Ben Solo dejó a su hijo en la escuela y entró al despacho de la directora. Su madre estaba reunida con Han Solo, quien por su rostro serio, revelaba que no esperaba su llegada. Ben dudó por un momento si debía seguir adelante con lo que tenía en mente, no estaba en sus planes que aquel señor también estuviera en el despacho de Organa, pero tampoco tenía muchas opciones. Debía resolver cualquier duda si quería ese dulce futuro con Rey Sunshine.

" ¿Qué hacías tu con mi anillo de compromiso? " preguntó a bocajarro, sin medir ningún punto o coma.

" Salvarte el trasero de una Palpatine " contestó él en su lugar, para mayor desagrado. " ¿Por qué te enamoras de las peores? "

" ¿Me lo dices tu que tienes el premio al peor padre del universo conocido? " preguntó conteniendo su rabia " Para empezar, ¿por qué has vuelto otra vez?¿Otra deuda? "

" Tu madre me aviso de que te casabas por lo civil… y quiero ver como está creciendo mi nieto "

" Ni te acerques a él " el tono amenazante de Ben Solo hizo que su madre se levantara de silla de escritorio, con rostro serio. Se quitó las gafas y golpeó la mesa con ambas palmas de la mesa para llamar la atención de los dos hombres de la casa. Ambos miraron a Leia un tanto atemorizados, pues la seriedad de la matriarca no era cosa de broma.

" Es tu padre, Ben, te guste o no. "

" Perdió ese derecho la primera vez que se fue de casa el día de mi cumpleaños número 6 " le dijo con un tono de resentimiento que ambos adultos comprendían.

Si, habían pasado varias cosas dentro de ese núcleo familiar. Ben aun sentía a flor de piel todos los sucesos que se habían dado a lo larga de su miserable vida. Al principio, de niño, todo eran risas. Él no era consciente de la mitad de la realidad que se vivía. Por decisión de ese señor que estaba sentado en frente suya, en un momento completamente fuera de lugar, vio como cruzaba la puerta diciendo que volvería enseguida. Ese en seguida se daría cuatro años después, seis meses extraños juntos y se volvería a marchar hasta momentos esporádicos en los que ni siquiera sabría como reconocerlo. Sabía que ese era su padre solo porque su madre se encargaba en actualizar la foto de él que tenía en el salón de su casa, nada más. También había otra pista para saber cuando él estaba cerca, ver como su madre cambiaba de actitud: de seria y recta directora a un torbellino de puras emociones contradictorias. Ese señor seguía teniendo en su mano el corazón de su madre y, en cierto extraño modo, viceversa. Ben se repetía a si mismo que no quería vivir ese tipo de relaciones, pero sentía que fallaba a si mismo.

Además, le debía una enorme cantidad de dinero. No sabía la cifra exacta y lo daba por perdido. Todo eso aderezado con que él siempre sabía todos sus movimientos, al más puro estilo de un acosador.

" Esa chica, Rey, puede ser muy buena profesora, pero no es buena para ti. Por eso te robé los anillos. Ahora que está en relación con su abuelo, puede ayudarnos y marcharse. " intentó excusarse su madre

" NO " sentenció Ben. Miles de palabras se atoraron en la garganta del joven padre, quería decir las miles de cualidades de Rey, defenderla con uñas y dientes, resaltar lo más valioso que ella le había enseñado y, sobre todas las cosas, proclamar ese amor sincero que había florecido entre ambos. No fue capaz, solo mantuvo su rostro serio y una mirada brillante llena de determinación que no pasó desapercibida entre los mayores.

" No lo entiendes, Ben, ella es una Palpatine " la intromisión de su padre fue extraña y violenta. Se veía la "buena" intención, pero no pudo evitar ver como su hijo se ponía a la defensiva " Ese señor no quiere retomar la relación con su nieta ahora porque si. Piénsalo. Además, está el asunto de Skywalker... "

" ¿Qué tiene que ver el abuelo en todo esto?¿Qué haces siquiera opinando de esa situación? " la confusión era latente en las palabras de Ben.

" No saques ese tema, Han " la petición de su madre sonó a súplica en los oídos de ambos. Ella se sentó, con un rostro cambiado de forma radical, mostrando una debilidad casi terrorífica. " Han pasado más de veinte años de eso... "

" ¿Hay algo dentro de la telenovela de los Skywalker que me haya perdido? " preguntó completamente cansado Ben

" Preguntale a tu futura mujer, seguro que Palpatine ya le haya contado de la forma en la que robó a tu abuelo... "

" ¡Eso no tiene nada que ver con nosotros! " gritó completamente cansado de toda la situación. Ambos se asustaron al ver como daba un golpe secó al suelo con su pierna derecha debido a la frustración que se sentía en ese momento. De la misma intensidad, el maletín con el papeleo del trabajo cayó al suelo. " Somos Rey y Ben, nada más. Es nuestra vida, no el camino de un legado digno de una telenovela de sobremesa. Solo queremos crear un hogar completamente diferente al que hemos tenido, algo nuevo y bonito. Vosotros, Palpatine, Nova o quien sea valéis absolutamente NADA en esta nueva casa. Así que dejad de estupideces por una vez y haced algo bueno: marcharos de nuestras vidas "

Con aquellas palabras, aguantando toda la rabia para que su hijo o cualquier otro menor viera toda aquella situación, agarró su maletín caído y salió a paso ligero, no dando oportunidad alguna de que pudieran replicar.

