Parte 14

Venciendo al Roble

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A las doce de la noche se escuchó su voz decir ¡ALTO COCINA! Y media hora después salieron los cuatro pedidos últimos que faltaban… apoyo sus palmas sobre el metal y respiro profundo un par de veces, cuando se gira para ir a la pica a lavarse las manos se da cuenta que Anthony aún sigue ahí y está lavando los cacharros, su corazón le dio un latido fuerte, aunque no la mirara directamente, sabía que había estado pendiente de cada uno de sus gestos, la observa por el rabillo del ojo, siente el peso de su mirada en su piel, ese hombre tiene ganas de darle un beso y algo más

Ca- si quiere dejar eso no hay problema, ya recojo yo sola

Paso al lado de él y subió al altillo a sacar costillas del congelador, reponer la salsa cebollino, cheddar y chutney que se había terminado. Baja también una caja de hamburguesas para que Elisa no se queje que no le deja repuesto el género que gasta. Cuando regresa encuentra que Anthony sigue en cocina limpiado. Apaga la freidora, la plancha y cierra el paso de gas. Tapa las salsas que había utilizado y las guarda, igualmente el bacon, el queso, las Alitas, los Fingers y Nuggets, repuso los paquetes de nachos y el pan de hamburguesa… y así sucesivamente, despejando todo para luego limpiar las encimeras, los cacharros, barrer y fregar… y Anthony seguía ahí ayudándole.

Gracias a eso pudo terminar en cuarenta minutos, subió a cambiarse para por irse finalmente, coge sus cosas y regresó sobre sus pasos cerciorándose que las neveras estuvieran bien cerradas, todo bien guardado, limpio y ordenado, toma la taza donde le habían servido el café, le dio el último sorbo y la deja sobre la barra

Ca- aquí tiene la taza señor Vives, ya está todo recogido en cocina

Vi- vale… por lo visto hoy voy a llegar temprano a casa

Ca- ¿por qué?

Vi- porque Elisa se tarda mucho en recoger por estar de bromas o con el teléfono y siempre termina a las dos y media

Ca- ahhh… no lo sabía, bueno muchas gracias y buenas noches… hasta luego

Vi- hasta luego Angese

Candy sacó sus auriculares y los conectó a su móvil, puso música y camina a la parada del metro sin fijarse en su derredor, cuando de presto una moto circula por la acera al lado de ella

TA- amiga ¿quieres que te lleve a casa?

Ca- ¿qué? - ¿me has dicho amiga? Un escalofrío me recorre, me crispo porque me has llamado así, lo siento tan extraño cuando antes me decías cariño

TA- te estoy diciendo que si quieres que te haga el favor de llevarte hasta la puerta de tu casa, como amigos que somos

Ca- ¿cómo puedes decirme amigo? ¿Estás hablando en serio?

TA- hehehe ¡claro que somos amigos! Al menos por mi parte

Ca- tus cambios repentinos de humor y afecto me desquician, estoy tan casada que no quiero discutir

TA- no discutamos, solo déjame cuidar de ti

Ca- esa mirada quiere decir algo más – aunque no me lo quieres decir, sé que me extrañas, mueres por probar mis labios, tocar mi piel… quizás… quizás esa sea la forma de castigarlo por dejarme y hacerle volver – vale, solo porque estoy cansada lo acepto

La rubia toma el casco y se lo pone, sube tras él y se sujeta muy bien, tanto, para que sea consciente no sólo de su presencia, sino de su cuerpo, incluso de sus pechos; Anthony arranca y baja a la calzada y sigue dirección Vía Layetana hasta encontrarse por el Paseo de Colón, puede sentir claramente cómo se mueven los músculos con esos pequeños gestos al maniobrar; al detenerse en el semáforo frente del monumento a Cristóbal Colón frente al mar, su espalda se mueve de derecha a izquierda e inversa, presionándose sobre los pechos de Candy, la rubia entiende ese gesto, sabe que desea tocarla y que la ropa le estorba… ahora ya sabe cómo castigarlo.

