Ranma y sus personajes no me pertenecen.

Capítulo 9.

Entre hombres.

Ranma la abrazó con mayor fuerza y atrajo su cintura hacia él, respiró su aliento tibio y sintió el calor de ambos creciendo, fue entonces cuando las ácidas palabras de Kodachi golpearon en la mente de la joven doctora y la regresaron a la realidad, apresuradamente, abrió los ojos y entendió que era momento de ponerle fin a su incipiente romance, así que poco a poco fue calmando su boca y dejó de moverla de manera paulatina, hasta que el beso cesó finalmente.

—No... No hagas eso— Pidió la doctora subiendo lentamente sus manos al firme y fuerte pecho del campeón y separándose lentamente para no lastimarlo.

Él la miró como si no entendiera lo que le acababa de pedir y antes de separarse la jaló del antebrazo para besarla nuevamente.

—No... Por favor—Rogó ella volteando su rostro.

—¿Por qué no? ¿Hice algo mal? — Preguntó preocupado.

—Ranma... Esto es un error.

Cuando esas palabras retumbaron en su cabeza sintió como si lo hubieran apuñalado profundo en alguna parte de su ser que él no supo ni siquiera explicar.

—¿Qué estás diciendo? — Preguntó comenzando a irritarse.

—Soy tu doctora, tengo una misión no solo contigo sino con este hospital, hay un límite que nunca debe ser cruzado por ningún médico con su paciente y yo ya lo hice… No debí comportarme de esta manera, no es ético.

Si ella hubiera hablado con el hombre de meses antes tal vez habría encontrado comprensión en la respuesta, sin embargo, estaba ante alguien que perdía la paciencia demasiado rápido, el dolor en su cuerpo lo atormentaba y lo único que necesitaba era tenerla a su lado; por lo tanto, la reacción de Ranma desencadenaría un tremendo conflicto.

—A ver Akane; tú me dices, sin tomarme en cuenta siquiera por supuesto, que porque eres mi doctora y de repente tienes un dilema ético no puedes estar conmigo y no podemos tener una relación cuando nos hemos besado y te he defendido porque tú me gustas y yo te gusto a ti ¿Así es? ¿Entiendo bien?

—No es solo un dilema ético, no quiero que tengas problemas por mi causa sé lo que pasó con el director Ku…

—¡Ah vaya! Esa es la razón, el imbécil de Tatewaki ya te contó.

—Me enseñó lo que le hiciste y por favor cálmate...

—¡No me pidas que me calme cuando me dices que soy un error para ti y vienes a defender al idiota que te golpeó Akane! ¡¿Acaso él te gusta?!

—¿De dónde sacas eso? Es que ni siquiera me dejas explicarte; no entiendo por qué te pones así y por favor baja la voz.

—Me pongo así porque vi cómo te trataron los idiotas de Ryugen y Kuno y al parecer eso es lo que quieres ¿Verdad?

—¡Estás enfermo Ranma! ni siquiera sabía que Shinnosuke estaría aquí y de verdad no sé qué cosa tan linda viste en el actuar de Kuno cuando me cortó la mano, además, te recomiendo que midas tus palabras y no vuelvas a ofenderme, créeme que esos celos no te quedan en absoluto y lo sabes, así que deja de tomarte atribuciones conmigo que no te corresponden.

—¡Claro! A mí no me corresponde nada de ti, tal vez el director sí pueda darte lo que quieres o Ryugen.

—¿Qué cosa tienen que ver aquí Shinnosuke y Kuno?

—¡Ay por favor, Akane! Si lo único que le faltó a ese par de cretinos fue ponerte un letrero con el nombre de cada uno.

—¡Eres un imbécil!

—¡No me grites!

—¡Te grito porque eres un patán Ranma! y da gracias que estás lesionado porque de no ser así ya te habría cerrado esa sucia boca que tienes de un buen bofetón y deja de ser tan ridículo cómo te atreves a exigir nada ¡Cuando eres consciente de que no puedes darme una relación!

La bofetada de Akane no llegó a él físicamente, pero lo que sí llegó, fue un puñetazo a su pecho en forma de palabras, y eso fue peor ¿Él no podía darle una relación? ¿tanto desconfiaba de sus intenciones? ¿tanto le había pesado lo que Kuno dijo y lo que él le hizo? O simplemente ¿Era por Ryugen?

—Vete.

—Escu…

—¡Que te largues! ¿No entiendes? Tu presencia me molesta, tu olor me molesta, ¡Tú no me quieres a mí, pues yo no te quiero a ti! Y menos verte ¡Lárgate!

—Ranma…

—¡Lárgate!

Ella dio la vuelta y salió en seguida de la habitación con ira y rabia en la mirada ¿Cómo se atrevía ese idiota a ofenderla? Había sido humillada por Ranma y eso jamás se lo iba a perdonar, estaba indignada y desolada a la vez porque además era cierto que le gustaba y quería estar con él, porque no sabía la razón de ese desenfreno que le provocaba y que no podía ni debía ser, huyó hacia su consultorio prometiendo no acercársele y sacarlo de su cabeza, a fin de cuentas, ellos no eran nada más qué médico y paciente.

