Aclaración:
Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, yo solo los tomo prestados para la adaptación.
La historia es una adaptación, al final estará el nombre original y autor
Hay OOC
[29]
La despedida a los niños fue lo mas duro de afrontar para Hinata, después de mas de un año de estar en la escuela, dejarlos de un dia para otro no fue sencillo, pero no podía esperar mas, solo quería compartir su vida con Naruto, después de tanto tiempo separados y de lo que él había sacricado, ella sentía que debía de dirigirle todas sus atenciones a él, todo su tiempo para él y para su amor que había estado dormido durante ese tiempo, esperando despertar y explotar ante ellos.
Su matrimonio fue al dia siguiente de que él llegara, No podian partir sin antes casarse, por supuesto que Gaara no lo hubiese permitido. Sus amigos mas cercanos estaban en la entrada de su casita, para despedirse, para ella también fue duro dejarlos, había pasado un año feliz, a pesar de las circunstancias.
—Te vamos a extrañar, —le dijo Temari —Pero me hace muy feliz, que por fin tengas la felicidad que te mereces, pero ven a visitarnos, aquí siempre estaremos para ti.
Hinata con lagrimas en los ojos no pudo mas que asentir, no tenia palabras para su amiga, Gaara se acerco y tomo sus manos.
—Hanna, Todos los días, te tendré en mis pensamientos, para cuando necesites de alguien no olvides que aquí me tienes, siempre ha sido asi, aunque no fui capaz de demostrártelo.
—Muchas gracias, —ella agacho la cabeza y tomo sus manos para besarlas.
—¡Vamos ya Hinata!, queremos ir a casa, pequeñita y yo estamos impacientes—se quejó Sarada.
Todos rieron, ya era hora de partir y de iniciar su nueva vida, junto al hombre del que se enamoro, ya no mas soledad, solo felicidad ella le daría a él, y estaba segura de que, Naruto se lo daría a ella.
El viaje fue bastante relajado, Sarada la paso hablando de todo lo que hicieron en sus viajes, de los lugares que visitaron, después de un largo rato se quedo dormida en los brazos de Hinata, Sarada era una niña buena, y ella le daría todo el amor del mundo, toda su atención.
Naruto las observaba, se sentía muy dichoso de poder tener un futuro, con felicidad ya no abrían rechazos, ahora su esposa, su esposa en todo el sentido de la palabra iba junto a él a su hogar, mientras miraba el paisaje, rememoro muchas cosas de su vida, y el sentimiento que ahora lo llenaba no lo había sentido desde hace mucho tiempo, tal vez desde aquel momento que regreso, luego de haber una ausencia tan larga, ya pasaban junto el viejo muro de del parque y pronto entrarían al paseo de limas que anunciaba que ya estaban en Konoha Hall, observo que las facciones de Hinata se tensionaban un poco, ahora ella era la señora de la casa y tal vez eso la hacia asustar un poco. Sus miradas se encontraron y como siempre no tuvieron necesidad de saber que pensaban Hinata solo quiso expresar como se sentía en ese momento.
—No te preocupes tanto, sabes que te aprecian y mucho, —le apretó las manos en señal de apoyo.
—Solo estoy un poco nerviosa—Le dijo.
—No tienes porque.
La señora Shizune y Jarvis, el mayordomo al igual que Shino Aburame, el secretario del duque, estaban al pie en lo alto de los escalones con forma de herradura, delante de las enormes puertas dobles que conducían la entrada, Naruto tenia de la mano a Hinata, sabia que tal vez, no estaba segura de como la iban a recibir ahora en su papel como duquesa, cuando bajaron del carruaje, Lady Sarada saludó a todos con su entusiasmo de siempre, era lindo ver a la pequeña de nuevo en sus anchas y feliz, a pesar de la perdida de su madre, los duques le siguieron después, y todos les hicieron una reverencia, ellos los saludaron a todos y la señora Shizune hablo en nombre de los demás
—Bienvenidos, —Dirigió su mirada hacia Hinata, —En especial a usted duquesa, será un placer y un honor de parte de todos servirla.
—Muchas gracias, Señora Shizune. —Le contestó Hinata
—Deben estar cansados por el viaje, los aposentos están listos.
Después de subir a sus habitaciones y de descansar un poco por el viaje, los duque decidieron recorrer Konoha Hall, iban caminando de la mano, y recordando sobre lo que había pasado en el ultimo año en sus vidas, no habían tenido la oportunidad de hablar mucho.
—Me gustaría, también que, planearamos un viaje de bodas Hinata, a donde tu desees ir.
—La verdad mi deseo es estar contigo, donde tu decidas estará bien para mi.
—Puede ser dentro de un mes, y también quiero llevarte a recorrer Londres, tal vez antes no tuviste la oportunidad de hacerlo, ya todos deben estar enterados de mi matrimonio, asi que mis amistades no demoran en hacer acto de presencia para darnos sus buenos deseos.
—Esta bien.
Hinata estaba en su habitación con su doncella Natsu, preparándose para ir con su esposo, había decidido dejarse el cabello suelto y llevaba una prenda de seda blanca muy bonita.
La doncella le hizo una reverencia y se retiro, Hinata aún no acababa de acostumbrarse a que la trataran así, se levanto y se dirigió a la habitación de su esposo, lo encontró de pie en la chimenea vestido con una bata de tono oscuro, él se volteó y la miro con esa intensidad que a ella le hacia temblar las rodillas, Naruto le levanto los brazos para que ella se acercara a él, la tomo entres sus brazos y la beso, fue un beso cálido, luego junto sus frentes y se quedaron mirando.