Continúa conduciendo después de las dos rotondas por la Carretera de Miramar, ha elegido la ruta más larga; sube la cuesta hasta encontrarse con la carretera antigua de Montjuic, quiere darle un paseo de media noche por los Jardines de Joan Maragall… terminan apareciendo por la Zona Franca, se desvía por el Paseo de la Marina hasta llegar a la Gran Vía de les Corts Cataláns… sencillamente una enooooooooorme vuelta para llegar a la puerta de su casa, él solo quiere pasar un poco más de tiempo con ella.

Cuando se baja de la moto y le entrega el casco, Anthony hace lo mismo

Ca- bueno, ya estoy en casa… muchas gracias por traerme

TA- de nada

Se acerca a ella y le da un pequeño beso de piquito en sus labios, la rubia se sorprende, pero ha decidido seguirle juego

Ca- ¿así te despides de tus amigos?

TA- sólo de los especiales

Ca- interesante… tal vez lo empiece a utilizar con mis amigos

Al ver como se puso de serio por lo celos en fracción de segundos no pudo evitar sonreír triunfante, ahora ella le da uno y se despide muy elegante.

Ca- hasta luego

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Candy está cansada, hecha polvo, destrozada pero al menos ahora tiene un atisbo de esperanza de recuperar a Anthony. Hubiese dormido gran parte del día, de no ser porque su vecina Carolina ha puesto a todo volumen a la "Teteke" y su "Deja tu estrés, tres, tres, tres; pajarita loca, pajarita tonta, pajarita Chonchaaa…"

Se pone a dar voces para hablar con la vecina del sobre Ático, de no sé qué rollos de cocos, mesas y plástico… sea lo que sea, es como si la misma Angese estuviese soñando con eso. Sobresaltada decide dejar la cama… Saluda a Carolina y esta la invita a comer en casa un pescado con coco y arroz con gandules que está haciendo. Por la tarde fueron al cine y después a dormir pronto porque el lunes trabaja.

Ese día al finalizar el trabajo, tal y como se lo había imaginado, Anthony se acercó a ella antes de que llegara al metro, y la invitó a un café

TA- es algo que hacen los amigos

Se excusó, fueron hasta plaza Cataluña al café Zurich y se sentaron en la terraza

Ca- este tío es tonto… dice que ha terminado conmigo pero me sigue buscando… a mí no me engaña, sé que se arrepiente de haber cortado

Van caminando por la calle de Pelayo, hasta la entrada del metro que hay en la plaza Universidad, antes de bajar los escalones ella decide atacarlo

Ca- sabes, hay un amigo que quiere salir conmigo mañana, voy a utilizar el saludo que me enseñaste con él

TA- ¡no puedes hacer eso!

Ca- ¿y por qué no? – hahaha sé que te mueres de celos, tu mirada y tu mandíbula me lo confirman – que yo sepa no eres nada mío para prohibirme nada, así que tengo toda la libertad del mundo, tengo pleno derecho para saludarme con los demás como mejor me plazca

La rubia se acerca peligrosamente a él, acorralándolo contra el bordillo de la entrada, roza sutilmente su cuerpo para desarmarlo

TA- si haces eso dejamos de ser amigos

Ca- hahaha me estás diciendo que tu amistad se limita a la exclusividad de mis labios para ti… Jummm bueno, tengo más partes del cuerpo que disfrutan de los besos

Candy sonríe victoriosa, sabe que lo ha dejado jodido, estará con mal humor por un buen rato. Le da un beso de piquito en los labios y se despide de él, a Anthony hasta le rechinan los dientes, está furiosoooo.

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Es martes, cuando se supone el rubio tiene fiesta, ella pensó que se lo encontraría a la salida como la vez anterior pero no fue así, llegó hasta el edificio donde vive, y cuando estaba por abrir la puerta del portal Anthony se le acerca por detrás y la asusta

Ca- ¡joder tío! Como sigas así un día de estos me paras el corazón, será mejor que te pongas un cascabel o un cencerro para que yo me entere cuando te me acercas por la espalda

TA- te has asustado porque sabes que has hecho algo malo

Ca- ¿algo malo, pero de qué hablas?

TA- sabes perfectamente a lo que me refiero, de ese tío que dijiste que ibas a ver

Ca- ahh… ya – hehehe lo sabía, está celoso – pues eso, ¿algo más que me quieras decir?