Un segundo después de verla salir por la puerta se dio cuenta de lo que había hecho y se maldijo por haberla lastimado, gritó su nombre, la llamó en vano y en su desesperación quiso ir tras ella, se levantó como pudo gritando, pero esta vez su cuerpo no podría ayudarlo más. Cayó sobre su lado derecho y en seguida fue auxiliado por las enfermeras que más por miedo que por prudencia no se habían atrevido a entrar al escuchar los gritos de reclamo del campeón a su doctora.

—Señor Saotome por favor no se mueva, en seguida lo ayudaremos.

—Yo puedo solo, gracias.

—No se lo haga más difícil.

—Llamen a la doctora Tendo.

—Pero…

—¡Que la llamen!

—Basta ya Ranma.

Era la voz de Kuno entrando a la habitación lo que calló a todos, el peleador lo miró desde el piso puesto que aún no podía levantarse, no se inmutó ni cambió su semblante retador.

—Déjame ayudarte— Habló el director estirándose hacia él.

—¿Qué haces aquí?

—Me dijeron que estabas peleando con Akane y que además la corriste; ya déjame ayudarte.

—Tú no me toques.

El médico suspiró cansado.

—Si sigues así voy a sedarte y amarrarte a la cama, te puedes lastimar la pierna de manera grave si te comportas como un loco y es en serio cuando te digo que ya no quiero pelear contigo; señoritas salgan de aquí por favor.

Después de ayudarlo a incorporarse y regresar a la cama, Kuno lo miró tranquilo, estaba decidido a contarle a su amigo lo que Kodachi había hecho.

—Tenemos qué hablar.

—No, tú tienes qué hablar, para mí todo quedó muy claro cuando fui a verte a tu oficina.

—No podemos seguir peleando, sobre todo por ella.

—Entre ella y yo no hay nada, ya déjame en paz.

Al escucharlo una esperanza nació en el corazón del médico ¿Podría ser que Akane llegara a quererlo? Se permitió sentir la ilusión de que la doctora lo mirara como algo más que su jefe y le diera una oportunidad; entonces, toda la voluntad de ser sincero con Ranma se fue al diablo porque como su hermana le había asegurado era una mentira el que renunciara a Akane, se engañaba a sí mismo tratando de convencerse que estaba bien sin ella y luchó con toda su alma para que su amigo no se diera cuenta de lo mucho que le alegraba el saber que había una ínfima posibilidad.

—Ah ¿No?

—No. Y conmigo no necesitas fingir nada así que quita ya esa cara de estúpido que tienes y déjame solo, quiero descansar.

No necesitó de más palabras para entender que debía dejarlo solo de una vez por todas.

—Hasta mañana entonces.

Fue una horrible noche para él.

Los ojos llenos de dolorosa furia de la mujer que le encantaba se habían quedado grabados en su memoria y lo habían atormentado al tratar de dormir, estuvo despierto casi todo el tiempo hasta que poco antes de amanecer pudo conciliar el sueño un par de horas.

Cuando despertó, tenía enfrente una bandeja con abundantes y variados alimentos y bebidas que miró sin interés, aunque estaba decidido a comer, no quería otra visita de "Deditos Tatewaki".

Casi terminaba de desayunar cuando la persona que menos quería ver en el mundo entró a su habitación, pulcramente vestido de traje negro llevaba un enorme sobre en las manos.

—Buenos días, señor Saotome ¿Cómo se siente?

—Mejor, buenos días Shinnosuke.

—Tengo sus placas y me alegra informarle que no hay nada de qué preocuparse, no hay ninguna lesión en su columna o su cabeza; así que le quitaremos el yeso en dos semanas.

—Fantástico, felicidades a mí.

Shinnosuke no estaba para bromas, cuando llegó al hospital escuchó por casualidad como las enfermeras chismoseaban sobre la pelea que habían tenido Ranma y Akane el día anterior, supo que él le gritó y la echó de su habitación y estaba furioso no solo con su paciente sino también con ella por involucrarse con el bruto que para él era Ranma, sí, él sabía que algo pasaba entre ellos, pudo darse cuenta de ello y no lo soportaba; además, entendía que todo era mucho más difícil ahora con Saotome en su camino y estaba tan irritado que cualquier cosa lo molestaba, esquivó la mirada de su paciente porque no deseaba hacer la situación más volátil de lo que ya era y entonces se topó con la bandeja del desayuno y vio varios alimentos completos.

—Debe comer todo lo que le den.

—No tengo hambre.

—Aun así, debe intentar está casi a la mitad la comida.

—Y tú me la vas a dar en la boca ¿O qué?

— Contestó altanero, no soportaba ver a ese hombre con su aparente y fingida cordialidad.

—No… Tal vez Akane quiera… Y por cierto trate de no moverse mucho, lo digo por la caída que tuvo ayer; su pierna se vería afectada.

