Bienvenidos al capítulo 36: ¡Sí, soy yo y sigo con vida! Spe que he tardado demasiado en actualizar y aunque este capítulo no es especialmente largo quiero que recuerden que seguiré con este fanfic hasta terminarlo, es algo que les debo a ustedes, mis queridos lectores. Hablando de ellos, llegó el momento de mandar saluditos a quienes me hicieron llegar sus reviews
Juss: Alguien que se ha mantenido pendiente incluso de porciones del fanfic que al final no se usaron en la historia oficial, no te agradezco solamente el apoyo a esta historia, sino tu amistad y los momentos que has compartido conmigo a pesar de que nos separa mucha distancia. Me encantaría visitarte algún día. Ojalá este corto capítulo sea de tu agrado.
Musicatmnt: Muchas gracias por todo tu apoyo y tus dulces palabras respecto a mis habilidades en la escritura, la verdad es un gusto redactar para ustedes y hacerlos felices. Perdí un poco de inspiración y estuve rondando por otro tipo de historias y plataformas, fue en una de ellas donde me pareció verte ¿A caso estás en esa plataforma cuyo nombre empieza con W y termina con attpad? Me pareció que así fue y me hizo muy feliz verte. Ojalá vea más de ti allá.
LM Burton: Pues estuve y he estado trabajando en muchos proyectos, cumpliendo el que fuera el sueño de mi vida y después tomando nuevos rumbos para cumplir nuevos sueños y objetivos, pero eso sí, siempre he tenido presente continuar con esta historia. Lamento haberte dejado tanto tiempo en suspenso, espero que este capitulo sea de tu agrado a pesar de ser corto.
Gest: No he terminado de ver la serie, pero espero que esta cuarentena me lo permita. Por supuesto que tengo otras ideas de historia en borrador pero esta es mi prioridad, de hecho la estoy editando para poner a concursar en algún certamen, pero primero mejoraré la portada porque es muy de principiante y es que el dibujo aun no es mi fuerte. Tomaré en cuenta las ideas que me has mencionado para nuevas historias y espero leerte de nuevo en los reviews.
Betty:No he tenido oportunidad de revisar lo que me mencionas de apocalypse pero seguramente lo buscaré para inspirarme y escribir más, especialmente ahora que tendré un poco más de tiempo. Me alegra que te gustara la historia, ojalá tengas tiempo también de leer este capitulo porque espero tus comentarios. Gracias por darle una oportunidad a estefanfic
Kitsunnie: ¡Tanto sin saber de ti y de recibir un abrazo psicológico tuyo! Me alaga que volvieras a leer toda la historia, espero que este capítulo también te guste aunque sea breve. Yo también he leído la historia varias veces para no perder el hilo y poder continuarla, aunque últimamente batallo más, tal vez necesite ver la serie para tomar ideas. Te agradezco mucho el tiempo que le has dedicado a mi obra y espero seguir recibiendo tus reviews
Annie05: Me hace tan feliz que te guste mi historia. Cada capítulo ha sido escrito con gran amor a la comunidad y a los personajes, a veces me daba miedo como reaccionarían los lectores, como por ejemplo con la relación entre Rafael y Abril pero me siento honrada de que he sido bendecida con la preferencia de mis lectores. Eso hace a mi corazón latir con fuerza y solo quisiera que el día tuviera más horas para poder escribir más. Ojalá puedas escribirme contándome que ha sido lo que más te ha gustado, sería maravilloso.
Zafira A: Te llevaste las palmas con tu review, me hizo llorar de la emoción. Agradezco tanto que volvieras a leer mi historia y volvieras a mandarme un mensaje, me alagas con tus palabras. Puedo asegurarte que este fanfic tendrá un final, es una de mis metas personales que no dejaré de lado. Incluso me he puesto como meta reescribir algunos capítulos para aumentar su calidad y mandarlo a concursos de fanfics. No tienes una idea de la emoción que me dio saber que estas letras te inspiraron a continuar tus historias, porque como dices, todo lector merece un final y dar ánimo e inspiración alguien que también escribe me ha hecho muy feliz, gracias por dejármelo saber .