TA- ¿has dejado que ese tío te bese?

Ca- ¡no pienso contestar a esa pregunta!

TA- entonces lo has hecho

Ca- de verdad tío ¡quién te entiende! Se supone que tú cortaste conmigo por no sé qué tonterías más absurdas dijiste, algo sin sentido… me dejaste libre, sola, así que, qué más da con quien salga o deje de salir – ay, esta rabioso… debo tener más cuidado, no sea que el tiro me salga por la culata… - pero si tan preocupado estás por mí ¿quieres corroborar personalmente si alguien me ha tocado?

TA- ¡eres cruel!

Sin poder contenerse más, Anthony la besó con furia y rudeza, los celos lo ha torturado y puesto del peor de los humores todo este tiempo… la arrastra al ascensor y suben hasta su planta; cuando se encuentran en la intimidad de su piso la despoja de sus ropas con desespero.

Los labios sobre sus pechos le hacen cosquillas, esa lengua juguetea con su pezón mientras que sus manos acarician cada curva, Candy se gira y restriega su trasero sobre su sexo, lo incita a poseerla, Anthony clava sus dientes sobre su hombro y mueve sus caderas para poder complacerla… desea estar dentro. Ella curva su espalda y apoya su rostro sobre la puerta, da un empellón y siente como su falo es envuelto por esa húmeda calidez; repite el movimiento y sonidos guturales se escapan de su garganta… extrañaba hacer el amor con esa mujer. Cuando la rubia siente que va alcanzar las estrellas, un líquido caliente le llena sus entrañas, Anthony la abraza con fuerza cuando alcanza su clímax… deposita besos sobre su hombro y busca sus labios, le susurra al oído con su voz grave y decidida

TA- eres solo mía

Ca- solo si tú también eres solo mío, no dejarás que ni una mujer te toque, ni Elisa

Intenta girar un poco para poder ver su rostro, tiene entrecerrado los ojos, mirada oscura y mandíbula tensa, la estruja con sus manos y la aferra más a su cuerpo

TA- solo tuyo mi amor

La besa y ella sonríe de saberse victoriosa. Se van a la cama y se ponen a bromear y juguetear

TA- yo era un roble, estaba seguro de lo que había decidido, pero tú me obligaste, me forzaste a que te hiciera el amor

Ca- hahahaha ¡eso no te lo crees ni tú!

TA- ¡claro que sí! Yo soy un pobre inocente

Ca- hahahaha un roble dice hahahaha claro que eres un roble, pero para otra cosa

La rubia lo besa, desliza su mano por su torso hasta llegar a su entrepierna, acaricia a su amiguito, su cómplice… este le responde moviendo la cabeza de un lado a otro y palpitando independientemente del corazón de él… se sienta a horcajadas y lo introduce, desea recuperar todo ese tiempo que no han podido estar juntos… había extrañado su voz, sus besos, sus caricias… Anthony disfruta del sin fin de sensaciones que despierta esa mujer entre sus brazos, la posee con esas ganas contenidas de estos días atrás

Intentó alejarse de ella pero solo sirvió para hacerle ver que estaba muy en el fondo de su corazón. Después de hacer el amor se durmió refugiado en su pecho, sintiendo las caricias sutiles sobre su espalda y cabellos; a las ocho y media se despertó al sentir que un móvil vibraba, le estaban llamando y había reconocido el número… no contesto, pero si se levantó y se puso sus ropas, observa por unos segundos a Candy mientras duerme, le da un beso y se marcha, no se atreve a despertarla.

Angese no se dio cuenta en qué momento él se fue, pero cada día al salir del trabajo la estaba esperando para ir a dar una vuelta en bicicleta por el Paseo Marítimo, perderse por el Born o entrando en todas la tiendas de Las Ramblas; luego a las seis y media Anthony debía entrar a trabajar, pero siempre estaba a media noche en la puerta de su casa para disfrutar de su intimidad.