—Ya que eres tan considerado y te preocupo tanto ¿Por qué no la llamas? Necesito mi baño de esponja.

La poca paciencia y amabilidad que el doctor podía mostrar se esfumó al momento de que él mencionara un acercamiento con su exnovia, por lo tanto, Shinnosuke decidió que era momento de tener una charla entre hombres.

—¿Sabes Ranma? creo que tú y yo tenemos un conflicto de intereses.

—Dilo directamente, tu conflicto soy yo porque quiero estar con Akane y ella conmigo.

—¿Ella está contigo Ranma? Supe de su tremenda pelea.

—No voy a discutir eso ni a darte explicaciones, dime lo que tengas qué decir y retírate.

—Akane y yo tuvimos una historia y si nos separamos fue por sus viajes no porque dejara de amarme, la vida me dio la oportunidad de estar de nuevo con ella y no pienso dejar que tú lo arruines ¿Queda claro? Solo estoy aquí por recuperarla. Espero que lo entiendas y no te entrometas.

—Jajaja de verdad Shinnosuke no sé qué te da valor para hablarme de esa manera, en serio nunca pensé que tuvieras las agallas, pero ya que estás tan decidido a pelear por ella solo voy a decirte esto una vez: Deja a Akane en paz. Lo que tuvieron no me interesa en lo absoluto y como ya me contaste es historia.

—No te tengo miedo Ranma y créeme, voy a recuperarla.

—¡No! eso no va a suceder; es muy conveniente para ti que ahora se encuentren, pero no hiciste nada por buscarla antes y no te inventes milagros como que la vida te da una nueva relación con ella porque no va a pasar.

—Entiende que…

—Entiende tú Ruygen. La única oportunidad que tienes con ella es para despedirte, acéptalo de una buena vez.

—Hablas con tanta seguridad que va a ser muy duro cuando te topes con la realidad, ella no es para ti ¿Qué puedes ofrecerle? Tienes muchas cosas en contra.

—Si lo que aseguras es cierto ¿Por qué estás diciéndome todo esto? Déjala decidir y punto ¿o es eso lo que temes?

—Como ya te lo dije no te tengo miedo y lo que va a pasar es que ella decidirá por mí así que ¡Aléjate de ella Ranma!

Cuando el doctor salió hecho una fiera y se quedó solo, cerró los ojos y quiso descansar, no tenía ni idea de qué hacer ahora, necesitaba arreglar las cosas con esa bella mujer, pero en esa cama iba a ser difícil, confió en que pudiera verla por sus revisiones lo que no sabía era que no la vería en lo que para él sería un largo tiempo.

Ese día fue aburrido, estuvo somnoliento y de mal humor quería verla y sin embargo, cuando las enfermeras entraban a vigilarlo él levantaba la mirada esperanzado por encontrarla desilusionándose cada vez más, hasta que se dio cuenta de que era lógico que no estaría ahí, la había echado de la peor manera y a cada minuto se sentía desesperado porque la tarde avanzaba y ella no llegaba, de sobra sabía que no iría a verlo pero deseaba estar equivocado, anhelaba con toda su alma que Akane se compadeciera del pobre estúpido que en esos momentos era y se arrepintió de nuevo por gritarle, por no escuchar, pero es que ella le había llamado error.

—¡Error! ¡Error! Tonta Akane… Yo solo quería besarte.

—Espero que no hables de mí.

—¡Mousse!

—Hola Ranma buenas noches ¿Cómo te sientes? — Saludó el visitante sonriendo amigablemente.

—Yo… Estoy mejor gracias

—Qué bueno, dame un minuto ¿Sí? Revisaré tus notas médicas… ok estás durmiendo en el día y en la noche no concilias el sueño ¿Te preocupa algo?

—No, es que antes del accidente casi pasaba los días durmiendo y mis hábitos se hicieron nocturnos.

—Ya veo, pero necesito que duermas bien o tendrás problemas de rendimiento cuando ya estés entrenando, te voy a dar unos calmantes solo un cuarto de pastilla para que duermas bien toda la noche. Se lo informaré a Akane.

—¿Mousse la has visto?

—Sí claro— Contestó el doctor de manera natural y elaborando las indicaciones— está dando consultas ¿tú no la has visto?

—No…

—¿De verdad? Qué raro que no haya venido a verte ¿Pasó algo Ranma?

—¿No te has enterado?

—¿De qué tengo qué enterarme?

—Es que…

—Buenas noches doctor Xuanyuan, hola Ranma— Saludó su representante entrando por la puerta.

—Hola Ryoga, no esperaba verte a estas horas.

—Hola señor Hibiky.

—Vine porque quiero ver cómo estás y te traje un poco de ropa limpia, no pude estar aquí antes porque Nabiky necesitaba varias entrevistas con posibles patrocinadores ¿Hay algo nuevo doctor?

—El informe de Ryugen dice que no hay lesiones, pero el señor Saotome no ha descansado, le daré unos calmantes para que logre dormir y de igual forma… No estás comiendo bien.

—¿Por qué no comes?