Bueno pues ahora pasemos a lo que venimos. Que disfruten la lectura
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LA ÚLTIMA DE LOS ROMANOV
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El silencio en el laboratorio era absoluto entre ellos, Jul ni siquiera lo miraba mientras que él procuraba mantenerse concentrado en lo que debía de hacer, aunque si tuviera que ser sincero a Donnie no le quedaría más remedio que aceptar que la simple idea de tocar a esa impulsiva chica lo ponía tremendamente nervioso, ya ni hablar de ver una parte de la piel de la minina desnuda pues era necesario retirar con un rastrillo el pelaje aledaño a la zona donde se encontraba la profunda herida que la jovencita tenía en la pierna.
No obstante apenas retiró el primer mechón negro se volvió asombrado a mirarala, pues tras el manto oscuro descubrió maravillado una piel completamente blanca. Sin embargo su mirada de asombro pasó inadvertida para la minina pues ella mantenía los ojos vidriosos fijos en las fotografías de Cirse que él había pegado por todo su laboratorio, con la esperanza de que los más hermosos ojos que había tenido oportunidad de ver, borraran de su mente las actitudes y reacciones que Jul provocaba en él.
Por un segundo pensó en preguntar qué era lo que la mantenía tan concentrada en aquella imagen hasta que notó que toda su atención se fijaba en la pequeña Clea, la gatiga blanca como la nieve que tanto adoraba su princesa y que según tenía entendido había partido de este mundo a su lado.
Su noble corazón no tardo mucho después de eso en entender lo que ocurría: Clea debería de recordarle a Clarise, su hermana. Después de todo el pelaje era igual de blanco y también compartían los ojos rojos como un hermosos rubis. El genio no pudo evitar de nuevo sentirse culpable de causarle más dolor a esa minina de pelaje obscuro a la que por su falta de fuerza de voluntad había alejado hacía algunos días.
—Lo siento—susurró bajito, no obstante esto pareció ser suficiente para sacar a la chica de sus metódicos pensamientos, de inmediato ella cerró los ojos y negó despacio con la cabeza.
—No es tu culpa, no podías saber que en el último segundo la arrastrarían a ese portal—afirmó la joven y Donatello comprendió que ella lo mal interpretó, aunque claro que cargaba culpa por no haber cerrado los portales a tiempo, esta vez se disculpaba por traer al atormentado corazón de la chica cosas que avivaran el dolor por el que pasaba por ese momento—En realidad la única que tiene culpa de algo aquí soy yo—comentó para volver los ojos esmeralda al retrato donde Clea jugaba con Cirse—si hubiera sido más fuerte o más rápida, ellos no hubiera podido obligarme a entregar a mi hermana, a mi única hermana. Ni tampoco hubiera puesto en riesgo a Abril, Cabeza de Piel, Leonardo, Rafael, Casey ni…—hizo pausa un segundo, dejó de ver la imagen y la mirada se clavó en Donatello—…a ti—El genio sintió las mariposas de costumbre en elestómago, tragó saliva por los nervios y trato de tranquilizarse así que decidió volver los ojos a lo que hacía mientras le respondía a la joven.
—Jul, no creo que debas de sentirte culpable de nada. Me basta con mirar cuan herida estas para darme cuenta de lo difícil que fue la pelea y de lo mucho que luchaste para evitar que te pusieran ese controlador. No creo que haya alguien que pueda resistirse a las ordenes del Kraang en una situación así ¡Incluso el padre de Abril entregó a su propia hija!—para ese momento el genio ya había terminado de depilar la zona alrededor de la herida, la había desinfectado y se disponía a agregar la anestesia local para poder suturar la piel lesionada.
—¿Él de verdad hizo eso?—Preguntó asombrada la jovencita en tanto su mirada se dirigió a la parte de su pierna que experimentaba la molestia momentánea de la aplicación del anestésico, después centro su atención en la aguja y el hilo que Donatello resguardaba en la mesa para comenzar con la curación.
