikazuchi, ella extendió su mano derecha vestida en un blanco guante en dirección a su enemiga a unos metros de distancia en frente de su posición y provoco que un ancho muro cuadricular formado por un transparente material cristalino surgiera mágicamente no solo a unos metros en frente de está sino también a unos metros detrás, a la derecha, a la izquierda e incluso también a unos metros encima de su posición, aunque esté último estaba en una posición horizontal.
Y justamente después de su mágica aparición; cada uno de esos cinco cristalinos muros de cuadrada forma y notable ancho fueron acercándose cada más y más uno al otro hasta que de eventual manera se unieron en un gran cubo que encerraba en su interior a una joven supuestamente creada por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "El Emperador Spriggan". Algo que sorprendió tanto a está como a la joven hija de Erza Scarlet y Jellal Fernandez.
-¿Qué es esto?- Se preguntó intrigada Alesha mientras veía sus alrededores.
-¿Formó una prisión con las barreras mágicas?- Pensó Alicia con cierto sorprender para después mostrar una ligera sonrisa como de enorgullecer.
-Quiero ver cómo tú buena suerte te salva de esto...- Hablo una seria Kasuga -...Barrier Ejecution-
Instantáneamente después de que la joven de largos cabellos marrón oscuro dijera esas últimas palabras al mismo tiempo de convertir su enguantada mano abierta en un apretado puño, aquella enorme caja de un cristalino pero resistente material se empezó hacer mucho y mucho más angosta de una manera realmente rápida hasta que de un eventual modo está acabó aplastando letalmente de quién estaba en su interior, es decir; a una joven de largos cabellos con una mitad blanca, una mitad negra y atados en forma de coletas.
O eso es lo que tenía planeado la primera nombrada. Pero al igual que ya numerosas veces durante aquel unilateral combate, ocurrió un resultado muy diferente al que esperaba una de las dos jóvenes magas presentes en aquella intercepción de calles al oeste de la anochecida ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
Se pudo apreciar sin duda alguna como justo en el momento antes de que aquel cubo formado por la unión de un quinteto de barreras mágicas comenzara a estrujar con su increíblemente veloz reducir de tamaño el cuerpo de una joven usuaria de la "Maldición de la Fortuna", tanto está como la llamada "Ejecución de Barrera" fueron encerradas en el interior de la vastamente poderosa explosión que surgió repentinamente en aquella área que abarcaban ambas en esa calle.
Una explosión que hizo resonar en los aires un fuerte sonido de destrucción, que causo una gigantesca nube de un polvo profundamente denso y que creo una poderosa onda de choque que se extendió varios metros a su redonda y por supuesto que llegó hasta las posiciones de una joven usuaria de Magia de Cuerpo Celestial, "Re-Equipar" y "Re-Dimension" y una joven usuaria de magia de barreras, las cuales no solamente vieron sus ropas y cabelleras agitadas por esta, sino que incluso tuvieron que pisar los fragmentados y quemados suelos de concreto bajo sus pies con una notable firmeza para evitar ser empujadas.
-¿Q...? ¿Una explosión? Creer que se libraría de mis barreras de tal manera... ¿A eso se le puede llamar suerte?- Comento una seria Kasuga mientras soportaba el azotar de una onda de choque.
-¡...!- Afilo Alicia su mirada con seriedad mientras estaba en la misma situación que su aliada -...No...No fue una simple explosión. Algo salió de debajo de la tierra con una gran fuerza. Esta presencia...-
-¡GRUUUAAAAAHHHH!-
-¡...!- Reaccionaron la joven Scarlet y la joven Mikazuchi con notable sorprender.
-¿Cómo mi suerte me salvaría...?-
En cuento en los aires pasó a resonar con asombrosa potencia un rugir de sumamente gran salvajismo, una onda de choque algo más fuerte que la anterior se extendió en tan solo un nanosegundo por toda aquella área y, al provenir desde el interior de está, despejo totalmente la gigantesca nube de denso humo presente en esa intercepción de calles para así enseñar con una indudable claridad quien era quién la causaba.
Tras el completo despejar de todo aquel denso polvero, no solo se presenció como un ancho y profundo agujero se presentaba en donde antes había habido una explosión de notable poderío, sino que en los suelos de concreto cercanos a esté se encontraba posicionado un ser con un tamaño un poco más grande que los edificios que formaban esa ruta y que estaba formado únicamente por nada más ni menos que por unos bastantes antiguos huesos.
Huesos obviamente no humanoides, no solo por su vasto tamaño; sino también porque sus extremidades poseían patas con garras en vez de manos y pies, su columna tenía unas puntiagudas uniones y era tan larga que le brindaba a la zona de los glúteos una larga y gruesa cola, portaba con un largo cuello y que poseía un cráneo con unos pequeños cuernos y largas mandíbulas con colmilludos dientes. En otras palabras, se trataba de uno de esos dragones de huesos que habían aparecido en anteriores capítulos.