Los miró sin saber qué contestar, le costaba mucho probar bocado, no era nada complejo, no quería comer.

—No… No me gusta la dieta.

—Oh, bueno no pasa nada, te haré otra dieta incluyendo algunas cosas que puedan gustarte.

Ryoga lo miró con preocupación y el doctor se dio cuenta que necesitaba dejarlos solos.

—Vendré más tarde para que hagamos una lista de tus comidas, con permiso señor Hibiky.

—Pase doctor… No puedes engañarme ¿Por qué no comes?

—No sé, no me siento bien.

—¿Tienes mucho dolor?

—No es eso Ryoga yo… Tuve una pelea con Kuno.

—¡¿Qué?! Y ¿Por qué?

—Y con Akane.

—¿Cómo?

—Y… Discutí con Ryugen.

—¡A ver Ranma llevas unos días aquí y ya te peleaste con dos doctores y tu novia, avísame si tienes ganas de seguir con Mousse o golpearte con alguna enfermera!

—Déjame explicarte.

—¿No escuchaste a la relacionista verdad? Que sobra decir es hermana de Akane ¿Qué demonios tienes en la cabeza?

—¡Déjame hablar!

—Bien, habla ¡Habla!

—Cuando fue la pelea en el auditorio me di cuenta después de que Kuno lastimó a Akane en la mano, la cortó.

—Kuno es un imbécil sin duda.

—¡Por supuesto! Y le dije que viniera a hablar conmigo y el idiota no quiso, fui a buscarlo y le retorcí la mano con una llave, casi se la rompo.

—Oye qué bien ¡Maravilloso Ranma!

—Ya sé, ya sé que estuvo muy mal, pero ponte en mi lugar ¿Tú qué harías si golpean a Akary?

—¡Pues haría lo más prudente! Ir a dejar manco a mi doctor cuando estoy herido y dependiendo de su patrocinio ¡Debiste decirme lo que pasó!

—¿Y tú qué podías hacer? Esto es por Akane y me concierne a mí, además no voy a permitir que la golpeen Ryoga ¡Ella no hizo nada malo! Y aunque lo hubiera hecho, nadie tiene el derecho de golpear a una mujer, sabes mi opinión al respecto.

—Sí— Contestó suspirando— Tienes razón, Kuno fue un maldito desgraciado y lo merecía, pero no vuelvas a hacerlo; cuéntame ¿Por qué peleaste con Akane?

—Es que… Ella y yo ya nos hemos besado, bueno yo la he besado quise hacerlo cuando vino a verme de hecho, lo hice, pero después ella ya no quiso me dijo que no es ético y que fue un error me enojé mucho, le grité, la corrí, me caí y vino Kuno y lo mandé al diablo.

—Yo contigo no sé si reír o llorar.

—Es que ¿Por qué me dijo eso? Yo tanto que la quiero y ella tratándome como un trapo.

—La quieres…

—Bueno me gusta… Mucho ¡Ya hombre!

Ryoga comenzó a reír mirando a su amigo como antes cuando se contaban sus tonterías de niños, extrañaba que sus problemas eran un vidrio roto del vecino.

—Así que ya se habían besuqueado y no me dijiste nada, eres un ingrato, pero en fin ¿Qué pasó con Ryugen?

—Vino a decirme lo de las placas y empezamos a hablar de Akane, no quiere que me entrometa en su reconquista puedes imaginar lo que le contesté.

—Sí claro que me lo imagino, bueno, te peleaste con tus doctores por una mujer que ni te quiere… eres el colmo.

—Lo único que quería era defenderla y estar con ella.

—¿Te dio motivos? ¿Es por Ryugen?

—Según ella no, me dijo que no quería causarme problemas con Kuno y que yo no podía ofrecerle una relación.

—Tan equivocada no está, lo de Kuno es grave, lo de la relación… ¿Qué explicación te dio?

—Le grité, no dejé que me explicara.

—Jajaja deberías escribir un libro sobre relaciones de pareja.

—Serían un éxito junto con tus guías de direcciones.

Ambos rieron y Ryoga entendió los motivos de Ranma para hacer lo que hizo, él mismo habría actuado igual.

—Pasé a saludar a Kuno cuando llegué y no me dijo nada de su pelea ni de lo de Akane, supongo que siente que tiene cola que le pisen y no quiere problemas conmigo.

—Por favor no le menciones nada ya no quiero que Akane se vea involucrada en todo esto.

—Despreocúpate no lo haré ¿De verdad no te gusta la dieta o te pasa algo más?

—No sé, creo que estoy aburrido.

—Sé honesto ¿Estás deprimido?

Ranma lo miró sin saber qué contestar ni siquiera se lo había preguntado o reparado en ese sentimiento y por supuesto no tenía respuesta.

—Solo estoy aburrido... Quiero salir de aquí.

—Te creo entonces, tranquilo vas a salir pronto a golpear gente, pero necesito que comas y creo firmemente que deberías hablar con ella.

—¿Qué?

—Habla con Akane, pídele disculpas por lo que pasó.