—Sí, de hecho yo lo lleve hasta la guarida y los dejé a solas ¡Esas cosas pasan, son tretas del enemigo y no debes culparte! En cambio te servirá para prepararte en las futuras batallas—el muchacho tomó los utensilios y al darse cuenta que ella miraba los instrumentos de sutura con atención agregó—Es mejor que mires para otro lado, podrías tener un efecto sugestivo de dolor si miras como te hago las puntadas—una sonrisa suave se dibujó en el rostro del genio, la chica le sonrió brevemente devuelta y giró de nuevo la cabeza—me alegro que el maestro Splinter te haya hecho entrar en razón, la herida es profunda, tendrás que descansar por algún tiempo antes de tan siquiera volver a entrenar—
Jul suspiró desganada—sí, lo entiendo—los ojos esmeralda escudriñaron entonces el techo y comprobó que la ventila por la que había entrado a aquel lugar hacía ya meses atrás seguía en igual que siempre—¿Crees que Leo esté molesto por cómo le hablé?—de pronto un tirón abrupto en las puntadas la hizo emitir un breve "Acuh" probablemente el dedicado muchacho perdió un poco los estribos ante la preocupación de la minina por su hermano
—L-lo siento, tiré demasiado fuerte—la respiración profunda del chico reveló un poco de la frustración que sentía, no obstante continuó tratando de mantener la concentración—Creo que Leo estará bien, está acostumbrado a discutir con Rafael, no debes preocuparte—sentía la sangre hervir pero debía mostrar una actitud templada. Por su cabeza pasó el modo en que Jul le bufó al mayor después de que su líder se negara a que ella los acompañara en la búsqueda de Clarise.
Leo estaba en lo cierto, con las heridas de la chica, sería una pésima idea que saliera a ambientes hostiles y no es que quisiera llevarle la contra, pero el ver que ella finalmente se molestaba con él fue como un sorbo de agua fresca después de pasar días en un desierto.
—¿Puedo preguntarte algo?—pronunció ella justo cuando el joven cortaba el hilo de la sotura y se disponía a tomar los utensilios para oscultarla
—¿hu?—
—¿Por qué me permitiste llamarte Donnie hoy? Me extraña porque me has dejado muy en claro que aunque me trates amablemente a veces, en realidad no te agrado—el estetoscopio se le resbaló de las manos al chico, así que se apresuró a tomarlo en el aire, tras su vistosa asaña trató de parecer calmado y se dirigió con pasos firmes hasta quedar a espaldas de la chica.
—T-te llevas bien con mis hermanos y se siente extraño que alguien tan cercano a la familia me llame Donatello todo el tiempo, hasta tu hermana había empezado a llamarme Donnie, no veo por qué tu no lo harías—el joven colocó un extremo del estetoscopio a la altura de los pulmones, teniéndola de espaldas no pudo ver su expresión de decepción, pero no pasó inadvertido que de pronto los hombros de la minina bajaron e inclinó ligeramente la cabeza hacia el frente. Le dio la instrucción de que respirara hondo, retuviera el aire y luego lo soltara, tras comprobar que todo parecía normal con sus pulmones se mordió los labios al caer en cuenta que lo que seguía era asegurarse de que su corazón no presentara anomalías, así que se quedó quieto tratando de controlar los colores que seguro se le subieron al rostro cuando. Ella continuó con la platica completamente ajena a las reacciones del genio.
—Ahora entiendo—pronunció despacio ella pero el tono triste fue completamente evidente, el joven se paró frente a ella y dirigió el estetoscopio hacia su pecho mientras le temblaban ligeramente las manos—siendo así, entonces no quiero llamarte con ese diminutivo—el chico retiró el estetoscopio apresurado, casi alarmado—así te llaman aquellos que son cercanos a ti y por un momento pensé que…—guardó silencio haciendo que el joven de bandana morada se reprendiera internamente por no haber podido manejar bien la situación—…¡Pero que cosas digo! Realmente no importa qué pensé—la joven entonces se puso de pie, se volvió a mirarlo y se inclinó haciendo una reverencia.