Después de un par de semanas de haber vuelto a ser pareja, tontear, salir a comer o dar paseos. Sabía perfectamente qué significaba cada sonrisa suya, cuando su mirada se oscurecía, pero se oscurecía por estar imaginando su cuerpo desnudo y cómo la pondría a hacer ver las estrellas esa noche... Candy sabía perfectamente cada vez que la está poseyendo con la mirada porque su vientre se estremece de escalofrío.

Adora observar detenidamente a ese hombre, las facciones de su rostro, su mirar, siempre lleva el cabello un poco largo, no es ni liso ni rizado... vamos, que tiene un conflicto de identidad; cada vez que se gira para verla está tan cerca de su nariz, que le apetece horrores deslizar sus dedos entre su melena y despeinarlo sensualmente. En fin que aportaba un punto de morbo y deleite al finalizar su jornada de trabajo.

Cerca del restaurante estaban haciendo obras, por lo que hubo una epidemia de ratas en la zona, el jefe denunció y muchas cosas más... llegó el exterminador a fumigar y colocar trampillas. El especialista dijo que para que los ratones cayesen en las trampas se podía poner tomate cherry en vez de queso, que es más efectivo... eso del queso es un mito de las caricaturas.

El siguiente fin de semana resultó que Ponny regreso a ayudarle a Angese en el turno de noche porque Elisa se había cogido tres semanas de vacaciones y a ella le tocaba cubrir su turno, y no solamente eso, también debía hacer ahora el control de genero para que no faltase nada el fin de semana que es cuando hay más trabajo. Ese viernes Terry se quedó en el paso recibiendo comandas y mesas, según con la excusa que hace mucho que no trabaja con la jefa... y de paso se atrevía de vez en cuando contarle algún chistes o decir una tontería, en fin... hacer reír indirectamente a Candy.

Esa noche terminaron pronto, Anthony y Candy estaban locos por salir y poder disfrutar de un momento candentemente a solas... ya casi había terminado de recoger la cocina cuando él se acercó con su adorable sensual sonrisa de guasón, ojitos pispiretos y todo campechano.

TA- Ponny, necesito poner cebo en las trampas, ¿dónde hay tomate cheddar?

Po- ahí, en esa nevera donde estás apoyado

La jefa sonrió traviesa, y la rubia reía disimuladamente porque sabía perfectamente lo que esa mirada pícara de él le quería decir. Rebusco en la dichosa nevera pero no encontraba lo que quería, a Ponny le era cada vez más difícil ocultar su burla...

TA- ¡venga hombre! Aquí no hay nada ¿estás segura? No veo el tomate cheddar

Po- sí, si buscas tomate cheddar está ahí...

Entonces Candy entendió muy bien lo que la jefa le estaba haciendo y empezó a reír, ya ni se molestaban en disimular, Terry se les queda viendo todo desconfiado casi rallado el disgusto.

TA- noo, ¡me quieres tomar el pelo! Aquí no hay tomate cheddar

Po- ¡que sí hay! Fíjate bien... hahaha si buscas tomate cheddar está en esa nevera, pero si lo que quiere es tomate cherry están en esta otra hahahaha

Las mujeres se rieron a más no poder, hasta partirse la caja de la risa ¡"Tomate Cheddar"! Si será tontito hahaha al pobre se le subieron los colores al rostro cuando cayó en cuenta de su error y se les unió en las risas

Po- ¡ay, a saber ¿en qué estarás pensando? verdad pillín!

TA- hehehe es que estoy tan cansado que ya no sé lo que digo...

Cuando por fin salieron se fueron a su casa, y ahí no pudo evitar volver a reírse en su cara y con todos los poderes cuando recordó el incidente

TA- ¡es tu culpa! estaba viendo tu trasero mientras lavabas las sartenes... quería darte un azote por provocadora, por eso me despiste

Ca- hahahaha ¡¿ahora resulta que yo tengo la culpa?! Serás embustero... queso cheddar... hahaha de ahora en adelante te diré así, tú serás el tomate cheddar y yo el queso cherry hahahaha...

Y así, se volvió su jerga personal, mofarse de esa manera era deliciosamente pervertida... de unos nombres tan simples introdujeron los significados más morbosos y pícaros. No eran fuego, sino lava... tan raros, diferentes y especiales, muy Cherry's bien cheddar's.