—¡Ella me dijo que soy un error!

—No dijo eso y lo sabes, estás celoso porque apareció el ex y Kuno salió a colación, acéptalo carajo; además entiende que él es su jefe y tu médico y patrocinador, tal vez no fue la manera correcta de decirte las cosas, pero tampoco debiste reaccionar así porque ella también tiene la razón.

—¿La razón? ¡Ni siquiera tiene la humanidad de venir a verme!

—Y no la culpo... Eres un baboso que además la corrió.

—¡Bueno ya! Oye si la vez dile que la necesito mucho.

—¡Ay qué romántico! Jajajaja.

—¡Vete al diablo! Ya no le digas nada.

—Como gustes, descansa y termina tu cena cuando la traigan... Aunque no te guste.

—Pero...

—¡Te la comes! Ya no quiero quejas tuyas y no solo con la comida. Descansa y sé buen perro.

—¡Imbécil!

—¿Está ocupado este lugar?

Ella levantó la vista distraía y cuando sus bellos ojos chocolate se encontraron con los turquesas de ese hombre apuesto y elegante él no pudo dejar de notar la tristeza en ellos y de inmediato su corazón se oprimió.

—¿Estás bien Akane?

—No... Yo sí, hola Shinnosuke siéntate por favor.

Se miraron sin decir nada y fue un silencio incómodo hasta que él decidió romperlo.

—No sabía que estabas comiendo aquí yo solo vine por un café, te vi y por eso me acerqué... Te traje este pastelito recuerdo que te gustaba el chocolate.

Ella sonrió como una máquina tomando el postre que él le ofrecía y el joven de nuevo tuvo la sensación de sentirse mal por verla así.

—No te había visto en estos días ¿Tuviste muchas consultas?

—Sí, las personas del hospital regional son muchas Akane, no tenía idea de cuánta ayuda se necesitaba.

—Espero que no sea abrumador para ti.

—No, para nada, si debo ser honesto prefiero tener miles de consultas antes que solo dedicarme a cuidar a una estrella.

—¿Por qué dices eso?

—Por nada, sólo que quiero ayudar más es todo... Por cierto, ayer vi a Ranma y le comenté que sus placas salieron limpias.

—Sí, lo vi en tu informe, Mousse tiene la guardia diurna de esta semana, la de la noche la cubren las enfermeras y aprovecho que te veo para preguntarte ¿Qué semana prefieres de guardia?

—¿No ibas a tomar la de la primera semana? ¿Creo que hasta ibas a tomar la nocturna no?

—Es que tengo muchísimas consultas también y Ranma está al cuidado del doctor Xuanyuan así que nos vamos a organizar de manera un poco diferente, si hay cambios de nuevo te aviso ¿Está bien si tomas la siguiente semana?

—Claro que sí Akane.

El médico comprendió que ese no era el momento de acercarse a ella, no como un hombre, tal vez sí como un amigo.

—¿Por qué peleaste con Ranma?

La sorpresa en el rostro de la doctora la hacía ver mucho más hermosa de lo que era y él supo de inmediato que esa confusión en su mirada y el semblante sombrío era por el campeón y por primera vez quiso saber lo que ella sentía.

—¿Cómo?

—Las enfermeras... En todos lados hay chismes Akane— Dijo sonriendo— Anda cuéntame, somos amigos.

Anteriormente siempre habían podido hablar de todo con facilidad y tranquilidad, pero existió una historia de amor entre ellos que ahora dificultaba su incipiente amistad. Ella dudó en confiar, así que contestó de una manera vaga.

—Quería explicarle algo y no se lo dije de manera correcta, me gritó, le grité y bueno, el resto ya lo escuchaste de las enfermeras.

—Parece un malentendido solamente ¿Has ido a verlo?

—No, me echó.

—Creo que se arrepintió de eso.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque supe que se cayó por ir tras de ti y el doctor Kuno llegó a ayudarle.

—¡¿Qué dices?!

—¡Las enfermeras! —Contestó riendo, levantando las manos en son de paz.

—Tú hablas mucho con ellas ¿No?

—Soy chismoso por naturaleza, me conoces.

Ella por fin volvió a sonreír y esta vez se veía sincera.

—En fin, la única manera de arreglar un malentendido es hablando Akane... Ojalá lo arregles porque no me gusta verte triste... Que tengas buen día.

Se levantó de la silla y antes de irse ella lo detuvo.

—Shinnosuke... Gracias.

—Somos amigos.

Él salió como rayo de la cafetería con el alma hecha trizas; le había costado el universo mismo darle ese consejo a Akane ¿Sería posible que el cavernícola de Ranma tuviera razón? En su mente se negaba a aceptar que pudiera ser real la posibilidad de dejar ir y para siempre a Akane Tendo.

Los calmantes le ayudaron, al fin pudo dormir de un tirón toda la noche, le cambiaron la dieta y aunque no terminaba todo, sí comía mejor, sin embargo, el doctor Xuanyuan lo observó los siguientes días y se percató de algo que Ranma intentaba ocultar: Estaba decaído.

