AL ENCONTRARNOS…
Desde que puedo recordar…
La vida que conocí a lado de mi madre siempre fue errante, llena de movimiento y a momentos incierta, con poco tiempo para permanecer en un solo lugar…
Sin embargo…
Aunque ella nunca me creyó…
Esta situación jamás me molestó…
Pues a diario era como vivir en una gran aventura…
Siempre con algo interesante por ver, con más de un paisaje por descubrir y gente nueva por conocer, con más de una cultura o costumbre de la cual aprender…
Y aunque pasábamos los cortos periodos de estabilidad en nuestra "casa oficial" …
Para mí, ese lugar solo era un sitio más para permanecer hasta el siguiente destino por llegar en nuestro constante andar…
Por ello, en realidad nunca hubo tiempo suficiente para sentir apego por un lugar o por las personas que encontrábamos en cada punto. Y aunque reconozco que llegué a sentir aprecio por un número limitado de personas en alguno de los muchos viajes que realicé…
Lo cierto es que no podía verme por siempre en un solo lugar, llevando una monótona vida…
O al menos así fue hasta que tuve que hacerlo por obligación, pensando podría permanecer en la academia que me daría el pase de ingreso a Overwatch…
No obstante…
Con apenas dos meses ya sentía ahogo en medio de la rutina que debía llevar…
Y las personas que me rodeaban no mitigaban la añoranza que sentía por mi mentor y por las personas con las que crecí y en conjunto, me invadía una horrible sensación de encierro y no pertenencia…
Lo que empeoraba al recordar la frase de mi maestro que con frecuencia resonaba en mi cabeza…
"El hogar no es en donde una casa te espera, sino donde se encuentran los que amas"
Pero en aquel lugar no había nadie con quien quisiera estar…
O que por lo menos representara un reto como los que solía enfrentar al estar con los héroes y soldados de leyenda que a luchar me habían enseñado ya…
Nada era nuevo…
Nada era emocionante…
Y muy a mi pesar…
Todo era necesario si algún día quería regresar a la vida que conocía…
Después de los dos desastrosos meses que pasé adaptándome, con el transcurso del tiempo, cada sensación fue disminuyendo, lo suficiente para hacerlo tolerable y en el momento en que el aburrimiento se sumaba a todo lo que ya me abrumaba, tuve la fortuna de conocer a cierta aprendiz de escudo que, con su amigable personalidad, ocurrencias carentes de sentido común y terco carácter logré hacer mi primer y única amiga y rival en aquella academia que sentía mis alas había atado en un confinamiento sin fin…
Y aunque gracias a ella pude sentir cierto consuelo…
En realidad, nunca pude deshacerme de la ansiedad que me invadía al estar en un solo lugar en una interminable rutina, sintiendo el indómito deseo de libertad que el mundo del exterior siempre me ofrecía…
Pero no me quedó de otra más que continuar de esta manera hasta que un inesperado encuentro cambió por completo lo que alguna vez hubiera podido desear de la vida…
En mi interminable travesía…
Sin metas u objetivos adicionales a mis aspiraciones heroicas…
Conocí a la única que sin saberlo…
Cambiaría mi mundo por completo…
En el día en el que todo inició, en espera de una simple orden de agrupamiento y en el instante en el que la vi a la distancia, no parecía ser más que una aprendiz de ángel que como muchos otros llegaba por primera vez a la base principal para culminar con su entrenamiento…
Su complexión era típica de los de su clase…
Y no había nada en ella que no hubiese visto antes en otras partes del mundo…
Pero en un inesperado giro del destino…
En medio de una extraña situación…
En un rincón apartado en el que esperaba por mi amiga que había ido a verificar nuestra situación…
Distraje mi atención para observar un escandaloso tumulto que se había formado…
Producto de una riña protagonizada por un guerrero que sin motivo aparente intimidaba a un ángel que no parecía poder defenderse…
Y sin nadie que interviniera…
El honor me llamaba a terminar con tan lamentable escena, sin esperar que la primera en llegar sería la rubia que había visto a lo lejos…
La cual no pareció haber tomado en cuenta el riesgo de enfrentar a un tipo que a leguas le doblaba en tono muscular y superaba en altura…
Sin duda, una imprudente acción, pero en tan fugaz pensamiento…
Mi cuerpo ya había reaccionado y llegado a tiempo para evitar un inminente desastre…
Y una vez terminado todo el drama que implicaba un problema así, nunca esperé que en el instante en el que nuestras miradas cruzaron, el hermoso azul que portaba, claro como el cielo y profundo como el mismo mar, se clavarían en mi ser con un solo gesto…
Ya que todo lo que pude mirar en sus bellos ojos, fue una extraña mezcla entre confusión y sorpresa con algunos matices de alivio y agradecimiento…
Algo sorprendente para mí, pues no sabía que con una sola mirada se pudieran expresar tantos tipos de emoción en un instante…
Sin embargo, antes de que pudiera seguir apreciando aquello…
Las órdenes llegaron…
Y la despedida fue inevitable…
Pero por algún motivo…
Durante la ceremonia, el discurso y proceso de organización, no pude alejar de mi mente la impresión de aquella mirada…
Y como si se tratase de otra señal, mientras pensaba una vez más en ello, a la distancia, volvía a verla…
Lo que hizo que sintiera un inmediato deseo por llamarla…
Aún sin saber su nombre…
Aun siendo desconocidas…
¿Por qué?
No lo sé…
Pero jamás hubiera podido adivinar que a partir de tan extraño deseo…
Terminaría descubriendo la razón de su impactante mirada…
Pues en cuestión de horas, me di cuenta de que la profundidad de sus ojos no era por su incomparable genética…
Sino por las marcas de su vida…
Heridas y cicatrices que todos llevamos muy dentro de nuestro ser y que con frecuencia no podemos evitar querer compartir con otros en busca de un poco alivio…
Pero…
Contrario a lo que yo hubiera creído…
Con ella esto no era así…
A pesar de lo que había vivido…
Y de lo que habíamos pasado en nuestra primera misión…
Ella no buscaba comprensión ni consuelo…
Ni siquiera un ápice de confort…
Sobrevivía como podía en un mundo atormentado por su pasado, con la incertidumbre de su futuro, negando fervientemente cada aspecto de su naturaleza misma…
Algo que, por alguna razón, hizo que sintiera aflicción en una parte muy profunda de mi corazón…
Pues yo podía entender ese dolor…
Y en una reacción desconocida de mi parte…
Emprendí una travesía por intentar calmar esa agonía…
Sin objetivo ni razón…
Movida por una insólita empatía…
Encontrando a medida que la conocía, una gruesa barrera que impedía cualquier tipo de cercanía…
Sin embargo…
Negada a rendirme…
Con cada paso que daba, sentía esa barrera de a poco desaparecía…
Descubriendo del otro lado a una mujer compleja en todos los aspectos y formas posibles…
Introvertida y en ocasiones temperamental…
Honesta con ella y con los que la rodeaban…
Inteligente y divertida…
De férreas convicciones e implacables deseos de conocimiento y libertad…
Amable y encantadora…
Dueña de una fuerte voluntad y un frágil corazón…
En una sola palabra….
Fascinante…
Y fue entonces que me di cuenta de mi realidad y del hecho de que jamás en la vida me tomé el tiempo de conocer a una sola persona como lo había estado haciendo con ella…
Que jamás me preocupé tanto por ayudar a alguien como deseaba hacerlo con ella…
Y que nunca sentí la necesidad de quedarme a lado de una persona como anhelaba hacerlo solo con ella…
Pero aún más impactante…
Fue el hecho de entender que, en el momento en el que pensé que todo esto era única y exclusivamente con el objetivo de ayudarla a superar el dolor con el que vivía, descubrí que a la par de todo lo que yo hacía…
Era mi ser el que también iba sanando con todo lo que ocurría…
Pues con nadie había tenido la oportunidad de expresar mi propio dolor como lo había hecho con ella y en los momentos de mayor necesidad…
Con nadie había compartido tantos y tan buenos momentos como a su lado sucedían…
Y con nadie había encontrado la calma que mi alma ansiaba en cada travesía…
Entendiendo así que…
En su mirar había encontrado paz…
En su sonrisa alegría…
En sus brazos refugio…
Y por primera vez en mi vida…
Mi propio lugar en el mundo…
Transformando de esta manera el sitio que años atrás solo había sido una parada más en mi viaje sin fin, en un hogar al cual querer regresar si con ella podía estar, con la rutina de la cual siempre huía convirtiéndose en la base de mi vida…
Y como si esto no hubiera sido suficiente…
Aún hay algo más…
Algo que de manera reciente golpea con fuerza cada fibra de mi ser, sumándose al cumulo de sentimientos que confusos se habían tornado ya…
A dos años de haber hecho más de una promesa…
Con cada día que transcurre…
Me doy cuenta de que hay un sentimiento que crece sin nombre y sin control…
Uno muy diferente al de la amistad o camaradería de la eventual compañía…
Distinto de la simpatía y más fuerte que una ocasional estima…
Algo que hace sonría de tan solo verla…
Y que al mirarla me parezca he visto a la mujer más bella de toda la existencia...