Y como no mencionar que la joven maga de Fairy Tail y la joven maga de Mermaid Heels en esa escena podían observar sin duda alguna como en toda la cima de la cabeza de aquel gigantesco y monstruoso cadáver viviente se encontraba con un firme pisar y otra tanto tranquila como maliciosa sonrisa de leve tamaño una joven miembro de Ouroboros.
-¡...Pues así!- Exclamo una sonriente Alesha desde su nueva posición.
-¡GRUUUAAAAAAHHHH!- Gruñía monstruosamente un enorme dragón de huesos.
-¿Qué? ¿Otro de esos dragones de hueso? ¿Vino de los suelos justo debajo de esa tipa? Rayos...De todos los momentos en que podía aparecer...- Comento Kasuga con cierto molestar.
-Supongo que fue por esté momento por el cuál apareció. No veo otra forma en que esa chica hubiera podido salvarse de ese hechizo tuyo. Es un poder realmente molesto el suyo- Dijo una seria Alicia.
-No estarán frustradas por que el destino me trajo esté pequeño aliado para que las cosas sean justa, ¿No? Después de todo, por más grandiosa que sea mi maldición, cualquiera podría considerar como mala suerte tener que enfrentar solo a dos personas a la vez- Decía con un tranquilo sonreír la joven Fortune.
-A mí personalmente, no me importa. Sí quieres puedes hacer que vengan aquí suficientes huesos de lagartija como para formar una montaña. Derribare a todos esos cadáveres hasta que uno de mis ataques llegue hasta ti- Contestaba una seria joven Mikazuchi.
-Es verdad. Aunque no seamos Dragon Slayers, a ese dragón de huesos... -La joven Scarlet usaba su "Re-Equipar" para que una espada japonesa fuera empuñaba por su mano derecha e apuntada hacia su enemiga- ...Lo cortaremos. Hasta que no sea más que polvo. Y aunque tengas una suerte ilimitada, tú le seguirás-
-Fiuw... -Silbo la joven miembro de Ouroboros como con impresionar así como con burlar- ...Son geniales, ustedes...Bueno, ciertamente, aunque tenga el apoyo de mi "Maldición de la Fortuna", dudo que esté juguete huesudo sea capaz de darle pelea a ambas. No tiene ni una pizca de musculo, después de todo. Creer que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, Arioc-chan aún no ha podido restaurar por completo a estás lagartijas exageradamente grandes. Y eso que presumió mucho de como un todo ejército de verdaderos dragones iba a estar bajo su mando cuando nuestros planes iniciaran-
-¿Arioc?... ¿El del parche?- Se preguntaba una intrigada joven maga de Fairy Tail.
-¿Él es el necromancer? Supongo que ya sabemos quién será nuestro siguiente oponente tras derrotar a está tipa- Comento una serena Kasuga.
-...Hmm... -Mostraba Alesha una ligera sonrisa- ...Realmente...Desearía que esté dragón se hiciera más fuerte-
-¡GRUUUAAAAAAHHH!-
Dándole liberar a otro rugir que con su increíble potencia hacia temblar al aire y creaba unas ondas de viento que agitaba notablemente las ropas y cabelleras de la joven Scarlet y la joven Mikazuchi al mismo tiempo de obligarlas a pisar con suma firmeza sus posiciones para no salir disparadas en la dirección contraria a donde venían estás, el descomunal dragón de huesos sobre él que se mantenía la joven Fortune empezó a fragmentar ampliamente los suelos de concreto debajo de su caminar a cuatro patas al mismo tiempo en que se veía rodeado por una tenue capa de una energía de color morado oscuro.
E inmediatamente después de la aparición de la oscura aura mágica que rodeaba a ese gigantesco cadáver inhumano sobre el que se mantenía una joven de larga cabellera que era blanca de su lado izquierda, negra de su lado derecho y atada en forma de coletas; una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente e atados en forma de cola de cabellos y una joven de largos cabellos marrón oscuro se vieron obligadas a abrir de gran manera sus miradas al sentir a la perfección una sensación parecida a una lluvia increíblemente intensa que trataba de aplastar sus cuerpos y que les provocaba un profundo escalofrío.
-¡GRUUAAAAAHHHH!- Continuaba su monstruoso rugir el dragón de huesos ahí presente.
-¡O-Oye, Alicia...! ¡La sensación que está liberando ese cadáver...!- Hablo Kasuga con ligero pero notable shock.
-¡S-Sí! ¡No hay duda...!- Decía Alicia con misma actitud.