A pesar de que el representante del peleador y su amiga, la señorita Ukyo lo visitaron y hasta habían compartido la hora de la comida con él, la realidad era que Ranma no se veía de buenos ánimos.

No sabía hasta qué punto podía llamar depresión a lo que aquejaba a su paciente, pero él trató de acercarse de manera amigable, le hablaba del clima, de la comida e inclusive le preguntó sobre sus combates al principio el campeón era reacio a entablar conversación, pero conforme lo vio en los días y a varias horas comenzó a hablar, poco, pero hablaba y sin embargo no había manera de hacerlo sonreír, siempre se veía sombrío y el doctor supuso que lo que le hacía daño posiblemente era la soledad.

Ese día, al término de su jornada se dispuso a hablar con Akane necesitaba informarle de manera personal lo que pudo percibir del capeón, tal vez ella podría ayudarlo o al menos tratar de averiguar qué era lo que le estaba sucediendo.

Iba caminando por el pasillo central cuando pudo ver a la doctora Tendo acompañada del representante de su paciente, iban en dirección al consultorio de Akane y entonces supo que era su oportunidad.

—Doctora Tendo, señor Hibiky, buenas tardes.

—Hola Mousse.

—Hola doctor qué bueno verte, si no tienes inconveniente ¿Podrías darnos el informe del señor Saotome?

—Por supuesto Akane ya iba a buscarte para hablar contigo.

Al entrar al consultorio, Mousse comenzó con su informe.

—Como ya se sabe las placas de Ranma salieron limpias, así que no hay nada de qué preocuparse y seguimos en la tesitura de quitarle la escayola al término de la semana que viene, por otro lado, el paciente se ha encontrado un poco inestable.

—¿Inestable?

—Sí señor Hibiky, la madrugada del martes apenas pudo dormir y no comió casi nada, se veía un poco alterado.

—Tuvimos una discusión y… El doctor Ryugen me comentó que también tuvo una caída, ese pudo ser el motivo por el que se mostró alterado.

—Ah… No sabía que pelearon Akane y tampoco me informaron que se cayó.

—No volverá a suceder doctor Xuanyuan le informaré todo… Por favor continúe.

—Durmió mejor porque le di calmantes en dosis muy ligeras, sin embargo, no tengo informe de las enfermeras de la noche, me dijeron que lo hablara contigo doctora.

—Sí bueno, no hay informes de enfermería porque… Todas las noches estuve cuidando a Ranma sin que se diera cuenta, lo vigilé la noche entera y sí durmió. Me quedé con él porque forzosamente se necesitaba un médico.

El rostro de Ryoga y Mousse eran de absoluta sorpresa ya que jamás imaginaron que la doctora que ahora estaba tan roja como un tomate pudiera haberse quedado con Ranma toda la noche en su habitación.

—Ah… Eso explica la falta de informes… um, bien, le… Le cambié la dieta para que pudiera comer mejor, pero… Señor Hibiky ¿Ranma es un hombre callado o ensimismado? ¿Solitario acaso? — Preguntó el médico tratando de enfocar la atención de todos en otro asunto importante.

—Por favor Mousse solo llámame Ryoga y contestando a tu pregunta, en realidad no, Ranma es bastante amigable y desenvuelto además es de un apetito voraz y duerme mucho, me sorprende lo que estás diciéndome ¿Qué sucede con él? La verdad me preocupa tu informe.

—Bueno es muy lógico que los pacientes se aburran un poco por estar en un hospital, pero es demasiado contrastante lo que me dices de Ranma, yo traté de acercarme con él y entablar algo de amistad si quieres llamarlo de esa manera pero no me lo permitió, eso es hasta cierto punto entendible porque soy su doctor, pero no tendría en qué afectar su descanso y apetito, ahora bien, lo observé los días en los que estuvo en convivencia con su amiga, la señorita Kuongi y contigo Ryoga y la verdad sus ánimos mejoraron cuando estuvo en compañía.

—¿Qué opina doctora Tendo?

Akane estaba seria cuando escuchó el relato de Mousse y de inmediato se sintió triste, lo dejó solo o al menos eso pensaba él y si bien entendía que la situación de Ranma no era totalmente su responsabilidad sí se sentía culpable por ello, pero él le había gritado que se largara de su habitación y simplemente no podía soportar si la rechazaba de nuevo, por eso estaba con él cuando dormía y no se daba cuenta, ella recordaba que se insultaron y para nada era bueno ni correcto el actuar de ambos, pero sobre todo de ella; pensó mucho antes de responderle a Ryoga y al fin lo hizo tratando de ser tan profesional como le era posible.

—Primero que nada suspendamos los calmantes, Mousse dale pastillas con base de agua para que después no dependa de las medicinas para poder descansar.

—Claro Akane.

—Dale estimulantes del apetito, en la mañana y noche para que empiece a comer mejor y por último…

—Doctora Tendo. Deténgase por favor.