—Lo siento, me retiraré primero, el maestro Splinter quería hablar conmigo y seguro era algo importante, hasta después Donatello—
—¡No! Espera…—aunque el chico quiso detenerla ella prácticamente corrió a la puerta de su laboratorio y la cerró tras ella—…aun no te osculto—dijo aun sabiendo que ella seguramente ya no lo escucharía—además no deberías correr…¡Tonta! ¿Por qué siempre me interpretas de esa forma?—pronunció en un susurro de tono triste.
…
La jovencita caminó con un poco de dolor, pero tratando de seguir el paso del maestro Splinter. Llevaban ya un tiempo andando por el laberíntico lugar. Debido al absoluto silencio la joven por un momento se sintió incómoda pensado que tal vez sería reprendida por su reacción frente al líder de los hermanos, pero cuando intentó hablar el anciano ninja solamente levantó la mano.
—Comprendo perfectamente lo que te exige tu corazón y la preocupación que sientes hacia tu hermana, pero en estos momentos hay otras cosas que necesitan tu atención—mencionó el maestro ninja mientras invitaba a la jovencita a seguirlo al dar vuelta en una de las esquinas, aquello la desconcertó por un segundo pero de inmediato retomó el camino.
Tras encaminarse por ese rumbo vio al fondo una especie de cuarto que se iluminaba con la luz de una vela.
Los pasos del hombre se aproximaron silenciosamente hasta entrar por el umbral de la puerta mientras la minina de espeso pelaje negro esperaba afuera aguardando por una señal del maestro para entrar.
En el sitio Laquesis se puso en pie de inmediato y saludó al maestro con una reverencia—Gracias a sus cuidados ella está mejor señor Hamato—
—Me alegra escuchar eso, Laquesis—
—¿Ha venido a tratarla?—preguntó ella con un tono esperanzado y el maestro ninja sonrió
—Algo así—tras decir esto el anciano invitó con una seña a la chica a pasar, tras él la capa con destellos violetas empezó a aparecer y al instante la jovencita de ojos grises reconoció a la figura oculta tras la tela
—¡¿Gatita bigotes?!—preguntó instantáneamente y Jul se sorprendió al escuchar aquella voz
—¡Laquesis! ¿Qué haces aquí?— los ojos de la chica se pasearon por el lugar y de pronto el maestro ninja la tomó de los hombros para dirigirla con suavidad
—Hija mía esta es la razón por la que nos encontramos aquí—el hombre la giró y entonces la vio: una mujer esbelta, coronada por una hermosa cabellera negra, al principio pensó que sus ojos la engañaban, así que la escudriñó con más detenimiento. El asombro no le cupo en el cuerpo al distinguir en esa mujer rasgos tremendamente similares a los que ella tuvo antes de su mutación y entonces entendió quien era, se acercó con pasos vacilantes como preguntándose si lo que veía era verdad, como si aquello fuera solo un espejismo o un sueño absurdo que se presentaba frente a ella para darle fuerzas en estos momentos tan difíciles.
¿No debía estar ella muerta? ¡Su familia le dijo una y mil veces que así había sido! ¿A caso no era huérfana?
Laquesis se apresuró para tratar de resguardar a su maestra, pero el maestro Splinter la detuvo—Todo estará bien—le dijo casi en un susurro en un tono que la desconcertó ¿De qué se estaba perdiendo?