-¡...Es poder mágico!-
-¡GRUUUAAAAAHHHH!-
En compenetración con ese último monstruoso gruñir de vasta fuerza, aquel inhumano cadáver en movimiento rodeado en una oscura aura mágica que empezaba a liberar en aleatorias direcciones unos morados relámpagos y que pertenecía a ese cementerio debajo de la edificación de nombre "Domus Flau" comenzó a demostrar un sumamente notable cambio.
Con la repentina y mágica aparición de cosas como varios órganos e unas incontables fibras musculares alrededor de sus antiguos huesos, de un segundo a otro; aquella fallecida criatura viviente se veía basada ahora en una musculosa figura, una putrefacta piel escamosa de color verde oscuro con unos cuantos agujeros en la zona de sus costillas y fornidos brazos, unas largas y duras garras negras en lugar de dedos, con tan solo uno de sus dos orificios oculares siendo ocupado por un brillante globo ocular amarillento, que al tener abierta sus mandíbulas enseñaba tanto sus numerosos colmilludos llenos de saliva así como su larga lengua hecha de una vieja carne, y una fila de puntiagudas púas de un negro material desde la cima de medula espinal hasta la punta de su larga cola.
Es decir; esa gran cabeza sobre la que se mantenía parada una levemente sonriente joven demonio de los libros de Zeref ya no era la de un gigantesco dragón formado solo por unos viejos huesos, sino la cabeza de un genuino dragón que hasta poseía un vasto poder mágico. Un poder mágico de monstruoso nivel, que como se dijo antes, podían sentir a la perfección la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail y la joven hija adoptiva de la maestra de Mermaid Heels presentes en esa escena, que observaban con ojos bien abiertos la nueva apariencia del muerto viviente a unos metros en frente de sus posiciones.
-¡GRUUUAAAAAHHHH!- Rugía monstruosamente aquel enorme dragón zombi.
-Oh, ahora sí tiene unos grandes musculos y hasta gano poder mágico. Esto sí que es buena suerte. Jeje- Comento Alesha entre unas ligeras risas de contentar.
-¡¿Q...?! ¡Ese dragón...! ¡Ahora tiene piel y musculos al igual que los zombis humanos! ¡Y como sí eso no fuera poco, también está emitiendo un inmenso poder mágico...! ¡¿Qué fue lo que ocurrió exactamente?!- Decía una tanto seria como sorprendida Kasuga.
-¡Está chica dijo antes que su compañero aún no había podido restaurar por completo a los cadáveres de dragones... ¿Acaso ella hizo uso de esa tal "Maldición de la Fortuna" para aumentar la velocidad de la restauración por su cuenta?! ¡Eso debe significar que no todos los dragones de hueso dispersos por la ciudad sufrieron esa transformación! ¡Pero, sí todos esos zombis logran obtener un poder mágico tan grande como esté...! ¡Rayos! ¡Debemos vencer rápido a está tipa e ir a derrotar a ese necromancer antes de que el caos en Crocus se intensifique por mucho!- Pensó una tanto seria como preocupada Alicia.
-Bien... -Hablaba la joven Fortune- ...Quisiera regresar a mi tranquila pero divertida libertad lo antes posible, así que dejemos de perder el tiempo y terminemos con esto de una vez. Dra-chan...Mátalas-
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
Abriendo ampliamente sus largas mandíbulas al dar liberar otro de sus monstruosos rugidos, aquel enorme dragón zombi sobre el que se mantenía una joven miembro de Ouroboros les enseñaba a la joven maga de Fairy Tail e a la joven maga de Mermaid Heels a unos metros en frente de su posición como en el interior de su colmilluda y babeada boca empezó a formarse con una vasta rapidez una esfera de una oscura energía que cada vez se hacía más y más grande hasta que eventualmente pasó a convertirse en una poderosa ráfaga.
Una ráfaga que creo una onda de choque lo suficientemente fuerte como para derrumbar a varios edificios de concreto de esa calle y que arrasaba profundamente los suelos de está misma al avanzar con una monstruosa potencia por una recta ruta con tal de llegar en menos de una fracción de nanosegundo hacia su objetivo: unas jóvenes magas que eran amigas de la infancia y eran las hijas de las maestras de sus respectivos gremios, las cuales mostraban expresiones de gran shock ante aquella deslumbrante energía que se les acercaba.
-¡Je!- Mostraba Alesha un gran sonreír de amplio placer.
-¡¿Un rugido...?! ¡Es demasiado rápido! ¡No podemos esquivarlo!- Pensó Alicia con profundo sorprender y temer.
-¡Cuanto poder mágico...! ¡No tengo tiempo para formar una barrera lo suficientemente fuerte! ¡No puedo bloquearlo!- Pensaba Kasuga con gran asombrar y asustar.
-¡Entonces...Hay que cortarlo...!-
-¡...!- Reaccionaron en unísono la joven Scarlet y la joven Mikazuchi con gran shock.