Ben Solo estaba completamente harto de todo aquello. Si, era cierto, aun sentía decepción de todo lo que había vivido esos días con Rey, aquel extraño sexo por sexo sin sentimiento en el que liberaban frustraciones y conocía una mujer egoísta y terca que solo sabía mirar por sus propios intereses en vez de sus sinceros sentimientos. Pero lo habían arreglado con un extraño pegamento rojo, con la desaparición de Anakin se había dado cuenta de que podía hacer daño sin recibir uno mayor a cambio. Querían alcanzar esa casa ideal, esos domingos de barbacoa, ver a Anakin siempre feliz y que no conociera los verdaderos dramas de la familia. Nada más.

¿Pedía demasiado?

Llegó a su coche y, de mala manera, dejó su maletín en el asiento del copiloto. A una velocidad no permitida en ciudad, llegó a su puesto de trabajo. Sabía que debía tener gran cuidado, estaba faltando demasiado y, al saberse que había trabajado para Snoke, las cosas eran más secas. No podía permitirse el lujo de vivir de Rey o no dejar que ningún sueldo llegara a su destartalada casa. Sabía que si quería volver a ese antiguo empleo con Hux solo debía asistir a esas extrañas sesiones de yoga que tenía con su chica. Por que sabía que a Hux solo le gustaba trabajar, si no, se iba a morir de celos. Se centró al cien por cien en el trabajo para mantener ese puesto, actualizando todo dato tardío que tenía.

Solo pudo respirar tranquilo cuando llegó la hora de marcharse a la casa.

Pero para su desagrado, aun no podría irse a la casa. Vio al lado de su coche negro a una Nova agachada, queriendo tapar sus golpes y sus lágrimas de una forma casi infantil. No necesitaba que le dijera nada, se imagina que había pasado. En un acto de caridad desmedido, sin mediar ninguna palabra, abrió la puerta de los asientos traseros y la ayudó a sentarse antes de entrar en el asiento del piloto. Solo en el momento en el que arrancó, pudo hablar con ella.

" Te llevaré a la cruz roja. Ni se te ocurra inventar que te lo he hecho yo para poder quedarte con Anakin "

" ¿De verdad has mandado a Hux a que me obligue a volver a desaparecer? " preguntó en voz baja queriendo parar sus llantos. Un hilo desagradable que logró erizar el bello de la nuca de Ben. Negó con la cabeza, pero ella sonrió de una manera un tanto cínica " no me mientas, por mucho que me odie, no me imagino a tu preciosa prometida pidiendo a un zanahorias que me pegue de esta manera "

Volvió su vista a la carretera, intentando no dar pista alguna de que, en efecto, sabía que había sido Rey. No queriendo, claramente. Le habría dicho al viejo Palpatine de toda la situación y él, en un acto magnánimo, le habría ordenado a Snoke que hiciera algo. Nada más. Por lo que, en cierta forma, si que le había mandado él a Hux que hiciera aquel estropicio.

" Huiré al norte. Se inglés. Me irá bien en esa nueva vida y me sienta genial la ropa de invierno " rompió Nova el silencio de una forma triste y derrotada. Ben no quiso mostrar alegría, no la sentía a pesar de la buena noticia, era por como se estaban dando las cosas. No quería prohibir nada, solo dejarlo todo de buenas maneras. Aunque el nunca estaba ganando al quizás. " Cuida bien de mi hijo, por favor. Se que ella será buena madre postiza, pero tu… siempre has tenido la cabeza en otra galaxia "

" Nova, sabes que puedes ver a nuestro hijo cuando quieras y siempre que no le metas cosas raras en la cabeza "

" Ben, siempre has sabido que Anakin no era hijo tuyo " la forma en la que dijo aquello se sentía como cristal clavado. Aparcó cerca de la cruz roja, pero ella no bajaba. Se inclinó hacía él y apoyó su cabeza en su hombro " Siempre has sabido que el padre era Borys. Pero veo que has hecho un buen trabajo. Muchas gracias, padre coraje. "

Ella salió del coche y cerró, sin dar lugar a un adiós ni otras tantas palabras que le quería decir. Si, siempre supo que Anakin no era hijo de sangre, no solo porque el mismo compañero le dijera la verdad antes de desaparecer, a espaldas de ella se hizo test y le explicaron que pasaba con sus espermatozoides. Nada más. Pero eso no le impedía querer al pequeño y arroparlo todas las noches. Lo quería porque era su hijo de corazón. Algo que sabía que Nova ya no sentía y por eso se atrevía desparecer una vez más sin decir nada.

Sintió unos golpes en el cristal, era ella. Bajó la ventanilla y, sorpresa total, le plantó un fugaz beso en los labios. Se apartó enseguida, sintiendo una extraña repugnancia en su estómago.

" Gracias por ser un caballero, Ren. Gracias por todo. " lágrimas en sus ojos delataban la tristeza que le daba terminar así, pero no había otro camino. Las malas decisiones que había tomado en su vida tenía su cuenta en rojo y pedía que fuera saldada de inmediato.

" Espero que te vaya bien la nueva vida " fue lo único que le pudo decir.

" Lo mismo digo "

Al ver como entraba en aquel sitio, salió de vuelta a la casa. Había sido un gran esfuerzo y necesitaba descansar en el pecho de su prometida para poder recomponerse. A gran velocidad llegó a su casa, con la suerte de que la policía no lo pillara de camino. Aparcó y, a paso ligero, llegó al piso. Vio como Rey y Anakin cenaban sentados en el sofá, viendo un programa infantil donde la gente no dejaba de correr a saber porque. Ambos miraron la llegada del hombre de la casa, quien sonrió para que no sospecharan nada.

" ¿Qué hay para cenar? "