George trago saliva ácida mientras entregaba la cabeza de su familia en charola de plata dijo —es mi ofrenda de amor ... Te la doy humillante esperando que la aceptes

La dama de alta sociedad al escuchar estás palabras salidas de la boca de su amado sonrió ampliamente satisfecha de obtener lo que deseaba, tomo la carpeta de piel marrón con sus delicadas y finas manos mientras que sus ojos brillaban de tanta felicidad que sentía en su interior. Al tener en su poder las hojas de papel acarició con vehemencia el folder por la orilla, cuando sus dedos tocaron la punta superior derecha lo abrió, su rostro lleno de gozo se descompuso al ver los pliegos y pregunto con irritación —¡¿ qué significa esto George?!

En un susurro atormentado contesto el joven —son los documentos firmados por mi padre donde acreditan...

Con amargura en su voz Luisa habló —¡lo sé! ¡los estoy viendo!. Mi pregunta es ¿por qué están rotos?— sostuvo con su mano temblorosa algunos papeles incompletos que se le resbalaban uno a uno al suelo mientras que de la imprecisión le brotaban lágrimas amargas y como pudo mencionó— en estas condiciones no sirven

Con voz temblorosa George dijo —no puedo traicionar de esta manera tan cobarde a mi familia

—¿ qué dices George?...— sin darse cuenta la señorita dejó caer dramáticamente el lustroso folder de piel color marrón al césped y siguió hablando con los dientes apretados — todo salió de maravilla, ¡¿por qué lo echaste a perder?!

—hurtar lo ajeno va encontra de lo que soy... Lamento decepcionarte

—¡¿decepcionarme?!... ¡Destruiste nuestro futuro de estar juntos! ¿Eso es lo qué querías?

—¡no! ¿ cómo puedes pensar de esa forma?

—por que es lo que va a pasar, mi padre jamás va a permitir que estemos juntos si no eres el futuro patriarca de la familia Andrew. ¡Y todo por que no tuviste el valor de luchar por nuestro amor¡, ¡todo por tu cobardía!

—! Basta! ¡basta Luisa! se perfectamente que soy un huérfano que tiene el apellido Andrew por suerte o quizás sea por caridad, ¡es lo que soy un pobre diablo que no tiene fortuna! ¡es lo que hay! ¡¿lo tomas o lo dejás?!

George tenía una fuerza interior inquebrantable, Luisa lo sabía y contestar a su pregunta la condenaría de por vida. Responder que si significaba renunciar a su herencia y vivir pobre es algo impensable, pero si contestaba que no era vivir sin George y eso sí que la mataría en vida. Haciendo un esfuerzo sobre humano contesto supurando veneno por la boca — déjame pensarlo unos días

—¿ qué vas a pensar Luisa?

La dama lo fulminó con la mirada y dijo —es hora de irme...

El joven intento hacercarse a su mujer pero ella lo rechazó interponiendo el brazo para no ser tocada.

Luisa se fue a su casa hecha una fiera por no conseguir su cometido.

Días después el príncipe cabalgaba con el corazón destrozado al recordar las palabras de su padre "Will pronto nos tendremos que marchar, iremos a Inglaterra a vivir indefinidamente, créeme es por el bien de la familia..." Al pequeño rubio le salían lágrimas de sus hermosos ojos azules que eran borradas por el viento que golpeaba su cara redonda de niño, no era la primera vez que se mudaba pero después de conocer a Candy no quería separarse de ella así tan de repente. Sabía donde quería estar por eso llegó a la colina de Pony para tener paz en su alma, busco con la vista a la niña rubia pero no la encontró, sintió un gran vacío por no tenerla en sus brazos en estos momentos tan lamentables y al mismo tiempo dió gracias a Dios por no hallarla, no quería que su ángel lo viera decaído. No quería preocuparla, con cara de resignación se decía que era lo mejor, él sabía que en el futuro sería el patriarca de su familia y dicho título significaba esfuerzo, entrenamiento y sacrificios. Por su musa estaba dispuesto a eso y más pero comprenderlo no minoraba en nada su pesar aunque lo hacía tolerable, con la certeza de no tener otra opción y de que era lo mejor se tranquilizó para regresar con nuevos bríos a casa.

De camino a la mansión Andrew decidió visitar a sus amigitos, al estar en la madriguera se percató de que no estaban, solo encontró a una mofeta bebé lastimada y hambrienta. Sin pensarlo demasiado se quitó su chaqueta carísima para poner sobre ella el cuerpecito ensangrentado y golpeado de su amiga. Después bajó del árbol sosteniendo al animalito en su regazo para finalmente emprender el viaje a su hogar.

Cuando llegó a la mansión Andrew se bajó del caballo presuroso para curarle las heridas a su amiga, pero al dirigirse a su habitación escuchó una voz estruendosa que le pregunto —¡¿Will qué crees que estás haciendo?!.

Continuará ...