Ryoga tomó la mano de Akane para encararse con ella y al momento en que la confundida mujer levantó la mirada, el representante pudo notar pena y dolor en sus ojos, algo, que sin duda su amigo desconocía.

—Mousse ¿Me das unos minutos con ella?

—Estaré afuera.

—Ranma me contó un poco de lo que pasa entre ustedes, por favor, no te molestes, soy su mejor amigo y él necesitaba hablar.

—Lo que… ¿Sucede?

—Vamos Akane, somos adultos y yo no voy a juzgarte, al contrario, me alegra que una buena mujer esté en el corazón de mi amigo.

—Ryoga por favor no pienses cosas que…

—¿Que no son? No es secreto que se gustan y eso está bien, tienen el derecho; nuestro campeón me contó que ya se han besado, tuvieron una pelea y que te echó de su cuarto a gritos. Escucha, no es necesario que me cuentes tu versión y me imagino que en estos momentos debe ser difícil para ti mantener un equilibrio en tu vida sentimental y que sigas siendo profesional.

—Ryoga... Creo que mejor que nadie sabes que esto no es correcto.

—¿Por qué? ¿Qué es lo que temes en realidad Akane?

—Tengo una razón poderosa para mantenerme al margen de una relación profesional con él y no es solo por mi carrera... Y como su mejor amigo y representante debes conocer perfectamente.

—¿De qué estás hablando exactamente Akane?

—¿Cómo de qué Ryoga? Del compromiso entre Ranma y Kodachi, ellos van a casarse, ella me lo dijo.

—¿Qué? ¿Cuándo te dijo eso?

—El mismo día que Ranma le lastimó la mano al doctor Tatewaki los encontré afuera de su oficina y Kodachi me enseñó lo que Ranma le hizo a Kuno; me contó del patrocinio y de que su padre dejaría de apoyarlo económicamente y lo que era peor... Que romperían su compromiso y eso sería un tremendo golpe monetario para Ranma. Ella me pidió que me mantuviera al margen de problemas.

—Akane... Por favor, habla con Ranma de esto, aclara las cosas con él porque no es lo que estás pensando de verdad, éstas siendo engañada pero no por mi amigo. Él quiere estar contigo; la tarde que fui a verlo me pidió que te dijera que te necesita sé que te interesa por favor, hablen.

—Intenté explicarme, pero no me dejó.

—Es que ninguno de los dos sabe hablar como la gente.

—¿De qué hablas?

—Mira, no soy nadie para meterme y aclararte las cosas antes de que Ranma lo haga, así que lo único que voy a decirte es que ambos están cometiendo un error al no escucharse. Por favor ve a verlo, él te extraña mucho... Me despido por ahora, mi esposa me está esperando. No olvides lo que te dije.

—Claro, hasta luego Ryoga y gracias... Mousse por favor pasa.

—¿Todo bien?

—Sí todo bien ¿Te parece si yo tomo la guardia nocturna la siguiente semana?

—No hay problema por mí.

—Creo que entre Shinnosuke y Ranma no hay buena relación así que ¿Me ayudas con la guardia diurna?

—Con gusto, solo que mañana tengo citas todo el día con niños para rehabilitación en agua así que todo el día estaré en la alberca, cúbreme mañana nada más.

—Em sí… No, que lo haga Ryugen.

—Como te parezca mejor ¿En serio estas bien?

—Sí, solo que no sé.

—¿Qué te pasa? No te conozco mucho, pero te he visto muy seria estos días ¿Extrañas los besos de Ranma?

Akane suspiró y miró a Mousse, él sonrió y se encogió de brazos, ya no tenía caso seguir negándolo.

—Jajaja ¡Yo tratando de ocultar las cosas y todos ya lo saben! Creo que he sido bastante ridícula, cuándo…

—El mismo día que se pelearon creo… No pienses que soy un fisgón, después de despedirme de ti recordé que necesitaba saber qué consultorio tendría y regresé, las enfermeras me comentaron que estabas con Ranma, iba entrando cuando los vi y me fui de inmediato.

—Bueno ya no tiene sentido que trate de ocultarlo.

—Aunque quisieras, me parece que Ranma no estaría interesado en esconder nada.

—¿De verdad piensas eso?

—Ay por favor, te ve y hasta se le olvida como se llama.

—Ahora que lo pienso, todo esto es bastante infantil.

—Son dos personas que no saben decirse que se gustan, es todo.

—¿Crees que esté decaído por mi culpa?

—No lo sé Akane, no es conmigo con quien quiere hablar ¿Por qué no le preguntas?

—Todos dicen eso, pero, no lo haré.

—Es tu decisión; aunque te soy honesto, ya no quiero verlos con su cara de nutria en desgracia. Voy a darle mi última ronda a Ranma y me voy, descansa Akane.

—Hasta mañana.

—Hey… Ranma ¡Despierta!

—Um.

—Anda animal despierta ¡Akane se besó con Ryugen!

—¡Repite eso Ryoga! — Gritó el peleador despertando exaltado y tratando de incorporarse.