Sin importar el lugar o la hora…
A la luz de un deslumbrante día…
A la luz de un tenue ocaso…
E incluso a la luz de la luna en medio de la obscura noche…
No hay momento en el que no sienta ella brille por si misma…
Convirtiendo cada momento en algo único y preciado…
Con cada sonrisa…
Con cada platica…
Con cada toque…
Con cada abrazo…
Haciendo que mi ser clame por más a cada paso…
Y aunque al principio me he recriminado por todas y cada una de estas sensaciones y pensamientos…
Creyendo de una u otra forma son inapropiados…
Hay momentos en los que simplemente no puedo evitarlo…
Y los límites que de alguna manera antes me parecían claros, cada día se desvanecen con cada desliz que a momentos nos permitimos…
Pero…
Esto ha llegado a extremos difíciles de manejar…
Al punto de tener la impresión de estar en una frontera que quizá no quiero cruzar…
Pues de equivocarme, pensar en perderla se ha vuelto simplemente inimaginable e intolerable…
Y aún con ello…
Mi mente y mi corazón se reúsan a cooperar en sincronía…
Dejándome a la deriva mientras pierdo el control en cada situación que se presenta…
Y es que sin importar lo que hagamos, la hora o el lugar…
La gravedad parece arrastrarnos en cada oportunidad…
Dentro o fuera de nuestro hogar…
Estudiando o entrenando…
En la privacidad de nuestra habitación o rodeada de una multitud…
Siento perder el aliento cada que su sonrisa me regala cuando nuestras miradas coinciden…
Y desfallecer cuando sus brazos buscan abrigo en el calor de mi ser, sin importar sea de noche o de día…
Pero esto es una montaña rusa…
Y al mismo tiempo que siento regocijo por momentos así, reconozco la ira y la incomodidad que me invaden cuando veo que tipos como Genji se acercan a ella y de a poco logran quedarse como siento yo lo he hecho a su lado…
Lo que me deja a merced de pensamientos y sentimientos asfixiantes que pueden llegar a torturarme estando lejos de ella…
Sin embargo…
A pesar de todas las dudas, inquietudes e inseguridades que me asaltan…
Hay un momento en el día en el que olvido todas estas sensaciones…
Y ese es cuando de noche, hablando de una y mil cosas en nuestro lecho, cuando la conversación termina y el sueño nos invade…
Aun cuando la obscuridad hace que distinguirnos sea casi imposible, la contemplación en la penumbra se vuelve mutua…
Como si con ello nos dijéramos todo aquello que con palabras no podemos expresarnos…
Y cuando esto se torna insuficiente, por instinto, el contacto se vuelve necesario, en un momento único en el que la expectativa queda en el aire y la espera por ver quien da el primer paso es lo que determina la noche…
La ansiedad me invade y la emoción me consume, pues ella no sabe lo mucho que la extraño a lo largo del día o cuando sus responsabilidades la llevan a pasar numerosas noches fuera de casa para estar de guardia como aprendiz de médico si sus servicios se demandan…
Por supuesto…
Ella no puede saberlo…
Y yo tampoco puedo decírselo…
Y antes de siquiera pensarlo, mis manos reaccionan en busca de lo que mis ojos no miran…
Atraída en principio por su dulce aroma que me resulta tentador…
Seguido de la suave sensación al tomarla entre mis brazos en busca de brindarle confort…
Y en este punto…
Puedo palpar cada reacción, desde la agitación en su respiración, hasta los latidos de su corazón que por alguna extraña razón me dan cierta satisfacción…
E inmersa en el momento…
Acercándola todo lo que puedo, me atrevo a exceder mis límites para susurrar en su oído un "buenas noches" en espera de la única respuesta que deseo de ella…
La que llega al ritmo de un tenue suspiro que inunda mis sentidos al escucharla deseándome las mismas "buenas noches" al tiempo que se aferra a mí para concebir el sueño…
Y no mentiré…
Instantes así, hacen que piense que de alguna forma esto debería ser más que una simple despedida nocturna…
Pero de nuevo mi alarma interna suena y mi consiente se pregunta con insistencia ¿Qué es lo que ocurre? ¿Y qué es este cálido sentimiento que necesidad y adicción provoca?
La respuesta es inquietante…
Y en medio del insistente debate que mi mente detona, el sueño me vence para dar paso a las develaciones de mi inconsciente que impiden pueda diferenciar entre la fantasía y la realidad…
Dejando que mi mente navegue entre los recuerdos de una tarde lluviosa en la que, leyendo un libro, semi recostada en la parte más larga del sillón de la sala principal, mi lectura fue arrebatada con delicadeza por un ángel que me miró con diversión ante mi obvia confusión por su travesura…
Aprovechando para abrirse paso y recostarse encima mío, dejando su cabeza caer en mi hombro mientras colocaba el libro a una altura visible para las dos, sin mayor argumento que un: - "Lo siento, pero el titulo me pareció interesante así que también quise leerlo"-
Ante ello, lejos de hundirme en la sorpresa o en la confusión, mi cuerpo reaccionó como si se tratara de lo más natural del mundo y mis brazos la rodearon para acomodarla y responder a su pequeña travesura susurrando en su oído un: -"En realidad no es tan interesante, pero justo ahora acaba de volverse bueno"- y sin respuesta, atrapada entre mis brazos, no tardé en darme cuenta del rubor que se manifestó hasta a sus orejas y parte de sus hombros que lucían semi descubiertos por la holgada playera blanca que usaba y que no hacía mucho era parte de mi guardarropa…
Una memoria, que, como muchas otras, apreciaba y disfrutaba siempre que a mi mente venia…
Pero en el mundo de lo onírico…
En el espacio de la mente en el que la libertad del pensamiento es indiscutible…
Ese recuerdo se vuelve el escenario de la fantasía que mi instinto implora porque sea cumplida…
Y en este punto, teniéndola en brazos…
Por puro instinto, mis labios besan la suave piel que luce estremecida ante el repentino contacto al mismo tiempo que mis manos se han deslizado por debajo de la playera mientras escucho un gemido ahogado de la que pronto dejó el libro a un lado para llevar una de sus manos directo a mi cabeza y presionarla aún más contra sí…
Una deliberada invitación que no tardo en tomar dando pequeños mordiscos que provocan ella se retuerza lo suficiente para soltarme y dejar que me mueva hasta llegar a su cuello, al tiempo que mis manos palpan sus senos que firmes claman por cada una de mis caricias, acto que es detenido por sus manos, lo que hace que levante mi rostro y encontrar un gesto hambriento que suplica por un beso que no tardo en cumplir…
E inmersas en un apasionado contacto, siento mis instintos desatados…
Con la urgencia de tomarla y llevarla debajo mío, contemplando en el proceso un intenso rubor en su rostro y una mirada que delata cierto brillo a causa de la intensa expectativa…
Y seducida por tan lasciva imagen…
Vuelvo a besarla mientras siento sus brazos rodean mi cuello, al tiempo que mis manos llegan a sus muslos descubiertos por el short corto que viste, todo para iniciar un recorrido ascendente en busca de más de una reacción…
Sin freno o control…
No hubo más sonido a nuestro alrededor que el de los besos y caricias que con exigencia reclamábamos y con necesidad entregábamos…
Y en el punto más alto…
A un paso de llegar a una situación sin retorno…
Sus manos me detenían…
Rompiendo la burbuja de un ambiente en el que no había más espacio más que para la entrega mutua…
Colocando su mano en mi pecho para imponer cierta distancia, con la seguridad de que percibía los profundos latidos de mi corazón…
En un momento único de contemplación…
Su mano llegaba a mi mejilla para acariciarla mientras delineaba cada facción, detenida por mi propia extremidad que atrapó su mano para besar la palma con la clara perspectiva de la provocación…
Y con un rumbo claro…
Escuché mi nombre salir de sus bellos labios…
Como si de un eco se tratase…
Tensando con ello cada fibra de mi cuerpo…
Lo suficiente como para reaccionar y caer en cuenta de la realidad de un placentero sueño que se había mezclado con un recuerdo en el que solo leíamos aquel libro sin ningún otro tipo de altercado…
Y que sin darme cuenta…
En el transcurso de tan agitado sueño, al abrir mis ojos…
Lo primero que observo ante mí es el rostro sonrojado de mi compañera, cuyo cuerpo fue atrapado por la gracia de mi fuerza, hallando mis manos se encuentran en el mismo lugar que en mis sueños sin que ella pudiera resistirse…
Y al sentir los rayos del sol colarse por las cortinas de las ventanas cerradas…
El pánico me invade…
Y solo atino a liberar al ángel que de puro milagro parece no haber despertado en medio de mis indecentes acciones…
Algo que parece devolverle un gesto más calmo, una estocada que termina por rematarme y ahogarme en una culpa infinita…
¿¡Pero en qué momento!?
