Pista 22.

Shake It Off

N A R U T O

"Ir a Hudson te hace ver como un maldito hipócrita..."

Puse una manta sobre Hinata a la mañana siguiente, besando su frente antes de vestirme. A pesar de haber tenido sexo por toda la casa durante toda la noche, no había sido capaz de sacarme algunas de sus palabras de la cabeza, y todavía estaba un poco molesto.

Ni siquiera me dio la oportunidad de explicar que el programa era solo por un año (de ahí la palabra "acelerado") y me garantizaba un trabajo de seis cifras al terminar. Iba a decirle que planeaba tomarme un año sabático después y seguir escribiendo por un tiempo.

Pero debería haber sabido que ella reaccionaría así.

Sigue siendo una maldita impulsiva...

—¿Adónde vas? —murmuró, rodando sobre su espalda—. ¿Naruto?

—A la oficina de mi padre. ¿Quieres algo cuando vuelva?

—Sí... —Me miró—. ¿Me dejas ver las primeras páginas de tu novela? Nunca me dejas leerla.

—Lo pensaré —dije, caminando y besando su frente—. Por "algo", me refería a lo que puedes querer de una tienda o de un café.

—Chocolate caliente de Gayle's. Dos tazas.

Me reí y apagué las luces.

—Volveré con eso en 20 minutos.

Quince minutos después, entré a la oficina de la compañía de construcción de mi padre y puse mi carta de admisión para la Universidad de Hudson en su escritorio.

—Vaya. —Recogió el papel y sonrió—. Este es el tipo de "escritura creativa" de la que te hablaba, Naruto . Este es el tipo de palabras que te llevará a algún lugar en la vida.

—No vine aquí para hablar —dije—. Solo quería que supieras que me voy a mudar pronto.

—Bueno, gracias por tomar el camino correcto. —Sonrió mientras se recostaba en su silla—. No puedo esperar a que termines, así puedo mostrarte todas las cosas que te van a encantar de dirigir este lugar. Bueno, tal vez no te encantarán, pero pagarán tus cuentas y podrás hacer las cosas que te gustan en tus días libres.

—Correcto. —Puse los ojos en blanco y agarré mi carta—. Como dije, no estoy aquí para hablar, y no estoy seguro de querer trabajar en tu compañía cuando termine de todos modos. Te dije que lo consideraría.

Su expresión se endureció.

— Naruto , estoy dispuesto a entregarte una empresa que vale siete cifras, sin preguntas. ¿Tienes idea de cómo me habría sentido si mi padre me hubiera prometido lo mismo cuando tenía tu edad?

Puedo hacer una buena conjetura...

—No tengo ni idea.

—Bueno, me habría sentido honrado, y tú deberías sentir lo mismo —dijo, sacando su laptop—. Muéstrame el portal de inicio de sesión de tu universidad para que pueda ver en qué especialidades trabajarás durante los primeros meses. Haré lo mejor que pueda para sintonizar mis lecciones con las tuyas.

—Sabes que la Universidad de Hudson está en Nueva York, ¿verdad?

—Sí. —Se encogió de hombros—. ¿Qué mejor manera de que finalmente nos comuniquemos por Skype, que es lo que harás para llegar a todos tus futuros clientes? Ah, y como estás haciendo un programa acelerado en lugar del estándar, no tendré tanto tiempo para tener listas todas las guías de transición para ti. —Giró la pantalla de la laptop hacia mí, hablando a toda velocidad sobre cosas que no podrían importarme menos y, por una fracción de segundo, me pregunté si Hinata tenía razón.

Continuará ...