—Jajajaja sabía que despertarías.

—Idiota ¿Qué cosa quieres? Déjame dormir.

—Hablé con Akane.

El campeón sintió como si lo hubieran bañado en agua helada, pero sin duda necesitaba escuchar lo que hablaron.

—¿Qué te dijo?

—Um… Pues solo te diré que ella no tiene nada de culpa por lo que pasó y tú tampoco, le dije que viniera a hablar contigo, pero no sé si lo haga, además la rata de Kuno y doña desquiciada tienen todo que ver en tu discusión con ella, le dijeron cosas que no son ciertas.

—Doña desquiciada… ¡Kodachi! Esa infeliz desequilibrada ¿Qué le dijo?

—Ay eso no importa; lo que interesa es que no te comportes como un palurdo cuando Akane venga a hablar contigo, escúchala.

—Ella no vendrá a hablar con él.

Ambos amigos miraron en dirección a la puerta y encontraron a Mousse recargado en la pared.

—¿Cómo sabes que no vendrá? Entrometido.

—Porque ella me lo dijo y relájate Ranma, solo vine a tratar de ayudarte.

—Ayudas mucho no estorbando, sé que Akane te gusta.

—Jajaja ¿Qué?

—Vi como la miraban tú y los otros dos cretinos.

—Ella no me gusta, la admiro por su trabajo y por favor deja de ser tan… Bruto y cállate un momento.

—Mousse tiene razón; eres un asno.

—Déjenme en paz ustedes dos o les rompo la nariz… Idiotas.

—Ya Ranma no seas tan celoso a ella le gustas y mucho pero aún y cuando deban hablar ella es tan terca como tú y no quiere venir a verte.

—Gracias, has sido de gran ayuda Xuanyuan.

—Akane ha dormido contigo toda la semana y no te diste cuenta, los vi besándose y no le dije a nadie y además le aconsejé que viniera a verte y fue ahí cuando me dijo que no y, estoy aquí ofreciéndote mi ayuda ¡Porque Akane no me gusta necio! Ya deja de comportarte como si ella fuera un árbol y tú un perro marcando territorio ¡Qué desesperante eres Ranma!

—Cómo… ¿Cómo que ha dormido conmigo?

—Los calmantes que te di fueron suficientes para que no despertaras toda la noche, ella vino y supongo que se iba antes de que despertaras, si no me crees Ryoga también lo escuchó, nos lo acaba de decir.

—Es cierto.

El rostro de Ranma era de completa sorpresa por lo que acababa de escuchar, dándose cuenta de su terrible error, a Akane sí le gustaba y no lo dejó solo, la había juzgado mal y estaban sufriendo sin ninguna razón.

—Necesito hablar con ella— Dijo tratando de ponerse en pie.

—Hey hey, tranquilo campeón no puedes levantarte aún.

—Ryoga, por favor déjame ir con ella.

—Um… Tenemos que hacer que venga a verte Ranma ¿O no Hibiky?

—Exactamente… ¿Y si le decimos que Ranma se desmayó?

—No… Eso puedo atenderlo yo, tiene que ser algo personal.

—¡Solo díganle que venga!

—Ranma entiende que no va a venir, está enojada.

—¿Entonces dime qué hacer? P-Chan.

—¿Y si le decimos que se te salió la matriz?

—¿Y si te tumbo los dientes Mousse?

—Jajaja ya sé, Mousse, dile a Akane que Ranma tiene inflamados los ovarios por el período.

—Y tiene cólicos.

—A ver estúpidos ¿Me van a ayudar o van a seguir con sus bromitas idiotas?

—Jajajaja, Bueno ya no te molestes, tu representante y yo te vamos a ayudar… Este es el plan.

Notas de la autora: ¡Hola! Espero con todo mi corazón que se encuentren muy muy bien y por estar leyendo esto: Muchísimas gracias, espero no tardar mucho en la siguiente actualización y espero que les haya gustado este capítulo, asimismo agradezco enormemente a todos los que me han dejado su lindo comentario porque les recuerdo que esta historia es por y para ustedes, un agradecimiento especial a mi linda Beta que es mi mejor amiga y que le dedico este capítulo, sin tu ayuda no sería nada nena.

Agradezco enormemente a Maryconchita por siempre acosar y hacerme esforzar, y en serio espero que este bello proyecto de Todas amamos a Ranma siga creciendo y siga siendo tan lindo y amistoso como hasta ahora, Juany Nodoka, gracias por promocionar la historia en Locas Por el Dios Griego, es una página maravillosa.

Si ustedes no han leído a RowCinzia déjenme decirles que se están perdiendo de una excelente lectura ¡Sigan sus historias simultáneas! Ella es una chica excepcional.

Los quiero mucho, les mando grandes abrazos apretados hasta que se les salgan los ojos y por favor, dense una vuelta por la historia de las Aventuras del Caballo Salvaje y el Dragón de Fuego, pronto tendrán el siguiente capítulo.

Gracias a todos. Nos leemos pronto.

Siempre suya. Maya Shapyro.