Italiano.

Desde que los nietos de German habían venido desde Alemania este no había tenido más que problemas con Lukas quien le reclamaba el hecho de que no regresaba a su hijo, sacando el hecho de que apartaba a Lutz de la ecuación y que solo necesitaba a uno de ellos.

German contestaba irrefutablemente que no, las heridas en el cuerpo de su nieto eran bastante ayuda para que con un buen abogado pudiera defenderse y quitarle la custodia a Lukas algo que estaban a punto de hacer ambos habían entrado en un debate legal lo cual no sabían sus nietos y el alemán no necesitaba siquiera que se enterara mientras más apartado estuviera Ludwig de dichos sucesos mejor.

Ya el adolescente se sentía lo suficientemente frustrado con su vida debido al esguince en el pie el cual duraría una o dos semanas en sanar ni hablar de las heridas en su cuerpo que intentaba ocultar constantemente con vendajes y camisas manga larga, enserio que no sabía cómo su hijo pudo permitir semejante barbaridad si él estuviera en Alemania lo golpeaba.

Suspiro llegando a su hogar completamente agotado –Estoy demasiado viejo para estas cosas –murmuro –

– ¡Ah! ¡Al fin llegaste! –Aquella voz hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo –

– ¡Rómulo! ¡¿Q-qué haces aquí?!

–Cuidando a tus nietos, obviamente –Expreso el Italiano –Los dejaste solos por mucho rato no es buena idea dejar a jóvenes solos.

–No los deje solos los deje a cargo de Gilbert él ya es mayor –Respondió observando la mirada del italiano –Louis y Ludwig son responsables al menos –murmuro –

–Te ves cansado, German –Comentó –venga yo prepare la cena y no es por fanfarronear pero esta deliciosa

–Ah… Danke –Se desato un poco la corbata que sentía iba a ahogarle para sentarse a cenar bajo la atenta mirada del italiano que lo estaba poniendo nervioso–

–Los chicos ya están dormidos, menos Gilbert dijo algo de una fiesta, Antonio y Francis para salir corriendo –Expreso el italiano, German gruño ese chico no cambiaba no importaba si ya fuera un adulto era tan irresponsable como siempre en vez de concentrarse en sus estudios pensaba en todo menos en eso –Es normal a su edad.

–es un cabeza de chorlito –murmuro comenzando a comer el italiano tenía razón la cena estaba sumamente deliciosa –Esta bueno.

– ¡Verdad! –Rómulo tenía una sonrisa de oreja a oreja y solo hizo sonrojar al alemán a lo cual rio –Sabes últimamente no hemos tenido mucho tiempo para compartir –Expreso el italiano yendo ya al grano – Y mi celo ya está cerca.

– ¡COF! –Tosió el alemán que se había ahogado con la comida, cielos estaba tan ocupado que se le había olvidado el celo de Rómulo – Toma tu medicamento entonces.

– ¡German! –Se quejó – ¡No es justo! –Se cruzó de brazos mirando fijamente al alfa enfrente de él –

–Estoy ocupado en otras cosas, Rómulo.

– ¿Y eso es razón suficiente para descuidar a tu omega? –protesto, German miro fijamente al italiano quien estaba iracundo raro en él ya que solía ser bromista pero cuando algo se trataba de quitarle su "dosis de salchicha alemana" dicho por Rómulo no por él, el italiano se molestaba –

–Lo siento, estaré atento a tu celo.

– ¡Mas te vale! Porque a mí no me importa el lugar, te arrastrare.

German sabía que Rómulo era muy capaz de cumplir esa amenaza además de que no era la primera vez que se había visto arrastrado por el deseo debido a las hormonas del omega ¿pero que se podía esperar si eran compañeros? Conoció a Rómulo poco tiempo después de haberse mudado a Italia, luego de la muerte de su esposo alfa decidió que alejarse de Alemania era lo mejor para él sus hijos ya estaban grandes y casados no necesitaba de su protección. Solo debía tomar un nuevo aire, no era que odiara a su compañero alfa y aunque un momento comenzó a sentir algo de amor hacia él la verdad era que con las tantas veces que lo había engañado con otros ese gesto de cariño se perdió, él no se atrevió a traicionar a su compañero pero ya era hora de dejarlo todo atrás.

Cuando estaba acomodando las cosas en su nuevo hogar alguien tocaba la puerta y ese alguien era Rómulo; ¡Bienvenido! ¡Soy tu vecino de al lado! Mi nombre es Rómulo Vargas y si necesitas algo puedes pedirme ayuda sin dudar, ¡Ah! Estos son mis nietos, Feliciano y Lovino ¿No son una ternura? Se expresó de los pequeños que no debían de pasar de al menos uno o dos años de edad.

El italiano era un abuelo muy orgulloso y él ya había tenido a sus primeros nietos pero Gilbert era un desastre y Gilen la verdad no entendía mucho al otro, además hasta donde sabía la pareja de su hijo mayor estaba en cinta de nuevo, aunque no quisiera y la verdad era que no quería el italiano le visitaba todo los días extrañamente se colaba en su casa y le preparaba el desayuno German siendo un hombre rutinario se acostumbró a ello por extraño que sonase, hasta que descubrió que el italiano era omega, nunca lo imagino porque por su apariencia no lo parecía pero bien decía que las apariencias engañan.

También supo que su primera hija fue acto de algo que paso entre sus primeros celos él era joven y no supo la verdad quien fue el padre de la joven, luego de lo que le ocurrió, el segundo no fue mucho mejor y la verdad era que el alemán no entendía como Rómulo podía vivir con esos recuerdos, pero parecía alguien sumamente feliz, saltando y brincando hablando de lo orgulloso que estaba de sus nietos.

–Si alguna vez hubiera tenido un compañero alfa, me fuera gustado que hubieras sido tú –Expreso Rómulo un día sacando de onda al alemán –A pesar de que eres frío y reservado eres un hombre amable y protector me alegra haberte conocido, German.

Nadie jamás le había dicho esas palabras o se expresaba así de su persona, el corazón del alfa se aceleró y aunque a veces el italiano lo sacaba de quicio llego solamente para poner su mundo de cabeza y siempre se colaba a su casa y a veces le acosaba sexualmente la verdad es que –A mí también me hubiera gustado ser tu compañero.

Ambos se miraron y el italiano se lanzó a sus brazos para besarlo esta vez el alemán no se resistió porque si quería ese beso ¡Es que enserio el muy desgraciado se metía hasta en su baño! ¡Le había agarrado sus regiones vitales incluso! Y no supo en que momento llegaron a la cama, si fue después de hacerlo en la mesa o en el sofá de la sala, fueron compañeros por tres años hasta que Rómulo le pidió/exigió que lo marcara y él no se negó porque la verdad tenia deseos de marcar a ese estúpido y adicto al sexo omega. Aun las familias de ambos no lo sabían siempre pensaban que ambos eran buenos amigos "muy buenos amigos" pero Rómulo seguía incorruptible siendo siempre coqueto y de flirteos haciendo encender sus celos posesivos alfas para que el alemán se las cobrara luego en la cama y al italiano le gustaba pagar mucho esa deuda.

...

y llegamos al momento.

¡Frases en alemán!

Danken - Gracias.

hasta la próxima amig s