Es lo único que a mi mente llega…
¿¡Como es que todo había iniciado como un feliz recuerdo que terminó siendo la proyección de una erótica fantasía!?
No lo entendía…
Pero ahora la culpa me carcomía…
¿Qué clase de persona era si terminaba aprovechándome de un momento en el que un ángel dormía?
¿Y qué clase de protectora era si mancillaba la confianza de la que con cada noche que dormía entre mis brazos pensaba nada le pasaría?
No podía más…
Alejándome todo lo que podía…
Intentando no despertarla en medio de mi desplazamiento…
Necesitaba un momento para procesar todo lo que mi mente había proyectado y mi cuerpo había realizado…
Pero antes de siquiera considerarlo…
El peso de su cuerpo sobre mi espalda me sorprende…
Y con ello, ya no tengo seguridad en que aquello sea la realidad o un sueño más…
O al menos así fue hasta que su cálida respiración acarició mi oreja para preguntar sobre mi repentino despertar…
Por supuesto, no fue nada fácil mentir y seguramente ni siquiera lo hice bien…
Pero gracias a ello, al menos podía disimular y sentir un poco de alivio al no escuchar reclamo alguno, percibiendo la situación fluía con los comentarios y jugueteos de la que sin pena ni gloria parecía provocarme con cada ocurrencia…
Lo que hizo volviera a perderme en la contemplación de la grácil figura que se había apartado de mi para salir de nuestro lecho y darme la espalda para estirarse en el inicio de aquella mañana…
Una vista que no puedo evitar contemplar y sentir que tan solo deseo grabar en mi mente la imagen de su esbelta figura siendo enmarcada por los rayos del sol, al tiempo que puedo notar con claridad los pequeños lunares de su espalda que su delgada playera no alcanza a encubrir…
Y de nuevo me invade el impulso de tomarla entre mis brazos para dejarme llevar…
Un deseo que inmediatamente es reprochado por mi mente que vuelve a recordar cada segundo de su vehemente sueño, dejándome con la única opción de enfocarme en las tareas del importante día que afrontaba y del que afortunadamente pude salir en una sola pieza, tomando en cuenta la poca simpatía que podía sentir por cierto guerrero que no tenía la más mínima intención de ocultar sus pretensiones para con mi compañera…
Algo que bien podía sacarme de quicio…
Sin embargo…
Dadas las pésimas experiencias al respecto, me he obligado a intentar fingir que puedo lidiar con ello…
Y pensándolo bien…
En realidad, no importa mucho…
Pues al final del día, seguimos siendo solo ella y yo…
Sin importar lo que pase…
O al menos eso creía…
Hasta que, de manera inesperada, abriendo la puerta de nuestro hogar, después de un extraño momento de intimidad…
Fui sorprendida por la única persona que no esperaba ver en ese momento…
- "Faaaareeeehaaaaa"-
- "¿Brigitte?"-
No lo negaré, me siento sorprendida…
Y no podía saber la razón por la que ella había llegado hasta ese lugar cuando bien sabía aún no era el tiempo para ello…
Pero antes de siquiera razonarlo, mi instinto de supervivencia pronto se activó al sentir una mirada celeste perseguir cada uno de mis movimientos…
Algo que hizo me levantara de inmediato junto con la joven que me había derribado y que ahora lucia colgada de mi ser…
- "Pero ¿qué haces aquí Brigitte?, ¿Cuándo llegaste? ¿Vater está contigo?"-
Curiosa y un tanto impaciente por alejar a la joven que no me dejaba…
Las preguntas fluían junto con sus respectivas respuestas…
- "He venido por ti, nunca contestaste mis mensajes y dado que no tenemos mucho tiempo, me ofrecí personalmente para sorprenderte, aprovechando que he terminado todo el papeleo y asistido a la ceremonia de bienvenida, ¿Creciste de nuevo? Por Mondata, ¡siento que no te he visto en una eternidad!"-
- "¿Mensajes? ¿De qué mensajes me hablas?"-
- "Te los envié hace una semana para que estuvieras lista el día de hoy, ya sabes que no podemos quedarnos mucho o a Vater lo atraparan los comandantes, así que solo tenemos unos 20 minutos para agruparnos"-
- "Espera, ¿¡Qué!?"-
Inmersas en una privada conversación…
A mis oídos llegaron los carraspeos de Angela que no parecía muy contenta por la situación y por supuesto que al igual que yo, no entendía absolutamente nada de lo que sucedía…
Así que, atendiendo al sentido común, intentado procesar toda la información, al fin logro separarme por un momento de Brigitte para presentarlas…
- "Brigitte, antes de seguir, quiero presentarte a mi compañera, ella es Angela Ziegler y es una aprendiz de Ángel Guardian"-
- "¿Compañera? Pensé que vivías sola, veo que esos viejos siguen sin tener piedad ni consideración"-
Y con cada palabra…
Observado de reojo a Angela…
Podía ver como su azul mirar se endurecía al tiempo que el tono de su piel parecía pasar del blanco pacifico al rojo guerra…
Así que…
Antes de verme envuelta en lo que sea que pudiera pasar por la falta de modales de la invitada del momento…
Atiné a codearla lo suficientemente fuerte a la altura de sus costillas para que reaccionara y se presentara como debía…
- "¡Ouch! Lo siento… Perdona, mi nombre es Brigitte Lindholm, graduada de la academia de Asia y aceptada en la división de escudos guardianes para el próximo ciclo"-
- "¿Escudos?"-
Sin dar espacio a que Ángela pudiera contestar, mi sorpresa salió de forma inevitable…
- "Sí… he decidido ser un Escudo Guardián"-
- "Pero ¿qué pasó con la división científica? Torb se sentirá muy desilusionado"-
- "Ya lo hablé con el viejo, pero no importa lo que diga, sigue siendo mi vida y mi decisión"-
- "Bueno… en eso tienes razón…"-
- "Pero ya tendremos tiempo para hablar de ello, ¡apurémonos! Si no llegamos a tiempo, seguro que nos dejan"-
- "Pero…"-
- "¿En dónde está tu dormitorio?"-
Y pasando sin algún tipo de consideración…
Brigitte me arrastró por toda la estancia hasta encontrar el cuarto indicado, dejándome con la única imagen de la rígida espalda de Angela cerrando la puerta de entrada…
9 minutos después…
Con una pequeña maleta rellena de ropa hecha bola por la prisa y algunos artículos indispensables…
Sin saber cómo es que mi cuerpo había respondido a todo el movimiento…
Me encontraba en el umbral de la puerta de la casa siendo jalada por una Brigitte que no estaba dispuesta a esperar un minuto más…
Sin embargo…
Sabía que todo era muy repentino…
Y el hecho de que Angela no hubiera dicho palabra alguna y que ni siquiera se hubiera acercado a nuestra habitación para presenciar lo que sucedía, me inquietaba de sobremanera…
Así que…
Zafándome del agarre de la que volvía a arrástrame fuera de casa…
Volví sobre mis pasos para encontrarme con la que solo me veía estática fuera de nuestro hogar…
- "Angela…"-
- "¿Cuánto tiempo estarás fuera?"-
Deduciendo de inmediato que mi ausencia tal vez sería larga, entendiendo por mi parte que me iba sin siquiera decir a donde me dirigía…
Yo solo podía reaccionar con racionalidad automática…
- "Probablemente dos semanas"-
- "Podrías haberme dicho antes"-
- "Lo olvidé por completo…"-
Quería decirle que no era que lo hubiera olvidado…
Que en realidad ni siquiera lo había considerado, porque en mi mundo no había lugar para estar lejos de ella por un tiempo tan prolongado a menos que el deber llamase y aun así…
A donde fuera no habría otro lugar al que querría volver si no era a ese en el que a su lado podría estar…
-"…"-
- "No era mi intención ocultarlo, yo solo…"-
- "Te estaré esperando"-
Interrumpiendo mi torpe e ilógica explicación…
Con la única respuesta que no esperaba en esos momentos…
Al contemplar un triste mirar, con más de una duda expresada en su faz…
Con esa última frase, un nudo repentino me invadió dejando una horrible sensación de remordimiento en mi pecho…
Lo que me obligó a reaccionar de inmediato para permitirme hablar a como el sentir me daba…
- "Angela… hay algo de lo que me gustaría hablar contigo cuando vuelva…"-
- "No necesitas explicarme nada"-
- "No es con respecto a esto"-
- "¿Entonces?"-
Notando la molestia con un dejo de frustración en su hablar…
Sabiendo tentaba una posible mina cargada…
El tiempo solo me permitió implorar por un único deseo…
- "Quisiera que habláramos sobre una situación en particular… sobre algo que he pensado por mucho tiempo…"-
- "No te entiendo"-
- "No te preocupes… lo harás en su momento… o… eso espero…, solo necesito que me prometas que me escucharas cuando vuelva"-
-"…"-
- "Por favor…"-
Estando de frente…
Sosteniendo su mirada durante unos segundos que para mí se volvieron eternos, para observar en un instante desviar su mirada para bajar su cabeza sin una respuesta…
Aquello se vuelve una señal que provoca algo duela en mi interior…
Así que sin más…
Con un claro rechazo…
Giro para caminar y alcanzar a la que parecía desesperada por la hora, no sin antes sentir una suave mano ha tomado la mía para detener mi marcha, al tiempo que una respuesta llega a mi como si se tratase de un susurro llevado por el viento…
- "Lo prometo"-
No hubo más palabras de por medio…
Y por primera vez…
Aun sabiendo que aquello no era una verdadera despedida y tampoco una larga separación…
Soltar su mano me pareció de lo más doloroso de mi vida…
Porque todo mi ser clamaba por quedarse e ignorar a los que me esperaban…
No entendía el por qué…
Y no podía lidiar con tan triste sensación, pero en un momento de reacción…
Un instante en el que una vez más dejaba mi cuerpo actuara antes de que mi mente lo pensara...