Jul se quitó la capa para cubrir a la mujer, se arrodilló junto a ella y tomó sus manos entre las de ella—Ju-july—pronunció muy despacio, lo que extrañó a Laquesis, jamás había escuchado que llamaran a su maestra con ese nombre, ladeo la cabeza tratando de comprender hasta que palabra dicha en coreano por la jovencita de pelaje negro le reveló la verdad
—¡Omma!—pronunció la dulce voz casi quebrándose, pero para Laquesis fue tan claro como el agua, sintió su quijada casi caer al piso
—¡Entonce sí era la última de los Romanov!—Dijo con algo de incomodidad en la voz al darse cuenta que al fin la habían encontrado: la última heredera del apellido Moo
…
En el dojo Leonardo revisaba meticulosamente la información recabada, sin embargo parecía intranquilo—He hecho un cuidadoso recuento de los lugares en dónde podríamos buscarla pero…—el líder se quedó en silencio al ver el sin fin de lugares a escudriñar y dejó salir un suspiro lleno de frustración—nos tomará una eternidad y no estoy seguro de por donde empezar, tal vez si desplegamos a algunas cucarachas espías, o si interceptamos alguna transmisión Krang…no, eso no funcionará—el joven se llevó la mano al mentón.
Sintió como una mano se recargó en su hombro—Encontraremos la manera—los ojos azules del chico buscaron al dueño de aquellas palabras y de inmediato se toparon con el tono marrón de su hermano. Leo sonrió ante este gesto.
—¿Cuéntame tienes alguna idea de lo que podríamos hacer?—preguntó el genio pero el mayor solo negó con la cabeza
—He pensado en muchas alternativas pero el área es demasiado amplia, si tan solo tuviéramos una pista o una forma de rastrearla—dijo pensativo el mayor
—pues entonces deberíamos de ir ya a la dimensión X como sugerí desde el principio—reclamó Miguel Ángel saltando eufórico desde el escondite en el que se encontraban él y Rafael quien pareció molesto al darse cuenta de la impertinecia del menor—¿Eres tonto? Ni siquiera sabemos si la tienen ahí—
Donnie miró a sus hermanos—¿rastrearla?—pronunció pensativo sin prestar atención a resto de las palabras.
—Y menos lo sabremos si no vamos a buscarla de una vez—sentenció el más pequeño mostrando una singular intranquilidad que pasó inadvertida para Donatello, quien seguía sumergido en su monólogo
—Sería como usar la señal de un celular para triangular su posición—Se respondió a sí mismo el genio, aun ignorando la naciente discusión que continuó sin más
—¡Si vamos a buscarla y no está ahí habremos perdido tiempo valioso, además la última vez que fuimos Cabeza de piel tuvo que cubrirnos para escapar y él fue capturado!—Argumentó Leo enfrascado en los alegatos de su pecoso hermano
—Pues si ustedes no quieren ir, iré yo solo a rescatarla—Advirtió Mikey lo más serio que pudo sonar
Mientras tanto el de morado continuaba en su monólogo sin que nadie reparara en él—Pero para eso necesitaría una antena que amplificara y redirigiera la señal—continuó cavilando Donatello completamente ajeno a lo que discutían sus hermanos
—¿Eres tonto?¡No puedes ir solo haya! No me hagas golpearte para detenerte—amenazó fúrico Rafael ante la desesperación de que su hermanito no midiera el peligro.
—¿Ah sí? ¿Tú quien más?—
—¡Abril!—gritó de pronto el genio y la discusión de los otros tres se detuvo
—¿Abril?—preguntó extrañado el mayor sin imaginarse como es que la pelirroja en especial intentaría detener al menor
—¡Ella será mi antena!—intentó explicar Donnie sin que ninguno pudiera comprender a que se refería, pero antes de que pudieran preguntar, el genio salió corriendo del dojo en busca de la pelirroja.
—Sé que no soy el listo pero ¿Ustedes entendieron algo?—Preguntó Rafa completamente desconcertado, Mikey y Leo solo se miraron entre ellos para después encongerse de hombros y negaron con la cabeza.
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Bueno pues hasta aquí este capítulo, espero pronto poder subir el siguiente y les agradezco su infinita paciencia y amor por continuar con esta hostoria. Les mando saludos desde la enclaustrada sultana del Norte. Aprovecho la oportunidad para que pasen a conocer otros textos de mi autoría pero de temas 100% originales. Solo tienen que buscarme como daysha(guión bajo) 109 en la popular comunidad que empieza con W y termina con attpad, estoy escribiendo una novela romántica y me gustaría recibir su opinión al respecto. Hasta pronto