—Estoy muy feliz de tenerte aquí conmigo, en mi habitación, como se debe de ser.
Hinata le volvió a besar los labios luego tomo sus manos, se dirigieron al borde de la cama e hizo que él se sentara, ella se arrodillo y se metió entre sus piernas, le tomo el rostro y empezó a besarlo dulcemente, deteniéndose en sus cicatrices, le quito la bata e hizo lo mismo con su pecho, besándole aquellas marcas que tenían su cuerpo, acariciándolo, amándolo, Naruto se dejo hacer, las maravillosas sensaciones que ella le transmitía, no sabia como asimilarlas, no se había sentido así, amado y querido, desde hacia mucho tiempo.
Hinata continuaba explorándolo, tocándolo encendiendo cada uno de sus sentidos, le acaricio las piernas con sus delicadas manos, luego ella hizo que se acostara, y siguió besándolo, en su pecho, bajando hasta que llego a donde a su miembro estaba erecto, ella lo tomo entre sus manos, mas por instinto, que por experiencia, empezó a estimularlo, Naruto estaba perdido en sensaciones que no recordaba, la tomo de los hombros y la hizo detenerse, luego la puso debajo de él.
—Yo también quiero amarte.
Él empezó a besarla, en los pechos, en su vientre, lentamente deteniéndose al igual que hizo ella, recorriéndola con la boca, lamiéndole los pechos, Hinata gemía y eso excitaba mas a Naruto, sin poder esperar penetro y empezó a moverse lentamente, entrando y saliendo, luego el empezó a moverse mas rápido, ella seguía al tiempo el movimiento de sus caderas, ambos apunto de llegar, Hinata arqueo su cuerpo y Naruto siguió embistiendo hasta que ambos llegaron, se quedaron abrazados durante un rato mas, él aun dentro de ella, después él se separo y la acuno entre sus brazos, pero siguieron, durante toda la noche se amaron intensamente, como iban hacer de ahora en adelante sus vidas.
Como era de esperarse durante los días siguientes después del anuncio de su matrimonio, recibieron visitas de muchas amistades del duque, a él no le importaba que otros ya la hubiesen conocido como la institutriz de Lady Sarada, Hinata se comportaba como toda una duquesa y todos la respetaban como tal, una visita que no sabia que esperar era de su amigo y vecino Kiba Inuzuka, después de todo él había pretendido a Hinata, pero cuando el señor Inuzuka se presento en Konoha Hall, no lo hizo solo, si no con su prometida, los duques los recibieron muy contentos, los invitaron a la cenar, Naruto sentía que su amistad se había estrechado mas.
Naruto y Hinata pasaban el día juntos, aunque no habían tenido viaje de bodas aún, para ellos Konoha Hall los envolvía con su aire de felicidad, aveces pasaban tiempo cabalgando o iban al lago con Sarada o solos, eran una verdadera familia, Naruto no podía sentirse mas feliz.
Después de dos meses de haber regresado a Konoha Hall, Naruto tuvo que salir a Londres por unos asuntos pendientes que tenia que tratar. Regresaba después de dos días, con ansias de estar en brazos de sus esposa.
Shizune lo recibió
—Excelencia
—¿Cómo esta todo por acá, Shizune?
—Bueno su excelencia, la verdad…
—¡papá, papá! —Interrumpo Lady Sarada, —Hinata se puso enferma, tal vez ahora que estas aquí, ya este mejor.
—¿Cómo?, ¿Qué tiene Hinata?, Shizune.
—Su excelencia, la duquesa se desmayó, pero ya llamamos al médico, —le explicó Shizune, —En este momento esta con ella, en sus aposentos.
Naruto no espero a que Shizune terminara y subió dando grandes zancadas para dirigirse a la habitación de la duquesa. Sin ni siquiera llamar a la puerta, la abrió, el doctor ya iba a salir cuando se lo encontró de frente. Busco a Hinata con la mirada, ella estaba sentada en la cama, él de inmediato fue con ella, dejando de lado al doctor.
—amor mio, ¿Qué pasa, que tienes?, —se volvió hacia el medico, —¿Doctor?
Hinata le tomo el rostro entre sus manos, he hizo que volviera a mirarla
—Esta bien cariño, estoy bien, —tomo sus manos entre las suyas, —El doctor me ha dado la noticia mas maravillosa, mi amor, vamos a ser padres.
Naruto la estrecho entre sus brazos, y reía.
—Es la mejor noticia que he recibido en la vida, Hinata.
Sarada que había llegado junto a Naruto se acerco a ellos y se unió al abrazo, Naruto alzo el brazo, para estrecharlas a las dos.
Shizune al igual que Shino que había llegado con el duque después de su viaje, veían la escena, y ambos sonreían al ver a la familia.
Hubo felicitaciones de parte de todos, después de un día ajetreado ambos estaban abrazados en el sofá de la habitación del duque, frente a la chimenea, Naruto, tenia abrazada a Hinata con una mano en su vientre, el que ahora dentro de ella estuviera creciendo una parte suya, no tenia como describir la sensación que sentía.
—Nuestra familia, sigue creciendo, —le dijo Hinata, —Nunca había sido mas feliz en mi vida, muchas gracias Naruto, por este regalo.
—Mi amor, el mas feliz he sido yo, y ahora con nuestro hijo… Si nuestro matrimonio, nuestros niños y Konoha Hall. Envejeceremos juntos. Solo nuestro amor eterno. —Bajó la cabeza y la besó suavemente en la boca—. Y más allá de la eternidad.
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Continuará...