Volvía a alcanzar su mano para jalar suavemente de ella al tiempo que daba un paso al frente para abrazarla delicadamente…
- "Regresaré muy pronto… te lo prometo… y te diré todo aquello que no puedo por miedo a perderte…"
Yo sabía que no había palabras para expresar todo lo que sentía…
Y también sabía que había palabras que no debían ser dichas en medio de una situación confusa pues debían ser pronunciadas en un tiempo y un espacio que solo fuera de las dos…
Así que sin remedio…
Teniendo la seguridad de estar siendo poco clara en todo lo que decía…
Antes de que mis brazos la soltasen…
Sentí el cuerpo de Angela aferrarse al mío para corresponder aquel abrazo que nos permitía expresar más de un silencioso sentimiento, al tiempo que recibía una segunda respuesta…
- "No tardes…"-
Fue lo último que se permitió decir…
Un pedido acompañado de un gesto que sostenía una suave sonrisa que pedía no me fuera, pero entendía debía hacerlo por una razón que esperaba compartiera a mi regreso…
Y aunque quería complacer ese mudo pedido, sabía de antemano que era un viaje que, aunque había olvidado intencionalmente, era uno que también debía realizar para poder hacer las cosas como se debían…
Y así comenzaba…
Con una despedida que se prolongaría más de lo que hubiera imaginado y mucho más de lo que hubiera querido…
1 hora después…
- "¿¡Hay alguien aquí!? ¿Por qué nadie se digna a abrir?"-
Entrado de manera estrepitosa…
Después de haber tocado un par de veces el timbre de la residencia sin respuesta alguna…
Pensando quizá podría atrapar a cierta pareja tonteando como siempre suele hacerlo cuando no hay nadie en medio…
Una imponente aprendiz de escudo encontró sumergida en las penumbras de la sala a un ángel sentado con sus brazos rodeando sus piernas que apenas y reaccionó ante la enérgica intrusión…
- "Zarya…"-
- "¿A… Angie?"-
Sin poder comprender lo que pasaba…
La desconcertada Zarya se acercó a donde Angela se encontraba para tomar asiento e intentar disipar la nube negra que parecía haberse posado en el ángel que agobiado seguía haciéndose bolita…
- "Angie, ¿Qué sucede? ¿Te pasó algo? ¿En dónde está el ave de rapiña?"-
Y sin respuesta…
Zarya comenzaba a levantarse para inspeccionar el lugar, hasta que fue detenida por la voz del ángel que contestaba mientras seguía ocultando su rostro entre sus piernas…
- "Se ha ido"-
- "¿Se fue?"-
- "Sí… Una tipa llamada Baguette vino por ella y se la llevó como si nada a quien sabe dónde"-
- "Uhm… que raro, no le conozco ninguna amiguita con ese nombre"-
Y como si aquello se tratara de una provocación…
Zarya contempló como desde su posición, Angela subía su rostro de manera brusca para elevar la voz y casi gritar la descripción de la mencionada mujer…
- "Alta, castaña, ojos color miel, poca ropa y EXUBERANTE"-
- "¡AH! Brigitte"-
- "…Sí… ella…"-
- "Jejeje, deduzco que no te dio la mejor de sus impresiones"-
Observando un rostro claramente molesto con un ceño fruncido que le deba a Angela cierto toque de ternura, con pequeñas lagrimas que parecían brotar de sus celestes ojos…
Zarya se limitó a escuchar lo que su amiga tenía por preguntar…
- "¿Quién es y a donde se llevó a Fareeha? ¿Y por qué parece que es muy íntima con ella?"-
Sin poder disimular la sorpresa por tan curiosas preguntas…
La aprendiz de escudo retrocedía un poco ante el gesto del ángel que pasó de una imagen tierna a una intimidante con sus particulares expresiones…
Así que, intentando evadir lo que seguramente se convertiría en algo complicado de explicar, Zarya optaba por desviar el tema…
- "mmm, vaya, ¿Acaso nunca te hablo de ella?"-
Fracasando miserablemente en el intento…
- "No… Nunca me ha hablado de ella…"-
Una negativa cargada de recelo que pronto puso nerviosa a la imponente montaña…
- "Bueno… entonces… no sé si sea bueno que yo sea quien te diga…"-
Una segunda mala respuesta que empeoró el gesto del joven ángel que lograba con ello intimidar al escudo que de inmediato sintió sus piernas temblar al percibir como el lado "difícil" de su amiga se manifestaba… un lado que empeoraba cuando de Fareeha se trataba…
- "Reeha dijo que volvería en dos semanas, así que… sí tú no me dices nada… ¿Qué se supone que deba pensar al respecto?"-
- "Sí… bueno… yo…"-
Obviamente alterada…
Con cierto enojo en su mirar…
Zarya medio podía sostenerle la mirada al ángel que no tenía la intención de guardarse ninguna duda y que para el escudo que ya sospechaba de la extraña relación entre sus amigas, aquella situación la ponía entre la espada y la pared…
Así que…
Con la clara intención de querer seguir evadiendo el tema…
La imponente escudo fue neutralizada rápidamente por un mortal gesto de ternura, acompañado de una suave suplica…
- "Por favor…"-
- "Pfff…"-
- "Quiero entender lo que sucedió y por qué es que me he quedado sola sin alguna explicación"-
- "¿Sabes que no es justo que pongas ojos de cachorro, ¿Verdad?"-
- "No me importa, quiero saber…"-
- "Agh, ¡bien! Tú ganas, pero sigo pensando que sería mejor que le preguntes a ella, de cualquier forma, parece que se cuentan todo"-
- "Si fuera así, no estaría tan confundida y por tanto no te estaría preguntando"-
- "Bien… pues… quizá tienes algo de razón"-
- "¿Quién es la persona que vino por ella?"-
- "Ella es algo así como una hermana para Fareeha, aunque si me lo preguntas, Brigitte siempre me ha parecido que le tiene más que estima o cariño fraternal"-
-"…"-
Delatando aquello como si estuviera describiendo un tranquilo día de verano…
Zarya no caía en cuenta de sus palabras, hasta que notó la rígida y sombría postura que su amiga adoptaba sin respuesta a lo dicho, algo que pronto la perturbó e intentó enmendar de inmediato…
- "Pero… Fareeha nunca ha mostrado mayor interés por ella que por el resto de su familia postiza y si prefieres, incluso podrías verla como otra buena amiga al igual que yo…"-
De amplia sonrisa que parecía brillar en medio de tan rara explicación y con un pulgar señalándose a sí misma, Zarya intentaba explicar en términos fáciles y nada confusos la clase de relación que aquellas tenía o eso creía…
Para lo que Ángela reaccionó con una estoica mueca de incredulidad, pues para nada pareció que la Baguette tratara a su Reeha como Zarya lo hacía…
- "Eso no me ayuda…"-
- "Por eso pensé que sería mejor si ella te lo dijera…"-
- "No importa… ¿Sabes a donde fueron y por qué son dos semanas las que necesitan para estar juntas?"-
Obviamente irritada…
Dando la impresión de haber maquinado mil y un escenarios en los que su amiga en común participaba activamente con la que ya había sido bautizada como "Baguette" …
Zarya apenas y contenía las risas que todo eso le provocaba…
Así que en un esfuerzo sobrehumano por mantener la calma y evitar ser el saco de boxeo del ángel que seguro la torturaría por intentar hacer un mal chiste…
El escudo exponía lo que sabía lo mejor que podía…
- "En realidad no estarán solo las dos, porque Fareeha ha ido a un viaje familiar"-
- "¿Viaje familiar?"-
Visiblemente sorprendida…
Dejando su postura rígida y de bolita atrás…
Angela se incorporaba para prestar toda su atención a la que con un gesto serio explicaba su declaración…
- "Sí… como asumo que sabes, ella no tiene parientes cercanos y su padre biológico no cuenta, así que, desde que perdió a su madre, fue su tutor el que se encargó de completar su educación y entrenarla"-
- "Sí… estaba al tanto de eso"-