-¡...Betsudan: Mikatsuki!-
"Corte: Luna Creciente". Instantáneamente después de que esas palabras fueron liberadas por parte de una femenina voz que no pertenecía a ninguna de las jóvenes presentes en esa escena, Alicia y Kasuga presenciaron claramente como entre el espacio de mediano tamaño que las separaba a ambas acabó pasando con una suma velocidad de vuelo por los aires una gran ráfaga de brillante energía azulada con la forma de una luna media de filosos bordes.
Una luna media que continuo viajando por los aires con una amplia potencia hasta terminar haciendo colisión contra esa monstruosamente grande y poderosa ráfaga de oscura energía que había disparado desde el interior de su boca, en compenetración con un salvaje rugido, aquel dragonesco muerto viviente que tenía posicionada en la cima de su cabeza a la llamada Alesha Fortune.
Y en el momento justo después de aquella colisión, mientras que la brillante energía azulada de gran tamaño y forma de una fase lunar simplemente se desvanecía, ese rugido de vasto poderío repentinamente se vio dividido en dos ráfagas de energía oscura con un tamaño mucho menor que cuando eran uno y que estaban separadas por un ancho espacio.
Dos ráfagas de energía que en vez de impactar contra la joven hija de Erza Scarlet y Jellal Fernandez y la joven hija adoptiva de Kagura Mikazuchi como tenía planeado su forma original, acabó pasando a los lados y de largo a estás hasta que la oscura energía que las formaba empezó a disminuirse cada vez más y más e en algún se despejo por completo. Algo que obligo a abrirse de una gran manera a los anaranjados ojos de una joven supuestamente creada por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "El Emperador Spriggan".
-¡¿Q...?!- Reacciono Alesha con gran sorprender.
-¿Eh? ¿Estamos a salvo?- Se preguntaba Kasuga con notable confundir e asombrar.
-Esa magia de antes...- Pensó una sorprendida Alicia.
-¿Q-Qué fue lo que pasó? El rugido de Dra-chan... ¿Fue dividido?...No... ¿Fue cortado?- Preguntaba una confundida joven Fortune.
-Vaya, vaya...-
-¡¿Eh?!- Mostraron sorprender las jóvenes presentes en aquella dañada ruta.
-...¿Qué tenemos aquí? ¿Un dragón y tres bombones? Parece que están llevando a cabo algo bastante divertido...-
Con tanto la joven de larga cabellera con una mitad blanca, una mitad negra e atada en forma de coletas así como la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente e atados en forma de cola de caballo y la joven de larga cabellera marrón oscuro apuntando su mirada en la dirección de donde pareció provenir una voz femenina que transmitía un tranquilo tono, ellas observaron claramente como a unos pocos metros detrás de estás últimas se presentaba con un tranquilo caminar por unos suelos de concreto de aquella calle al oeste de la Ciudad de Crocus una joven.
Una cierta joven que era usuaria de "Magia de Corte", que pertenecía a la raza de mujeres creada supuestamente por la fallecida miembro de "Spriggan 12" que tenía el apodo de "La Desesperación Escarlata", Irene Belserion, las amazonas; y que poseía tanto unas vestimentas un poco sucios y rotas como un cuerpo ligeramente herido debido a su batalla contra la joven hija de la apodada como "Titania" durante el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814.
No se trataba de nadie más ni menos que de esa hermosa joven de 19 años que poseía una cabellera de ligeramente ondulado aspecto, que le llegaba hasta su espalda y que estaba formado por un color morado oscuro; unos seductores ojos de color verde claro, y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con una ajustada blusa de color verde debajo de una cerrada chaqueta de cuero azul de mangas largas, una corta falda de color marrón y unas botas de color negro. Y como no mencionar que está joven que anteriormente en esté longevo relato había sido apodada como la "Espada Danzante" y "Amazona Pervertida" tenía en el costado izquierdo de su cuello y en color blanco la marca de Golden Lion.
-...Me dejaran unirme, ¿Verdad?- Decía con un ligero sonreír una Charlotte "Charlie" Astri con sus manos en los bolsillos de su chaqueta.
-Está chica...Es de Golden Lion... -Hablo con leve sorprender Kasuga tras observar quién estaba detrás de su aliada y de ella.
-¡Charlie...!- Nombraba Alicia con sorprender.
-¡Tch...! -Rechisto sus dientes Alesha con cierto enojar- ¿Fue ella quién salvo a esas tipas del rugido de Dra-chan? Rayos...Estás molestas moscas no dejan de llegar una tras otra...Que mala suerte. Tanto para mí...Como para ellas-
...Alguien más que se une a está peculiar batalla... ¿Las jóvenes magas serán juntas capaces de cortar la "Fortuna" de Alesha?...
Continuara...