-"Bueno, pues su tutor también se convirtió en algo así como su padre por la relación que desarrolló con su madre y el resto de su equipo se volvió en algo así como su familia, sin embargo, tuvo que separarse de ellos y dejar su estilo de vida al tener que permanecer en una academia para ser aceptada en Overwatch, por lo que una vez al año, normalmente en periodos vacacionales, a Fareeha se le permite salir por medio de una solicitud especial que su tutor realiza para reunirse con ella y llevarla con su "familia""-
De laxa explicación…
Arrojando cierta luz en la confusa mente de Angela…
Zarya percibía el caos interior de su amiga que parecía herida por no saber algo así de importante…
- "Ella nunca me habló sobre ello"-
- "Que raro, antes era de lo único que hablaba"-
Y eso era cierto…
En su tiempo previo a la base principal…
El escudo que pasó por mucho para acercarse a la que todos consideraban como un "prodigio" …
Entendió que aquella que, aunque parecía accesible siempre se resistió a entablar una sólida relación con cualquiera que no fuese de su "familia", debido al miedo latente de perder a cualquiera que no pudiera sobrevivir en el mundo en el que estaban destinados a sobrevivir…
Y por ello, Zarya soportó mucho tiempo escuchando los lloriqueos de su amiga que al tomarle confianza y aunque lo negara, mucho cariño, compartía con ella la añoranza que muchas veces la agobiaba…
No obstante…
Teniendo en cuenta lo anterior…
Ella podía reconocer que desde hacía mucho su amiga había dejado toda esa tristeza, gracias a la influencia de cierto ángel que desconsolado parecía no darse cuenta de lo increíblemente honesta que resultaba ser en esos momentos con sus sentimientos y la aflicción que le provocaba la partida de su querida compañera…
- "Pero, si es anual, no recuerdo que haya ido el año pasado"-
- "Sí lo hizo, pero como estabas fuera por servicio, ustedes se volvieron a encontrar solo cuando el ciclo volvió a comenzar, así que no había forma en que pudieras enterarte como ahora"-
- "Pero… hubiera esperado que me comentara algo al respecto…"-
- "mmm… sí… tal vez… Aunque entiendo que ustedes no tienen mucho tiempo compartido, así que supongo que hubo otras cosas más importantes por contar"-
Y eso también era cierto, Angela recordaba a la perfección aquel periodo en el que tuvo que prestar sus servicios como médico en una base del continente americano y que cuando regresó en lo único que se enfocó fue en contarle a Fareeha sus buenas y malas experiencias, buscando consuelo sin haber considerado en ningún momento que ella también hubiese querido decirle algo al respecto de su tiempo libre…
Algo que en esos momentos le provocaba culpa infinita, sintiendo había sido egoísta y el karma la castigaba con aquella situación…
Aunque en esos momentos, más de una duda continuaba asaltándola…
- "Ella dijo que lo olvidó y que por eso la mujer Baguette prácticamente irrumpió aquí para sacarla arrastrando"-
- "¡Mentira! Eso no puede ser, ¿Es en serio que ella te dijo eso?"-
- "No es mentira… Ella me lo dijo… ¿crees que no fue así?"-
De exagerada reacción…
Pensando ahora que pese a todo lo vivido, Fareeha era el tipo de persona que podía mentir…
Zarya entendía la confusión y se apresuraba a aclararse…
-"No, no es eso, perdona, creo que no me expresé bien, no es que ella te haya mentido, a lo que me refiero es que, desde que conozco a Fareeha, siempre tuvo problemas para "socializar" y por tanto, nunca desarrolló una conexión prolongada que le permitiera actuar con libertad sin estar añorando a los que dejó atrás, así que se la pasaba lloriqueando todo el tiempo y cuando llegaba el tiempo en el que podía reencontrarse con ellos, planeaba con un mes de antelación todo lo que podría necesitar o resolver para estar libre en esos días… así que… no me cabe en la cabeza que haya olvidado lo que pasaría en estas fechas…"-
- "Pues dijo que no revisó sus mensajes y que por eso no se había enterado…"-
- "Entiendo…"-
Bueno, la verdad es que no lo entendía, pero una cosa le era clara al escudo que observaba detenidamente al ángel que seguía debatiéndose internamente…
Una cosa era segura…
Ese par había llegado a un punto en el que no podían evitar demostrar inconscientemente que sentían más que cariño la una por la otra…
Y con aquella escena, el escudo terminaba por confirmar lo que el ángel exhibía sin algún tipo de inhibición…
Asimismo, reflexionaba sobre la actitud de Fareeha que desde hacía un tiempo se había vuelto más tranquila y serena, libre de la ansiedad que siempre la carcomía al tener que llevar una rutinaria vida, creyendo no era posible que incluso pudo olvidar el compromiso que para ella significaba el momento más importante de su año…
Sin duda, más de un hecho insólito que solo podía atribuirle al ángel que también sufría por la ausencia de su compañera…
Sin embargo…
De a como pintaban las cosas…
No podía permitir que su rubia amiga se sumiera en la depresión…
Después de todo…
Solo serían dos semanas, ¿Qué podría pasar en tan corto tiempo? No es que se fueran a morir por estar separadas y aunque no tuvieran mucho tiempo para ellas, seguro que, al reencontrarse, todo sería mucho mejor por el hecho de que sus sentimientos parecían ir por el mismo rumbo…
O eso creía…
Pero como buen escudo carente de sentido común…
No contaba con la torpeza y negación natural de sus dos amigas que a pesar de buscarse…
No parecían encontrarse…
Y no podrían hacerlo después de más de un inconveniente…
- "Angie… no creo que debas preocuparte o pensarlo demás, sé que ese gorrión parece del tipo al que jamás se le escaparía algo, pero en realidad es muy torpe y suele complicarse la existencia con pensamientos de verdad inútiles, sin embargo…"-
Un tanto abrumada…
Con muchos pensamientos que como su amiga decía seguramente eran inútiles…
Angela contenía el aliento en la pausa que el escudo hacía para expresar y aclarar un poco su panorama…
- "En el tiempo que llevo de conocer a Fareeha, es verdad que nunca existió alguien en su vida con la que compartiera tanto como lo ha hecho contigo y por supuesto… mucho menos alguien que le hiciera olvidar una ansiedad que no le ha permitido encontrar paz… así que… solo debes ser paciente y verás que todo se aclarará…"-
Más que perdida…
Con una preocupación que era medianamente aplacada por las vagas palabras de su amiga que le dedicaba una enérgica sonrisa…
Angela respiraba un momento para intentar librarse del estrés que sentía…
Resignándose ante la situación en espera del regreso de su compañera que había prometido volvería pronto, pidiendo pudieran hablar de algo que muy en el fondo le preocupaba y no sabía sí el tema sería el mismo que llevaba meses guardando en su interior y que amenazaba con salir cual explosión cuando el momento llegase…
Sin duda…
Lo peor que Fareeha pudo haber hecho…
Irse dejando a su compañera con la peor de las sensaciones… la incertidumbre…
Una semana después…
Queenstown-Nueva Zelanda…
Un viaje anual…
Un reencuentro permitido una vez al año…
Una espera que parecía haber sido por una larga vida…
Y todo lo que sentía era ansia por volver…
Por supuesto…
No era que no disfrutara o que no sintiera felicidad por volver con mi familia…
Un equipo de 30 personas que viajaban cual caravana gitana alrededor del mundo, siempre presente en donde se le requiriera y solo asentándose en las bases para reabastecerse y seguir con un viaje sin fin que tenía por objetivo ayudar a los que lo necesitasen...
Con los años, los originales que viajaban con mi madre fueron estableciéndose en diversos lugares del mundo por diversas razones, salud, estabilidad, cansancio o familia…
Muchos otros se unieron al compartir ideales o por inspiración y hambre de aprender de los que se ganaron a pulso el título de leyendas en la organización, los cuales convirtieron a muchos en agentes de élite que terminaron por independizarse y formar sus propios escuadrones, mientras que otros más permanecían en el grupo para continuar con la familia que habían elegido integrar con nosotros…
Un clan singular, compuesto por la elite del linaje de los que pertenecían a Overwatch y que a su vez habían perdido algo en el mundo o se encontraban extraviados y que, en conjunto, era la familia que mi madre me había dejado al morir…
La misma que siempre me recibía con los brazos abiertos…
Con ánimos y exigencias que reclamaban mi regreso y permanencia absoluta…
Siempre era lo mismo…
Todo un ritual…
Al encontrarme con mi maestro y emprender el viaje al asentamiento en turno…
Los saludos, abrazos y palmadas eran el previo de las pruebas de la bienvenida protocolaria en una familia guerrera…
Era costumbre para aquellos que regresaban al nido pasar por una serie de pruebas para demostrar no había sido en vano dejar a la familia, asumiendo era una obligación regresar siendo más fuerte y, por tanto, haberse convertido en una persona que podría llamarse a sí mismo "héroe", uno capaz de proteger y mantener todo lo bueno y justo del mundo…
Y en mi caso particular, así como lo fue en otros tantos antes que yo…
Al ser estudiante…
Mi bienvenida era anual y por tanto debía superar todas las pruebas para tener derecho de estar con la familia…
Una semana de retos decididos en luchas cuerpo a cuerpo, sobrevivencia en la naturaleza, pesca y caza, más de un momento en contacto con la naturaleza y los instintos que en batalla pueden salvarte la vida…
Ligeramente diferente al entrenamiento en la base principal y más que certero en las condiciones que hemos tenido que enfrentar en más de una guerra…
Con alegría había conseguido superar cada prueba, no sin antes comprobar que aún tenía mucho que aprender, pues la victoria no era total por haber perdido 11 de 20 encuentros, muchas más derrotas de las que podría contar en la academia en la cual era invicta y que en ese ambiente no significaba nada al ser aleccionada por guerreros expertos que señalaban todas y cada una de mis faltas, demostrando el largo camino que aún me quedaba por recorrer, no sin reconocer y felicitarme por el progreso que demostraba en las proezas que lograba exhibir…
Un mundo y un ambiente que añoré desde el primer minuto el que tuve que partir…
Sin embargo…
Por primera vez…
Aquello no me llenaba…
No era suficiente…
Y cada noche…
Al mirar las estrellas en el firmamento…
Después de la cena en conjunto alrededor de una fogata que nos permitía conversar o escuchar las historias de los jóvenes y los veteranos…
Cuando los novatos se retiraban a descansar junto con los mayores que los reprendían y daban el ejemplo…
Semi recostada en una enorme roca de un peldaño que tenía por vista un ancho río rodeado por grandes y verdes montañas…
Contemplando la belleza del cielo…
Mi cuerpo sentía el frío de una ausencia y mi mente volaba para estar a un lado de un ángel del que no tenía ni una sola noticia…
Una situación que era totalmente mi culpa…
Pues en mi rápido andar…
No pude decirle de la incomunicación que tendríamos en estos días sería por el periodo que estuviera fuera, esto por razón de seguridad principalmente, pues los únicos medios eran permitidos para los mandos del escuadrón que lideraba mi mentor y que debía estar al tanto de cualquier solicitud o pedido de auxilio que pudiera surgir…
Toda una complicación…
Y en esos momentos de soledad…
Reflexionaba sobre lo increíble que había sido mi madre…
Sin un lugar fijo…
Enfrentándose al peligro…
Lidereando a un mundo de gente…
Con más de una responsabilidad…
¿Cómo había sido posible mi criara en tan extremas condiciones?
Y era un hecho que nunca podría agradecérselo, al menos no lo suficiente…
Y aunque siempre siento el dolor de su partida…
Agradecía por todo lo que me había enseñado y dejado para que pudiera continuar con mi vida…
Y eso implicaba el privilegio de estar en Overwatch y haber conocido a la persona que no dejaba mi mente en ningún momento…
- "Kleiner Vogel… ¿Qué haces aquí? Ya es hora de que duermas, ¡Superaste todas las pruebas! Disfrutaras del resto de tu tiempo con la familia, no deberías acortar tu tiempo desvelándote…"-
- "Vater…"-
Absorta en mis pensamientos…
No había notado el instante en el que mi mentor se acercó hasta llegar a la piedra en la que me encontraba…
Y con una expresión curiosa mientras esperaba respondiera…
Avanzó hasta mi posición para tomar asiento a mi lado y contemplar las estrellas conmigo…
- "¿Estás pensando en ella?"-
- "Siempre lo hago…"-
- "Sabes que te mira, ¿Verdad?"-
- "Me dijiste que lo hace en cada una de las estrellas del firmamento…"-
- "Y siempre lo hará…"-
- "Espero se sienta orgullosa de mi…"-
- "Nunca lo dudes…"-
- "Vater…"-
Evocando un nostálgico momento…
Con cierta melancolía en el ambiente…
Mi maestro se perdía en sus pensamientos guardando silencio, hasta que después de un rato volvió a pronunciarse…
- "Es hora de dormir pequeña, mañana haremos muchas cosas con los más jóvenes y por supuesto que tú también estás incluida en el itinerario, Brigitte también terminó con sus pruebas y muere porque le hables de cómo será su vida en la base principal…"-
Con la clara intención de levantarse y arrastrarme hasta el campamento para cumplir con mis horas de sueño…
En un instante que no pude dejar escapar…
Un pedido salió de mi ser…
- "Vater…"-
- "¿Sí?"-
- "Puedo… ¿Preguntarte algo?"-
Un tanto desconcertado…
Sin esperar aquello…
Mi maestro accedía regresando a su asiento, al tiempo que igualmente me incorporaba para tomar asiento y bajar la cabeza en señal de estar pensando con dificultad lo que quería expresar, algo que al parecer animó a mi mentor a preguntar…
- "¿Qué pasa gorrioncito?
- "… bueno… yo… quería preguntarte sobre…"-
- "Ajam…"-
- "Tú…"-
- "¿Sí?"-
- "¿Cómo fue que te diste cuenta de lo que sentías por mi madre?"-
Directa y concisa…
No necesitaba de mucho…
Solo quería saber sí lo que rondaba mi mente y mis sensaciones era lo que en realidad sentía y para ello necesitaba quizá el relato de una experiencia…
Pero a diferencia de como sucedía en el escenario de mi cabeza…
Mi maestro pareció erizarse y erizar su grueso bigote mientras un intenso sonrojo era iluminado por la luz de la luna que lo exhibía sin compasión…
Un momento de silencio y los nervios que no tenía hasta esos momentos me invadieron de ver la reacción de mi maestro que hizo sintiera vergüenza de mi pregunta, algo que también provocó cierto sonrojo en mi persona…
- "¡Mein Gott!"-
- "¡Aaghh!, ¿¡Qué!?"-
De reacción desencajada, con un grito que resonó por todo el valle…
Rogando al señor que no hubiera despertado al campamento entero que no estaba muy lejos de nosotros…
Mi maestro llevaba sus palmas a las mejillas mientras su rostro no dejaba de sonrojarse y cuando no pudo más con el sobresalto, ladeo su rostro para toser un poco e intentar componerse para decir unas cuantas palabras sin siquiera mirarme…
- "Ya veo… así que… has llegado a esa edad…"-
- "¡No he llegado a ninguna edad! ¿¡De qué hablas!?"-
Ya no podía más…
La pena me estaba matando…
Y lo que pensé había sido una buena idea en un principio, ahora me ahogaba de la vergüenza…
Sin embargo…
Antes de que pudiera actuar y levantarme para salir del lugar para ir y enterrar mi cabeza en la almohada, mi maestro giro su rostro para mirarme serio y enfrentar la situación como todo un guerrero escudo guardián que era…
Un gesto que hizo me mantuviera en mi lugar…
- "Es normal… aunque tienes razón, creo que esa edad ya pasó… así que…"-
-"…"-
- "¿Acaso has conocido a alguien?"-
Con el semblante más duro que le hubiera visto jamás…
Receloso de la pregunta que había hecho…
Entendía el momento y la forma no habían sido los correctos…
Así que en una inútil y nerviosísima reacción de mi parte a su reacción…
Contesté de a cómo la "calma" de daba…
- "¿¡PERO EN QUE ESTÁS PENSANDO!? ¡No es lo que crees viejo!"-
- "¿¡Viejo!? Para tu información, ¡Éste viejo puede contarte mil y una historias de épicas conquistas que aclararían e inspirarían tu confundido cerebro!".
- "Y si eso es cierto, ¿¡Por qué no te limitas a contestar mi pregunta!?"-
Otro silencio…
Y ambos con gestos de piedra…
Un momento para el que no estaba preparada con una pregunta seria con un tono igualmente serio que emanaba del padre que en realidad no paría tomárselo en serio…
- "Acaso… ¿Estás interesada en hacer más de mil y un conquistas épicas?"-
Eso era todo…
No podía sentirme más idiota por haber recurrido al único que pensé podría darme luz en un asunto que llevaba meses atormentándome…
¿¡Pero en qué estaba pensando!?
¡Por supuesto que recurría al menos indicado!
Un heroico cabeza hueca que solo pensaba en la gloria de la batalla…
¡Claro que no tenía nada útil para decirme!
Y eso solo significaba que tendría que averiguar lo que quería por mi propia cuenta…
Así que sin esperanza…
Estrujándome la cabeza sin emitir una sola respuesta ante la estúpida pregunta…
Mi maestro detenía mi frustración y con más calma volvía a tomar la palabra…
- "Schatz…"- (- "Cariño…"-)
-"…"-
- "De acuerdo… déjame contarte acerca de ello…"-
De amable sonrisa…
Con una mirada que transmitía sutileza tranquilizándome al instante…
Mi mentor alejaba su mano de mi cabeza para llevarla a sus rodillas mientras contemplaba el cielo suspirando…
- "Cuando era un impetuoso joven sediento de gloria y aventura, las conquistas eran lo que menos me interesaban en el mundo…"-
- "…Eso no me sorprende y tampoco ha cambiado mucho…"-
- "¡JAAAAA JAAA!, ¡En eso tienes razón!, pero… eso no significa que no haya tenido más de un glorioso romance…"-
De sonora carcajada y pícaro gesto al tiempo que sonreía y guiñaba un ojo al mirarme, mi maestro continuaba con lo que parecía el inicio de algo ridículo, aunque importante…
- "En mis locos días de juventud conocí a más de una bella dama que su amor y calor me brindó, pero no sería un caballero sí te contara los detalles de ello, ¿Porque…?"-
- "Porque un guerrero, al igual que un caballero, jamás olvida sus modales y nunca ventilaría la intimidad de quien ha compartido su ser"-
"¡JAA-JAAA! ¡Así es mi Kleiner Vogel!, veo que te he enseñado muy bien, aunque sí de verdad quieres saber, tal vez esa pueda ser otra platica de otra noche estrellada"-
Y acariciándose la barba mientras parecía recordar más de una memoria, yo solo podía volver a sentir mi estupidez al haber iniciado con todo eso…
Pero una vez más, antes de levantarme y huir de aquel lugar y de las tonterías que salían de mi mentor, la conversación volvía a ser retomada…
- "Pero como te decía, en aquellos días… Yo era un campeón dentro y fuera de una batalla, las doncellas que se acercaban todas eran correspondidas y no hubo ni una sola por la que no sintiera afecto…"-
- "Seguramente…"-
- "Todas eran hermosas, rubias, castañas, blancas y morenas, humildes campesinas o fuertes guerreras, la belleza de cada una residía en su físico o en su inteligencia, todas resplandecían a su manera y sin duda, por todas dediqué más de un verso o una heroica victoria…"-
En una historia que en principio me parecía absurda, no por su veracidad, sino por lo vergonzoso del tema…
A medida que relataba aquello con seriedad, mi atención era atrapada sintiendo por fin algo de lo que me dijera de verdad me podría ayudar…
-"Sin embargo… llegó el día en el que en medio de una batalla, conocí a una mujer que además de heroica e inteligente, era valiente y sagaz, única en su tipo, dueña de una férrea voluntad y un espíritu libre, líder por naturaleza e indomable en su actuar… y con ella, tal vez serían dos mil relatos épicos en los que quedé en ridículo por intentar llamar su atención creyendo podría conquistarla como a las muchas otras doncellas que en mis brazos habían caído con la primer palabra que había pronunciado… y en el loco propósito por lograrlo, en algún punto me di cuenta de lo idiota que había sido…"-
-"…"-
- "Esa mujer… no era de las que pudieran ser conquistadas… pues ella era de las que conquistaban… y así lo hizo con los miles de seguidores que ganó en sus innumerables incursiones… guerreros, escudos, científicos, ángeles, incluso civiles como tu verdadero padre, todos sin excepción caían ante su imponente habilidad y carisma y por supuesto… antes de siquiera darme cuenta, me convertí en uno de sus fervientes seguidores…"-
-"…"-
- "Y un día… como sí de una bofetada se tratase, me di cuenta de que ella no era solo una mujer en mi vida… sino que era la mujer de mi vida…"-
- "¿La mujer de tu vida?"-
-"La diferencia es muy sencilla, aunque difícil de comprender en su momento, pero básicamente es la persona en un millón o mejor dicho la persona en el mundo que te hace sentir que no existe ni existirá nadie más como ella y que a pesar de conocer mil y un bellezas, la suya no se le compara con ninguna y que sin importar lo que pase… sea contigo o sin ti… su felicidad es lo único que deseas…"-
-"…"-
En aquel cielo iluminado por más de un astro del esplendoroso firmamento…
Con la sensación de sentir mi corazón latir fuertemente al pensar en la única persona que encajaba en tan perfecta descripción…
La verdadera pregunta que me aquejaba por miedo a responderla a pesar de saber la respuesta, era aclarada por la persona que desde hacía mucho me guiaba en la vida…
- "Mi pequeña Reeha…Tu madre, para mí fue la persona que no solo encendía la llama de la fogata de mi corazón, ella avivaba cada sensación y con su forma de ser hacía del mundo un lugar mejor, por supuesto, después de conocerla, para mí no existió una belleza mayor a la de ella y sentía que con una sola de sus sonrisas la felicidad me invadía…"-
- "Vater…"-
- "Así me di cuenta de lo que sentía por ella… y aunque no fui totalmente correspondido, ella me amó a su manera, me aceptó tal cual era y siempre nos respetamos como los colegas y guerreros que éramos…"-
-"…"-
- "Tu viaje, mi pequeña, desde hace mucho que comenzó y aunque sé que no has conocido a un mundo allá fuera, sé que cuando llega esa persona es el momento que menos lo esperas, y la inexperiencia, miedo, nervios, todo te invadirá y tal vez llegues a sentir que incluso pelear una guerra es más sencillo que lidiar con estos sentimientos, pero te aseguro que, ganes o pierdas, lo que obtengas de ello, será invaluable en tu vida…"-
- "Vater… yo…"-
- "El primer paso siempre es el más difícil, y ese es aceptarlo… el segundo quizá lo sientas aún más difícil que el primero… pues tendrás que expresarlo… pero no dudes nunca de que llevar a cabo esos dos pasos es y será la mejor decisión… pues en batalla o en el amor… huir o vacilar es la derrota segura y no hay peor sentimiento que la de un vencido que ha caído por su propia cobardía…"-
- "Vater…"-
-"…"-
- "Gracias…"-
- "Un placer Kleiner Vogel, cuando lo hayas decidido, cual sea el resultado… espero un día me cuentes o me presentes a la persona que por fin superó la última de tus barreras…"-
- "Es una aprendiz de ángel…"-
- "Uhm, ya veo… y de casualidad… ¿ese ángel es rubio y de bonitos ojos azules?"-
Sintiendo la sangre subir rápidamente por mi cabeza, mientras mi mentor se acariciaba la barba con una sonrisa que delataba me había descubierto…
No pude articular gesto o palabra alguno para negar u afirmar, dejándome a merced del que una fuerte carcajada soltó al aire, mientras ignoraba mis apenados gestos, hasta que al fin pude pronunciarme al respecto…
- "Sí… tiene bonitos ojos…"-
-"…"-
Silenciando a mi maestro que me miraba entusiasmado y atento cual niño o colegiala al que se le ha confiado un secreto…
Con cierto calor invadiendo cada fibra de mi ser…
No lo podía contener más y solo quería expresar todo por lo que mi mente pasaba …
-"Es de fuerte carácter y de pensamientos variados… para ser honesta, creo que la mitad del tiempo no sé en lo que está pensando pero me sorprendo al querer entenderlo aunque sé que eso es imposible… es graciosa e inteligente, honesta con ella y con todas las personas que la rodeamos… apenas y puedo mantener el aire en mis pulmones cuando me mira o se acerca por cualquier motivo… paso días enteros pensando cómo puedo sorprenderla y no puedo evitar sentir la necesidad de protegerla ante cualquier mal que se pueda presentar… vater… creo que estoy en un problema… por todas y cada una de esas razones… tanto que incluso olvidé las dos semanas en las que podría volver con mi familia… porque tan solo…. quería estar con ella…"-
Una intensa confesión…
Por un momento sentí un peso ser removido de mi ser…
Una sensación que duró poco al reconocer que lo que sentía no era un simple e insulsa estima por mi compañera y que desde el primer momento en que la vi, tal vez hubiera jurado quedé prendada de ella en una sola mirada…
Todo era claro ya…
Y por si fuera poco…
La pregunta obligada llegó de mi maestro que entendía mejor que yo la situación…
- "Suena como una persona compleja…"-
-"Lo es… pero en realidad yo dría es que fascinante… y como has dicho… a pesar de haber conocido un mundo de personas… siento que ella es una en un millón… no mejor dicho… única en el mundo…"-
"Entiendo… y… ¿Ella lo sabe?"-
- "No…"-
- "¿Hay algo que te impida decírselo?"-
- "Tengo miedo de perderla…"-
- "Es un temor legitimo… pero… ¿acaso hay algo que te diga que eso pasará?"-
- "En más de un momento… he sentido que esto es más que correspondido… hemos tenido situaciones en las que también parece querer decirme algo… pero siempre hay otros factores que lo impiden…"-
- "¿Entonces…?"-
- "Sí me equivoco… sí en realidad estoy entendiendo o mal interpretando todo… El peor de los escenarios es que se aleje…"-
- "Bueno… siendo realistas… están en Overwatch… tarde o temprano tendrán que trabajar juntas y sí eres lo suficientemente idiota para lastimarte en una misión en conjunto y terminar una semana en cama cuando estés con ella, ¡No podrá dejarte y la tendrás toda para ti! JAJAJAJAJA"-
-"¡VATER!"-
- "JAAA-JAAAA-JAAAA"-
Sonoras carcajadas mientras mi mentor llevaba su enorme mano a mi cabeza para estrujarla con sus toscos mimos…
Dejando al aire una conclusión que no era difícil de deducir…
Y aun con ello, mi maestro me lo decía por si acaso, dejando a un lado su juego…
- "Fareeha… No hay honor en la cobardía… y solo hay perdición en el miedo… sí has encontrado tu respuesta, no la dejes ir, enfréntala y acepta, el resultado, cualquiera que sea te dará satisfacción o te dará más de una lección, la vida es corta y el mundo es inmenso, lo que depare el futuro aun es incierto, el pasado superado debe estar y tu presente debes vivirlo, créeme, te arrepentirás si no lo haces"-
-"…"-
- "Pase lo que pase, tu familia te apoya y te recibirá a golpes para hacerte olvidar cualquier tipo de dolor que no sea el físico."-
- "Ja… gracias…"-
- "Por supuesto, sería aún mejor que regresaras para presentarla oficialmente, seguro que podría hacer algún tipo de residencia con nosotros… un ángel nunca está demás en un brusco grupo que tiende a lesionase sin aparente motivo o razón…"-
- "Eso sería muy bueno…"-
- "Tú puedes pequeña, piénsalo, no hay prisa y cuando lo hayas hecho, aquí estará tu viejo listo para escuchar tu hazaña…"-
- "Vater…"-
- "Todo saldrá bien, por ahora, debes terminar tu entrenamiento y disfrutar de tu familia, te queda una semana y espero la aproveches"-
- "Así será…"-
- "Bien"-
Y sin más… con un último abrazo y un vistazo al cielo…
Contemplando una enorme luna…
Mi menté voló hasta donde Ángela…
Esperando ella también contemplara el mismo astro…
Y tal vez…
Sintiendo las mismas ansias por reencontrarnos…
Mientras tanto…
En otro lugar…
Base principal de Overwatch…
División 29 de servicio médico…
Una bella rubia de ojos celestes admiraba el cielo estrellado desde la ventana de su espacio de trabajo, teniendo en mente a una sola persona que esperaba se encontrara con bien…
Un pensamiento interrumpido por la presencia de un joven que llegó a su lado…
- "¿Noche larga?"-
- "Un poco…"
Imposible negar que con la ausencia de Fareeha, no solo la noche se volvía larga…
Los días se habían vuelto monótonos y vacíos…
Había pasado el tiempo haciendo horas extra para tener las vacaciones libres y poder convivir con su cautivadora compañera…
Así que jamás esperó que sus planes se verían arruinados por un error de comunicación propiciado por la guerrera que no se había dignado a escribir ni un solo mensaje o correo, manteniendo un silencio que estaba consumiendo al ángel que lucía desanimado y a momentos molesto con el resto del mundo…
- "Toma"-
El joven que había aparecido de imprevisto en la zona de trabajo administrativo en el que se encontraba Angela tomando un turno extra para llenar el tiempo libre extendía un vaso con lo que parecía era café…
- "Gracias…"-
- "No hay de qué, pensé que lo necesitarías… es bastante pesada tu jornada"-
- "No soy particularmente adepta, pero disfruto mucho de una buena taza de café en días como estos, pero a todo esto ¿qué te trae por aquí?"-
- "El idiota de uno de mis amigos pensó que podría manejar una motocicleta como si fuera un caballo y terminó estrellándola mientras se caía de la misma"-
- "Supongo que fue una caída muy fea como para terminar aquí"-
- "Dos costillas rotas equivalentes a una semana de internamiento y una severa amonestación por arruinar propiedad de la base"-
- "Entonces sí que estuvo feo el asunto"-
- "Vaya que sí"-
Un silencio…
No había mucho de qué hablar…
Mucho menos con los pensamientos del ángel que se encontraban en otro lugar con otra persona…
- "Angela…"
- "¿Sí?"
- "¿Me preguntaba si estarás libre mañana?"-
Sin Fareeha, el tiempo de alguna forma se hacía más largo, tanto que lo que tenía que hacer se volvía insuficiente para realizar en un solo día, lo que la dejaba con mucho tiempo de sobra, el mismo que le dedicaba a su compañera… o al menos eso planeaba… si no fuera por su ausencia…
- "Mañana tengo guardia…"-
- "Entiendo…
- "Pero después lo tengo libre"-
Eran obvias sus intenciones…
Para ella era así…
Y aun sabiéndolo…
No entendió porque había dicho eso…
- "En ese caso…-"
-"…"-
- "¿Te gustaría salir conmigo?"-
-"…"-
La mirada del ángel no reflejaba sorpresa u algún tipo de exaltación…
Contraria a la del joven que parecía llegar a un grado del rojo que no podía ocultar, al tiempo que sus nervios lo empujaban a hablar sin control…
- "A pasear… por supuesto… conozco un par de lugares que podríamos visitar en un día libre"-
- "No lo sé…"-
- "Entiendo si no puedes"-
- "Lo pensaré"-
Era su sencilla respuesta con una postura pacífica y mirada tranquila que volvía a dirigir al cielo que podía ver desde la ventana de su lugar mientras daba un sorbo al café que tomaba…
Era amargo y sentía recelo por recordar que Fareeha era quien le llevaba una bebida más dulce y suavizada con leche en las noches en las que ella no podía volver a casa…
No podía creer que hasta en el café, su anhelada compañera se le apareciera…
Un pensamiento que en otro momento le brindaba confort y cierta felicidad, pero que en esos instantes solo alimentaba su frustración al no saber nada de ella…
Así que…
Terminado el turno…
Emprendiendo su regreso al hogar…
Entrando por la puerta en la que siempre podría encontrar a su compañera lista para recibirla con una sonrisa…
Angela llegaba legar a su casa para encontrarla vacía…
Observando un reloj electrónico cercano marcando las 11:45 pm…
Sin nadie que la recibiera o le regalara un abrazo a su llegada…
Y por primera vez desde que había decidido aceptar la invitación de su compañera…
Sin que el lugar pudiera sentirse como un hogar…
Angela susurraba para sus adentros…
- "Será otra noche larga…"-
Pasando por toda la rutina…
Cena…
Aseo…
Cambio para dormir…
Siento las 12:54 am…
Con una clara dificultad para conciliar el sueño…
A pesar de aferrarse al aroma de la cama que compartían…
En un momento de extrema añoranza…
Aburrimiento…
Malos pensamiento que involucraban a la mujer que se la había llevado…
Frustrada…
Harta…
Y enojada…
Un arrebato la dominó…
Y haciendo uso de su dispositivo telefónico…
Una llamada era realizada con la esperanza de alejar todos sus pensamientos…
- "¿Genji?"-
- "¿Angela?"-
- "Estaré libre para que salgamos…"-
Una decisión tomada…
No había vuelta atrás…
Pero…
No había problema…
Aunque a Fareeha seguramente no le habría hecho gracia ver que tuviera una "cita" que no fuera por motivos de escuela con el guerrero, el hecho es que ella se encontraba lejos e incomunicada y su silencio la lastimaba más de lo que podía tolerar…
Además…
No era que sus intenciones estuvieran con el joven Genji…
Lo único que quería era poder despejar su mente y lograr pasar el tiempo que le quedaba lejos de su compañera sin que la ansiedad la consumiera…
O al menos…
Eso era lo que ella esperaba…
CONTINUARÁ…
Comentarios.
¡Que tal gente bonita y querida! Mucho pero mucho tiempo desde la última actualización, me disculpo por ello. No obstante, he leído todos y cada uno de sus comentarios, los cuales aprecio mucho, pues en realidad son los que me inspiran a escribir y a no abandonar a pesar del tiempo o las circunstancias.
Por lo anterior, comparto con ustedes que las actividades propias de una vida son las que impiden en gran medida pueda avanzar regularmente, sin embargo, la crisis que vivimos a nivel mundial ha hecho que se suspendan algunas de estas actividades, lo que me ha dado espacio para poder continuar.
Al respecto, sumo mi contribución para dar un poco de entretenimiento y dispersión para todos aquellos que me hace el honor de leerme y cumplen con la cuarentena por la pandemia.
Sin más, deseo que ustedes y sus seres queridos se encuentren bien y sigan así hasta el fin de la crisis, para los que puedan estar en casa sigan todas las recomendaciones de salud y para los que no pueden, por favor, en la medida de la posible, cuiden de su salud e igualmente sigan las recomendaciones de salud.
Sin más, le mando muchos saludos y un abrazo fraterno, en espera de poder leerlos de nuevo.
